HOLAA! Sé que han pasado siglos, pero he vueltooo! Espero disfruten este cap. Si les gustó, tienen algún comentario o sugerencia no duden en dejar un review.
Estaba por concluir la primera vuelta cuando sintió que alguien tocaba su hombro, creyendo que había sido sólo una corriente de aire quiso continuar como si nada cuando escuchó que alguien hablaba detrás de él.
-¡Oye espera!- Harry volteó y para su sorpresa era el rubio, detuvo el paso y miró expectante al otro preguntándose qué rayos podría querer. Molestar y hacerse el gracioso seguramente pensó- cuando corrías de aquél lado se te cayó esto y creí que podrías necesitarlo.
Harry miró a lo que el rubio le extendía y con asombro vio que era su inhalador, se palpó en los bolsillos dándose cuenta que efectivamente lo había tirado y lo tomó de las manos de ¿Draco? Harry aún no estaba seguro de su nombre.
-Muchas gracias, no me di cuenta que lo había tirado.-dijo de manera amable.
-No hay de qué-le dedicó una sonrisa que hizo que Harry reafirmara que en verdad el chico era muy atractivo No tanto como Neville, por supuesto o bueno…tal vez sí- ¿siempre has padecido de eso?
-Sí, desde pequeño sufría de ataques constantes pero desde que comencé a venir ya casi no lo ocupo.- respondió.
-¡Oh! Eso es bueno, correr es asombroso –el rubio sonrió de nuevo y extendió su mano- me llamo Draco, Draco Malfoy.
-Harry Potter- dijo extendiendo su mano también, devolviéndole el saludo.
-Fue un gusto Harry, te dejo para que sigas con tu rutina.
-Gracias, igualmente.-El rubio sonrió de nuevo y se echó a correr. Harry lo miró con el entrecejo fruncido. Bueno… quizá él no es tan creído ni tan inmaduro como los otros dos. Se dijo a sí mismo y se echó a correr para continuar ejercitándose.
POV Draco
Draco alcanzó a los demás que ya iban por la vuelta número 8 y se reunió con sus amigos. Theo y Blaise habían visto la escena protagonizada por su rubio amigo y el "gordito chistoso" según Zabinni, desde metros de distancia mientras trotaban acercándose cuando vieron que después de un apretón de manos Draco comenzó a correr en su dirección.
-¿Sobrevivirá doctor?- preguntó Zabinni con burlesca preocupación.
-Sí, lo hará. Y no precisamente gracias a ti Blaise- respondió el rubio con una sonrisa de suficiencia.
- ¡Oh! ¿Quién lo diría? Draco Malfoy al servicio de los más necesitados.
-¡Cierra la boca!- dijo el ojigris echándose a correr, continuando con su entrenamiento.
Corrieron por unos 20 minutos más cuando echó un vistazo a la entrada. Vio como el chico, Harry, se dirigía hacia ella con paso cansado y la cabeza gacha, por alguna razón le recordó al coyote después de corretear infructuosamente al correcaminos y ese pensamiento lo hizo sonreír hasta que lo vio marcharse. Terminó toda la rutina puesta por Cedric y esperó hasta que todo el grupo lo hubiera hecho y se reunió con ellos.
-Muy bien chicos, ha sido todo por hoy. Vayan a sus casas, dense una ducha y descansen porque mañana tendremos carreras de velocidad- todos asintieron emocionados y fueron recogiendo sus cosas y uno a uno se fueron yendo. Draco miró su celular para revisar la hora: 7:35 pm. El tiempo volaba en el entrenamiento, y vio que tenía un mensaje de texto, lo abrió y leyó…
Hola mi vida, ¿qué tal el entrenamiento? Estaba pensando
que nos viéramos para cenar ¿te parece a las 8:30 en Rosmerta's?...Te amo.
Era su novia: Pansy Parkinson. Ella y Draco habían comenzado a salir desde hace ya seis meses y no podía estar más feliz. Sonrió ante la pantalla del móvil y comenzó a escribir:
Hola cariño, el entrenamiento estuvo tan pesado como siempre. Me encanta.
En Rosmerta's es perfecto. Iré a casa a asearme y te veré allí… te amo más.
Guardó su celular, recogió sus cosas y salió apresurado de allí, tenía poco menos de una hora para arreglarse.
Llegó al restaurante faltando dos minutos para la hora acordada con Pansy, pero al entrar se percató que su enamorada ya se encontraba ahí. Rosmerta's era un restaurante pequeño en el centro de la ciudad. Básicamente era un lugar con unas diez mesas todas cubiertas con manteles blancos y adornos en verde esmeralda, las sillas tenían este mismo color. El piso estaba hecho de madera encerada que resaltaba su color marrón obscuro y las paredes de un color crema hacían juego con los candiles en el techo, dándole al restaurante un aire cálido. Pansy se encontraba en una de las mesas del rincón más alejado de la puerta, Draco se acercó rápidamente siendo recibido por una hermosa y enorme sonrisa por parte de ella.
-Hola cielo, te he extrañado- Pansy soltó con un puchero. Draco le plantó un suave beso en los labios y se sentó frente a ella.
-Y yo a ti, disculpa la demora querida ¿llevas mucho esperando?
-Casi nada, llegué dos minutos antes que tú.
La cena pasó sin novedades, ambos hablando de temas triviales y concluyó con Draco llevándola hasta la puerta de su casa, se despidieron con un beso que prometía amor y el rubio salió para su casa.
POV Harry
La penúltima semana de vacaciones pasó volando para Harry, fue todos los días a la pista y con suma alegría se percató de que su resistencia iba en aumento, pero su resistencia no fue lo único que cambió. Ahora cada vez que él y el rubio se encontraban o cruzaban miradas éste lo saludaba con una inclinación de la cabeza y una leve sonrisa, y el ojiverde contestaba de la misma forma.
Estaba emocionado, ya sólo faltaba un día para regresar a clases y de pesar 96 kg, había descendido hasta 83 kg en los dos meses de vacaciones. Estaba esperando ver la expresión de todos en cuánto le vieran, en especial la de Nevile.
A la mañana siguiente Harry llegó al aula cuando la mayoría de sus compañeros ya estaban ahí, incluidos Ron, Hermione y Neville. Todos conversaban animadamente acerca de su verano y cuando él entró, uno a uno se fueron callando. Bingo pensó animadamente. Todos lo veían atentamente, unos con los ojos muy abiertos, otros con la boca ligeramente abierta y otros se miraban en silencio con sonrisas de admiración. La primera en romper la súbita atmósfera de admiración fue Hermione quién se levantó de su asiento para alcanzar a Harry que se dirigía al suyo y lo atrapó con un gran abrazo.
-¡Harry ¿qué fue lo que hiciste? Te ves increíble!- el mencionado sonrió y se sonrojó.
-Sólo hice un poco de ejercicio y dieta Herms.
-¿Por qué no dijiste nada?
-No quería arruinar la sorpresa.
-Hermano no sé lo que hiciste pero si fueras heterosexual tendría demasiados celos en estos momentos- Ron se les había unido y su comentario hizo que Harry sintiera que en verdad su esfuerzo había valido la pena.
Durante el día sus compañeros fueron acercándose a felicitarlo y a la hora del almuerzo lo que tanto esperaba por fin llegó. Neville se acercó a la mesa en la que estaban sentados, los saludó a todos y miró a Harry.
-¡Wow Harry! Casi no te reconozco, ¿cómo fue que decidiste a un cambio tan drástico?
- Creo que era el momento de dar media vuelta y dejar los malos hábitos, además quizá una nueva imagen era lo que necesitaba para alcanzar la atención de esa persona especial- Hermione rodó los ojos ante la pseudo insinuación romántica de su amigo.
-Pues verás que pronto aparecerá en tu vida como lo hizo en la mía, hablando de eso ¿no han visto a Luna?
Algo en Harry se rompió, tanto esfuerzo, tanta expectación y nada. Tal parecía que ni con un cambio de imagen lograría que Neville se fijara en él.
-Harry, imagina que Parvati quisiera algo contigo y para atraer tu atención se aumentara el busto, ¿le corresponderías?- Harry lo pensó pero no dijo nada, pero su amiga parecía leerle el pensamiento- exacto Harry, lo mismo pasa con Neville. Por más que lo desees jamás pasará.
-Creo que tienes razón pero valía la pena el intento- sonrió y sus amigos con él.
-Y fue un intento muy bueno Harry- Ron le dijo poniendo una mano en su hombro.
-No dejes que él te prive de sentirte feliz y deseoso de enamorarte. Verás que muy pronto alguien vendrá y no necesitará que cambies de imagen para que te vea tal cual eres y se enamore perdidamente de ti- Hermione siempre sabía cómo hacerlo razonar y reconfortarlo al mismo tiempo.
-¿Y qué tal que nunca llega?
-Lo hará- dijeron ambos en unísono.
Harry se encontraba bastante abatido y no tenía muchas ganas de ir a correr después de lo sucedido esa mañana con Neville, pero se había prometido no dejar de esforzarse, así que se armó de ganas y se dirigió a la pista.
Al llegar recorrió con la vista el lugar y vio que solo un par de personas y el grupo de atletas se encontraban ahí. Comenzó a caminar y se topó con el rubio, este lo miró y sonrió amablemente para después continuar con su rutina. Potter caminó unos metros más y percibió que alguien lo miraba por detrás, volteó pero ninguno de los que venían lo miraban. Siguió con su camino y volvió a sentir que alguien lo miraba, volteó una vez más e igualmente no había nadie observándolo. Iba a comenzar a correr cuando escuchó pasos rápidos aproximarse y que alguien ponía una mano en su hombro. Se giró y se encontró con un chico alto de pelo cobrizo, piel blanca y ojos color miel que le extendía una mano. Harry lo reconoció como uno de los atletas. Era bastante atractivo, aunque no tanto como Neville o Draco, pensó el moreno. El chico le dirigió una bella sonrisa…
-Hola ¿qué tal? Cedric Diggory.
Nos vemos en el siguiente cap… :D
