-Hermanos Tenjouin…

-Cuanto tiempo sin verlos- Se acerco el chico de cabellos castaños a nuestros héroes.

El joven era mas alto que Jehu, sus ojos reflejaban una madurez que solo se obtenía con la edad. Sus ropajes consistían en un traje muy elegante color purpura, acompañada de una camisa blanca con olanes al frente, una hombrera de oro solido en su hombro derecho y unos zapatos muy elegantes a juego- Eran solo unos adolescentes la ultima vez que los vi- su voz era tranquila y solemne. De pronto grito su cabeza para ver al chico de cabellos azules, su viejo amigo y cómplice. Recordaba que Jehu era sereno y tranquilo, pero ahora se veía mucho mas maduro. Johan, su hermano, siempre había sido el chico responsable que se encargaba de todo, el que siempre cargaba todo el peso en sus hombros, el que siempre los saca de aprietos, por otra parte, Jehu siempre fue el rebelde, despreocupado, pero no menos talentoso y valeroso, pero ahora, al verlo ahí frente a él se notaba que había sido difícil ser niñera de los dos jóvenes príncipes. Veía su rostro, su mirada, parecía que estuviera viendo a…

-Joven Tenjouin, ¿Se encuentra bien? - Era la voz de Haou que lo había sacado de sus cavilaciones

-Si, una disculpa sus reales altezas- El joven hizo una pequeña reverencia en forma de disculpa.

-Ya no somos sus "altezas"- Comento Haou con una frialdad inmensurable.

-Llámenos por nuestro nombre- comentaba Judai con un semblante impenetrable, su hermano tenia razón, ya no eran de la realeza, no tenían porque hablarles con tanto respeto, además ellos eran los que debía hablar con respeto hacia los dos hermanos, por ellos eran que estaban ahí después de todo.

Por otro lado, el hermano mayor de los Tenjouin no dejaba de ver a Judai, era totalmente distinto a como lo recordaba, ya no era ese dulce joven alegre y amable, que siempre se la pasaba jugueteando por el castillo, haciendo enfadar a su hermano, molestado a Jehu, ya no era así, el joven…no, el hombre que estaba frente a él había cambiado, su semblante denotaba frialdad y dureza.

-De acuerdo- sonrió el castaño a sus invitados- Estoy seguro de que fue un largo viaje y deben estar cansados- eso era cierto, los tres estaban exhaustos y hambrientos. En ese momento sus estómagos los traicionaron dejando escapar un gruñido, dejándolos totalmente avergonzados con sus rostros al rojo vivo. Los hermanos Tenjouin solo atinaron a reírse de sus invitados, jamás se imaginaron ver a los jóvenes herederos de esa forma- Ja ja ja ja, lo sabia ¡Amelie!- De pronto apareció una joven mucama de cabello negro y tez blanca- Por favor acompaña a nuestros invitados a sus respectivas habitaciones y por favor que les lleven la cena…

-Eso no es necesario Fubuki- interrumpió Jehu a su viejo amigo- Aun tenemos cosas que discutir

-Las discutiremos mañana que estén más tranquilos…y aseados…

Los tres aludidos se sonrojaron aún más, realmente estaban muy sucios, por otro lado a Asuka le parecía muy entretenida la situación.

-De acuerdo…Nos vemos por la mañana- Los jóvenes se despidieron y siguieron a la mucama por el pasillo, dejando a los hermanos solos.

-Han cambiado bastante- La primera en hablar fue Asuka mirando el fuego de la chimenea.

-Si…en especial Judai, jamás pensé verlo así de…frio- comento el castaño acercándose a su hermana

-Esta herido, es normal que encierre sus sentimientos- miro de reojo a su hermano que ya estaba junto a ella

-¿Te parece?- El castaño miro a la rubia quien solo se limito a encogerse de hombros. El castaño miro al frente, podía comprender el dolor que atormentaba a Judai. A él también le dolía el hecho de haber perdido a su amigo, mas sin embargo no se puede comparar al sentimiento que Judai siente por Johan. Había sido una muestra de amor puro lo que su amigo oji verde había hecho, ¡El chico se sacrifico por ellos!, y ahora no sabían nada de él, Edo nunca dejo que Johan si quiera se asomara por una ventana, no sabían si realmente seguía con vida.

El joven suspiro, Johan había sido un gran amigo y un gran guerrero, haría todo lo que estuviera a su alcance para saber la verdad, para saber que le había ocurrido a su amigo.

-Sera mejor irnos a descansar- La rubia hablo de repente interrumpiendo los pensamientos de su hermano- mañana será un largo día…

Ambos se despidieron y se dirigieron a sus respectivos aposentos.

En otra parte de la mansión, Judai se encontraba en la oscura habitación que se le había asignado, ya había tomado una ducha y se había comido lo que le habían llevado, cualquiera diría que estaba listo para descansar, pero no era así, el chico se encontraba recargado en el filo de la pared mirando por la ventana, a lo lejos podía divisarse el imponente castillo de Neo Rosary, donde su amado se encontraba prisionero.

Él no era estúpido, sabia perfectamente que las posibilidades de encontrar a Johan con vida eran casi nulas, su hermano se lo hacia recordar cada que podía.

-¿Y si Haou tiene razón? Y si Johan esta…- Sacudió rápidamente su cabeza para alejar esos pensamientos, eso o era posible, se negaba a creer que lo había perdido para siempre, pero aun así existía esa duda dentro de su mente de que tal vez debía olvidar al chico de ojos verdes…

Cerro sus ojos, estaba cansado de que su mente estuviera en guerra con su corazón, de tener que plantearse eso todos los días.

"Judai…" ahí estaba de nuevo, la voz dulce y suave de Johan retumbando en su mente.

-No…-abrió de pronto sus ojos castaños fijando de nuevo el castillo- Yo se que esta vivo…yo se que estas vivo- tomo entre sus dedos el rosario que hacia ya 5 años Johan se lo había entregado- Te encontrare…te salvare, y retorceré el cuello de ese maldito…- los ojos de Judai se llenaron de una determinación infinita, movida por los sentimientos de ira y amor- Lo prometo…

A la mañana siguiente ya todos se encontraba reunidos en el comedor, todos a excepción de cierto castaño.

-Dios, por favor, que mi hermano no este cometiendo ninguna estupidez- Haou rogaba al cielo con un aire de enojo en su voz.

-Descuida- La rubia hablo mientras tomaba la taza de té en sus manos- Judai se encuentra en el jardín- dio un sorbo a su ´te y continuo- se levanto desde muy temprano, me pidió que le mostrara un lugar donde pudiera entrenar con la espada sin ser molestado.

-No sabia que los hermanos Yuki supieran del arte de la espada- comento Fubuki muy interesado

- Y no lo saben…-contesto Jehu tomando una pieza de pan- Haou no por lo menos

-¿Y a qué se debe?- pregunto Asuka ya mas interesada en la platica

-No me interesa andar jugando con espadas- respondió el castaño con su típica seriedad- Prefiero crear el plan que involucrarme en él

- Eso y que nunca pudiste aprender- hablo el peliazul con una sonrisa burlona en su rostro, mientras tanto su novio lo fulminaba con la mirada

-Y ¿Cómo aprendió Judai?- Pregunto la rubia aun tomado calmadamente su té

-Yo le enseñe- Comento Jehu un tanto orgulloso, pero esa expresión se fue desvaneciendo mientras continuaba hablando- después de lo ocurrido hace 5 años Judai me pidió que le enseñara el arte de la espada, era muy torpe al principio, le costaba mucho acostumbrarse al manejo de la espada, pero su determinación era tal que practicaba día y noche hasta que ya no tuve nada más que enseñarle

-Impresionante- Fubuki parecía fascinado- ¿Qué tan bueno es?

-Bastante bueno, esta a la altura de los antiguos caballeros reales- comento el peli azul dando un mordisco a su pan

-Interesante- el castaño miro a su amigo en señal de complicidad, las nuevas habilidades de Judai podrían ayudarles no solo para el golpe de estado.

-Ni lo piensen…- de pronto se escucho a Haou quien tenia los ojos cerrados- Judai no hará nada hasta que todo este preparado- de repente esos ojos dorados y fríos se clavaron como dagas en el cuerpo de Fubuki

-Nadie dijo lo contrario- comento este fingiendo serenidad, pero la verdad es que un pequeño escalofrió había recorrido su espalda al ver esa mirada tan penetrante- Estoy de acuerdo contigo de que aun no estamos listos, pero aun así no estamos tan lejos de conseguir nuestro propósito

-Tenemos a los rebeldes- comento Asuka- y el equipo para la batalla lo podemos conseguir fácilmente en el reino vecino, lo único que falta es estructurar un plan para atacar al castillo, y ahí es donde entras tu Haou-sama- miro al castaño con una sonrisa

-Tendre un plan, pero- se llevo una mano al mentón, necesito saber el movimiento en el castillo

-Ese no será problema- contesto el noble castaño a su interlocutor- tu habitación tiene una vista privilegiada al castillo y podremos proporcionarte unos binoculares para…

-Creo que no me entendieron- el castaño de ojos dorados interrumpió- Lo que necesito es saber el movimiento interno del castillo- todos miraban al chico perplejos sin saber, o mas bien, sin querer saber a qué se refería Haou- Lo que necesito es entrar al castillo de Neo Rosary…

-…-Todos en la habitación permanecieron callados, hasta que un grito se escucho por toda la mansión

-¡¿QUE?!- gritaron todos unánimes

-¡¿Estas loco?!- grito el peliazul a su novio- Si tratas de entrar te mataran al instante

-Relájate ¿quieres? - comento el castaño mirando a su novio, en su mirada se veía simple tranquilidad, como si todo el paso que diera estaba totalmente calculado- No voy a entrar por la puerta principal gritando ¡HEY! ¡SOY HAOU! ¡EL EXHEREDERO AL TRONO!¡POR FAVOR MATENME! - decía este mientras movía los brazos haciendo el momento mas dramático- hay otras formas de entrar- todos los presentes lo miraron con mucho interés, lo que iba a decir seria importante- en las afueras del muro del castillo se encuentra un pasadizo secreto- todos miraban incrédulos al castaño, jamás se enteraron de ese dichoso pasadizo.

-Espera…espera…- Jehu interrumpió- yo nunca supe de ningún pasadizo secreto

-Por eso es secreto…-respondió el castaño como si fuera de lo mas obvio- solo los integrantes de la familia real saben de su existencia, era precisamente si había un problema se pudiera escapar.

-Y ¿Judai lo conoce? - pregunto Jehu con cierta preocupación

-Si…es por eso por lo que no quiero que salga por ningún motivo hasta que este el plan preparado- aunque no lo reconociera a Haou realmente le preocupaba mucho su hermano, lo cuidaba y trataba de comprenderlo, muy a su estilo claro está.

-Estaré pendiente a Judai sama- hablo la rubia con una sonrisa tranquilizadora

-Bien, ahora solo queda que ustedes dos entren al castillo y averigüen lo mas que puedan- y con eso Fubuki dio su autorización total al plan de su antiguo príncipe, confiaba en el juicio de Haou, y también confiaba en que Jehu no permitiría que nada le ocurriera a su pareja, así que todo estaría bien, o eso quería creer…

NOTAS DEL AUTOR:

Por fin, después de años, literalmente, de no haber actualizado nada aquí les traigo este capítulo, este fic es muy importante y me gustaría terminarlo. Comentarios que hay que hacer, le cambié el nombre a Yohan por Jehu, se escuchaba muy extraño que los dos hermanos se llamaran literalmente igual así que preferí cambiarlo para que este mas claro el concepto de uno y otro.

Voy a tomarme mi tiempo con este fic para escribirlo perfectamente bien, no se cuando vaya a hacer la siguiente actualización, pero tengan por seguro que será pronto, quizá en un par de semanas este el nuevo capítulo, pasando el 11 de Agosto tendré tiempo suficiente para escribir.

Quiero agradecer a todos los que me dejaron un comentario en este fic, de verdad que me encanta recibir sus mensajes con la critica de la historia, y sobre todo de sus mensajes de cariño.

Pronto estará el nuevo capitulo así que estén al pendiente.

¡GOTCHA!