-¿Se conocen? -preguntó Luffy una vez que los dos gritos simultáneos se apagaron.

La inocente pregunta cedió su lugar a un largo silencio. Tan largo, que no cabía duda alguna de que habían terminado todos en la peor coincidencia posible.

-¿Eh? -soltó Luffy. No entendía porqué nadie decía nada, pero como si la continuidad del tiempo hubiera sida invocada por él, todo comenzó a moverse de nuevo a gran velocidad y a todo volumen partiendo del momento en que dejase escapar la interjección.

-¡¿QUÉ?! -gritó Kid, siguiendo la continuidad espacial-. ¡ME CAGO EN SATANÁS! ¡LAW, HIJO DE UN VAGÓN DE MIL PUTAS! ¡¿ESTÁS AHÍ?! ¡CONTESTA, MALDITO IMBÉCIL!

Los gritos de Kid se escuchaban perfectamente a través del celular de Luffy sin necesidad de la opción de altavoz. Bastante confundido, Luffy sólo atinó a ofrecerle su celular a Law, quien lo cogió a regañadientes.

-Vete al carajo -dijo Law antes de cortar la llamada.

El celular de Luffy volvió a sonar, pero Law lo apagó.

-¿Te molesta mantenerlo apagado un rato? -preguntó.

-Nope -dijo Luffy-. ¿Pero está bien que no le contestes?

-Perfectamente bien -dijo Law, apagando su celular también-. Luffy, ¿de dónde conoces al imbécil de Kid?

-De la universidad. ¿Y tú?

-Él es mi jodido compañero de piso.

-¿Al que odias por ratos?

-Precisamente ahora creo que voy a odiarlo un rato bien largo.

-¿Y por qué está tan molesto? Es más divertido cuando todos se conocen. ¿Qué tiene de malo que nos conociéramos anoche?

-Nada -respondió Law con rapidez.

Law había sacado en claro bastante rápido a qué venía el drama amoroso de Kid al relacionar que "el amigo de la universidad al que quería caerle" era Luffy. ¿Quién más, si no? Vivía cerca y por eso siempre iba al Water Seven. Sin contar que Kid, Eustass Kid, era el sujeto más putamente escandaloso y llamativo del planeta. ¿Quién más que Luffy sería capaz de ignorarlo? Luffy había ignorado a Law desnudo en su cama en pos de una pizza.

Pero la razón principal por la que Law estaba seguro de que Luffy era el interés romántico de Kid yacía en el hecho de que precisamente él había despertado en su cama esa misma mañana. Luffy era especial.

-Nunca lo había escuchado así de molesto -pensó en voz alta Luffy-. Todo estaba bien hasta que le dije que te conocí… -Luffy se detuvo y miró a Law-. ¡Momento! No me digas que… Kid está celoso.

-Precisamente eso -dijo Law, sorprendido. Recordaba que, según decía Kid, Luffy no estaba enterado de nada.

-No me digas que está enamorado de ti.

-¡¿QUÉ?! -escupió Law-. ¡No! ¡De mí no! ¡De ti!

-¿De mí? Qué va -respondió Luffy, relajado-. Si le dije que no y además todo fue de broma.

La revelación sorprendió a Law en más de un frente. Primero: no sólo era mentira que Luffy no se daba por enterado de que Kid estaba detrás de él, sino que hasta ya lo había rechazado. Y segundo: Luffy era un idiota por creerse la explicación de Kid de que había sido broma.

-¿En verdad te creíste eso?

-¿El qué? ¿Lo que dijo Kid? Sí. ¿Por qué no?

-Porque la gente miente.

-Sí, a veces.

Law se quedó mirando a Luffy, a quien en verdad no parecía importarle a dónde podía llevarlo la conversación. No era que Luffy no entendiera que la gente dijera mentiras, sino que creía que aquello pasaba y ya. No se complicaba ni le daba más vueltas al asunto.

Antes de que Law pudiera continuar con su análisis psicológico sobre el Razonamiento Luffy el sonido de la puerta al abrirse lo interrumpió. Law se sobresaltó: no podía ser Kid, al menos no tan rápido. Incluso para él y su endemoniado auto con motor de carreras instalado de manera ilegal era físicamente imposible haber llegado tan pronto.

Para su alivio el recién llegado no resultó ser un pelirrojo, sino una morena de cabello largo y elegante sonrisa.

-Oh, qué sorpresa encontrarnos, Law -dijo ella, aunque no aparentaba estar sorprendida en lo absoluto.

-Robin, ¿qué haces aquí? -preguntó Law, quien a diferencia de ella sí tenía la sorpresa escrita en el rostro.

-¿Se conocen? -preguntó Luffy.

-Sí -respondió Robin, entrando en la cocina mientras contemplaba el desorden y cómo limpiarlo-. Law pasa mucho tiempo en la biblioteca.

-¿En serio? Vaya, no me imaginaba que se podía hacer amigos en una biblioteca. Suele ser un lugar bastante aburrido.

-¿Ya almorzaron? -preguntó Robin, echándole un ojo a todas las cajas de pizza-. ¿O fue el desayuno?

-Desayuno-almuerzo, pero no me molesta comer algo más. ¿Quieres salir?

-Claro. Ve cambiándote mientras yo limpio un poco.

-¡Gracias!

Luffy dio media vuelta y desapareció en dirección a su habitación, dejando a Law a solas con Robin. Pero ella sólo se limitó a ordenar y limpiar la cocina como si el ojeroso de los tatuajes no estuviera ahí.

-¿Robin? -preguntó Law-. ¿Qué está pasando?

-Es lo que yo quisiera saber -dijo ella, mirándolo fijamente. A pesar de estar sonriendo sus palabras estaban lejos de sonar amables-. ¿Te divertirse mucho con mi Luffy anoche?

Law notó que la atención de Robin estaba fija en su torno desnudo. Si bien nunca antes la había escuchado formular una pregunta camuflada detrás de una amenaza de muerte, era obvio que poco importaba que fuesen amigos: ella lo mataría si no era cuidadoso con las palabras que pronunciaría a continuación.

-En verdad, sospecho que tu Luffy se divirtió más conmigo que yo con él.

-Oh -dijo ella, regresando su atención a la cocina.

-¿Eso es todo? ¿Se acabaron las preguntas? -se aventuró a decir Law.

-Tengo otras en mente, pero la más importante ha sido respondida -explicó Robin-. Supongo que todo se resume en que te has dejado atrapar por Luffy. Lo cual no me sorprende: sé perfectamente lo especial que es. Sólo que… ¿Cómo decirlo? No es fácil seguirle el ritmo a Luffy. Sobre todo porque se aburre con facilidad.

-¿A qué viene eso? Sólo la pasamos bien anoche -mintió Law-. Nada más.

Pero Law no estaba del todo seguro si aquello calificaba como mentira. En teoría, esa oración resumía lo que había pasado; en la práctica, empero, le costaba afirmarlo porque no lo recordaba. Y era precisamente ese detalle el que no quería confesar. Ya bastante tenía con la presencia de Kid en el asunto como para preocuparse por disimular frente a Robin.

-¿No me dirás qué haces aquí?

-Nada especial. Sólo pasé a ver cómo estaba Luffy.

-¿Son sólo amigos? -preguntó Law. No iba a admitir (al menos no en voz alta) que estaba interesado en saber porqué Robin se refería a Luffy como suyo o porqué aparentemente tenía copias de las llaves del departamento.

-¿Celoso?

-En absoluto.

-¿El que yo sea amiga de Luffy es más raro que el que tú estés en su casa ahora?

-Algunas cosas no tienen explicación, supongo.

Si bien las respuestas de Robin habían sido bastante ambiguas, le estaban dando bastante en qué pensar a Law. De hecho, hasta habían dado en el clavo. Robin y él representaban la clase de personas que Law no podía relacionar con alguien como Luffy y, sin embargo, él había amanecido en su cama. El mundo definitivamente era un lugar raro.

Law conocía a Robin desde hacía un par de años; desde que ingresara a la universidad y comenzara a asistir casi religiosamente a la biblioteca, específicamente. Robin siempre lucía una sonrisa amable a pesar de tener una personalidad bastante seria, e incluso uno diría que hasta casi calculadora. Aquella pequeña pausa que hacía antes de responder a cualquier pregunta le daba un aire misterioso, como si sospechara de todos... pero con amabilidad.

-Por cierto, sí somos más que amigos -dijo de pronto Robin.

A Law le pareció que Robin había esperado cautelosamente el momento preciso para hacer la revelación. Como si hubiese estado a la espera de que él sacara sus propias conjeturas para luego arruinarle la fiesta.

-Somos familia -agregó ella.

-¿Familia?

-Correcto -dijo Robin, sonriendo-. Estoy casada con su hermano.

-¡¿Qué?! ¡Momento…! Entonces... ¿Sabo es su hermano?

-Así es.

Aquel día se estaba complicado cada vez más y más. Como si acaso su vida fuese el chiste cruel de alguien que no tenía nada mejor que hacer con ella[1]. No sólo había amanecido en la cama de alguien que no conocía, sino que ni siquiera recordaba cómo había llegado hasta ahí. Lo único que tenía claro era que aquel sujeto era el interés romántico de Kid, su jodido, escandaloso y dramático compañero de piso, y para su puta suerte la vida, no contenta con tanta desgracia gratuita, le había hecho la revelación pública y a todo volumen. Law ya no tenía manera de mantener su vida privada privada porque Kid se encargaría de desperdigarla a los cuatro vientos a gritos.

A pesar de ello, el jodido pelirrojo había pasado a segundo plano porque Law se estaba preocupando más por el asunto que tenía frente a él en esos momentos: no sólo se había acostado con el interés romántico de Kid, sino también con el hermano menor de Sabo.

Sabo era el mellizo de Ace, un amigo suyo desde hacía demasiados años como para llevar la cuenta.

-¡Ya estoy listo! -anunció Luffy al regresar a la sala completamente cambiado.

-Espera un momento.

Robin se acercó a él y le abrochó los botones de la camisa negra con girasoles que llevaba puesta, cubriendo las marcas rojizas de su piel.

-Creo que será mejor evitar preguntas -dijo Robin, acomodándole la camisa.

-Pues a mí no me molesta.

-Pero a él parece que sí -dijo Robin, señalándole a Law.

Law, o lo que quedaba de él, estaba hecho un trapo sucio: listo para recoger del suelo y botar a la basura. Aquella última revelación había sido demasiado y aunque Robin se lo hubiese dicho de broma, la posibilidad de tal coincidencia era lo bastante peligrosa como para morir de la pura suposición.

-Luffy… -comenzó a decir Law, girando lentamente hacia él-. ¿Eres hermano de Ace?

-Sí -respondió-. De Ace y Sabo. ¿También los conoces?

Law se tambaleó y tuvo que apoyarse en la barra de la cocina para mantenerse en pie.

-¿De qué me perdí? -le preguntó Luffy a Robin-. ¿Se lleva mal con Ace o algo?

-Todo lo contrario: son amigos.

-¿Cuál es el problema entonces?

-Ése es el problema.

-No entiendo.

A unos metros de ellos Law estaba demasiado ocupado tratando de recordar cómo se respiraba como para seguirles la conversación. No podía creer que había terminado acostándose con el hermano menor de Ace. ¡DE ACE! El único amigo que había hecho en todos sus años en la escuela de oficiales.

Antes de que ambos se graduasen de la escuela Ace le había confesado que había decidido postular a la academia de bomberos y no a la marina. No quería seguir los pasos de su abuelo -todo una leyenda en la marina-, sino que quería vivir su vida libre y sin arrepentimientos. Aquellas palabras habían ardido en Law como un fuego que no podía apagar. Ace había terminado por hacerle ver que él también estaba siguiendo los pasos de su tío Corazón pero que, a pesar de lo mucho que lo quería, Law tenía que hacer su propio camino. Y así fue que al graduarse postuló a la universidad para ser médico.

Law no sólo consideraba a Ace su amigo, sino que se sentía en deuda con él. ¡¿Cómo coño había terminado acostándose con su hermano?!

-Imagina esto -comenzó a explicar Robin a Luffy-. ¿Qué pasaría si comenzaras a salir con Perona a espaldas de Zoro?

-¡Eh! -soltó Luffy-. Oye que eso sería un problema. Soy amigo de Zoro. ¿Por qué lo haría a sus espaldas? Además, él es bastante celoso con su hermana, por más que lo niegue. No sé si le guste la idea. También soy amigo de Perona, pero no he pensado en salir con ella nunca… Suena bastante complicado. ¿Por qué haría eso?

-No te preocupes, que no lo harías -lo tranquilizó Robin-. Eres un buen chico. A diferencia de Law.

-Momento… -pronunció con fatiga Law, a quien le parecía que el mero hecho de vivir lo estaba matando. Apenas les había estado prestando atención, demasiado hundido en su propia miseria como estaba, pero aun así había llegado a escuchar un par de nombres horriblemente conocidos-. Luffy, ¿de dónde conoces a Zoro?

-Somos amigos. Lo conozco desde la escuela.

Y ahí estaba otra vez: la miseria se escondía detrás de las coincidencias. Law también era amigo de Zoro, lo bastante como para irse de tragos con él. Una noche, Zoro, ebrio, terminó por confesarle que estaba enamorado de un amigo que conocía desde la escuela y con el que incluso había terminado yendo a la misma universidad, pero al que aún no veía cómo declarársele. Nunca hubo nombres y si algo hacía a Law un excelente compañero de copas, era que no solía hacer preguntas. Pero llegado a ese punto Law encontró que ya no tenía porqué preguntar nada.

Acababa de hilar que se había acostado con el amor sin nombre de Zoro.

-Voy a morir -se quejó Law.

-Yo también. ¡Me muero de hambre! ¡Vayamos saliendo de una vez!

-¿Salir?

-Sí. ¿No estabas escuchando? Vamos a salir a comer.

-Acabamos de comer -dijo Law.

-¿Y? -preguntó Luffy, sin entender-. ¿No quieres salir?

-No, pero tampoco quiero quedarme -confesó Law, recordando que Kid podría entrar rompiendo la puerta en cualquier momento.

Una vez fuera Luffy comenzó a estirarse bajo el sol: parecía que absorbía la energía del ambiente mientras que Law aparentaba estar a segundos de vomitar sus entrañas. De por sí sus ojeras y su expresión de odiar al mundo ya le daban un aspecto poco saludable, pero en esos momentos el término putrefacción era más preciso para él como descripción médica.

-¿Necesitas ayuda? -preguntó Robin.

-Necesito una vida nueva -se quejó Law-. La que tengo ahora se ha puesto muy mierdera.

-Si te sirve de consuelo, Sabo está de viaje, así que sólo tienes que preocuparte por un hermano.

-Es precisamente ese hermano el que me preocupa.

-No tengo porqué ayudarte, pero sería un problema si Sabo o Ace se enteraran por otro persona que no fueras tú -dijo Robin-. Luffy, ¿podemos ir a mi casa? Podemos llamar y pedir comida desde ahí.

-Sí, claro -contestó Luffy.

-No lo hago por ti -aclaró Robin, mirando fijamente a Law-. Yo tampoco quiero tener problemas con esos hermanos.

La casa de Robin, para alivio de Law, no estaba lejos. Quedaba apenas a unas cuadras del bar Water Seven, lugar que el ojeroso de los tatuajes comenzaba a odiar con verdadero fervor. Pero ya dentro de la casa comenzó a sentirse mejor: agradecía en silencio que de camino hasta ahí no se hubieran cruzado con nadie que coincidentemente quisiera hacerle alguna revelación más. Y como punto extra, al cambiar estratégicamente de ubicación se reducían las probabilidades de verle la cara a Kid. A Law le urgía pasar un poco de tiempo de calidad a solas con su miseria para poder pensar en cómo carajos había terminado en esa nefasta situación y, ya que estaba en ésas, en cómo sobrevivir a ella también.

-Luffy, ¿llamas al Baratie y haces el pedido? -pidió Robin, alcanzándole el teléfono.

-¡Claro!

Mientras Luffy marcaba el número del restaurante para pedir todos los platos de la carta se las arregló también para abrir el congelador y robarse un par de helados como si fuese el dueño de casa. Robin sólo sonrió, indicándole a Law que se acomodara donde mejor le pareciese.

-¿Hay alguna explicación que me aclare por qué nunca había visto a Luffy antes? -preguntó Law, sentándose en una silla del comedor-. ¿O sólo es que mi vida es una mierda?

-Es bueno tener varias opciones -se rio Robin-. Aunque entiendo a qué te refieres. También pienso que es sospechoso que conozcas a Ace y Sabo y nunca hayas sabido de Luffy.

-Sabía -corrigió Law-. Al menos, sabía que existía -agregó-. Conozco a Ace desde hace mucho y en algún momento me contó que tenía un mellizo y un hermano menor.

-Sabías que Ace vivía con su madre, ¿verdad?

-Sí, y que su mellizo vivía en el extranjero con su padre -dijo Law.

-Y el hermano menor estaba con el abuelo.

-Incluso conozco al abuelo, pero nunca vi ni escuché rastro de Luffy.

-Sabo me contó que su abuelo siempre quiso que los tres fuesen marinos, pero él prefirió dedicarse a la política junto a su padre. Ace se quedó a estudiar en la escuela de oficiales y hasta donde sé, el abuelo por poco lo mata cuando, al graduarse de la escuela, no se inscribió en la marina.

-Fueron épocas oscuras -comentó Law. Recordaba aquellos tiempos y sabía lo mal que lo había pasado Ace.

-Pues bien, ahí tienes tu explicación.

-¿Qué?

-No creerás que la leyenda de la marina iba a quedarse de brazos cruzados al ver que dos de sus nietos habían traicionado sus sueños -explicó Robin-. Al parecer, ése fue el motivo por el cual Luffy la tuvo más difícil.

Law analizó la información. Si bien era un hecho comprobado el que su vida era una mierda, lo que Robin le había dicho tenía sentido. Aquello explicaba porqué, a pesar de saber de su existencia, nunca se había cruzado con Luffy. Al recordar la pelea que Ace tuvo con su abuelo cuando decidió no inscribirse en la marina se podía dar una idea de las medidas extremas que el hombre pudo haber tomado con Luffy para evitar que su última esperanza lo traicionara.

-Robin, ¿tienes los últimos periódicos donde haya salido Sabo?

-Sí, los archivé. Ahora te los alcanzo.

Law siguió la escena con interés: Luffy recibió de Robin una gran carpeta con recortes de periódicos que, al parecer, eran reportajes y notas políticas sobre Sabo. Aquello no era sorprendente, pero el hecho de que a Luffy le interesase leer sobre política sí lo era.

Aquel idiota sonriente no dejaba de sorprenderlo.

Llegado a ese punto Law no estaba seguro si la palabra sorpresa era la adecuada puesto que el término trauma se le acercaba más a la definición que buscaba. Quitando el hecho de que tenía ligeramente más clara la razón de porqué nunca había conocido a Luffy a pesar de su amistad con Ace de tantos años, quedaba el cómo era posible que Luffy fuese amigo de su compañero de piso y nunca lo hubiese visto asomar por el departamento. Law conocía a otros amigos de Kid, pero de Luffy nunca había adivinado ni la sombra. Haciendo cuentas, Law sacaba en claro que Zoro era amigo suyo y también de Kid, a pesar de lo cual ninguno de los dos había hecho mención alguna de Luffy. No habían coincidido ni una puta vez en todo el tiempo que Law compartió con esos dos.

Claro: coincidencia, se quejó Law para sí mismo. La noche anterior no sólo se acostó con el hermano de Ace, sino también con el amor no confeso de Zoro y el interés romántico de Kid.

La puerta sonó un par de veces y Robin se puso de pie para abrir.

-¡Comida! -gritó Luffy, dejando la carpeta a un lado.

Law no estaba seguro de cuánto tiempo había pasado desde que llegaran. ¿Tan pronto entregaban la comida? Pero no podía distraerse porque cada segundo era crucial: tenía que pensar en cómo usar el resto del día para hablar con Ace y esquivar a Kid y Zoro al mismo tiempo. De hecho, evitar cualquier contacto con otro ser humano parecía un buen plan: no quería arriesgarse a sufrir alguna otra nefasta coincidencia.

-Law, ¿qué haces aquí?

El mencionado se giró al escuchar que lo llamaban. Junto a Robin un sujeto rubio y vestido de negro lo miraba con interés.

-Sanji -soltó Law.

-Oh, ¿también conoces a Sanji? -preguntó Luffy, emocionado.

Law ya había sufrido demasiadas miserables coincidencias ese día como para poder evitar que su paranoica mente entendiera que Sanji era otra por la cual preocuparse.

-Mi vida es una mierda -dijo.

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[1] Claramente desgraciarle la vida a Law en todos mis fics es mi chiste cruel.


RANDOM
Y así es como he actualizado 2 fics en 1 semana, nada mal (siendo yo, es decir). Se acerca Semana Santa y no es que sea particularmente religiosa, sino porque no tendré trabajo esta semana y podré dedicarme a fangirlear con mucho LawLu y perder el tiempo online, de hecho ayer me metí una maratón de Gintama y no debí: más de 2 temporadas seguidas afectan la salud mental de cualquiera. También actualicé mi blog con frikadas y fotos de mi viaje de 3 meses por Japón en www. trafalgar-law. net
Hablando del blog, a las/los gentiles lectores de mis fics que me escribieron al blog preguntando por cuándo haré un Kid x Law, la respuesta es: nunca. Pero gracias por escribir :D xD


Agradecimientos a mi beta reader Scyllua (quien no pasa mis LawLu y-no-me-importa-jajajaja).


Roppi, hola. Gracias por leer mis LawLu, aunque me demore en actualizar. Cof, cof. La continuidad es algo que no se me pega. Ahora tengo 4 fics LawLu y 1 MihawkLaw (aunque este último está a 1 capítulo de terminar para dedicarme a los LawLu que claramente son mi OTP). Yo tampoco creo que las coincidencias ocurran por casualidad pero justo ahora Law está lejos de ver que el destino lo ha hecho encontrar a Luffy, para él siguen siendo una sucesión de hechos mierderos que llenan su pacífica vida de miseria. Finalizando: en mi defensa no me he demorado años para actualizar este fic... Lo empecé en octubre... Cof, cof.

setsuka. d. heel, bueno, no es que sea un chiclé específico de fics, más bien es un cliché narrativo: ¿cómo hago encamar a 2 personas que a) No tienen nada en común, b) Se odian? Pues los metes en la misma cama sin explicar cómo llegaron ahí y dejas que todo lo demás fluya. Lo bueno (y malo para Law, jaja) es que OP tiene muchos personajes así que fácilmente puedes meter un par de ellos cada vez que cambien de situación y tienes diversión asegurada. Aunque no para Law, muajaja.

MxM's Lovers, ¡precisamente eso! Nada como empezar un fic poniendo a Law en una situación completamente contraria a su personalidad, tomar el cliché más cliché y desgraciarle la vida en el proceso de reconstrucción de los hechos. Y hacerlo todo con público, porque siempre es divertido compartir un poco de miseria con el resto.

gabuvu, jaja, supongo que si buscas un KidLaw el resumen de este fic puede ser una trampa. Lo siento pero no le entro al KidLaw, pero me divierte la idea del Kid vs Law x Luffy, esa ecuación tiene un espacio especial in my kokoro. Por eso es un común denominador de mis fics.

Nihil Nemorum, digamos que fue una (no tan sana) diversión de roles compartidos, jaja. Ambos tuvieron sus momentos para estar abajo, varias veces. Sobre la familia de Law en este fic (en la mayoría de mis LawLu) pongo a Law como hijo biológico de Doflamingo pero como es de esperarse lo odia y en cambio ama a su tío Rocinante, a quien no le gusta la vida ostentosa y corrupta de la millonaria familia Donquixote por lo que se cambia el nombre y se une a la marina. De hecho tengo los primeros capítulos un fic (obviamente LawLu) pero la historia gira en torno a la vida familiar de Law: su padre es Doflamingo y éste se ha casado con Crocodile (porque me gusta el Dofla x Croco) y Crocodile tiene de hijo a Kid. Lo que hace a Law y Kid hermanastros. Nada como una familia jodidamente disfuncional para desgraciarle más la vida. Algún día lo publicaré... Supongo que cuando acabe alguno de mis fics actuales. Pobre de mi beta, ella no le va al LawLu y el 90% de mi producción es eso, más que obvio que sólo disfruta del fic Mihawk x Law que, para doble desgracia suya, ya estoy por terminar.

nathaly-ab, las coincidencias no paran. De hecho: acaban de empezar. En algún momento mientras escribía pensé que era demasiado joeputa poner que todos los personajes coincidentemente conocen a Law y Luffy para hacerle la vida aún más miserable, pensé que ya tenía suficiente pero... Lo pensé de nuevo y dije: NAH, ya se cenó a Luffy, ahora que se aguante. Lalalala.