Capítulo 2.- Origen I.
Lo que una vez fue la oscuridad de la noche había dado fin con los primeros rayos de luz, un nuevo día daba comienzo en el mundo y eventualmente los seres vivos empezarían a moverse según el orden de las cosas, los pájaros alzarían vuelo junto a su cantar para un nuevo día de actividades mientras las personas se alistaban para trabajar o estudiar.
Pero en un bosque cerca de una ciudad cercana había un par de cosas que no pertenecían a la naturaleza y que no debían de existir en general, eso se demostraba con los animales reunidos mirando a las entidades que la tierra no había creado pero se encontraban en dicho lugar.
Eso eran seres de apariencia humana pero que no eran humanos en lo más mínimo.
Por supuesto se trataban de Kusanagi Godou y Verethragna, los dos dioses victoriosos que habían sobrevivido de su encuentro con un poderoso dragón en lo que fue llamado la brecha dimensional.
Los animales no sabían que hacer en esos momentos, no había nada en sus instintos que pudiera ser de ayuda en esos momentos y no sabían si escapar o simplemente dejaros ahí. Los animales se miraron confundidos y sin saber nada, por lo cual cada uno decidió seguir su instinto natural y alejarse de algo que no existía para ellos, simplemente ignorándolos como si no estuvieran en primer lugar.
El día avanzó más y más, eventualmente Kusanagi Godou quien poco a poco se comenzaba a recuperar abrió lentamente sus ojos, mientras la sensación del viento fresco y la luz del sol provocaban que su cuerpo se relajara en esos momentos, pues la sensación de existir en un mundo que no fuera el mundo astral le despertó de su letargo.
Con cuidado se levantó y se estiro suspirando al finalizar, limpio sus ojos de forma perezosa soltando un bostezo que demostraba querer descansar un poco más.
– ¿Dónde estoy? – Con su vista ya más clara observo su alrededor – ¿Un bosque? ¿Cómo llegue a este lugar? – Confundido del lugar donde se encontraba, las imágenes del evento del dragón como el beso que tuvo con Verethragna le golpearon como un balde de agua fría – Es verdad, le había entregado mi poder mágico a Verethragna para que pudiéramos escapar de esa cosa… ¿Dónde está Verethragna?
Preocupado por su amigo divino a quien le reclamaría por lo del beso, sus ojos pasaron por todo el bosque hasta que se detuvieron justo donde hasta hace un segundo estaba descansando… y se lamentó profundamente.
Frente a sus ojos y descansando en el pasto del bosque se encontraba Verethragna quien todavía estaba durmiendo, pero lo que Kusanagi Godou estaba viendo que congelo su cuerpo y prendió sus mejillas de un rojo carmesí no fue lo hermoso que se veía Verethragna descansando… sino el estado en el que estaba.
Pues el victorioso dios se encontraba desnudo en su totalidad y pase a lo que Godou esperaba ver, el cuerpo masculino del pequeño joven en crecimiento no era para nada lo que alguna vez hubiera imaginado Kusanagi Godou y eso se debía a que no era un cuerpo masculino.
Un cuerpo pequeño pero esbelto curvilíneo con un busto de un tamaño grande pero considerado a su cuerpo, de una cintura delgada y un trasero firme y redondo. El cuerpo femenino perfecto de una mujer y debido al poco musculo que existía era digno de una guerrera sin duda alguna.
–… La verdad me siento aliviado al saber que se trataba de una mujer – Desde su reencuentro para su batalla, Kusanagi Godou no podía dejar de apreciar la belleza del pequeño dios persa con quien había estado batallando y no olvidar el último beso que se dieron.
Sus mejillas se prendieron levemente ante aquel recuerdo y lo único que pudo hacer fue suspirar cansado emocionalmente, decidido a esperar a su compañero para poder disparar sus dudas al mismo, se recostó en uno de los árboles cercanos a donde se encontraban y alzó su mirada al hermoso cielo despejado mientras podía escuchar la cercana civilización.
Cerró los ojos, no con la intención de volver a dormir, sino para poder pensar tranquilamente sobre la situación en la que se encontraba.
Debido al uso del vendaval para poder moverse entre los diversos mundos existentes como Alexander había hecho con su velocidad divina, Godou sabía que se encontraba en otro mundo o era una gran posibilidad, sea cual sea el resultado, investigaría y actuaria apenas Verethragna despertara.
-Tiempo Después-
Con el paso de los segundos a minutos y de los minutos a horas, Verethragna frunció el ceño levemente mientras se levantaba y estiraba su cuerpo. Aunque los dioses no necesitaban dormir en realidad, ellos hibernaban temporalmente para poder recuperar su poder original, algunos podrían tomar días o hasta años para poder recuperar su poder por completo, pero las deidades solares era tan solo de un día.
Cada 24 horas su fuerza, cuerpo y demás volvería a estar en su mejor estado con solo un par de horas hibernando, ellos eran quienes en verdad podrían llamar eso "dormir" comparado con los demás dioses.
Así el dios de la victoria limpio sus ojos y observo el hermoso bosque rodeado de vida como si nada malo hubiera pasado, lo que evocaba que no era el lugar donde había batallado en contra de Godou…
"Y hablando de él"
Fue el pensamiento de Verethragna cuando observo su alrededor, hasta que lo encontró recostado en uno de los árboles.
El dios miró fijamente al varón sin saber si se encontraba descansando o solamente tenía los ojos cerrados, repentinamente un sentimiento de frío lo golpeo y lo dejo confundido, pues su ropa aunque sucia y poco impresionante, tenía la capacidad de evitar eso, aunque de por si como una entidad que representa al mayor astro de fuego eso sería imposible, pero debido a su batalla su cuerpo no se encontraba en su 100%.
Bajo la vista y noto su cuerpo como dios en su totalidad, más abajo noto la túnica sucia y la tomo despreocupadamente, se levantó sin problemas del suelo limpiando la suciedad de su cuerpo antes de mirar al varón recostado en el árbol.
– Sé que no estás dormido así que levántate para que podamos terminar lo que empezamos antes de todo los eventos – Su cuerpo ante sus palabras fue rodeado por el aura dorada que representaba su fuerza como el dios de la victoria y la guerra, la muestra de su última encarnación como aquello que lo reflejaba como un dios heroico.
Godou abrió los ojos para mirar a su rival quien deseaba continuar su batalla, más tan rápido como abrió sus ojos los volvió a cerrar mientras desviaba la mirada.
– ¿Qué fue eso? – Más el dios… o más correctamente, la diosa de la victoria no parecía conforme con las acciones de su asesino – Cuál es la gran idea de cerrar tus ojos y desviar tu mirada de mí, tu rival destinado e ignorar mi deseo de batalla, Godou – El varón pudo sentir como cada palabra fue cantada con magia para despertar su deseo de pelea.
Pero para el rey demonio eso no era una razón por la cual aceptaría el estado de Verethragna.
– Ponte la ropa si quieres que te mire a los ojos – Aunque ya estuviera MÁS que acostumbrado al cuerpo femenino, Godou todavía conservaba su vergüenza de no aceptar tales condiciones ante un grupo de personas que no eran pareja como él y Verethragna.
Aunque la diosa puso una mirada de póker y sus ojos se pusieron blancos.
¿En verdad su destinado rival y asesino se encontraba indispuesto a mirarla porque no llevaba su ropa puesta?
– Más vale que no estés hablando en serio Godou, desviar tu mirada de tu rival destinado como la persona a quien asesinaste nada más por estar como llego a la existencia… estoy a escasos segundos de llamar al semental – Demostrado que no mentía la encarnación se estaba alistando cuando el sol aumento su temperatura a un nivel asombroso por el repentino cambio, Godou incluso podía sentir la divinidad que se diluía del calor.
Resignado a su decisión Godou miro nuevamente a Verethragna con sus mejillas enrojecidas y con sus ojos cautivados, no en su cuerpo, en la belleza misma de la divinidad.
Aunque su mente y su instinto viera a su rival destinado a matar, incluso aunque su deseo de pelea devoraba sus pensamientos racionales indicando sacar sus armas y atacar sin pensar en nada que lo distrajera como las consecuencia de sus acciones, debido al estado abierto como un humano que todavía conservaba de su existencia antes de ser Campione, Godou se encontró maravillado con quien una vez considero un dios masculino y ahora se alzaba como una guerrera femenina que no conocía la derrota.
Verethragna debió notar la mirada cautivada de su rival, sonriendo divertida al notar los ojos negros del rey fija en su persona y sin pensar en nada más.
Solo esos apasionados orbes azabaches fijados en su rostro y sus labios, en su cuerpo y su condición como una mujer. Sin pensar en nada como las damas con quien batalla o incluso el dragón, solo perdido en su deseo de contemplar su perfecto cuerpo.
– Y te negabas a darme la cara – La burla de la diosa provoco un sonrojo mayor en el rey – ¿Todavía quieres que me ponga esto? – Alzó su ropa frente a los ojos del rey quien trago saliva nerviosamente y asintió en automático, una respuesta grabada en su memoria por culpa de cierta maga rubia – Si es así… – Más la diosa no podría perder ante una mortal, por lo cual lanzó su ropa al varón – Vísteme – Ordenó con un tono maravilloso que haría a cualquier mortal doblegarse.
Pero Godou no era un mero mortal.
– No veo la razón de hacer eso si puedes moverte – Aunque ningún caballero que hubiera conocido se habría negado a las palabras de Verethragna o de Erica con una orden como esa, Godou siempre había sido un varón desafiante del cual no gustaba obedecer órdenes sino darlas, claro que habían excepciones en caso de sus esposas donde no le importaba mimarlas.
Más repetía, a sus esposas.
– Yo dormí con mi túnica puesta hasta donde sé, el que haya despertado desnuda tuvo que ser culpa de alguien ¿verdad? – Más la diosa no pensaba otorgarle una victoria sencilla a su rival destinado y lucharía por su victoria, por muy trivial que fuera.
Incapaz de encontrar una respuesta a esa acusación, tras años de ser un amante más allá de un guerrero contra divinidades, el rey aprendió habilidades que incluso ahora no estaba contento de poseer-las y entre ellas estaba como deshacerse de la ropa fémina que molestaba en su camino, usualmente lo hacía sin pensarlo cuando se encontraba en sus apasionadas noches con Erica.
Un suspiro fue suficiente para llenar de satisfacción a Verethragna.
Rendido a las palabras de la diosa como la culpa de sus acciones, el varón se levantó con las ropas del dios con quien había batallado. Verethragna simplemente alzó sus brazos para facilitar a Godou su trabajo y de paso, que apreciara su cuerpo como lo hacía hasta hace unos segundos.
El rey demonio tomo la capucha sucia que tenía en sus manos y la doblo para que quedaran los orificios de la cabeza y brazos, con cuidado de no ponerla al revés puso los huecos donde debía y lo bajo con cuidado, dejando que bajara a mitad del estómago, ahora solo faltaba la capa que iba a juego con su ropa, pero el rey deseaba encontrar respuestas.
– ¿Por qué no me dijiste que eras una mujer? Y ¿Desde hace cuánto lo eres? – Con esas dudas en su mente, pregunto en un susurro a sus oídos dado que se encontraba a tan poca distancia uno del otro, así que el rey espero su respuesta.
– Cuando volví a aparecer fue como una mujer, pero, ¿Acaso eso importa? – Siendo sincera y sencilla con su respuesta, la diosa no consideraba ese tema como algo tan importante para su pelea e incluso ahora poco le interesaba, ser mujer o un hombre no cambiaba nada.
Godou también consideraba eso como algo de poca importancia considerando todas las deidades femeninas con quienes había batallado, aunque nunca hubiera esperado que su primer amigo como primera deidad que había conocido hace tanto tiempo fuera una mujer, pero eso no era importante en esos momentos.
Una vez que los dos se encontraban alistados una vez más y que estuvieran meramente en un estado normal, los dos dioses de la victoria una vez más analizaron su alrededor.
– ¿Sabes dónde estamos? – Quien cuestiono primero fue Godou a Verethragna desde que había sido él quien utilizo la autoridad del [Vendaval] para llevarlos a otro mundo, pues el dios tuvo que haber pensado en un lugar específico para utilizar su autoridad.
– Mi mandato al viento fue llevarnos lejos del dragón rojo a cualquier precio y eso fue lo que hizo, lamento informar que como tú, no tengo ni idea de donde estamos ni qué tipo de mundo es este – La verdad no tardo en salir a flote entre los guerreros portadores de las formas de la victoria.
Godou suspiro ante esas palabras mientras miro el cielo, el sonido de una metrópolis sonaba cerca lo que indicaba que no estaban muy lejos de una cuidad o algo así, por ende debían de buscar información y conocer algo sobre el nuevo mundo.
– Por el momento vayamos a un lugar donde encontremos respuestas, de ahí veremos que hacer – Tomando el liderazgo debido a su experiencia con los viajes multidimensionales, Godou comenzó a caminar.
Verethragna no fue en contra y decidió seguirlo.
No paso mucho para que los dos llegaron a lo que en verdad era una gran ciudad con enormes edificios adjuntos a grandes compañías de tecnología avanzada, más las personas como la letra indicaba que se encontraban en alguna parte de los Estados Unidos de América, aunque bien podría ser alguna parte de Europa pero no lo consideraba así.
– Parece que estamos muy lejos de tus tierras – Verethragna quien no era una entidad del mundo moderno y no conocía casi nada de la historia humana pudo decir eso fácilmente, debido a las mismas razones que Godou sospechaba el lugar – Por el momento debemos de obtener información y la mejor manera es existir en este mundo, ¿Alguna idea que tengas en mente? – La diosa miro a su rival curiosa de como actuaria el rey acostumbrado a viajar por diversos mundos.
Godou quedo en silencio y no porque no tuviera ideas, sino por cómo llevarlas a cabo.
Sus experiencias con viajes a otros mundos desconocidos donde poco existía la magia como conocimiento fueron buenos en su momento, debía de empezar a buscar una identidad para existir en el mundo, obtener papeles adecuados y necesarios para cualquier viaje o demás, el dinero también era algo de importancia pero para el rey demonio eso no era algo que importara… no en esos momentos al menos.
– Lo mejor es buscar a una persona con un alto poder político – Pero era más fácil decirlo que hacerlo cuando uno no es de dicho mundo, sería difícil saber quién era una persona con dicho poder y quién no.
Pase a eso los dos dioses no pensaban simplemente quedarse de brazos cruzados sin hacer nada en un mundo totalmente nuevo, por ende comenzaron a caminar incluso con sus ropas todas desgastadas y sucias debido a sus peleas, aunque por el hecho de ser hechas con mana se limpiaba fácilmente en realidad.
Los dos caminaron ignorando el deseo de matarse mutuamente por uno de sobrevivencia como indicaban sus cargos.
Además de que ninguno deseaba una batalla aburrida en contra de un cascarón vacío y deseaban que los dos lados estuvieran en excelentes condiciones, de lo contrario la victoria no sería tan dulce como debería y solo sería una pequeña burla a su nombre como victoriosos.
Una victoria solo se ganaba cuando los dos rivales estaban en sus mejores momentos para la pelea y Godou no se encontraba en esas, no estaba más recuperado que un 5% debido al hecho de que Verethragna había cortado demasiado bien sus autoridades y su poder mágico a un punto casi inutilizable y por ende, pasaría un tiempo demasiado largo con su poder muy limitado.
Claro que el mismo dios no se encontraba en una situación favorable con un 20% de su poder, pues Godou había utilizado demasiado bien sus poderes en su combate.
-Destrucción-
La tierra repentinamente tembló y una inmensa figura se mostró en la cercanía, las personas comenzaron a gritar cuando una bestia se mostrara sin problemas entre los edificios antes de destruirlos.
La bestia de casi 80 pies de alto con un cuerpo de gran longitud y musculatura cuya apariencia era la de un reptil verdoso con escamas en su espalda, cuernos sobresalieron de su cabeza dando un aire más irrealista a la bestia, la cual parecía sacada de una película japonesa del tiempo de Godzilla.
La bestia escupió rayos y seguidamente de fuego, el grito rompió vidrio y sus pisadas retumbaban creando temblores.
Pero ni Godou ni Verethragna sintieron un hormigueo en sus instintos y tampoco sintieron un deseo de batallar más fuerte del que existía por los dos juntos en un mismo espacio, lo que indicaba que la criatura que había aparecido no era una bestia divina o una entidad del mismo calibre.
– ¿Qué hacemos? – La diosa de juvenil apariencia cuestiono al hombre que fue apodado en vida como el rey del fin, este mismo contemplo a su rival alzándose de hombros.
– Supongo que podemos vencerlo si no hay nadie que pueda…
Más no logro terminar su oración cuando fue interrumpido.
– ¡No teman ciudadanos, Power Hero Man ya ha llegado! – Un hombre con un ridículo traje elaborado de manera cómica exclamó con suficiencia a las personas.
Sorpresivamente las personas aclamaron al héroe quien fue en contra de la bestia, con el chillido de la gente animando al supuesto héroe, algo que fue conmocionaste para el rey demonio y eso se debía a los recuerdos de su vida junto a Annie Charlton, mejor conocida como John Pluto Smith.
– Con esto terminamos los papeles para ambos y sin problemas – Comentó un hombre de ropaje adecuado a un trabajo de alto cargo, así demostrado por su oficina y su placa enfrente de su escritorio y su mirada era la de una persona que hablaba con un amigo de toda la vida.
Frente suyo se encontraban los dos dioses de la victoria y a quien mantenía en su vista fue al varón con quien hablo de inicio a fin, pase a que no llevaban más de 10 minutos como exageración hablando, ambos se trataban como conocidos de toda la vida y obviamente no fue algo natural en lo más mínimo.
Las autoridades que no resaltaban en la pelea tenían a ser poderes para aprovecharse de la humanidad y vivir como lo que uno era, un rey.
Autoridades de las hadas o ninfas que buscaban cautivar a una persona eran especialmente fuertes, creando vínculos como si dos personas desconocidas se conocieran de toda la vida incluso si su existencia era de no más dos segundos.
Esa fue el tipo de autoridad que Godou había utilizado en aquel hombre con poder político.
– Muchas gracias – Agradecido tomo los documentos que mostraban tanto su existencia como la de Verethragna en el nuevo mundo.
– Lo que sea necesario para su satisfacción~ - Más la autoridad en realidad era bastante poderosa creando casi un vínculo amo-maestro o de vez en cuando y de manera exagerada, amo-esclavo leal.
Agradeciendo una vez más salió de la oficina con los papeles y suspiro con culpa.
Aunque hubiera vivido de acciones como esa en cada viaje a mundo donde necesitaba crear su existencia, Kusanagi Godou no era una persona que considerara correcta ese tipo de actuación en primer lugar, pero tenía que buscar soluciones incluso si era ir en contra de sus propios prejuicios.
– Con esto ya "somos" parte del mundo, ¿Qué sigue? – Dado que era la primera vez en toda su existencia que viajaba a otro mundo, Verethragna no podía hacer más que cuestionar a Godou acerca de qué hacer.
– Obtener información del mundo – Caminando entre las concurridas calles de la ciudad que resulto ser New York, Godou como Verethragna observaron su alrededor.
Aunque para los dioses herejes los humanos no eran diferentes de hormigas que podían ignorar con facilidad, el victorioso dios de los guerreros persa había estado observando a la humanidad con nuevos ojos llenos de sorpresa y curiosidad, más que nada por ser una deidad que en constantes ocasiones peleaba a su lado para dar paso a su destino, la victoria.
Pero por primera vez en la historia de su mito y su vida, observo a los humanos como algo más que simplemente hormigas y eso se debía a que los humanos del nuevo mundo no eran como los que conocía por pocas razones.
Caminando por las calles se encontraban personas con rasgos nada humanos como seres que no sabía si llamar humanos, ya fueran seres humanos con rasgos animales tales como colas, orejas, colmillos o puede que todos juntos y luego se encontraban aquellos quienes no sabía qué tipo de entidad eran.
Un ejemplo era un ser de un tamaño humanoide con alas de murciélago pero con el cuerpo de un lagarto y el rostro de un león, una cola de mono y las patas de una gallina…
Eso era demasiado extraño como para ser clasificado como una quimera.
Habían también quienes eran humanos normales pero que repentinamente invocaban fuego o rayos, algunos estornudaban ácido o simplemente eran personas normales.
Todo eso era algo que los dioses consideraban debían de investigar a fondo, saber cómo las personas podían usar poderes como eso y si eran considerados como magia, todas esas dudas fueron las que llenaron a Godou en un parpadeo.
Su instinto como Campione no se activaba cuando una persona usaba su poder, la extraña sensación de "poder" no se sentía y eso le daba a entender que no era magia como consideraba.
Pero si no era magia… ¿Cómo era capaz la humanidad de hacer algo como eso?
La respuesta obviamente se encontraría en una biblioteca o buscando a un profesional con el tema, pero como lo fue encontrar una persona con poder político, lo más rápido sería una biblioteca.
Además con eso podría probar que su documentación fuera verdadera.
– Es otro de esos humanos con trajes raros – Verethragna señalo entonces a una persona y Godou volteó a verla.
Era un apuesto chico de cabellos rosados en un permanente bien cuidado y muy atractivo, pero utilizaba un traje extravagante digno de un cómic estadounidense.
A su vez el presente se encontraba rodeado por mujeres que aparentaban ser un grupo de fangirls pidiendo un autógrafo o simplemente un apretón de manos.
Decidido a no pensar mucho en ello continuó caminando mientras pensaba.
Más temprano en la mañana había ocurrido el evento del monstruo junto a la aparición de un hombre con traje ridículo que combatió en contra de la bestia, lucho bien pero fue derrotado al final, por ende Verethragna decidió intentarlo y venció como si nada al monstruo frente suyo aburriéndose en extremo.
Con eso ambos se fueron mientras más, supuestos "héroes", llegaban para poder pelear.
Era claro que les sorprendió ver a la bestia rendida cuando llegaron, pero eso no le importo a las dos deidades de la guerra.
Desde ese entonces habían pasado un alrededor de 4 horas, donde buscaron a una persona con el poder de hacerlos existir en aquella tierra y lo lograron.
Pero durante todo ese tiempo encontraron más eventos con villanos y héroes donde Godou simplemente los ignoro, no deseaba meterse en cosas que le provocaran una jaqueca.
Más tenía en claro que el mundo existía junto a esas personas con poderes que hacían el bien o el mal como desearan, indicando que incluso si ellos activaran sus autoridades nadie pensaría mal de ellos.
Decidiendo no experimentar algo que lo llevaría a un montón de problemas, simplemente continúo con su plan de forma adecuada.
– Nee Godou – Escuchando a su compañera llamándole, el varón observo a su compañera quien continuaba observando con curiosidad todo a su alrededor – Los humanos necesitan de "riquezas" para obtener cosas necesarias, ¿Cómo le haremos para solucionar eso?
Como se esperaba del dios que usaba el conocimiento como arma, ese fue el pensamiento de Godou ante la pregunta que había hecho Verethragna.
Obviamente la fachada de su nacimiento y crecimiento ya había sido resuelta en un par de horas, pero obtener el dinero no sería un tema tan fácil como eso y se debía a que no existía forma de que una persona de otro mundo pudiera tener dinero factible en otro mundo y de ser las mismas, su moneda no era nada comparado con el dolor.
Pero Godou no se preocupó por eso.
– Creo que ya conoces la respuesta – Sin molestarse en responder, Godou dio una mirada a Verethragna.
La joven lo miró con unos ojos que mostraban la lectura del conocimiento para saber la verdad, ella conocía la autoridad que pensaba utilizar y se alzó de hombros, no había necesidad de hablar más de eso.
Así los dos estaban cerca del lugar donde podrían obtener respuestas.
Pero…
-Explosión-
Como ya era común para ambos una enorme explosión resonó de la biblioteca donde pararían y de esa explosión salieron un par de personas con trajes oscuros y un tanto góticos o incluso emos que daban a entender que eran villanos y en portaban entre las cosas, una bolsa y libros.
Notando eso Godou no pudo evitar alzar una ceja.
Los ladrones normalmente robarían únicamente el dinero de la caja como de las personas en el interior, escaparían antes de la llegada de la policía y eventualmente continuaría dependiendo de cómo se desarrollaran los eventos, pero esa fue la primera vez que veía a ladrones robar libros.
Esperando unos segundos por si acaso un héroe aparecía, los dos dioses no estaban seguros de acción tomar.
Eventualmente detenerlos era algo que debían de hacer, castigar a los pecadores era su trabajo después de todo.
– No se preocupen ciudadanos – Más una voz resonó entre las calles llamando la atención de la gente como de los dioses, entendiendo la llegada de un héroe… o heroína por como sonaba su voz.
Todos voltearon a ver a la dueña de la voz.
Una mujer de apariencia juvenil con un hermoso cabello negro atado en la parte posterior con unos mechones cayendo lateralmente de su rostro ocultando sus orejas, de una hermosa piel blanca y ojos negros a juego con su cabello. Una belleza natural madura y cautivadora con un lunar en la zona inferior derecha del labio.
Su cuerpo curvilíneo como un reloj de arena cubierta por una playera sin mangas negras de cuero adjunto a una capa dorada y unos pantalones a juego con la playera, donde había una hebilla dorada unida a una tela roja como un tipo de cinturón. Sus manos cubiertas por guantes de tela blanca justo como sus botas.
La hermosa mujer quien tenía una sonrisa en su cara dio un salto de un edificio de al menos 12 pisos, la gente se sorprendió incluso cando había posibilidad de que tuviera un poder que le ayudara a sobrevivir.
– No puede ser, va a hacerlo – Una repentina voz entre la multitud exclamó sorprendida – Va a hacer una caída de súper héroe – Continuó narrando sorprendido como la mujer cayó al suelo con una rodilla alzada y la otra doblada mientras su cuerpo caía por la gravedad y se levantaba – ¡La caída de súper héroe! – Y entonces se desmayó cuando espuma salió de su boca.
Aunque eso fue ignorado parcialmente por otra razón.
Verethragna junto a Kusanagi Godou fruncieron el ceño mirando a la hermosa mujer frente suya, pues había algo dentro suyo que había superado con facilidad a cualquier otra entidad llamada "héroe", lo que indicaba que esa persona escondía un secreto o un poder peligroso.
Pero decidieron no interferir y mirar a lo lejos como trabajaba la heroína en contra de los ladrones de banco, además de ver el poder que tenía.
Como el suave viento de primavera que tocaba en los inicios de otoño, la presencia de una heroína había llevado calor a las personas con miedo y angustia.
La hermosa mujer se levantó para mirar a los ladrones de la biblioteca mientras su capa fue mecida por el viento de la tarde.
Los ladrones se detuvieron nerviosos ante la rápida aparición de un héroe en la escena del crimen, aunque lo venían venir, todavía les preocupo aquello.
– No temas – Exclamó uno a su compañero mientras miro a la mujer frente suya – Es solo una simple mujer y nosotros dos hombres, tenemos la ventaja en esto – Sonrió confiado mientras su compañero pareció creer esas palabras con una confiada sonrisa.
Godou quien escucho ese comentario miró de reojo a la diosa a su derecha quien tenía un aura sombría que haría orinarse en los pantalones al mismo diablo, pues las palabras del villano en cuestión fueron un verdadero insulto a la nueva forma de la deidad guerrera.
Y la verdad era que para él, eso era mentira, muchas veces estuvo al borde de la muerte por un dios femenino que uno masculino.
Pero no era tiempo de pensar en eso y ver como salía de aquella situación la hermosa mujer.
En un rápido movimiento la dama apareció frente al más confiado de los dos para dar un golpe a la boca del estómago sacando todo el aire de sus pulmones, más la onda de choque que salió de eso fue lo más impresionante.
Demostrando un conocimiento de artes marciales dio una patada a la cara retorcida del hombre para mandarlo a volar.
Sus movimientos fueron escasos y simples, pero con la fuerza para terminar rápidamente la pelea.
Desvió su mirada hacía el otro ladrón quien había perdido toda confianza y retrocedió, pero la heroína no pensaba dejar que un villano escapara de las manos de las justicias.
Con un impulso fue en contra de aquel que había cometido un pecado contra los inocentes, por lo cual lanzó un puño que caería en la cara del mismo.
Repentinamente un brillo blanco traslucido se creó frente suya evitando que la heroína conectara su ataque, provocando sorpresa tanto en la hermosa mujer como en los dioses que apreciaron la batalla.
– Ni creas que eso me detendrá para dar mi castigo al mal – Con una decisión de actuar como una aliada de la justicia, comenzó a golpear con tremenda fuerza la barrera que se interponía en su camino.
El sonido de golpes resonó con fuerza por todo el lugar mientras las personas miraban la típica batalla de un héroe y su enemigo mortal, los villanos.
Conforme el tiempo pasaba, grietas comenzaron a formarse en la barrera mientras el presente se encontraba sumamente asustado, su barrera no podría protegerle por mucho tiempo.
– Dentro de poco pagaras por tus crímenes – Reuniendo la fuerza en su puño derecho, la llave a su victoria se encontraba en su posesión en esos momentos…
– La única que pagara eres tú – Más una segunda voz interrumpió a la hermosa héroe femenina antes de mandarla a volar.
La mujer choco contra una dura pared de acero y escupió un poco de sangre, su cuerpo cayó al suelo y entonces miró el lugar donde se encontraba solo hace unos segundos.
Un hombre de elegante apariencia que continuaba con ropas negras de cuero cuyo único propósito era reafirmar su lado maligno, su rostro oculto con la mitad de una máscara azul con el ojo y boca amarilla. Aquel hombre tenía un cuerpo fornido pero nada exagerado demostrando la fuerza de su golpe.
– Jefe – El ladrón cuya habilidad fue crear barreras nombro al nuevo villano como a quien servía, la felicidad era evidente demostrada en acciones sencillas como el brillo en sus ojos.
– Inútiles – Pero la severidad de sus palabras afectaron a su compañero – Debieron haber escapado sin llamar la atención, ahora que estoy aquí tenemos que irnos pero ya, no quiero lidiar con héroes de mayor nivel que esa mujer – Mirando a su subordinado quien asintió con los libros en mano, los dos se preparaban para irse.
– De… deténganse – Más la heroína caída logro levantarse una vez más.
Los villanos le dieron una mirada al héroe femenino que se encontraba en su espalda.
La mujer se aferró a la pared para poder levantarse con las piernas temblorosas y una respiración levemente agitada, una cuerda de sangre escapo de sus labios con su mirada cerca de la inconsciencia.
Eso fue por el golpe del villano que demostró su fuerza bruta.
El jefe ante eso mostró una sonrisa satisfecho de que una supuesta aliada de lo justo fuera dañada al punto de costarle levantarse, pero no tenía el tiempo para acabar con ella.
– Te dejo el resto a ti – Caminando mientras ignoraba a la heroína para tomar a su hombre caído, el jefe criminal se retiraba.
La mujer camino un poco para evitar que escaparan, pero con un segundo paso un fuerte golpe por parte de un martillo la llevo al suelo.
– Jajajaja, ni creas que te irás en contra de mi Pudinsito – Una nueva fémina voz sonó y de la oscuridad salió una mujer.
Su cuerpo curvilíneo cubierto por un traje de arlequín rojo con negro hecho de cuero reforzó las cuevas adecuadas, su rostro pintado de blanco puro salvo sus labios cubierto de un intenso rojo o sus ojos con un sombreado muy oscuro, pase a todo eso, Godou no pudo evitar quedar cautivado por dicha belleza.
La hermosa mujer competía con la belleza de Erica fácilmente.
Pero Godou logro sentir como la tercera de las 10 encarnaciones de Verethragna deseaba ser activada, la encarnación que se alzaba como uno de sus ases en batalla en contra de los dioses, el [Semental Blanco] detecto al pecador quien había cometido daño al pueblo y lo que indicaba, que esa mujer no dudaría en matar a alguien.
Repentinamente la hermosa mujer observo a su alrededor y detuvo sus hermosos ojos azules en Godou, entonces le sonrió junto a un guiño de ojos que dejo confundido al rey.
La hermosa dama vestida como un bufón de la corte medieval alzó su masa de gran tamaño y comenzó a caminar, ondulando sus caderas perfectas de una manera muy seductora para cada hombre.
– Dulce sueños – Sin piedad en sus ojos a la par de una sonrisa desquiciada apoderándose de su cara, la mujer no dudaría en matar a quien se encontraba débil en esos momentos.
Más una onda de choque ocurrió cuando el martillo choco en contra de un pie, entonces los vidrios de alrededor se rompieron, entonces la mujer alzó la vista con una vena en la cabeza.
Un hombre estaba de pie frente a ella.
Un cabello castaño oscuro peinado hacía atrás con un parche cubriendo su ojo derecho mientras el izquierdo brillaba de un tono marrón-rojizo, su piel blanca solo resaltaba su nacionalidad americana junto a sus facciones bastante atractivas pero fieras, con el aura de un asesino.
Su cuerpo atlético cubierto por una playera negra de cuero sin mangas y un pantalón negro igualmente de cuero, llevaba unas botas negras de punta de metal y a los lados, cuchillas de acero reforzado estilo soldado.
– Lo lamento jovenzuela, pero ella es mi amiga y no permitiré que la lastimes – Su voz gruesa llena de poder e intimidación provoco escalofríos en muchos, demostrando así que no era un mero humano ordinario.
– Increíble, ¡Es Black Iron! – Una persona exclamó con ánimo apenas descubrió la identidad del nuevo héroe – El héroe con un cuerpo más duro que el acero, el héroe en 8va posición del ranking Americano y el No. 6 del ranking mundial.
Con eso la gente comenzó a alentar al nuevo héroe que lo ignoraba en su totalidad.
Su único ojo brillo en señal de atacar y la mujer se alejó de un salto.
La belleza de traje bicolor no se mostró contenta con la aparición de héroe y era de esperarse, más la realidad se debía al poder que contaba el héroe. Más no pensaba dejar escapar la oportunidad de oro para impresionar al hombre que amaba y de paso, eliminar unos cuantos héroes.
– No puedo contra él sola, es tu turno, rojita – Con una sonrisa burlona mientras decía esas palabras, el hombre como las personas miraron confundidas a la villa, solo hasta que…
-Temblor-
Una estela carmesí golpeo la tierra creando un temblor que sacudió a las personas e incluso algunos edificios, pase a eso nada de verdad se destruyó demostrando como todo estaba diseñado para resistir situaciones como aquella… o simplemente los edificios tuvieron la suerte de sobrevivir, cualquiera sonaba razonable en esos momentos.
La nube de polvo creada con la estela roja fue despejada con el viento pasajero y revelo a una entidad fémina por la forma de su cuerpo, pero era muy alta y musculosa.
Apenas las personas vieron eso se llenaron de terror y comenzaron a salir gritando, todos aclamando un solo nombre…
Hulk
Confundidos y curiosos de aquel nombre, los dos dioses fueron los únicos quienes se quedaron incluso ante la presencia de la entidad roja.
Su altura debía de ser 2.50 metros fácilmente.
Su cabello levemente ondulado y lacio caía hasta el final de la espalda con unos ojos negros a juego, su piel de un curioso tono rojo intenso y cuyas facciones eran levemente salvajes dignas de entidades como ogros u onis. La chica tenía una musculatura notoria junto a sus curvas proporcionadas de una manera tan sensual que parecía imposible y el traje de una pieza estilo traje de baño solo acentuaba aquello furiosamente.
Gracias a años de viajes por todas partes del mundo, Godou conocía palabras adecuadas para describir a la mujer y la perfecta definición que tenía para ella, era Thicc.
(Thicc: Es una jerga inglesa para referirse a una mujer con grandes curvas, usualmente centrada en el trasero y muslos)
La enorme y sensual mujer roja volteó a ver a la hermosa payasa con ropa bicolor con un ceño fruncido.
– No te había indicado que no me llamaras de esa manera, Harley Quinn – Como su imagen daba a entender, la voz de la mujer de rojo era fuerte pero todavía femenina.
Pero para Godou, eso fue lo suficientemente fuerte como para despertar su deseo de lucha en contra de la dama, pero no era su batalla.
El héroe que había sido nombrado Black Iron frunció el ceño levemente mirando a la nueva persona que había entrado en contacto con la villana con traje de bufón.
– Así que era verdad que Red She Hulk se había convertido en una villana, vaya destino más pobre para quien caminaba el camino de una nueva vida – Así como sus palabras indicadas con leve frustración, el joven se puso en una posición de pelea.
La mujer de rojo llamada aparentemente Red She Hulk, miró al héroe en turno por el cual tuvo que aparecer.
Los dos se miraron y estaban listos para la pelea.
Con un parpadeo, Black Iron llegó a donde Red se encontraba y le mando una poderosa patada al rostro, la mujer roja retrocedió un poco debido a la fuerza de dicha patada.
La mujer levanto su brazo deteniendo otra patada del héroe, pero en eso toma su pierna y lo estrella en contra del suelo con gran fuerza. Una sonrisa se formó en su cara, cuando de la nada, un potente dolor la inmoviliza y mira su estómago siendo pateado por Black Iron.
El héroe dio un golpe a la barbilla de la mujer para entonces continuar con una serie de golpes a su abdomen con tal de crear un inmenso dolor en la misma, sin piedad ni con oportunidad de contrarrestar o de lo contrario moriría en acción.
El sonido retumbaba con cada golpe que daba a su máxima potencia, pues su poder recaía en su cuerpo duro y no una fuerza descomunal.
– Olvidas tu regalo bombón – Golpeando al distraído héroe fue la villana nombrada como Harley Quinn, la cual logro distraer al héroe como tenía planeado.
Sintiendo la libertad en su cuerpo una vez más, Red She Hulk con ira en sus ojos y su cuerpo emanando una gran cantidad de calor, dio un golpe en el abdomen del varón con tal fuerza que incluso se escuchó la ruptura de sus huesos.
Curiosamente fue el sonido de metal rompiéndose.
Así el héroe fue mandado en contra de la pared y cayó junto a su amiga, alzó la mirada donde las villanas se acercaban.
– "Así que este es mi final, eh" – Pensó el caballero rendido debido a que sabía muy bien que no podría vencer a nadie de la familia Hulk, todavía así lo intento, pero fracaso.
– Terminemos con esto rojita~ - Como si fuera una niña en su cumpleaños a punto de abrir sus regalos, Harley alzó su martillo con tal de poder acabar con los villanos.
Red She Hulk deseaba comentar en contra del apodo de la lunática, pero no lo hizo ya cansada de lidiar con la mujer y simplemente calmaría su deseo de pelea matando al héroe que pensó en vencerla.
Así las dos damas se acercaban más y más a los héroes caídos.
Repentinamente la mujer roja fue manda a volar mientras que Harley logro esquivar ser impactada por su cuerpo saltando hacía atrás, más el cuerpo continuó volando chocando en contra de muchas cosas sin detenerse en lo más mínimo.
La dama vestida como bufón miró al responsable para encontrarse con aquel espectador a quien le había guiñado el ojo.
Verethragna contrariamente a Godou se había quedado en su lugar, no tenía intención de pelear en contra de oponente que no despertaran su interés y ellos no eran una excepción, por lo cual dejaría que Godou se encargara de ellas y ella… haría algo, posiblemente.
– ¡Oh! Tratando de ser un héroe, ¡Están lindo! – El sarcasmo de Harley fue fácil de notar dado que no había escondido, más el rey simplemente frunció el ceño – Veamos si puedes morder lo que ladras – Impulsándose levanto su martillo para poder golpear a su rival.
Dado que no sintió ninguna amenaza, Godou se había dejado golpear, más no se había movido y Harley intento avanzar el golpe que parecía imposible.
El rey entonces se movió hacía la derecha esquivando un golpe de Red She Hulk quien había regresado al campo de batalla.
La mujer nada contenta de eso comenzó a moverse a una increíble velocidad, pero el joven continuaba esquivando cada uno de sus golpes con movimientos sencillos con gran maestría, aunque no por nada había pasado el peor infierno de su vida entrenando con su hermana jurada por nada.
Así levanto su mano derecha para detener el golpe de Harley y luego saltar hacía atrás esquivando el golpe de Red She Hulk, para luego con un impulso quedar a una distancia acortada de la mujer, entonces ambos se vieron a los ojos directamente.
Ambos se observaron en los reflejos de los ojos del otro, pero cuando Red She Hulk parpadeo, lo único que encontró al abrir sus ojos fue el viento azul que se acercaba a donde estaba, notando como su cuerpo subía hasta que la gravedad hacía su trabajo.
Con solo unos segundos la mujer cayó al suelo una vez más sintiendo un inmenso dolor, Harley quien apenas logro ver lo que paso retrocedió del varón en un instante, entendiendo que no podía vencer a esa persona.
Más el joven no pensaba dejarlas escapar tan fácilmente, así que incluso en contra de sus principios lucharía en contra de la nombrada como Harley Quinn.
Pero antes de poder acercarse…
-Humo- -Explosión-
Una bomba de humo repentinamente exploto y sorprendió al varón, quien con un movimiento de labios creo un poderoso viento que se llevó al humo para encarar a un soldado vestido de una armadura de rojo con una apariencia robótica de dinamita.
– La misión fue completada, nos retiramos – Con eso indicado una nueva bomba de humo cubrió el lugar donde los villanos se encontraban.
Una vez más el viento se llevó el humo revelando que las villanas habían desparecido.
Godou observo su espalda encontrando a su rival destinado junto a los dos héroes descansando no tan heridos como ante, indicando que Verethragna había salvado sus vidas.
Camino hacía su compañera para poder apoyarla en lo que necesitara.
– Veo que hice lo correcto al venir aquí – Más una voz llamó la atención de los dos dioses como de los héroes.
Frente de todos ellos una extraña criatura con la apariencia de una rata, perro, oso, conejillo de indas o cualquier cosa con un traje elegante con una corbata roja.
Su pelaje blanco con dos orejas cortas cuadradas con una larga nariz y una pequeña boca triangular, de una complexión delgada con el saco sobre la camisa blanca de manga larga, un pantalón negro de vestir y unos zapatos anaranjados con suela blanca. En su espada se movía una cola de pelaje blanco mientras en su rostro una garra que pasaba por todo su ojo derecho se mostraba.
– ¿Quién eres? – Afilando su mirada, Godou observo a la entidad desconocida quien mostró una sonrisa ante la pregunta del rey.
– Mi nombre es Nezu, director de la mejor academia de héroes del mundo y ustedes dos se vuelvan mis nuevos alumnos – Respondiendo con una sonrisa en cara, los dos dioses de otro mundo solo pudieron responder de una sola manera…
– ¡¿Eh?!
-En otra parte-
En un lugar abandonado repleto de oscuridad, una persona observo por medio de una enorme pantalla la imagen de los dioses que habían llegado de otro mundo, con un único brillo de color violeta y una sonrisa deformada que resaltaba de la oscuridad.
– Con esto, todos los personajes se han reunido para la obra – La oscuridad comenzó a crecer más y más casi creando una infinita nada – Es hora de que terminemos esta majestuosa obra de tantos años, Kusanagi Godou, Warlord Persian… Campione – Seguidamente una risa escapo de su boca resonando mientras numerosas luces comenzaban a encenderse entre la oscuridad.
Pronto el mundo caería en caos por la aparición de una entidad y sus destinados rivales.
Bueno, una vez más reinicie el mundo de esta historia.
Tengo que admitir que no es para nada sencillo tener que rehacer esta historia tantas veces para poder crear un fic adecuado con una buena historia y un desarrollo interesante, aunque posiblemente la falta de imaginación para el inicio de las historias.
Para quienes recuerden la primera historia que se basaba en Godou convertido en un infante, eso fue un inició que no me dejo satisfecho casi como si fuera demasiado forzado a funcionar y las ideas que seguían compartían el mismo destino.
La versión anterior fue también forzada a continuar con que todo quedara, en vez de hacer que todo fuera sin forzar nada a aparecer.
Puede que sean pocos los que hayan visto los cambios y no los culpo, pero ahora esta es una historia completamente diferente y cuya continuación ya tango decidida.
Dado que no coloque palabras finales en el anterior capítulo hablare de ello aquí, empezando con lo que pudiera ser lo más confuso y eso fue los momentos Godou x Verethragna, la cual debieron de parecer muy Yaoi hasta esta continuación donde se revela que Verethragna en realidad es una mujer.
¿Qué me llevo a hacer esto?
Desde que leí por primera vez como se relacionaron Kusanagi Godou con el dios de la victoria, me encanto y me había enamorado de cómo se llevaban los dos, con el trágico final, entonces planeando mi tercer reboot me di la idea de hacer a Verethragna no la razón de que Godou terminara en otro mundo, sino un compañero y luego, que fuera mujer.
Naturalmente esta historia cuenta de un Godou con ya años de experiencia que no abandono su estilo de vida incluso cuando las mujeres que amo desparecieron de su vida, decidido a vivir como ellas hubieran deseado que viviera hasta que apareciera un enemigo capaz de matarlo, aunque no tuvo relaciones amorosas tras la muerte de sus esposas originales y de las campiones con quienes inicio una relación.
Eventualmente para las chicas de BNHA, estas deberán de abrir el corazón cerrado de Godou junto a la diosa de la victoria.
Ahora pasando a los personajes de DxD, el inicio de la historia realmente es un tributo a una gran obra de arte que se llama "God Slayer in new lands" de D'ArcofNeo, basándome en su inicio con el evento de Great Red, pero agregando la aparición de Ophis y la facción de Vali.
Eventualmente decidí hacer esto un multicrossover dando paso a personajes de otros animes y cómics, y no es de la nada, esto tiene una explicación.
Iniciando con el hecho de que Kusanagi Godou fue el [Rey que se representa al final de las eras] tras los eventos del último tomo, obtenido el poder de viajar a otros mundos y por ende, villanos de esos mundos que visito pueden aparecer junto a aliados e incluso de otros mundos.
Pronto iniciare el tercer capítulo para poder dar continuación a la historia que no ha sido abandonada sino que ha sido dejada en pausa para crear la historia perfecta.
Rezo que sea esta.
Sin más por el momento…
Nos leemos luego.
