¡Ay por Dios! Este es el último cap del fic y es increíble. Por un momento creí que no iba a acabar nunca. Estoy tan, pero tan emocionada. Espero que les guste. Muchisimas gracias a quienes siguieron este fic desde el inicio, son increíbles. Un agradecimiento especial a Hanneko, gracias, eres muy dulce, no tienes ni idea de lo que me alegra que te guste como escribo y a ambu780, eventualmente lo logrará, eventualmente.

NA (actualizada): preferiría responder el review de Liz por PM dado que ya acabé este fic, pero al comentar como invitada no he podido, so here we go, agradezco que sigas mi fic, de veras que sí, porque me encanta que pese a que ha pasado mucho tiempo, aún haya alguien que lo lea; y respecto a actualización, estoy haciendo una pequeña serie de viñetas llamada Guía de Hermione Stark para negados en el amor y una vez acabe con esta, irá Guía de Steve Rogers para cortejar, que será el último. Y en respuesta al fic de Veruzca Becerra: eres un encanto, ¡Muchas gracias por tus review, tanto en este fic como en dos palabras! ¡Te mereces el cielo!.

Nos vemos en el próximo fic.


No sabes de mi… cállate

A partir de ciertos eventos anteriormente mencionados la relación del genio con Steve había dado un giro un tanto peculiar. La tensión entre ellos había cambiado, no era como antes en la que Steve temía que el otro le pegara un tiro pero era otro tipo de tensión, una que no sabía cómo clasificar.

Había visto a Hermione un par de veces con Buck, pero esta vez estaba sola haciendo ejercicio. Al darse cuenta que él la estaba mirando, se encogió de hombros a la defensiva.

—Si quiero entrar en el vestido de novia de María sin matarme de hambre, debo sangrar en el gimnasio.

Ignoró como mejor podía el aguijonazo de celos que lo atravesó ante la cada vez más pronta ceremonia.

—A propósito, señor Rogers ¿No debería estar en la junta militar?

—¿Disculpe?

—Sí, Tony mencionó que habían llamado a los vengadores a declarar quien sabe qué cosa.

Él no sabía nada de eso.

—¿FRIDAY?

—Su teléfono está descargado, por eso no le llegó la notificación, señor Rogers.

Steve frunció el ceño ¿Por qué si FRIDAY sabía, no le había informado antes? Dio media vuelta para irse cuando escuchó la voz de la señora Stark a su espalda.

—Supongo que te preguntaras porque nos casamos…

Para ser honesto se lo había preguntado en millones de ocasiones pero no iba a admitirlo, joder, las cosas ya estaban demasiado complicadas en ese momento.

—Yo…

Steve se volteó y la vio sentarse en una esterilla.

—Yo trabajaba para Morgan, el primo de Tony. Un día, él fue al bar y nos conocimos, era un chico tímido y dulce, hablábamos de todo y nada. Él, en solo una noche vio más que una chica rubia con tetas y cara bonita, vio a la chica cuya alma estaba manchada y no valía nada. A pesar de que él era quien necesitaba amor, me tomo bajo su ala y cuido de mí como nadie más lo hizo.

Casi un año después, él tuvo un atentado, casi muere —su voz se espesó y adquirió un acento levemente gutural ¿Cómo si fuera alemán? —Por su estado crítico nos prohibieron verle, solo su familia podía ¿Y sus padres? ¡De fiesta! Tony nunca perdonó a Howard por eso.

Para poder verlo, James, Jarvis y yo firmamos una declaración jurada diciendo que yo era su esposa. A Tony le dolió lo indecible despertarse prácticamente solo. Si tenía que firmar un papel ante un notario público para que Tony nunca tuviera que volver a pasar por eso, eso era justamente lo que iba a hacer. Lo que hice.

—¿Por qu…?

—Solo téngalo en cuenta, señor Rogers. Por cierto, debería darse prisa.

La nueva información paralizó su mente pero su entrenamiento militar se hizo cargo. Tenía demasiadas preguntas, ¿Por qué Hermione le había dicho eso? ¿Qué intenciones tenia? ¿Quién era realmente Hermione Stark? ¿Cómo había osado Howard darle la espalda a su hijo de forma tan flagrante? Entendía que Howard no era muy paternal, pero eso era demasiado, de tenerlo en frente… Habría dejado en vergüenza a Buck.

Y no solo eran las preguntas, era su maldito instinto de macho alpha que no sabía que tenía hasta que había visto las vulnerabilidades de Tony y lo mucho que necesitaba a alguien a su espalda. Quería golpear a cualquiera que se atreviera siquiera a mirarlo mal, quería protegerlo, mimarlo, follarlo, cuidarlo, amarlo… Eso estaba tan jodido a quien sabe cuántos niveles…

Estaba tan sumido en sus pensamientos que fueron los gritos de Ross lo que lo sacaron de ellos. Le estaba gritando a Tony por quien sabe qué cosa y Tony… Tony estaba usando la táctica de defensa y evasión que rayaba en la desesperación. Por un instante vio todo rojo. Vio a Tony irse del salón y antes de siquiera poder pensarlo le dio un puñetazo a Ross con tanta fuerza que se rompió un nudillo y el hombre se estrelló contra la pared a diez metros de distancia.

—Cierre la maldita boca ¡Usted no sabe nada!

En ese momento todos los militares le apuntaron con un arma y los vengadores que estaban allí sacaron las suyas. Esto estaba cayendo muy rápidamente y no en el buen sentido. Hermione entró en el salón y enarcó las cejas.

—Les sugeriría caballeros, que dejen la reunión para otro momento.

—¿Cómo se at….?

—Puede preguntarle al ¿Teniente? Ross, estoy segura que estará de acuerdo conmigo. Por cierto, dele este presente de mi parte. —Le tendió un sobre al hombre que había hablado.

Todos los militares salieron de la habitación, Clint miró a Hermione.

—¿Puedo preguntar qué es eso?

—Una lista de todas las infracciones que ha cometido Ross a lo largo de su carrera. Si los va a mandar a corte marcial, él va a ser el primero en la guillotina.

Clint soltó una carcajada y todos rieron por lo bajo, ella solo les sonrió.

—Cuando Tony dijo que conocía a una gran abogada de derechos humanos no exageraba, eres temible Hermione.

—Me temo que la abogada no soy yo, era mi cuñada. Respecto a lo otro, no han visto nada —les dio una sonrisa enigmática— por cierto Rogers, deberías hablar con Tony.

Steve fue al laboratorio y vio a Tony mirando cosas en una pantalla sin prestarle atención, se aclaró la garganta para llamar su atención.

—Quieres saber los detalles más escabrosos por los que Ross me regañó ¿Verdad?

—La verdad, no. Estoy seguro que hiciste lo que mejor pudiste Tony, eso es suficiente para mí.

La mirada a la defensiva de Tony se ablandó.

—No podía dejar a esas mujeres y niños ahí, que le den a las armas. —Tony murmuró.

Steve sonrió y en un acto de impulsividad poco característico de si, lo abrazó.

—Buena elección.

Ambos se apartaron y Steve estaba avergonzado ¿Qué podía uno decir en situaciones así? No lo sabía. Llevaba quien sabe cuánto tiempo con Tony y aún no podía entenderlo del todo. Llegó a la conclusión que siempre había intentado conocerlo desde el punto de vista de otras personas, Pepper, Hermione, Fury, Nat y demás. Era momento de conocerlo desde su propio punto de vista.

Miró a su alrededor y vio una especie de construcción algo rara y la señaló. Tony empezó a hablar de ella y entre mas hablaba mas emocionado sonaba, un momento después se detuvo avergonzado.

—Lo siento, a veces me emociono demasiado hablando de mis bebés.

El corazón de Steve se estrujó al pensar en cuantas personas habrían hecho callar a Tony antes para que el supusiera eso.

—No te detengas, es fascinante cuando hablas de lo que te gusta.

Quiso golpearse por el comentario tan cursi que había dicho, pero la mirada de Tony se había iluminado un poco y continuó.

Por primera vez desde que había dado órdenes y estas habían sido escuchadas, Steve se calló y dejó a Tony hablar de todos sus planes e ideas sin interrumpir ni dejar que sus prejuicios les jugaran en contra.

Si ya no hubiera estado enamorado de Tony habría caído a sus pies esa tarde.