Capitulo XX

"Terror en el festival parte II"

Ulquiorra se aproximó a la joven quien rio sin disimulo. La muchacha se aproximó descaradamente a su encuentro para rodearlo entre sus brazos.

-¿Me extrañaste Ulquiorra? –Inquirió desfachatadamente.

-¿Qué haces aquí Nurielle quieres que todos tus planes se frustren? –El chico la miró con seriedad como era ya su costumbre.

-Yo no soy como tú Ulquiorra –liberándolo de aquel abrazo para acariciar el pálido rostro del arrancar. –Además te extraño ¿hay algo de malo con eso?

-Si es solo por eso será mejor que te vayas… -liberándose y dándole la espalda.

-He decidido adelantar los planes… -sentenció antes de que el joven se escabullera de su lado.

- ¿Adelantarlos? –Inquirió confuso.

-Sí, el tiempo se agota Ulquiorra, para ti y para los demás.

-Pero hacerlo ahora sería muy arriesgado.

-Más arriesgado y peligroso es contenerme para no devorar el alma de esa sucia humana que osa acostarse contigo Ulquiorra.

- ¿Entonces?

-Entonces… es hora de que actuemos en sincronía ¿comprendes? –Ulquiorra la miró fijamente tras escuchar aquellas palabras ser proferidas por sus carnosos labios.

-Está bien… así lo haremos… -Marchándose.

-Le diré a Stark y Grimmjow que se preparen. –Nurielle se cruzó de brazos y sonrió con sarcasmo mientras lo observaba perderse en el jardín desplazándose a toda velocidad.

-¡ULQUIORRA! –gritó Inoue tras salir al jardín, pero para su decepción no había nadie allí ¿dónde se había metido Ulquiorra?

La muchacha lo busco incesantemente con la mirada pero no había rastro ni del pelinegro ni de la desagradable espada.

Decepcionada retomo el camino de vuelta al salón de clases ¿Por qué Ulquiorra huía así de ella? La cercanía de esa mujer le ponía los pelos de punta.

No quería perder a Ulquiorra no quería que él se fuera pero cómo hacer para que el muchacho desistiera de sus estúpidas e irrazonables ideas suicidas. ¿Acaso no la amaba lo suficiente como para permanecer a su lado?

-¡INOUE! –grito una voz femenina desde lo alto de la ventana.

-¡KUCHIKI! –Exclamó asombrada.

Orihime subió a su encuentro, para su sorpresa la pelinegra no estaba sola, a su lado el joven y apuesto Ashido sonreía altaneramente.

- ¿Dónde estabas Rukia? Estábamos todos preocupados por ti. –Suspiro casi sin aliento.

-Pues ya sabes… cumpliendo con algunos preparativos de nuestra boda.

- ¿Nuestra boda? –Inoue la observo desconcertada.

-Si yo y Ashido nos casamos hace unos días en la sociedad de almas y veníamos a visitarlos. Estaré fuera por unos días Ashido ha dicho que quería conocer el mundo humano y decidimos hacer los preparativos para nuestra luna de miel aquí… -Sonriendo embobada mientras miraba al pelinegro con una apacible sonrisa en su rostro.

-Pero Rukia… -Inoue la sostuvo del brazo y la condujo un tanto retirada del pelirrojo quien no esbozo palabras. –Creí que tu he Ichigo estarían juntos a partir de ahora, tu renunciaste a todo lo olvidaste.

- ¿A todo? ¿de qué hablas Orihime? Está claro que Ichigo no siente absolutamente nada por mí y yo tampoco por él -Sonriendo escuetamente.

- ¿Qué dices Rukia? Ichigo me dejo por ti… -La peli naranja la contemplo completamente extrañada acaso Rukia sufría un poderoso proceso de amnesia.

- ¿Qué dices Ichigo? – Rukia hecho a reír tontamente.

-Rukia estas bien…

-Claro que si… -Riendo fuera de sí.

-No lo creo amiga, creo que no estás bien tu amas a Ichigo… yo lo se… porque él te prefirió a ti… recuerdas que fuiste a la sociedad de almas a informar lo que nos dijo Ulquiorra.

-INOUE –dándole una fuerte palmada en su cabeza. –Fui a casarme Inoue no puede ser que seas tan desmemoriada.

-Rukia debemos irnos… -Ashido se adelantó a ambas muchachas.

-Un momento que paso con Rukia -insistió Orihime quien miró a Ashido con tono desafiante.

-De que habla señorita Orihime, está claro que su amiga se encuentra en perfecto estado.

Cuando Ashido sonrió Inoue pudo percibir cierto parecido con quien una vez mando apresarla en Las Noches, Aizen Sosuke, pero acaso sería posible.

-Debo irme Orihime esperamos verte a la vuelta nos vemos amiga.

-Que tengas buenos días señorita Orihime.

La pelinegra se sujetó del brazo de su flamante nuevo esposo y camino con él hasta perderse por el pasillo interior de la escuela. Inoue se tornó pensativa, algo no estaba bien con Rukia estaba claro que si bien la chica se había esforzado en un pasado en no inmiscuirse en su relación con Ichigo esto no había servido de mucho. Tanto sufrimiento para que finalmente Rukia se quedará con un hombre al que no amaba. Sería acaso que…

Inoue corrió deprisa al salón donde encontró a Ichigo y los demás charlando con rostros serios sobre lo ocurrido.

-Vieron a Rukia insistió la pelinaranja.

-Si –Aseveró Chado.

- ¿Cómo puede ser? Ella no es Rukia no es la misma Rukia que conocemos.

-Lo se… -Ichigo se sintió pensativo. A Orihime verlo así le recordaba sus sentimientos, aquellos que la mantenían en fragua cuando el joven la ignoraba o pasaba de ella yendo de tras de alguna aventura.

- ¿Qué está pasando con Rukia? ¿Acaso es tan idiota que jugó con mis sentimientos? – Ichigo se sintió frustrado, pero intuyo que algo extraño había pasado en la sociedad de almas.

-Tenemos que ir a la sociedad de almas. – Expresó Orihime.

-No podemos ir todos… -Algo extraño está ocurriendo y necesito saber que paso con Rukia debo hablar con Renji o con Byakuga.

-No creo que sea prudente que vayas tu Ichigo –Ishida volvió a ajustarse los anteojos Tatsuki lo miró embelesada.

-Porque no Ishida soy yo el que debo ir.

-Después de todo el lio que se formó en torno a ti no te recibirán de buen ánimo.

-Pues me importa muy poco… debo hablar con Renji a como de lugar o con Byakuga, pero no puedo dejar a Rukia sin custodia.

- ¿Y qué harás? -inquirió Chad.

-Solo puedo recurrir a alguien.

Ichigo tomo su celular lo abrió y comenzó a escribir un mensaje. La campana del fin de hora sonó y todos comenzaron a llegar situándose en sus sillas. Inoue se acomodó pensativa en su asiento hasta que de pronto vio ingresar al arrancar y sentarse en su silla. El chico le clavo una mirada y la chica sintió como se revolvía una intensa hondonada de fuego en su interior.

-Bueno comenzaremos a practicar la obra tienen poco tiempo así que los que están en la obra deben de quedarse hasta tarde. La próxima semana será el festival de Tanabata. Inoue y Shiffer se quedarán con los demás ya que hacen del pastor y de la Diosa. Muy bien todos los demás pueden volver a sus preparativos.

Más tarde…

La noche había acaecido bastante tranquila. El grupo de jóvenes que permanecierón en la escuela se retiró con rápidez. Sin mediar muchas palabras Orihime y Ulquiorra llegaron algo cansados al hogar; ese día tenía mucho para procesar.

-Ahhh estoy extenuada… -Inoue se desparramo sobre un almohadón de la cocina aún con un toallon en su cabeza. –Esto huele delicioso – Percibiendo su aroma.

-Espero que te agrade Tessai me enseñó a hacerlo. –Ulquiorra se sentó en la mesa a su lado.

-¡ITADAKIMASU! –La chica sonrió satisfecha, era la primera vez que alguien cocinaba para ella. –Umm esta rico ¿Qué ocurre? –Observando como el chico la miraba escuetamente.

-Estas más animada hoy. –Ulquiorra la miró en detalle se sentía extraño compartir sus alimentos con alguien distinto a los arrancar y distinto a Urahara y su familia extraña. Se sentía casi como armando su propia familia o eso le dijo él.

Flash Back…

-Veo que estas frecuentando amistades un tanto peligrosas- Urahara sonrió mientras el sol reconfortaba su rostro aun cubierto por su gracioso sombrero.

-Urahara-san… -Ulquiorra lo miró con parsimonia mientras permanecía sentado en una de las butacas del jardín del colegio.

-Pensé que ya no tenías negocios con los Arrancars.

-Soy uno… -Espeto en forma pausada.

-Sí, lo eres, se me dificultaba recordarlo… quizás el hecho de estar demasiado tiempo en este mundo me haya sensibilizado de más haciéndome creer que tu cambiarías no es así. –Ulquiorra solo lo observó despectivamente. –Tengo entendido que esa tal Nurielle y tu fueron algo má…

-Eso es cosa del pasado –respondió con rapidez confrontando las palabras del entrometido de su rescatador.

-Pues no lo parecía hace un instante. Déjame aconsejarte algo chico. –Aproximándose a su posición. –Puede que los arrancars todavía sigan siendo tu estirpe o tu familia, pero ahora tienes una familia propia o me equivoco.

- ¿Una familia propia?

-Me refiero a Inoue Orihime. Creo sinceramente que tu deber sería proteger a tu familia de cualquier daño, siempre y cuando, esta persona sea importante para ti ¿Lo es?

-No sé qué significa eso…

-Me refiero, mi querido y apuesto galán, que tu interés en esa tal Nurielle podría seguir lastimando a Orihime-chan, es eso lo que quieres que ella salga herida.

Ulquiorra se levantó de inmediato la campana del recreo daba su fin y debía volver a clases.

-Piensa en lo que es verdaderamente importante para ti y para ella.

-Lo pensaré… -El muchacho se retiró calladamente.

Urahara cerró su abanico con prisa y su semblante transmuto de inmediato. Volvió su rostro hacia el cielo. Sabía que su aprendiz debía decidir y rápido.

Fin de Flash Back…

-Es todo ya me llené –Suspiro complacida no sabía que su Ulquiorra era además de super fuerte, inteligente, atractivo y sumamente seductor un buen cocinero, solo faltaba algo importante y era que él chico sonriera, aunque claro esta eso sería más difícil que ver a Santa Claus entrar por la chimenea. Este último pensamiento le causo algarabía.

-De que te ríes.

-De ti por supuesto…

Una hermosa sonrisa adornaba su rostro. Ulquiorra había aprendido a ver esa escueta mueca y un aura refulgente casi hipnotizante emanar de su rostro cuando sonreía. La chica fruncía sus comisuras y sus parpados se achinaban, la mueca graciosa de su rostro le generaba algo extraño en su interior.

-No comiste mucho Ulquirra… -Notando su plato lleno.

-Yo no necesito comer tanto…

-Eso es mentira tienes que comer para que tu Gigai no explote. –Orihime lo observo con seriedad. Ulquiorra tomo su tenedor y comió un poco más. La pelinaranja exploto en carcajadas ¿Acaso había hecho algo mal? –No te lo decía en serio Ulquiorra. Dudo mucho que tu cuerpo falso explote incluso Rukia estuvo mucho tiempo en uno de esos y nada malo le paso.

-No puedo estar seguro… -Expirando suavemente.

-Eres tan lindo. -La chica lo abrazo con fuerza sentándose en su regazo.

-Sabes una cosa desde que tu llegaste a mi vida ya no estoy más sola.

- ¿Por qué lo dices? Siempre estas rodeada de personas y tus amigos te protegen como a nadie.

-Lo sé, pero cuando la tarde llega y cada uno va a su hogar yo siempre he estado sola. Pocas veces he sido capaz de compartir una cena con alguien además de Matsumoto o Tatsuki, por lo general no ha habido nadie aquí desde que Sora murió.

-Tú hermano…

-Si no los he presentado pero que descuidada soy. –La chica se levantó con prisa tomó la foto de su hermano del aparador y la trajo rápidamente a la mesa. –Sora él es Ulquiorra, Ulquiorra él es Sora, mi hermano mayor, él ya no vive conmigo, pero siempre me cuida. -¡UN PLACER ULQUIORRA! –Dijo impostando una voz falsa. La muchacha echo a reír, pero el chico ni se inmuto solo la miraba desconcertado. –Vamos di algo Ulquiorra.

-Hola… -Dijo escuetamente. Inoue volvió a reír.

-Vez no es tan difícil hacer amigos y conocer a la familia.

- ¿A la familia?

-Sí, tu y yo ahora estamos juntos somos una familia de dos personas. –Alzando dos de sus dedos frente al rostro del espada quien no acababa de comprender como es que podían ser familia.

-Tú no eres una espada no somos de la misma clase. –Dicho esto se levantó con rapidez alzando sus platos y dejándolos en el fregadero.

-Eres malo Ulquiorra no hace falta que seamos familia directa, ya que somos bueno… -Jugueteando con sus dedos.

- ¿Somos? –El chico la miró con indiferencia.

-Somos pareja… -La chica lo miró a los ojos y él solo pudo perderse en su titilante mirada por un instante sin comprender aún sus palabras. –Uhhh que malo… -Refunfuño. –¿Somos o no pareja?

- ¿Pareja?

-Sí, nosotros dos estamos juntos… dormimos juntos y ya sabes… -La muchacha se tornó pensativa mientras en su mentecita se dibujaba las imágenes de las noches anteriores.

- ¿Eso quiere decir algo? ¿Quiere decir que estamos comprometidos?

-Si así es…

-Pero Nurielle y yo

- ¿Nurielle? Ella no es tu novia, YO LO SOY –expresó ofendida.

La muchacha dio vuelta la cara con altivez porque Ulquiorra no la entendía de una vez. Ulquiorra se sentó nuevamente a su lado.

- ¿Me desprecias mujer?

- ¿Qué quieres que te diga? Me estas comparando con esa… - Inoue gruño con desespero intentando no recordar a la mujercita esa.

-Somos familia… somos esposos…

- ¿Te refieres a ella?

- No me refiero a ti.

Inoue lo miro sorprendida todo su enfado había ido a parar a la cloaca con esta simple frase. Acaso se podía amar más a alguien. Si bien a veces Ulquiorra podía llegar a ser exasperante tenía esas frases culmines que lo ponían nuevamente en su pedestal. Inoue lo beso intensamente.

-Ahora tu eres mi familia Ulquiorra y quiero que te quedes conmigo para siempre.

- ¿Para siempre?

-Lo prometiste… -Besándolo nuevamente.

- ¿Lo hice?

-Sí, cuando estabas enfermo… tú me prometiste que estarías conmigo para siempre y no debes romper esa promesa.

-Pero Urahara y yo.

-¡Basta con eso! –Exclamo enfadada. –Aun piensas en eso… ¿aun deseas morir? - Inoue se puso en pie rápidamente ante el silencio del espada. –Vas a decirme que a pesar de todo lo que hemos vivido juntos aun piensas en marcharte, en morir, en alejarte de mi lado.

-No esperaba vivir más de lo que debería…

-A caso estar conmigo no es suficiente, yo no soy una buena excusa para seguir viviendo.

-Yo ya estoy muerto, no entiendes mujer Ulquiorra Shiffer ya murió hace mucho tiempo en las noches, tú lo sabes tú lo viste.

Inoue hecho a llorar desconsoladamente. Ulquiorra sintió que había hecho otra vez otra estupidez.

-Lo siento mujer.

-No lo sientes, tu no lo entiendes, para mi ese Ulquiorra no eres tú, no el tú de ahora. Ese Ulquiorra no se había abierto conmigo no como lo hiciste ahora y si creo que son diferentes, pero a la vez son la misma persona la misma esencia, porque no lo comprendes. La única persona que hace diferencia aquí eres tú. No comprendes que esa Orihime la que estuvo contigo en "las noches" no es la misma que tú ves. Teníamos sentimientos diferentes, tal vez encontrados, y nos tomó una larga espera y una segunda oportunidad entenderlo y estar juntos, porque no lo vez, esta es tu oportunidad de ser diferente de elegir estar conmigo y no con nadie más, así como yo te elijo Ulquiorra. –Orihime se acuclillo a su lado y le sostuvo el rostro mientras expresaba estas palabras. El muchacho guardo silencio, entendía que él era diferente pero también debía ella entender que un Hollow siempre será un Hollow, sin importar la forma escuálida que posea.

-Lo siento.

-No te excuses solo prométeme que estarás conmigo por siempre.

-No puedo prometerte eso mujer…

-Sí que puedes, si quisieras. Yo te amo Ulquiorra…

-Sabes que para mí no es fácil entender el amor, nunca fue así.

-Pero en algún momento tuvo que haber sido así, en otra vida cuando eras humano.

-No lo recuerdo apartando la mirada.

-Pero lo fuiste y estoy segura que has tenido sentimientos los has tenido Ulquiorra. Te pido que me entiendas. Ya he perdido a Sora no quiero perderte a ti también.

-Será mejor que vayas a dormir ya es muy tarde.

Inoue lo miró con tristeza, porque ella quería que él entendiese con todas sus fuerzas que ella lo amaba. Que no se distanciará tanto cuando hablaban de su promesa. Quería que él olvidase la loca idea de suicidarse, de morir. Pero como evitar que alguien no cumpla su cometido. Tan solo quedaban menos de dos semanas y creía que ese asunto ya estaba zanjeado, pero al parecer la mente de Ulquiorra estaba tan extraviada como sus sentimientos. La pelinaranja no pudo evitar derramar lágrimas silenciosas mientras lo miraba entristecida, ni siquiera ella podría ayudar a Ulquiorra a encontrar una RAZON PARA VIVIR.

-Será mejor que me retire… estoy cansada.

-Está bien…

Orihime se encerró en su cuarto llorando amargamente. Su corazón estaba herido y se desquebrajaba aún más con cada día transcurrido. Se dio cuenta en su corazón que no había forma de evitar que Ulquiorra muriera, por mucho que lo quisiera que lo amará, el mismo lo había dicho vino al mundo humano a morir. Como respetar una decisión así, era muy fuerte. Sentía que no podía poner en palabras esas emociones que tanto la perturbaban así que decidió tomar su diario y escribir. Necesitaba expresarse, expresar tanto dolor. Así como había dedicado miles de páginas para Ichigo Kurosaki, esta vez tenía la necesidad de contar sobre sus sentimientos y sobre el dolor de encontrar y perder al ser amado. Acaso ya estaría más experimentada en ese asunto. Primero Sora, luego Ichigo y ahora Ulquiorra. Estaba tan decidido su destino.

Días más tarde…

Habían pasado casi dos semanas Orihime había evitado hablar con Ulquiorra, estaba triste y algo ida. Esa semana su pensamiento se enfocó en que podía hacer para ayudar al pelinegro a ser feliz. El chico decidió ayudar a Urahara en la tienda y entre la obra, la escuela y las demandantes entregas de pedidos casi no había parado en la casa. Se ducho y cambio con premura. Tomó algo de dinero de la alacena y se marchó raudamente. Aún era temprano y no había señales de Ulquiorra. Necesitaba escaparse esconderse por un momento. Algo debía de ocurrírsele para salvarle, para ayudarle a vivir, pero que.

-¡Estas muy pensativa esta mañana! –Exclamo una voz conocida. Inoue se percató de que ya no caminaba sola - ¡TÚ!

-Claro que soy yo a quien más esperabas… a Ulquiorra tal vez…

-¡Nurielle!

-Sabes, me alegra que tengamos por fin una charla amena. Caminemos…

-Porque habría de seguirte…

-Porque ambos queremos lo mismo… tal vez… -Sonriendo desfachatadamente

-Dudo mucho que querrá…

- ¿A Ulquiorra? – Interrumpiendo el monologo de la peli naranja.

-¿Por qué te interesa Ulquiorra? –Caminando a su lado.

-Bueno… quizás porque Ulquiorra y yo tenemos historia, quizás no lo sepas, pero él es muy importante para mí, siempre lo fue y lo seguirá siendo.

-¿A qué te refieres? – Inoue la observo enfadada que quería restregarle esta mujer en la cara.

-Ahh el mundo humano… tan bellos recuerdos… Sabes una cosa Ulquiorra y yo no somos tan viejos como crees.

-¿Viejos?

-Que serán cincuenta años… ummm tal vez un poco más. Él y yo vivíamos en un pueblito como este a las afueras de una importante ciudad.

-¿Vivian? ¿Ambos?

-Si en nuestra anterior vida antes de convertirnos en hollows.

-Eso es imposible… él me ha dicho que no recuerda nada y dudo que lo que me cuentas sea verdad.

-Tu hermanito Sora era un Hollow y aun así él te recordaba. –Riendo aun con mayor cinismo.

-¿A qué quieres llegar con eso?

-Ulquiorra siempre fue así…

Flash Back

-Que te he dicho Nurielle no debes jugar con estos mediocres. –Empujando a un escuálido niño que ahora se había desparramado en el lodo.

-Pero mamá.

- ¡Mira como estas toda sucia! ¿Acaso no entiendes? Eres una señorita de clase social, muy diferente a este desgarbado y sucio hereje. –Mirando al pequeño sirviente que ahora solo la miraba con indiferencia. –Deja de mirarme así renacuajo. –Grito con furia dándole otra bofetada.

La niña comenzó a llorar porque su madre no comprendía que a ella no le interesaba ser una señorita con buenos modales solo le interesaba disfrutar de la vida, ser independiente, ser feliz.

Años más tarde…

-Es necesario que te vistas antes de que mi madre te encuentre Ulquiorra.

-Pues deberías dejar que me encuentre.

- ¡Estás loco! –riéndose desfachatadamente –Si mi madre sabe que tú y yo nos acostamos sería el fin de mi vida en sociedad, que digo sería enclaustrada en un convento.

-Quizás deberíamos huir…

-¿Huir a dónde?

-A cualquier lugar Nurielle. –La chica lo abrazo mientras aún permanecían recostados en la cama alumbrados por la tenue luz de la luna.

-¿Te parece huir conmigo? –Inquirió ella.

-Esta habitación…

-¿Heee? Esta habitación es muy hermosa… yo no podría darte lo mismo lo sabes…

-Bueno Ulquiorra abrazándolo más eso tiene solución.

-¿Tiene solución? –Mirándola de soslayo.

-Sabes mi padre tiene tanto dinero que un poco menos no le afectará tanto, que te parece que tú y yo tomemos un poco de ese dinero y huyamos de aquí, lejos muy lejos, para siempre estaremos juntos. -Riendo desfachatadamente.

-Sí, pero podría irnos mal por robar ese dinero.

-¿Quien dijo robar? en teoría ese dinero es parte de mi herencia. Te contaré algo. Mi padre tiene la costumbre de jugar naipes con sus amigos los jueves por la noche. Mi Madre se acuesta temprano ya que no soporta a esa gente y no le queda otra, prefiere no inmiscuirse con esa suciedad del juego. -echando a reír. -En ese momento tu…

La chica se sentó en la cama con su torso desnudo alumbrado por la luz de la luna esbozo todo su maquiavélico plan intentando convencer al hombre de quien estaba enamorada.

Días más tarde…

-¿Vas a decirme como sabías que el dinero estaba escondido en mi despacho? –Sentenció un hombre robusto con cara de pocos amigos.

-Parece que no va a hablar jefe.

-Vamos a hacer que el pajarito cante a como dé lugar. De seguro tendría algún cómplice quizás otro empleado de la casa. –Dándole un fuerte puñetazo en el estómago. El chico todo ensangrentado simplemente lo miraba desafiantemente. -Estaba seguro de que podía doblegar a esta fiera, pero veo que no será tan fácil. Castíguenlo muchachos.

-Querido necesito hablar contigo -esbozo una mujer rubia desde la portezuela.

-¿Qué ocurre mujer?

-Encontré esto en la cama de Nurielle escondido bajo unas cobijas. – El rostro furioso de la mujer denotaba que la descarriada de su hija no aprendería con un simple escarmiento estaba completamente segura de que Nurielle había ayudado a la sabandija a robar el dinero.

-¡LLAMA A NURIELLE!

Nurielle bajo a toda prisa para encontrarse con la macabra escena de un muchacho todo ensangrentado, su padre furico y su madre muy descontenta con la situación.

-Está claro que este muchacho ha recibido ayuda de alguien Nurielle.

-No sé de qué hablas padre.

-Sabes que no puedes mentirme y que si lo haces lo pagarás muy cara hija.

-Yo no hice nada padre, no sé por qué me acusas a mí.

-Me vas a decir que no tienes relación alguna con Ulquiorra, que tú y este tipo no andan a escondidas por la casa. –Inquirió su madre.

-No sé de lo que hablas, de donde sacaste una cosa así, yo jamás te desobedecería. –Nurielle la miro desconsolada pero su madre estaba cansada y agobiada de tantas mentiras.

-¿Que pasa papa? -Inquirió una niña de 8 años asomándose al living.

-Stella llévate a la niña de aquí –Vocifero llamando a la criada. La mujer bajo corriendo y se llevó a la pequeña en andas hacia su habitación.

-Por suerte tu hermana nunca será como tú.

-Madre… yo te juro que no he hecho nada…

-Nada bueno me temo… ¿Nurielle has estado involucrada con este sujeto? -

-Yo… -Nurielle miró al Ulquiorra casi desfallecido y si bien lo amaba, amaba más su propia vida. –Yo no… nunca hemos estado juntos… JAMAS, padre debes de creerme. No sé lo que te haya dicho, pero no es verdad.

-Nurielle… - Ulquiorra la miró sorprendido pero que más podía esperar de una mujer como Nurielle había sido engatusado y sabía que eso le costaría la vida.

-No es cierto nada de lo que les haya dicho, nada. –Grito espantada.

-No puedo creer que mi propia hija sea una desgracia. –Grito el hombre. –Llévenselo y encárguense de él.

Tras lo dicho dos tipos tomaron a Ulquiorra en andas y se lo llevaron. Lo arrojaron desde lo alto de un acantilado dejando que el cuerpo del muchacho golpeara en varias rocas del barranco desplomándose sin vida en el fondo del mismo.

Fin de Flash Back…

-Por supuesto no esperaba que mi propia madre me considerara una desdicha ocupándose ella misma del asunto. –Nurielle rió desfachatadamente.

-¿Cómo pudiste hacerle eso a alguien a quien decías amar? –Inoue se notaba claramente espantada con la confesión de la Espada.

-Claro que Ulqui lo entendió. Cuando volvimos a vernos supo perdonarme y desde entonces hemos estado juntos como Espadas y como pareja.

-Eso es mentira jamás te he visto en las Noches y Ulquiorra jamás hablo de ti mientras estuve en cautiverio. Y aunque sea verdad lo que me cuentas dudo mucho que a Ulquiorra le interese una mujer de tu clase.

-Ahhh pero mi joven contrincante, no lo sabías Ulquiorra dejo todo para volver conmigo a Las noches hace unos meses…

-Pero él tuvo sus razones, y no tienen nada que ver contigo.

-Crees que él y yo no tenemos nada solo porque se acuesta contigo, es obvio que solo te está usando. Echando a reír desvergonzadamente. –Ulquiorra solo te necesita para poder subsistir o por qué crees que está contigo.

- ¿De qué hablas?

- ¿A no lo sabes? Veo que nuestro Ulqui no ha sido tan sincero contigo Orihime. –Zarandeándose con elocuencia frente a la chica quien la miraba con una intensa rabia interior.

-Ulquiorra no me necesita para eso él, él…

- ¿Te ama? –Riendo desfachatadamente de nuevo. –Hay niña está claro que eres muy inocente, realmente crees que Ulquiorra es una buena persona. Crees que obligue a Ulquiorra a robar ese dinero, crees que él no ha estado conmigo en las noches. Le importa un bledo tu preocupación y tus sentimientos y si no te has dado cuenta lo harás pronto.

- ¿Y porque estaría conmigo sino? Nada lo obliga a volver y aun así él está conmigo.

-Ulquiorra Shiffer tiene sus propios intereses y déjame decirte que tu estas en su agenda es todo. Ese hombre no tiene corazón ni el más mínimo miramiento. Sabe que tú eres capaz de revertir su estado es todo.

- ¿Su estado? –Crees que la resurrección fantasma es ilimitada. Los Arrancars resucitados no podrán vivir más de un año por mucho que quisieran.

- ¿Un año? – A Inoue se le paralizo el corazón sería ese el motivo por el cual Ulquiorra no le prometía estar a su lado. -¿Es eso verdad?

-Por supuesto por eso vino aquí, recordó tu técnica de negación aquella capaz de volver al inicio todo lo que toca. Por eso fue enviado al Hueco mundo, el mismo se ofreció voluntario. Es todo lo que desea no desea nada más de ti niña tonta.

-¡Ya basta es una mentira! –Tapándose los oídos.

-¡Ohh! Eres tan ingenua que creíste que Ulquiorra vendría a este mundo para dejarse matar, estamos hablando del más poderoso de los arrancar con vida en este momento y tu creíste que el perecería de nuevo pero que injusta eres.

-¡Cállate!- Cerrando los ojos mientras escuchaba las risotadas proferidas por la rubia.

Cuando Inoue abrió los ojos la mujer se había ido. Retomó el paso hacia la escuela. Como era posible que Ulquiorra nunca hubiera confiado en ella, sería verdad lo que Nurielle le había contado.

Llego a la escuela temprano, pocos eran los estudiantes que daban vueltas por el instituto. Dejo sus útiles en su taquilla y decidió deambular un rato pensar a solas de intrigantes miradas y molestias del club de fans de Ulquiorra. Se sentó en una banca del jardín posterior de la escuela. Hacia frio, pero necesitaba pensar. Todo lo que le había dicho Nurielle sonaba disparatado, pero acaso lo era.

- ¿No puede ser verdad? –Refunfuño en voz alta.

-Aquí estabas mujer… -Ulquiorra se acercó sigiloso a su lado. –Te fuiste muy temprano y no me esperaste.

-Umm… -Resoplo. Ulquiorra se sentó a su lado. –Si te pregunto algo Ulquiorra me lo responderías. –Inquirió.

-Si.

-Es verdad que morirás en menos de un año.

-Ya lo hablamos mujer, Urahara y yo

-¡No me refiero a Urahara! –Interrumpiéndolo. -¿Es verdad que tu resurrección fantasma no durará eternamente?

-¿Hablaste con Nurielle Andevallet?

-Entonces ¿Es cierto? –Orihime sintió mucha angustia en su interior y como sus ojos se llenaban de lágrimas.

-No llores mujer, no hay nada que puedas hacer.

-Pero a lo mejor si puedo hacerlo ¿o no es por eso por lo que estás aquí?

-Prefieres que adivine lo que deseas. –Ulquiorra se puso de pie.

-Prefieres que me entere por otra persona lo que te pasa en vez de hablar conmigo.

-¿Qué te dijo?

-Qué no estás conmigo porque me ames sino que lo haces para sobrevivir.

-Tú le crees

-No lo sé…

Te enfada mujer…

-Que me uses, claro que si… -Parándose de sopetón y aferrando sus puños a los costados del cuerpo mientras bajaba la cabeza y su mentecita la llevaba una y otra vez a sus encuentros románticos con aquel a quien le había entregado el corazón. –¿Tú me amas Ulquiorra? – Mirándolo fijamente.

El chico cerro los ojos y aparto la mirada ¿acaso la amaba? ¿Recordaba alguna vez haber sentido amor? Poco recordaba de su vida humana anterior y como espada nunca se había permitido amar. Lo cierto es que su vida era escueta y lo que Inoue Orihime le pedía ahora era imposible y más en su condición.

Ante el silencio del muchacho Orihime pudo escuchar el claro silencio de su palpitar interior. No sabía si todos los Hollows perdían su corazón, pero estaba segura de que ella había perdido el suyo. Quizás en ese mismo instante su rostro estaría transformándose en otro ser, en un monstruo, porque la persona a quien amaba otra vez la defraudaba. Que tenía ella que no era capaz de ser querida. Acaso sería algún defecto de carácter, de belleza, de amor. ¿Acaso su amor era tan escuálido y tan pobre como para ser percibido por aquel a quien entregaba su alma? Se secó las lágrimas con rudeza y se dirigió hacia el salón. Antes de marcharse se dio vuelta y lo miro con atención.

-Será mejor que entremos hay que preparar todo para la obra de mañana.

La chica corrió apresuradamente hasta ingresar al salón de clase la mayoría de sus amigos ya estaban ahí. Pudo notar con claridad que Chado, Ishida, Tatsuki y Keigo rodeaban el banco de Ichigo.

-Ya está aquí. –Dijo Mizuro al verla entrar

Ichigo había partido hacia una semana a la sociedad de almas en busca de respuestas con la esperanza de que alguien pudiera negarle o ratificarle la insania cometida por la pelinegra.

-¿Qué te dijo Renji? –Ishida lo miró con parsimonia. Ichigo se recostó pesadamente sobre el respaldo de su asiento.

-Que no tenía idea en que pensaba Rukia. Dijo que ella cambio de parecer al llegar a la sociedad de almas que incluso Byakuga se sorprendió por lo imprevisto de su decisión.

Flash Back…

La mañana lucía apacible en la sociedad e almas y Byakuga se preparaba para tomar un delicioso te. Mientras su mente fue abstraída hacia la foto de Hisana su corazón se detuvo a asimilar la decisión de su hermana. ¿Acaso Rukia había perdido la razón? Hacia unas cuantas semanas atrás había renunciado a todo en el clan Kuchiki para llevar a cabo sus deseos de convivir con el humano Kurosaki Ichigo y ahora había contraído nupcias con Ashido Kano. Algo no estaba bien, pero por mucho que lo escudriñaba no lograba entenderlo.

-Señor…

-Si –Alzando la vista y contemplando a su mayordomo.

-Ha venido un jovencito a verlo.

- ¿Un jovencito?

-He venido yo Byakuga –Expresó el pelinaranja parado en la entrada de la habitación.

-Ohh lo siento joven le pedí que aguardará en la entrada.

-Está bien… déjalo pasar. –Esbozó con su natural parsimonia.

Ichigo ingresó a la habitación y dejo a Zangetsu a su lado. El chico se sentó junto a la pequeña mesa ratona de la habitación mientras el apuesto pelinegro permanecía inalterable bebiendo su taza de té. El mayordomo corrió a la cocina y trajo inmediatamente una taza y sirvió al invitado.

-Gracias… -Expresó Ichigo con desanimo.

-Vas a decirme ¿Por qué estás aquí Kurosaki Ichigo?

-Estoy aquí por Rukia.

-No ha regresado a la sociedad de almas así que no deberías buscarla en mi casa.

-Rukia está muy extraña. Vino aquí a avisarles sobre la revuelta arrancar y los planes de Nurielle Andevallet y en cambio recibo a una mujer que solo piensa en un tonto casamiento con un hombre al que si quiera ama.

-Estas Insinuando que yo la he obligado para que piense distinto o incluso para que contraiga matrimonio con Ashido.

-No te acuso a ti Byakuga simplemente quiero saber lo que paso.

-No sabría decirte… -Guardando silencio y bebiendo su te.

-Byaku…

-Rukia cambio de repente. –Interrumpiendo al pelinaranja. -Hace una semana fue increpada por los ancianos Kuchiki, los ancianos Kano y hasta el mismo Ashido. –Dejando él te sobre la mesa y mirando a Ichigo con atención. –No sé a qué se debió su rápido cambio de parecer como el día y la noche eso me tiene muy preocupado. He intentado convencerla de que Unohana la revise, pero no ha querido oírme.

- ¿Unohana? ¿Qué sospechas Byakuga?

-Le he pedido a Renji que venga aquí. Quiero que busques a mi hermana en el mundo humano y la traigas para que Unohana la revise. –Levantándose con parsimonia. –Lo haría yo mismo, pero no puedo dejar mis deberes como líder del clan y no puedo desobedecer al capitán Yamamoto. Debo permanecer en la sociedad de almas.

-Capitán ya estoy listo. – El pelirojo se hinco en la entrada de la habitación.

-Renji…

-Capitán –Renji alzo la vista y pudo ver a su amigo sentado a la mesa con Byakuga.

-¿Ichigo que haces aquí? –Inquirió mientras este se levantaba y ajustaba su zampakuto en la espalda.

-QUE CREES QUE HAGO RENJI –dijo desafiante. –VENGO A RECUPERAR A MI MUJER. –Ichigo sonrió con cierto aire de superioridad mientras veía fijamente a Renji.

-Déjense de idioteces y vayan por Rukia.

-Yo sé dónde puede estar…

-Entonces no pierdas el tiempo Kurosaki Ichigo –Dijo Byakuya mientras se retiraba de la habitación y se perdía en uno de los corredores de la casa.

Minutos más tarde…

Los dos Shinigamis corrían presurosos a través de aquel túnel que conectaba el mundo humano y la sociedad de almas. Ambos recorrieron cierto trayecto en silencio, pero Ichigo se notaba claramente molesto.

-Pense que vendrías rápidamente al enterarte lo del casamiento Ichigo.

-Lo hice Renji… -El pelinaranja refunfuño al recordar los detalles de su llegada.

- ¿Qué quieres decir?

Pov de Ichigo.

Tras un largo recorrido por el Dangai Ichigo quien había recurrido a Urahara para lograr acceder a la sociedad de almas se vio inmerso en sus propios pensamientos. ¿Qué le habría hecho Ashido a Rukia para convencerla de casarse con él? ¿Por qué la pelinegra no recordaba sus momentos juntos? Estaba seguro de que Rukia sentía algo por él y si bien su tiempo en el mundo humano ya había expirado siempre podrían hallar el modo de vivir juntos o llevar a delante una relación.

-Rukia no tiraría por la borda todo por casarse con un insípido sujeto resucitado con más de doscientos años. –Farfullo.

Tras un instante una luz le dio la clara pauta de que había llegado a la sociedad de almas. Ahora podría aclarar todo lo que había ocurrido con la muchacha.

-¡POR FIN! –Tapando con su antebrazo la estridente luz proveniente del sol del Seireitei.

-¡POR FIN DIGO YO ICHIGO! –exclamo una voz potente que apenas pudo distinguir por el enceguecedor resplandor.

-Parece que si fue interesante venir hasta aquí Ken-chan. –Dijo con una vocecita muy dulce una niña de pelo rosado.

-¡PREPARATE ICHIGO!

-¡ZARAKI KEMPACHI! –Exclamo algo asustado.

-¡Y no te olvides de mí! –Grito la niña.

-¡YACHIRU! –más desorbitado.

-Te lo dije Ken chan Ichigo vendría a vernos.

-NO, NO, NO YOOOO. –Intentando defenderse.

-Prepárate Kurosaki Ichigo. -Kempachi arremetió con todas sus fuerzas y comenzaron a corretear por toda la sociedad de almas.

-NO TENGO TIEMPO PARA ESTOOOO –grito el pelinaranja mientras huía.

FIN DE POV de ICHIGO.

Diablos si no fuera por Kempachi no hubiese perdido tanto tiempo. Pase casi cinco días ocultándome mientras buscaba la casa de Byakuga.

POV DE ICHIGO

-Hola Unohana-San ¿sabes donde vive Byakuga? –Expresó el muchacho con rápidez mientras permanecía activo dispuesto a escapar en cualquier momento.

-Buenos días Ryoka. Parece que estas muy apurado. –La joven mujer rio con disimulo mientras esperaba a su teniente pudo notar como una nube de polvo se aproximaba a su posición.

-Estoy buscando al hermano de Rukia… –Volvió a insistir.

-Si debes seguir veinte cuadras más adelante y luego doce a la izquierda y veinticuatro a la derecha, para luego encontrar una pequeña bifurcación con una fuente allí debes seguir a la izquierda por doce cuadras más y llegarás.

-Rayos aún estoy lejos ¡GRACIAS! –El muchacho continuó corriendo a toda velocidad perdiéndose de la vista de la joven capitana del cuarto escuadrón.

-Vaya…

-¡Vuelve aquí Kurosaki Ichigo! –Kempachi formo una intensa polvareda siguiendo al intruso.

-Vamos Ken-chan. –Grito la joven Teniente sobre su hombro.

-Vaya parece divertido…-Unohana sonrió.

FIN DE POV DE ICHIGO

-No creí que pudiera encontrar a Byakuga… -Resoplando.

-Eres una buena liebre Ichigo… -Renji hecho a reír mientras corría.

-¡YA CALLATE RENJI!

-En cuanto lleguemos quiero ir a ver a Hirako. –Expresó el pelinaranja.

- ¿A Hirako? –Renji lo miro con atención.

-Le pedía Hiyori que vigilara a Rukia.

-¿Aun en su luna de miel? – Sorprendido.

-Pues claro no quiero que esos dos estén solos por demasiado tiempo- En la mente de Ichigo se dibujó una escena erótica algo escalofriante, tanto, que tuvo que sacudir la cabeza para desdibujarla de su mente.

-Bien vamos.

En la casa Vizard…

-Es aquí. –Sentenció algo molesto.

El peli naranja toco la portezuela muy molesto. Como nadie lo atendió rápidamente volvió a tocar esta vez con más insistencia, luego más fuerte y por tercera vez pateo la puerta de la entrada ingresando con ímpetu al interior del hogar.

- ¿Por qué nadie me contesta? –Grito molesto.

-Porque se supone que me toma cerca de un minuto o dos abrir la puerta Ichigo. –Bufo Hirako.

-Esto es urgente.

-Sí, igual que el arreglo de esta puerta. –Sentenció Lisa quien veía la ahora destruida propiedad de los Vizard.

-¡¿Qué te pasa que entras así Ichigo Baka?! –Grito Hiyori . Ichigo la miró sorprendido.

-¿Ichigo tenemos que decirte algo?

-¡HIYORI QUE HACES AQUÍ NO PERSEGUIRÍAS A RUKIA! –Bufó molesto.

-Claro que sí, es solo que… - Hiyori aparto la mirada.

-Solo que ¿QUE? – furioso.

-Bueno verás… -sentencio Shinji

FLASH BACK DE SHINJI

Ashido y Rukia habían comenzado su luna de miel. La chica quería conocer parís y parte de Europa, pero antes de marcharse había querido visitar la popular torre de Tokio. Siempre había leído en los mangas de Ichigo sobre la misma y estaba segura de que sería un viaje muy emocionante.

-¡Mira Ashido! –Grito asomándose a la barda de aquella majestuosa torre.

-Veo que te agrada sonrió el con parsimonia.

-¡Si! –Sonrió feliz como una niña.

-Veo que tus amigos no se han quedado tan tranquilos después de todo –Notando que estaban siendo intensamente vigilados.

- Oye puedo ver la casa de Ichigo desde aquí. _Expresó la pelinegra eufórica dando un grito de alegría.

-La casa de Ichigo está en otra ciudad, no creo que puedas verla desde aquí. Ashido sonrió mientras fijo su atención en sus dos vigilantes.

-Entonces será otra… -riendo.

-Ven conmigo Rukia hay otra cosa que quiero mostrarte. –

-Espero que tengan helados deliciosos Ashido te enseñaré lo que es un helado del mundo humano. -Expreso de buen humor.

-Por supuesto Rukia.

Ambos continuaron su tour por la ciudad. Shinji y Hiyori los seguían muy de cerca hasta llegar a una cafetería en el centro de la ciudad de Tokio.

- ¿Que hacen? –Inquirió Hiyori quien veía su vista imposibilitada por la estatura de Shinji frente a ella

-Nada solo comen helado y unos dulces. –Expresó con desagrado.

-Déjame ver -Empujando al rubio hacia un costado para permitirse observar la escena con mayor facilidad mientras permanecían ocultos en un callejón frente a la cafetería donde la feliz pareja disfrutaba de unos dulces.

-Desearía comer unos dulces.

-SILENCIO IDIOTA – Bufo molesta. –Si nosotros vamos nos descubrirían.

-¿Y porque crees que no lo han hecho? –Shinji la miró desabridamente.

-Porque Mashiro me dijo que su capsula para esconder reiatsu funcionaría a la perfección.

-Sí, claro –Bostezando. –Estoy aburrido… -Sujetándola por la cintura.

-Shuu aparta –Soltándose.

-No nos ve nadie.

-Eso que importa… -Soltándose.

-Hiyori hasta cuando vas a seguir con esto.

-¡Basta! –Está claro que la máquina de Mashiro funcionó muy bien en ustedes, pero no en nosotras.

-Ahhh ¿'estas tan segura?

-Por supuesto –Volviendo a contemplar a la cafetería.

-Yo creo que no… -tocándole la espalda.

-Quieres que te mate Baka…

-Hiyori… -Insistió él mirándola a los ojos.

-Ya te he dicho miles de veces que no me mires así. –Algo acalorada. El chico sonrió y arremetió con rapidez la muchacha se sintió más incómoda, pero por alguna extraña razón el chico le resultaba atractivo.

-Maldita Mashiro- Refunfuño mientras Shinji la apartaba hacia el callejón.

Más tarde…

-Te dije que no era por aquí Shinji IDIOTA me has hecho perder a la pelinegra.

-Yo no tengo la culpa de que te distraigas conmigo. –Espeto mientras se acomodaba los pantalones.

-Silencio ¡TARADO! –Con la cara roja como un tomate, no puede ser el baka de Ichigo va a matarme. No debí permitirte que me acompañaras.

-Supongo que podemos echarle la culpa a Mashiro.

Fin de Pov de SHINJI

-Y eso fue lo que paso…

Se armó un rotundo silencio en la sala. Ichigo que había estado conteniéndose durante todo el relato salió disparado hacia Shinji y le dio un puñetazo dejándolo estrolado contra las escaleras.

-Les dije que no perdieran a Rukia de vista… -Refunfuño molesto.

-Lo siento Ichigo… -Hiyori agacho la vista avergonzada. No era común en ella verse influenciada por el atolondrado de Hirako pero esta vez había metido la pata.

FIN DE FLASH BACK DE ICHIGO

-Luego Renji fue hacia la tienda de Urahara para intentar dar con Rukia de alguna manera. Intente buscarla en varios lugares, pero está desaparecida.

-Entonces no hay manera de ubicarla –Chado se mostró preocupado.

-Es extraño que Kuchiki desaparezca, así como así- Inoue se acercó al grupo.

-Hola Orihime… ¿Cómo estás? –Ichigo la miro compungido.

-No te preocupes la encontraremos. –Respondió la chica sin dar demasiado detalle.

-Muy bien siéntense todos vamos a iniciar la clase. –Dijo el profesor quien ya estaba acomodando sus cosas.

Todos los alumnos entraron con rapidez y se acomodaron en sus respectivos bancos. Ulquiorra entrro casi al último y se sentó en silencio en el suyo. Miró a la joven mujer, pero está a penas giro su rostro. Luego contemplo la cara de preocupación de Ichigo Kurosaki. Sabía que le pasaba, pero él no debía inmiscuirse en ciertos asuntos de Nurielle.

-Muy bien vamos a terminar con los preparativos para el festival de mañana recuerden que cerraremos con la obra de nuestra división así que prepárense y a estudiar sus papeles.

-Si –gritaron al unísono.

La mañana fue transcurriendo algo ajetreada, pequeños grupos de alumnos iban y venían cargando pesadas cajas de distintos contenidos. Algunos se vieron rápidamente asistidos por Chado quien parecía tener una fuerza sobre humana. En el salón Inoue y Ulquiorra terminaban de ensayar sus papeles. La chica tenía cualidades para hacer lo que se propusiera, pero Ulquiorra no le encontraba ningún sentido en pararse y actuar como estatua frente a los demás.

Cuando conto acerca de su papel en la tienda, Urahara lo miró con atención y caso pudo distinguir unas escuetas lagrimas desparramarse de los ojos compungidos de su rescatador quien veía que su obra estaba saliendo a la perfección.

- ¿Está llorando? - Inquirió inocentemente Ururu quien veía como Urahara se secaba las lágrimas y sonaba la nariz con un pañuelo.

- ¿Qué clase de actuación te dieron no creo que sepas hacer ni de pastor ciego? –Echando a reír.

-Silencio… -lo increpo Tessai quien para sus adentros no entendía como el pequeño no tomaba la dimensionalidad de a quien le estaba hablando.

-No debo hacer mucho solo tengo unas cortas líneas.

-No importa lo más importante es que te estés divirtiendo. –Todos miraron la cara de Urahara quien no pudo contener su emoción escondiéndola detrás de su abanico y la cara impasible de Ulquiorra quien no había entendido por que su rescatador se emocionaba en balde, por una historia que al fin y al cabo solo era un mito.

-Supongo que Orihime estará muy bonita. –Dijo Shinta quien sonrió para sus adentros imaginando a la joven y agraciada muchacha.

-Seguro que se verá muy bien. –Confeso Ururu.

-Ojalá pudiéramos estar ahí para ver el festival y vender algunos dulces. Ahh que difícil es la vida de un comerciante siempre pensando en sus futuras ventas.

-No puedo creer que Orihime este saliendo con el espada. –Shinta se despatarro sobre el piso.

-No debemos juzgar a la feliz pareja shinta-kun por algo están juntos. -Abanicándose y viéndo con atención a Ulquiorra mientras éste solo bebía su té.

-No es justo yo quería salir con Orihime.

-Te faltan muchos años para eso Shinta.

-Tú cállate… -Removiéndole con los nudillos la cabeza de la pobre Ururu.

-Es importante tener a quien amar y a quien volver verdad –Urahara se puso serio y Ulquiorra pudo notar como su rescatador había cambiado su semblante. –Es como la historia de Hikoboshi y Orihime, tienen todas las posibilidades para ser felices y volver a reunirse. Nunca hay que darse por vencidos no importa cuántas adversidades surjan.

-¿Qué quieres decir? –Inquirió Shinta mirando a Urahara.

-Qué no importa la situación sobre todo si el ser que amamos nos espera. No debes olvidar eso joven aprendiz. –Cerrando el abanico y bebiendo un poco de su té.

Ulquiorra volvió a beber de su taza y se introdujo en su interior por un instante se preguntó si un amor tan diferente podía llegar a ser posible, incluso si debían contentarse con verse una vez por año como el caso del pastor y la diosa.

15