Una semana atrás…
-Tengo algo para ustedes –Kakashi Hatake, el sexto hokage de Konoha, lucía más callado de lo normal, casi apagado, pensó Shikamaru. Estudió cuidadosamente sus expresiones, por más mínimas y nulas que mostraba. Su escritorio lucía inusualmente diferente: Los innumerables papeles que inundaban su escritorio habían desaparecido, el camino hacia el despacho del hokage que antes era abarrotado por policías y detectives con misiones y documentos, ahora brillaban por su ausencia… Algo muy, pero muy inusual
-¿Sí? –Junto a él, Temari estaba parada con las manos en las caderas, tan típico de ella, había llegado ayer desde Sunagakure enviada por su hermano, el kasekage Gaara, por alguna razón extraña. Cuando llegó a Konoha, Shikamaru la había esperado en la entrada, como ocurría siempre, ella lo saludaba con el molestoso apodo de "Bebé llorón" sonriéndole de la única manera que lo hacía sólo para él; sólo meneaba la cabeza sonriendo cabizbajo y para ocultar su felicidad de verla una vez más, sólo le respondía "Qué problemática mujer…"
Shikamaru sabía cómo se veían ante los ojos de cualquiera que los mirara por algún lugar a los que ellos visitaban cuando ella llegaba de su país, Viniendo de una poderosa y reservada familia en Suna, Temari era una mujer que no gustaba del contacto, de reservada y seria actitud, con una mala manía de ser muy directa, así fuera hiriente, muy perspicaz y siempre con la frente algo… Aunque algo había cambiado desde hace seis meses cuando…
Tras el accidente que había sufrido Shikamaru luego de la muerte de su maestro y mentor Asuma, se había vuelto más cercana a él de lo que antes hubiera sido, Temari se había vuelto más cómoda mostrando su afecto y desde ese entonces siempre había sido así, y eso nunca había incomodado a Shikamaru, por el contrario, poco a poco lograba conocerla mejor y descubría facetas inimaginables en ella, despertando así ese sentimiento extraño de cosquillas en el estómago que desde hace mucho tiempo no sentía, y que cada vez crecía a tal punto de desearla entre sus brazos mientras la besaba de la forma más exquisita que había experimentado alguna vez por una mujer…
Fueron la pareja dispareja más perfecta que otras parejas pudieron haber pasado, con los récords de misiones sin fallar más altos, a excepción del accidente que sufrió Shikamaru en ese entonces, se complementaban mutuamente en fuerzas y debilidades. La educación de alto nivel de Shikamaru y con el don de poseer un alto coeficiente intelectual y crítico, perfecto para planificar diez pasos más adelante que el resto comúnmente poseía, junto a las aptitudes físicas y elegantes de Temari y su habilidad para calcular el riesgo de una misión y mantener siempre la cabeza fría… Una pareja acoplada y experimentada que a veces llegaba a bromas por lo ridículo de la situación, pues no siempre se veían por el simple hecho que su compañera viviera tan lejos y que sea la hermana nada menos que del Kasekage
-Así es- dijo Kakashi seriamente, respondiendo a la pregunta de Temari, definitivamente el ambiente lucía cargado y ellos dos lo habían notado –Es sobre los asesinatos ocurrido en este mes, a decir verdad, ¿Han oído hablar de la muchacha muerta hace pocos días?
-La que fue encontrada bajo extrañas condiciones, verdad? Shikamaru preguntó.
-Exacto, según nuestros informes, ese homicidio podría haber ocurrido en el país de la Tormenta, pero peculiarmente su cuerpo fue encontrado en las puertas de la entrada de Konoha. Al verificar que no era de nuestra tierra, nos comunicamos con las otras naciones, dando por resultado que provenía de…- Kakashi fue interumpido por Temari
-Sunagakure –ella dijo -Sammy sólo era una jovencita que había desaparecido hace menos de cuatro meses de la villa, vivía con sus padres humildemente, sin motivos para dejar a su familia… Hicimos una búsqueda por todos los lugares incluso traspasando fronteras, sin tener éxito –dijo con tristeza en sus palabras, Shikamaru la contempló con pesar
-Muy cerca del lugar encontraron una billetera, ésta contenía documentos de uno de los sospechosos, quien era efectivamente, proveniente del país de la Tormenta y otro detalle más importante, entre ellos se halló una tarjeta de membresía al Yab yum-
-Al Yab yum? –Los dos se miraron sorprendidos
El Yab yum era uno de los lugares más enigmáticos del mundo, un prostíbulo muy conocido por el mundo bajo, que tenía redadas constantemente por la venta de drogas y trata de personas, que de alguna manera conseguía seguir abierto. Conocer la ubicación del Yab yum era una odisea, y quienes tenían la suerte de siquiera llegar a ese lugar sin ser invitados, desaparecían sin dejar rastro…
-Hicimos una búsqueda inmediata con los sospechosos y en efecto los capturamos, aceptó a hablar a cambio de inmunidad, así que cerramos el trato, ahora sabemos de dónde provenían los asesinatos, y nos hacemos una idea de quién está detrás. Su nombre es Utaka Kouda y lleva mucho tiempo en escena
-Así que hace falta que alguien vaya infiltrado y lo desvele –Shikamaru terminó por él –Pero por qué nosotros, sexto? Ese tipo de misiones de ese nivel no se les asigna a los Ambu?
-Bueno, sí, pero no creo que ninguno esté calificado para hacerlo tanto como ustedes –Kakashi respiró hondo, parecía muy preocupado –La cuestión es… -Que Kouda tiene su base precisamente en ese lugar, al parecer es el dueño del Yab yum, y como es de conocimiento general, sólo podremos entrar siendo uno de ellos… como cliente o aspirante…
-Qué? –Shikamaru no pudo alejar la aprensión de su tono de voz –Está diciendo que tendremos que infiltrarnos siendo uno de ellos, al mayor prostíbulo del mundo?
Medio esperaba que su compañera explotara ante la idea, pero Temari simplemente se reclinó más cerca del escritorio. Había un brillo peligroso en sus ojos verde mar, y Shikamaru vio como cambiaban a un verde esmeralda cuando se dirigió hacia el sexto hokage:
-Y qué le hace pensar que Shikamaru y yo seríamos perfectos para esa misión? –Preguntó, su voz peligrosamente baja y fría –está diciendo que tengo el perfil de una puta?
Shikamaru podía entender el tono de voz a la defensiva de su compañera, sabía que había rumores sobre ellos, debido a su amistad y a la forma en que se sentían cómodos uno junto al otro. Un rumor era una cosa, pero escuchar que el sexto hokage dijera que debía fingir ser una prostituta y él un cliente porque estaban mejor "calificados" para ello, era otra cosa. Ahora nos dirá alguna crítica y elogios pensó agriamente Shikamaru
-No se trata de eso –Kakashi trató de calmar la situación –Temari, tú y Shikamaru están cómodos uno al otro, mucho más que el resto de nuestro equipo, hace tiempo que son compañeros, se conocen tan bien. Este caso requiere agentes de las aldeas involucradas, tú te encargaste de la investigación de la muerte de aquella niña, y tienes más información que el resto… Además de cumplir con los requerimientos que se necesitan para infiltrarse allí, sin ofenderte
-No –Kakashi sacudió la cabeza –Ustedes son la única opción, sé que será difícil, pero no se puede evitar, por supuesto… -alzó lentamente la única hoja con la descripción de la misión, sólo esperando ser llenado con sus firmas –pueden negarse a hacer esta misión, pues su decisión y estarían arriesgando más que sus propias vidas, enviaríamos a otros agentes, claro está, pero ustedes encajan para esta misión, esto será voluntario
-Pero este Kouda está cometiendo varios crímenes sin ser juzgado, y varias personas mueren por su culpa, nos gustaría coger a ese bastardo y pensé que estarían de acuerdo conmigo… -suspiró Kakashi, expectante de sus respuestas
-Lo haremos –dijo Temari, al mismo tiempo que Shikamaru dijo: -Ni hablar –tajantemente, se miraron el uno al otro, confusos, casi siempre estaban de acuerdo en todo…
Kakashi les miró y frunció el ceño. Shikamaru sabía lo que estaba pensando Temari, debería ser ella la que tuviera problemas para llevar a cabo esta misión, no su compañero.
Todo el mundo sabía que a pesar de ser tan cercanos, Temari era la más seria de los dos. Shikamaru sabía que la educación de su compañera tendría mucho que ver en eso. Crecer en una de los países más estrictos y reservados, siendo sólo una niña con un padre muy fiel a las reglas y con unos hermanos sobreprotectores la habían formado a aborrecer el bajo mundo de la perdición; mientras que Shikamaru era más fácil de tratar, dispuesto a tener una mente más abierta sobre estas cosas…
-Hablen de esto en privado y díganme su decisión, tendrán que estar los dos de acuerdo para esta misión –Kakashi los invitó a retirarse –cierren la puerta al salir, y díganme su respuesta al final del día –dijo, volviendo a fijar su atención en los papeles de su mesa
Fuera de la oficina, los compañeros discutían en voz baja
-Qué te pasa Temari? Pensaba que este tipo de cosas te incomodaban sobremanera. A qué viene ese cambio?
Shikamaru estaba perplejo. Temari había sido de esas agentes que lidiaran en antros nocturnos ni lugares, pero tampoco había sido una gran fan, a diferencia de Shikamaru
-Qué te pasa Shikamaru? –Temari preguntó, sin responder a la pregunta de su compañero –Nunca pensé que fueras tan hermético, pensaba que tendrías la mente muy abierta-
-Así es, pero Temari, no sabemos en realmente en qué nos vamos a meter –Shikamru protestó, sabiendo que sonaba mal, pero era incapaz de encontrar una excusa mejor, no iba a desvelar el verdadero motivo por el que no quería aceptar la misión, dada la opinión que tenía su compañera sobre los antros y burdeles
Temari bufó –Si, lo sé, vamos a ir allí para ver quién se ocupa de cometer estos crímenes. Sabes, Shikamaru, quizá odie y me resulte repugnante ver el estilo de vida por esos lares, pero todos tienen derecho a vivir que tú y que yo
-Lo sé, es sólo que… -Shikamaru trató de mantenerse a flote, incapaz de encontrar las palabras adecuadas –Bueno, quizá el sexto tiene razón, estamos más cómodos juntos que los demás, pero aun así, es sólo hasta cierto punto, sabes?
-Awww, qué pasa, Shikamaru, tienes miedo de tener que tocarme más de lo normal? –Temari lo dijo ligeramente, pero había un rastro de ira en sus ojos
Cree que no la quiero tocar… que no quiero tocarla de esa forma Shikamaru pensó desesperadamente Que Dios me ayude, si ella supiera…
-No es eso, y lo sabes –dijo suavemente –es sólo que… rayos, mujer, no lo sé, no crees que será raro?
-No si no dejamos que nos afecte –respondió su compañera, alegrándose y rozando amistosamente a Shikamaru en el hombro –es sólo otra misión encubierta, Shikamaru, eso es todo, venga, estás dentro o fuera?
-Dentro, supongo –Shikamaru respondió, sintiendo que se ahogaba por tercera vez. Se preguntaba si era el hecho de que Temari había usado su nombre lo que le había hecho esperar; su compañera sólo le llamaba Shikamaru cuando hablaba en serio sobre algo
-Genial –la cara de Temari se iluminó, y sus hipnóticos ojos eran de color verde mar de nuevo –Iré a decírselo al sexto hokage, vamos a capturar a ese sujeto, Shikamaru, espera y lo verás
-Mientras no nos pillen en el proceso –Shikamaru dijo, pretendía ser sarcástico pero sus palabras salieron en voz baja y sonaron algo tristes. Temari le miró de forma extraña y sacudió la cabeza
-No te preocupes, bebé llorón, nadie va a caer excepto Kouda, seremos nosotros contra ellos, no te parece asombroso? Los mejores agentes una vez más en acción, quién crees que va a ganar? Nosotros verdad? –guiñó un ojo y se pasó una mano por su cabello rubio cenizo
-Está bien –Shikamaru dijo dubitativo. Se preguntaba por qué, si el final estaba tan claro, sentía tanta aprensión mientras su compañera se giraba e iba hacia el despacho del hokage
-Lo haremos –escuchó cómo decía Temari –cuándo tenemos que irnos?
Hola a todo/as!
Como promesa les traje el segundo capítulo! Muchas gracias por la acogida a esta nueva historia! Si les gustó dénle a la estrellita (wattpad) y añadan a favorite y follow story! Muchos saludos y nos encontramos la siguiente semana!
Patience21
