-Para un trabajo como este, deberemos hacer algo de investigación, habrá que reeducarlos, ¿Comprendido?

Estaban sentados en un nightclub, hablando con un contacto conocido y su mejor fuente de información: Arata, proveniente del país de la Tormenta, era un gran hombre moreno y cabeza calva, con suficiente músculos como para aplastar a cualquiera que fuera lo suficientemente estúpido como para ir contra él, era el dueño del local y normalmente iba vestido de visitante en su propio negocio; pero siempre conocía los últimos rumores de la calle, fuera del lugar que fuera siempre que sea de su interés, y su información nunca era incorrecta.

-Hemos venido aquí para aceptar consejos de cómo llevar el caso, Arata –Temari dijo tranquila, algo no tan típico de ella –Llegamos a ti en busca de información, aunque Shikamaru y yo ya tenemos un concepto de lo que nos podríamos encontrar entrando a esos lugares, digo, hemos entrado varias veces a lugares como este y ya estoy empezando a tolerar ver estos ambientes –terminó de hablar mientras observaba las luces tan llamativas del techo, sin importar el comentario tan directo hacia Arata, Shikamaru, negando con la cabeza, lo miró como disculpándose por lo dicho de su compañera

-Pero las veces que han entrado ha sido bajo un cargo, no como visitante. Sólo lo digo porque no te haría daño ir una vez más a contemplar estos ambientes, observar a los habituales clientes para ver su comportamiento, si ves lo que quiero decir

-Anotado, ahora… ¿Sabes algo sobre Kouda o el Yab yum?

-Lo que no sé, puedo averiguarlo –Arata sonrió de nuevo –Pero lo que sé, no les va a gustar

Shikamaru cerró los ojos y dejó escapar un gruñido en voz alta ¿Qué vendrá después?

-¿Le pasa algo? –Arata preguntó a Temari, señalando a Shikamaru con la cabeza

-Ah, no le hagas caso, tiene miedo que no estemos a la altura de la misión, que podría ser complicado

-Quizá lo sea más de lo que crees –Arata dijo de nuevo –Les digo, la educación es la clave

-Sólo creo que hemos mordido más de lo que nos quepa en la boca, Temari –Dijo Shikamaru desesperadamente –Tengo un mal presentimiento desde que aceptamos eso y no me deja tranquilo, no puedo pensar con claridad -Shikamaru estaba perdiendo los papeles

-No creas que eres el único que se encuentra en la misma situación –dijo Temari molesta -Vamos Shikamaru, volvamos al asunto –Se giró hacia Arata –Continuemos

-Bueno, normalmente no sabría demasiado de eso, lo podrán comprender, debo cuidar mis asuntos y sólo hago esto porque Kakashi me sometió a esto… Pero resulta que tengo a alguien que podrá decirles todo lo que quieran saber, Nana es una buena amiga y conocida, ella estuvo al igual que yo en el Yab yum, ella vivió por años en ese lugar. La llamaré ahora y haré que se citen con ustedes en su punto de descanso, ¿Qué dicen?

-Bien –Temari dijo al mismo tiempo que Shikamaru decía: -¿Cuál es su punto de descanso?

La sonrisa de Arata se amplió –En un burdel, por supuesto, dónde creían que estuviera? ¿En un asilo?

-¿Por qué no lo pensamos antes, Temari? –Shikamaru preguntó sarcásticamente –¡Después de todo, nos podríamos acostumbrar a esto!

Temari miró atónita a Shikamaru y luego se dirigió a Arata

-¿Nos permites un momento? –Temari cogió a Shikamaru del codo y se alejaron lo suficiente para conversar, ella se inclinó para mirarlo a los ojos

-¿Qué te pasa últimamente? No has sido tú mismo desde que llegué a Konoha, no creas que no me he dado cuenta ¿Hay algo de lo que quieras hablar? No tienes que guardarlo todo ¿Sabes? No cuando me tienes a mí para hablar

La cálida mano de ella sobre su codo le hizo estremecerse. Temari estaba tan cerca, podía oler su piel, su perfume a orquídeas tan exquisito y ver sus ojos verdes llenos de preocupación, y esos labios rosados que casi podía besar… -se alejó y se giró hacia la barra

-No es nada –dijo –es solo que últimamente tengo muchas cosas en las que pensar, siento si he dicho algo más, mujer

-No… no pasa nada –Temari susurró comprensivamente y le dio un abrazo rápido y espontáneo antes de apartarse –Lo comprendo, guarda para ti mismo lo que quieras, pero ya sabes que estaré aquí cuando estés listo para hablar

Shikamaru sacudió la cabeza en silencio; nunca sería capaz de hablar de lo que le incomodaba, no con ella…

Se había dado cuenta de sus sentimientos hacia ella hace seis meses, mientras observaban la ciudad de Konoha en la terraza del hotel en la que ella se hospedaba. Una palabra que definía lo que había estado sintiendo desde la horrible noche en la Shikamaru había sido atacado: Amor

Le había inundado la mente de golpe, como un meteorito con su nombre encima, tantas noches y días pasados junto a ella durante su recuperación. La forma en que su amistad había crecido durante ese tiempo mientras excluían a los demás, Shikamaru quería recuperarse y Temari había hecho todo lo que podía para ayudarle, pese a vivir tres días de distancia, ella siempre lo visitaba, aún con misiones o no, ella terminaba en su casa, atendiéndolo junto a su madre y preguntándole por su mejora, decía: No es lo mismo sin ti, bebé llorón, no encuentro a alguien que pueda manipular hasta los huesos como tú

Fue como si su subconsciente no quisiera ocultarlo más, y le pilló totalmente por sorpresa. Shikamaru había estado observando a Temari mientras contemplaban el cielo lleno de estrellas después de haber permanecido todo el día en el archivo de seguridad investigando un caso, cuando de pronto pensó: La quiero

Trató de apartar ese pensamiento, por supuesto, no sentía eso por ella desde que se conocieron, nunca lo había hecho antes, de todas maneras, trató de buscar otra explicación Por supuesto que la quiero, es mi mejor amiga, mi compañera, me confiaría su vida y recibiría un ataque nuevamente por salvarla, ¿Eso es el amor, no?

Pero no explicaba por qué de pronto quería acercarse a ella con ansias de pasar sus dedos por ese cabello rubio, devorar esa boca tan dulce mientras la apretara su cuerpo contra el suyo, quitarle con rudeza la ropa y frotar su miembro contra el de ella para hacerla rogar pidiendo clemencia, no explicaba por qué deseaba con ímpetu tenerla amarrada en su cama, decirle palabras de amor mientras escuchara su voz entrecortada con las piernas abiertas para él, desnuda, húmeda y caliente.

No explicaba por qué moría por escuchar sus gemidos, ver sus ojos verdes llenos de lujuria ardiente mientras recorría su cuerpo y sentir sus suaves besos en su hombro mientras entrara en ella con brusquedad. No explicaba por qué deseaba sentir sus uñas clavadas en la piel mientras la embistiera y oír mediante gritos su nombre, rogando por más mientras le hiciera el amor como una bestia, pero a su vez amarla como un loco sin control

El deseo sexual apareció en su pecho como un león que había estado durmiendo tranquilamente durante meses y ahora despertaba con un apetito voraz, desconociendo los límites de la lujuria… Pero el saberlo era como añadirle un peso extra, y Shikamaru sintió como se ahogaba lentamente, un poco más cada día

Kakashi tenía razón acerca de ellos, se sentían cómodos uno con otro, quizá demasiado cómodos. Aunque cada uno viviera a tres días de distancia, era cierto que ella podría estar haciendo su vida al lado de otra persona, no tendría por qué darle explicaciones a él, y eso lo mataba… Temari lo había visto acompañado de varias mujeres también, aunque nunca hacía un comentario al respecto, Shikamaru sabía que por buen amigo que fuera, Temari nunca podría ser nada más que eso, sólo un amigo…

-Oye, bebé llorón, Tierra llamando al bebé llorón… -Shikamaru parpadeó y miró nuevamente a los ojos verdes de su compañera, Arata los había dejado y ellos estaban solos en la barra

-¿Qué pasó?

-Estaba diciendo que deberíamos ir al lugar que mencionó Arata, el "Queen dance", ahora mismo, me entregó una tarjeta con la dirección, ¿Seguro que estás bien? Me estás empezando a preocupar, ¿Sabes?

-Sí, estoy bien, sólo eh… -Shikamaru se aclaró la garganta y trató de apartar de su mente el terrible problema que se tejía más y más en su mente

–¿Debería cambiarme de ropa?-sugirió Temari

-No lo creo, sólo ve con lo que llevas puesto, luces bien

-Estás diciendo que mi ropa es la de una zorra, Shikamaru? –exigió Temari, pero había un brillo en sus ojos que le permitió saber a Shikamaru que simplemente estaba jugando

-No, pero tu atuendo está lo suficientemente ajustado en donde sobresales como para que nadie vaya a fijarse en otra cosa –tratando de esfumar la tensión pero luego deseó que la tierra se lo hubiera tragado

Temari iba vestida con un vestido satín rojo con dos tiras bien delgadas, la parte delantera y trasera sobresalía del resto, el vestido le llegaba hasta medio muslo y con esos zapatos tacón aguja negro… El cabello suelto en esta ocasión que le llegaba hasta los hombros, estaba maquillada ligeramente y con un brillo especial en esos ojos verdes…

Todo el público masculino no había dejado de mirarla en toda la noche, con ganas de acercársele pero pensándolo dos veces al ver que ella no estaba sola, si no con Shikamaru. Eso lo mataba de rabia pero por el otro lado, se sentía poderoso, sintiéndose dueño de ella, el único afortunado que podía hablar con ella y sin otra intención… El único con esos privilegios, convirtiéndolo en el hombre más envidiado del lugar

-Vamos –dijo Shikamaru, tomando su mano y retirándose del lugar… Disfrutando estos pocos momentos tan gloriosos que ningún hombre podría tener con ella

-¿Me has estado mirando todo este tiempo, bebé llorón? –Temari lució sorprendida y se acercó más a él para dar un giro sobre ella resaltando la parte trasera y delantera en cuestión

-¡Qué problemática eres, sólo dices tonterías! –Shikamaru se quejó extendiendo las manos para mantener a raya a su compañera, lamentablemente la mano aterrizó en sus caderas, rozando en el redondo y firme trasero que estaba enfrente de él, y sorpresivamente Temai se dejó tocar, ronroneando como una gatita

-Mmmm, bien bebé, tocando un poco antes de de ir al Yab yum, eh?

-¡Baja la voz! –Shikamaru siseó, alejando de nuevo como si se hubiera sido quemado, ahora había muchas miradas posadas en ellos –Este no es el momento para actuar así, Temari

-Sólo me meto en el personaje, Shikamaru –Dijo su compañera ligeramente –Nunca te importaba llamar la atención antes cuando bromeábamos. ¿Qué rayos te pasa últimamente?

-No me pasa nada, sólo guarda tu personaje cuando sea el momento adecuado –Shikamaru se giró, sin responder a la pregunta, pero su corazón se hundió un poco más cuando se dio cuenta de que tendría que esforzarse más para actuar con normalidad con Temari, porque lo que sentía él era amor, y él nunca, nunca podría dejar que su compañera lo supiera.

Capítulo arriba!

Espero les guste! Me he arriesgado a quitar mis horas de estudio (ya comencé con mis exámenes/parciales) pero me conozco tan bien que si no lo hacía antes no lo haría hasta que me libere xdxd

Un saludo gigante a quienes me escriben, y disculpen si no les respondo, sólo me da tiempo para escribir este comentario y luego cierro mi computadora y abro mis libros! :'(

No se preocupen, les responderé cuando me libere de estos problemillas: 3

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Nos leemos la próxima semana!

Saludos y besos!

Patience21

:)