Situations of Destiny

Los personajes de SCC son propiedad del Grupo Clamp

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a 5: Siniestro.


Situations of Destiny

Sakura se sentía aturdida, pues durante ese día había experimentado un extraño ciclo de emociones que esperaba nunca más volver a repetir.

Primero, al descubrir que el "nuevo" se trataba del chico que había arrollado con sus patines provocó que se volviera un manojo de nervios, ya que existía la posibilidad de que él intentará vengarse de ella.

De ahí paso a la felicidad, pues sus amigos más cercanos la invitaron a ver una película, por lo que el saber que pasaría una tarde divertida, logró que sus nervios se esfumaran y de paso olvidara que Shaoran Li podía ser peligroso.

Pero como la felicidad es pasajera, está no le duró mucho a ella y todo por culpa de sus amigos.

Sus adorables amigos, evitaron decirle que la película que verían era de terror y ella, al ser cobarde por naturaleza no soporta nada que esté relacionado con ese género, pero debido a la insistencia de sus amigos terminó siendo arrastrada hasta la sala de cine en dónde proyectarían una película de un aterrador payaso.

Desgraciadamente, por intentar huir del payaso asesino, el ciclo emocional se repitió. Otra vez atravesó por los nervios, cuando se vió atrapada por algo peor que un payaso: Shaoran Li.

Se topó con él al salir de la sala de cine y ella al verlo, lo único que atinó a hacer fue a soltar un grito de terror. La vieron mal, si, pero a ella no le importó, y es que los nervios que sentía por tener que enfrentarse con él lograban que el resto de personas carecieran de importancia.

Para fortuna de ella, más tarde la felicidad la embargo. Ir a tomar un helado junto con sus amigos, es lo suficiente bello como para olvidar todo lo que vivió en ese siniestro cine.

Se sentía feliz. Ya hacía meses desde que no salía acompañada de sus amigas y ese detalle era algo que ni el mismo Li podía opacar.

Y así en cuestión de tiempo, el final del ciclo llegó a su fin. El miedo regreso justo en el momento en el que la hora de la partida llegó.

Por común acuerdo, todos los amigos de Sakura y Li, decidieron que esperarían su respectivo autobús en la misma parada. En una demasiado alejada, semi oscura y desolada, que bien podría compararse con un siniestro escenario de película de terror.

Uno a uno se fueron llendo, hasta que en esa oscura y desolada parada sólo quedaban tres personas.

Sakura y su mejor amiga, Tomoyo, eran dos de las personas que aún esperaban el autobús, en compañía de nada más y nada menos que Li.

Ella no quería ni mirar a Li, temía por un reclamó, así que permanecía lo más alejada de él en todo momento. Por su bien, fingía que no lo conocía.

—Hay viene uno —anunció Sakura, al ver que un autobús se aproximaba a ellos, rogaba porque fuera el suyo para que la sacará de allí lo antes posible.

—Es el mío. —confirmó Tomoyo. Sakura trago saliva, se quedaría sola en compañía de su peor pesadilla.

Tomoyo le envío una mirada de solidaridad a su amiga en la que le demostraba que se quedaría con ella.

Sakura negó.

—Tomoyo —susurró Sakura al ver que su única salvación se iba—. Ten cuidado. —pidió ella, mostrando una leve sonrisa, ya que no quería preocupar a su amiga.

Tomoyo se fue, quedando solo ella y él. Ella tenía miedo, estaba ahí indefensa esperando que el siniestro lobo feroz hiciera su primer movimiento.

Por su parte, Li también parecía ignorarla. Miraba a algún punto en la lejanía.

El tiempo parecía hacerse eterno, el autobús no pasaba, nadie más llegaba a esa parada y el silencio que reinaba entre ellos era demasiado incómodo.

Pasada una eternidad, un persona más se sumó a esa parada. Ella suspiró aliviada, pues ya habría alguien más entre ella y Li.

—¿Por qué tan sola princesa?

Al escuchar esa pregunta, el cuerpo Sakura se estremeció. Al parecer las cosas se volverían peor para ella, pues el recién llegado resultó ser el típico peatón molesto.

Intentó mostrarse fuerte, evitó temblar del miedo ante ese desconocido.

—Al parecer el ratón se comió la legua de la princesa.

El extraño se burló, estirando una de sus manos para tocarla. Ella no lo soporto más y cerró los ojos con fuerza. No podía creer lo que le estaba sucediendo por ir a divertirse con sus amigos.

Sakura sintió como alguien la agarraba de la cintura. Ella apretó sus ojos aún más, esperando lo peor.

—Amor, ya me has castigado lo suficiente, ¿No crees? —cuestionaron con voz suave, muy cerca de su oído.

Ella abrió los ojos de golpe. ¿Acaso era Li el que la tenía abrazada?

—Vamos, perdóname, ¿Sí? —Él seguía hablando con suavidad y ella mostraba un sonrojo en sus mejillas— ¿Qué miras? ¿Nunca habías visto a un novio reconciliándose? —indagó amenazante, supuso ella, dirigiéndose al extraño, pues así como llego se fue.

Al estar nuevamente solos ellos dos, Li la libero de su agarre. Ella seguía sonrojada.

—Gracias. —murmuro ella avergonzada.

Vio como él se encogió de hombros, restándole importancia al tema.

Se sumergieron en silencio otra vez, pero ahora más agradable, sin tanta presión.

—Ahí viene otro autobús. —aviso él. Ella estaba tan tranquila que no se dió cuenta de ese detalle.

—E-es el mío —tartamudeo y añadió—: Hasta mañana, Li.

—Nos vemos.

Sin decir más, Sakura le hizo la parada al autobús y subió a el cuando estuvo detenido frente a ella.

Cuando estuvo acomodada en un asiento vacío, volteó en dirección al lugar en el que momentos antes había estando con Li, notando así que el chico se alejaba de allí.

Otro sonrojo cubrió sus mejillas al llegar a una conclusión que estaba más clara que el agua.

¿Será que espero por mí? ¿Será que Li aguardo en ese siniestro y desolado lugar para no dejarme sola?


Notas...

1. No me gustan los viernes. Me tienen encerrada en el trabajo durante todo el día y el escribir-publicar se me complica

2. Drama. Mucho drama en esa viñeta que supera la cantidad de palabras que las otras.

3. Gracias por leer.