Magi pertenece a Shinobu Ohtaka-sama. Escrito en el móvil, errores son sin querer. Muchas gracias a Yayoi y a todos los que leen por el apoyo.
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Capítulo 3 ¿Dirás que soy tu ama, tu dueña?
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Arba le indicó a un par de empleados que se hiciesen cargo del cuerpo, como si de una bolsa de basura se tratase y obligó al cantante a entrar en el vehículo sin permitirle expresar su opinión, aunque de momento tampoco tuviera intención de hacerlo. Este tenía la cabeza baja pensando en infinidad de cuestiones. Tratando de comprender a esa mujer aunque no encontró excusa aceptable para tomar una vida.
-¿Por qué...?-mencionó al fin con voz queda.
-¿No es bastante evidente que fué en defensa propia?
-Me parece que tienes la habilidad suficiente para neutralizarle sin llegar tan lejos.
-Mmm tienes buen ojo. No te equivocas.
-¿Por qué no te detuviste? ¿Le tenías alguna clase de rencor? ¿Te hizo daño en el pasado?
-No todo tiene un profundo significado dramático detrás. No me agradaba y punto.
El peli azulino perdió color en el rostro, le admiró conmocionado.
-¿Solamente por eso? ¿Si alguien no te da las gracias por ceder el paso le odiarías? ¿Si te lo topas en otra ocasión y discuten acabarías con él?
-Has de creer que estoy loca.
-No estoy en posición para juzgar.
-Así es. Y no, ese hombre intentó lo mismo. Lo único que hice fué asesinar a su hermano.
-¿La vida de cuantas personas tomarás para estar satisfecha?
-No gozo con ello y tampoco es el motor de mi vida. Cosechas lo que siembras. Ihtnan quiso vengarse yo solo me defendí, Setta se burló de mi padre y es lo único en este mundo que no puedo tolerar.
La expresión del joven cambió a una empática.
-¿Tú padre?
-No te atrevas a preguntar-colocó sus manos en el cuello ajeno para impedirle respirar.
-Ungh-se quejó.
-No eres digno de siquiera mencionarle. No lo hagas de nuevo, ¿entiendes?-asintió.
Sin embargo la mujer fué incapaz de soltarle. Le seduce ese intenso carmin que se forma en sus mejillas por el dolor, y como su víctima intenta escapar sin emplear mucha fuerza porque se sabe atado de otra manera.
-¡Cof cof cof!
Aladdin comenzó a tocer y solo entonces le dejó en libertad. Se desvaneció sobre el respaldo aún consiente llevando la mano a la zona agredida para dar alivio. Ella se sentó a su lado mirando por la ventana sin interés en particular.
-No te creas especial o con derechos sobre mi por lo ocurrido anoche. Te lo dije, solo eres una marioneta sin opinión, voluntad o poder.
-N-no-articulo con dificultad.
-Puedes someter y utilizar mi cuerpo. Pero me niego a permitir que hagas lo mismo con mi espíritu-le encaró.
Ella giró el rostro y le dedicó una sonrisa ladeada.
-Eres la persona más interesante que he conocido.
Se colocó sobre el regazo del menor con gran lujuria.
-¿Cuánto puede soportar tu corazón hasta romperse? Es algo que me llena de curiosidad.
Besó el cuello del oji zafiro con suavidad, desplazando la lengua para apreciar ese dulce e inocente sabor. Quería más, todo de ser posible así que le mordió con brutalidad.
-¡AAAAAAAHHH! Ah ah ah ah...
La castaña susurró en su oído.
-No cabe la menor duda de que tienes una hermosa voz. Puede que por ahora no te guste lo que hago, pero lo hará. Será más sencillo si solo te dejas consentir por mis caricias.
-Ah ah ah n-no...está mal Arba...san...-repitió la acción-¡WAAAAAAHH!
Pasados cinco minutos el trayecto continuó en total silencio puesto que el chico se había desmayado. La mayor lamia los labios propios gustosa al tiempo que pasaba los dígitos por el rostro contrario, recorriendo el camino que dejaron las bellas lágrimas.
-¿Tanto dolió? Y aún así no me destuviste. ¿Tan importantes son las personas de tu pequeño pueblo? ¿O es autosatisfacción? Tarde o temprano entenderás que sin importar lo que hagas al final estarás solo. Si aún me eres interesante quizá aún esté para ti...también podría ocurrir que murieras en mis brazos. El futuro solo depende de ti mi pequeño Aladdin...
Y besó los labios del ahora cooperativo muchacho.
...
En Al Thamen.
Cuando la limusina se detuvo, el cantante fué obligado a despertar y bajar del vehículo. Pronto advirtió que no había rastro alguno del líquido escarlata. Seguramente Arba limpió su crimen, parece ser bastante hábil para ello. Además de que la herida no fué severa aunque si escandalosa, casi podría jurar que tocó un punto en específico donde se concentran las terminales nerviosas. No es como si fuese a perder el sentido por cualquier tontería. Y otra vez llega a su mente la insistente pregunta, ¿Qué clase de mujer es Arba?
Le siguió por los corredores en completo silencio aunque no sumisión. Estaba tan absorto en las fotografías de otros artistas, discos de oro, platino y doble platino que tenía una mueca tonta que indica cual maravillado está.
-¡Es fantástico Arba-san! ¡Convives con personas muy famosas!
-No te confundas-mencionó con total tranquilidad-Todos y cada uno de ellos lo son por mi.
«-¿Qué tan imbécil puede ser? ¿Acaso se olvidó de lo ocurrido?»
-Mmm-con seriedad-tiene sentido. ¿Puedo preguntar algo?
-¿No la estas haciendo ya?
-Lo de anoche-se ruborizó-¿ocurre con alguien más?
-Quien sabe-sonrió enigmática.
El otro ladeó la cabeza confundido. Como exigiendo la respuesta sin tener la intención. Ella suspiró.
-No, eres mi primer juguete.
-¡Qué bien!
-Oh, ¿te pone celoso que pueda tocar a otros?
-¿Eh?-negó-No me gustaría que alguien más pasara por algo así.
-¿No te gusta?
-No.
-Me agrada tu sinceridad. No intentas quedar bien.
-¿Cambiaría en algo mi situación?
-Estoy segura de que conoces la respuesta.
-Si.
-También adoro tu inteligencia. Son pocas las palabras que utilizo para explicar las cosas. Aquí es.
Se detuvieron ante una habitación, Arba le acorraló contra la puerta y besó la diminuta herida antes inferida para bajar y morder está vez con delicadeza un pezón del chico sobre la tela y tirar un poco de el ofreciendo luego una traviesa sonrisa al ruborizado muchacho que tenía una de las manos de su jefa sobre los labios para silenciarle. Frotó ese punto tan sensible por mera diversión hasta que se aburrió de ello y le abrazó restregando sus senos en el pecho ajeno para tentarle. Pero el joven está petrificado por lo que no mueve un solo dedo. La castaña alcanzó el lóbulo del chico y lo chupó con lentitud.
-En este cuarto te harás hombre.
Aladdin traga saliva con tal dificultad que más parecían piedras, su corazón late desvocado y prácticamente no hay sitio en su cuerpo que no tenga una ligera película de sudor frío.
«-¿Hombre? ¿Que en este lugar me convertiré en uno? ¿Qué tiene pensado hacerme? ¡¿Llegará aún más lejos?! ¡¿Lo tomará todo de mi?! Papá...mamá...estoy perdido...»
...
-¡Que comience la prueba de sonido!-la de ojos chocolate.
El gesto masculino es toda una obra de arte. El pobre está perplejo ante el micrófono. Debe admitir que cuando dijo que se haría hombre es lo último que se esperó, peor aún dejó volar su imaginación con lo poco que sabe. Una pequeña decepción se hizo notar en su pecho, tal vez si quería repetir lo de anoche. Más que nada para apretujar la esponjosidad de Arba, desgraciadamente no tuvo tanta suerte, ¿o la tiene? Llegado a este punto está confundido.
-Probando, probando-el de cabina-¡Cuando gustes chico!
-¡¿Eh?!
El oji zafiro volvió a la realidad contemplando todo a su alrededor. Ni cuenta se dió de que la mayor se había retirado y ahora le analizaba desde el otro lado a través de un cristal.
-Ah, ¿qué se supone que haga?
-Canta.
-¿Qué?
-Lo que sea está bien.
-¡Si no tiene éxito la disquera se irá a la quiebra!-alterado.
-No lo tomes tan apecho. Es una simple prueba de sonido.
-Oh~ -exclamó relajado.
La presidenta no pudo contener una suave risita, le parece curiosa la simplicidad de su carácter.
-¡Cuando quieras!-el de cabina nuevamente.
Aladdin está nervioso, la pancita le cosquillea y su ritmo cardíaco enloquece. Pero le es agradable. Cierra los ojos algunos segundos para inspirar todo el aire que le es posible, los abre, coge el micrófono y se dispone a realizar su magia.
...
Tres minutos y medio más tarde el hijo de Solomon se pregunta si lo ha hecho mal. Todos, incluida Arba guardan un silencio sepulcral y clavan sus miradas con fiereza.
«-¿Eché a perder mi oportunidad? Contar con una buena voz como me lo han dicho y tener el talento necesario para utilizarla son cuestiones distintas después de todo.»
-¡OH POR DIOS!-una joven que llevaba café al de audio-¡¿LO ESCUCHÓ SEÑORA?!-a la castaña.
-Lo hice, no estoy sorda.
-¡Es increíble! ¡¿Cómo se llama?!
-Aladdin.
-¡ALADDIN!
-¿Qué ocurre onesan?
-¡HAZME UN HIJO!
-¡¿Eh?!
El aludido se sonrojó aunque igual no entendió si era una buena o mala señal. Bien podría ser una pervertida como lo es el mismo. En el medio parecen abundar o es la impresión que Arba ha dejado nítidamente en él. La presidenta le adivinó el pensamiento y sonrió como solo ella sabe, sin una pizca de bondad.
-Alégrate mi pequeño Aladdin. Posees lo necesario para brillar.
-¡¿Enserio?!-dió algunos saltos llenos de emoción ofreciendo una escena imposible de ignorar para el selecto público.
-Ahora cállate y ve a mi oficina, tenemos un contrato que firmar y yo pendientes que arreglar.
Él cantante acató la orden y se retiró de inmediato embriagado de alegría.
...
El despacho de Arba es el sitio donde sufrió un gran trauma, donde entendió que no todas las personas que muestren una sonrisa son buenas, en el que alguien tocó con descaro su piel y la zona más íntima en su ser. Y aún así...
«-No sé llegar.»
-¿Cómo esperaba que lo hiciera si solo estuve ahí una vez? Mmm supongo que no está de más pedir indicaciones.
Continuó con su andar hasta que se encontró con un joven rubio, corrió para darle alcance.
-O-onisan, ¿sabes en dónde está la oficina de la presidenta?
-Ah si, desde aquí es fácil, sube por el elevador tres pisos más, sigues de frente hasta topar con un bebedero, das vuelta a la izquierda, continuas hasta el baño, giras a la derecha y listo, ¿me entendiste?
-Si. ¡Muchas gracias!
-¿Eres nuevo? Nunca te había visto.
-Uh si, llegué apenas ayer.
-¡Genial! A veces puede ser difícil pero no te rindas.
-Lo intentaré ja ja ja-rió nervioso.
-¿Eres el repartidor? ¿Ayudante general?
-Oh no, si las cosas salen bien, un nuevo cantante.
-¡Fantástico! ¡Cuando seas famoso diré que ya te conocía! Así que, primero lo primero-extendió la mano-mucho gusto, soy Alibaba Saluja.
El menor la tomó y dió un amistoso apretón.
-Yo Aladdin Jehoahaz Abraham.
-Wah~ hasta parece el nombre de un príncipe.
-Ja ja ja ja ja.
Los dos rieron animados.
-¿Trabajas aquí?
-No, vine por algunos documentos. Mi familia hace la contabilidad.
-Suena complicado.
-No en realidad. O al menos si estas acostumbrado. Supongo que te dejo, estoy algo ocupado y no quiero que te regañen por mi culpa. Cuídate mucho, ojalá que podamos hablar en otra ocasión.
-Seguro.
Cada quien tomó su camino y luego de seguir las indicaciones el peli azulino llegó a donde debía. Llamó a la puerta, como es de esperar no había nadie, así que adentró y acercó al gran ventanal en el sitio. Ayer estaba tan aterrado que no le prestó atención pero seguramente ofrece una panorámica especular. Lo abre y respira hondo, el aire es pesado, no como el puro que hay en su pueblo, aún así no le resulta desagradable.
«-El mundo de la farándula es muy curioso. Cuando conocí a Arba-san llegué a arrepentirme pero no parece ser tan mala persona. Aún no apruebo lo que hizo a Ihtnan-onisan, y Alibaba-kun es muy amable. ¿Es porque me cuidan desde el cielo padre, madre? Prometo no rendirme, quiero que mis canciones lleguen a mucha gente, que les haga sonreír y llene de felicidad en momentos difíciles. Quiero compartir lo que hay en mi, como si todos fuéramos amigos. Deseo entender a la gran diversidad de personas que existen y quiero dar escape a este intenso calor cada vez que canto.»
Se perdió en sus pensamientos por lo que no advirtió la presencia de la única persona que le ha mostrado que es mala idea bajar la guardia.
-Oh Aladdin, no deberías pararte en ese lugar, ¿no te das cuenta de que es peligroso?
-¿Enserio?
-Si, alguien con malas intenciones podría empujarte.
-Mmm, no lo pensé de esa manera.
Dió un par de pasos en dirección al escritorio pero la mano de ella en su pecho lo impidió, desconcertándole.
-¿Arba...san?
-¿Dirás que soy tu ama, tu dueña?
-No.
-Ya veo, que mal-fingió tristeza.
Acto seguido le impulsó hacia atrás, y sin poder hacer algo al respecto el peli azulino se precipito al vacío...desde el vigésimo piso.
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Notas finales.
Si han leído algún otro fic mío sabrán que tengo cierto amor sádico por Aladdin, aunque igual no me gusta verlo sufrir. Si, soy bipolar y como que ya me dió porque otros personajes le hagan lo que al final del capítulo. Pero Arba no es mala (? Por increíble que parezca solo está jugando (?. De hecho siempre he tenido ganas de hacer una historia donde Aladdin sea malo pero me da pechito, además sería complicado sin hacerlo OoC, en fin debrayes míos. Agradezco su apoyo y espero que les haya gustado el capítulo :). Por ahora relajado para no echar todo de golpe :).
RaxeRox.-Oh muchas gracias! Ja ja ja pues no tengo la mejor ortografía del mundo pero lo intento. Además de que trato de tener un diccionario a mi lado, desafortunadamente no siempre resuelve mis dudas XD. Pues desde siempre escribo en el móvil, solo mis primeros dos fics no, por lo que ya más o menos me acostumbré :) gracias por tomarte el tiempo de comentar :).
Nos vemos la próxima compañeros de vicio. Gracias por leer! :3
