Magi pertenece a Shinobu Ohtaka-sama. Escrito en el móvil, errores son sin querer. Muchas gracias a Yayoi y a todos los que leen por el apoyo.
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Capítulo 5 Judal.
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Por la mañana Aladdin advierte una ráfaga de viento sobre su espalda, así que tira de la sábana para cubrirse mejor, pero alguien hace justo lo mismo hacia abajo. Abre los ojos y para nada le sorprende encontrarse con su jefa.
-¿Qué se te ofrece Arba-san?
-¿Qué más mi pequeño Aladdin? Jugar~.
-¿Como las escondidas, naipes, baloncesto?
-Entiendes a la perfección. Ahora no quieras hacerte el tonto.
-P-pero no quiero...me da mucha vergüenza.
-Es algo que se te quitará con el tiempo y la práctica. ¿Cómo se supone que la consigas si no cooperas?
-¿Enserio?
-No me gusta repetir las cosas. Además no estas en posición de negarte. ¿Olvidaste que eres mío?
El chico bajó la mirada apesadumbrado y apretó la tela entre sus manos.
-¿Las personas de mi pueblo están bien?
-Siempre y cuando seas una buena distracción. Ahora que si quieres que tome las cosas por las malas.
-De acuerdo.
-Je, perderíamos menos tiempo si accedieras desde un principio. De una u otra manera lo harás.
Los ojitos celestes se llenaron de lágrimas, ella le tomó del mentón y alzó el rostro para deleitarse con su expresión.
-Siempre parece que sufres. Te crees la víctima del universo. Que te sepas que no eres el único al que le ocurren cosas malas. Muchos han perdido a alguien valioso, les obligaron a hacer cosas que no les gustan, se esforzaron toda la vida para conseguir algo que ni siquiera tuvieron enfrente, murieron en un accidente, asesinados, de una penosa enfermedad. Mil y un ejemplos más. Deja de autocompadecerte. Decenas de hombres ruegan por mis favores y tu que los tienes no los aprovechas, que mocoso más estúpido.
-Lo siento, no estoy acostumbrado.
-Ya lo sé, es justo lo que acabo de decir. No importa, corromperé tu alma, haré que llores de placer, supliques y te inclines ante mi para no darte nada-sonrió maliciosa-Ahora cállate y obedece mis órdenes. A menos que desees que ese tal Alibaba tenga algún percance.
-¡¿Cómo...?!
-Nada escapa a mis ojos, especialmente en mi empresa. Eres mi prisionero, mi sirviente, mi esclavo. Soy tu ama, dilo.
-Arba-san.
-Ama.
-Arba-san.
-¡Ja ja ja ja! Sabía que no sería tan sencillo. Está bien, te daré ese pequeño gusto, pero debes complacerme.
-A-aún no estoy muy seguro de cómo hacer el amor.
-Vaya que eres de lento aprendizaje. Tienes suerte de que me fascine dominar las situaciones. Quítate la ropa.
-¡¿Así nada más?!
-Esfuerzate un poco desgraciado.
-Uh~ que feo me dijiste-sentido.
-Ni que fuese la primera vez.
Aladdin se quitó de manera rutinaria la prenda superior y se tomó la molestia de doblarla y colocarla sobre el lecho.
-Careces por completo de sensualidad. Escuché que muchos lo tienen de manera natural, yo por ejemplo pero tu das pena. Mira y aprende.
Arba desabrochó su sostén y lo retiró sin esfuerzo lanzandolo por ahí, no así la camisa de tela traslúcida que permitía la apreciación de los pezones, Aladdin tragó duro.
-Me doy cuenta de tu gran debilidad por los senos. Desde aquí tu intuición debería guiarte, continúa.
Las manos del chico se aproximaron temblorosas. Algo le ocurre, es cierto que el pecho femenino es su gran adición pero no es la razón de que su cuerpo se mueva solo.
«-Me gusta la suavidad de Arba-san.»
Como si a través de esta pudiese comprobar que la mujer no es de piedra. Que respira y siente como cualquier otra. Que puede acercarse a su corazón.
El cantante saca uno a uno los botones de su ojal, con lentitud, maestría y destreza. Se hace paso entre los pechos y de ahí se dirige a los costados tocando toda superficie, subiendo por la clavícula y echando para atrás la prenda, una vez que rodea la cintura y muñecas de Arba la libera por completo de ella.
-Sigo pensando que son muy hermosos.
-No te detengas entonces.
Aladdin cierra los ojos y frota su rostro en la zona, tomándose su tiempo, inspirando el agradable aroma. Las palmas masculinas estimulan los botones a la vez o aprietan los senos con la fuerza mínima. Sube y baja la punta, los mueve a un lado y otro, tira, estruja y soba, hasta que adquieren firmeza. Más impresionante aún, ella no dejó escapar un solo gemido.
«-¿Lo estaré haciendo mal?»
Se cuestionó para abrir los ojos y encararla. Arba tiene las mejillas rosadas y sonríe con su ya característica maldad.
-Es justo a lo que me refiero. Te ganaste un premio.
-¿Mi libertad?-esperanzado.
-Ahora menos que nunca te dejaré ir.
-Uh~.
-Siéntate sobre mis piernas, de frente a mi.
-S-si-así lo hizo-¿No peso?
-Poco en realidad, además tengo mucho más fuerza de la que imaginas. Si no fuese el caso ambos habríamos caído por la ventana.
-No me detuve a pensar en eso. Supongo que no te veo como una doncella delicada.
-Y más te vale si no me quieres hacer enojar. Aunque no te aconsejo que uses ese comentario para cualquier otra mujer. Podrían ofenderse.
-¿Por qué?
-Tampoco lo entiendo. El poder lo es todo.
«-Y mi adorado padre.»
-Eres muy tierna. Como una niña que aún cree en los héroes.
-Pronto veras lo que está niña puede hacer.
La mujer llevó una mano a la nuca ajena y le atrajo para obligarle a besar su cuello, la otra la introdujo en el pantalón para acariciar el trasero de su víctima que pegó un brinco pero no pudo quejarse porque prácticamente se ahoga con la piel de su jefa, además siendo honesto no es desagradable.
«-¿Mi alma se está tiñendo de negro?»
Ella deslizó la palma desde la nuca hasta el mentón para tener el rostro contrario a milímetros del suyo, y sin previo aviso introdujo un dedo en la entrada del joven.
-¡Ah!
Cerró un ojo e intentó liberarse, pero la posición le es desfavorable, podría herirse de escapar.
-D-duele Arba-san...
-Lo sé. Se supone que uno lo haga con cuidado pero me gusta escuchar tus gritos-repitió la acción con otro.
-¡Ungh!
-¿Quieres que te deje ir?
-Si. ¡UAA! ¡WAAAAAHH!
Repitió el proceso con el tercero y por pura perversidad un cuarto.
-Ya no...Arba-san, no me cabe más.
-Tampoco hallo la manera de introducir el otro, en fin. ¿Qué sientes?
-Duele.
-¿Qué tanto?
-Mucho.
-¿Los muevo?
-¡No!
-¡JA JA JA JA JA JA!-y lo hizo.
-¡WAAAAAAAAAAAAHH!
-Exagerado. Cálmate, ¿quieres? Me dejaras sorda a este paso. Si, es incómodo cuando se es virgen o se tiene poca actividad, es algo común aunque no a todos les pasa. No estoy siendo tan bruta como en otras ocasiones, relajate y siente. Dije que te haría llorar de placer. Respira hondo.
-Ah ahh aaaaahhh.
-¿Cómo se siente?
-Horrible.
-Me cansé de tus quejas-retiró los digitos-En todo caso no era para ti, es para mi.
-¿Eh?
-Quiero que me hagas lo mismo. Si es igual o más fuerte no me interesa.
Aladdin le contempló anonadado, ella misma le da la oportunidad para destruirla, pero no puede. Toca con elegancia y sutileza la intimidad de Arba, primero por fuera y poco a poco se hace paso, como si estuviese pidiendo permiso, ella hace lo propio con más ímpetu en el miembro de Aladdin hasta que este adquiere cierto grado de rigidez y ella tiene más espacio en su interior. La otra le toma de la muñeca y le retira lo que le deja confundido, pero no tiene tiempo para preguntar porque de un hábil movimiento ella se penetró sola con la intimidad de Aladdin que llegó hasta el fondo. Los dos dejaron escapar un gemido más cercano a un alarido que casi les desgarró la garganta. La castaña susurró en su oído:
-Ah mmm mi pequeño Aladdin, acabo de robar tu virginidad. Estás tan lleno de pecado como yo. No existen más las cadenas que te atan. Embisteme, penetrame, destrozame, hazme sentir.
-¿Eso te ah ah haría feliz?
-Si.
-Ya no tengo nada que perder. Entonces haré las cosas a mi manera.
Aladdin la tiró salvajemente sobre la cama, aún en su interior.
-Je, mostrarás tu lado perverso.
-L-lo siento Arba-san, me resbalé, así no puedo moverme con facilidad.
-Aburrido~. ¡Quiero pelear! ¡Que el lecho sea un campo de batalla!
-Je je je, al menos yo soy incapaz de hacer algo así. Aunque sospecho que hallarás la manera.
Ella sonrió traviesa y capturó al muchacho rodeando su cintura con las piernas.
-¡Ungh Arba-san me quebraras la espalda!
-Si no me destrozas tu lo haré yo, pero no saldremos ilesos los dos-se vió aún más oprimido.
-¡Ungh!
Aladdin perdió balance, y para no caer tuvo que apoyar las manos en lo primero que encontró, los pechos de Arba que le estrujó aún más.
-¡Uangh!
El dolor provocó que replicara la acción con los senos.
-¡Ah si! ¡Así mi pequeño Aladdin!
El aludido no podía hacer gran cosa, es ella quien siempre le marca el ritmo, incluso mueve la cadera para realizar el trabajo que el menor al estar limitado de espacio no puede. Es de esa forma que el miembro de Aladdin entra para luego hundirse más en las entrañas de Arba, como si fuesen arena movediza, como un incauto que se asfixia en un pantano. El aire le falta, todo le da vueltas y ella no ayuda en lo más mínimo encajando las uñas en su espalda. Aladdin nota como la temperatura en su cuerpo aumenta desmesuradamente, como su piel y la de su amante se perlan de sudor y el como ambos se retuercen de placer moviendo para todos lados las sábanas. La virilidad de Aladdin palpita y cosquillea. Es entonces que el instinto se apodera de el y empuja a su jefa con toda el alma. Como si quisiese fundirse con ella.
-Ah Arba-san...
-Di que soy tu ama.
-¿Es alguna ah clase de fetiche ah?
-Si.
-Entonces no-sonrió.
-Mocoso arrogante-imitó el gesto-¡Aaaahhh!
Una humedad gratificante la invadió cuando él le obsequió la semilla de la vida, que llenó por completo cualquier hueco en su corazón. Durante algunos segundos en los que mostró una auténtica y dulce sonrisa, que el más joven no pudo ver porque cayó inconsciente sobre sus senos. Pero ella no se movió, quería tenerlo un rato más en su interior.
Una hora después.
-¡WAAAAAHHH! ¡EL JABÓN EN MI ESPALDA ARDE!-él.
-Es obvio, la mayoría son fabricados con sosa caústica-ella.
-¡¿CON QUEEEÉ?! ¡AUXILIO!
-¡Grita todo lo que quieras! ¡Nadie vendrá a salvarte! Ahora...¡El shampoo!
-¡NOOO!
Arba sonríe como la pequeña que disfrutaba dar aquellos paseos por el parque, tomada de la mano de su adorado padre.
«-Maldición, es tan estúpido que me estoy enamorando.»
-¡Duele!
-¡Ja ja ja ja si, grita más!
Porque para ella todo es un juego, uno en el que parece ir perdiendo.
...
Una vez que terminaron de ducharse, juntos por supuesto. Y tomar el desayuno subieron a la limusina para dirigirse a la disquera. Arba mira con seriedad a su acompañente que va de lo más divertido moviendo sus pies y mostrando una gran sonrisa.
-Vaya que te recuperas rápido.
-Pues no. Me es imposible recargarme. La espalda me arde horrores, incluso me dió miedo verme en el espejo. Si me quitaste alguna capa prefiero no saber je je.
-¿Y por qué tan animado?
-Porque es mejor ser optimista. Además, si bien todo fué raro y muy doloroso fué lindo. Me siento más cerca de ti. Además-se sonrojó-de alguna manera me alegra saber que mi virginidad quedó en buenas manos.
-¡Ja ja ja ja ja!
-¿Q-qué?
-Eso no solo fué extraño sino perturbador.
-¿En verdad?
-Si.
-Pero para mi fué muy importante. Fuiste la primera y si me das una oportunidad la única. Arba-san-pasó saliva-me estoy enamorando de ti.
-Aladdin yo...-el coche se detuvo-Llegamos.
-¿Ibas a decir algo?
-Nada importante, puede esperar.
-Ya veo-decepcionado.
El par se adentró en Al Thamen y como siempre la dueña le dejó en manos de Falan.
-Hola Aladdin, es bueno saber que aún sigues vivo.
-Sip. Mientras lo este no se acaban las posibilidades, ¿verdad?
-Bien dicho.
-¿Qué toca ahora?
-Un punto muy importante. Compones o necesitas que alguien escriba tus canciones.
-Pues lo hago pero no tengo idea de si cumplen con los requerimientos de Al Thamen.
-Bien, entonces necesito que escribas una para probar.
-Uh, si.
-Y los arreglos, ¿también los haces?
-Con la guitarra pero estoy seguro de que harán falta más instrumentos.
-Ya nos preocuparemos de eso después.
La mujer le llevó a una oficina y le entregó varias hojas blancas y también pautadas puesto que no estaba segura de cual sería su estilo. Una media hora después el cantante llegó con algunas canciones que mostró a Falan.
-¿Tan rápido? ¿Será que necesitas ayuda?
-Oh no, ya tengo tres. Espero que alguna sea útil.
-¿Así nada más?
-Je je je-rascó su nuca nervioso.
«-Quizá debí perder el tiempo un rato, espero que mi actitud no le reste puntos a mi trabajo.»
-Mmm, bueno veamos-cogió la primera.
~Cuando alguien ama de verdad.
Un sentimiento puro que te hace reír y sonrojar,
que vayan tomados de la mano a la orilla del mar.
Cuando todos te felicitan y desviven en halagos,
de tu corazón latiendo sin control, cayendo y hundiendose en lo profundo de un lago.
Pero así no es el amor, ella te lastimará, te hará llorar
y aún así no podrás sacarla de tus pensamientos.
Dejará marcas en tu alma que no puedas mostrar porque te avergüenzan,
y luego notaras que no te importa tanto porque se apoderó de tus sentimientos.
Cuando crees que lo entiendes todo pero no sabes nada,
de como temes que tu existencia pueda pasar al olvido.
Con escuchar su dulce voz entre desgarradores gritos,
como una plegaria que sale del alma.
Porque ella lo es, fué y será todo para ti,
aún si a su lado solo te espera el final,
porque eso es amar de verdad.~
Falan frunció el ceño.
-¿Tan mal estuvo?
-No es eso mmm, es demasiado corta, ¿no? Es mi culpa, debí explicarte que duran en promedio de dos minutos y medio a cuatro.
-Ungh, entonces creo que las otras dos tampoco sirven. Una es igual y la otra de seis páginas.
-Te hace falta mucho sentido común.
-Je je je perdón.
-No le des mucha importancia. Error de novato. Pero en mi opinión tienes mucho talento~. ¡Ven a la recepción seguro que encontramos la solución juntos!
-¡Si!
...
Más tarde con Arba.
Está tomó la hoja con el resultado final. Una sola canción que para un día ya es bastante.
~Cuando alguien ama de verdad.
Mi vida fué simple y rutinaria pero nunca me quejé
porque las sonrisas amables a mi alrededor hicieron que nunca me sintiera solo
sobrevivir es lo único que me importaba, lo era todo.
Pero había algo llamando, lo que no pude advertir en el fondo de mi ser.
Tenía que expandir mis horizontes, volar lejos del nido,
la verdad es que tenía miedo
sin embargo ellos no me dieron opción ni permitieron elegir
porque sabían lo que era mejor para mi.
Un sentimiento puro que te hace reír y sonrojar,
que vayan tomados de la mano a la orilla del mar.
Cuando todos te felicitan y desviven en halagos,
de tu corazón latiendo sin control, cayendo y hundiendose en lo profundo de un lago.
Pero así no es el amor, ella te lastimará, te hará llorar
y aún así no podrás sacarla de tus pensamientos.
Dejará marcas en tu alma que no puedas mostrar porque te avergüenzan,
y luego notaras que no te importa tanto porque se apoderó de tus sentimientos.
Cuando crees que lo entiendes todo pero no sabes nada,
de como temes que tu existencia pueda pasar al olvido.
Con escuchar su dulce voz entre desgarradores gritos,
como una plegaria que sale del alma.
El instinto me lo advirtió una y otra vez,
debí dar la vuelta en cuanto llegué.
Pero mis pies quedaron clavados al sitio, un sentimiento perverso nació
y me quedé a tu lado, seducido por alguna cualidad en tu alma que no logro adivinar, la mayor tentación.
Porque ella te quiere y tu la amas-aru.
Es perfecta aunque espanta.
Y más importante aún, es tu dueña-aru. (se repite siete veces)
Porque ella lo es, fué y será todo para ti,
aún si a su lado solo te espera el final,
porque eso es amar de verdad.~
Aladdin movía las manos nervioso.
-¿Y?
-Nada mal. Pero quita el coro, es horrendo. Seguro lo escribió Falan.
-¡¿Cómo sabes?!
-Tontería aru esto, lo otro aru. Me saca de quicio su manera de hablar. Además resulta evidente que es está burlando de ti.
-Uh~.
-Fuera de eso, es un mejor resultado del que tenía contemplado. Definitivamente eres interesante mi pequeño.
-Je je je-sus mejillas se pusieron rojas-Es gracias a ti Arba-san. Me has enseñado mucho de la vida. ¡Me esforzaré por cumplir tus expectativas!-sonrió.
-Más te vale porque seguramente no podré perdonarte de lo contrario.
-¿Acaso tu...?
Llamaron a la puerta.
-Adelante-ella.
-Ya tengo a los músicos que nos ayudaran con la letra-Falan-Aunque aún nos falta la guitarra.
-Yo puedo tocarla.
-Algunas veces, pero para dar un mejor espectáculo debes bailar y eso, cargando con ella para todos lados será imposible. Mmm supongo que le avisaré a Judal, es el mejor.
-¿Judal-kun? No lo conozco, ¿Quién es?
-Mi hijo-expresó Arba con gran amargura.
-¿Eh? Tu ¿có...mo...?
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Notas finales.
Gilver2990.-Que grata sorpresa! No tenía idea de que leías este fic! Que genial verte por acá. De hecho está historia era mucho más sencilla, pero como casi siempre se me alargó XD. Me gusta mucho la pareja de Aladdin y Arba o medio mundo por chiquito bebé XD. Y si, en definitiva todos estamos un poco o muy locos XD. Gracias por leer y comentar! Cuídate mucho! :).
Hasta la próxima compañeros de vicio y disculpen la tardanza. Gracias por la paciencia los amo! :3
