Magi pertenece a Shinobu Ohtaka-sama. Escrito en el móvil, errores son sin querer. Muchas gracias a Yayoi y a todos los que leen por el apoyo.

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Capítulo 6 Lo peor que pudiste hacer en la vida.

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Aladdin quedó paralizado en el sitio, perplejo.

-¿Tú qué...?

-Ah~ mi hijo. ¿Que no escuchas?

Es evidente que Arba al ser considerablemente mayor tendría su vida hecha. Estuvo casada y es completamente natural que tenga uno. Es algo que Aladdin sospechaba, pero de todas maneras duele. El le entregó su virginidad y le da igual que el hecho no sea recíproco. Pero entender que hay toda una vida que desconoce, o más bien que no le haya confiado algo tan importando le hiere. ¿Es que acaso en verdad le mira como un juguete? ¿Uno que desechará en cuanto se canse?

«-Enamorarme de ella...¿fué un error?»

Negó suavemente con la cabeza y sonrió animado.

-Me encantaría conocerle. Seguro que llegamos a ser muy buenos amigos.

-Lo dudo. Eres la clase de persona que ama fastidiar.

-Je je je parece que son similares.

Ella frunció el ceño, como si no le hubiese sentado para nada el comentario.

-¿No se llevan bien?

-No te concierne.

Una y otra vez haciéndole a un lado. Aladdin ansia replicar pero, ¿con qué derecho? No son más que cantante y dueña de la disquera. Los maravillosos zafiros fueron cubiertos por una sombra y por primera vez en mucho tiempo fué incapaz de alzar la mirada.

-Tienes razón.

Falan se incomoda e incluso siente pena por el pobre que luce tan frágil, como si una brisa fuese a romperle en miles de fragmentos.

-Ah...¡Hagámos los arreglos de la canción Aladdin!

Este asintió y la siguió en silencio a la recepción. Arba no le dió importancia al considerar que se trata de una exageración.

...

Los minutos transcurrieron sin pena ni gloria para el joven que miraba con apatía la canción que hasta hace nada le tenía tan ilusionado. Falan incluso le facilitó una guitarra, pero una vez los dígitos se posaron en las cuerdas no se movieron más.

-Lo lamento onesan, pero no escucho la melodía.

-Está bien. Apresurarse nunca trae buenos resultados. La inspiración llegará cuando tenga que hacerlo.

-No es lo que me hace falta. Quería que Arba-san sonriera con mi música pero solo fué arrogancia de mi parte. Espero curar un corazón que para empezar no me permite ingresar a él.

-Oh Aladdin...no pensé que las cosas ocurrirían de esta manera. Eres demasiado dulce y puro para una mujer como ella. Deberías volver a casa. Estar a su lado no te hará ningún bien.

-No puedo...ya no puedo.

Sus orbes se llenaron de lágrimas pero el inmenso dolor no les dió salida. El resto de la jornada la oji esmeralda continuó con sus labores mientras el muchacho no se movió un milímetro de su asiento.

Por la noche Arba y Aladdin volvieron a la mansión, en silencio. Durante la cena este no probó bocado alguno y se retiró luego de dar las gracias. Tomó una ducha y se tiró en el lecho pero le fué imposible dormir por lo que se dispuso a poner en orden las pocas pertenencias que trajo consigo. Y se topó con la carta a la que entre una y otra cosa olvidó dar lectura. La abrió y se dispuso a ello.

«-Para Aladdin.

Eres un chico increíble, lleno de muchos valores por lo que es posible que el mundo sea mucho más cruel de lo que imaginas. Rogamos porque no tengas que experimentar las atrocidades del alma humana. De todos los seres en el planeta somos los únicos que buscan su autodestrucción. Somos estúpidos y por más que nos digan las cosas nos negamos a entender. ¿Raza dominante? ¿Inteligente? ¿Siquiera conocemos el significado de esas palabras? Te harán daño, de eso no tengas dudas pero sonríe, reponte y mira siempre al frente, a tu futuro. Jamás te detengas. Cuando tengas dudas mira en tu corazón...¡Y haz lo contrario! Con frecuencia este se equivoca. Utiliza la cabeza, siempre fría, analiza y piensa detenidamente en las consecuencias que tendrán cada una de tus acciones. Lo harás bien, después de todo Sheba y Solomon fueron maravillosos seres humanos, tanto así que se sospecha que venían de otro mundo. ¿De casualidad no eres un príncipe? Mmm parece que nos desviamos del tema. Para finalizar y no hacer demasiado largo esto, te dejamos algunos consejos que seguramente te serán muy útiles.

*Nunca confies en desconocidos.

*No le des tus datos personales a nadie.

*Por lo que más quieras ¡no andes manoseando a las chicas!

*No adquieras deudas que no puedas pagar.

*Come, duerme y duchate apropiadamente.

*Cuida tu garganta que tu voz es importante para cumplir tus sueños.

*Y lo más importante de todo, recuerda dar propina a los meseros.

Después de ese comentario el papel tiene un hoyo, como si alguien hubiese clavado una pluma.

Perdón por el agujero, me golpearon por el consejo, dicen que no lo es, ¿creeras? Disculpa que no pueda cambiar la hoja pero no tengo dinero para otra. Me da un poco de vergüenza admitirlo. Y nuestro último consejo es:

*Sé tu mismo.

Con cariño, admiración y buenos deseos el alcalde y el pueblo de Alma Toran.»

Las gotas saladas decoraron las sonrojadas mejillas. Abrazó el escrito con ternura y precaución.

«-Muchísimas gracias. Siempre guardaré sus palabras en el fondo de mi corazón. No llegué hasta aquí para rendirme. Si Arba-san no me quiere no hay mucho que pueda hacer. Pero dije que cumpliría mi sueño, además quiero ayudar a los que me apoyaron. Esperen un poco, sin duda haré de Alma Toran un lugar reconocido. ¡Será un trabajo en equipo! Ustedes cuidan mi casa y yo envio dinero para reparaciones y...¡una clínica sería muy útil! Y una nueva escuela porque la actual se está cayendo...mmm ¡un sistema de riego eficiente y...!»

Aladdin tejió nuevos y más "ambiciosos" anhelos en su mente. Y sonrió, desde el fondo de su alma, sinceramente. Como si muchos espíritus dieran un empujón a su existencia.

...

Arba se quedó en la habitación de su padre toda la noche. Peleando en su interior. Debatiendose entre confesar que quizá le ame un poco o apartarle antes de que sea en verdad tarde y termine formalizando una relación. Una que su hijo seguramente no aceptará aunque igual su opinión le vale por completo.

«-Como si Judal me escuchara de cualquier manera. Mocoso malcriado, le hace falta una buena tunda. Pero que difícil es de agarrar. Aladdin es mucho más dócil.»

Advirtió el cada vez más insistente latido de su corazón y comenzó a golpear su pecho una y otra vez furiosa.

-¡Cállate! ¡No te atrevas! ¡Me dejaras tranquila así tenga que arrancarte de mi cuerpo!

Se aproximó a Ill Irah y le contempló asustada, como una niña con una ligera expresión maniática.

-¡Oh padre! ¡¿Qué me está pasando?! ¡¿Cómo puedo ser tan débil?!

-...

-¿Cansada? Si, eso debe ser.

-...

-Tienes razón, Aladdin es mi juguete y no al revés.

-...

-¿Qué lo rompa? ¿Por qué?

-...

-¿Se está burlando de mi?...¿Él?

-...

-Oh no, claro que te creo. Entonces le haré pagar. Gracias, sin ti estaría perdida.

Sonrió y salió de su habitación para tomar una ducha y probar alimento.

Cuando llegó al comedor se encontró a su invitado degustando animosamente un cereal de hojuelas de maíz con harta manzana.

-Buenos días Arba-san.

Sonrió majestuoso, con uno de esos gestos que parecen derretir hielo.

-Estas de muy buen humor, ¿cierto?

-Sip.

-¿Es divertido reír a costa mía?

-¿Eh? No entiendo a qué te refieres.

-Eres un juguete, mi diversión. Si te digo que llores ¡lo haces!

-Tranquilizate, te hará daño.

-¡Tu actitud me enferma! Fingiendo que eres una buena persona, pero lo que más asco me da es mi estupidez; porque a pesar de todo ¡confíe en ti! Pero es fácil solucionar un conflicto, basta con enterrarlo varios metros-sonrió de lado.

Se aproximó con cautela, como lo hace un guepardo a punto de capturar a su presa. Y sin pensarselo dos veces cogió un cuchillo que empuñó en contra del joven. Este logró evadirla por poco y la sujetó de la muñeca que posee el arma. Pero ella forcejeó y logró liberarse. Dió una patada en el abdomen de Aladdin que salió impactado contra una silla para terminar cayendo al suelo donde gracias a un rápido giro evitó que le sacaran los ojos. Sudó frío.

«-No es mi intención lastimarla pero ya no es tiempo de dudas. Si no la detengo de verdad me asesinará. Ser yo mismo ¡eso haré!»

Arba se abalanza de nueva cuenta mientras él se pone de pie. Aladdin le sujeta de ambas muñecas mientras esta intenta con toda su fuerza clavar el metal, ya le da igual en donde se incruste. El joven al ser comparativamente más pequeño comienza a ceder y es acorralado contra la pared. Respiran agitadamente y sus orbes no se cierran un segundo puesto que podría ser fatal. Es entonces que el instinto de preservación se activa en él y la empuja con la cadera para intercambiar lugares, aprieta con fuerza la extremidad derecha y le hace tirar el cuchillo.

-Te voy a matar Aladdin-emitió con un timbre de voz demoniaco-Nadie se burla de mi y...

Quedó atónita al sentir los suaves labios sobre los suyos. El cantante sonrió.

-Lo lograste Arba-san.

-¿El qué?-desconfiada.

Este se arrodilló galante, tomó su mano y la rozó suavemente con la boca inspirando su aroma.

-Soy tuyo.

-Oh-burlona-¿Admitirás al fin que soy tu dueña?

-No.

Se reincorporó y la tomó del mentón.

-Me gustas mucho.

-Que masoquista.

-Supongo.

-Quizá me resultes un poco interesante. Pero de eso a que te ame...je, no esperes mucho.

-No importa. Me doy cuenta de que tienes toda una vida en la que no estuve, además tiene poco que nos conocemos. Tampoco puedo asegurar que esté enamorado, también puede ser que no entienda la influencia que tu personalidad tiene en mi corazón. Es la primera vez que me ocurre algo similar. Quiero aprender a tu lado si me das la oportunidad. Y si resulta que si estoy enamorado y no me correspondes-frunció el ceño para luego sonreír-Pues ya ni modo, aunque seguro me va a doler.

-Hay dolores más intensos que ese.

-¿De verdad?

-Si.

-¿Como cuál?

Ella le cogió del cuello y estampó de cara contra la pared.

-¡Ungh!

Aladdin se deslizo por el muro hasta quedar tendido en el piso.

-Eres solo un mocoso, no te creas un hombre de mundo y experiencia. Ni hacerme el amor decentemente puedes.

-Ay, ay, ay-daba alivio a la zona afectada-Por eso dije que tenía mucho que aprender.

-Y lo dices con una naturalidad. ¿Qué no tienes orgullo?

-No cuando hay cariño je je je.

-Idiota.

-Uuuh.

-Como sea. Limpiate la nariz que está sangrando. No quiero llegar tarde al trabajo.

-¡Si!

-No es una excursión, es tu cárcel.

-Aún si en verdad lo fuera, siempre y cuando esté con Arba-san estaré bien.

-Demasiado tonto para mi gusto. Comienzas a fastidiarme.

Pero la sonrisa en el rostro masculino no se borró. Porque decidió que sin importar lo que pase quiere conocerla a fondo.

...

Tres meses después en Al Thamen.

Arba le dió una oficina al cantante para que dejara de atocigarla. Disfrutar del sexo con él es una cosa pero tener que escuchar las miles de tonterías que se le ocurren es otro tema. Lo cierto es que siquiera lo ha tocado nuevamente desde que se le declaró. Y no porque no quiera sino porque parece tener una especie de barrera invisible que le repele. Es probable que ese cariño que comienza a tenerle le haga sentir culpable de como le ha tratado pero tampoco tiene mucho interés en arreglar las cosas. Nunca ha sido especialmente hábil en cuanto a sentimientos se refiere.

-¡Muy bien Aladdin! Las canciones están terminadas aru~. Y el sencillo es mi favorito.

-¿Enserio lo crees Falan-san?

-Si-animada-Seguro que vendes un montón.

-Mmm...me pregunto si tengo un sueldo.

-El que seas amante de Arba no indica que trabajes de gratis.

-Me gustaría más ser su novio pero bueno. Supongo que tiempo al tiempo je je je.

-Lo importante es que no te rindas. El que continues vivo debe significar algo.

-Espero que sea el caso.

-Ahora solo faltan los arreglos, ya tengo a los músicos pero queda pendiente la guitarra. Aún pienso que Judal es la mejor opción pero si te parece incómodo podría...

-Está bien. Tarde o temprano nos conoceremos si es su hijo. Y bueno tampoco es que Arba-san me tome muy enserio. Así que no deberíamos tener problemas.

-Ojalá. Judal es tan o más problemático que Arba y pues te aprecio y no quiero verte sufrir.

-Es algo imposible considerando que me enamoré de quien no debía.

-Oh Aladdin. Hasta yo soy mejor opción, es una lastima que adore a Wahid.

-Me da mucho gusto. Apenas fué su aniversario, ¿cierto?

-Si.

-Me encantaría regalarles algo pero por ahora no tengo dinero.

-Tendrás mucho en cuanto vendas tu primer ciento de discos.

-¡¿Ciento?!

-Pues si, ¿qué tiene?

-¡Son muchos!

-¿Eh? P-pero, ¿Eh? ¿Como cuántos esperabas?

-Unos cincuenta a lo más.

-¡Ja ja ja ja ja!-limpió algunas lágrimas de sus ojos-Si te va como creo al menos un millón.

-Un...un...¡Oh no! ¡¿Qué haré si me vuelvo famoso?!

-Lo serás, sin duda.

-Uh~.

-¿Tampoco lo tenías contemplado?-negó efusivamente con la cabeza-En verdad careces de sentido común-dió un golpe en su espalda-¡Ánimo! Si tienes éxito Arba será tu primer fan.

-Oh je je je-se ruborizó.

«-Que fácil es de contentar.»

-Entonces llamaré a Judal. Nos vemos después.

-Gracias.

-A ti aru~.

Aladdin se quedó en la oficina revisando las canciones por si se le fué algún detalle. Mientras la oji esmeralda iba a la recepción para ponerse en contacto con el guitarrista. Pero no terminó de teclear los números en el teléfono cuando le vió pasar por la puerta, con esa aura que parece teñirlo todo de negro.

-¿Judal?

-¿Estas ciega? Claro que soy yo.

-¿Qué haces aquí?

-Se me acabó el dinero que me dió la vieja. Algún trabajillo debes tener, ¿o no? Después de todo soy el mejor, muchos dicen que hago magia-sonrió de lado.

-No tengo idea de porque alguien con tu actitud tiene semejante talento.

-Nah, no estoy de humor para pelear. Tengo flojera.

-Tu siempre.

-¿Tienes o no?

Ella apretó con fuerza los puños.

-Necesito que ayudes con los arreglos de un nuevo talento.

-Debes estar bromeando. A esos los truenan rápido. No quiero que mi esfuerzo se vaya a la basura.

-Oh, ¿podría ser que te asuste el ser superado por un novato? Es bueno, bastante.

-Je, acepto el reto. Le humillare con pura habilidad.

-Espera en la oficina diez, enseguida te llevo los papeles.

-No tardes que no tengo todo el día.

-Ya, ya.

Judal caminó por los corredores lentamente, tomó el ascensor pues no le dió la gana subir dos pisos y entonces se encontró con un amigo.

-¡Ey Markkyo!-se acercó sonriente-¿Qué tal te va?

-Que sorpresa. Ya ni recuerdo cuando fué la última vez que nos vimos.

-¿Qué te digo? No me fascina visitar a la bruja.

-Cuidado en como te expresas de ella. Un día intentará cortarte la lengua.

-Otra vez.

-Tarde que temprano llegará a su objetivo.

-Nah, los años la hacen más anciana.

A varios metros de ellos, en un corredor perpendicular vieron pasar a Aladdin que al tener sed fué en busca de un jugo de manzana, claro está. Tiene una maravillosa sonrisa y buena actitud que de inmediato hizo corto circuito con Judal que frunció el ceño y chasqueó la lengua.

-¿Quién es el de la cara de imbécil?

-Se llama Aladdin y se rumora-se acercó al oído ajeno-Que es amante de la presidenta.

La pupila de los ojos escarlata se contrajo violentamente.

«-Maldito enano aprovechado. Sabrás que convertirte en la puta de mi madre fué lo peor que pudiste hacer en la vida.»

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Notas finales.

Para mi Judal siempre ha sido un lindo chico víctima de las circunstancias. Pero siempre me dió curiosidad explotar su lado perverso pues curiosamente siempre me da sentimiento hacerlo malo, pero bueno. Como seguro adivinan, en este fic es uno de los antagonistas principales. Razón de que me guste mucho esta historia. Veamos que tan hijo de ¿?, )(!~**%&_/ lo puedo hacer. Ok no je je je. Muchas gracias por el apoyo y paciencia compañeros de vicio. Y como verán, lento pero jamás abandono un fic. Nos vemos en la conti! :3.