Magi pertenece a Shinobu Ohtaka-sama. Escrito en el móvil, errores son sin querer. Gracias a Yayoi y todos los que leen por el apoyo.

.

.

.

Capítulo 7 Fue cuando se dió cuenta.

.

Aladdin volvió a la habitación donde escribe las canciones luego de tomar un poco de jugo. Entrelazó las manos y tronó los huesos, sonrió.

«-Es hora de continuar.»

Cogió la guitarra y tocó algunos acordes, buscando la melodía adecuada.

Tob toc.

-¿Uh? Adelante.

Falan se adentró en compañía de un muchacho, uno con un aura oscura, que puso nervioso a Aladdin de solo verlo, su intuición le gritó nuevamente que era peligroso, que sin importar lo que suceda debe involucrarse con él porque bien podría significar su ruina.

-Este chico es Judal, el guitarrista del que te hablé, el que te ayudará con los arreglos.

Y sin tener la intención, Falan cavó la tumba del cantante.

«-Entonces él es el hijo de Arba-san. Sería maravilloso si nos llevamos bien y nos convertimos en amigos.»

Sonrió y alargó la mano en un gesto amable que fue aceptado por el otro.

-Mucho gusto, soy Aladdin espero que podamos formar un gran equipo.

-Seguro que si, ambos hacemos lo que más nos gusta, ¿cierto?

-Sip. ¿Qué tengo que hacer ahora onesan?

-Continuar con los arreglos. Ustedes compondrán los elementales, ya luego le pediré a los de soporte que hagan el resto. Lo siento Aladdin hoy tengo demasiados pendientes y no podré ayudar.

-No te preocupes, entiendo y ya te molesté lo suficiente. Además no es como que Judal-kun tenga planeado hacerme algo, ¿verdad?

-¿Matarte de aburrimiento cuenta?

-Je je je je.

-Aún así, sabes que puedes contar conmigo.

-Muchas gracias, eres muy linda.

Les dejó a solas.

«-¿Que este le tira la onda a cuanta mujer se le cruza? La bruja de mi madre no me agrada pero nadie se burla de mi familia y menos alguien con cara de imbécil.»

-Ah Judal-kun.

-¿Qué? Es decir, ¿mande?

-¿Cómo empezamos o qué hago?

-¿No sabes ni lo mínimo?

-Tengo poco aquí y bueno parece que Falan-san es la única que me pone atención.

-¿Y la bruja?

-¿Quién?

-Ah, Arba pues.

-Oh, creo que soy algo así como un pasatiempo para ella. La mayor parte del tiempo hace de cuenta que no existo.

-¿Ya intentó asesinarte?

-¿Es algo cotidiano?

-En su caso algo por el estilo.

«-Y yo preocupándome porque sintiera algo por este. Si fuera el caso no lo habría intentado. Oh si claro, ¿qué rayos me pasa por la cabeza? Voy y le creo de buenas a primeras todo cuanto me dice. Sujetos como este se caracterizan por su gran actuación. Descubrirás enano que en ese sentido también tengo más talento que tú.»

-Judal-kun, ¿crees que podríamos apresurarnos?

-¿Tienes prisa?

-No en realidad, pero no quiero que Arba-san me deje sin comer.

-Wah, ¿qué eres su esclavo?

-Uh~ a-algo así.

-Que masoquista. Ya pues, dame la canción que no adivino.

-Cierto.

Le pasó el documento, una sonrisa apareció en el rostro del mayor.

«-Que letra tan tonta, me sorprende que le hayan dado el visto bueno. No tiene nada de extraordinario.»

-Me sería más útil escucharla en tu voz para dame una idea.

-Ah si, claro.

El de ojos zafiro aclaró su garganta, respiró hondo y se dispuso a interpretar el documento. Judal quedó perplejo, difícilmente lo admitirá pero algo en el mocoso le puso la piel chinita, una extraña calidez acarició su corazón, la letra no impresiona pero al unirla a la voz de Aladdin se convierte en algo místico, difícil de entender.

-Es todo je je je.

-Vaya...

-¿Algún inconveniente?

-Si. ¡Cállate y déjame trabajar!

-Uh.

Judal ya tenía planeado componer un gran, estupendo arreglo, que no tenga comparación, hacer su magia por el simple hecho de humillar a la zorra que se acuesta con su madre, pero ahora, en verdad le ha inspirado.

...

Falan hace unas cuantas llamadas, organiza la agenda de Arba, cancela citas de negocio que carecen de importancia, contacta a los publicistas, contadores encargados de llevar las finanzas de Al Thamen y por si fuera poco aún se preocupa por el cantante.

«-Ah espero que Judal no le haga daño aru. Presté atención y no me pareció escuchar ningún grito así que supongo que todo esta bien. Pero siendo hijo de Arba...las cosas se complicaron demasiado, ella no era así.»

-Te digo que venden un estupendo licor de durazno.

-Pero no bebo y no soy muy fanático del durazno.

-¿De que rayos hablas? Si es el mejor sabor del mundo.

-Pues a mí me gusta la manzana.

-¿Qué eres un niño?

-Tus gustos no son muy distintos.

El par que viene platicando a lo lejos.

-¿Aladdin? ¿Todo bien?

-Sip.

-Ey anciana, deja de preguntar. Ni que fuera un criminal peligroso.

-Pues lo aparentas muy bien. Y con lo otro ya quisieras, no es por nada pero soy una mujer hermosa y muy atractiva.

-Será por los enormes senos que te cargas, los que por cierto dudo sean naturales.

-¿Qué? ¿Se te antojan?

-No jodas, seguro me asfixio al intentar chuparlos.

-Judal-kun, cuida tu lenguaje, es una señorita.

-Aladdin si es muy lindo, a él si le permitiría hacerlo si no estuviera casada.

-¿Enserio?-ilusionado.

-Si.

-Je je je je.

-Que risa de pervertido enano cerdo.

-¿Enano?-el par a la vez.

-Tienen casi la misma altura.

-Casi, eso significa que está enano.

-Eso no tiene sentido-el peli azulino ofendido.

-¿Y?-la pelinaranja-¿terminaron el arreglo de la canción?

-¿Ah? ¿Estas mensa? ¿Con quien crees que hablas?-le lanzó unos papeles-De todas y no molestes, quiero el dinero en mi cuenta y más te vale que sea rápido porque me largo con el enano a beber algo.

-¡¿EEH?!-el par.

-¡No te lo puedes llevar así como así!

-¡Tiene razón, tendré problemas con Arba-san!

-¿Qué es tu dueña?

-¡Si!

-Je, muy gracioso. Dile a la bruja que en la madrugada le devuelvo su paquete.

Cogió al chico por la cintura y se lo echó al hombro como si se tratase de un simple costal de papas.

-¡Judal-kun!

No pudo hacer nada para liberarse.

Falan fué de inmediato al despacho de la presidenta, tan alterada que siquiera se tomó la molestia de anunciarse. Tiene el rostro pálido, teme que su jefa asesine al chico por considerarle una especie de traidor.

-¿Tiene que ver con la visita del inútil de mi hijo?

-¿Lo viste llegar?

-Además en cada una de las cámaras de seguridad. Como le gusta restregarme su existencia.

-Secuestró a Aladdin.

-¿Pidió rescate? Porque ni crea que le daré un centavo.

-Ah no, ayudo con los arreglos de las canciones de ese chico.

Extendió las partituras que la otra de inmediato leyó y sonrió perversamente.

-No es por nada pero es de lo mejor que ha hecho.

«-¿Acaso lo estás seduciendo pequeño Aladdin? Lo siento por ti porque no me interesan los tríos.»

Cogió su computadora y realizó una transferencia electrónica a su vástago.

-Con eso será suficiente, se portó bien así que le di el doble.

-¿No es más un pretexto para no verlo en mucho tiempo?

-En parte.

-¿Qué hay de Aladdin? No es su culpa. No lo castigues.

-De hecho mejor para mi. Me atociga tenerlo a mi lado todo el tiempo.

-¿Y por qué no lo dejas ir?

-Porque es exquisito. Si es todo retírate que tengo cosas que hacer.

Falan asintió respetuosamente y se marchó. Aunque el presentimiento de que las cosas no saldrían bien invadió cada centímetro de su alma.

«-Se cuidadoso Aladdin.»

...

Una vez fuera de la empresa Judal aventó al chico a la parte trasera de un auto, subió rápidamente y lo puso en marcha. Aladdin se reincorporó puesto que había quedado boca abajo, atorado en los asientos.

-Wow Judal-kun tienes un coche muy lindo.

-No soy un anciano para andar en esta carcacha. Tengo moto pero no quiero sentir tu miembro en mi espalda.

-Uh, hablas horrible.

-No le veo sentido decorar las frases, es hipócrita.

-Mmm, bueno al menos yo tengo mi manera de hablar.

-Muy tonta por cierto.

-Uh. Espera, si este vehículo no es tuyo...

-Lo robé.

-¡¿Eh?! ¡Tendremos problemas!

-Claro que no, no es la primera vez que hago algo así, todos los empleados saben que los tomó. Ya lo encontrarán tarde o temprano.

-¿Es que no piensas devolverlo?

-No soy su chofer.

-¿Y si alguien lo necesita?

-Que tome un puto taxi, no soy el hada de la caridad.

-¿Por qué estas tan enojado con el mundo?

-¿De veras quieres saber?-asintió-Primero tenemos que volvernos amigos, ¿no te parece?

-¡¿Enserio?!

-No juego con esas cosas. Eres un poco agradable.

«-Arba-san tengo mucha suerte. Pondré mi mejor esfuerzo para no desperdiciar esta oportunidad.»

-Por cierto...

-¿Ahora qué?

-¿A dónde vamos?

-A un bar. Del que te hablé. De una vez te digo que si no tomas olvida el asunto de nuestra amistad.

-Está bien.

«-Espero poder seguirle el ritmo. Se nota que está acostumbrado a un estilo de vida muy distinto al mío. También que el castigo de Arba-san no sea muy severo.»

Disimuló como mejor pudo el temblor en su cuerpo, ofreciendo a cambio una radiante sonrisa.

«-Nah no me engañas enano. El alcohol le afloja la lengua a cualquiera. Me dirás la verdad quieras o no. ¿Cuál es tu plan maldito vividor?»

Luego de eso no platicaron porque el más joven se la pasó pegado a la ventana disfrutando el paisaje. Impresionado con las construcciones y movimiento además de tránsito de personas que hay por todas partes.

-Llegamos.

Un valet parking les recibió abriendo la puerta del peliazulino primero y de Judal después.

-Estacionalo-ordenó.

-Si señor...ah...

-¿Qué?

-Me presta un momento sus llaves.

-Las perdí, arreglate como puedas que es tu trabajo no el mío. Y una cosa si te digo, hay de ti con que le hagas algo porque me enteraré, soy un cliente muy importante.

El pobre asintió tragando duro. Aladdin sintió pena por el e intentó quedarse para ayudarle pero Judal le cogió con fuerza del brazo obligándole a caminar.

Se adentraron a un establecimiento elegante por decir lo menos. Una chica los recibió con una gran sonrisa y les acompañó a una mesa privada, donde el peli negro sentó a la fuerza al cantante e hizo lo propio al otro lado de la madera.

-Es mi lugar favorito. Está libre de metiches así que podemos hablar de lo que se nos dé la gana. Ordena lo que quieras, yo invito.

-Mmm.

-¿Qué?

-Se me hace un poco incómodo pero todavía no me pagan.

«-Lo sabía, es la puta de mí madre.»

-Pero cuando reciba mi primer sueldo te invito-sonrió-Aunque tampoco esperes mucho porque no tengo idea de cuanto es.

-Nah.

«-Si como no. Nadie es tan estúpido.»

Judal cogió la carta, pasando los ojos con gran apatía. Aladdin siguió su ejemplo y se puso pálido.

-Todo es muy caro.

-No seas chillón-alzó la mano llamando a una mesera que se acercó rápidamente.

-Oh Judal, hace tanto que no lo veíamos por aquí. ¿Qué se le ofrece?

-Primero atiende al enano-ella le miro.

-Mmm-nervioso-un vaso con agua es suficiente.

-Hay por dios, que patético. Sírveme lo de siempre, a este le traes mmm, ¿tienen licor de manzana?

-Oh si, ayer nos llegó una caja, la botella vale cien dólares.

-¡¿Cuánto?! ¡Es mucho!

-Si, trae unas cinco.

-¡Oh por...!

-¡Deja de quejarte por todo! ¡Eres realmente molesto! ¡Te las tragas o te las meto por el culo!

-¡No! Bien, estoy de acuerdo con el licor de manzana onesan, gracias.

La muchacha se retiró víctima de una ligera risilla, volvió poco después con el pedido que dejó en la mesa y se marchó de nueva cuenta.

«-Judal-kun es muy difícil de tratar, da miedo.»

-Vamos enano, no seas tímido-sonrió amigable desconcertando al otro.

-Ah, si gracias.

-No repitas esa palabra a cada rato, pareces cotorra.

Aladdin bajó la mirada avergonzado, sosteniendo el vaso entre las manos, mismo que poco después tenía líquido servido por el otro, este hizo lo propio y bebió.

-Ah, no hay duda. Es el mejor licor de durazno que he probado en la vida. No como esas marranadas que saben a puro alcohol.

Aladdin dió un sorbo y sus ojitos se llenaron de lágrimas.

-Me recuerda al que hacen en el pueblo, tan lleno de amor.

Iniciaron una conversación donde el vino entró al sistema de uno y jugo de durazno que Judal hizo pasar como vino al suyo. Las mejillas del más joven no tardaron en ponerse rojas, considerando que ya iba por la tercer botella y ha revelado como hace pan.

«-¿A qué está jugando? No me interesa vender pan, ni me gusta. Pero salvo eso no le he sacado nada de importancia. Además habla de una manera tan ridícula que no estoy del todo seguro de que esté ebrio.»

-Y es así como ahorras en la levadura.

-Ah si, muy interesante. ¿Cómo es que pasaste de eso a querer cantar?

-Digamos que siempre fué mí sueño, pero tenía demasiadas responsabilidades y no contaba con el dinero suficiente para trasladarme a la capital.

-¿Y cómo estas aquí?

-Gracias al apoyo de mucha gente-sonrió.

-¿Ha sido difícil?

-Mmm, me gusta ver los aspectos positivos de la vida.

-¿Cuánto tiempo te quedarás?

-No lo sé, eso depende de Arba-san.

-¿Qué relación tienen?

-Es mí jefa pero le gusta decir que es mi ama.

El mayor puso cara de asco.

-Wah, que personalidad tan retorcida. Mientras no te haga besar el suelo que pisa supongo que todo está bien.

-Je je je-palideció-espero que no, aunque pueda pasar muchas cosas por alto si que sería perturbador.

-¿Cómo te sientes enano?

-¿Eh?

-Bueno, es que al ser alcohol ya me maree un poco.

-Oh, en ese sentido tengo mucha resistencia.

-¿Qué tanta?

-No lo sé. Nunca he llegado a mi límite y eso que una vez me bebí algunos barriles en el pueblo.

«-¡Por ahí hubieras empezado!»

El mayor se puso de pie.

-Enseguida vuelvo, voy al baño.

-Claro.

Aladdin pensaba en lo agradable que resulta la compañía del guitarrista una vez que te das el tiempo de tratarle, cuando llegó con una bebida rosa en la mano que ofreció al menor, este arqueó una ceja.

-Me la regaló el gerente, tiene fresa y la odio. ¿Me haces el favor?

-Si, no hay problema.

Continuaron con la actividad, pero esta vez el líquido surtió efecto puesto que Aladdin tallo su ojo sintiéndose adormilado. Colocó la copa en la mesa advirtiendo un intenso palpitar en su pecho.

-Lo lamento Judal-kun, es algo fuerte para mi.

-Ya veo, supongo que tendré que informar al gerente que su mayor orgullo es una porquería. En cuanto el público se enteré se irá a la ruina.

-No es necesario llegar tan lejos, basta conque corrija algunas cosas.

-¿Y como lo hará sin una opinión?

-Supongo que tienes razón. Ah~.

Aladdin llevó el recipiente a sus labios y prosiguió. A su malestar se sumó un gran dolor de cabeza y náuseas, hasta que le dió fin. Judal le preguntó varias cosas pero ya no fué capaz de prestar atención.

-Enano...

Este tiene la mirada ida.

-Enano...

-Es mejor que me vaya a casa...

-¿Tienes algo así?-malicioso.

-Creo que no.

-¿Duermes en un hotel?

-Ya no puedo...lo lamento.

Se levantó pero tan rápido como lo hizo se fué derecho al piso, inconciente.

-¡Ja ja ja ja! ¡Pero que tonto! Solo es un poco de droga. Ni que estando en el medio no la hubieses probado nunca.

Pero la ausencia total de reacción puso nervioso a Judal que se arrodilló para verificar su estado.

-Me lleva, su respiración se vuelve lenta, no inventes si no fué casi nada. Tchi.

Dejó algunos billetes en la mesa y salió corriendo del sitio a toda prisa, con el muchacho en brazos que subió al vehículo. Se aventuró a visitar a la única persona que sabría que hacer.

...

Arba daba vueltas en la sala angustiada. Esperaba encontrar a su esclavo en casa, han sido suficientes horas, quizá demasiadas en compañía del monstruo que tiene por hijo. Es entonces que escucha el motor de un auto que no se apaga, luego el timbre y finalmente el vehículo que se arranca. Picada en su curiosidad es ella quien abre la puerta y sonríe divertida al ver a Aladdin recostado en el suelo, con la espalda apoyada en la construcción.

-¿Así quedarás cada que Judal te invite a salir? Seguro fué vino, dudo que te haga daño.

-...

-Oh mi pequeño Aladdin, si hay algo que me hace enojar es la gente insolente. Si digo algo debes responder.

-...

Ella se arrodilló para encararle, fué ahí cuando se dió cuenta...de que no respira más.

.

.

.

Notas finales.

Je, es por mucho el fic menos leído que tengo, algo que ya me suponía. Pero bueno, al menos así no traumaré a tanta gente ja ja ja. Si no fuera porque me atrase con los otros fics me escribía la conti ya, tendré que apurarme porque me quedé picada. Muchas gracias a todos los que leen esta historia! Nos vemos la próxima :3. Oh pobre chiquito bebé, enserio que alguien lo aleje de mi. Si esta historia no fuera no Yaoi estoy segura de que Judal ya habría hecho algo malo (?.

Gilver2990.-Hola! :). Oh si, me lo dijiste. Muchísimas gracias por tu lindo apoyo y el tiempo que le has invertido a leer mis historias! :). Oh si, pues yo tengo un problema con Judal. Quiero escribir un JudAla donde sea bien cruel y perverso con Aladdin pero...no puedo! Es mi OTP y a la mera hora me da tristeza ;~;. Al menos en esta historia no es su pareja así que ya veremos que pasa ja ja ja. Gracias por el apoyo y espero ansiosa tus fics! Sigue así! Y...aún lloro a Seth ;~;.