Magi pertenece a Shinobu Ohtaka-sama. Escrito en el móvil, errores son sin querer. Muchísimas gracias a Yayoi y a todos los que leen por el apoyo :3.
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Capítulo 11 Nada que perder.
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El tan esperado día del lanzamiento por fin llega. Aladdin se levanta bien temprano aún cuando se fué a dormir a eso de las tres de la madrugada, luego de dar varias entrevistas y platicar con algunos admiradores en la página web de Al Thamen. Pero está lejos de lucir agotado o demacrado, deslumbra con su sola presencia.
- ¿Listo? - le interroga su pareja.
- Sip.
- ¿Nervioso?
- Un poco. Espero no equivocarme de vestuario u olvidar la letra de alguna canción.
- Si lo haces solo reafirmarás que eres un idiota. Aunque al público parece agradarle tu torpeza.
- ¡Que suerte!
- Ni que lo digas.
Judal no se ha presentado ante ninguno desde la última vez aunque ello no evita que Aladdin haya olvidado la clara amenaza que hizo. ¿A qué sorpresa se refería? Bueno siempre que nadie salga herido le tiene sin cuidado, no ha demostrado un grado considerable de locura. Es natural hasta cierto punto el que Judal esté preocupado por los bienes de su familia, después de todo cualquier aprovechado podría dejarlos en la calle. Aunque tampoco considera que Arba sea tonta, ¿por qué no confiar en su juicio? Es una lástima que madre e hijo se lleven tan mal. El atesora cada segundo que pasó con Sheba y Solomon. Va sumido en sus pensamientos durante el trayecto hasta que llegan a un gran y elegante auditorio.
- Llegamos mí pequeño Aladdin.
El aludido traga saliva nervioso.
- S-se ve más grande que en los ensayos.
- Puedo asegurar que es del mismo tamaño. No olvides los pasos, sería muy penoso que cayeras del escenario o empujaras a uno de los músicos.
- Je je je si lo hiciera Zagan-ojisan se molestaría bastante. No me gustan sus castigos.
- Pues no te quejas de los míos.
Las mejillas masculinas adquieren un encantador tono rojizo.
- Arba-san...
- Suficiente, no hay tiempo para distracciones. Ve a tu camerino, la maquillista está esperado. Ten presente el orden de los trajes.
- ¡Si señora!
- Estaré ocupada arreglando los últimos detalles. El sonido e iluminación deben ser perfectos. Además estoy segura de que el imbécil de mi hijo ha planeado algo. Le encanta crear caos.
- No te sobreexijas.
- Como si fuera necesario.
Arba le besó en los labios, mordiendo uno de ellos para luego retirarse. Aladdin llega a su destino esbozando una gran sonrisa.
«- Al fin se hará mí sueño realidad mamá. Espero que las personas puedan sonreír, que mis canciones puedan darles un poco de felicidad. »
En el sitio se encuentra con una jovencita pelirroja.
- Mucho gusto Aladdin-san, soy Morgiana y estaré a su disposición.
- El placer es mío Mor-san.
La muchacha hizo lo suyo en total silencio, independientemente de ser completos desconocidos es obvio que las conversaciones no son lo suyo, poco sino que nada le interesan. Pero en cuanto a trabajo se refiere es bastante rápida.
- ¿Tiene mucho que te dedicas a esto?
- Un par de meses.
- Vaya, eres increíble.
- Gracias - dijo sin expresión en particular - Para ser honesta tu piel lo facilita.
- ¿Enserio?
- Es tan suave como la de una chica.
- Ungh...
«- ¿Arba-san pensará lo mismo? »
El silencio se hizo presente de nueva cuenta pero por curioso que parezca, fué agradable.
...
En las cercanías del auditorio.
Judal mira el recinto desde su auto y curva los labios perversamente.
«- Hay más gente de la que esperaba. Parece que tu carita de mosca muerta pone calientes a las viejas. No tienes nada de interesante. Son tan mensas, ni que pudieras cogertelas a todas. También me sorprende que aún seas la puta de la vieja. ¿Te presentó a mi abuelo o te faltó valor? »
- Nah, disfruta de la sorpresa. Me encantaría ver tu cara en ese momento pero ni loco pago un cochino boleto. Je, aunque eso no significa que no me haya paseado por todos lados anoche.
«- El dueño del auditorio es tan descuidado, si Arba fuera la encargada ni en un millón de años lograría infiltrarme. Lo admito, tiene cualidades. »
Giró la llave y se puso en marcha, mientras más lejos este del incidente más difícil será implicarlo, su nueva amante será la coartada perfecta.
...
Aladdin practicó un poco en el escenario para calentar además de servir de referencia para los efectos especiales. Los arreglos se llevaron algunas horas, los gritos de los fanáticos comenzaron a escucharse puesto que estaban formados esperado el inicio del concierto. Poco a poco los del staff permitieron el acceso y cada quien tomó su lugar. Se entonaron a coro varias canciones y Aladdin estaba maravillado. ¿Cómo es posible que tanta gente además de él conozca tan bien lo que salió de su pluma y principalmente corazón?
" No era una mañana especial, un día más, como cualquier otro
pero perdí el autobús y decidí caminar
no iba muy lejos, tampoco sobraba entusiasmo
pero ese camino, una ruta tan común que resultó ser el destino... "
El sonido era cada vez más fuerte provocando que la piel se le pusiera chinita. Quería saltar al escenario y compartir tan grato instante con el público pero entonces Arba si que le perseguiría con un cuchillo. Sonrió al percatarse de la dramatización. Los encargados de cámaras y demás le pasaron de largo una y otra vez más concentrados en sus deberes. La mayoría le saludó en la tercer o quinta vuelta con un sencillo hola o qué hay. Ni tiempo tenía de contestar o darles la mano porque para ese entonces ya estaban lejos. El pensaba que era un poquito duro ser cantante pero los que están detrás hacen tanto que le resulta injusto ser el que al final se lleve los aplausos y méritos. Ya sabe a quién componer y dedicar su próxima canción, suponiendo que su primer concierto logre enganchar.
- Entras en diez minutos.
Le avisa una chica que casi en el acto se pone a regañar al pobre jala cables que da la impresión de ansiar que la tierra se lo trague. Aladdin cierra los ojos y repasa en su mente una última vez, respira profundo y se arma de valor.
- ¡Bienvenidos! - grita alguien a todo pulmón - ¡Hoy se presenta una nueva estrella de la compañía y tengo el honor de abrir su concierto!
- ¡Waaaahhhh!
- ¡No puedo creerlo!
- ¡Kouha, Kouha!
Exclamaciones del mismo estilo se dieron al por mayor. Aladdin no pudo negar que Arba le consciente, sabía que alguien cantaría antes pero jamás imaginó que sería la principal estrella de Al Thamen. Hasta donde tiene entendido su agenda es incluso más apretada que la suya y hasta ayer estaba en el extranjero. Cabe mencionar que tan grande personalidad le deja la "vara bastante alta" llevar al público al mismo nivel de entusiasmo que alguien tan experimentado será difícil pero no echará por tierra el voto de confianza. Tal y como suponía el público prácticamente se partió la garganta a base de alabanzas y eso que Kouha apenas interpretó dos canciones, un concierto completo debe ser realmente interesante. Aladdin se coloca en posición.
- ¡Bueno chicos es todo! ¡Los dejo con el niño mugriento!
El hijo de Solomon abrió los ojos perplejo. Kouha solo le da un apodo cariñoso a aquellos que se han ganado su respeto.
«- ¿Acaso ha escuchado mi música? »
El mayor se cruzó con él al salir del escenario. Sonrió y guiñó un ojo.
- No te sorprendas. Soy tu fan pero también tu más grande rival. Suerte~ .
En definitiva un día de estos se daría la oportunidad de conocerlo personalmente. Sonríe y da los pasos definitivos que le colocan en el escenario. La luz es tan intensa que le deja ciego un par de segundos, pronto la multitud se hace presente en un estallido de gritos. Aladdin alza la mano para saludarles.
- ¡Hola! ¡Muchas gracias por venir! ¡Espero que el espectáculo sea de su agrado!
- ¡Waaaaahhhhh siiiiiii!
El joven coge el micrófono solemne, los músicos dan inicio a la tonada y el cantante mueve sutil el pie derecho, de manera prácticamente imperceptible. Eso desánimo al público que pensó era uno de esos "talentos" plásticos que en lugar de bailar parecen palos. Nada más haga playback le lanzarán lo más pesado que tengan a la mano. ¿Qué se cree? ¿Qué la apariencia lo es todo? Y decir que esperaban tanto por las canciones en la radio. La mayoría incluso compró el disco y una que otra fan más entusiasta tres, por si las dudas. Vaya desperdicio de dinero.
" ¿Y qué decir? Lo que viste no era lo que esperabas.
" ¿Y qué decir? Del sueño aún estando despierto.
Aquellas lágrimas que escapaban cuando te hundías
son sólo fragmentos de un pasado que no existe.
No fué un error, lo supiste en ese momento.
El temblor en el cuerpo, el corazón acelerado y aquel grito desgarrador
¿Qué aterra y qué no? ¿Hallaste la respuesta deseada?
Aladdin pone el alma en cada sílaba, coge el micrófono por la base y baila como si de un compañero se tratase, lo gira en el aire como si fuese una ligera lanza, decenas de movimientos sugerentes y elegantes, con ambas manos, una, apoyado con la pierna y la contraria, tras su espalda y por delante. ¡Todo un malabarista!
- ¡Waaaaahhhhh Kyyyyaaaaaa!
Algunas chicas están al borde del colapso, poco les falta para una hemorragia nasal. ¿Qué tendrán los artistas que te llevan a tal punto de éxtasis? ¡¿Cómo es posible que un simple muchacho les arrebate incluso la noción de si mismas!? Que se convierta en un ídolo. Que algunas piensen en hacerle un club de fans que le haga justicia y no ese de apenas cien mil seguidores. Y el enigma más grande de todos: ¡¿Por qué Aladdin no se considera a si una especie de deidad? No discrimina, para él son todos iguales.
- ¡Ay por... !
Si pudieran burlar la seguridad y saltar al escenario para secuestrarlo, llevarle a casa y jamás dejarle salir.
- ¡Ah si!
Maldito corazón latiendo sin consideración, pretende largarse por su cuenta o peor aún detenerse sin más, quizá ambas. Las manos sudan como si fuesen a recibir algún premio por ello. Ahí está la taquicardia, la sordera por el alto volumen, las pupilas dilatadas por la alegría. El primer concierto, el especial, ese que presumiran cuando Aladdin se haga más famoso. Ese que nadie podrá robar y que únicamente les valió los ahorros de dos meses. Pero no es lo interesante, es un deber presenciar todo. Cada gota de sudor que perla la frente de Aladdin. ¡Benditas sean las pantallas gigantes! Y, ¿se ha cambiado de ropa? ¿Cuándo lo hizo? ¿Cuántas canciones han sonado? ¡¿Por qué se va tan rápido el condenado concierto?! Y gracias a quien tuvo la idea de la ausencia de botones en la mitad superior de la camisa.
- ¡Fiu fiu estas como quieres Aladdin!
- ¡Que ricos pectorales!
Y decenas de frases más subidas de tono. Las diestras del público se alzan empuñando alguna lamparita barata. Se balancean y se abrazan entre sí cual conocidos de toda la vida. Las canciones vuelven a entonarse en coro, en compañía de quien las escribió. Entran en una especie de trance, lleno de paz, de entendimiento y heridas que han sanado un poco. Unas pequeñas luces doradas vuelan en el recinto, similares a los pájaros. Aladdin en verdad, hace magia.
La presentación que originalmente duraría hora y media se prolongó hasta tres con cuarenta y cinco. Si bien no hay tantas canciones el vítoreo clásico de: ¡Otra! ¡Otra! Logró imposibles. El chico se detuvo por fin para respirar profundo y sonreír como sólo el sabe.
- En verdad gracias por venir. Espero que al menos hoy hallan olvidado un poquito sus problemas. ¡Los quiero mucho!
- ¡OTRA!
- Je je je me encantaría pero Arba-san se enojará je je je.
- Uh~.
La aludida entró como toda una emperatriz para coger el micrófono.
- Son negocios mis pequeños. ¿Quieren más? Compren boletos para el próximo concierto. Por cierto, los siguientes seis están agotados.
- ¡NOOOOOOOOO!
- Si hay suficiente apoyo puede que se abran más fechas y firmas de autógrafos.
Y con ello apaciguó a las masas, de momento. Los de seguridad guiaron al público para que pudiese retirarse. En los alrededores del recinto se vendían productos variados.
Por su parte Arba le entregó una toalla a su amante.
- Aceptable para ser el primero.
- Muchas gracias - sonrió - significa mucho viniendo de ti.
Una jovencita del staff se acercó a la pareja para ofrecer un vaso con agua.
- Debe tener mucha sed Aladdin-sama - se lo extendió.
- Oh, muchas gracias.
Él lo llevó a sus labios y casi lo bebió pero advirtió un aroma inusual, alejando de inmediato el recipiente y obligandole a fruncir el ceño.
- ¿Qué sucede? - su jefa.
- ¡No le puedo fallar! - la otra.
La frustrada chica golpeó la mano de Aladdin y así el líquido cayó sobre los ojos de este que, emitió un agudo grito para finalmente caer de rodillas. La agresora logró escapar en la confusión, una vez cerca de su motocicleta y que por cierto es su vehículo de escape realizó una llamada.
«- ¿Y bien? ¿Lograste que se tragara eso? »
- Ah J-Judal-sama... la situación se complicó un poco y...
«- No pudiste hacer algo tan sencillo. Que vieja más inútil. »
- B-bueno no lo tomó pero... ¡se lo tiré en los ojos!
«- ¡¿ERES ESTÚPIDA?! »
- Uh, ¿p-por qué?
«- ¡Te dije que era ácido! ¡El punto es que no pudiera cantar! Si se quedó ciego la bruja de mi madre... »
El guitarrista tragó duro y colgó. La cómplice subió a la motocicleta aterrada, la regó magistralmente y es difícil calcular qué tan desastrosas serán las consecuencias. Tan pérdida en lamentos y reclamos a si misma que no cayó en cuenta del semáforo en rojo. Del tráiler que venía del lado izquierdo y que la embistió hasta convertirla en una sustancia irreconocible aplastada contra el pavimento.
...
En el auditorio.
- Je je je je.
La risa de Aladdin descoloca por completo a los que le rodean en ese momento y que claro, incluye a su jefa.
- S-siento haberlos preocupado, me asusté pero estoy bien - se talla los ojos.
- Lo dudo - Arba.
- Arde un poco, como cuando te cae limón pero nada más.
La incrédula mujer clavó los orbes en los zafiros difícilmente abiertos y le obligó a decir cuantos dedos le mostraba, acertando siempre.
- Mmm pues parece que no hubo daño pero es mejor que te revise un médico. Ustedes - a los trabajadores - Mantengan esto en secreto, no quiero escándalos.
- Como ordene.
La pareja salió rumbo al mejor hospital. Una vez ahí el oculista realizó varios estudios. Los tres tomaron asiento al escritorio, el doctor se pasó los dedos por el mentón una y otra vez, analítico.
- ¿Y bien? - la mujer cuya paciencia se agotó.
- No tengo idea.
- ¿Qué significa eso curandero de pacotilla?
El aludido se acomoda los lentes.
- No me malentienda Arba-sama. El ácido con el que atacaron a Aladdin-sama es altamente corrosivo, debió dejarle ciego en el acto pero... no me explico cómo es que aún puede ver. No negaré que la retina tiene heridas severas pero estas parecen regenerarse. No puedo adivinar hasta qué punto pero es más lo que su cuerpo hace por si mismo que lo que yo pueda hacer. Le recetaré algunos calmantes en caso de que se presente dolor. Fuera de eso, no está en mis manos.
- Inútil.
El hombre entregó la receta que de inmediato fué surtida en la farmacia. La pareja llegó a la mansión, Arba azotó la puerta al cerrar.
- Maldita sea la hora en que parí a esa basura.
- ¿Eh?
- Es obvio que Judal está detrás de todo esto. Esa mocosa dijo que no le podía fallar.
«- Ya veo, esta era la sorpresa. »
- Me la va a pagar, le haré desear el nunca haber nacido.
- Estoy bien. No quiero que pelees con tu hijo.
- Se lo advertí. Es una fortuna que no pasara a mayores pero, ¿te das cuenta de todo lo que pudo ocurrir? Tanto esfuerzo al caño por su estupidez.
- Seré más cuidadoso.
- ¿Otra vez? No hagas promesas que no cumplirás. Judal tiene una mente muy enferma, te supera... a ambos porque de alguna manera burló mis medidas de seguridad. No habrá otra oportunidad.
- No le hagas daño, por favor.
- ¿Cómo puedes preocuparte por alguien que te hace tanto mal?
- Porque es familiar de la mujer que amo.
- Idiota hasta el final - suspira - Tu ganas. Ve a tomar una ducha.
- ¡Si mi ama! Je je je.
- Tonto.
Apenas Aladdin se perdió a la distancia, Arba cogió su móvil para realizar una llamada.
«- ¿Diga? »
- Soy yo.
«- Oh vaya, ¿qué se le ofrece a una mujer tan importante? »
- ¿Recuerdas que me dijiste que mi hijo te gustaba mucho?
«- Aún, me dan ganas de hacer muchas cosas con él. Sé que no es virgen pero dudo que sea igual con su trasero. »
- Estas en lo cierto. Judal es completamente heterosexual.
«- ¿Qué sugieres? »
- Que le rompas el orgullo, la dignidad, las ganas de vivir. ¿Por qué no se une tu pandilla para ello?
«- ¿Me incitas a lo que creo? Siempre pensé que no había una buena relación entre ustedes pero es de tu propiedad, ¿no? »
- Las cosas que no sirven se desechan, punto.
«- ¿Algún límite para las cosas que puedo hacer? Porque me apetece penetrarlo con un cuchillo. »
- Oh~ interesante. Bueno, no es mi problema.
«- Genial, entonces iremos por ese bombón. »
- Y ya que estamos de acuerdo no entraremos en contacto nunca más.
«- Trato hecho. Tengo a mi dulce muñequito de todas formas ja ja ja. »
Arba colgó. Si fuera por ella cobraba venganza por sus medios pero Aladdin se daría cuenta e intentaría detenerla. El punto es que sin importar lo que ocurra, nadie pueda liberar a Judal de su castigo. Sonríe maniáticamente y entra a una habitación. Toma asiento en el límite de la cama.
- Buenas noches padre. Ha sido un día bastante complicado. Judal pasó los límites. No lo soportaré un segundo más. Aladdin continúa siendo un idiota de primera. Perdonando todo. ¿Cómo es posible? Es todo un enigma. Padre, ¿me desvíe del camino? ¿Pienso demasiado en Aladdin? Te extraño tanto...
La puerta se abrió de improviso, el rostro femenino se tornó pálido. El secreto mejor guardado ha sido revelado con tanta facilidad. ¿Qué hacer? Por mucho que adore a su amante es demasiado. La juzgará sin lugar a dudas, aún así, decide aferrarse a la esperanza.
- Aladdin...
- Arba-san.
- ¿Por qué has venido?
- A buscar algo de ropa.
- Está prohibido entrar a esta alcoba pero ya que lo has hecho no tengo más opción que presentarte a mi padre.
- Ah, ¡será todo un honor!
«- ¿El padre de Arba-san vino a nuestro cuarto? »
- Pero antes, ¿podríamos encender la luz? Es un poco perturbador conocer a alguien a oscuras.
- Aladdin...
- ¿Si?
- Prender la luz fué lo primero que hice al entrar.
- Entiendo, que mal.
...
En un hotel de mala muerte.
Judal se deja caer agotado. Conducir tantas horas no es lo suyo pero es evidente que su madre no le hallará en ese lugar. Mañana seguirá escapando. Que mala pata, atrapado en tan mala situación por una tarada. Si, el ácido le dejaría sin voz unos tres meses, tampoco es que fuera un desquiciado o hubiese investigado a fondo el producto. Después de todo sabe lo letal que es Arba, ¿para qué ganarse su odio eterno? Arruinar la carrera de su joyita era suficiente pero los ojos, eso si que es otro tema. El daño es irreversible.
- Caramba, no odio tanto al enano embaucador.
Tocaron a su puerta, supuso que era la de limpieza así que le ignoró pero, quién sea que fuere insistió. Se levantó hastiado dos minutos más tarde y abrió la puerta. Arqueó la ceja al encontrarse a seis enormes sujetos.
- ¿Qué quieren?
- A ti - dijo el jefe para propinarle un potente golpe en el estómago que le dejó sin sentido.
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Muchas horas después.
- Ungh...
Judal se remueve en la cama. Unas increíbles náuseas le atacan y un asqueroso sabor en la boca casi provoca que vuelva el estómago. Mira las muñecas decoradas con terribles marcas de cuerdas, ligeramente moradas. Se hace bolita intentando bloquear imágenes confusas que vienen a la mente. Aprieta los labios con fuerza y siente un líquido viscoso escapando de su zona baja. Gira lentamente y se le va la respiración al encontrarse un charco de considerable tamaño compuesto de sangre y algo bloquecino... su piel está pegajosa, seguramente le "bañaron" con eso.
- Desgraciados...
Su voz suena distinta, por primera vez está asustado. Es como un niño diminuto que busca correr a brazos de su madre luego de una tragedia. Las lágrimas escapan sinceramente y a montones.
- Me... me...
¿Por qué? Solo jugaba. Arba, la mujer que le trajó a la vida, la que aún con las continúas disputas le daba trabajo y promoción. La culpable de su actual estado.
- Me... ¿violaron?
Pregunta esperando que le digan que no. Que es una pesadilla de la que despertará pronto. Pero la navaja que no tuvieron la delicadeza de sacar le escupe la realidad.
- ¡Ja ja ja ja!
El delgado hilo de la cordura se rompió por completo.
- ¿Tanto te importa el enano?
Es hora de pagar con la misma moneda. No más secuaces ni planes estúpidos. Arba le declaró la guerra y la acepta gustoso, de frente. Después de todo, ya no tiene nada que perder.
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Notas finales.
Vaya, un sencillo capítulo que me cuesta horrores escribir, por qué me dará tanto trabajo esta pareja? Ni idea XD. Bueno, como dije hace tiempo este es un fic corto (que de alguna manera se alargó) así que estamos casi en el final. No estoy muy segura (soy terrible calculando) pero dudo que falten más de dos capítulos. Muchas gracias por el apoyo! Y espero no tardar tanto esta vez, en verdad lo siento ;~;.
