Capitulo nueve: Gritos.
Avance con velocidad por la cocina, en cuestión de segundos había avanzado a lo largo del pasillo y el comedor, hasta la puerta del baño, una pequeña niña estaba saliendo del baño de invitados.
La tomé entre mis brazos y sin tiempo a que pudiera formular alguna pregunta, la arrastré hasta la puerta del sótano, cuando estuvimos frente a la entrada, no logre ver una puerta robusta de madera. Kakarroto estaba en la entrada, viéndonos.
En ese momento vi algo que jamás pensé ver, en esos ojos oscuros, me vi a mí.
No vi al estúpido bombero, tampoco al estorbo o sonriente Kakarroto. Vi una versión seria, pesimista y cínica, una versión de el que se interpuso entre mi familia y yo.
Fruncí el ceño, mientras el cerraba la puerta y su figura se disolvía. Los gritos de Bulma y Trunks, el llanto de Bra, ocupaban el espacio de la sirena anti bombas.
En ese momento me di cuenta que me había cegado en la ambición de proteger a otros y no en protegerme a mí. El sonido de la traba y un silbido fue lo último que escuche esa tarde.
Abrace con fuerza a mi hija, y sentí como mi cuerpo ardía, como el cuerpo y la mente se me quemaron, me calcine.
Solo espero dos cosas, que mi pequeña princesa no haya sentido dolor, y que esta guerra terminé.
Lamento no poder ver el final de esta masacre, que las promesas se hayan terminado aquí, de este lado de la puerta. Mi familia es fuerte, podrán solos.
Espero que tengan un mundo mejor donde vivir, uno mejor que el que yo vi al morir.
Los quiero.
Fin.
N/A: Hemos llegado al final, tardío pero seguro. Sin algunas tildes, con unos huecos y sin la segunda temporada. No se desesperen, habrá un epilogo, que viene haciendo falta. Pero no hoy, tal vez tampoco mañana. Pero si algún día.
Besos.
