Hola a todos, esta es la primera vez que publico y quisiera que me brindaran sus opiniones. Como saben los personajes de esta historia no me pertenecen y no pretendo criticar ni modificar el gran trabajo de su creador George Lucas, a quien admiro profundamente; en lo personal Star Wars es un saga que me cautiva y quisiera que mi primer escrito sea sobre ella. El principio de mi historia comienza con la caída de Anakin Skywalker a la orden Sith, por lo que la primera parte es muy parecida al final del episodio III. Espero que les guste y bienvenidos a mi historia

Capítulo 1

El cielo estaba teñido de un aura rojiza, como salpicado de la sangre que hasta ese momento se había derramado, la opresión de la muerte y la guerra se cernía en el ambiente filtrándose por doquier, hubiese sido una vista hermosa desde el apartamento senatorial de Padme Amidala de no ser por la analogía que esta imagen le traía a la mente. Seguramente debería estar haciendo cosas más importantes que estar observando el paisaje, debería concentrar su mente en los asuntos del senado, pero sus pensamientos no cooperaban con esa tarea, sino que se encontraban en otra parte, a kilómetros de distancia dentro de una caza que se disponía llegar a Mustafar.

Se sentía muy contrariada, la angustia que se había instalado en su pecho luego de ese último encuentro la tenía hecha un manojo de nervios, el recuerdo de sus ojos y el estado en el que se encontraba la atormentaba una y otra vez. Anakin había estado muy tenso, alterado, había ocurrido algo, algo muy malo, y él se lo estaba ocultando estaba segura de ello…

"Ahora todo estará bien he encontrado la forma de salvarte… de salvarlos a ambos"… le dijo acariciando su ya visible vientre abultado, pero la seguridad de sus palabras no terminaba de encajar con la expresión de su mirada tan nublada, tan llena de tormento, pero con una determinación feroz.

Algo no estaba bien, podía sentirlo, tenía el presentimiento de que algo terrible estaba ocurriendo, algo que tendría consecuencias devastadoras. No podía dejar de pensar que la visión de su esposo en ese estado, traía a ella una lejana sensación de dejabú, solo lo había visto así en una ocasión, y en esa ocasión Anakin había acabado con un pueblo entero de areneros al haber fallado en controlar su ira. Se encontraba de pie frente al cristal de su balcón a merced de la incertidumbre, cundo decidió que no podía más con la angustia y se dispuso a ir a donde su esposo.

Apenas había tomado su capa de viaje cuando alguien llamo al elevador; frustrada por su repentina interrupción decidió ignorar a quien fuera que fuese, sin mebargo el sistema de seguridad le revelo el paradero de su visitante, era Obi-Wan kenobi.

Todo su instinto le decía que le ignorara, que siguiera su camino. Pero la parte racional, la que hacia acto de presencia en si identidad como senadora la detuvo, quizá Obiwan consiguiera calmar la incertidumbre que abrazaba su alma, por lo que no espero más y lo dejo entrar.

Maestro kenobi, ¿Qué hace usted aquí?-

¿Padme, Anakin estuvo aquí?, ¿sabes a dónde fue? – Obiwan cuestiono a la senadora en un tono apresurado, angustiado. Padme lo notaba desesperado y se dio cuenta que definitivamente el maestro jedi no había llegado para calmarla.

El estado del maestro la dejo pasmada, estaba más segura que nunca de que algo horrible sucedía y sintió con mayor intensidad la necesidad de encontrar a Anakin. A obi-wan no le pasó desapercibido ese momento de shok, podía notar su propia angustia reflejada en el semblante de la senadora, su padawan había estado ahí, sentía a través de la fuerza el departamento impregnado de su presencia y los ojos de Padme ocultaban el secreto que el buscaba con tanta urgencia…

Padme escúchame, si sabes algo de él, si sabes en donde se encuentra, debes decírmelo… tienes que entenderlo… tienes que saber que él ha cambiado, no es el mismo de siempre, el… -

Obi-wan perdió el hilo de sus palabras cuando comprendió lo que iba a revelar, una verdad irrefutable, una verdad que por alguna razón que no alcanzaba a comprender se haría más real cuando la dijera frente a Padme Amidala, un hecho que hizo que le flaquearan las piernas, por lo que se sentó en uno de los sofás y se cubrió el rostro con las manos.

La ansiedad de Padme aumento a niveles que ya no podía soportar, necesitaba saber, necesitaba que el maestro jedi continuara, entonces lo escuchó…

El acabó con todos… el los mató a todos sin piedad, a los maestros, el consejo entero estaba ahí… incluso a los padawans… eran solo niños y él les arrebato la vida, no quedó nadie…-

Padme escuchó a Obi-wan de una manera lejana, de forma irreal, ¿qué demonios estaba pasando?, no podía ser cierto, se negaba rotundamente a creer lo que sus oídos estaban escuchando. ¿Qué era lo que estaba moviendo a aquel jedi todas esas cosas horribles de su marido? ¿Cómo podía ser capaz de hablar de esa manera? él era su maestro, su hermano, la persona que más lo conocía a parte de ella misma, y ella sabía que Anakin Skywalker jamás se atrevería a cometer semejantes atrocidades, esto solo podía ser un mal entendido… y sin embargo no podía dejar de notar la veracidad en los ojos de Obiwan, ni dejar de escuchar una voz en su interior que le gritaba que todo aquello era cierto. Comenzó a sentir que el aire le faltaba y todo a su alrededor se volvió borroso; Obiwan alcanzo a tomarla antes de que se desvaneciera y le ayudo a sentarse.

¿Cómo había llegado su vida a este momento?, ¿Qué había motivado a sus esposo a cometer aquellos horribles crímenes?, Anakin era un caballero jedi, y un jedi no podría jamás haber cometido tantas atrocidades, no a menos que… las defensas de Padme por mantenerse firme se derrumbaron y sucumbió al llanto., entonces Obiwan comprendió que al fin ella había entendido lo que sucedía.

Él ha abrazado el lado obscuro – dijo por fin, esclareciendo, haciendo más real lo que ella ya había adivinado.

Sin embargo aún quedaba un resquicio de esperanza, y Padme se aferraría e eso aunque todo indicara que no debía hacerlo, porque si había algo, cualquier cosa que pudiera hacer que su esposo regresara, estaba segura de que aquella seria una terea que solo ella podría llevar a cabo.

Padme si sabes en donde esta debes decírmelo, él es ahora muy peligroso, para el mismo y para la galaxia –

Intentaba razonar con ella porque algo le decía que sabía exactamente a donde había ido su recién perdido padawan, le había contado todo para hacerla entrar en razón y sin embargo notaba en su mirada algo más que desesperación, también estaba cargada de añoranza, esperanza, determinación y … amor?

- No sé en donde está Obiwan, lo siento – dijo padme con total seguridad.

- y si lo supieras no me lo dirías… ¿cierto?- el comentario estaba cargado con un trasfondo diferente, Padme palideció… "lo sabe" pensó.

- Anakin es el padre no es cierto? - preguntó Obiwan posando su mirada en el abultado vientre de la embarazada. La sorpresa en el rostro de Padme fue suficiente para confirmar lo que él ya tenía tiempo sospechando, y supo que si Anakin había sucumbido a lado oscuro, esa relación había sido determinante para su caída. – Mantente a salvo – hizo una pequeña reverencia y salio del apartamento sin decir una palabra más.

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Obiwan salio al parkin de los departamentos del senado con la mente saturada de toda la información que la senadora Amidala le había proporcionado sin necesidad de mantener una conversación profunda. Siempre había estado al tanto de los sentimientos de Anakin hacia ella, pero había querido creer erróneamente que Padme se mantendría al margen y que ambos serian sensatos; se había autoimpuesto una falsa realidad en la que su padawan había asumido estos sentimientos como un reto que había logrado superar en su propósito de convertirse en jedi. Pero ahora sabía que se había cegado, porque algo en su instinto del que siempre había sido inseguro, le había dicho lo contrario, sin embargo Anakin jamás se había molestado en negar cualquier romance, pero si se lo había ocultado, y ésta ya era una característica no propia de un jedi, o al menos una más en la lista de síntomas que el impaciente padawan ya venía presentando.

¿Cómo no se había dado cuenta? ó ¿realmente no lo había notado?, "no" se dijo con tristeza, siempre lo había sabido, pero el orgullo que sentía por su padawan lo había hecho aferrarse más a la idea de que él era el elegido, y más aún era su mejor amigo, amaba a Anakin como a un hermano, y sabía que Padme lo hacía feliz cuando nada más podía lograrlo; él mismo había dejado que aquella relación aflorara en un mundo en el que no sería aceptada, con tal de mantener en paz el corazón de su indomable compañero.

Entonces la culpabilidad le hizo comprender que el lazo que había forjado hacia su alumno era tan responsable como el que tenía con Padme, de que el joven hubiera llegado tan lejos; él lo sabía pero decidió ignorarlo, sólo él era culpable. Sin embargo Anakin había tomado sus propias decisiones y eso era algo sobre lo que Obiwan no podía tomar responsabilidad.

Caminaba hacia el lugar en donde había aterrizado su caza, pensando en cómo podría encontrar a Anakin, con el temor de llegar demasiado tarde a lo que sea que se disponía hacer. Estaba por abordar su nave cuando por algún reflejo volvió la vista hacia el parking privado de Padme, entonces tuvo una súbita iluminación, Padme amaba a Anakin tanto como el a ella y si Obiwan sentía en su ser la necesidad de encontrar a su aprendiz más para auxiliarlo que para juzgar sus actos por terribles que estos fueran, ella debía sentir exactamente los mismo en la misma o mayor intensidad, solo que ella si sabia en donde encontrarlo, estaba seguro de ello, por lo que se apresuró a llevar a cabo su plan.

Minutos más tarde ya se encontraba oculto en la nave de Naboo, esperando a que su dueña se pusiera en marcha.