Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, son propiedad de Marathon Media que a su vez los tomó de un cómic italiano.


Capítulo II
Una mentira imposible de creer

Caitlin cortó la llamada de golpe, dejando a Martin casi sin tiempo de terminar su respuesta. De tenerlo en frente seguramente lo hubiese abofeteado tras aquella conversación ¿Cómo era posible que después de todo lo ocurrido ni siquiera hubiese hecho el intento de al menos darle una excusa convincente? Se sentía traicionada y subestimada.

Se dejó caer sobre la cama con la mirada perdida en el techo, no tenía sueño, había pasado toda la mañana durmiendo después de todo, sin embargo tampoco tenía deseos de permanecer despierta. No podía creer que le hubiesen visto la cara de tonta ¿Cómo pudo ser tan ingenua de creer que podía confiar en un chico que acababa de conocer? No había duda de que su teoría estaba en lo correcto, ese desgraciado la había usado y desechado como si nada ¿Pero por qué? No dejaba de pensar que el gesto era demasiado cruel para haber sido hecho sin ninguna intención de por medio ¿Sería Diana quien estuviese detrás de todo esto? De ser así no había duda de que la chica era mucho más peligrosa de lo que imaginaba.

Estaba emocionalmente agotada, había pasado toda la noche armando teorías en su cabeza e ideando el esquema de su investigación con la ayuda de Alex. Aunque después de aquella conversación telefónica con Martin no estaba tan segura de querer llevar a cabo su plan, después de todo, lo que el chico le había dicho superaba todos los límites de lo aceptable.

Ese sábado, Caitlin había dormido toda la mañana tras su noche de desvelo y lo primero que hizo al despertar cerca de la una de la tarde fue llamar nuevamente a Martin sin obtener respuesta ¿Cuántas llamadas llevaría en total? Había perdido la cuenta. Con algo de temor llamó al celular de Diana quien por fortuna no respondió, realmente no tenía ganas de tratar con ella en ese momento y si no fuese por la desesperación no hubiese pensado en llamarla.

Se preguntaba si Martin la llamaría en algún momento, después de todo ese sábado habían quedado de salir otra vez, pero después de lo ocurrido el viernes empezaba a dudar seriamente que la salida se concretase. Tampoco es que a esta altura estuviese de humor para recibir al chico en su casa y actuar como si nada, la hipocresía nunca había sido una de sus características y no estaba interesada en adquirirla.

No fue hasta pasada las cinco de la tarde que pensó en una opción que no había considerado antes, o más bien no había querido considerar, pero era una situación desesperada y aquella era la mejor forma de salir de dudas respecto a todo este misterio.

Buscó el número entre sus contactos y llamó deseando de corazón que no respondiera.

Llamando…

(Por favor no respondas)

Llamando…

(Por favor no)

- … ¿Si, diga?

- ¡Martin! ¿Eres tú?- Caitlin sintió el mundo venírsele abajo al oír su voz.

- ¡Caitlin!- Exclamó Martin enérgicamente desde el otro lado de la línea.- Estoy casi listo, en seguida iré a recogerte a tu casa.

- ¡¿De qué hablas?!- Gritó Caitlin molesta.- ¡Me dejaste plantada ayer en la noche, no fuiste capaz de siquiera darme una llamada y ahora me hablas como si nada! ¿Dónde estabas?

- Eehh… pues…- Los balbuceos de Martin no hicieron más que empeorar el mal humor de su novia.

- No me digas que te olvidaste de nuestra cita de anoche.

- Verás, algo surgió y no pude ir por ti.

- ¿¡Y no podías llamar para decírmelo!? Llevo intentando contactarte todo el día ¿¡Cómo es posible que me dejases plantada y ahora me hables como si nada!? ¿Y qué se supone que sucedió? ¿Qué puede ser tan urgente como para que no te dieras el tiempo de llamarme? ¡Ha pasado casi todo un día!

Enfadado ante el tono amenazante de Caitlin, Martin respondió agresivamente:

- ¡Para tú información fui atrapado dentro de un brazalete por una djini!

Caitlin guardó silencio y cortó la llamada de golpe sin poder creer lo que Martin acababa de decir, de todas las mentiras que había oído en su vida aquella sin duda era la peor ¿Cómo podía llegar a ser tan descarado? No quería volver a oír de él ¡Y para colmo dándose aires de ofendido, la única con razones para ofenderse era ella!

Pero lo más doloroso de todo era que había respondido desde el único teléfono del que no quería oír su voz: el del cuarto de Diana.

Es verdad que Martin solía pasar mucho tiempo en el cuarto de su hermanastra, de hecho Caitlin sabía por experiencia que su novio tenía la mala costumbre de usar las cosas de Diana sin permiso. Si las circunstancias fuesen otras pensaría que solo estaba pidiéndole prestado el televisor para jugar videojuegos, pero si así fuera ¿No la habría llamado para avisarle que no iría el viernes a buscarla? ¿Acaso ella valía tan poco para él que un videojuego era más importante que tomarse dos minutos para decirle que debían cancelar su cita? Sin duda la razón no habían sido los videojuegos, debía estar en el cuarto de Diana por otra razón y al vincular todas las pistas sumada a la estúpida mentira de Martin el resultado era uno solo.

- ¡Cómo pudiste engañarme con tu hermanastra, eres despreciable Martin Mystery!- Gritó furiosa Caitlin mientras golpeaba la almohada de su cama.

Pero en el fondo no podía evitar pensar que todo aquello debía ser parte de los planes de Diana. Era verdad lo que decían los rumores, realmente se encargaba de alejar a cualquier chica que intentara acercase a Martin.

¿Realmente era así? No quería culparla sólo por una serie de rumores, quizás efectivamente ella no tenía nada que ver. Caitlin siempre había pensado que dejarse llevar por lo que dice la gente era una tontería y no iba a hacer una excepción al respecto. Quería por sobre todo saber la verdad y entender esta situación desquiciada.

Tomó el celular y llamó a Alex, necesitaba compartir con alguien lo que estaba sucediendo.

- ¿Encontraste al desaparecido?- Preguntó Alex sin siquiera pretender perder el tiempo con formalidades innecesarias como saludar a su amiga.

- ¡El desgraciado me engañó con su hermana!- Gritó Caitlin encolerizada a través de su teléfono.

- Mantén la calma ¿Acaso los pillaste en plena acción? Si es así esos dos son bastante más sucios de lo que pensé, como los hermanos de esa película…

- No ¡Pero me respondió desde el teléfono del cuarto de Diana hablándome como si nada y me dijo que no había ido a nuestra cita porque una djini lo atrapó en un brazalete!

- ¿¡Qué!?- Dijo Alex sin poder creer lo que oía, jamás pensó que alguien podría dar una excusa tan mala y esperar que alguien la creyese.- Tu novio realmente es un idiota, un idiota rematado ¿Pero cómo se le ocurre decir algo así?

- ¡No lo sé! Pero apuesto a que Diana está detrás de todo esto, eso o algo muy extraño está sucediendo.

Mientras hablaba con Alex, Caitlin no pudo evitar recordar aquella conversación en que Martin prometió jamás mentirle ¿Sería posible que la hubiese engañado en ese entonces? Le dolía tener que aceptarlo, sus palabras sonaban tan honestas que de verdad pensó que él era la persona correcta.

"¿Y si realmente no hubiese estado mintiendo?" Pensó Caitlin para sus adentros, sonaba imposible pero a veces la realidad podía ser más increíble de lo que uno se imaginaría.

- Y bueno, supongo que después de esto no tendrás ganas de saber nada de esos dos, imagino que la investigación pasó a mejor vida.- Comentó Alex.

- Para nada, la investigación está más viva que nunca. Estoy segura de que hay algo raro en todo esto y voy a averiguarlo.

- Vaya, siempre tan osada, Cat.- Dijo Alex con notoria exaltación, le alegraba saber que el plan seguía en pie.- ¡Vamos a sacar a la luz los trapos sucios de esos dos! Ya tenemos la lista de testigos después de todo ¡El lunes va a ser una locura!

- Eso espero.- Contestó Caitlin con actitud decidida, era una suerte que su amiga amase resolver misterios y estuviese de humor para ayudarla.- Nos vemos.

Caitlin cortó la llamada y encendió su computadora, quería distraerse aun cuando quitarse de la cabeza toda la situación de Martin resultaba imposible, pero debía hacerlo por su propio bien, después de todo ya tendría el lunes junto con el resto de la semana para volver a su angustia. Durante lo que quedaba de fin de semana procuraría pensar en otra cosa.


Nota del autor:

El capítulo más corto de esta historia, aunque los capítulos restantes suplirán esto.

Al principio no sabía si dejarla como Kaitlin (como aparece en la base de datos de la página) o como Caitlin (como en la wiki). No hay muchas partes en las que pueda adquirirse la escritura oficial de su nombre así que opté por la forma con C que utilizan en la wiki dado que parece ser la más frecuente de usar.

Escribir acerca de un personaje que aparece tan poco en la serie se siente como si se tratase de un OC, es gracioso porque mientras lo escribes sientes un vínculo especial con el y debes recordarte todo el tiempo que no es tuyo. Supongo que así debe sentirse cuidar de un niño ajeno al que se le agarra cariño.

Decidí que sus amistades la traten de Cat, las personas aman acortar los nombres y su polera lleva estampado un gato, por lo que pensé que calzaba bien en el contexto.

Alex no es un OC ni tampoco la misma Alex de Totally Spies, es la amiga de Caitlin que mencionan en la serie. Hasta el momento no he usado ningún OC, habrán un par más adelante pero actúan solo como personajes secundarios, Caitlin seguirá siendo la reina hasta el final.

¡Nos vemos en el siguiente episodio!