Orihime Inoue
Una bella pelinaranja se veía en el espejo mientras terminaba de ponerse un poco de polvo y algo de máscara de pestañas, se dio un último vistazo y todo estaba en su lugar.
Bajo las escaleras y al pisar la planta baja su hermano menor se aferró a sus piernas.
-. Buenos días zanahoria - dijo el pequeño de algunos 6 años.
-. Buenos días naranjita- respondió ella pues el pequeño niño poseía el cabello del mismo color.
Se sentó a desayunar con su madre y lo único que cruzaron fue un buenos días, la mujer que tenía una o dos canas brillantes en su cabello y arrugas al rededor de su ojos comía con la mirada en su tablet.
Orihime terminó su jugo y salió al encuentro con su chofer para así ser llevada a la escuela, el camino le pareció más rápido de lo normal puesto que se había pasado jugando un juego nuevo en su teléfono.
Caminó a su casillero y cuando guardó todo se encontró con unos ojos marrón brillante, el poseedor de esos ojos era Ichigo Kurosaki, su novio.
-. Buenos días preciosa - saludó dándole un corto beso en los labios. Se dirigieron al salón de clases para así encontrarse con sus amigos.
El día transcurrió tan normal como solía hacerlo, Orihime esperaba a su novio en las gradas junto a su amiga Rukia, una chica bajita de pelo negro y ojos violetas. Veían a sus amigos jugando a quemados.
Ichigo era el único que quedaba de su equipo mientras que el opuesto tenía a dos. Uno de los chico lanzó una pelota la cual Ichigo bloqueó con la que tenía en sus manos. No se dio cuenta pero la pelota se dirigía a su chica.
Orihime despertó algo aturdida en un lugar que olía un poco a alcohol y dedujo que era la enfermería escolar, se sentó y pudo confirmas sus sospechas, no vio a su novio o a su mejor amiga y no supo cuándo tiempo tenía allí.
En la camilla de al lado había un chico sentado y al darse cuenta se exaltó un poco. Lo examinó. Estaba pálido, tenía el cabello negro como la noche o incluso más y unos hermosos y grandes ojos color esmeralda. Le encantaba aquel color. El la miraba sin mostrar ninguna expresión.
-. La señora Unohana volverá en unos minutos - alcanzo a decir con voz ronca y profunda.
Orihime no dijo nada y buscó su teléfon en el bolsillo de su celular, empezó a jugar en el mientras recordaba que era miércoles y los miércoles su novio la llevaba a casa.
Buscó su mensajería para preguntarle dónde estaba y para su sorpresa el ya le había escrito hacia unos minutos que tuvo que irse, de pronto la enfermera Unohana y Grimmjow entraron. Ella lo reconoció ya que el estaba en varias actividades con Ichigo y compartía Ciertas clases con ella.
-. ¡Princesa, despertaste! - saludó Grimmjow y se acercó, Orihime le sonrió.
-. Así es Grimmjow-San
-. Unohana-San - llamó - ¿Cuando estará listo murciélago?
-. Lo dices como si fuera una orden de comida rápida - habló la sonriente mujer mientras le vendaba la herida que tenía en su antebrazo. - por cierto Inoue-San si ya no estás mareada puedes irte.
-. Gracias - dijo bajándose de la camilla, resbaló y un pelo azul la sostuvo.
-. Princesa, lamento lo del pelotazo - se disculpo con el rostro realmente cerca de ella, la chica tenía el rostro totalmente rojo y asintió saliendo de ahí.
La chica de cabellos anaranjados tomó su teléfono mientras caminaba por el pasillo para llamar a su madre.
-. Necesito que manden por mi... lo sé... si mamá, perdón. - y colgó exasperada.
Llamó a su novio y a Rukia y de ambos obtuvo la misma respuesta, "estoy realmente ocupado, te la debo"
Tenía opciones: esperar mínimo una hora a su madre o su chofer o irse en autobús ya que por la zona escolar no iban los taxis por alguna razón que ella desconocía.
Lo mejor sería el autobús y tardaría al rededor de 20 minutos incluido la pequeña caminata de la estación a su casa.
Pensó en todas los cosas que tenía que hacer ese fin de semana, no supo cuánto tiempo pasó esperando pero un auto deportivo color negro salió de la escuela y se detuvo frente a ella. Bajo la ventana del lado del co-piloto y vio al chico que tenía a su lado.
-. ¿Quieres que te llevemos princesa? - dijo Grimmjow que estaba de piloto.
-. No, está bien Grimmjow-San. Estoy esperando el autobús.
-. A esta hora no hay autobuses en esta zona - explicó el de pelo negro con la misma voz ronca de antes, orihime tembló.
-. Te llevamos princesa- volvió a decir el de penetrantes ojos azules y enorme sonrisa. Orihime vaciló un momento y se montó.
Grimmjow arrancó, sabia donde vivía la chica. Orihime se puso el cinturón bastante apretado y el de hermosos ojos notó eso y le pidió a Grimmjow bajar la velocidad.
-. Princesa, ¿que haces sola a esta hora? - interrogó Grimmjow.
-. Ichigo tenía algo que hacer...
-. Kurosaki es un idiota - habló.
Ella no respondió y apretaba la cinta del cinturón de seguridad que estaba encima de sus piernas, miraba sus uñas pintadas de rosa pastel. No lo sabía pero había unos ojos esmeralda que notaban su nerviosismo.
Ulquiorra Cifer
-. Pobre princesita sin amigos - suspiró Grimmjow sacando a Ulquiorra de sus pensamientos.
-. ¿No mencionaste que Kurosaki Ichigo era su novio?
-. Lo es, pero es un idiota. Viste todo el tiempo que estuvo en enfermería sola. Los chicos a los que ella llama amigos no dudarán en apuñalarla - dijo mientras el de ojos esmeralda veía por la ventana. Ya la habían dejado en su casa y procedieron a ir a la de el.
-. ¿Que pasó mi Niño? - preguntó la madre de Ulquiorra al verlo con un vendaje en el brazo, una hermosa mujer con cabello negro y ojos de color azul cielo. - ya vas a ver cuando llegue tu padre.
Ulquiorra pasó de su madre y Grimmjow lo siguió no sin antes recibir un cálido abrazo de la mujer. Fueron a la habitación del chico a jugar videojuegos cuando en la habitación de al lado se escuchó un llanto, ambos fueron a ver y era el hermano menor de Ulquiorra de a penas unos 5 meses, lo cargó en brazos y bajo las escaleras.
Se encontró a su padre junto a una mujer de pelo verde y otra rubia las cuales conocía bien sentados frente a su madre. Los castaños ojos de su padre lo miraron y el supo que no era bueno, estaba pasando y el no estaba de humor para presenciarlo.
El hombre tomó a su bebé en brazos.
-. Papi está aquí pequeño Kazuki.
-. Sōsuke... ¿que diablos significa todo esto? - dijo Etsuko con los ojos brillando de furia.
