Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, son propiedad de Marathon Media que a su vez los tomó de un cómic italiano.
Capítulo III
Observaciones de un testigo importante
El domingo pasó con la típica lentitud de los días que preceden a las fechas importantes, haciendo vivir a Caitlin el calvario de nervios y amargor en el estómago que producen los problemas del corazón. Por fortuna la horrible espera finalmente había terminado y el amanecer del día lunes se colaba por la ventana de su habitación. Quería empezar de una vez por todas con su misión y apaciguar aquella molesta sensación de que algo no calzaba en todo este conflicto.
Caitlin entró al salón cuando faltaban tan sólo unos minutos para que iniciara la clase. Su mirada fue directo a donde se encontraba Diana sentada revisando unos apuntes, a su lado el asiento vacío que probablemente guardaba para su hermano. De seguro esa debió ser la rutina antes de que ella entrase en la vida de Martin y cambiara todo durante dos semanas. Ahora todo había vuelto a su orden natural y ese asiento vacío al lado de Diana Lombard era la prueba de ello.
Tomó asiento e intentó actuar natural, sabía que sería evidente que la relación entre ella y Martin había terminado, no iba a ser casual que después de dos semanas habiéndose sentado juntos misteriosamente Martin y Diana volviesen a tomar sus asientos acostumbrados. No quería que todos se enterasen del fin de su relación pero sabía que sería inevitable y que los rumores empezarían a correr rápidamente entre los estudiantes. De seguro mencionarían como Diana había logrado deshacerse de otra posible pretendiente de Martin y de cuan herida probablemente estaría la pobre Caitlin al respecto. Esa última parte le molestaba especialmente, odiaba que las personas sintieran pena por ella o la viesen como alguien débil.
Sin duda esta semana sería muy incómoda.
Y entonces llegó el momento, diez minutos después de iniciada la clase, Martin cruzó la puerta del salón inundándolo todo con su aura cálida y dorada que recordaba al verano, rompiendo la vibra de la clase por completo con su encanto. Caitlin pensó en como odiaba seguir considerándolo irresistible a pesar de lo que había sucedido tras sentir una mezcla de náuseas y deleite ante su presencia mientras lo veía caminar en dirección al asiento que su hermanastra le había reservado.
Intentó encontrarse con la mirada de Martin pero fue imposible ¿Estaba ignorándola o acaso efectivamente le resultaba completamente indiferente? Parecía emanar su alegría usual, cualquiera que lo viese jamás se imaginaría que hace menos de dos días había sido abandonado por su novia.
Caitlin bajó la cabeza y escondió la mirada, la actitud de Martin se sintió como una bofetada en la cara, su teoría parecía confirmarse con cada nuevo gesto que presenciaba.
Mientras el profesor dictaba la clase, Caitlin no hizo más que organizar sus planes para el receso, habían determinado con Alex quiénes podrían ser las mejores fuentes de información y concluyeron que el círculo cercano de ambos hermanos sería la opción más eficaz para lograr su objetivo. Después de todo ya sabían de los rumores que corrían entre los estudiantes de la academia y de seguro no serían tan confiables como el testimonio de sus amistades. Aunque bien ellos podrían ocultar información o incluso optar por ni siquiera hablarles.
El objetivo principal se había reducido a una sola persona: Jenny Anderson, la mejor amiga de Diana, una de las chicas más guapas y populares de la academia ¿Cómo era posible que Diana se juntase con alguien como Jenny? Parecían pertenecer a mundos totalmente diferentes, Diana distaba mucho de ser popular en la academia mientras que Jenny era el tipo de chica a la que probablemente había que pedirle una cita con meses de anticipación ¿Qué las unía?
Caitlin recordó el resto de su conversación con Alex el fin de semana durante aquella noche en la que ambas se habían desvelado ideando su plan:
- Martin y Diana parecen interactuar mucho con uno de los cocineros de la cafetería.- Había comentado Alex.- Es un tipo inmenso que entró a trabajar hace como un año, un sujeto muy extraño por cierto, al parecer nadie sabe mucho de él por lo que me han dicho.
Alex era buenísima consiguiendo información y tenía una red de contactos envidiable que Caitlin siempre se preguntaba cómo había llegado a obtener. "Digamos que muchas cosas locas suceden en internet" era la única respuesta que recibía cada vez que preguntaba al respecto.
¿Podría hablar con el cocinero? Decían que con los únicos que se abría al diálogo era con los dos hermanastros ¿Pero por qué? Estaba claro que no podría preguntarle, el sujeto no sólo resultaba intimidante sino que además de seguro no le prestaría atención. Si no accedía a hablar con los estudiantes mucho menos hablaría con la chica que acabada de terminar una relación romántica con su amigo, pero si pudiera preguntarle al respecto sin duda alguna lo haría, era una situación muy extraña después de todo.
Una vez terminada la clase, Caitlin se levantó de su asiento y caminó en dirección al exterior del salón no sin antes esperar un par de minutos para no llamar la atención más de la cuenta. Una vez fuera aceleró el paso y comenzó a buscar a Jenny por entre los pasillos llenos de estudiantes. No compartían la primera clase pero sí la siguiente y para su fortuna era una en la que ninguno de los hermanos se encontraba presente, por lo que pensó que era el momento perfecto para acercársele.
- Disculpa ¿Eres Jenny Anderson verdad?- La chica se volteó tras oír la pregunta de Caitlin y asintió con la actitud relajada de quien sabe que tiene el control. Sin duda se trataba de alguien hábil lidiando con gente y que además desprendía una sofisticación que le daba cierto encanto adulto del cual carecían la mayoría de las chicas en Torrington. Todo el conjunto la hacía ver como un ser inalcanzable.
- Sí, soy yo ¿Necesitas algo?... Espera ¿No eres la novia de Martin?
- Bueno, ex novia en realidad…- Contestó Caitlin avergonzada, sabiendo que una respuesta como esa detonaría una serie de comentarios incómodos por parte de Jenny.
- ¡Sabía que te hartarías de él, ninguna chica podría aguantar por mucho tiempo a Martin Mystery!- Dijo Jenny con un tono alegre en su voz, Caitlin podía notar que no tomaba al chico para nada en serio.- Aunque debo decir que fuiste muy paciente, pensé que lo dejarías en menos de una semana.
- Necesito hablar contigo y preguntarte algunas cosas ¿Sería posible?
- Vamos al grano.- Respondió Jenny.- ¿Quieres preguntarme por Martin y Diana no es así?
- ¿Tan obvio resulta?- Caitlin sabía que su pregunta era predecible, pero no imaginó que tanto. La respuesta de Jenny no hizo más que sumar puntos a su teoría.
- Mira, las clases están por comenzar y tengo cosas que hacer a la hora de almuerzo, veámonos a la salida y te contaré todo lo que quieras ¿Si?
- Claro, me parece bien.- Asintió Caitlin.
La mañana se desarrolló con absoluta tranquilidad, quizás demasiada tranquilidad para haber tenido tres clases en común con Martin. Ni una sola mirada habían cruzado entre ellos a pesar de haber terminado hace tan poco tiempo y no porque Caitlin no lo buscase, al principio había intentado evitarlo pero cuando empezó a sospechar que no había ninguna mirada que evitar comenzó a buscarlo a propósito sin resultado alguno.
En la cafetería, Caitlin no hizo más que sentarse a distancia para observar a su ex novio sin quitarle la vista de encima ni por un instante. No tenía hambre y el nudo en su estómago no hizo más que empeorar durante la hora del almuerzo, por lo que sólo compró un refresco para que su presencia en la mesa fuese menos sospechosa.
Martin corría de un lado a otro con su energía característica mientras molestaba a Diana, quien a pesar del desagrado que demostraba ante las bromas de su hermanastro no parecía sentir la molestia suficiente como para irse de la mesa y comer lejos de él. Caitlin los observaba masticando molesta la pajilla de su refresco. No podía creer que Martin actuase como si ella ni siquiera existiese ¿Tan poco importante era para él? Recordaba todas las frases significativas que le había dicho durante su corta relación y no podía concebir que hubiesen sido mentiras, no cuando habían sonado tan honestas. Sabía que Martin tenía reputación de desesperado y de intentar conquistar a las chicas con frases pre-hechas, pero todo lo que le había dicho no parecía serlo, sus palabras sonaban a una persona tan vulnerable, tan temerosa de arruinarlo todo mientras que al mismo tiempo buscaba mostrarse tal y como era. No podía creer que hubiese caído de lleno en sus mentiras.
Pero a pesar de todas las pruebas que apuntaban a Martin como un hipócrita desvergonzado, Caitlin se negaba a creer que la hubiese estado engañando con Diana.
- ¿Cat, sigues aún entre nosotros? Tierra llamando a Caitlin.- Las palabras de una de sus compañeras de mesa, una delgada chica de lentes y cabello largo, trajeron a Caitlin de vuelta a la realidad.
- ¡Ah! Si, perdona Lizzy, me distraje un poco.- Dijo Caitlin mientras se tocaba la frente en actitud de incomodidad.
- ¿Un poco? Has estado mirando fijamente a Martin todo el día ¿Terminaron no es así?- Preguntó Lizzy a Caitlin.
- ¿Es demasiado obvio?
- Si dejamos de lado el hecho de que pasaron de estar pegados el uno al otro durante dos semanas a ni siquiera saludarse hoy pues no, para nada.- Otra chica, una gótica bajita y regordeta de cabello violeta respondió con una sonrisa irónica mientras apoyaba el mentón sobre su mano.
- Pero bueno, al menos ahora te tenemos de vuelta en la tripulación.- Contestó Lizzy en un intento por hacer sentir mejor a Caitlin, intentando desviar la conversación del incómodo tema que el ex novio de su amiga representaba.- Nos hacía falta nuestra experta en fenómenos paranormales.
Poco ayudó el comentario de la chica a mejorar el humor de Caitlin, quien por el contrario, pasó a sentirse más miserable al notar que sus amigas intentaban cambiar de tema para evitar herirla, la sensación de ser vista con pena sólo empeoraba las cosas.
- ¡Rayos! ¡Debo verme miserable en este instante!- Exclamó Caitlin sintiéndose patética mientras dejaba caer la frente contra la mesa.
- No voy a mentirte, en efecto te ves como una amargada ex novia psicópata.- Dijo la chica gótica sin perder la sonrisa, parecía ser la única que no intentaba ser condescendiente con Caitlin.
- ¡Ya basta Lilith, no estás ayudando en lo absoluto!- Contestó Lizzy molesta, recibiendo una mirada indiferente de su compañera gótica.
- No, Lilith tiene razón.- Dijo Caitlin con evidente incomodidad.- En realidad debo parecer un desastre en este instante. Para colmo de seguro todos creen que Martin fue quien me abandonó cuando en realidad yo fui quien lo hizo.
Y así fue como con notoria molestia en su voz, Caitlin les contó a sus amigas lo ocurrido durante el fin de semana.
- ¿Estás insinuando que tu novio tiene una relación incestuosa con su hermana? ¡Woah, que pervertidos! ¿Me los presentarías? ¡Oye!- Refunfuñó Lilith al recibir un golpe en la cabeza por parte de su compañera de lentes.
- ¡Contrólate, esto es serio! Lo sentimos mucho Cat ¿Pero realmente crees que sea posible? Digo, suena demasiado retorcido si me lo preguntas, no porque ellos sean hermanastros, después de todo su relación familiar sólo es política.- Lizzy hizo especial énfasis en esa última frase mientras miraba con reproche a Lilith, quien reaccionó cruzándose de brazos y refunfuñando en voz baja.- Sino porque todo parece demasiado malintencionado, me cuesta creer que dos personas querrían hacer algo tan cruel sin una razón.
- A mí también me cuesta creerlo.- Dijo Caitlin cabizbaja.- Precisamente por eso estoy intentando comprender el motivo tras todo esto.
- Te ayudaremos, si descubrimos algo interesante te lo haremos saber.- Comentó Lilith con la cabeza aún bajo el puño de su compañera.
- Gracias chicas.- Dijo Caitlin agradeciendo la solidaridad de sus amigas para con su investigación.
La hora de almuerzo terminó y las clases continuaron con normalidad. Por fortuna para Caitlin ya no tendría que ver ni a Martin ni a Diana por el resto del día, por lo que sería una jornada más agradable que en la mañana.
Concentrarse le fue más difícil que de costumbre, nunca había sido algo que se le diese con facilidad y la distracción que representaba la situación de Martin en su cabeza no ayudaba en lo absoluto. Pronto terminaría la jornada y la reunión con Jenny era todo lo que ocupaba su mente en ese instante. Si había alguien que sabía de esos dos era ella, pero al mismo tiempo se trataba de la amiga de Diana ¿Sería honesta con ella? ¿Le contaría a Diana que habían hablado al respecto? No podía descartar la posibilidad, de hecho era mejor asumir que lo haría, prepararse para lo peor era siempre una buena estrategia en situaciones como esta.
La jornada llegó a su fin y con ello la hora de hablar con Jenny se hizo presente. Caitlin arregló rápidamente su bolso y se dirigió a toda prisa al punto de encuentro seleccionado: Una zona del patio de la academia alejada de la entrada principal donde no solían frecuentar los estudiantes. Habían elegido ese lugar para disminuir la posibilidad de que las encontraran conversando, después de todo era un asunto privado y lo ideal era que no las interrumpiesen, lo cual era difícil tratándose de Jenny, quien conocía a un enorme porcentaje de la gente de la academia.
- Perdón por la tardanza, salir de clases suele ser un poco lento, espero no haberte hecho esperar demasiado.- Dijo Jenny mientras saludaba a la distancia a Caitlin, quien llevaba más de diez minutos esperando sentada bajo un árbol a que la chica llegase a su cita.
- No te preocupes, en realidad me adelanté un poco.
- ¿Ansiosa verdad? Casualmente quienes me retuvieron resultan ser precisamente tus sujetos de estudio.- Caitlin sintió como se le helaba la sangre al oír las palabras de Jenny.- Pero tranquila, no te preocupes, no les dije nada acerca de nuestra cita.
La sonrisa de Jenny al decir aquella última parte de su frase no hizo más que alertar a Caitlin de que sin duda la chica comprendía perfectamente lo que estaba sucediendo ¿Acaso disfrutaba el ver sufrir a un montón de novatos en el terreno del amor? La idea le pareció a Caitlin espeluznante, pero era muy tarde para retractarse y ella jamás había sido una cobarde.
- ¿Dijeron algo sobre mí?- Preguntó Caitlin luchando por ocultar la tensión que la invadía.
- Nada de nada, Martin incluso me coqueteó como siempre.- Contestó Jenny.- Le dije que era un desvergonzado intentando ligar siendo un hombre comprometido, pero me dijo que lo habías dejado y que ya eras historia.
Caitlin sintió aquel comentario como si se tratase de un golpe en el estómago, no podía creer lo que oía ¿Realmente Martin había dicho todo eso? Sintió que se le rompía el corazón con cada palabra que salía de los labios de Jenny.
Al notar el tenso silencio de Caitlin luego de oír su comentario, Jenny optó por volver a tomar la palabra:
- Pero bueno, vamos al grano, dime ¿Qué quieres saber de esos dos específicamente?
La pregunta de Jenny trajo a Caitlin de vuelta a la realidad:
- Pues…
- ¡Oh espera!- Interrumpió Jenny antes de que Caitlin pensara siquiera en lo que iba a decir.- ¿Crees que voy a responder a tus preguntas gratis? La información se paga con información, así que primero tendrás que responder a lo que yo quiero preguntar ¿Cómo fue que terminó tu relación con Martin Mystery?
Caitlin dejó escapar un suspiro e intentando controlar su mirada compungida, comenzó a contar su historia sobre citas fallidas, llamadas telefónicas, djinis y brazaletes, omitiendo por supuesto todas sus teorías y la llamada al teléfono fijo del cuarto de Diana.
- ¡Por dios, Martin de verdad que es un idiota, no puedo creer que te dijese una mentira tan ridícula como esa!- Exclamó Jenny molesta.- Aunque no sé si sea tan extraño, después de todo suena a algo que ese cretino diría. En fin, ahora es mi turno de responder tus dudas ¿Qué es lo que quieres saber sobre Martin y Diana específicamente?
Ya más relajada luego de contarle a Jenny su relato, Caitlin dijo con gesto serio:
- Verás, todo este tiempo intenté llevarme bien con Diana, pero desde que empecé a salir con Martin pareciera como si me odiase y he oído rumores en la academia sobre la relación de ambos. No les quise hacer caso, pero desde que ocurrió lo del fin de semana empiezo a creer que quizás no son tan ridículos como pensé…
Jenny guardó silencio por unos segundos para finalmente soltar un suspiro, pasando su mirada a tomar un gesto dulce.
- Lamento que hayas sido víctima de la caótica relación de esos dos.- Dijo Jenny.- No es que sean pareja y dudo que Martin te esté engañando con Diana como probablemente pensaste, pero ciertamente hay sentimientos que ocultan el uno del otro. Ambos juegan a actuar como hermanos y a sacarse de quicio para ocultar lo que sienten, pero en el fondo sólo es una fachada para esconder sus sentimientos, o al menos esa es la conclusión a la que he llegado.
- ¿Y si se gustan por qué no están juntos?- Preguntó Caitlin confundida y cada vez más alterada, las palabras de Jenny sólo la habían hecho sentir más usada que antes.- ¿Por qué tenían que meterme en su juego?
- Primero contrólate, no sabes si realmente planearon algo contra ti y conociéndolos sinceramente lo dudo.- Comentó Jenny.- Diana puede ser una histérica y Martin un idiota desesperado, pero no serían capaces de buscar hacerte daño. Y segundo, no se atreven a confesar lo que sienten porque tienen miedo. Sé que no conoces a Diana así que no hay forma de que lo sepas, pero ella es la definición misma de niña buena y es incapaz de dejar las reglas de lado ¿Crees que alguien así se atrevería a salir con el chico al que se ha forzado a sí misma a ver como un hermano para hacer feliz a su familia? Sé que es difícil viéndolo desde nuestra posición, pero estoy segura de que es así como Diana piensa.
- Si, en realidad tiene sentido…- Dijo Caitlin.- Oye, espera un momento, en ese caso ¿Cómo es que Diana y tú son amigas si me acabas de decir hace un rato que Martin te estaba coqueteando?
- Precisamente porque jamás lo aceptaría, Martin no es mi tipo y Diana lo sabe, a veces pienso que precisamente por eso nació nuestra amistad, le gusta saber que conmigo Martin no tiene esperanza alguna y verlo fallar en conquistarme le alegra. De hecho cuando pensé en darle una oportunidad ni te imaginas el escándalo que se armó ¡A Diana casi se le cae la cara del espanto! Pasó días enteros reclamándome al respecto.- Recordó Jenny mientras su risa se mezclaba con las palabras que salían de su boca.
- ¿Y crees que Martin sentirá lo mismo por ella?- Preguntó Caitlin nerviosa, intentando evitar que su preocupación al respecto resultase demasiado evidente.
- Frente a eso no podría darte una respuesta, a mis ojos Martin es sólo un niño estúpido y molesto, pero apenas lo conozco como persona, se me hace un simplón desesperado, pero la probabilidad de que le guste Diana no es baja, después de todo le gustan todas las chicas de la academia, si Diana no le gusta es sólo porque es su hermana. O quizás precisamente porque le gusta Diana es que va tras todas las chicas de Torrington…
- ¿Crees que busque un reemplazo para Diana?- Preguntó Caitlin.- Es lo que todos dicen.
Jenny pensó por un segundo su respuesta:
- Pues… tendría mucho sentido, la única persona que parece ser verdaderamente cercana a él es Diana, y cuando ella consiga novio Martin quedará bastante solo. Quizás sólo quiere dejarla antes de que ella lo deje primero.
Las palabras de Jenny resultaron poco esperanzadoras para Caitlin, quien luego de guardar silencio por unos segundos dijo con gesto afligido:
- Al final Martin sólo me veía como un reemplazo para Diana después de todo…
Con el serio gesto de quien no puede creer lo absurdo de la situación, Jenny respondió:
- No aceleres las cosas, no sabemos si efectivamente eso es lo que Martin piensa. Lo que si es cierto es que ese idiota sólo es un desesperado que lo único que quiere es conseguir una novia lo antes posible, seas tú, yo o cualquier otra chica en Torrington, y es capaz de todo con tal de conseguirlo ¿Has visto acaso los libros con frases de conquista que suele llevar consigo?
La pregunta de Jenny dejó a Caitlin perpleja:
- ¿¡Qué, libros de conquista dices!?- Exclamó Caitlin avergonzada, eso explicaba todas las bellas frases emotivas que el chico le había dicho. Finalmente el último fragmento de decencia que le quedaba a Martin Mystery se había hecho pedazos frente a sus ojos.
- Por eso creo que al final terminar con él fue la mejor decisión.- Comentó Jenny sin parecer sorprendida ante la reacción de Caitlin.- Martin no es lo suficientemente maduro como para tener una novia. No sé si efectivamente sienta o no algo por Diana, pero si ese fuese el caso menos razones hay para buscar estar con él, nadie debiese jugar el rol de la novia de reemplazo para un sujeto que fantasea con su hermanastra.
- Es verdad, tienes razón, creo que me dejé llevar demasiado rápido cuando decidí estar a su lado sin conocerlo. Gracias por tener esta conversación conmigo, realmente ha sido de mucha ayuda.
- De nada, es un placer ayudar a una compañera en apuros.- Dijo Jenny mientras le daba la espalda a Caitlin para volver al edificio principal.
- ¡Espera! Antes de irte… ¿Alguien ha intentado hablar con ellos sobre todo esto?- Jenny se volteó para mirar a Caitlin, quien se encontraba a sus espaldas esperando una respuesta con gesto decidido.
- No exactamente, nadie se ha atrevido a intentarlo de manera directa, pero supongo que alguien lo hará pronto ¿No es así?- Una leve sonrisa se dibujó en el rostro de Jenny al terminar de dar su respuesta.
Caitlin guardó silencio, limitándose a sonreírle de vuelta con una mirada decidida. Jenny había resultado ser una persona mucho más perspicaz de lo que esperaba.
- Es lo que pensé.- Dijo Jenny sin borrar la sonrisa de su rostro.- Eres una buena chica, me caes bien… En fin ¡Nos vemos en clases Caitlin!
Se despidió de Jenny para luego observarla alejarse. Sabía que de seguro todo esto llegaría a oídos de Diana, pero ya no parecía una posibilidad tan mala como en un principio. No se sentía mejor, sin embargo una nueva sensación se había sumado a las anteriores. Aún seguía herida por lo de Martin pero tras conversar con Jenny sintió que comprendía mejor la situación. Quería ayudar a Diana, ciertamente no podía comprender su dolor, pero la idea de ver a alguien reprimiendo tanto sus sentimientos a causa de su fuero interno le parecía algo terrible y no soportaba la idea de dejarla continuar con ello sin antes intentar hacerla recapacitar al respecto.
Ahora la pregunta era ¿Cómo acercarse a Diana?
Nota del autor:
¡Otro viernes y como prometí otro capítulo! Quiero agradecerles a todos quienes están leyendo esta historia, cuando la escribí jamás pensé que alguien la leería, ver que tengo lectores ha sido una inmensa sorpresa. Espero que disfruten leerla tanto como yo disfruté escribirla.
También muchísimas gracias a Axian por su review, me hace inmensamente feliz que estés siguiendo mi historia y hayas dejado un mensaje. Encontrar nuevas historias de fandoms muertos es muy emocionante, se revive el fandom por un instante y se vuelve a recordar el cariño que uno siente hacia aquella historia. Me encanta llevarme esa sorpresa y si puedo aportar a que otras personas la vivan eso me hace muy feliz, creo que de hecho eso fue en parte lo que me hizo decidir publicar esta historia en vez de sólo guardarla entre mis archivos.
Sin duda la publicaré completa, espero que te agrade su desarrollo y mis caracterizaciones.
Este fue el capítulo de los headcanons de Torrington, me gusta la idea de que en la academia corran rumores sobre Martin y Diana porque en todo grupo humano suele haber cotilleo, especialmente entre adolescentes. No quise hacer uso del súper trillado cliché de hacer que un personaje se sorprenda ante una pregunta absolutamente obvia, por lo que Jenny tiene plena consciencia de la posible razón por la que Caitlin quería hablar con ella así como de la posibilidad de que hubiesen sentimientos no asumidos entre Diana y Martin.
Y finalmente aparecieron mis OCs, sólo son personajes secundarios pero quise darles un poco de personalidad dado que imaginé que en el grupo de amigas de Caitlin de seguro muchas estarían relacionadas a estilos alternativos. Como datos extra respecto a las dos, Lilith en realidad se llama Ashley, pero odia su nombre por lo que sus amigas la llaman por su usuario online. Representa a la infaltable chica gótica que había en todo grupo de amigas alternativas durante la primera década del 2000 y como buena amiga gótica es muy irónica.
Ya explicaré el concepto de la otra amiga en la nota del autor siguiente.
¡Nos vemos!
