Esta historia es una historia con escenas de pasion. Si hay personas susceptibles o que sienten ofensa a este tipo de escenas por favor abstenerse de leerlas.

Me casare contigo!...

Deberia desistir?, comprendía que la decisión de candy se debía a la aparición de ese hombre, por más que ella no lo tuviera seguro. Todo podría convertirse en un infierno para él, pero no le importaba quería vivir ese infierno junto a ella, lucharía hasta arrancarlo de su corazón, de su alma. Haría todo lo posible e imposible porque ella lo viera a él, lo amara solo a él aunque se le vaya la vida en el intento.

Esa noche durmieron juntos abrazados uno al otro. Debia darle espacio y no hacerla sentir presionada. Había algo que a Terry lo tenía confundido, pero considero que no era el momento adecuado, seria egoísta de su parte. Cuando las cosas se calmen, esperaría el momento y ella hablara. No podía dormir!, pensaba en miles de cosas, fue hasta entrada la noche que pudo conciliar el sueño. Ahora si, literalmente Candy, le quitaba el sueño. A la mañana siguiente se prepararon para tomar sus respectivos trabajos. Candy no regreso a su casa, pues la Residencia de Terry contaba con algunas cosas que habia llevado, en las ocasiones que se quedaba a dormir con el.

El día transcurrió sin mucho movimiento en las oficinas publicitarias, salvo un cliente que solicitaba pautas publicitarias para su empresa de productos de Belleza. las solicitudes, los contratos mermaban y la preocupacion crecia. Pasaron dos días y Candy se mostraba distante. No hubo encuentros, no hubo nada, y terry entendió en que debia seguirle dando mas tiempo. Anthony seguía buscándola.

-Candy, por favor necesito hablar contigo!

-Por favor te digo yo a ti Anthony, no quiero hablar contigo, déjame en paz!...no es correcto que sigas acosándome. Te he dicho que me voy a casar!, ni siquiera deberías estar aquí.

-Fue un error candy! yo nunca sentí absolutamente nada por ella. Yo

-No me vengas con esta tonteria Anthony! esa noche ... Yo los escuche, pero claro ni cuenta se dieron que estaba alli…. los vi y tú... te sorprendiste! por supuesto que eras consiente de lo que hacías!. nada de lo que me digas me hará pensar diferente de ti. Espero que esta sea la ultima vez que hablo contigo.

Se acercó de manera intimidante- mientras no te cases con ese estupido seguirás siendo mía!. O ya se te olvido?

-Claro que no lo olvido!, es mas cada vez que lo recuerdo siento asco y repulsion y un escalofrió se apodera de mi cuerpo, fue la peor estupidez!, aunque ahora que lo pienso no estoy segura!... te equivocas si con eso crees que me haras volver contigo y por favor no me hagas perder mas mi tiempo.

-Te he dicho que...

-Cállate! No quiero escuchar más!, por enesima vez te digo que no me busques mas!. No quiero saber de ti. Entiendes?

-Acaso tú y ese hombre...?

-Sabes que no tengo que darte explicaciones, cierto? Pero para que lo tengas muy presente y no se te olvide….me voy a casar con Terry, ¿te queda claro? Déjame vivir en paz, porque no comprendes que tú y yo, no tenemos más líneas en esta historia.

-¿Entonces si lo hiciste?, ¿dimelo?-pregunto inquisitivamente.

-Adiós Anthony….espero verte….NUNCA! .

Candy tenia esa duda clavada en su mente. Cuando estuvo con Anthony la relación no fue total, sin embargo hubo vestigios y luego con Terry, no lo entendía! Se preocupó mucho, pensaba que quizas tenia un problema e hizo una cita con su Ginecóloga para tratar el asunto.

Durante una semana Candy y Terry no se habían visto, porque se le presento un viaje de improviso a Londres. Debia atender unos asuntos sobre las compañías de cines en Reino Unido. Albert no pudo asistir debido a sus múltiples negocios en Chicago. Niels no era idóneo para ese tipo de transacciones. Terry tenía la experiencia y era el capacitado para este tipo de negocios. Durante esa semana le escribía y la llamaba todos los días, pero no todos los días recibía contestación.

Se solventaron los pagos de sus empleados. Terry ayudo con estos aunque faltaban dos meses para casarse, sin embargo le demostraba que un papel no significaba nada y su ayuda era sincera. Conformo una reunión comunicándoles que la Empresa seguiría su funcionamiento y a la hora de dar la noticia de su boda en principio se extrañaron, aunque despues entendieron los motivos y no la juzgaron. Ella era suficientemente adulta para saber lo que estaba haciendo. Sus empleados en todo momento le ofrecieron su apoyo. El banco se encargaria de solventar los sueldos restantes, mientras se efectuara en el enlace matrimonial y económico.

Lo primero que hizo a su regreso de Londres, fue buscarla, era muy tarde ya para suponer que en la oficina no la iba a encontrar, así que tomo rumbo hasta su Casa.

-Buenas noches Señor Máximo, puede decirle a la Señorita Candy que quiero verla?

-Lo siento joven, la Señorita no se encuentra en Casa. Llamo para decir que vendría tarde.

-Disculpe! dijo donde estaria o la hora que vendria?

-Lo siento joven!, pero como sabra, ella no...

-Lo entiendo!...bien, entonces me retiro….dígale que….. No, mejor no le diga nada.

De regreso a su casa pensaba en miles de cosas, los celos le carcomian el alma. No soportaria saber que ella se estuviera acostando con otro, menos si ese otro resultase su antiguo amor.

-No debo pensar en tonterias! Quizás este donde alguna amiga, o puede que me equivoque y este en su trabajo….no, ¿por que quiero engarme?…Candy no tiene amigas!….y…si…ella está con él?...no quiero pensarlo!, no quiero creerlo!, ¡la duda me está matando!.-Candy no tenia idea de que esa noche el regresaria. queria darle la sorpresa y ahora…no estaba.

Giro su auto de regreso!. Habia decidido esperarla. No podia irse sin verla-" No está dentro de lo arreglado lo que estás haciendo Terry?, espiarla? Para qué?...los acuerdos siguen siendo los mismos y aunque ella ahora esta dolida, no te hagas ilusiones."- la voz de su conciencia le hablo.

Un auto sus luces encendió al arribar, era ella que llegaba de algún lugar que el moria por saber, no soporto más y se acerco a la rubia mientras esperaba que maximo abriera el porton.

-Candy, Candy!

-Terry?- porque no me dijiste que vendrías hoy?

-Quise darte una sorpresa!, pero parece no alegrarte mucho al verme!

-Pero que estas diciendo Terry!, claro que me alegra!- exclamo mientras extendia un abrazo para el muchacho.

... la pregunta le quemaba la punta de la lengua y soltó sin mediar- ¿De dónde vienes Candy?- como un reclamo se escuchó, pero ya era tarde para cambiar.

-En qué quedamos Terry? Creo que esto lo hemos hablado muchas veces. Cero preguntas y cero reclamos.

-Solo quiero saber de Dónde vienes?...no es un reclamo! Solo es preocupación. No puedes andar muy tarde en las calles conduciendo.

-Ahora esto? Que pasa Terry?

-Vamos a Casa! por favor.

-Hoy no!...me siento cansada!...no….

-VIENES DE VERTE CON ÉL, CIERTO?, ULTIMAMENTE ESTAS DISTANTE, LO PUEDE NOTAR...TE LLAME MUCHAS VECES Y SOLO UNAS CUANTAS LLAMADAS ME RESPONDISTE... MIS MENSAJES TAMBIÉN LOS IGNORASTE! QUE ESTA PASANDO CANDY?

-QUE TE ESTA PASANDO?...TU ME PREGUNTAS QUE ESTA PASANDO?... TE PREGUNTO YO A TI, ¿QUE ES LO QUE TE PASA?. NO ERES NADIE PARA HABLARME DE ESA MANERA! EMPEZARE A DUDAR SI HAGO BIEN AL CASARME CONTIGO!

-JA JA JA NO SERA QUE YA ENCONTRASTE QUIEN TE SOLUCIONE EL PROBLEMA...ACASO ESE ANTHONY…..- Una cachetada se estampo en la mejilla del castaño

- HABLAS TONTERIAS CUANDO FUISTE TU EL QUE SE OFRECIO PARA AYUDARME…..TE DI MI PALABRA Y LA VOY A CUMPLIR! PERO DEJA DE PORTARTE COMO UN ESTUPIDO MARIDO CELOSO, PORQUE ESOS NO SON LOS TERMINOS TERENCE GRANCHESTER. A NOSOTROS SOLO NOS UNIRA UN ACTA MATRIMONIAL Y UN SEXO EXPLOSIVO ¿ACASO YO HAGO LO MISMO CUANDO TE EXHIBES CON TUS MUJERES? ¿NO VERDAD?

-YA NO ME GRITES MAS!

-TU TAMBIEN LO ESTAS HACIENDO!

-Un resoplido se hizo escuchar- Vamos a casa Candy por favor!. No quiero discutir.

-Pero si eres tú el que empezó! reclamando tonterías. Simplemente he tenido muchas cosas que hacer, nada más Terry.

Segundos después de un breve silencio- Está bien! Discúlpame por la bofetada… pero es que siempre me haces enojar Terry!- se acercó para acariciar la mejilla del muchacho- No ando buscando a nadie que me saque de mis problemas económicos Terry. Entiende que yo estoy contigo... por favor. Si no te conteste es porque he estado muy ocupada, además tú, te pasaste escribiéndome y escribiéndome!- Pensó en que la manera de ser acariciado, simplemente era maravillosa.

-Entonces, también discúlpame tu, por favor! He sido un idiota!- exclamo retirando unos mechones de su rubio cabello que caían en pequeñísimas cascadas para ubicarla tras su oreja y luego deposito un cálido beso- Que cosas no?, tú me recibes con una cachetada y yo? yo te recibo con un beso.

-Lo siento, Terry!, no quise hacerlo, por favor discúlpame…. no me mires así!

-Así cómo?

-No sé!..-Candy sentía la mirada de Terry intimidante y cargada de...algo que no lograba descifrar.

Dio instrucciones a máximo para que se llevara el auto y partieron en el de Terry rumbo a la mansión Granchester.

-Quiero estar contigo Candy!...Te he….( Iba a decir Te he extrañado)- pero se contuvo. "Palabras prohibidas en esa relación".

-Terry! Yo también quiero estar contigo.- El bello hombre se perdió en la verde mirada y se preguntaba si algún día sería capaz de vivir sin ella…."no estaba seguro"… consiente si, de que aunque candy lo dejara, se separaran y buscaran caminos distintos con nuevas personas, jamás podría olvidarla. Ella había marcado su vida y su destino.

Se abalanzo sobre la mujer, empujándola hacia la cama y desnudándola como un huracán desatado, una combinación entre rudeza y suavidad. La hizo temblar. Mordió sus senos y sus enrojecidos botones acaricio suavemente con la yema de sus dedos al tiempo que la penetraba fuertemente hasta hacerla convulsionar. Seguía y seguía en sus embates moviéndose libremente, ella enterrando sus uñas en su espalda quería tenerlo más y más cerca, amarrándolo luego con sus piernas alrededor de las cadera del hombre atrayéndolo, deseándolo, entregándose al ritmo de la pasión. Contrayendo sus músculos internos, apretando el miembro uno y otra vez. Ese acto lo volvía loco, le encantaba lo que hacia allí con esa parte de su cavidad..

-Oh, por Dios! Candy!- exclamo a punto de estallar- mírame, por favor mírame!..-perlas de sudor recorrían sus cuerpos. El aumento las caricias y sus embestidas, entrando y saliendo cortando el éxtasis en ella, dejándola en el aire.

-Terryyyy! No me hagas eso!- el sonrió cínicamente y la sintió temblar- Terry! Terry!- adoraba la manera en como ella lo nombraba en esos momentos. Succiono sus pechos delicadamente y sentía partirse en mil pedazos, pedazos que se esparcían como pequeña partículas por todo el universo.

-Te gusta Candy? Dime que te gusta todo lo que te hago?

-Me encanta Terry!. No sabes cuánto!- una sonrisa de placer asomo en la Rubia

Se besaron apasionadamente sus lenguas unidas, sus salivas confundidas y sus cuerpos entrelazados uno dentro del otro. Llegaron al clímax. Habían tenido un buen sexo. Exhaustos y sudados yacieron uno sobre del otro aun besándose y prodigándose caricias.

-Eso estuvo genial Terry!- dijo con una enorme sonrisa y sus ojos cerrados- Me ha encantado!. Dios! Claro que me ha gustado.- de pronto callo y pensó en todas esas mujeres que han estado con él. Todas ellas han sentido lo mismo que le hacía sentir, entonces llego a la conclusión que era una más, si una más.

-En que piensas preciosa?

-En...yo nunca me imaginé llegar a ser tu Esposa Terry- su mirada clavada en un punto fijo- solo quería ser tu amante!

-Ese trámite no cambia nada…ya lo hemos hablado cientos de veces...el que te cases conmigo no significa que lo acordado entre nosotros tenga que cambiar...a menos que tu...

-Que yo...?

-Olvídalo, no es nada importante.

-A cuantas mujeres has traído…? A tu cama?

-No entiendo! A qué viene esa pregunta tan de repente?

-Contéstame!...solo quiero saberlo!...¡creo que no hay nada que me pueda escandalizar!

Terry dudaba en contestar no porque haya sido, si no que jamás había llevado a mujer alguna, podría mentir y decirle que muchas, pero no era así, por lo que debía hablarle con la verdad.

-Nunca he permitido a nadie a mi casa, Candy!

-Entiendo! Entonces….

-Solo contigo he compartido mi cama!, mi espacio, mis noches!

-Si? Y por qué conmigo fue diferente?

-Porque….porque así lo quise! Y no quiero hablar más de eso. Así como tú no hablas de tus cosas, yo no hablare de las mías. ¿Estamos?

La Rubia se acurruco al pecho del muchacho y un abrazo extendió en un gesto de buscar protección. Tomo una de sus manos y beso su palma de esta.

-Me gustan tus manos! Son pequeñas y finas y adoro cuando me tocan- ella sonrió al recordar las veces que lo hacía padecer.

-Si?

-Dime Candy, que te gusta de mí?-esa pregunta hecha de la forma en que Terry la formulo le provoco una ternura que antes no había sentido.

-Todo! Terry!...me gusta todo de ti. Cuando te vi, aunque te portaste terrible conmigo. Porque eres presumido, arrogante, gritón y….

-Y Nefasto

-Sí, y nefasto…algo en ti me atrajo y eres tan apasionado...¡Me Fascina la forma en que me amas!...que me encantas tanto!.

-Candy…quiero que me expliques…. no es que me importe, pero… como es que tú, tuviste intimidad antes y luego yo…y tú.

-Se lo que quieres saber Terry y la verdad que también me sorprendí! No tenía idea de que paso y entonces acudí hace algunas semanas a una visita médica.- no era cierto. Ella había visitado a un médico al siguiente dia que tuvo relaciones con Terry. ¿Por qué ocultarle que ya sabía lo que el médico le dijo?.

-Y que paso?...Quiero saberlo!

-Que importa eso Terry!, si era o no era…!. Eso no debe ser tema de conversación entre nosotros ni siquiera deberíamos mencionarlo!.

-Tienes razón!.. No es importante. Debería acostumbrarme!... Por cierto porque no me dijiste que Albert y Deborah estaban saliendo?...yo pensé que tú y el…

-Que éramos amantes?

Asintió- yo iba a pedirte que hablaras con él, para informarle de nuestro matrimonio, pero no fue necesario cuando me conto sobre Deborah.

-Pues sí, ellos mantienen una relación, pero no había nada en concreto, incluso me sorprendí cuando supe que ellos estaban saliendo...ellos se aman Terry y espero que ese amor sea duradero.

-Yo también!, espero que sea duradero!- dijo estas palabras pensando en su relación con Candy.- fui un tonto al pensar que estabas interesada en Albert.

-Claro que me interesa, pero no como tú te lo imaginabas Terry!,…. Albert solo es mi amigo!. Desde que lo conocí siempre fue así. Por cierto en esta semana nos llevó a conocer su Residencia, ¡es hermosa!. No te comento? No entiendo como un hombre como el, pueda vivir tan solo.

-No, últimamente la pasa viajando constantemente, pero al parecer ya no estará solo…Ahora Deborah parece estar dispuesta a compartir su mundo...ellos se aman!- exclamo con un dejo de tristeza

Transcurrió un mes más y las cosas seguían igual, se veían esporádicamente. La oficina estaba progresando a pasos agigantados. Terry seguía apoyando en los gastos de pagos de empleados y los clientes para adquirir pautas publicitarias se hacían más concurrentes. Nuevas pautas para promover la ropa de verano estaba siendo llevada a cabo para la esperada temporada, lo que le dejo al dueño jugosas ganancias.

-Candy, ha sido un éxito total. Se han vendido todas las prendas veraniegas. No cabe duda que las mujeres adoran estas piezas!

-Si, a muchas mujeres le encanta presumir sus cuerpos y la mejor ocasión es con trajes muy provocativos

-Por cierto me gustaría verte algún día con uno de ellos puesto...el más sexi... "Tienes un trasero delicioso!"- susurro

-Cuando quieras me lo pondré.- menciono coquetamente y mordió el lóbulo de la oreja cuya caricia le enviaba señales peligrosas. Pero no era el lugar. Ya habría tiempo para desquitarse de la tortura vivida.

-Dios! No me provoques ahora! Que no podré hacer nada!

Otro mes más y el día de la celebración del contrato matrimonial llego.

Sin embargo Anthony en la semana anterior

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-Se puede saber a quién esperas?- pregunto Terry que llegaba al estacionamiento por la Rubia y se encontró al Rubio.

-No es de tu incumbencia!

-sí que lo es, cuando la persona en cuestión es mi prometida.

-Tu prometida? Oh si….vaya tu prometida!- exclamo sarcásticamente y una sonrisa burlesca se escapó.

-Cuál es el motivo de tu burla?- se acercó de manera intimidante hacia el Rubio- ¿Acaso tengo la cara pintada como un payaso?

-Bueno no dije eso, pero de tu boca salió. Estas haciendo el ridículo de tu vida, creyendo que ella te ama. Me sigue amando a mí aunque no lo quieras aceptar. Ya me di cuenta los términos de su boda. Ahora estoy seguro que ella….

-CALLATE!- le dolía reconocer que así era- NO ERES NADIE PARA CUESTIONAR NUESTRAS DECISIONES!- Sintió deseos de partirle la cara al fulanito muñeco de pastel, pero se contuvo. -SERA MEJOR QUE TE VAYAS, PORQUE NO PERMITIRE QUE TE LE ACERQUES.

-Que lo decida ella!. Mira allí viene! Por qué no haces la prueba.

-¡NO TENGO QUE HACER NINGUNA PRUEBA!-Exclamo lleno de ira.

-Se puede saber qué haces aquí Anthony, creí haber dejado todo claro!- expreso candy en tono de molestia- no deseo hablar contigo si es a eso que se debe tu desagradable visita.

-Solo serán 30 minutos! Candy, no te quitare más tiempo

-30 minutos, es mucho tiempo?- Terry reía por lo bajo, risa que no tardó mucho en desaparecer- pero...está bien!...te daré esos 30 minutos que espero sean los últimos.- el Rubio asomo una sonrisa burlesca en dirección al castaño- Terry! Espérame en tu casa.

-Te esperare en el auto!

-No es necesario!, por favor espérame en tu casa.

Pasaron los 30 minutos, paso una hora y fueron dos horas en los que Candy tardo en llegar a casa de Terry.

-Candy no se dejara convencer de ese Idiota!- susurraba nervioso- ella es mucha mujer para ese imbécil!.- Terry tenía miedo que una semana antes del matrimonio Anthony le hiciera cambiar de parecer.

-Terry!. He vuelto!

La había visto llegar y minutos antes tenía decidido declararle su amor, decirle que estaba enamorado de ella, que cada dia se consumía lentamente, que sus celos lo estaban matando pero luego desistía de cometer esa estupidez, podría ya no casarse. ¿Para qué hablar? Para que se burle mí? Mejor seguiré ocultándolo!...nunca sabrá cuanto la amo!.

-Aquí estoy!, en la cocina. Estoy preparando una pasta deliciosa que estoy seguro que te gustara. Supongo que estas hambrienta?

-Sí, tengo mucha hambre!...esto se ve delicioso!- se acercó para observarlo- tu si sabes cocinar Terry, eso huele divino.

-No soy un experto, pero cuando Salí de Inglaterra para radicarme en Nueva york viví mucho tiempo solo, me independice de la familia de mi padre y me forje con mis propios esfuerzos.

-Viviste mucho tiempo separado de tu madre?

-Sí, mucho tiempo, pero no le guardo rencor!... sus últimos días la pase a su lado y me pidió perdón por permitir que me alejaran de ella.

-Me imagino su sufrimiento!.. Debe ser muy terrible y doloroso el separarse de un hijo! Yo me moriría!.- Terry entonces pensó que sería maravilloso que ellos pudieran tener uno, dos o quizás tres hijos, que llenaran su casa de amor y armonía. Hijos de ella, hijos del amor.

-Candy…..nunca has pensado en tener hijos?- pregunto sopesando su respuesta

-Sí, claro que lo pensé, pero ya sabes…

-Te vas a negar a la posibilidad de ser madre algún día? No crees que ha pasado suficiente tiempo para que tu hayas superado todo?, deberías abrirte a la oportunidad de amar de nuevo. No permitas que la amargura consuma tu alma y tu corazón!.- Lo observo fijamente y no entendía que le quería decir. ¿Acaso con él? Obviamente no, serían hijos de un acuerdo, no tendría hijos de un acuerdo negociable.

-No lo sé. Talvez cuando nos divorciemos encuentre el amor y vuelva a casarme y, entonces si, decida ser madre, pero por ahora...-Después de haber sido lastimado nuevamente cambio el tema a terrenos seguros.

- Y dime de que hablaron Anthony y tú?

-Ah, pues lo mismo de siempre, que lo perdone…bla bla bla…el mismo cuento de ustedes cuando son infieles. Ya me está fastidiando demasiado… me estoy dando cuenta de muchas cosas...Oye te ha quedado delicioso todo esto arrogante Granchester.

Fin de Flash Back

Se efectuó el matrimonio sin contratiempos, sin obstáculos de ningún tipo. La transacción una más hecha en la vida de la pareja de empresarios, no habría fiesta ni invitados, solo los testigos para confirmar que una boda civil se había realizado.

Marido y mujer llegaron a ser, pero quería seguir viviendo como antes lo habían hecho separados cada uno en sus respectivas casas.

-Por favor preciosa, vente a vivir a nuestra casa!

-No, Terry, así estamos bien, nos mataríamos si viviéramos juntos. Mejor cada quien por su lado. ¡No insistas!

-Candy nuestros conocidos saben el motivo de nuestra boda, pero las demás personas no y no es correcto que vivamos cada uno por su lado, quiero que estés conmigo por favor!-"pretextos"

-Tienes miedo del que dirán? Vivimos en pleno siglo 21, crees que eso es hoy en día importante. Cuantas parejas viven así? Muchas.

-No, claro que no!, pero no sé a qué le temes!

-Temer, yo? A nada por supuesto…. ¿que podría ser?

-No sé, dime tu!- estaban en la recamara de Candy pues Terry insistía en que tomara sus maletas y se mudara a su casa- vamos prueba con unas semana y si no te agrada la convivencia regresas y no pasa nada.

-Está bien- resoplo dándose por vencida- déjame recoger mis cosas algunas de aseo personal y algunos trajes, en tu casa ya tengo algunos así que serán pocos.

-Quien es esa linda niña Candy? la del cuadro.

-Ay Terry, gracias por el cumplido….obvio soy yo.

-Tu?, pero si estas llena de pecas! Como es que ahora no tienes.- se acercó a ella para mirar fijamente su rostro.- puedo ver algunas, pero apenas, son tan imperceptibles.

-Sí y con el maquillaje se difuminan completamente.

-Entonces fuiste... pecosa!

-Terry!, no me digas así…..ya no las tengo…no soy una niña

-Me encantaría que las tuvieras, me comería todo ese universo de pecas y las besaría una a una.

Terminaron de arreglar las maletas y se fueron a casa. Candy se llevó su auto y hablo con máximo y los demás empleados.

La semana termino y todo había resultado bien, así que harían la prueba de otra semana más, se compaginaban y entendían sexualmente que cuatro meses pasaron sin novedad alguna. Terry hasta el momento ya no tenía sus saliditas y Susanna había resentido su abandono hasta que un buen día la puso en su lugar. Terry se encontraba en los foros porque vería las grabaciones de una película que se rodaría a finales de año. Se encargó de supervisar los equipos, pues ya necesitaban mantenimiento o bien si había que comprar nuevas adquisiciones delego en Robert lo que se necesitara.

-No dudes Robert en comprar lo que se necesite. No podemos escatimar cuando esperamos que esta filmación sea de buena calidad.

-Claro Terry, yo te hare saber los movimientos que realice. Todas las transacciones que haga. Te tendré listo un informe detallado, facturas en fin.

-Bien, entonces me retiro.- no dio cuatro pasos cuando la Susy se le abalanzo.- ya en días atrás se había enterado que Terry se había casado. La noticia no fue planada en ningún periódico, pero se había corrido la información.

-Terry, Terry

-Por favor Susanna!. .que pasa?- quito discretamente los brazos que la mujer había puesto alrededor de su cintura encarcelándolo

-Terry, porque te has casado?, pensé que entre tú y yo...

-Otra vez con lo mismo...Susy yo nunca te prometí nada!. Así que por favor no me hagas estas escenitas de mujer dolida porque no te queda para nada.

-Por qué eres tan grosero?...yo…

-Por favor no!….no me hagas esto Susanna!. No más!. Si quieres conservar tu trabajo lo mejor sería que te mantengas alejada de mí, lo más que puedas.- Terry se retiró dejando a la mujer dolida, pero era la verdad, Terry nunca le propuso nada, unos besos dados en medio de su borrachera, no significaban nada, bueno al menos para Granchester que cuando lo hacía... pensaba que era ella, si pensaba en que era Candy, la única mujer que verdaderamente ama.

Todo marcha perfectamente para Candy. Su empresa se rescata favorablemente gracias a la sociedad por medio de su matrimonio con Granchester. Se les veía tan juntos y "enamorados" que era posible que entre ellos haya renacido el verdadero amor, bueno al menos eso se pensaba. No conocían lo que se cocinaba a puerta cerrada. Si bien ellos se compenetraban sexualmente y quizás en otros aspectos,. Terry a su vez seguía siendo el mismo hombre atento y cariñoso, pero aun no le declaraba su amor.

Una invitación llego para asistir a un evento social que se realizaría para la reunión de grandes empresarios. El castaño era uno de los invitados a dicha gala. Obviamente su esposa tendría que acompañarlo.

-Espero que vayas conmigo esta noche! Es necesario Candy, sé que no te gusta asistir a este tipo de reuniones y te aseguro que yo tampoco lo hago de buena gana, pero debemos ir. Es un compromiso que se adquiere como empresarios.

-Ya te he dicho que sí, Terry… allí estaré...- recostada en la cama se encontraba, entonces se acercó para estar junto a ella. -Aunque me sienta cansada, pues el movimiento en la Empresa ha estado excelente, gracias a ti.

Con su pulgar acariciaba las mejillas de su Esposa quería decirle tantas cosas, pero todas se quedaban trabadas en su garganta.

-Y tu Terry?.. Como va todo?

-Muy bien…. Diría que perfecto!. Las cosas marchan sobre ruedas

-Me alegro mucho por ti!...- tomo las manos del hombre y las llevo a su rostro. Luego se abrazo al castaño- Sentía protección en esos fuertes brazos como nunca antes.

Listos para asistir a la fiesta ofrecida para los grandes empresarios del país, era una fiesta muy importante, en esta se reunían también las instituciones de beneficencia con el objetivo de procurar algún beneficio monetario.

Candy iba elegantemente vestida para la ocasión. Vestido obtenido de la empresa de su Esposo un diseño exclusivo especialmente para su mujer. De ensueño, así era candy. Portando un vestido verde con corte arriba de sus rodillas dejando al descubierto sus bien torneadas piernas, el vestido de talle princesa y escote cuadrado adornado con una cinta blanca debajo de su busto, simplemente una belleza fresca y natural. Su esposo tan hermoso y galante vestido de etiqueta, una visión que a Candy le robo la respiración, reconocía que su marido era endiabladamente atractivo y ella era la envidia de las mujeres. Entonces una punzada de celos llego a su ser y sintió algo inexplicable al reconocer que muchas mujeres...-Bah, deja de pensar en idioteces Candy!

Había mucha gente y caminaba del brazo de su Esposo. Hasta encontrarse a escasos pasos con Albert y Deborah que los esperaban.

-Buenas noches Albert, Deborah!

-Hola Terry!, Candy! ¡Qué bien se ven ustedes….caramba, les asienta muy bien el matrimonio.

-Gracias Albert

-Amigo!, nos ubicamos en nuestra mesa?

-Sí, claro los estábamos esperando!. Mira es aquella la escogí alejada del bullicio

Tomaron sus respectivos lugares, pidieron de tomar y la conversación giró en torno a los excelentes negocios. Albert le comentaba sobre las enormes ganancias en sus empresas independientes y el castaño a su vez de una recién adquirida sociedad en una Empresa dedicada a la crianza de caballos.

-En serio Terry? Qué bueno…es magnífico, a ver qué día vamos a ver tus puras sangres.

-Por supuesto! Sabes bien que los caballos también son mi pasión.

El ambiente era ameno y Candy la estaba pasando tan bien, pero no siempre las cosas son las que uno espera, de pronto a la entrada de la gran puerta hacia su llegada Aquella falsa mujer. Su mirada como dardos asesinos se clavó en la humanidad de la pelirroja, que no tenía idea de que candy se encontraba en el lugar. El hombre a su lado la tomaba del brazo y tras ellos Niels Lagan. Los tres llegaron a la mesa. La mujer entonces se sorprendió por la presencia de la Rubia, pero equilibro sus emociones y como si nada había pasado en antaño se presentó a los demás. Los únicos que no la conocían era el matrimonio Granchester, según. Su rostro pálido, no podía hablar y la mujer con toda desfachatez

-Buenas noches a todos!- saludo adelantándose a su Esposo y con una penetrante mirada hacia la Rubia.

-Buenas noches Elisa….mira! te presento a los Señores Granchester Candice y Terence Granchester.

-Oh,- "así que te casaste Candy" (pensó)- mucho gusto!. Le presento a mi Esposo James Cheshire

-No sabía que tenías una sobrina también Albert!- exclamo Terence.

-De hecho no es así, bueno no les había hablado de Elisa, porque ella ha sido independiente y pues nunca ha estado bajo mi tutela.

-Entiendo!

Siguieron conversando sobre otros asuntos

-Disculpen! regreso enseguida.- dijo Elisa

Candy no resistió el impulso de ir tras ella

-Quien lo diría!, Nunca pensé volver a verte …con que te casaste, Elisa?. Ahora entiendo el por qué Anthony ha vuelto a buscarme!... ¿lo dejaste?

-Ja ja ja , con que ese estúpido ha vuelto por ti? Eh? Ese estúpido imbécil nunca entendió que el necesitaba una mujer como yo, que lo hiciera sentir un hombre de verdad, no una….

-CALLATE! -No puedo entender tu descaro. Dijiste ser mi amiga y te considere la mejor por no decir la única y todo para acostarte con mi novio!. Yo creí en ti, me hiciste creer en tu amistad en que podía confiarte mis cosas….¡pero me traicionaste!

-Ya lo sabes no? Desde hace tiempo lo sabes. Tu novio me gustaba y entonces me propuse quitártelo y lo conseguí… ja ja ja , que fácil fue engañarte!. Tenía que estar cerca de Anthony. Cuando supe que se iba a casarse contigo me jure que no lo iba a permitir. Además yo no le era indiferente y como te has dado cuenta no me costó mucho hasta al punto de decirme que me amaba en su propia cama.

-ENTONCES LE TENDISTE UNA TRAMPA?¿ POR QUÉ ELISA? ¿QUÉ TE HICE PARA ENSAÑARTE CONMIGO DE ESA MANERA? POR QUÉ ME ODIAS?.

-Digamos que adelante la película para que tú supieras con quien te ibas a casar. Candy deberías agradecerme! a estas alturas estarías casada con un hombre que no vale nada.

-Los dos me dan asco! Como pudieron!. Son un par de malditos falsos!

-Ahora veo que te has casado y con qué monumento de hombre….Dios! es un divino adonis, perfecto para una mujer como yo. ¡Me imagino montando ese macho!

-NO TE ATREVAS A METERTE CON MI ESPOSO, ME OYES? NO TE LO PERMITIRE!...DEJANOS EN PAZ.

-NUNCA… NUNCA ME OYES….. NO SABES CUANDO TE ODIO CANDY!...siempre has tenido a tus pies a los mejores hombres, en la universidad todos los chicos te miraban solo a ti… he tenido que conformarme con ese estúpido que tengo de marido. Un tonto manipulable.- espeto la mujer furiosa.

- Y que culpa tengo yo? por Dios Elisa? Tienes un marido que a pesar de quejarte, te da todo lo que quieres? o me vas a decir que eso no cuenta o no es importante … si algo conocí en ti y con seguridad no me equivoco, es tu ambición, el dinero siempre te ha movido.

-Por supuesto que sí, es evidente. No iba a soportar un matrimonio si no hay dinero de por medio.

-Por qué desististe de Anthony, si tanto lo amabas, porque entonces no están juntos?

-Por qué va ser?…ese tonto imbécil sigue enamorado de ti….Me alegro mucho que otro le haya ganado la partida. Ese marido que te buscaste Candy sí que es un macho. Santo Dios! me imagino como sería estar entre sus….- fue interrumpida bruscamente.

-Yo que tu actuaria con inteligencia Elisa, no vaya a ser que tu "Tonto Esposo" como tú le llamas se entere de tus calenturas y te deje sin un solo centavo…. ¡No me imagino a Elisa Cheshire sufriendo por dinero! eso sería algo tan…. caótico, que me encantaría ver….. Así que estas advertida querida!...….¡No te metas con mi marido!. Te puede pesar…y no estoy jugando.

-Tu a mí no me amenazas…Ya veremos quien ríe de ultimo…. querida!

Candy se alejó del lugar dejando a Elisa destilando veneno. De regreso a su mesa pensaba en la falsedad de la mujer, nunca imagino que aquella dulce y bondadosa compañera de universidad haya resultado ser toda una arpía. Obviamente dos meses de amistad no era suficiente tiempo para haberla conocido, pero ella por su soledad, la acepto sin miramientos. Ahora comprendía las palabras de Albert "la soledad a veces es mala consejera" cuan cierta resultaron esas palabras. Cuando uno se siente triste y solo se vuelve vulnerable y la gente se aprovecha.

-Disculpen la tardanza!, Pero es que me detuve viendo el jardín y los alrededores del salón.

-No te preocupes Candy!...estas bien?- pregunto Albert al ver el rostro pálido de la muchacha.

-Que pasa Candy, preciosa?

-No, es solo que creo que el bullicio y la presión provoco un poco de tensión en mí, pero no es nada. Es la falta de costumbre a este tipo de movimiento.

-Tendrás que acostumbrarte candy, porque tu Esposo siempre asistirá a este tipo de Eventos sociales.- comento Niels y Albert le secundo.

-Es verdad! Ahora mi querida Deborah también tendrá que hacerlo!- la asistente publicitaria le sonrió a su hermoso novio.

-Me alegro mucho por ustedes, verlo así juntos. Tu Albert te mereces lo mejor del mundo y tu Deborah, siempre has sido incondicional conmigo, estuviste en las malas temporadas ustedes dos me han demostrado que si hay personas en las que sí, se puede confiar. Creo que…. ahora en adelante los considerare mis verdaderos amigos.

-Nunca lo dudes Candy!- exclamo Deborah y el hermoso rubio agrego- siempre puedes contar con nosotros.

-Gracias!

-Y donde está tu hermana Niels?- pregunto Albert al ver la inquietud de James – creo que está siendo una desconsiderada con su marido!

-Ay, Albert Elisa siempre ha sido así!... yo no me extraño de su comportamiento, pero vi que iba en dirección al baño de tocador. No te topaste con ella Candice?

-Eh…no…no la vi.

La pelirroja a la distancia desde el escalón más alto observaba el movimiento de todos los invitados. El estar cerca de James le asfixiaba, el hombre un tipo buen mozo de 35 años con mucho dinero y posición, realizador de grandes negocios, pero para Elisa resultaba el hombre más aburrido que existía en el planeta. Su seriedad y falta de emociones provocaban en la pelirroja ganas de dejarlo todo, pero recordaba que el dinero era su vida…Si, odiaba reconocer que "la estúpida de candy" tenía razón en algo." Debía de andar con mucho cuidado, porque podría perderlo todo". Desde lo alto observaba los movimientos de Granchester- Debo admitir que esa maldita tiene suerte con los hombres. A ver cuánto te dura Candy"- Después de un buen rato apareció con su copa en mano y una sonrisa malévola que solo Candy podía descifrarlo. Sabía que le había declarado una guerra silenciosa.

-Elisa, amor dónde estabas?

-Conociendo el lugar y saludando a una vieja amiga, querido!

-Una amiga?...me alegro mucho que retomes tus amistades!. Ya que tanto me reclamas que soy un aburrido empedernido.

-James! dirán que soy una desconsiderada contigo!- exclamo fingiendo indignación.- claro que no me aburres amor, es solo que….

-Olvídalo querida!- y en un susurro cerca de su oído- no tiene caso que lo niegues.

La fiesta transcurrió y finalizo como se esperaba. Tanto los grandes empresarios que habían realizado sus donativos como los mismos receptores se mostraban satisfechos. Había sido un éxito maravilloso y rotundo. Alrededor de las 10 de la noche, los Granchester se dispusieron a regresar a su hogar, victimas del cansancio se dirigieron directamente a su lecho matrimonial.

-Candy!

-¿Qué quieres Terry?

- Que sucede? Por qué estuviste callada en la recepción? Todo el tiempo estuviste ausente.

-No tenía ganas de hablar!. Qué problema hay con eso? Por favor déjame dormir!

-Al menos ponte el pijama! No iras a dormir con todo eso puesto?

-Es verdad! Ni siquiera los zapatos me he quitado!- exclamo - mejor me daré un baño, necesito relajarme! Siento el olor de tabaco y licor aun impregnado en mis ropas.

Después de varios minutos. Se escuchó que la puerta corrediza del baño era abierta lentamente

-Terry! Me has asustado!- se encontraba con su cabello mojado y su cuerpo enjabonado.

-Por qué no me invitaste a bañarme contigo? Nunca hemos estado aquí. Sería una extraordinaria experiencia, no lo crees?- arguyo de manera insinuante y con su mirada oscura.

-Terry!. El baño no es un lugar cómodo para eso! Eres un insaciable sabes!- Exclamo Candy y su mirada lo incitaba.

-¿Que de malo tiene que desee a mi Esposa?- abrazada por la espalda y las manos del castaño masajeaban los senos y los pliegues de su intimidad, caricias que mandaban descargas eléctricas a su cerebro pidiendo y deseando a gritos que la tomara allí mismo. Entendió su requerimiento con tan solo una mirada y el ofrecimiento de sus pechos a la boca del hombre.

-Terry!, Terry!

-Por favor pídeme que lo haga!...pídemelo!

Ella no dijo nada, pero con sus acciones lo decía todo. Permitió que el castaño tomara una de sus piernas y la colocara alrededor de su cintura al tiempo que la apoyaba a la pared para poder hundirse en ella. Las caricias se hacían más excitante. Tomo su trasero y lo apretaba a placer mientras movía su miembro de tal manera que su destino fuera hasta el final del camino, sus senos seguían siendo devorados y un gemido placentero debido a un orgasmo ocurrido salió de la boca de su mujer. Repitió el proceso en posición contraria penetrándola en el mismo lugar hasta alcanzar juntos una armonía de gemidos excitantes. Se vertió en ella. Su miembro aún mantenía el tamaño activo, víctima del roce de la piel de su trasero. Lo tomo con sus pequeñas manos y lo acaricio lenta y segura, mientras sus miradas no se apartaban, entonces se perdió, se hundió en ese abismo, del cual ya no había retorno.

Ya acostados en el lecho fue el siguiente escenario y continuaron con la danza ya conocida.

Terry había entregado su corazón, para ella fue una noche más de sexo y pasión explosiva.

Una Semana después

Cada uno en rutina habitual, ella en la oficina y el en una junta de pequeños inversionistas que deseaban hacer negocios con Granchester-Ardlay & Asociados.

-Estudiaremos el caso- dijo Terry- debemos analizar muchos aspectos. Nuestro financiero les extenderá un informe completo sobre el funcionamiento de nuestra empresa. Si les parece entonces haremos negocios.

-Por favor dennos una semana! Sé que es mucho tiempo, pero queremos que estén claros –comento Albert dando por terminado la reunión.

Los inversionistas se retiraron prometiendo estar en contacto. Les interesaba tener negocios con Granchester, los asesores financieros ya estaban sobre la marcha para presentar un informe completo. La semana fue muy ajetreada, pero también muy productiva.

-Terry, hemos trabajo duro. No crees que nos merecemos unos días de descanso?

-Sí, supongo que tienes razón!, ¿Qué propones?- pregunto mientras terminaba con unas revisiones bancarias que deberían estar listas al final de la tarde.

- Que tal pasar tres días en mi casa de campo?, en Filadelfia Digo nos vendría muy bien!

-Me parece perfecto Albert .Hablare con Candy ojala y pueda adaptar su horario.

-Entonces no se diga más, consúltalo con Candy y me confirmas para hablar con los empleados y tengan todo listo.

-En serio Terry?. Claro que me agradaría pasar unos días en el campo. A mí me encanta….el olor de la hierba, los árboles, pero…..

-Que sucede?

-Seguramente Albert se llevara a Deborah y entonces en quien voy a delegar funciones?

-Candy los demás son capaces. Todos te han demostrado lo profesionales que son. Tú sabrás a quien escoger, solo serán tres días….por favor!

-Está bien!. Ya sé a quién tengo en mente.

Y llego el día en que debían viajar. Cada quien por separado. Candy había dejado en muy buenas manos la empresa, además el descanso era a partir del viernes, sábado y Domingo era nula la demanda y los pendientes los había dejado listo. Dos horas después se encontraban en el lugar. Una casa hermosa y preciosa los esperaba.

-Hemos llegado Candy! mira allí esta Deborah!

-Que hermoso lugar!-Exclamo

-Hola muchachos!, Albert y los demás los esperan!

Sorpresa desagradable para Candy. Elisa estaba entre los invitados!- No puede ser otra vez aquí?- su pregunta fue un susurro ahogado. La molestia de Candy ya no era por Anthony, no, esa ya no era su molestia.

-Buen día a todos.

-Buen día chicos, pero por favor pónganse cómodos, Estan en su casa. Quiero que la pasen bien y que disfrutemos de este fin de semana en calma relajados y lejos del bullicio de la ciudad.

-Gracias- contestaron al unísono

-Bueno, son las 10 de la mañana, no sé si las chicas desean hablar cosas de mujeres. Porque yo me llevo a estos hombres a tomarnos unos tragos mientras esta listo el almuerzo, que dicen?

Candy no miraba de buena gana el ofrecimiento de Albert, ¿De qué hablar con Elisa?, de la manera en cómo quiere entrometerse en su relación?. Candy pensaba- "Si con Anthony lo consiguió, cuanto más con Terry que no siente nada por mi"…Dios, ¿pero que estoy diciendo?...no debería importarme si siente algo o no, pero….

-Candy, Elisa! les parece si vamos un rato a la piscina?

-Sí, yo…me iré a poner mi traje de baño, al menos quiero tomar un poco de sol, mi piel está muy pálida- Comento Candy

-Me parece buena idea! Y tu Elisa?

-Sí, enseguida las alcanzo!

Las chicas salieron con sus trajes. Hermosos cuerpos. Elisa era una mujer muy bella dueña de una bonita figura, razón por la que se siente con tanta seguridad de hacer caer a cualquier hombre y ahora su obsesión se volcó hacia Terence Granchester.

Continuara...


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