Esta historia es una historia con escenas de pasion. Si hay personas susceptibles o que sienten ofensa a este tipo de escenas por favor abstenerse de leerlas.
-Susy, ahora si me vas a decir que es lo que paso? Pensé que habías vuelto con tus papas y que no te despediste de mi!– pegunto Mary cuando la visito en su departamento- Supe que el jefe Granchester te despidió! Me puedes decir que es lo que hiciste?
-Haz de creer que llego hasta ese punto? Todo porque su mujercita nos vio besándonos!. Esa mujer me lo quito. Terry era mio!
-No puede ser!. Susanna! Solo en problemas te metes, mujer!. Como vas a hacer eso?
-Bueno, no pensé que llegaría esa tonta- comento molesta y una media sonrisa de satisfaccion escapó.
-Pero y entonces él?
-Lo tome desprevenido!. Le estampé un beso …..Se enfureció tanto que me despidió y se fue tras ella…maldición
-Y que esperabas? ¿Que se fuera contigo y te pidiera consuelo? Es obvio su reacción.
-La felicidad no les durara mucho!.
-A que te refieres Susanna. Para ya con eso. Tu obsesión por Terence es enfermiza. Por favor!. Hay muchos chicos que se mueren por ti, que desearian que tu los tomaras en cuenta, pero sigues aferrada a un hombre casado.
-No sé qué voy a hacer Mary, no tengo trabajo y el dinero se me está acabando!
-Entonces tendrás que volver con tus padres. Todo lo echaste a perder por tu capricho, por tu inmadurez.
-Eso jamás! Prefiero mendigar que volver con ellos. ¡Se burlaran de mi al saber que fracasé!.
-Entonces que haras Susy?. ¿Como haras para seguir pagando este departamento? . Vente conmigo y busca un trabajo.
-Yo...lo pensare.
Después de ver las Fotografías, unas ganas de deshacer todo a su alrededor se apodero de su cuerpo. Estaba cegado por los celos y la ira de saberse traicionado, sin embargo se contuvo haciendo un plus esfuerzo.
-ME PUEDES EXPLICAR QUE SIGNIFICA ESTO?- tiro el puñado de fotos sobre la cama. Ella, con sus manos temblorosas por ver su semblante, tomo las fotos y se asombro al observarlas. Las imágenes la retrataban con Anthony desde que estaban en el estacionamiento, cuando subió a su auto, cuando estaban en la cafetería y la tomaba de las manos, pero habia una, si una que la retrataba cuando Anthony besa su mejilla.
-Terry, no... no es lo que parece!, en serio, debes creerme!… estas fotos...esa nota es una falsedad!
-ENTONCES QUE DEBO CREER? -QUE DEMONIOS HACES CON EL?. ¿POR QUE? MALDICION CANDY...CLARO... MIENTRAS EL MARIDO ESTA DE VIAJE ELLA SE REVUELCA CON SU AMANTE! ACASO AHORA SI CONCLUISTE LO QUE NO PASO AQUELLA VEZ?- una bofetada se estampo en la mejilla del castaño.
-NO ME HABLES ASI TERRY...NO SABES LO QUE DICES!…. NO HE HECHO NADA MALO! NADA! ESTO ES UN MAL ENTENDIDO!
-SI NO ES NADA MALO, ¿POR QUE ENTONCES LO OCULTASTE?. POR QUE NO ME DIJISTE SOBRE ESE ENCUENTRO? ¿QUE CREES QUE PUEDO PENSAR?
-TERRY, SI ES VERDAD LAS FOTOS, PERO NO ES...
…..NO QUIERO ESCUCHARTE MAS, Y YO, CREYENDO EN TUS MALDITAS PALABRAS DE AMOR.
-NUNCA TE HE MENTIDO CON ESO! PERO SI NO QUIERES CREER ESE ES TU PROBLEMA!- Espeto llena de furia dandole la espalda.
-MEJOR ME VOY, NO QUIERO ESTAR UN MINUTO MAS AQUÍ!
-A donde vas Terry? Terry...- la mujer corrió y lo tomo del brazo tratando de impedir su salida- Por favor Terry no te vayas!
-SUELTAME!- se solto de su amarre...Dormiré en otra habitación. No quiero estar al lado de una mentirosa.
El castaño salio tirando la puerta, azotandola con furia. abrio la puerta de la otra habitacion y de inmediato se lanzó a la cama.
-Terry, por favor ábreme tenemos que hablar. Todo es un malentendido Terry!. dejame que te explique
-VETE!...NO QUIERO HABLARTE!. NO QUIERO OIR MAS MENTIRAS.
Candy se dio por vencida. Terry no abriria la puerta, menos hablaria. Despues de 20 minutos regreso llorando a su habitación. Lamentaba mucho no haberle contado a Terry sobre ese encuentro que, aunque no habia nada malo en tomarse un café con un antiguo amor, estaba claro que la mente de Terry no lo podía digerir, celoso hasta los tuétanos, difícilmente lo podria aceptar. Trataban de dormir. Terence penso por un momento en regresar a ella, pero se sentia dolido, ella no le habia confiado ese encuentro. seguian sin poder dormir, les era imposible y el orgullo de Granchester era mas grande que el mismo. A la mañana siguiente candy descendía de las escaleras, vestía elegantemente con su traje de ejecutiva y su cabello recogido dejando su cuello libre y con un maquillaje suave casi natural que mantenia su frescura. Se miraba realmente hermosa. No había terminado de bajar cuando a la vista apareció el guapo y hermoso castaño vestido impecablemente con su traje de saco, pantalón y corbata, sería un suicidio no verlo. Le falto la respiración ver a ese hombre caminando perfectamente, pero el, sabiendo que ella lo observaba no se dio por aludido y la ignoro completamente. pero no era cierto, la habia observado sin que se diera cuenta y le recordo cuando la conocio vestida de esa manera y en sus adentros sonrio al pensar que ahora estaba casado con esa hermosa mujer, sin embargo su enojo no habia desparecido. Ella que sintio su indiferencia y tratando de hacer menos tensa la situación le hablo:
-No vamos a desayunar Terry?, prepare algo rápido.
-No, no tengo tiempo! hazlo tu, yo debo irme!
-Terry ayer no cenaste y ahora no desayunas, eso no es bueno. Te puedes enfermar!
Le lanzo una mirada fulminante- Ah sí? Te preocupa eso?- luego sonrio cinicamente
-No preguntes tonterías!, claro que me preocupo! Eres mi Esposo. Terry, por favor mi amor. No sigas enojado conmigo!- se acercaba a el, pero mas se alejo-. No te dije nada porque sé que te pondrías así de este modo. Te juro que entre nosotros no pasó nada.
-Basta ya! Probablemente sea cierto lo que tú dices, pero me lo ocultaste.
-Terry, no crees que estas llevando demasiado lejos todo esto? Solo fue algo inesperado, sin importancia. Anthony se despedía.
-Algo inesperado?- pregunto con el ceño fruncido. -Si esas fotos no llegan a mí, me lo hubieras contado Candy?- su silencio le dolió- Ya veo que no.
-Porque no es de importancia!. Esa persona que envió esas fotos pretende separarnos, pero….- fue interrumpida bruscamente
-Y quizás lo logre, pero sería por tu culpa. Por tus mentiras!. ¿Que quieres que piense por Dios?
-Terry! como siempre exageras! Esos malditos celos solo te hacen ser una persona insegura.
- Tu me das esa inseguridad... Contéstame algo: Si la situación es contraria y fuese yo el de esas fotos ya sea con Susanna o con Elisa, que pensarías? Me creerías y me perdonarías? ¿pensarias que solo fue algo amistoso?- quedo en silencio- vamos contestame!
-Es distinto!
-Por qué? Por mi fama de casanova? Puede que sea un punto que no me favorezca si fuera el caso que yo no haya cambiado, pero tú?….tuviste una relación cercana a el,….sí que es distinto.
Su silencio se hizo eterno
-No tengo más tiempo para hablar contigo Candy….adiós!.- no hubo desayuno, ni beso de despedida.
Terry no le perdonaba que le haya ocultado su encuentro con Anthony porque sabi lo que fue en su vida y recordaba las veces en que ella se sintio herida por el. Recordo lo mucho que le costo hacer que ella abriera su corazon para que el pudiera entrar. De pronto una vocecilla replico en su interior- "pero es a ti a quien ama ahora, tonto! no puedes pensar la semejante estupidez de lo contrario"…- no, no puedo perdonarla!.
Ante todo cumplian con sus compromisos y La ley del hielo se establecio. Terry seguía durmiendo en la otra habitación y Candy se daba cuenta que a veces llegaba un poco tarde. A la mañana siguiente todo igual no desayunaban juntos, Terry se iba antes y simplemente no se miraban.
Una noche lo espero porque necesitaba que las cosas volvieran a ser las mismas de antes, pero el, su orgullo era mas fuerte y no le permitia siquiera verlo.
-Terry, Terry, antes que te metas a tu habitación necesito hablarte, por favor amor, es necesario...no me ignores!
-Que quieres ahora? Yo ya no quiero hablar de lo mismo. Estoy cansado!
-No podemos seguir así. ¡Hay que poner un alto a esta estupidez, Terry!
-Estupidez?
-Sí, actúas como un niño, te he explicado las cosas y tú ...
-Y que quieres que haga? Que te aplauda? Que haga una fiesta y celebre que mi esposa mientras yo estaba de viaje se citó para verse con su antiguo prometido?
-Que no es así, maldita sea!...No...
Se retiró dejándola con la palabra en la boca. Entro a la habitación y no salió hasta el dia siguiente. La misma rutina antes descrita, indiferencia y más indiferencia.
-Dios! Que hombre tan testarudo!, No entiende de razones, se que hice mal, pero ¿Por que tuve que enamorarme de alguien como el?- susurro
Así pasaron dos días y dos noches más y Terry llego con….. ¿Aliento a alcohol? Y pintura de labio en el cuello de su camisa.
-Qué significa esto Terry? estas tomado y ahora con esto?- dijo señalando la mancha de labial-¿ Por que me haces esto?...
-No es tu problema!
-Esto si no te lo voy a soportar!
Se encerro en la habitación y no salió más.
La mañana siguiente Terry bajo y echo un vistazo queriendo encontrarla, pero no la vio y dio por hecho que se habia ido muy temprano a la Empresa. El dia transcurrió sin novedad alguna. De momentos pensaba en ella y en su comportamiento. Recordo que le habia reclamado por su incidencia al Alcohol, pero no estaba ebrio. Tambien recordo a la mujer que se le acerco y que atrevidamente dejo un beso de sus labios embarrados de labial. Sabia que si Candy se enteraba tendria serios problemas, pero tan enojado que aun estaba que no le importo. Entonces supo que estaba mal todo lo que estaba haciendo. Ella no se merecia ese trato, no...Su Candy tenia razon, las cosas las habia llevado lejos. "Maldito orgullo"... Regreso a la casa, pero ella no salió. Entro a su habitación y no escucho nada cuando normalmente ella era muy ruidosa. Pensó que quizás ella dormía. Paso otro dia mas y no la vio ni por la mañana ni por la tarde. Nina subía hasta que ellos se retiraban, ya que por deseos de Candy habia decidido prepararle el desayuno a su marido dejando que Nina despues se ocupara de la casa. Por esa razon ni Terry y mucho menos Nina se había dado cuenta de nada. Obviamente Nina no sabía que sucedía entre ellos.
-Señor necesito hablarle de algo, quizas parezca una metiche, pero...¿la señora esta de viaje? lo pregunto porque si es asi, entonces vendre como lo hacia antes para prepararle su desayuno.
-Como dice?
-Señor…lo digo porque no esta la maleta grande y no esta su ropa. Hace tres dias lo note, pero no me decidia a preguntarle.
Sintió un escalofrió- oh sí...- mintió- es verdad, pero no lo recordaba.
-Tres días?- Terry no podía creer lo que escuchaba, hacía tres días que Candy se había marchado…-Claro y que esperabas después de la forma en que la trataste? –maldijo por lo bajo su actitud.-"¡Hasta qué punto he llegado por este maldito orgullo!"
-Buenos días Señorita. Vengo por mis resultados.
-Sí, permítame su identificación!- la encargada buscaba el sobre que contenía los resultados médicos hechos dos días atrás. se habia sentido mal y para corroborar sus sospechas visito la clinica- Aquí tiene, por favor me firma el recibido.
Salió de la clínica y al llego hasta su auto, antes de entrar abrió el sobre y leyó "POSITIVO", si, los resultados dieron "POSITIVO" Candy Granchester estaba embarazada y tenía 10 semanas de gestación.
-¡Estoy embarazada!, oh, que felicidad, voy a tener un hijo... Terry! vamos a tener un bebe- su sonrisa llegaba hasta su mirada- que feliz soy…mi bebe, pero…. no le he importado en lo absoluto!. Han pasado tres días- dijo con tristeza.- de pronto sintió un leve mareo y se apoyó al auto cuando unas fuertes manos la sostuvieron.
-Candy, te sientes bien?
-Eh?, si, solo estoy un poco mareada…
-Ven, estamos cerca de esa clínica vamos a que te revisen!
-No…no es nada grave. Ya se me pasara!.. Solo quiero irme a casa y descansar.
-¿Qué puedo hacer por ti?...puedo llevarte a tu casa en tu auto luego regreso en un taxi.
-Oh, no, no te molestes, yo puedo regresar sin problemas, De verdad que puedo yo sola. Gracias…- de pronto otro desvanecimiento.
-No, Candy…yo no puedo dejar que conduzcas así! -Te llevare!, quieras o no.
-Esta bien...Te lo agradezco
-Insisto en que deberías ver a un médico Candy.
Subieron al auto
-Fue una casualidad encontrarte- dijo cuando ya emprendió camino- tenía que ir a la clínica que te indique, por unos exámenes de rigor, ya sabes rutinas.
-En realidad….estaba saliendo de la clínica cuando me encontraste.
-Ah, sí? Entonces tienes algún problema de salud?
-Realmente no. Lo que tengo es... normal.
-Normal? pues no sé a qué enfermedad le puedas llamar normal. Solo sé que existen enfermedades leves y graves, curables e incurables, pero enfermedades "normales", esas las desconozco.- dijo sonriendo y provoco en ella una sonrisa- Bueno al menos te he hecho reir.
….-"Estoy embarazada"- es eso lo que tengo Anthony. No es nada grave. Las nauseas en las embarazadas es normal.
-Ahora entiendo!... vas a tener un hijo!... Realmente me alegro mucho por ti. ¡Tendrás un bebe! – exclamo con una sonrisa débil.
-Hemos llegado! Gracias de nuevo por ayudarme Anthony.
-No fue nada Candy y por favor cuidate, descansa! no quiero causarte problemas con tu Esposo. Adiós!
En ese mismo instante sus lágrimas se fugaron y no pudieron ser detenidas. Su estado la hacía vulnerable y sensible
-Que pasa Candy? ¿Por qué lloras?. Bueno he escuchado que las mujeres cuando están esperando se vuelven muy sensibles- se abrazó al hombre- sea lo que tengas pasara.
-Terry!...Terry ha discutido conmigo. Ha sido un tonto que cree que tú y yo….En realidad esta es mi casa. Yo lo deje!
-Como? Pero… tú no puedes hacer eso y menos en tu estado. Ya veras que pronto se le pasara. Voy a hablar con el y aclarar las cosas. Tiene que saber que esta en un gran error ... por favor no te pongas triste, le hara daño al bebe.
-No, no Anthony, el esta cegado y no entiende razones. Ademas le hicieron llegar unas fotos de ese encuentro...
-Entiendo, pero aun asi debe saber que no has hecho nada malo!, he sido entonces el culpable de esta situacion, con mucha mas razon debo enfrentarlo Candy
-No lo sé… han pasado tres días y el no me ha buscado.
-Deja de pensar mas en eso. Vamos te acompaño dentro y por favor no te acuestes sin comer. Recuerda que ahora tienes que cuidarte doblemente. Ya no solo eres tú.
Luego de unos minutos Anthony salió de la Residencia despues de haberla dejado un poco mas calmada y habiendole prometido estar bien.
-SE PUEDE SABER QUE HACES TU AQUI?- pegunto con tono de suma molestia cuando se encontro con Anthony en la puerta.- Te dije que no te acercaras a mi Esposa, pero no has entendido!
-Te aseguro que no ha sido en afán de molestar…..No te voy a negar que aun la amo, pero entre ella y yo no hay nada. Ella te ama a ti. Eso lo he entendido y he comprendido muchas cosas mas. Te soy sincero…Me retiro y bueno no necesito decirlo, se que lo haras... cuídala!
Quizás tenga razón en que las cosas las ha llevado muy lejos. Penso en las palabras de Anthony y entro a la Residencia. Desde que decidio buscarla habia decidido pedirle perdon por su maldito comportamiento.
-Candy, Candy donde estas?
-Ah, eres tú? Que quieres Terry? ahora estoy muy cansada y quiero dormir.
-Solo quería cerciorarme si …..
-Si estoy bien? por supuesto que lo estoy, mírame!…que pensabas que me iba a desvanecer por ti? Que iba a llorar de por vida por los rincones y suplicarte?...no Terence Granchester. Esa candy no existe!. Así que puedes retirarte que todo está bien….. Adiós!- su respuesta fue dura, pero comprendia que se lo merecia, eso y mas.
-Perdoname preciosa, se que me he comportado como un imbécil y lo reconozco.
-Ah, sí? Que bien que lo reconoces Terence, ¡te felicito!…quizás en tu próxima relación lo pongas en práctica.
-Candy no digas tonterías!. Yo no tendre otra relacion.
Candy se dirigió a su recamara para ponerse ropa de dormir. Regreso despues de varios minutos -Que hacía Anthony aqui?
Ella ignoraba su pregunta- Vete Terry, quieres?
-Contéstame que hacia Anthony aqui? entonces pensare que...
Ya basta quieres! Por mi puedes pensar lo que se te dé la gana. ¡Ya me tienes cansada Terence Granchester….vete al diablo!- se acerco al ventanal a ver el cielo que estaba lleno de estrellas y asi calmar su tension.
De pronto un sobre llamo su atención del joven, se acercó lentamente y leyó el nombre de una clínica. Estas enferma Candy? Debía saberlo al menos no haría lo mismo de cuando pasaron tres días y ni enterado. Candy se detuvo al ver que el castaño observaba el sobre, lo tomo y lo abrió supo entonces de qué se trataba. Un examen sangre que decía en letras grandes "POSITIVO" "10 SEMANAS DE GESTACION" a nombre de Candice Granchester.
-Candy!, estas embarazada? - pregunto con el ceño fruncido.
-Te estas enterando no?- contesto despreocupada
El castaño fijo su mirada azul en la mujer, pero ella no quería verle a los ojos, sentía que al verlo se derretiría, por lo que opto ver a otro lugar, un punto en la nada.
-Mírame Candy!, por favor.
-Que? Ahora me vas a decir que ese niño no es tuyo? Solo falta que me cuestiones eso Terence Granchester.
-No, claro que, sería un perfecto imbécil si lo hiciera, pero al parece ¿tambien pensabas ocultarmelo?- se escucho con tono molesto
-Hoy me hice el examen y fue saliendo de la clinica que me encontre con Anthony. Me trajo porque estuve a punto de desmayarme. Gracias a el, estoy aqui sana y salva, porque no me dejo conducir en ese estado...ahora entiendes ¿Que es lo que hacia Anthony en mi casa?
-Perdoname amor...lo siento! no podria dudar que es mi hijo y no sabes que feliz me haces amor.
-Ah, qué bien entonces que no lo dudes, porque si lo hicieres te juro que en ese mismo instante te hubiese pedido el divorcio.
-No, eso no...Candy por favor regresa a casa mi amor. Dejemos ya esta pelea estúpida.- se acerco a ella rodeandola de la cintura
-Pelea estúpida? Quien fue el que me ignoro por días Terry?
-Te juro que no volverá a suceder. Esas fotos me nublaron la razón. Pensé miles de tonterías, perdóname por haber desconfiado de ti mi amor. Los celos me cegaron!.- ella acerco su cabeza al pecho de Su Esposo y escucho los latidos de su corazon. Amaba a ese hombre, que con solo una mirada la desarmaba por completo. Conocia el temperamento de fuego de su marido y ella queria quemarse siempre en esa hoguera
-Terry nunca debiste dudar! cuando te he dado todo de mí, bien lo sabes. No podria engañarte sencillamente porque te amo y no quiero perderte nunca, nunca. Además acepte tomarme un café en términos amistosos, Anthony se va de viaje en pocos meses a Europa. No tengo nada que ver con el…Yo en cambio he tenido que ver otras cosas, como por ejemplo la vez que llegaste con pintura de labios en el cuello de tu camisa, me puedes explicar? pensaria miles de cosas tambien!
-Me tome unas copas y una mujer se me acerco. Creia que necesitaba compañia al verme solo y de pronto me tomo por sorpresa. No sabes lo mal que me senti despues de eso, porque la impresion que te di...no me agrado en absoluto.
-Al parecer todas te toman por sorpresa eh?
-Candy, porque ninguna mujer me interesa!
-Lo ves, ademas tambien me tuve que aguantar a ese par sanguijuelas pegajosas que en mi propia cara me han dicho que….no se daran por vencida
-Has visto a Susanna?
-Si… me echo en cara que la despediste, como si es mi culpa que sea una Gusana resbalosa.
-Maldita sea!. Veo que no nos dejara en paz.
-Creo que esa mujer está loca!
-Entonces volverás a casa? No puedes estar aquí, menos en tu estado!
…Candy rodo los ojos -otro que cree que estoy enferma- susurro- Está bien! no le daré el gusto a quien haya sido la persona que envio esas fotos, que de seguro está esperando que nos separemos definitivamente…claro que si Terry…voy a hacer que esa mujer, porque estoy segura que es una mujer, se ahogue en su ira.
-Es decir que lo harás solo por eso?- solo recibió una mirada fulminante - vamos amor!. Luego mandare por tu maleta.
-No sabes cuánto sufrí estas noches sin ti Terry- dijo mientras se abrazaba a su Esposo y este depositaba un beso en los labios de ella- Me hiciste mucha falta!. Te extrañe tanto.
-Yo también te extrañe tanto! – se fundieron en un tierno beso- ¡Nunca vuelvas a irte!, ¡No me dejes nunca!
Partieron a la residencia Granchester
Su beso era cálido y profundo; deseaba estar nuevamente entre sus brazos, lo amaba como nunca amo a nadie. Lentamente bajaba a su cuello para prenderse de este con caricias suaves, mientras lentamente la despojaba de sus prendas.
-Te amo Candy- susurro en su oído-no puedo vivir sin ti amor!
-Terry, también te amo!- azul y verde se fundieron sus miradas
-No puedo creer que voy a ser papa, voy a ser papa!... – tocaba el vientre blanco y un beso deposito, puso su oído- hola bebe!, soy tu papa mi amor, te quiero mucho.
Se separó de ella y la vio con ternura, pronto yacían completamente desnudos sobre el lecho prodigándose caricias tiernas, llenas de amor. Sentía la humedad y el calor acrecentada por la pasión. Ella beso su torso y el hombre sentía firmes escalofríos que le recorrían por todo su ser. Posaba su mano derecha sobre su masculinidad a como a él, le encantaba ser tocado y acariciado. Esta acción lo volvía loco.
-Espera!- dijo en tono suplicante y jadeante- no quiero acabar de este modo!
Llevo su masculinidad hasta el lugar e introdujo su ser dentro de ella, soltó un brevísimo gemido rebosante de pasión, moviéndose con intensidad dentro de ella con estocadas firmes y continuas, al mismo tiempo que acariciaba sus abultados pechos, lo que fue acrecentando el deseo en ella y la culminación en él, hasta terminar en una explosión de un orgasmo hasta derramar delirios de placer.
-Estuviste perfecto! Eres una maravilla Alexander!
-Y tú? eres una hembra excitante!- dijo a la mujer que se retorcía entre sus brazos después de haber tenido unas horas de pasión.
-Dios! hacia mucho tiempo que no me sentia asi, de este modo!. Eres magnifico!
- Me alegra saberlo!, pero no entiendo por qué le haces esto a tu marido, siendo un hombre joven con mucho dinero, que cumple con todos tus caprichos. Crees que se merece esto que haces?
-No me digas que ahora tienes remordimientos, cuando has aceptado sin pensarlo dos veces acostarte conmigo?
-No, pero…..
-Pero, qué?
-No me saco la idea la vez que estuvimos en tu casa y sucedió….
-Bah, pero si en casa no hemos hecho nada. Eso fue en las caballerizas muy alejado de todos. Lo mejor que pudiste hacer fue rentar de inmediato este apartamento…. yo necesito vivir, disfrutar. James tiene la culpa, solo se la pasa trabajando y trabajando. A mis 30 años, me siento envejecida a su lado. Es verdad que James me ha dado todo lo que quiero, pero…
-Y entonces por qué no lo dejas? Supongo que es mejor a estar con alguien a quien no quieres
-Y quien te ha dicho que yo no lo quiero? Quizás a mi manera, pero lo quiero.
-No lo entiendo, eso no es cariño ni amor, tu solo quieres su dinero, pero si tú lo dices- dijo el hombre encogiéndose de hombros.- Mejor ven acá, que te hare cosas escandalosas ….- tomo a la mujer por la cintura y lo callo con un beso, se fue intensificando hasta llegar a ser desesperado, doloroso y asfixiante, entonces nuevamente pidió poseerla, aferrándose hacia su cuerpo con sus manos temblorosas, suaves caricias y jadeos, los besos seguían llegando a mordiscos suaves, se encontraban en un laberinto sin salida, ella seguía aferrada con sus piernas a su cintura.
-No te detengas!
-Me gustas tanto! Tienes algo que hace elevarme hasta el cielo. Me vuelves loco!
Los rayos del sol se filtraban por la ventana, la tarde empezaba a caer y la noche estaba acercándose, otro día más de trabajo en las empresas y en las vidas de Candy y Terry
-Amor!, vengo por ti. Estas lista?
-Espera un momento Terry, en media hora termino con unas solvencias y nos vamos.
-Quieres que cenemos en algún lugar?
-Si quiero, en nuestra casa y en nuestra cama- dijo al momento de abrazar a su marido por la cintura y regalarle un beso – que dices?
-Claro que sí, pero quiero que te alimentes. Me imagino que con tanto trabajo a penas te das tiempo para hacerlo y sabes que no puede ser asi. Debes cuidar tus comidas. Así que no se diga más en cuanto termines nos vamos a cenar.
-Terence Granchester!.-dijo frunciendo el ceño- no quieras engordarme como un cerdo!
-Pero que dices Candy? – soltó una carcajada- Por supuesto que no te pondrás así, Aunque a decir verdad si llegas a parecerte una cerdita, así te querré amor!.
-Eso no me alienta, sabes?
-Solo quiero que te cuides preciosa ¡. Estas tan delgada y no quiero que te pase nada malo a ti, a los dos.
-Tienes razón. He bajado mucho de peso!- revisaba su pequeña cintura...-.¡vámonos ¡
Salieron de las oficinas y se dirigieron al restaurante más confortable, discreto y la comida excelente.
-Buenas noches señorita- saludo al llegar al interior buscando una mesa adecuada- me puede indicar una mesa libre, preferible sea en el lugar más callado.
-Por supuesto señor. Por favor acompáñenme.
Los ubico en el espacio más íntimo y acogedor para tomar sus alimentos en la mejor calma posible. Era increíble como los dos se complementaban plenamente. Quien hubiera visto a este par dos años atrás jamás se hubiesen imaginado que estarían juntos. Se podria pensar que entre ellos existía un hilo indestructible que solo el amor verdadero construye.
-El embarazo te hace más hermosa, la más linda que he visto en mi vida!
-Claro, lo dices porque me quieres!, porque llevo a tu hijo aquí dentro.
-Sí, es verdad, pero lo que digo es cierto!
-No exageres!
-No lo hago preciosa!... por cierto, que nombre le pondremos a nuestro hijo o hija?
-No lo sé, podemos llegar a un acuerdo!
-Un acuerdo? – el hombre sonrio recordando los tontos acuerdos del pasado.
-Si es niña yo escogeré el nombre y si es niño….
-Trato hecho! - Me parece razonable.
El fin de semana pasaba con molesta lentitud y Elisa seguía jugando con fuego. Alexander Fauvre era un bello y guapo francés que Niels había conocido en su adolescencia y se habían hecho muy buenos amigos en la universidad. Cuando Alexander hubo terminado su carrera de finanzas regreso a su país. Su padre lo requería en Fauvre una Empresa farmacéutica, pero el muchacho quería seguir disfrutando de la alocada y desenfrenada vida que llevaba. Regreso a Estados huyendo de esa responsabilidad y en una ocasión por casualidades de la vida Niels y Elisa que no lo conocía, se lo encontraron en un centro comercial.
-Pero mira nada más, Niels, como estas?- el moreno se detuvo a contemplarlo, hasta que a su mente vino el recuerdo del muchacho de antaño.
- Fauvre? Eres tú?
-Y quien si no el mismo? Cuanto tiempo no es así?., nos has cambiado nada sigues siendo el mismo.
-Sí, en cambio tú has cambiado mucho! Cinco años, cierto? – el hombre era más alto, atlético y de ojos azules expresivos y su cabello de un Rubio oscuro.
-Niels, no me vas a presentar a tu amigo?- pregunto su hermana que tenía la vista clavada en el bello francés con un coqueteo descarado.
-Oh, perdón, Alexander te presento a mi hermana Elisa.
-Elisa, Alexander es un amigo de Universidad.
-Mucho gusto Alexander!.
-El gusto es mio Elisa!
-Y donde te estas quedando?- pregunto Niels con notoria curiosidad
-Bueno en realidad hoy llegue y vine a comprar algunas cosas personales. Dicen que muy cerca de este centro hay unos buenos apartamentos. Solo estaré de paso por unos dos meses. Ya sabes que mis padres son tan insistentes con eso de la fábrica, pero quiero tomarme un respiro, ya luego regresare y veré que hago con mi vida.
-Niels ven con tu amigo a mi casa. Supongo que estarás muy cansado- dijo dirigiéndose a Alexander- así que les invito a almorzar.
-Te tomo la palabra Elisa, en realidad estamos hambrientos. ¿Vamos Alexander?
-Encantado!
James se encontraba en la Residencia y salió a la puerta al escuchar el motor de un auto, Elisa y los demás se acercaron para saludar al dueño. Ella le dio un abrazo a James y se encargó de presentar al amigo de su hermano.
-Querido! te presento a Alexander Fauvre amigo de Niels desde que estuvieron en la Universidad
-Mucho gusto, James Cheshire, bienvenido pasen adelante y Siéntanse en su casa.
-Les agradezco su hospitalidad inmensamente
-Sabes que curiosamente conozco a alguien con ese apellido…de casualidad tienes que ver con André Fauvre? De la Empresa Farmacéutica que lleva su nombre?
-Sí, es mi padre!
-Oh, que pequeño es el mundo. – Recuerdo que mi padre lo visitaba y es allí donde tuve la oportunidad de conocerlo, como se encuentra de salud?
-Bastante bien, bueno a su edad las enfermedades se van haciendo comunes, pero generalmente está bien. Mi madre está a su lado y después me uniré a ellos. Le comentaba a Niels y a tu Esposa que después de dos meses tomare mi puesto en el pequeño negocio familiar, pero de momento buscare un apartamento durante estos dos meses que tomare como un descanso.
-Es decir que andas como diríamos aquí….de Turista.
-Sí, digamos que sí.
-Entiendo!... Se quedan a almorzar? En unos minutos pasaremos al comedor, espero que nos acompañen!
Tarde o temprano a Alexander se le acabara el dinero y entonces tendría que volver a desde que conocio al hermoso frances, empezó a coquetear con el hombre y este rápidamente cayo en las redes de la pelirroja. En un principio se mostraba indiferente, reacio a sus provocaciones, pero luego su indiferencia se torno en todo lo contrario, le gustaba Elisa y ella no desaprovecho la oportunidad, lo fue envolviendo y envolviendo en la tela de araña que fue tejiendo a su alrededor. Hasta que las insinuaciones se hicieron sin más recato y en una ocasión en la que se encontraban en el Establo sin ser vistos dieron rienda suelta a la pasión que los quemaba, siendo los únicos testigos el par de equinos. Días después del hervor que se produjo en su sangre y en sus venas decidieron verse clandestinamente y de vez en cuando se encontraban en ese apartamento para cometer su infidelidad. Así pues llevaban casi un mes. Esa fue una razón poderosa para dejar de lado su acechamiento a Terence Granchester, que aunque le seguía pareciendo un bocado exquisito, lo cierto es que Fauvre no dejaba de ser un hombre apetecible. Un hombre que según ella, satisfacía sus instintos sexuales más bajos. Decía que James era frio e irritante en la cama, que no le provocaba ni la más mínima de las sensaciones que una mujer debería experimentar con su marido. James empezó a sentir esa indiferencia en su mujer, si de por si lo era, ahora era mucho peor. Algo instituía que no estaba bien y es que las salidas de Elisa se habían hecho constantes y tardadas horas fuera de casa. Eso es lo que los empleados le decían cada vez que preguntaba donde se encontraba la Señora. Dejo pasar la situación había aludido a la falta de atención de su parte para con Elisa, pues sus negocios absorbían gran cantidad de su tiempo y quizás ella, salía a distraerse haciendo compras o en casa de alguna amiga.
-Me sorprendes cada día preciosa. Te ves más hermosa!- ella le dedico una sonrisa tierna y una dulce mirada.
-No dejaras de alagarme nunca!
-Siempre serás para mí perfecta.
-Nos vamos?- antes de salir busco los labios de su mujer devorándolos con besos profundos y apasionados. Ella lo rodeaba con sus brazos el cuello del hombre, produciendo suaves caricias en su nuca que le demandaba escalofríos en todo su cuerpo.
-Vamos!,
Habían sido invitados a la casa de Albert a una cena especial. Al parecer el Rubio tenía una noticia que darles y quería hacer partícipes a sus amigos de su alegría.
-Los he reunido a pasar una velada que espero sea de su agrado.
-Gracias – contestaron al unísono
-Bueno antes de que pasemos al comedor. Quiero que sepan la alegría que me embarga en estos momentos. No los voy a hacer esperar más, porque mi corazón no cabe en mi pecho….señores voy a ser papa.
-¿cómo?- Candy se levantó como un resorte y felicito a sus amigos- Felicitaciones Albert, Deborah. Que alegría!
-Te lo dije Candy, que yo seguiría tus pasos. Solo era cuestión de esperar!
-Si- dijo la Rubia tocando su vientre de casi 4 meses- No hallo las horas de tenerlo en mis brazos.
-No comas ansias preciosa que aún falta mucho tiempo- comento su Esposo con una sonrisa deslumbrante.
-Amigos les deseo lo mejor!...ya veo que estamos haciendo crecer la familia!
-Felicitaciones Tío Albert!
-Gracias Niels y…..como vas con Vanessa?
-Muy bien, quizás pronto formalicemos la relación.- dijo al tiempo que tomaba de la mano a la muchacha.
-Veo que todo va muy en serio y eso me alegra. Pensé que…..
-Que nunca sentaría cabeza?- el Rubio asintió- pues yo también lo pensé ja ja ja, sin embargo gracias a Vanessa he comprendido que en la vida hay tener un objetivo y por lo menos dejar un legado. Un ejemplo…ya ustedes me están contagiando.- la chica se sonrojo de las ocurrencias de Niels. Pero era verdad, el muchacho se había enamorado.
Se acomodó sobre ella haciendo espacio para poder entrar, al tiempo que con su boca cubría los pechos de la mujer succionándolos con una desesperación y excitándolos. Gemía presa de las sensaciones que el hombre producía en su cuerpo, sin embargo su alma y su corazón se sentían culpables, fueron solo segundos que estos sentimientos hacían mella en su mente, pero de inmediato fueron desechados y el fuego de sus cuerpos seguían consumiéndolos. Sintió su cuerpo flotar y flotar, hasta estremecerla lenta y suavemente. La tomo de la cintura y la coloco de espaldas en la cama para luego introducirse en su ser haciendo las embestidas fuertes y constantes. Ambos saciaron sus deseos. Desahogaron sus instintos y yacían cansados y extasiado dejo caer su cuerpo sobre el cuerpo de él.
-Alexander, creo que nos vamos a dejar de ver por un tiempo!... James ha empezado a preguntar qué hago todas las tardes fuera de casa!.
-No creo que sospeche de nuestros encuentros!
-No lo sé….Serán unos días solamente, mientras las aguas se vuelvan a calmar. No deseo dejar de verte, pero no quiero arriesgarme a tanto.- acariciaba el pecho del hombre en suaves caricias circulares activando así el deseo nuevamente en él.
La situación se estaba tornando bastante peligrosa para Elisa. Alexander había alargado el tiempo de su estadía de dos meses contemplado convirtiéndolo en tres. Sin embargo las cartas estaban echadas ya, y conociendo su naturaleza difícilmente lo dejaría.. Era una de esas mujeres que no se sienten bien aun teniéndolo todo, sin mediar las consecuencias que le pudiera ocasionar todas sus mentiras y sus traiciones. Despues de tres dias sin verse de nuevo los encuentros clandestinos en aquel departamento en donde todas las tardes se escuchaban notas melodiosas de un amor desenfrenado.
Elisa se comportaba cariñosa con James, por ningun motivo podia levantar sospechas en el. Tenia que jugar en dos aguas entregandose a su Esposo. Al volver con sus salidas James volvia con sus preguntas
-Querido solo iré al centro comercial. Necesito comprarme algo de ropa.
-Algo de ropa? , pero si llevas varios días comprando ropa y ¿no tienes?
-No empieces James con tus interrogatorios ¡que me hostigas demasiado. Crees que no me aburro todos los días en esta casa? Estoy harta de este encierro!
-Entonces busca algo de provecho ¡empieza a trabajar!.
-¿Qué dices?, trabajar yo?...tú estás loco!...mejor me voy antes que diga cosas que me pueda arrepentir….adiós!- azoto la puerta fuertemente. Perfecta excusa fingir su enojo para salir confiadamente. James no se quedaria de brazos cruzados. Tenia que descubrir que hacia su Esposa todas las tardes. Asi sea confirmar lo que en su mente se habia formulado.
continuara...
