5 años atrás
Laya de origen Francés, quien años atrás se estableció en Roma y se casó con el Empresario Italiano D'angelo Conte. La francesa soportaba las indiferencias e infidelidades de su marido que amenazaban en acabar con su matrimonio. Cansada de sus infidelidades una tras otras acostumbrada a tragárselas por conveniencia. D'angelo un millonario acostumbrado a que se haga su santa voluntad. Aburrida de esa situación, Laya en aquel entonces tenía una relación clandestina con un hombre Norte Americano cuyo nombre era Michael Jones un joven Estadounidense muy bien parecido. Desde que se conocieron sintieron una fuerte atracción, Jones sabía que estaba jugando con fuego pues desde un principio supo que la mujer era casada, pero lo que no sabía era con quién, sino tiempo después. Siempre que se les presentaba la oportunidad se daban sus encuentros a escondidas. Una relación pasional y peligrosa, D'angelo tenía sus amantes, sin embargo amenazaba a Laya con matarla si se enteraba que ella lo engañaba. Laya muy lejos de dejarse dominar y temer sus manipulaciones seguía con Jones. "Mientras no se diera cuenta, no pasaba nada"- se decía constantemente y con eso calmaba sus miedos. Poco tiempo después las cosas entre Laya y Jones no eran iguales. Jones se estaba cansando del tipo de relación, no era eso lo que el buscaba en una mujer, el solo deseaba amar libremente, con el tiempo conoció a una chica hermosa que llego a tomar sus clases de arte y el joven era su maestro. Fiorella la joven cuyo espíritu emprendedor, pero de carácter indescriptible y hasta a veces difícil de descifrar le mantenía absorto y le llamaba mucho la atención. La chica le atraía en sobremanera. Al cabo de unos meses Michael Jones se había enamorado de Fiorella Conte de 21 como nunca antes. Laya empezó a sentir la indiferencia de su amante y lo llevo a confesarle que se había enamorado de otra mujer, Laya arremetió su furia ante Michael y lo amenazó con matarlos y de contarle a su marido sobre la relación con su cuñada si él, seguía con esa estúpida relación
-Si D'angelo se entera nos mata a todos, tu por haberle puesto las manos encima a su querida hermanita y de paso también acabaría con ella, no lo conoces hasta a mí me tocaría por ser cómplice de esta estupidez.
-Tu mientes! no le creo capaz de acabar con su hermana! Hablas así porque estas dominadas por los celos...yo ya no te amo.
-No tientes la mano de Conte, porque te puedes llevar una sorpresa- amenazo con una mirada flameante.
Fue entonces que supo sobre el parentesco que las unia y de haber sabido antes hubiese hecho mil cosas por estar con Fiorella al punto de llevársela quizás a América y nunca haberla dejado, pero las cosas no sucedieron así. Él nunca quiso hacerle daño a la chica de quien sí, se había enamorado verdaderamente. Michael temía que Laya efectuara su cometido, sabia de lo que podía ser capaz y también porque conocía del poder de D'angelo en la sociedad Italiana antes de saber quién era, siendo un pobre maestro podía acabar con su vida en un dos por tres y ni decir con Fiorella
-¿Sería capaz de eso?, ¡no quiero saberlo!.- Así que decidió alejarse de la muchacha con una escueta nota de "Lo nuestro es imposible" que termino con su vida debido a una fuerte depresión. D'angelo había recibido noticias confidenciales que su hermana sostenía relaciones con un hombre Norte americano sin mucha precisión, pero no supo entonces de quien se trataba. Laya era íntima amiga de Fiorella Conte y fue ella quien se encargó de crear un plan para salvar según a Jones y al mismo tiempo salvarse ella.
¿Por qué mintió entonces?, ¿Por qué después de tanto años?
-Tú debes de saber quién es ese hombre con el que Fiorella se estaba revolcando! -Yo lo voy a averiguar y te juro que lo matare con mis propias manos. La muerte de mi hermana no se quedara así sin más, ese hombre tiene que pagar por haberse burlado de ella ¡yo hare que pague!.
-Te juro que no lo sé D'angelo- menciono llena de temor- no tengo ninguna idea!
-Claro que lo sabes, tu sabias todo de Fiorella…. Ella se suicidó porque ese maldito la abandono! será mejor que me lo digas de una vez Laya, sabes que de todos modos me voy a enterar tarde o temprano. No me cuesta nada contratar un investigador y daría con el rápidamente- la mujer se sintió intimidada y el nombre que salió de su boca fue Terence Granchester total D'angelo no lo conocía, el nombre le vino a la cabeza en ese momento y de imprevisto, confió en que D'angelo no tenía idea de quien fuera y no pensaba volverlo a ver. Laya quería proteger a Michael, no quería que le pasara nada, su plan era buscarlo y que volviera con ella, pero lejos estaba de eso estaba y con el miedo encima no volvió a buscarlo.
Fin Flash
Fue así como D'angelo al volver a saber de Terry preparo un plan y Laya seria su cómplice en hacerle creer que entre ambos sucedió algo más, el, para saciar su deseo de venganza y a ella porque le convenía que su marido creyera siempre su mentira, entonces moralmente le daría el golpe de suerte que estaba resultando muy efectivo, Conte nunca olvido y Laya siempre se encargaba de fomentar ese odio hacia Terry sin conocerlo y sin fundamento, se había prometido que desde Roma acabaria financieramente socavando proyectos y boicoteándolos, cosa que no había podido. Laya se encargaba de reafirmar que Granchester era un embaucador, por eso cuando de nuevo lo vieron en Roma la primera vez, se confabularon para hacerle esa trampa con el objetivo de acabar con su moral ante su esposa, si, ese sería el golpe de suerte, porque el plan terminal de ellos es mandar esas fotos a Candy. Terry hubiese perfectamente callado y no pasaría nada, "posiblemente" y si nunca lo hubiese dicho, sabía que Terry viviría atormentado siempre, porque cuando le hablo de Candy sus ojos brillaban de amor por esa mujer.
-¡Maldición! Como es que ese desgraciado de Granchester volvió a América. No lo pudiste retener más tiempo. ¿Como resulto todo?
-No pude hacer más D'angelo….suficiente me he ganado el desprecio de ese hombre, he hecho lo que me dijiste, ya deja a ese hombre en paz por dios. Ve las cosas tal cual son, Fiorella es la única culpable de su muerte, por ser débil de carácter. Nadie le obligo a que se matara. Ella es la única responsable por enamorarse de un tipo como ese, un pobre diablo sin dinero.
-Cállate! – Grito desesperado Como puedes hablar así de mi hermana? sabes que ella era lo único que tenía en este mundo y ese desgraciado me la quito!- ese maldito tiene que pagar por enamorar a mi hermana y dejarla.
-D'angelo, nadie es culpable más que ella misma. No crees que fue mejor que la dejara si no le podía ofrecer nada, tu nunca los habría dejado en paz, además ha pasado el tiempo, mucho tiempo, deberías olvidarlo ya, para siempre.
-Nunca!...yo voy a destruirlo y no descansare hasta lograrlo!
-Basta de ese odio desmedido!, comprende que Fiorella escogió hacerse daño.
-En eso tienes razón, pero…no entiendo la uso la enamoro y luego la dejo, por qué? al menos si ella me hubiese contado las cosas, yo habría entendido. Ademas tu deberias apoyarme!, sin embargo te muestras hasta condescendiente con ese maldito.
- El hizo lo propio. Lo mejor que pudo hacer era alejarse. No era hombre para ella. Fiorella es responsable por sus actos, eso no lo puedes negar, ya era mayor de edad y nadie tiene la culpa mas que ella misma.
-Aquí hay algo raro- dijo llevando su dedo índice a la barbilla- hay algo que a simple vista no lo noto, pero... cada paso estaré al pendiente
-A que te refieres?
-Cuando llegaron a mis los rumores de que Fiorella sostenía amoríos con un americano no me hablaron sobre su estatus social, pero bueno es algo que no precisamente debía saberse, pero tú lo dices con tanta seguridad que no tenía nada que ofrecerle y entonces, ¿Por qué has dicho que es Terence Granchester…¡este tipo no es un pobre diablo!. Estas segura que ese Granchester, era ese hombre? o ha sido una más de tus mentiras Laya?Recuerdo bien cuando le reclame, el negó todo y yo no tenia pruebas.
-No, por supuesto que no es una mentira. Terence es ese hombre. ¡El miente y nunca lo aceptara!, es un cobarde, ya déjalo en paz.
-Tarde o temprano sabré que hay detrás de todo esto y te juro que llegare hasta las últimas consecuencias. .- la mujer sudaba de los nervios que acrecentaban al escuchar a su marido hablar de esa manera. Se llenó de miedo, pero seguiría sosteniendo su mentira a costa de todo.
Jugaba con su hija en el cuarto de juegos, la sonrisa que emanaba del rostro de la niña le daba la alegría que necesitaba para continuar y soportar la soledad e indiferencia en que le había sometido Candy. Su esposa había hecho su habitual visita médica, ya estaba en su octavo mes de embarazo y la situación con Terry era la misma de siempre, sin dejar de ver ante los demás sus problemas. Solo Albert sabia la situación de su amigo y socio, Candy había cortado toda posibilidad de hablar las cosas y el, comprendía porque aún se sentía herida. Era su último ultrasonido y al llegar a casa paso algunas palabras con el castaño mencionándole que todo estaba bien, Terry noto un gesto en su sonrisa que no había visto, luego ella cargo a la niña, deposito un beso en su tierna mejilla y la niña volvió a los brazos de su padre. Candy entonces se adentró a su cuarto a descansar, la barriga era muy grande y le hacía sentirse muy agotada. Terry añoraba sentir de nuevo su abrazo y sus besos, pero ella vivía su mundo y lo dejaba vivir a él, el suyo. No preguntaba nada, no le importaba nada de lo que hiciera y, no es que el amor se haya esfumado, simplemente su presencia le dolía el alma, pero su ausencia no podía aceptarla. Quería tener el valor de decirle que se largara, que no quería volver a verlo, pero no podía, por sus hijos, por su familia, por ella misma, por su amor y odiaba el hecho de no tener la fuerza, no quería que sus hijos crecieran sin su padre. El hecho de haberle fallado no significaba que no fuera un buen padre, reconocía que Terry lo era y no juzgaría la situación personal condenando su derecho que le corresponde.
El día de dar a luz llego y como de esperarse Terry estaba a la expectativa siempre. Al dormir al cuarto de al lado siempre estaba pendiente de su Esposa que muy temprano en la madrugada empezó a sentir los dolores de parto levemente acrecentándose conforme los segundos y minutos. Preparada y todo listo en mano la llevo en su auto al privado del hospital...Todo sucedió como se esperaba en excelentes condiciones. Se mostraba exhausta , pero nunca desvió su atención en la llegada de... ¿sus hijos?, un par de hermosos varoncitos. La sorpresa de Terry fue inmensa al saber que eran gemelos uno idéntico a él, y el otro tan rubio como su madre. Uno de ellos el castaño le nombro como su padre, Richard. A pesar de que Terry no había vuelto a saber nada sobre su padre hacía mucho tiempo que no le guardaba rencor al ser que le dio la vida y opto ponerle a su bebe su nombre y al otro le daría la opción a su Esposa de ponerle el nombre que ella eligiera. Por un momento quiso encararla y preguntarle por haberle ocultado el hecho que eran gemelos, ¡sí que fue una sorpresa para Terry! porque esperaba uno solo, pero la bendición de Dios se duplico y no podía estar más que feliz. Así que dejo a un lado el reclamo ,sabía que para candy de por si era algo difícil de aceptar por la situación en la que Vivian.. La llegada de dos miembros a la familia de una vez, es algo que no se ve todos los días, ni en todas las familias, sin embargo pese a toda la alegría las cosas entre ellos seguían siendo las mismas. Ahora debían pensar en el bienestar de todos sus hijos.
-Gracias Candy!, gracias por darme la dicha de ser padre de nuevo. ¡Estoy feliz por mis hijos, los amo y no podría vivir sin ellos!- la Rubia únicamente atino a lanzar una mirada débil al hombre y se quedó dormida. Una vez perdida en sus sueños Terry se acercó y deposito un tierno beso en la frente de su esposa.. La amaba con toda su alma y agradecía a Dios por la bendición de tenerla a ella y a sus hijos.
El en su habitación la soñaba a su lado, pero cuando abría los ojos con sus manos tocaba el lugar donde ella debía estar. Casi un año habia pasado desde que que le confeso su infidelidad y de estar durmiendo en la misma casa pero en cuartos separados, ese era el precio que él debía pagar por su error. Deseaba volverla a tener en sus brazos, besarla y hacerla vibrar como antes, deseaba poder recorrer cada centimetro de su cuerpo y hacerla gritar su nombre, escuchar su nombre salir de su boca mientras le hiciera el amor. La deseaba, claro que la deseaba. Por largos ratos la observaba mientras ella se encargaba de atender sus cosas en el hogar, y con los niños- de repente ella sentía encima esos ojos y seguía indiferente ante su mirada- como quisiera que todo volviera a ser como antes!, pero no me importa porque estoy cerca de ella y mis hijos y eso es lo que me motiva a seguir adelante... aunque, por momentos pienso si vivir de ese modo tiene algun sentido.-claro que si lo tiene, ellos son el sentido de tu vida- contesto una voz en su interior.
A la hora del desayuno bajaron a la mesa, los niños dormían aun. A pesar de todo compartían las comidas y algunas pláticas manteniendo siempre la distancia y la frialdad en estas, sin caer a lo que ninguno de los dos estaba preparados. Una vez que terminaron Candy se levantó y se dirigió a la ventana, el cielo estaba gris porque se aventuraba lluvias estaban en pleno invierno
-Candy!- exclamo con la voz ahogada y coloco una mano apretándola en el hombre de su Esposa. Ella levanto su verde mirada, cuyo brillo contrastaba con la luz que emanaban de las flores y se anclada en sus hermosas lagunas, las flores brotaban a mil, el lugar favorito de Candy. Los ojos de Terry se aferraron a los suyos y sintió que le quemaban, ella aparto su mirada y volvió al jardín- ¡Por favor no me ignores Candy!.
-No lo estoy haciendo Terry!, acaso no estoy aquí? si te ignorara ni siquiera te hablaría ni compartiría nada contigo.
-Dices que por hablarme cuando quieres y compartir conmigo los momentos con nuestros hijos no te hace ser indiferente conmigo? Lo haces porque tratas de llevar las cosas tranquilamente, pero sé que no te sientes bien soportando mi presencia, sé que te incomoda, que te molesta… ¿Tú crees que vale la pena vivir de este modo?
-Que quieres que haga? Sabes bien que ya nada podrá ser lo mismo entre nosotros, pero… todo está bien, así debemos vivir por nuestros hijos. De mí no puedes pedir ni esperar nada más.
-Puede….puede que todo lo veas bien, pero no está nada bien candy. Yo sé que soy el único responsable y se también que merezco todo, pero déjame explicarte todo- su tono era sofocante.
-No… ¡.Nunca más!- dijo bajando su mirada.- ¡Terry se acabó!.
-Yo sé que aún me amas, eso no lo puedes negar! Todavía podemos rescatar este amor Candy, deja que me gane de nuevo tu confianza.
-No! y eso es lo que más odio de todo esto. ¡Que te sigo amando! odio no hacer que esto no duela, odio no poder perdonarte, me odio por ser de esa manera, porque las cosas me valgan para no sufrir, no puedo confiar en ti y no puedo volver contigo, porque siempre pensare en tu infidelidad y eso no me dejara tranquila. Cuando este contigo pensare que tú piensas que estas con ella y, que harás comparaciones y no puedo vivir con eso...no, no puedo.
-Pero…Si me amas podemos reconstruir algo de nuevo, por nuestros hijos Candy!
- Debo ver como siguen los niños.- lo dejo con la palabra en la boca y con sus pensamientos aturdidos y desesperados.
- ¡Ella no va a regresar nunca más a mí! – Exclamo con amargura y un suspiro quebrado salió de su cuerpo. En su garganta se anidaron todas sus fuerzas queriendo estallar en mil pedazos- No es fácil, nada es fácil, pero no me dejare vencer!.
Flash back
Hacía mucho frio y la mañana se veía envuelta en una espesa bruma. Laya buscaba con desesperación a Michael Jones, En aquel entonces necesitaba saber de él. Esa ocasión muy temprano salió en su auto a la universidad donde el Maestro de Arte impartía sus clases. No obtuvo informacion y dejo asi las cosas. Jones había vuelto a América días después de lo ocurrido con Fiorella, pero Laya no sabía que había regresado años atrás a América y creyéndolo en Roma había mentido para protegerlo, pues después de lo pasado quiso desligarse de Jones por miedo a Conte. Jones lamentaba lo de su muerte y estaba destrozado por las condiciones en que sucedió todo, porque de verdad la amaba, el jamás quiso hacerle daño a Fiorella, pero ya era demasiado tarde para lamentarlo. Se reconocía un cobarde que no lucho por la mujer que amaba y la dejo a la deriva. Las amenazas de Laya y el poder que tenía D'angelo era de temer, podían terminar con su profesión y con su vida en un abrir y cerrar de ojos. La francesa había tramado todo un embrollo para salir librada del asunto, matando a dos pájaros de un solo tiro.
Fin Flash
Meses atras habia sentido el impulso de buscar a Jones de nuevo como aquella vez, esa vez muy temprano salio en su busqueda para enterarse que el se habia marchado años atras, al parecer seguía amándolo, ¿sera que se reactivó ese sentimiento en ella?. ¿Después de tantos años buscaría a Jones? ¿Quién pudiera entender el corazón de una mujer como Laya? ¿Buscarlo despues de todo para según ella, seguir viviendo una aventura amorosa como si nada?
Por la manañan salio en su auto y obtuvo un boleto de avión, Regreso a la mansión y preparo una maleta. Tomo un taxi con rumbo al Aeropuerto Ciampino que no estaba muy lejos de Roma. Serian muchas horas de vuelo, pero no importaba cuando estaba empeñada en buscarlo a como dé lugar, sabía que estaba en Nueva York pero no era muy fácil encontrarlo.
Mientras tanto en la mansión Conte
-Marcelo! Marcelo!...donde está mi Esposa?- pregunto a su mayordomo y hombre de confianza en su casa.
-La Señora Laya, bueno…salió por la mañana y luego regreso por una maleta, pero no dijo nada más señor. Como lo hace siempre seguramente salió de viaje, usted sabe que a ella le encanta pasar la vida así.
-¿Una maleta?, si, seguramente!...la conozco bien, eso no me sorprende! Sabiendo lo que le gusta disfrutar del dinero.- D'angelo pensaba que Laya andaba en uno más de sus viajes por el mundo, lo que no sabía es que lo había dejado para buscar a Michael y que no volvería más, sin embargo ¿Que haría? ella sabe que Jones no era millonario como D'angelo, ¿será que soportaría vivir en un sitio muy diferente al acostumbrado?, eso sí, si Jones la aceptara de nuevo en su vida.
Un día después de su viaje Laya se registró The Excelsior uno de los mejores hoteles de Nueva York, con el dinero que había sacado de la tarjeta de crédito podría vivir por unos meses, saco todo lo que pudo, antes que de D'angelo se diera cuenta y le bloqueara la cuenta, mientras tanto aprovecharía hasta donde pudiera y empezaría su búsqueda. Salió del hotel, no conocía a nadie, pero el encierro la estaba asfixiando. Camino hasta la plazoleta central de Nueva York, concurrida por turistas por su belleza, diviso la vereda, los árboles. La espesa neblina que se acrecentaba nublaba un poco su visión y las aves se acercaban a las personas sentadas en las largas banquetas, comían de las migas que la gente le ofrecía. Se acercó más para ver el espectáculo que ofrecían los danzantes aves.
-Disculpe!- dijo señalando la banqueta - le molesto!
-Oh, no, por supuesto!- Candy percibió su acento y con curiosidad giro su mirada para verla .-¿Está usted de vacaciones en la ciudad? Supongo que en Francia esta escena es mucho más emocionante.
-Bueno…Si, Francia es bellísimo, pero Nueva York no se queda atrás. Es hermoso este lugar, sobre todo las personas que he conocido son muy amables…usted por ejemplo. Acostumbra a venir aquí?
-Sí, es un lugar que me transmite mucha paz!- exclamo Candy.
-Es lo más acertado que he escuchado. En realidad es hermoso!
-Mi nombre es Candy y bienvenida es un gusto que nos visite... ¡Disfrute su estancia!
-Soy Laya François y muchas gracias. oh, y felicitaciones por su embarazo.
-Gracias!-sonrio.
Se debatía en mil ideas sobre ¿dónde empezar a buscar a Jones?, pues había dejado pasar mucho tiempo, si, había pasado mucho tiempo creyéndolo en Roma, pero ahora sabía que estaba en Nueva York, Ahora le tocaba la tarea difícil. La guía telefónica no era una buena alternativa… ¿Cuántos tendrán su mismo nombre? Sería una pérdida de tiempo, sin embargo no todos los Michael Jones tendrían que enseñar Arte . Jones cuando regreso de Europa busco empleo con la suerte de encontrar rápidamente, un excelente maestro por su gama de técnicas artísticas, de diseño, arte dramático que fueron aceptadas. Robert vio en el hombre una increíble oportunidad para inspirar a la siguiente generación de creativos y actores, fue contratado para la compañía Granchester. Ardlay & asociados, desde ese entonces.
Había sido imposible dar con el paradero de Jones, pregunto en la universidad donde estudio, en el lugar donde trabajo tiempo atrás, pero lo único que le indicaron es que recientemente había solicitado documentación que lo avalara como maestro de arte con experiencia, ya que en el instituto de Roma por su salida con premura no le dio el tiempo de solicitarlo.
Habían pasado un mes despues de este encuentro con Laya, cuando Candy llamo a su Empresa para informar de que llegaria a las oficinas de comunicaciones publicitarias con el pretexto que necesitaba saber cómo iba todo con la administración que ella había nombrado. Sabía que de haber problemas le informarían de inmediato, lo que queria en verdad era salir un poco del encierro y quizas..., dejo de pensar y se empeño en visitar a sus empleados, agradecerles por su apoyo incondicional y por llevar a la empresa en buenos términos economicos.. Se aventuró a la entrada no había nadie que la recibiera, lo que le parecio raro que tampoco en recepcion no habia nadie. Siguió avanzando hasta llegar a la oficina del Director y subdirector.
-Buenas Tardes chicos!- saludo con su voz cantarina al abrir la puerta- como ….?- callo al instante que miraba a todos lados, de pronto escucho al unísono
-SORPRESA CANDY!- Salieron todos de diferentes lados, en realidad no se le esperaba, le dieron la bienvenida todos sus empleados y deseándole lo mejor a su numerosa familia.. Desde que había dejado la Empresa había ido un par de veces nada más.
-Oh, gracias, pero como es que…organizaron todo si ha sido esta mañana que avise en venir.
-Por favor, eso no importa!. Lo importante es que estas aquí con nosotros y que estés bien- comento Patty alegremente.
-Candy, ha sido algún tiempo el que no te hemos visto y quiero felicitarte por tu familia- dijo Annie que ya era madre de una niña hermosa de ojos almendrados y cabellos color azabache.
-Gracias por la bienvenida!, de verdad que les agradezco!, es increible lo bien que estan todos y todo. Los he tenido abandonados, pero ustedes me comprenderan.
-Claro que lo entendemos, Y dinos cómo están los niños Candy?- pregunto Stear quien se acercaba- Es grandioso como ha crecido tu familia. Yo no puedo imaginarme con tres hijos pequeños!
-Pues que les puedo decir!. Estoy tan feliz….estamos felices por ellos, Dios nos ha bendecido ,pero con los gemelos ha sido bastante como decirles….difícil para Terry y para mí, porque cuando uno tiene hambre el otro llora también, pero no me quejo….adoro a mi familia, amo a mis hijos y son mi vida.
-Envidio tu felicidad Candy…Stear y yo aún no tenemos hijos, pero viéndote se nos ha antojado. Mirate! sigues estando muy linda!
-Gracias Patty, en realidad sigo siendo la misma Candy despreocupada.
-No, pero el amor de Terry te ha sentado de maravilla. ¡Estas preciosa!
-Ven Candy- dijo Archie tomándola de los hombres e invitándola a sentarse mientras los demás seguían con su conversación- sé que has venido para saber cómo va todo. Tengo informes mensuales de todos los manejos de los movimientos financieros y demás asuntos que puedes revisar cuando gustes.
-Confió en ti Archie, con los ojos cerrados…me lo has demostrado.
-Gracias!, pero insisto que cuando tengas tiempo podemos reunirnos donde gustes a la hora que lo desees y mostrarte todo.
-Está bien! Está bien!, si eso hace que estés tranquilo. Agendare una cita en casa, como sabrás mis hijos me absorben el tiempo y yo no quiero separarme de ellos por demasiado tiempo. Imagínate que pensaba regresar a la oficina cuando Candice cumpliera los tres años, pero ahora…. Los niños están muy pequeñitos.
-Entiendo, pero no te preocupes toda la información la tendrás cuando gustes y a la hora que lo desees.
-Cuenta conmigo también Candy!-acoto Stear.
-Gracias chicos! y, donde esta Andres? no lo he visto desde mi llegada.
-Nuestro compañero ha encontrado novia- comento Archie- salio a encontrarse con ella muy cerca de aqui, se tomara solo 15 minutos y luego regresara.
-Novia?...Me alegro por el, ya era momento de que encontrara a alguien!. Bueno me lo saludan e igualmente me le reiteran los agradecimientos.
-Te vas tan pronto?- pregunto la mujer al ver a Andres levantarse rapidamente.
-Debo irme!. No se porque no quisiste que nos vieramos esta noche. Mi jefa vendria esta tarde y no pude saludarla al menos.
-Ah, si?-Quien es mas importante tu jefa o yo?- pregunto con enojo.
-Por supuesto que tu Susanna, pero debes entenderme tambien. Me debo a mi trabajo y no puedo estar saliendo asi sin mas, en medio de mi trabajo. Aun no entiendo para que me has llamado a esta hora, cuando podiamos vernos luego!.
continuara...
gracias por sus comentarios
Sara Montes: gracias por comentar y si, a pesar de tener ciertas evaluaciones en la conducta de los Lagan no logro hacerlos malignos, quizas en mi subconsiente es lo que quise ver de ellos. Es una probabilidad. A diferencia de Susana no logro hacerla muy buena, pero bien, este fic es con personajes con caracteristicas distintas a las que conocemos. Veo en los Lagan unos personajes bastante potencial, a mi opinion.
Este Fic hay partes basados en hechos reales vividos muy cercanamente cuya fuente no mencionare por respeto, como el hecho de que Terry se sienta culpable sin saber como sucedieron las cosas, pero el hecho de ver una imagen lo deja mal y siente repudio por el mismo. No todas las personas reaccionan de la misma manera.
Han pasado tres años desde que nacio la pequeña Candice, cuando digo que Candy regresaria a la Empresa al cumplir 3 años la bebe es porque al tener dos años la niña, ella se entera de su estado, asi que al cumplir los tres añitos ya no regresaria ahora por los gemelos.
