Flash back

El ruido del aeropuerto era ensordecedor, gente de un lado a otro con sus equipajes, unos los esperaban sus familiares y otros como él, solo tomaba un taxi para ubicarse en algún hotel de la ciudad. De inmediato observó la pantalla de su celular analizando la hora, era tarde ya y era preferible descansar un poco y luego daría marcha al motivo que lo había llevado hasta ese lugar, Nueva York. Algunos meses habían transcurrido desde que Laya había dejado Roma. A simple vista quien viera al italiano podía asegurar que era un hombre de apariencia serena. Nadie siquiera imaginaria que tras esa careta de tranquilidad se escondía otra persona. Tenía la seguridad de que Laya estaba en América, de eso no había ninguna duda, porque las pruebas que tenía en sus manos lo confirmaban, la extracción de fuertes sumas de dinero vista en los estados financieros de sus cuentas. Ella se llevaría una gran sorpresa cuando D'angelo la encuentre, ni idea que D'angelo había llegado a la ciudad hacia algún tiempo, con Marcelo, su fiel servidor. El primer pensamiento del italiano al llegar a tierras Americanas era de inmediato contratar un investigador, pero dejaría un tiempo más, el necesario para que Laya volviera a cometer el mismo error. La sangre de D'angelo hervía al pensar que Laya se burlaba de él y que posiblemente el plan armando se salió del control y ésta había desarrollado sentimientos amorosos por Terry. ¿Qué otra razón podía haber del por qué su Esposa escogió ese lugar para vivir?.

-Marcelo! Marcelo!- grito furioso en el interior de la mansión que había comprado. No sabía cuánto tiempo estaría en América. Le comía la rabia, la desesperación por encontrarla y ajustar cuentas con ella. Normalmente Laya tardaba de uno a dos meses en sus viajes incluso eso de por sí, era muchísimo tiempo en el cual malgastaba el dinero de D'angelo, pero ahora había sobrepasado el tiempo y los limites.

-señor! dígame aquí estoy... A sus órdenes!

-Prepárame el auto Marcelo. Necesito hacer algunas gestiones. No puedo seguir de brazos cruzados dejando pasar más el tiempo- la mayor virtud que tenía D'angelo Conte era ser paciente, dejar pasar el tiempo para después dar su estocada, pero como todo llega a su final, esta, se le estaba agotando- hoy mismo contratare a un investigador.

-Como usted diga Señor, enseguida estará listo!

Salió en su auto, tenía la dirección de la mejor oficina de investigadores. Días antes había buscado la información que necesitaba y con esta en manos llego hasta el lugar - ¡Piensa que se puede burlar de mí! ha querido pasarse de lista, pero ha resultado ser tan evidente- una sonrisa maliciosa se dibujó en su rostro- ¡pero se equivoca conmigo!. Laya daré contigo y cuando lo haga te arrepentirás hasta de haber nacido- susurro en su interior al tiempo que volvía a echarle un vistazo a sus estados de cuentas mismos que reflejaban el lugar donde efectuaba los retiros. Ya no era cuestión de seguir con toda calma, era momento de actuar, iniciar con seguridad su búsqueda. Su orgullo no sería pisoteado aunque la relación matrimonial no existiera, no podía permitírselo, su engaño lo pagaría caro. Se antepuso su espíritu egoísta. Por su parte la Francesa sabía que a esas alturas D'angelo ardía en furia al saberla tanto tiempo lejos y sacando exceso de dinero, pero nunca se imaginaria que el había ido tras ella. D'angelo pudo haber cancelado el flujo de dinero, pero vio necesario que mordiera la carnada de nuevo. François había decidido que sería la última vez que lo haría y para dejar de hacerlo debía encontrar a Jones o de lo contrario volvería a Italia, entonces de ser posible tendría que armar una historia creíble ante el, pero no quería someterse de nuevo a la vida vacía que D'angelo le daba.

Fin flash back

Mientras eso transcurría Candy salía de sus oficinas. Se sentía satisfecha por todos los logros obtenidos y porque su empresa había sido reconocida como una de las mejores de la ciudad. No en vano todos sus esfuerzos estaban rindiendo frutos. Se sentía orgullosa de sus empleados de los cuales nunca se equivocó en escoger y que habían logrado un buen desempeño. En ese instante Andrés llegaba en su auto y una sonrisa se mostró en su rostro.

-Candy! Candy…querida Candy, como has estado? perdona que no pude estar antes, pero me surgió algo... Pero mira que preciosa estas! Cuanto tiempo!.

-Andrés! No exageres por Dios- exclamo molesta.- soy la misma Candy de siempre.

-Solo digo la verdad!, ¡siempre he sido sincero contigo Candy!. ¿Recuerdas cuando te conocí?- para mi eras la mujer más preciosa del mundo y del universo y no porque éramos novios en esa época, sino porque en verdad lo eres.

-Sí, sí, si claro, incluso no parabas de decírmelo, pero ya ese tiempo ha pasado y hemos cambiado...nada es igual Andrés, el tiempo pasa.- dijo con nostalgia

-Sí, es verdad el tiempo pasa!... Tenías mucho tiempo de no acercarte a la empresa.

-Sí, muchísimo Andrés. Decidí dedicarme a mi familia, además sé que ustedes llevaran la Empresa en buen camino como lo han estado haciendo hasta ahora. Estoy muy orgullosa de todos ustedes!. Han desarrollado buenas estrategias de publicidad. Todos son muy eficientes y quiero que sigan así, porque ahora con los niños no sé cuándo vuelva.

-No te preocupes Candy!. Ya has visto todo el funcionamiento. Así que vete tranquila y te felicito por tu hermosa familia. ¡Granchester debe estar feliz!

-Sí Andrés! estamos felices por nuestros hijos y quizás tú, algún dia tengas los tuyos...supe que tienes novia, eh? Me di cuenta que fue por eso que no estabas.

-Sí, y quiero pedirte disculpas!...Supongo que de nada sirve que lo oculte, verdad?, los chicos te lo contaron!

-Y, ¿Por qué deberías ocultarlo? si tienes novia no debes esconderla. Tu eres un hombre libre, o es que hay algo que ocultas?

-No, claro que no... Es que me molesta haber salido de mi puesto de trabajo. No me gusta ser irresponsable.

-Descuida! Mientras hagas todo de la manera adecuada, no tengo porque tacharte de irresponsable!. Solo espero que no se le haga costumbre llamarte en horas de trabajo siempre. Solo es una sugerencia Andrés no lo tomes a mal, pero es bueno que desde un inicio pongas limites en cuanto a tus labores para que así fluya el respeto por ambas partes.

-Muchas gracias Candy!- dijo sonriendo y tomando las manos de la Rubia- no cabe duda que Granchester se llevó a una gran mujer.- Candy sonrió y extendió un abrazo fraternal hacia Andrés.

-¡Adiós Andrés!...cuídate

-Tú también Candy!

Subió a su auto y arranco. Susanna lo había seguido y al ver a su novio correr desesperadamente por su "Jefa" la rabia y el rencor le subieron a mil. Susanna ya perfectamente sabía quién era la dueña. Se había acercado a Andrés quien sabe con qué oscuro interés. Vio a Andrés tomándole las manos y luego ella abrazando al hombre lo que Candy llamaba de manera amistosa para Susana era un perfecto descaro de "esa estúpida" como solía llamarle. Lo que Susanna no sabía aun, es que ellos fueron novios en el pasado. ¿ Cómo hacer que Susanna actué de manera racional?- ¿Que se ha creído esa maldita mujer!, ahora le viene a coquetear a Andrés!. No le basta haberme quitado a Terry!, Claro por eso Andrés salió como alma que lleva el diablo, no le importo dejarme con la palabra en la boca….¿Entonces que soy yo?- se preguntó agitada y furiosa.

Ella dejo un libre suspiro cuando entro en la Mansión. Volvía a casa y a sus hijos. Eran esas pequeñas personitas la que la mantenía en pie.

-¿Por qué no puedo ser como Elisa que perdono a James después de saber que le fue infiel?, ¿Por qué yo no puedo hacer lo mismo y olvidar?... ¿Por qué no puedo hacerlo cuando sé que nadie es perfecto?... yo no puedo, no puedo perdonarlo!.- en su interior un cumulo de preguntas sin respuesta le sobrevenían como estampidas fuertes a su mente.- ¡Quiero comprenderte Terry! . Quiero pensar que lo sucedido con esa mujer ha sido solo una pesadilla de la cual quiero despertar ya. Quiero tener la vida de antes, cuando estábamos bien en nuestro todavía te amo Terry- Regreso de sus pensamientos cuando escucho la puerta de su habitación abrirse y se sorprendió verlo en el umbral.

-Disculpa que entre así, pero he estado tocando y tocando y no me has escuchado!. Sucede algo?

-No, no pasa nada….todo está bien y disculpa, estaba distraída pensando en la oficina.

-Todo está bien? ¿Algún problema?

-Oh, no, no todo está muy bien!, no te preocupes! Todo está marchando muy bien. Los empleados están haciendo un gran trabajo.

-Bueno, y entonces? Esa cara de preocupación?

-No es nada! ya te lo dije, es solo que estoy un poco cansada- argumento mintiendo- Iré a ver a los niños y….

-Candy!- menciono su nombre y quiso decir algo más, pero las palabras quedaron atoradas en su garganta.

-Si? Dime

-No…. no es nada!. Luego iré a verlos también.

Ella se encamino a la puerta y la vio alejarse ahogando su mente en un mundo perdido y sus sentidos se adormecían. No quería que el alejamiento al que se sometían a diario terminara desbaratando toda la relación que, a costa de todo quería sostener, no debía desfallecer. La amaba profundamente con todo su corazón, pero ese corazón no pudo hablar y decirle las palabras que una vez más seria echadas al suelo, al olvido o a la desesperanza. El debería actuar rápido y buscar otras maneras de recuperar su matrimonio, pero ¿De qué manera hacerlo?, ¿Que tendría que hacer para que ella cambie de actitud y comprenda que lo pasado no fue por su propio gusto, que la sigue amando?, ¿Cómo hacerle entrar en razón a esa mujer testaruda que lo perdone y que se muere de amor por ella?

Una semana después que paso tan rápidamente como un rayo, pero para Candy y Terry pasaba con total lentitud. La monotonía los estaba consumiendo, a pesar de que sus hijos eran su mayor alegría. Terry pasaba pequeños espacios en su Empresa y por las tardes la pasaba con su familia.

-Susanna! Relájate por favor!, porque me dices esas cosas?, que Candy y yo? Pero de donde sacas todas esas estupideces!, nosotros solo tenemos una relación de trabajo. Recuerda que ella es mi jefa, la dueña de la empresa en la que trabajo, así que como ves, no puedo hacerle un desaire, pero eso que dices raya en la estupidez.

-Yo los vi, a ti, tú le tomabas las manos y se daban un abrazo, me lo vas a negar?, yo vi algo más.

-Ya Basta quieres! te estás haciendo un drama en tu mente Susanna y estas equivocada amor. Ten mucho cuidado con lo que hablas. Recuerda que ella es una señora casada. Así que calla toda esa porquería que sale de tu boca.

-Por qué la defiendes tanto Andrés? Tu novia soy yo?

-Mejor contéstame tú, ¿Por qué la odias tanto? ¿Es que acaso hay algo que no se?

-No, no, no hay nada, es solo que no me gusta verte muy junto a ella y odio tanto que la defiendas-argumento molesta

-No es defender!, es solo ser justo con una persona que no está aquí para hacerlo Susanna... ¿Qué te está pasando? Juro que te desconozco!. Ahora calumnias a las personas sin conocerlas y sobretodo recuerda que estás hablando de mi jefa, así que por favor te pido que no hables más improperios en su contra. Podrías meterme en serios problemas ¿sabes?

-Claro, si, calumnias.

-Basta! te repito que Candy ante todo es mi amiga.- dijo con enfado y Susana clavo su mirada en la del muchacho por hablar de ella con tanta familiaridad- Si, como lo oyes, la conozco desde hace muchos años.

-Si tú lo dices! entonces hare el intento de creerlo.

-Mi idea es hacer mi vida contigo y envejecer a tu lado. Pero me estoy cansando y creo que esto no funcionara Susanna.

-¿Pretende que terminemos por defender a esa?... A ti te gusta esa mujer, verdad?- pregunto en tono molesto y la ira reflejada en sus azules ojos.

-¡Por favor!-dijo mientras negaba con su cabeza-. Eres una mujer muy insegura! Yo quiero una mujer que sepa lo que quiere y confié en mí.

- No creo que sea para tanto Andrés.

-Susanna te voy a contar algo, porque no quiero malinterpretaciones y porque quiero que esto funcione y para eso seré sincero contigo- dijo mientras la tomaba del brazo.- Candy…fue mi novia de juventud, un noviazgo que duro algunos años, pero que no funciono, y quedamos en términos amistosos y te aseguro que entre nosotros no hubo nada más y mucho menos ahora que está casada. Yo la respeto, pero no quiere decir que no la vea como una amiga. Es una mujer intachable. Ella jamás haría algo que la avergonzara. ¿Entiendes?

-No me equivoque...ya ves como si tuvieron que ver? así que pretendías ocultármelo lo más que pudieras, si no es porque te ves en la urgencia de hacerlo no te hubieses atrevido- su boca retorcía una sonrisa furiosa.

-Te dije que fue un noviazgo esporádico. Cualquiera que nos viera en ese entonces jamás pensaría que lo éramos.

-Así que fueron novios! Que interesante!- susurro en sus adentros.- veamos que dirá Terry a esto.

-Robert como va todo?- pregunto cuando entraba a la oficina.

-Muy bien Terry! la persona que has delegado para ser tu asistente está al tanto de todo el manejo de la compañía. Se ha pulido lo suficiente y está listo para ocupar su lugar. Me has dicho que solo se trata de realizar los viajes y las contrataciones en el extranjero.

-Sí, tuve una pequeña reunión con él y me parece excelente. Además ha estado bastante tiempo con nosotros y ha demostrado que es muy profesional en lo que hace. Asi que estoy seguro que todo marchara muy bien.

-¡Así es Terry… Michael Jones es perfecto!. Por supuesto, contando que posee una maestría en artes y conocimientos en administración.

-Bien, puede empezar cuanto antes se necesite hacer los viajes. Se abocaran con él para finiquitar los contratos. Enviare correos sobre quien estará a cargo de las negociaciones en el extranjero. Robert estaré aquí siempre, pero no viajare más! Le había prometido a Candy antes de este último viaje que pasaría más tiempo con ellos, pero ya sabes se complicó todo y...Ahora necesito un respiro, estar con mi familia y... acomodar algunas cosas en mi vida!.

-Claro!, no te preocupes! este muchacho sabrá desempeñar bien su labor.

-Lo sé...Bien, entonces me retiro Robert. Nos vemos mañana.

-Hasta mañana Terry, ah! y te felicito por tus hijos Terry, por tu familia que va creciendo, Mira que tu faceta de padre te sienta bien, eh?

-Muchas gracias, como ves soy joven aun y ya tengo tres hijos, aun no lo puedo creer!... ! A propósito has visto a Albert?. Lo he llamado a su teléfono, pero no entra la llamada. ¿No se ha comunicado contigo?

-No, quizás tuvo problemas de comunicación. Estuvo por la mañana en la oficina, pero regreso a Chicago y bueno perdona que se me paso decirte que lo disculpes, pero surgieron inconvenientes en los Bancos, que no es nada serio y que su sobrino ya se está haciendo cargo de todo.

-Bueno, en cuanto llegue a casa le llamare. ¡Espero que todo esté bien!.

-Mira envió un fax y dice que la próxima semana vendrá- entrego en sus manos la hoja que salía del aparato.

Terry se condujo al estacionamiento, pensaba en sus hijos y en ella. Pensaba en como su vida había cambiado en los últimos años, paso de ser un solitario a un hombre afortunado, si...Terry quería ser para sus hijos, lo que nunca pudieron sus padres, desde niño carente de afecto, carente del cariño de su Padre a quien por muchos años no había visto y quién ni siquiera sabía que su hijo, su primogénito era padre de tres niños, no, Terry no tenía ni la mínima intención de hacerlo participe de su dicha, ¿para qué? si el Señor Richard, Duque de Granchester era muy feliz en su mundo de la aristocracia. Además su padre no lo busco y para Terry era mejor así, a esas alturas no le hacía falta. Se prometió que a sus hijos no les pasaría igual que les daría todo el amor y la atención necesaria. El susto que se llevó al llegar a su auto le hizo molestarse y salir de sus cavilaciones...era Susanna que estaba tras él.

-Oh, Rayos!- exclamo con rabia y muy molesto continuo- ¿Ahora que se te perdió? Susanna- menciono tras un suspiro de incomodidad- ¿Te has convertido en mi sombra ahora? ¿Es que acaso tú no trabajas?

-Hola querido Terry!, porque siempre eres un grosero conmigo?...

-Me estas cansando?...no sé cuántas veces he dicho lo mismo y tú no entiendes!.

-Terry, has sido muy malo al no dejarme volver a la Compañía. Sabes bien que mi pasión es actuar y me siento frustrada porque no estoy haciendo lo que me gusta. ¿Vamos que te cuesta contratarme de nuevo? ¿Es por esa?

-Esa, tiene su nombre y es mi Esposa...Me cuesta mucho dejarte entrar y no es mi problema tu situación- dijo mordaz- ...te lo dije antes y te lo repito de nuevo: No deseo tener un problema más en mi vida. ¡No más si lo puedo evitar!. Tu no entiendes por buenas Susanna incluso hasta me da pena tratarte de la forma que lo hago, pero tuviste tu oportunidad y la desperdiciaste. No puedo ser contigo condescendiente, tu estas obsesionada y no puedo emplear a alguien que odia a mi Esposa...entiendes?

-Te dejaste dominar por tu mujercita, cierto? que mal Terry!, pensé que tenías decisiones propias.

-Basta ya!...- grito- está de más decirte que eso no es asunto tuyo... no te importa! Así que adiós Susanna y déjame en paz!-dijo ya dentro de su auto a punto de arrancar- ¡espero que te vaya bien, en serio!, pero debes cambiar esa actitud. Ah! y una última cosa, a Candy jamás la expondría en el dilema de esta situación, ¡Soy yo el que quiere que nunca más vuelvas! No te quiero cerca de mí, ni de mi Familia.

-Tu ciego por tu mujer, me pregunto qué tan bien estará la relación entre ustedes?- su cara cínica hizo que Terry fijara su vista en ella y quedara inmutable - Creo que no tanto como para que tu intachable señora se siga viendo con su antiguo novio...Andrés! lo sabias?

-De que hablas? Pregunto frunciendo el ceño.

-No me digas que no lo sabias... Andrés y Candy fueron novios.

-Que risa me das Susanna!. ¡Claro que ya la sabia!, pero tu estas predisponiendo una situación que no existe. Lo dicho tu actitud jamás te llevara a nada. Ves por qué has perdido toda credibilidad ante mí?. Por supuesto que se quién es Andrés, pero también se quien "Mi esposa", pero no me pondré contigo a darte explicaciones de nuestras vidas. ¡Adiós y suerte!- se fue dejando un cargado y espeso humo recorrer el lugar. De pie y sin pronunciar palabra alguna quedo en el estacionamiento destilando su veneno. Era frustrante ver que no obtiene nada de lo que quiere. Consideraba su vida como "miserable".

Ella salió de Casa, se le veía radiante, bella y feliz. Conducía su auto hasta llegar a una Tienda la tarde anterior había visto unos conjuntos de ropa para sus gemelos, le encantaba encargarse de esos menesteres, poder escoger la ropita para sus niños, estaba feliz, pero fue interrumpida Al salir de la tienda...

-Vaya, Vaya A quien tenemos por aquí? Señora Granchester!- exclamo con sorna- La Roba hombres.

Candy rodo los ojos. Susanna le colmaba la paciencia-¡Mira no tengo ánimos de hablar, menos contigo¡ así que si me permites tengo mucha prisa.

-¡Maldita Zorra!... ¡No te imaginas cuanto te odio maldita!- se acercó a la chica y le estampo una bofetada- jamás te perdonare que me hayas quitado a Terry- empuñaba sus manos con el afán de volver hacia Candy, pero esta vez pudo esquivar el golpe.

-Qué te pasa?... eres una loca!...como te atreves?- Candy sobaba su mejilla golpeada

-Me quitaste a Terry y ahora quieres meterte con Andrés!...no te basta solo uno... eres una mujerzuela!- esta vez fue el turno de Candy de abofetearla.

-No te permite que me insultes ¿me oyes?- grito furiosa- ¡Esto ha sido demasiado!...Yo no te he quitado nada... ¿Cuándo lo vas a entender? ...Terry nunca ha sido tuyo.

-No contenta, decides que Terry no me emplee de nuevo en su Empresa!...A que le temes? a que vuelva a mí?- Candy que se disponía a dejarla con la palabra en la boca. No tenía caso discutir ese asunto.

-De donde conoces a Andrés?

-Andrés McQuaid...Andrés es mi novio por si no lo sabias.

-No, pues no…no lo sabía. ¡No tengo que saber sobre las relaciones íntimas de mis empleados!, pero que mal por Andrés tener una novia como tú. Pobre de Andrés- dijo con tono de lamento.

-Por qué pobre? que te importa a ti?

-Porque es evidente que tú no lo amas y lamento que lo hagas sufrir, porque se ve que está muy enamorado de ti y tu solo lo usas y lo manipulas, pero bueno lo que hagan fuera de mi Empresa no es mi problema.- hablo mostrando indiferencia.

-¡Estas advertida, Andrés es mío!…¿Entiendes?. No permitiré que me lo quites!. Tu eres la manipuladora que no permitiste que Terry me empleara de nuevo. Tú eres la que desconfía de él.

Candy se encamino al estacionamiento. Luego del inesperado y nefasto encuentro con Susanna iba absorta pensando en cómo puede haber gente tan mal de la cabeza, buscaba sus llaves cuando en ese justo instante apareció junto a ella otro auto que no encontraba lugar para estacionarse, la persona que conducía observo que la Rubia dejaría el campo libre y se acercó.

-Disculpe mi grosería, pero veo que se retira, lo digo porque necesito un lugar para estacionar mi auto espacio- la mujer la vio fijamente.

-Oh, sí!, por supuesto.

-No sabe del tiempo que me ha llevado buscando un sitio. Dejarlo fuera en el corredor no es muy seguro, así que le agradezco.

-En realidad no es nada!- sonrió la Rubia de ojos esmeraldas con su característica amabilidad.

-No sé dónde te he visto, pero creo que su rostro me parece conocido ¡no estoy segura!- desvió su mirada a la cintura de Candy- ¿Tu eres la del parque, la que estaba embarazada? hace unos meses atrás...Disculpe mi atrevimiento si no es así.

-No se equivoca señorita!...

-Laya, Laya François

-Sí, recuerdo su nombre…. Y si, soy La misma persona de esa vez. Usted tiene una memoria extraordinaria… tuve dos niños sabe?.

-¡Oh felicidades!- la mujer que había salido del auto, extendió una mano para saludar a la Rubia- deben ser unos niños muy preciosos.

-Gracias!. No es porque sea su madre, pero mis hijos son hermosos.

-Bueno tu Esposo debe ser un hombre muy afortunado. Eres una mujer muy guapa.

-Gracias, pero nuestra felicidad no se basa en esas cosas superficiales...Seguro que sí, somos felices... Dios nos ha dado tres hermosos hijos. Ellos son nuestra vida.

-Tres? Oh que maravilla, te felicito de nuevo.

-Si una niña y mis dos niños. Pero cuénteme ¿Qué tal ha sido tu estadía en la ciudad? recién llegaba cuando te vi allí en el parque, cierto?.

-Sí, y recuerdo que tenías un embarazo bastante avanzado y te veías muy cansada... y en cuanto a la ciudad, pues ¿qué le diré?, la verdad que es un lugar espectacular. Nueva York ha llenado mis expectativas!

-Me alegro mucho por ti!

-Gracias y fue un gusto volver a verte.

-Soy Candy, Candy Granchester, pero puede llamarme Candy.

-¿Granchester? Has dicho ¿Granchester?

-Sí, ¿pasa algo? conoces ese apellido?

-Bueno si, ¿Eres algo del Señor Terence Granchester?

-Sí, él es mi Esposo. Lo conoces?, pero que estúpida pregunta, Terence es conocido en muchos lugares no dudo que tú lo conozcas también.

Laya estaba impresionada, tenía frente a ella a la esposa de Terry, esa mujer que tanto amaba el Castaño y de la que hablaba con una brillantez en su mirada estaba frente a ella .- No, no lo conozco, pero he escuchado mucho ese apellido en muchos lugares. Me gusta viajar y se dé su reconocimiento internacional.

-Ya lo creo!, mi esposo es muy famoso, sabes?, cuando era más joven fue un importante y grandioso actor, ahora después de años es el dueño de una compañía de cine que lleva su apellido en la avenida Broadway.

-Que interesante!

-Sí que lo es- Laya presentía que podía estar muy cerca de Jones y pensaba en lo pequeño que es el mundo.- me gustaría algún dia invitarte a mi casa y así podríamos platicar.

-Eh, quizás algún dia...Bueno me dio gusto verte Candy! y disculpa pero tengo que irme.

-pero….- La repentina ida de Laya la confundió. Como si de repente se hubiese recordado de algo.- ¡Adiós!

Días después Laya realizo una visita inesperada a Terry, sin proponérselo ahora sabía dónde encontrarlo así que no tardó mucho en llegar.

-Buenos días Señorita, me puede decir cómo puedo hacer para que me reciba el Señor Terence Granchester?.

-El Señor Granchester no ha venido, pero no debe de tardar, si gusta esperarlo o agendar cita para que la próxima ocasión no espere. Podría usted decirme cual es el motivo de su visita?

-Eh, bueno dígale...dígale que soy Angelina Bretones y que le busco para un negocio de inversiones. -No, no se preocupe, yo esperare el tiempo necesario….me urge hablar con él.

-Puede pasar a la sala de cuanto el señor llegue veré si puede atenderla. Le avisare!

-Ok.. Gracias de nuevo.

Una hora después Laya estaba desesperada inquieta, la Secretaria le había informado que debía esperar.

-Señor Granchester una señorita de nombre Angelín Bretones desea verlo y dice que es muy urgente y... personal.

-Angelín Bretones? No tengo la más mínima idea. Diana si no tengo citas pendientes, puedes hacerla pasar.

-No, de hecho, ya no tiene….así que... Permiso.

Terry se encontraba de pie al ventanal de su oficina viendo hacia el exterior. Al escuchar abrir la puerta se giró.

-Hola Terry! mi queridísimo Terry

-Tu?... ¿Qué haces aquí?- pregunto asombrado. ¡Nombra al diablo y el aparecerá! ¿Nunca me dejaras en paz?.

-Yo también me alegro de verte querido, pero que cálido recibimiento he tenido, ¡Deberías de ser menos efusivo conmigo Terence!, después de todo….

-Ahora que quieres Laya?- pregunto con su tono sarcástico-¿es acaso que tu marido ya se hartó de ti? Angelín Bretones! has sido un terrible problema para mí, no tienes idea.

-Ay Terry, Terry!...no me digas que le contaste a tu mujercita? no debiste, además que ganaste con eso? Sabes no la veo muy triste que digamos. Se ve que te superara muy pronto!

-QUE DICES?

-Que he conocido a la mujer por quien suspiras y te mueres. Linda chica sabes?

Sacudiéndola de sus brazos con ira- NO TE QUIERO CERCA DE MI ESPOSA, ME OYES?

-Demasiado Tarde Terry….hasta podría decirte que casi somos "amigas".-sonrió y la mujer debería dar las gracias que lo era, porque de lo contrario Terry le daría su merecido.

-ALEJATE DE ELLA O NO RESPONDERE LAYA. TE JURO QUE TE ARREPENTIRAS SI LE HACES DAÑO.

-Tranquilo Terry... tu Esposa Candy sin saber antes quien era me cayó bien, ahora que te digo...es una mujer agradable... de verdad!. No me mires así- Laya ojeaba una revista con total calma- Sé que tienes una linda familia también, pero tranquilo te repito que no tengo nada en contra de ninguno de ustedes.

-Ah, no? y entonces?...has venido a hacerme una visita social? ja ja ja. ¡No lo creo! así que habla de una vez, ¿Qué quieres?

-¡No, claro que no!... Solo necesito que me ayudes a localizar a una persona y te contare entonces la verdad sobre lo que paso aquella noche. La única verdad- fijo su mirada en la del castaño- solamente eso es lo que quiero te lo prometo.

-Ayudarme tu? sabes bien que me es difícil confiar en tu ayuda Laya, no después de todo .. Laya….aléjate de mí, no te acerques otra vez a Candy, porque te juro olvidare quien eres...que te ha hecho pensar que yo pudiera ayudarte

-Mira Terry, lo harás porque te conviene. Es algo sencillo Terry, después prometo no buscarte más.

Al llegar a casa Candy y los niños se encontraban en el cuarto de juegos, el cual había sido provisto con más juguetes y diversión. Eran horas que pasaban los niños a diario y la pequeña Candice amaba jugar con sus muñecas en la enorme casa que su Papa le había comprado, pero cuando lo escuchaba llegar se olvidaba de todo y buscaba los brazos de su padre llenándolo de besitos en todo su rostro. Terry adoraba a su princesa.

-Hola Candy, Cómo están los niños?

-Terry! míralos. ¡Son unos niños tan lindos!-Los gemelos tomaban sus biberones en el cuarto, mientras la niña jugaba- ¡Me parece increíble que ellos sean míos, nuestros hijos Terry. Me siento tan afortunada de tenerlos. ¡Dios ha sido bueno con nosotros!.

-Yo también….Preciosa…yo también me siento afortunado de tenerlos conmigo.- aparto su mirada que había quedado anclada en las lagunas profundas de su Esposo

-¡Candy!...

-Dime, Terry!- hablo con un hilo de voz

-Cuanto tiempo estaremos así, cuanto podemos soportar vivir de esta manera?. Entiendo que te lastime y no sabes cuánto me odio por eso...pude haber callado y seguir como si nada, pero sabes bien que no está en mi ser así... te juro que te amo Candy, te amo tanto, tanto y deseo que por favor me escuches- En ese instante tomo su manos y las beso lentamente- Sé que es muy difícil, pero lo podemos superar amor, si aún hay amor, busquemos una solución. O es que ya no sientes nada por mí? Estas dejando de amarme Candy?...si es así, quisiera que me enseñaras a ser indiferente.

-No Terry...no he dejado de amarte, pero no…. Puedo.

-Hagamos el intento, no me has permitido que te explique las cosas, deja que lo haga y si después de eso sigues pensando igual, te juro que lo entenderé. ¡Te lo prometo

-Terry!- lagrimas como en cascadas se derramaban sobre sus mejillas, el castaño se acercó para limpiarlas suavemente con sus labios – te amo, pero me cuesta tanto, cada vez que recuerdo tu confesión siento un dolor en mi corazón y no puedo perdonarte! Me puedes decir mil veces que no sentiste nada, pero estos celos me consumen de saber que tu cuerpo fue de ella...que ese momento no...

-¡Por favor Candy...deja de atormentarte!...sabes que en ocasiones me arrepiento de haberte dicho todo, pero no podía basar nuestra felicidad en la mentira y en el engaño...no podía vivir con eso...amor!, Si de verdad dices que me amas por favor escúchame. Intentémoslo de nuevo. No dejemos que el orgullo nos ahogue. Sé que sufres tanto como yo, porque no me acostumbro a esta vida sin ti, porque aunque estemos viviendo en la misma casa, me siento vacío y aunque el estar cerca de mis hijos me ayuda a soportar esto, yo te extraño a mi lado, las noches juntas…amándonos. Te extraño mucho Candy, tus besos, tus caricias, te extraño completa -Las palabras de Terry le acariciaban el alma, sabía que la amaba porque siempre se lo ha demostrado, el castaño se acercó más y más y la aferró a su abrazo que fue correspondido con la misma fuerza y ella descanso su cabeza en el pecho del Joven.

-También te extraño Terry!- dijo sonriendo- extraño todo- Se abrazó más a él, y Terry quería fundirla con su alma.

-Candy, sabes!- continuo hablando mientras continuaban en el cuarto y ella se había separado de su abrazo- hay algo que debo contarte y es posible que cambie toda la percepción que tú tienes hacia mi.

-De que se trata Terry?- dijo con curiosidad.

-Algo que en principio me negaba a aceptar y es que las cosas se han dado de manera muy confusa...No trato de justificar ni mucho menos, pero ahora estoy seguro que nada sucedió con respecto a esa mujer... es muy probable que todo haya sido planeado, pero antes de asegurarme de esto necesito hablar con una persona y quiero que tu estés conmigo. Siento que hay una historia detrás de esto que no conocemos Candy.

-Cómo?

-Candy, debes creerme cuando te digo esto! todo fue una trampa de tal manera que yo no pudiera negar nada.

-Por favor Terry, explícate que no te entiendo.

-Antes de ahondar en todo esto debo hablar con alguien que es primordial en toda esta historia en la que me han involucrado y que no descansare hasta saberlo. No puedo perder más el tiempo. Vamos en este mismo instante.- dijo con decisión.

-A dónde Terry? donde iremos?

-Solo quiero que confíes en mi. Sabremos la verdad muy pronto...yo te amo Candy! Te amo!, no lo dudes por favor!.

-Te creo Terry!, pero...

Terry conducía su auto y Candy se mostraba expectante. Los niños quedaron con Nina. Terry y Candy llegaron a la Compañía y él se mostraba agitado e inquieto.

-Diana! sabes si Michael se encuentra en su oficina?

La mujer observo el reloj- No puedo asegurarle señor...hace unos minutos lo vi tomar el ascensor, pero no sabría precisar si se fue de la empresa.

-¡Maldición!- exclamo molesto- deme la dirección donde reside.

-¡Calma Terry! ..Ya habrá tiempo de que hables con ese señor, ¡por favor no te pongas así!- dijo acariciando el rostro del joven.

-Es un caso delicado Candy.

-Señor, mire Jones está aquí! – dijo Diana señalando hacia el ascensor.

-Señor Granchester!, Señora, pero que sucede? porque sus caras, porque me ven así? hice algo de lo que no me he dado cuenta?

-Michael, necesitamos hablar con usted urgentemente!

-Con...migo...- Jones estaba nervioso- sí, pero...

-¡Vamos a mi oficina!

Jones sudaba frio, no tenía idea de lo que pasaba. Temía perder su trabajo- Señor Granchester!...

-Michael, no temas...ven entra! siéntate...tendremos una larga charla.

Se acomodó en el enorme sillón y sus manos las estrujaba producto de su nerviosismo, sentía que su corazón saldría de su sitio.

-Calma Jones.. Toma esto para que te relajes- El castaño sirvió una copa de Wiski- sé que no tomas, pero creo que al verte así como estas la ocasión lo amerita... bueno te he hecho venir a mi oficina porque es necesario y muy delicado lo que tengo que hablar contigo...No daré muchas vueltas al asunto, así que necesito saber si .. Si tú conoces a Laya François?- El corazón de Jones palpitaba a mil.

-Yo...

-Laya François?-pregunto Candy- conozco a alguien con ese nombre Terry!

-Candy, luego te explicare! -Vamos Jones!, la conoces? sabes que ella está en América y esta buscándote?

-Que? - pregunto levantándose de su asiento. También Candy se sorprendió de lo que escucho.

-Lo que oyes!...ella te está buscando y no parara hasta encontrarte.

-Hace... hace un tiempo atrás antes de volver a América yo... tuve una relación con Laya…fuimos amantes por un tiempo. Cuando viaje a Roma para ejercer mi profesión la conocí de casualidad en una convención de artistas esa mujer llamo fuertemente mi atención... ella se acercó a mí y me enamore como un loco, pero eso fue hace mucho tiempo, no entiendo por qué me busca...yo di por terminada esa relación cuando conocí a Fiorella... me enamore de esa chica de verdad, podría decir que Fiorella fue mi gran amor. Le juro que no tengo nada que ver con Laya ahora.

-Te creo!...te creo porque yo fui involucrado en esa historia que Laya construyo.

-Usted? Como? no lo entiendo!

-Tampoco entiendo yo Terry- hablo Candy

-Laya me hizo creer que estuve con ella íntimamente en un hotel, pero eso no es todo...ahora que mencionas a Fiorella D' angelo me acuso de tener amoríos con su hermana cuando ni siquiera la conocí.

-Fiorella y yo éramos novios!...ella nunca pudo haber estado con otro. Nosotros nos amábamos de verdad y Laya al saberlo me amenazó con matarnos, le contaría a su marido y acabaría con nosotros, por eso me fui y deje una nota a Fiorella...supe después que ella...se había quitado la vida por una fuerte depresión. Yo no quería que le pasara nada malo, se los juro...solo quería que ella estuviera bien y que su hermano no le hiciera daño- dijo al borde de las lágrimas al recordar a su verdadero y único amor.

-Ella me involucro en tu historia Michael y le dijo a D'angelo que yo fui el que la abandono, por eso quiere acabar conmigo, pero como no ha podido armo un maldito plan sucio... Candy yo no recuerdo haber estado con esa mujer y si, ella me contactó ahora, se presentó a la compañía según para decirme la verdad de lo que sucedió esa noche con la condición de que le ayude a buscar a Michael Jones, no le di una respuesta afirmativa, pues si Michael Jones era el mismo que yo conocía, debía saber la verdad por otra vía. Además de prevenirte de ella. También me dijo que ha hablado contigo, no sabes cuánto me enfurece eso.

-Si Terry, hace unos días la volví a ver!, pero ha sido muy amable conmigo.

-Sí, pero no permitas que se te acerque...por favor no salgas.

-Está bien Terry!

-Señor lamento por todo lo que ha pasado, pero el único responsable soy yo. Soy ese hombre que D'angelo busca realmente.

-Que estás diciendo Jones?- pregunto el castaño

-Que es momento de dar la cara por los errores del pasado. Si él quiere ajustar cuentas conmigo entonces es momento que lo enfrente y hable con la verdad.

-Ese hombre es peligroso...podría hasta matarte. Es una locura que lo enfrentes, además eso fue hace mucho tiempo. La manipulación de Laya hacia su marido no ha sido tan fuerte, pues si D'angelo estuviera seguro de mi responsabilidad hubiese acabado con mi vida. El, es un hombre rico y poderoso. Pero de algo si estoy seguro!- Candy escuchaba con atención- entre ellos dos se confabularon para hacerme caer en esa trampa. Elaborada sin escrúpulos para destruirme moralmente, ahora lo sé.

-Seguramente lo hizo para protegerme señor Granchester, por eso quiero desligarlo de todo esto.

-Entonces que harás?, no lo enfrentes, aunque conmigo no ha habido nada que atente contra mi vida, no sabemos que reacción pudiera tener, es mejor prevenir Jones. Yo no he prometido ayudarle a Laya, lo que necesita saber de ella ya nos lo has dicho tu...haremos algo y ojala funcione, ¡Jones, te ayudare!

-Señor no se meta en problemas por mi culpa.

Después de la conversación el matrimonio Granchester se despidió de Jones.

-En realidad he sido una tonta negándome a ver la realidad. Tu amor sigue intacto, así lo he sentido siempre, pero me cegué por el dolor, cuando me has demostrado que me amas. Siempre habrá personas que nos querrán separar, porque eres un hombre grandioso y un excelente padre, el hombre que amo con todo mi corazón…..ya no quiero seguir separada de ti. Confiare de nuevo, por mí, por ti, por nosotros, por nuestros hijos, porque yo también te amo Terry!. Tú me has demostrado eso y has estado conmigo a pesar de que te he rechazado muchas veces.

-Candy, no sabes cuánto bien me hace sentir todo eso que me dices. Ahora ya sabes que jamás te engañe, jamás estuve con ella, que siempre he sido tuyo.

-Terry! quiero que esto funcione por nuestros hijos.¡ Ellos se merecen un hogar!, el hogar que ni tu ni yo tuvimos. Quiero que siempre estemos juntos mi amor, como lo prometimos.

-Candy!- dijo tomándola de las mano y depositando un delicado beso en la frente de su esposa- gracias por confiar en mi de nuevo.

-Terry!

-Te comprendo mi amor, si yo estaba confuso, no podía esperar que tú, no lo estuvieras Candy- se acercó a ella y se fundieron en un cálido abrazo.

-Terry no quiero perderte!..

Candy era una de esas personas que ocultaba bien la tristeza y el dolor. No le gustaba preocupar a nadie pues se decía que cada quien ya tenía los propios problemas….pero ahora que todo estaba aclarado no permitiría dejar pasar demasiado el tiempo, que en muchas ocasiones es el artífice exacto para calmar el sufrimiento y olvidar el tormento de un doloroso amor.

Inicio Flash

-Ayudarme tu? sabes bien que me es difícil confiar en ti Laya, no después de todo .. Laya….aléjate de mí, no te acerques otra vez a Candy, porque te juro olvidare quien eres...que te ha hecho pensar que yo pudiera ayudarte

-Mira Terry, lo harás porque te conviene. Es algo sencillo Terry, después prometo no buscarte más.

-Esto es increíble!...ahora necesitas de mí...Como pretendes que olvide todo?... No sé si enloqueciste o estas a punto, pero no quiero hablar nada contigo, así que hazme el favor y retírate, sino quieres que te eche yo mismo.

-Terry! querido Terry, que poco caballeroso eres, eh? muy grosero. Mira, no en vano vine desde Roma hasta América huyendo de D'angelo. La verdad que no lo soporte. Unos días más a su lado y realmente si me volvería loca.

-Y? déjame decirte que eso no es mi problema!...Así que por favor retírate, no es de mi agrado tu presencia.

-Piénsalo Terry, te conviene, mira seré una buena persona y, si tú me ayudas yo….podría desaparecer las imágenes y…..

-Nada me garantiza, ahórrate tus buenas obras y déjame decirte que no lograras nada-Terry tomo el teléfono para llamar a... Seguridad?

-¡Todo es mentira Terry!- soltó de una vez François. El castaño soltando el teléfono se detuvo a observarla- pero no diré nada más, hasta que prometas que me ayudaras a buscar a Michael Jones, necesito encontrarlo urgentemente.

-¿Qué ha sido una mentira?..- Terry recordó ese nombre, si era el mismo Michael Jones, entonces el jugaría sus propias cartas.

-Te digo que hasta que me prometas que me ayudaras a encontrarlo, te contare todo.

-Y, quien es Michael Jones?

-Un viejo amigo Terry!... el, es maestro de Artes, sé qué hace mucho tiempo regreso a América, Nueva York precisamente y necesito encontrarlo, es…muy importante para mí.

-Vaya, Vaya...con que Laya se enamoró!- exclamo con su característico sarcasmo y mostrando su sonrisa de medio lado- ahora quiere que le ayude a encontrar a ...¡su amante!

-Terry por favor, te juro que te diré la verdad de lo que paso aquella vez en Roma, pero necesito que me ayudes antes que D'angelo de conmigo, porque entonces sí que será mi final.-Es necesario que lo encuentre, te juro que jamás volverás a saber de mí y….

-¿Que paso esa noche?- interrumpió bruscamente- vamos dime que paso aquella noche en el hotel?

-No diré nada...

- Por qué lo hiciste?...no te entiendo!... no entiendo por qué?

-Solo diré que D'angelo quiere verte destruido.- Terry quedo en silencio - Entonces? me ayudaras sí o no?

-No lo sé! Debo pensar que hacer, por ahora no puedo darte una respuesta- giro su vista de nuevo al ventanal y perdió su mirada en un punto inexistente- retírate por favor! quiero estar solo.

-Hasta luego Terry!...vendré en dos días para saber tu respuesta y hasta entonces sabrás todo. ¡Te lo prometo!

Fin Flash back


Gracias por todos sus comentarios, todos son muy valiosos para mi.

nota: disculpen si he abandonado la historia, pero he tenido muchos problemas,pero gracias a Dios alli vamos. Les quiero.