¿Qué pasa amor?¡estás temblando!- Exclamó tomando sus manos que estaban heladas y las apretó contra su pecho.

-No sé cómo describir lo que acaba de pasar por mi mente….Andrés…. ¡Alguien quiere matarme!...Alguien iba tras de mi y...- El muchacho abrazó su cuerpo con fuerza, quería reconfortarla y que no sufriera. El miedo que vio en los ojos de Victoria no le gustó en lo absoluto.

-Mi amor, por favor tranquilízate. Quizás solo es un mal sueño, algo que no precisamente pueda tratarse de tu vida, talvez es algo que escuchaste en alguna parte y…y lo estas asociando.

-Puede ser Andrés, pero lo sentí tan real…y allí estaba yo y sentia mucho miedo, mucho miedo...- cambio de tema para no preocuparlo- ¡tienes razón es muy posible que no se trate de mi vida!. a veces siento que mi cabeza va a explotar y solo quiero recordar de una vez.

-¡Ven, vamos a la cabaña! El tiempo está enfriando demasiado... pondré un rato la calefacción y en dos horas regresaremos a casa ¿te parece?

Entraron a la cabaña que Andres había rentado con anticipación. Era un lugar hermoso. Realmente un lugar que Victoria jamás olvidaría.

-¡Quisiera quedarme aquí para siempre contigo, Andrés! Cuando estoy a tu lado, no me importa si puedo o no recordar...simplemente quisiera que mi mundo tan solo fueras tú- dijo miientras se abrazaba al torso del hombre y apoyaba su cabeza en el pecho masculino. ¡Te quiero Andrés!, te quiero mucho...¡has sido la luz dentro de toda mi oscuridad!.- levantó el rostro y entonces la besó de nuevo,primeramene de manera parsimoniosa, sin embargo ella y su exótica belleza descontrolaba sus emociones y el beso se convirtió apasionado rediciéndose a la desesperación. Ninguno de los dos podían controlar lo que estaban sintiendo, las emociones estaban a flor de piel. Nunca antes había sentido eso que Victoria le provocaba. Susanna nunca logró despertar esa pasión que ahora sentía junto a Victoria. Susanna era bella, sí, pero su actitud, su forma de ser prepotente y egoísta habían hecho que Andrés dejara de contemplar un futuro juntos. El beso todavia no terminaba, al contrario era más demandante y el hombre sentia su excitacion a mil. Ella el sentirse amada de esa manera con amor y ternura estaba tocando el cielo con las manos, tan solo con un beso. En ese instante, Andrés detuvo sus caricias y a Victoria le dolió el hecho. Estaba llena de verguenza

- Andrés….perdona, yo….será mejor que nos vayamos!

-¡Espera!

Filadelfia, Estados unidos

-Hola a todos! Hemos llegado... Albert chicos cómo están?- saludo Terry al llegar a la Residencia del matrimonio Ardlay. Todos estaban reunidos ; Niels y su esposa Vanessa, Los Cheshire con sus hijos.

-Hola Terry, Candy pasen por favor bienvenidos de nuevo a mi Casa.- saludo Albert con un fuerte abrazo a su amigo y hermano.

-Deborah querida amiga, ¡cuando tiempo sin verte!, pero….¡que bella estás ! y donde está William? tengo tantos deseos de verlo.

-Oh, mira viene por allí…William, William ven mi amor… William, ella es tu tía Candy quiere hablar contigo. Saluda mi amor.

-Hola, tía Candy como está?

-Bien, mi amor, pero mira que hermoso que estás! Eres un guapo hombrecito identico a tu Papá.- Candice, hija él es William el hijo de tu tío Albert.

-Hola William! ¿Quieres jugar conmigo?- preguntó la castañita y el niño asintió.

-¡Muchas gracias! – exclamó- Se los encargo.

-No es nada Señora. Estoy aquí para eso!, permiso.

-Albert, y donde están los demás?

-A la orilla de la piscina Candy. ¡Ve que los demás los esperan!

-¡Bueno entonces vamos!- Candy y Terry se dirigieron donde estaban los demás, los gemelos iban en brazos de cada uno.

-Adelante Terry, estás en tu casa. A las 7 tendremos una cena. Los espero a todos por favor… mientras tanto disfruten su estancia. Les repito estan en su casa.

La hora de la cena llego. Albert estaba feliz de ver a sus amigos y familiares reunidos, por algunos meses se mantuvieron distanciados por deberes de trabajo compromisos y demás menesteres. Al dejar la sociedad se había dedicado exclusivamente a los negocios en Chicago y uno que otro viaje que tenía que realizar, por mucho tiempo la convivencia con los amigos se habia hecho nula y por lo tanto había organizado esa pequeña reunión familiar.

-Buenas noches a todos- se levantó tomando una copa en mano y los presentes también hicieron lo mismo- los invitados quedaron en sus asientos a petición del dueño.- los he hecho reunir porque no todo en la vida solo es trabajar y trabajar….si, lo sé….soy un amante al trabajo y a las responsabilidades que muchas veces resiento el dejar tanto tiempo a mi familia, pero tambien es momento de esparcimiento y de darse un descanso y estos días no nos caerán nada mal. Neil felicitaciones por realizar un buen trabajo...me has demostrado que las personas si pueden cambiar cuando se lo proponen..Felicitaciones Vanessa tienes a tu lado a un hombre que sabe luchar...Tú Elisa, James ¿Que les puedo decir? felicitaciones por saber rescatar su matrimonio, no darse por vencido. ¡Sigan asi!... y Tú, Terry!, mi amigo, mi hermano... felicidades tambien por tu hermosa Familia…mi querida Candy, mi amiga ...recuerdo cuando te conocí- dijo sonriente- fue el día más hermoso de mi vida, porque gracias a tí encontré el amor en esta bella mujer destinada para mí, Deborah mi amada esposa.- pausó un momento y luego prosiguió- Se preguntaran ¿por que tanto formalismo?, bien quiero comunicarle que Deborah y yo de nuevo seremos papás.

-Oh, por Dios! Es eso cierto Albert? Deborah?- preguntó con asombro y alegria la mujer de ojos verdes.

-Sí, Candy pensé que nos quedaríamos solo con William, pero Dios nos ha mandado de nuevo una bendición más a nuestras vidas. Ahora debo cuidarme mucho más. A mis 40 años un embarazo es muy delicado.

-Felicidades Tío Albert!- exclamo Neils.

-¡Felicidades Señor Ardlay!, perdón Tío Albert…me cuesta tanto acostumbrarme a llamarle de esa manera- dijo Vanessa.

-¡No te preocupes!...llámame de la manera que te sientas mejor- y gracias, muchas gracias a todos por compartir este momento tan especial con nosotros.

-No lo puedo creer. Tú vas por tu segundo hijo y yo? Aun no nos decidimos- comento el moreno.- Aunque te confieso que ya quiero romper con este convenio- menciono viendo a su esposa.

-No lo hagan por seguir ideas preconcebidas, sino porque lo desean realmente. Un hijo debe ser concebido por amo, porque la pareja lo desea de verdad. Ellos llegan a ser lo más importante, llegan a ser el centro de todo….ahora por favor degusten la cena que mi esposa preparó para todos ustedes.

-Gracias- dijeron todos al unísono.

A la mañana siguiente despertaron temprano unos fueron a cabalgar, otros quedaron en casa caminando por los alrededores.

-Elisa, no había tenido la oportunidad de felicitarte. Tu hija esta hermosa... ¡Isabela es una niña encantadora!

-Gracias Candy. Soy tan feliz..quiero ser la madre que Isabela necesita

-¡Claro que lo serás!.

-Tú también muchas felicitaciones, ¿Recuerda cuando nos conocimos Candy?

-¡Claro que lo recuerdo!- sonrió- Cuando se es joven, uno tiene miles de sueños por querer cumplir y cuando te das cuenta...la vida se nos va escapando poco a poco de las manos. Cuando llegamos a adulto y miramos hacia atrás nos reímos de todo eso, pensamos que lo escribimos en piedra, pero todo cambia...Claro que todo cambia.

-Hablamos de cuando seriamos madres, tú estabas a punto de casarte con….Anthony y….. ¡El tiempo ha pasado!, hemos conocidos otras personas y ahora aquí estamos con nuestros hijos -Candy asintió.- de nuevo te pido que disculpes mi actuar en aquella época , ahora que veo hacia atrás me doy cuenta que no fui más que una gran tonta...cambie tu destino.

-¿Pero qué dices? olvida todo eso. Yo diria que gracias a eso me hice fuerte y conocí al amor de mi vida. En cierta manera debería agradecerte porque Terry es el hombre mas maravilloso que he conocido ¡el amor de mi vida!, ¡Lo amo con toda mi alma! y, no podría vivir sin él. Te confesaré algo- dijo en un susurro- a veces no quiero admitirlo porque luego se entera y se convierte en un presumido insufrible y arrogante, pero es la verdad. El y mis hijos son toda mi vida… y no digas que tú me cambiaste el destino porque no es así, el destino lo forma uno mismo y nadie más...Yo lo elegi a él... Nadie es hacedor del destino de otra persona.

- Es verdad? Yo también trace mi destino cuando volví con James. Yo fue la que elegi tener otra oportunidad con mi Esposo.

-Hola, lamento interrumpirlas- dijo Deborah-¿puedo integrarme a la plática?

-Siéntate Deborah!... le decia a Elisa que cada quien busca y traza su destino en esta vida...¿recuerdas cuando estuvimos aquí? tú no te habías casado con Albert y hablábamos sobre nuestros estilos de vida.

-Claro que lo recuerdo- contesto Deborah

-Perfectamente yo también y me avergüenza de la forma en que me comporte entonces.- se llevó una mano al pecho- la vida la miraba diferente, tenía todo, pero nunca estaba conforme y hablé cosas estúpidas sin razonar. No le daba el valor real a las cosas, pero ahora todo es diferente para mi. Mi familia, mi trabajo...todo.- rió- ¿Quien diria que Elisa Cheshire llegaria a trabajar?- todas rieron al Unisono- minutos después se les unio Vanessa.

Sé que ahora no tiene importancia traer a colación todas esas cosas, pero siempre es bueno ver hacia atrás para no cometer los mismos errores. El pasado debe servirnos para seguir el presente y conformar un mejor futuro.

-¡Tienes razón!- exclamo Deborah

-Y tu Vanessa? ¿ Cuales son tus planes a futuro?.

-Yo, mi esposo y yo... estamos seguros de querer tener un hijo. En un principio pensé que Neil no le gustaban los niños, pero me equivoque.. solo me daba mi espacio para desarrollarme profesionalmente. Ahora esta maravillado por ver a los demás, pero no es eso, si no que es momento porque asi lo sentimos...ya estamos estables y preparados para emprender una nueva etapa en nuestras vidas.

-Me alegro por ustedes!...- dijo Deborah

-Ya veras que es maravilloso ser madre!- comento Candy

-Es lo mas bello que le puede pasar a una mujer. La bendicion más grande- dijo Elisa

Pasaron días hermosos en aquel lugar. La compañía había sido de lo más agradable entre todos. Los niños pasaron momentos muy divertidos. Fue una semana completa en familia, pero debían volver a casa a continuar sus vidas. Se despidieron de Albert y de Deborah, no sin antes desearles las mayores de las bendiciones para su familia.

Candy y Terry antes de regresar a Nueva York fueron a su Residencia en la playa se quedarían un dia más a petición de su pequeña princesa. Albert y su familia regresarían a Chicago ese mismo dia por la tarde. No sabían cuando volverían a verse. Pero así es la vida, las ocupaciones diarias siguen adelante.

España

-Andrés,….fue un dia maravilloso a tu lado... Gracias por todo y….

-Shhhh- coloco su dedo índice en los labios de la mujer- ¡no digas nada amor! Por favor… ¡no digas nada!- la besó nuevamente- Perdona, pero no puedo dejar de hacerlo- sonrió mostrando un hoyuelo- Me pregunto ¿Cómo haré para sobrevivir sin ellos cuando me marche?- la mujer se la había metido en el corazón y en la piel… y ahora era difícil sacársela del alma.- ¡solo déjame quererte!- poso su frente con la de ella y acarició su rostro para depositar otro y otro beso.

-Será mejor que entremos, Andrés…. Tus padres deben estar preguntando por nosotros. Hemos estado fuera por mucho tiempo.

-Victoria, ellos no diran nada. Además saben que estás conmigo, por favor ya deja de preocuparte por lo que mis padres piensen, saben que estoy loco por ti y lo único que desean es que sea feliz, saben que estoy enamorado de ti- cada día sentía que algo no estaba bien, quería apartarse de Andrés, pero no podía hacerlo porque también tenía sentimientos hacia él, el muchacho era atento y cariñoso, un hombre maravilloso que cualquier mujer querría en su vida, bueno cualquiera no, porque lo que fue Susanna, no lo supo apreciar.- Saben que te amo, te amo!... No me he marchado y ya te extraño. Quisiera llevarte conmigo a América, quiero que estes conmigo siempre, siempre, pero debo esperar...No soy bueno teniendo paciencia, pero debo pensar en tu salud.

Dos días después Andrés se despedia de Victoria y regresaba a América... le había prometido que regresaría en tres meses y que mantuvieran contacto.

-¡Por favor espérame amor! Si regresa la verdadera mujer, que siga siendo la misma que amo- sus ojos brillaron- Victoria! vente conmigo a América. También allá puedo buscar un médico que siga tratándote...¿Que dices?- su mirada era suplicante.

-Yo...

-Hijo! ¿que dices? Victoria no puede dejar el tratamiento aqui en España. Todo va muy bien hasta el momento!

-Madre, tiene razón... solo soy un egoista por pensar en mi mismo.

-Andrés, vete tranquilo, si?...yo estaré bien. ¡Te lo prometo !

-Esta bien mi amor!...¡Te amo!

-¡Adiós Andrés!- una sonrisa asomó y él, un beso profundo le depositó antes de tomar un taxi con rumbo al aeropuerto.

Una semana después Victoria asistía sin falta a sus terapias y los episodios en sus recuerdos se hacían más recurrentes y reales, habíab días que entraba en pánico porque sus retazos estaban empezando a unirse y conformaban recuerdos mas largos, posteriormente se resignaba porque el proceso paraba y regresaban las imagenes sin coherencia. sus padres le daban ánimos. Tiempo despues los rostros de las personas que pasaban por su mente se hacían más visibles , más claros. Era como estar en una pelicula y ver el desarrollo en cámara lenta. Los rostros de esas personas que anteriormente escuchaba solo su voz como en murmullos ahora estaba muy cerca saber quiénes eran, sobre todo estaba cerca de saber ¿quién era el hombre que la maltrataba salvajemente?. Una noche en la que dormían, victoria se fue a la cama con ese pensamiento, ¿Por qué ese hombre le pegaba y la abusaba sexualmente? ¿Quien era? ¿Quien la dominaba de esa manera?, ¿Por qué ese hombre le golpeaba su rostro y vociferaba palabras duras y obscenas? y ¿Por qué en varias ocasiones la quería estrangular?

Recuerdo

-Señora! Señora Laya

-Doris! - en ese instante su corazón palpitó tan fuerte- ¿qué haces aquí? ¡ Por Dios!. Sal del auto, por favor, me voy a detener y por favor sal…. No quiero que Doris, suficiente has hecho por mi.- Doris había entrado en el vehículo cuando Laya se había distraído e iba escondida detrás.

-Ya es tarde!, iré con usted hasta el fin del mundo si es posible. No me puedo a quedar en la mansión después de todo.

-Doris!, Doris! Me alegra que estés conmigo, pero…pero no puedo permitirlo.

-Siga adelante no se detenga, usted lo logrará. Lo estamos dejando muy largo, de seguro no anda suficiente combustible. Ha quedado muy atrás.

-¡ No lo creo! . D'angelo nunca anda escaso de combustible. No puedo cantar victoria Doris- estaba muy nerviosa- ¡Hasta que esté en Francia podre estar tranquila!.

No era problema de combustible era que D'angelo revisaba en la guantera su arma, porque estaba seguro que esta vez acabaría con ella. Dio de nuevo persecución Laya no era buena conduciendo más en el estado de nerviosismo que iba, eso era un gran problema para la mujer y una ventaja para D'angelo que le dio alcance.

Llegaron a un tramo de carretera despejado. D'angelo no tenía idea donde iría Laya. La tenía en la mira. Puso su auto a mayor velocidad, y en poco tiempo iba detrás del auto, muy cerca, demasiado cerca , daba fuertes empujones en la parte trasera y cuando la aventajaba a lado izquierda daba empujones hacia la derecha, su objetivo era evidente, el hombre quería hacerla desaparecer en el barranco. Estaba lleno de ira, había perdido la cordura.

-¿Pero qué le pasa? Por qué hace eso?

-Señora, siga, no se detenga!

- Me quiere matar, Doris! …no debiste venir conmigo!, ahora corres la misma suerte que yo. No puedo permitir que te pase nada Doris. ¡No puedo!. Me detendré y tú te iras, no importa si vuelvo a caer en sus manos, pero tú no, tu no…. - dijo al tiempo que daba un vistazo a la muchacha que seguía atrás y al auto por el retrovisor.

-No, no se detenga. Por favor siga!

-No puedo Doris, no puedo! No puedo arrastrarte conmigo…santo Dios!- exclamó cuando una vez más el auto fue sacudido por detrás.- piensa que voy sola, sal del auto Doris y buscas ayuda, ¡haz lo que te digo!- en ese instante D'angelo hizo varios disparos pegando en los vidrios traseros. Ambas mujeres gritaban aterrorizadas- Doris me voy a detener y volveré, no tengo escapatoria. No puedo permitir que este hombre también te dañe.

Las mujeres no sabían que hacer. D'angelo seguía disparando, pero no podía dar con el objetivo, las ruedas del auto. En ese momento lleno de furia arremetió con tanta fuerza que Laya perdió la dirección y se desequilibró dando un giro inesperado al volante y salió de la carretera. El auto entonces dio vueltas hasta caer al abismo y explotó en poco tiempo

Doris había quedado atrapada en el auto entre la chatarra y el asiento delantero. Laya un poco antes de caer al fondo el auto golpeo contra un pequeño cerro saliendo catapultada por la puerta no tenía puesto el cinturón golpeo todo su cuerpo contra piedras, arrastrando arbustos espinosos hasta llegar y caer a escasos metros de donde se encontraba el auto que empezaba a quemarse. Escuchó los gritos despavoridos de Doris pidiendo ayuda, pero fue demasiado tarde para poder hacerlo. Cuando se pudo levantar a duras penas y adolorida para tratar de sacarla, el auto explotaba lanzándola a metros de distancia, se golpeó la cabeza y cuando despertó no supo quién era. Entonces empezó a caminar y caminar y anduvo vagando por casi dos meses en las calles de Roma. Nunca nadie la reconoció pues solo miraban en esa pordiosera eso nada más, sus ropas ya desgastadas, sucias y descalza era lo único que tenía y el bolso que nunca se quitó a cuestas en su espalda.

Fin del recuerdo

Laya había recordado el accidente claramente. Sus recuerdos volvieron y también su tormento. Laya había recordado todo, todo. Despertó sudada y observaba el lugar donde estaba. Sintió como si hubiese estado dormida por mucho tiempo y acaba de despertar de un sueño para regresar a una pesadilla. Lloró y lloro desconsoladamente en el piso de la habitación y envuelta en las sabanas. Recordó todo…A la rubia de ojos verdes, Candy, a Terry y el daño que le causó. También el matrimonio tormentoso con D'angelo el hombre que la maltrataba, Andrés - Oh!, Andrés, Andrés. No puede ser!...- dijo al recordarlo- y, Michael – Está vivo!...Michael no murió como me lo hizo creer D'angelo….él, él está vivo!...¡ Andrés!- lagrimas fueron derramadas y sus ojos estaban hinchados. Era de madrugada y Laya habia vuelto. Todo estaba en su debido lugar y tenía que tomar una decisión muy importante, para no seguir haciendo daño a las personas que ama. Mientras arrastre consigo todo lo que ella significa era mejor alejarse. Terminó de amanecer y salió de la casa muy temprano para adentrarse al jardín, esperaría que los demás despertasen para poder hablar con Lauren y con Andrés. Cuando entro Lucia como de costumbre y no encontrarla en la habitación se asusto muchisimo, entonces el Señor Andrés se dirigió al jardín y allí la encontró, dormida sobre la hierba. Lauren hacia su llegada minutos despues y ambos se vieron a la cara uno al otro preguntándose qué habría pasado con Victoria ¿por qué se encontraba dormida en el lugar?. Andrés la despertó, la hierba estaba muy helada y podia enfermarse.

-Victoria, victoria, despierta por favor hija.

Entre dormida y despierta empezó a mencionar nombres, expresiones- ¡Déjame ir D'angelo!...tú, tú no me amas, déjame libre…por favor no , no, no me mates….no, no…no...No me toques!- despertó de inmediato asustada. Los McQuaid la veían en silencio y vieron que la mirada de Victoria no era la misma.

-¿Estas bien Victoria?- pregunto la madre

-Yo…si, estoy bien -dijo al momento de levantarse.

-¿Qué ha pasado?- Victoria quedo en silencio, pero no era necesario ocultar que habia recordado.

-….He recordado todo….mi vida...mi nombre no es Victoria….- bajo su rostro- Yo soy Laya François Badalyan.- ambos estaban sorprendidos, en realidad había recuperado su memoria.

-Será mejor que entremos. Aquí está muy fresco y te puedes resfriar- dijo el señor Andrés.

-Vamos hija!- Laya obedeció era necesario hablar porque ella había tomado su decisión y lo más justo era comunicárselos- Creo que quieres hablar y lo mejor sera hacerlo dentro.

Una vez que Laya se recompuso bajó al comedor para desayunar con sus padres. El momento era crucial. Debía ser firme y segura en lo que les diría. En un principio había pensado erradamente dejar una nota explicándoles los motivos de su partida, agradeciendo por todo lo que le ayudaron hasta sanar. Pensaba dejarlos atrás e irse para siempre, sin que ellos se dieran cuenta, pero aunque la razón le dictaba eso, el corazón le decía que no era justo su comportamiento. Escucho a su corazón y empezó a hablar.

-Y bien, Victoria dinos lo que nos tienes que decir. Te escuchamos hija...no temas!

-...yo ... como ya les he dicho he recuperado la memoria y debo...no se como decirles que yo...

-Por favor Laya, lo que tengas que decir, dilo de una vez.. Nosotros vamos a comprenderte. si decides irte lo entenderemos, porque no podemos tenerte en contra de tu voluntad.- dijo Lauren a punto del llanto.

-¡Calma Lauren!..deja que hable la muchacha..no te pongas asi, por favor!

-Yo…. Estoy casada con un hombre muy poderoso en Roma.

-¿Casada?. oh, pobre de mi Andrés!

-Ese hombre es también muy peligroso. Por esa razón debo dejarlos!. Tengo que irme lejos, muy lejos de aqui.

-¡Santo Dios!- exclamo Lauren.

….- Su nombre es D'angelo Conte, uno de los hombres más ricos de Roma… mis padres me dieron en matrimonio a él, cuando aún era muy joven y me sometí a la decisión de ellos y a la voluntad de D'angelo... tan solo acababa de cumplir 18 años y me entregaron a un hombre 10 años mayor por dinero…¿pueden creerlo?. Ese matrimonio ha sido mi calvario durante 10 largos y tormentosos años, pero eso no es todo…- Ambos la escuchaban con atención- no he sido una mujer buena…yo me enamoré de otra persona, le fui infiel a mi Esposo con otro hombre. Muchas veces quise dejarlo, divorciarme, pero mi ambición y comodidad me dominaron por completo, Aunque a estas alturas no sé si D'angelo habria sido capaz de darme el divorcio. En ese entonces no me trataba mal, solo era víctima de su indiferencia y poco me importaba porque nunca lo amé.

-¿Tienes hijos con ese hombre, con tu esposo?

-Oh, no, yo siempre tuve mucho cuidado con eso, antes y después- bajó su rostro lleno de vergüenza.

-Antes y después de qué?

-Cuando él se enteró de que había tenido un amor, me encerró bajo llave por más de un año, apenas salía para alimentarme y luego volvía al encierro…casi me volví loca. Me golpeaba, me humillaba de la peor manera que una mujer puede serlo.

-Te….Te forzaba a tener intimidad?- Laya asintió y un llanto desgarrador salió de su garganta.

-Por mucho tiempo lo hizo y no le importaba lastimarme, no le importaba nada….ese hombre llego a odiarme tanto que fue capaz de intentar matarme...si, como lo oyen...ahora mismo si se entera que estoy viva no dudara en volver a intentarlo.

-¡Matarte!... ¡Dios mío!...Laya con qué clase de hombre te casaste?

-El, es un monstruo….y yo le temo por mi vida….Si…el día del accidente yo había escapado del encierro con la ayuda de….Doris- al recordarla sus lágrimas salían sin poder detenerlas- Doris, me ayudo a escapar y auto en marcha Salí de la mansión, él se enteró, me siguió y provocó el accidente donde ella murió...! Doris¡….Doris, Doris- sollozaba descontroladamente mencionando su nombre con dolor- era tan solo una muchachita, ella me recordaba a mi misma, cuando tenía su edad… 18 años y, me duele tanto su muerte!...me duele tanto, tanto.. Fue por mi culpa, no la pude proteger….no pude, no pude- su llanto seguía inconsolable y esto les partía el corazón.

-Calma, hija, calma. No te pongas así, tú no tienes la culpa de lo sucedido. Mejor... recuerda sus palabras, esa es la mejor forma de honrar su memoria. Ella estará feliz si encuentras la felicidad como ella quiso, no dejes que la muerte de Doris sea en vano y todo esto te deje marcada para toda la vida. Ella queria que fueras libre de ese hombre y te siguío hasta el final, no le importo nada.

-Siento tanto dolor en mi pecho... me duele!...¡Me duele respirar! Siento que la vida se me escapa de mis manos….talvez haya sido mejor que yo muriese en ese accidente y no ella, no ella.

-Calla, por favor no digas eso Laya…. Debes pensar que estas viva porque Dios así lo quiso, te dio de nuevo la oportunidad de vivir para ser feliz. ¡NO DIGAS TONTERIAS POR DIOS!

-¡Perdon Madre!, pero es que...

- ¿qué piensas hacer ahora?- pregunto el padre

-Debo volver a Francia, a mi país…si D'angelo descubre que estoy viva…volverá a atraparme y no sé si pueda contar entonces mi historia. Debo apartarlos a ustedes de esta tragedia que arrastro conmigo.

-Y que pasará con Andrés? Mi hijo sufrirá cuando se entere que te fuiste…él te ama Laya. Nunca había visto a mi hijo así por alguien. Esto le romperá el corazón.

-Es lo que menos que quiero para Andrés….nunca fue mi intención hacerle daño y ustedes lo saben, pero no puedo quedarme porque todo es un caos... Por favor cuando regrese cuéntenle mi historia y del por qué tuve que irme, yo… no podría verle a la cara…no puedo….no se si le escriba. ¡Será mejor que me olvide!. Necesito resolver mi vida, mi situación es complicada, he sido una mala persona, he engañado, he hecho cosas infames por satisfacer mis intereses….No..no merezco el amor de Andres.

-Deja que sea el quien decida si mereces su amor!. No decidas por él.

-Debo irme! Debo hacerlo…por favor compréndanme. No puedo seguir fomentando que Andrés me ame. Debe olvidarme, se que con el tiempo el me olvidará.

-Pero ¿dónde iras?, que vas a hacer, tu sola.

- Por lo pronto quiero irme a Francia. Buscare un empleo y un lugar donde vivir. No les puedo decir nada más, porque todo es incierto para mí en esto momentos. Cuando me establezca probablemente les escriba, por lo pronto es todo lo que puedo decir.

-Por qué mejor esperas a que Andrés regrese, Laya….. Él podría ayudarte….podria darnos una idea de qué hacer.

-No quiero involucrarlo más, siempre las personas que están a mi alrededor termino por hacerlas sufrir…..- rompió en llanto al recordar nuevamente a Doris. - Cuando D'angelo descubra que estoy viva me buscara y no desistirá hasta encontrarme y, no quiero arrastrar a nadie conmigo, lo conozco perfectamente…. lo hizo cuando estaba en America- sonrió con tristeza y sus ojos apagaron el brillo

-Entonces en Francia le será más fácil! ¡Estarás a su alcance!. Piénsalo bien- Lauren trataba de convencerla….- al menos aquí estas segura…aquí nadie te conoce…nadie sabe quién eres….Laya por favor… piénsalo!- nada podía hacerla retroceder. Ya estaba decidido. se iría al día siguiente.

-Tendré mucho cuidado, por favor no se preocupen….en cuanto pueda les escribiré.

Los señores McQuad puede que tengan razón en cuanto al peligro que pudiera tener Laya yéndose a Francia, pero la mujer conocía muy bien su país, D'angelo no, y era poco probable que la buscara en el lugar más evidente. Además no tenía indicios de donde pudiera estar. hasta el momento la cree muerta… quedarse en España quizás era lo mejor…sin embargo Laya se iba más que todo para poner en orden su vida, sus sentimientos era como estar en una encrucijada. Necesita redefinir lo que sentía su corazón. Porque no podía seguir adelante, no de esa manera... y esto ellos lo entendían. Laya se fue como lo decidió, Andres y Lauren quedaron muy tristes y sobre todo pensaban como le dirían a su hijo que Victoria la mujer que amaba se había ido al recobrar su pasado, al recordar que era Laya Francois una mujer infelizmente casada. Seguro estaban que él, también comprendería el infortunio que le toco vivir a esa mujer, que había sido parte de su familia y la amaban realmente como una hija, pero también tenían que respetar su decisión,cargaba culpas y una oscuridad que debía aclarar. Ni idea de cómo lo haría.

Mientras tanto en Roma el caso de Laya François fue abierto por Lex Parisi, un agente policial experto en investigar casos de accidentes y asesinatos. El caso de la francesa le llamó la atención cuando días atrás analizó el dictamen forense, un análisis flojo y carente de datos. Esto le despertó más aún su habilidad. Debía tomar pasos muy cuidadosos porque no sabía por dónde venía todo lo que se quería ocultar, ¿por qué no mencionar esos datos de entonces?…¿Qué es lo que se quería ocultar en verdad? .Encendió su automóvil y escuchó el ruido del motor todavía vivo, era su auto personal y últimamente le estaba dando muchos problemas, respiro aliviado de que todavía pudiera llevarlo consigo al destino donde se dirigía. Levanto su mirada y emprendió su marcha. En su mente cruzaban muchas incógnitas y debía aclararlas una a una. Divisó a lo lejos el paisaje en el que se envolvía la gran Residencia- ¡sí que el tipo ha de tener mucho dinero!- se dijo en voz baja mientras seguía su recorrido y se acercaba más. La penetrante mirada del hombre hacia el lugar al bajar del auto, llamo la atención del hombre que resguardaba la entrada.

-¿Busca algo señor?- preguntó el hombre de la entrada con una mirada inquisitiva.

-Bien si...eh... busco a….a una chica joven de unos 18 o 20 años que trabaja en esta casa. Eh, Sucede que no la conozco, pero es hija de una prima y me ha pedido que venga a buscarla porque no se ha sabido nada de ella.

-¿Cuál es el nombre de la joven? La verdad que solamente una joven ha trabajado en esta casa y desde entonces no ha habido más empleados de esa edad.

-Bueno, mi prima, la madre de ella... anotó su nombre en un papel que perdí - dijo simulando buscar en sus bolsillos algo que no encontraría- ¡Lástima que no lo pude memorizar!, pero podemos salir de duda si la hace llamar.

-¡Mire! ya le dije que no hay ninguna persona de esa edad trabajando en esta casa!...hace un tiempo si lo hizo una joven que en verdad no supimos más de ella. Supongo que se refiere a Doris una chica estadounidense que hace un año desapareció.

-¿Doris?

-Sí, ¿no recuerda ese nombre? El nombre de la muchacha!

-Eh, si ahora que lo recuerdo, ese era su nombre…si, si…gracias y no tiene idea donde pudo haber ido? Algún indicio o algún comentario sobre donde iria.

-No,

Lex no estaba seguro de si el dato obtenido tuviera que ver con lo que buscaba, pero por lo pronto era algo.

-¿Quién es Fausto?- pregunto el que antes era el guardaespaldas de Laya en la mansión Conte con cierto recelo de ver al tipo en la puerta y posteriormente ver el pedazo de chatarra que conducía.

-Eh, buscaba a Doris, dice que es un primo lejano y venía a verla porque sus padres no han sabido nada de ella- dijo Fausto un poco nervioso de que este le descubriera hablando con un desconocido, de los dos Lino el antiguo guarda espalda, era el jefe.

- Doris ya no trabaja aquí- contesto con dureza- un día agarro sus cosas y se fue desde entonces no sabemos nada de ella.- el desconocido asintió y volvió sobre sus pasos. Sentado dentro del auto quería armar piezas. Pero estaban dispersas. Arrancó el auto y bordeó la mansión buscando…¡no sabía que estaba buscando!. Cuando llegó a la parte trasera había un hombre alto de tez morena que a ciencia cierta podía verse que no era del lugar, pero lo que le llamó la atención era que el hombre miraba con insistencia hacia dentro de la mansión y se escondía detrás de los árboles para no ser visto. Lex se detuvo al pasar frente al hombre y pregunto si vivía por esos lados, a lo que el hombre alto respondió:

-¡No, señor!- contesto con desconfianza.

-¿Y qué haces aquí? He estado observando que miras con insistencia esta casa, a quien estas buscando?- Lex al ver que el hombre callaba tuvo que mostrarle su placa policíal y el muchacho se intimidó

-Le juro que no es nada malo, no es lo que usted piensa señor Agente.

- ¿cómo te llamas?

-Sam, Sam Abney de Norte America…yo busco a alguien en esta casa, pero no me dan informe sobre ella y la verdad que me estoy desesperando. Estoy muy preocupado.

-¿A quién estas buscando Sam? Quizás pudiera ayudarte. Te repito que soy de la Policia.

-Señor…

-Alexander Parisi, agente policial de la comandancia central en Roma.

El joven muchacho suspiro- Señor Alexander… busco a Doris Johnson, ella….hasta donde se, trabaja acá en esta Residencia, o trabajaba, ya no se que pensar. Hace un año me dijo que vendría aquí, pero no sé nada de ella, solo que al mes se comunicó conmigo para decirme que estaba al servicio de la Señora Laya, la esposa del patrón, con eso me quede tranquilo, pero no volvi a saber noticias de ella. Luego despues de 6 meses vine a preguntar por ella y nunca me dan información.¿ No se que esta pasando?.. Doris y yo éramos novios y me había dicho que cuando se estableciera conseguiría algo en cuanto a trabajo para que yo pudiera venir, me quede esperando noticias y desde entonces estoy aqui y siempre vengo a preguntar y nada... hasta esta ultima vez me entero que ya no está en este lugar….¡no entiendo! vine a buscarla y no me dicen nada donde esta Doris, solo que desapareció nada más.¡ No les creo !, por eso estaba trás los arboles para ver si ella estaba alli, pero nada.

- ¿cuántos años tiene tu novia?

-Bueno a este tiempo 19 años señor.- Lex suspiro al descubrir más de lo que imaginaba. Seguro estaba entonces que la muchacha que busca Sam es la misma que le comento Fausto y coinciden en cuando a su desaparición, la única explicación que tenía era que la chica es la misma que murió en el accidente de auto cuya propiedad es de D'angelo. Debía descubrir que hacia la muchacha con la esposa de su patrón, porque es obvio que las dos iban en ese auto. Si pudiera dar con esa mujer, con Laya François muchas cosas se sabrian, es evidente que la mujer está viva.

-Sam, prometo que te ayudaré, pero necesito seguir hablando contigo al respecto. Toma, por favor ve a la comandancia en Roma para poner el reporte sobre la desaparición de tu novia..

-Muchas gracias Señor Parisi. He podido conseguir un trabajo y me quedare hasta saber que paso. No me iré hasta saber dónde está ella. ¡Soñaba con ser una buena esposa y madre!.

En efecto Sam y Doris se habían hecho novios y también prometido que una vez trabajaran se reunirían para contraer matrimonio. En un inicio Sam se opuso a la decisión de Doris su idea era casarse y luego averiguar el rumbo que tomarían sus vidas, pero juntos. La muchacha era orgullosa y no quería ser una carga para Sam, mientras ella tuviera juventud, trabajaria y asi obtendria mas ingreos, ahorrar para su boda y luchar juntos. Sin embargo esos pequeños sueños fueron derrumbados para siempre.

Pasó una semana desde que Victoria partió y los padres de Andrés no encontraban la manera de decirle a su hijo que ella los había dejado,pero si no lo hacían, Andres no les perdonaría, Asi que decidieron que debía saberlo tarde o temprano tendría que enterarse. Desde que Laya se había ido los señores McQuad no contestaban todos los Whatsapp de Andrés quien estaba pensando hacerles una llamada de video, porque cuando les preguntaba en cada uno de ellos por Victoria en los pocos que le contestaban solo habían palabras escuetas.

-¡Ahora son ellos los que contestan de este modo!. ¿Después de que me reclamaban por mi simplicidad?-repitió de nuevo la acción esperando revisar alguna respuesta que le satisficiera lo que quería saber, sin embargo recibió la misma contestación: -"Todo está bien hijo"…se resignó por el momento, sentía que sus padres le ocultaban algo. Se fue a la cama con ese pensamiento.

Los niños jugaban en el cuarto, su madre pasaba momentos con ellos muy divertidos. La niña sin embargo los juegos no le llamaban mucho la atención, a la pequeña castañita le interesaban los libros, ella adoraba los libros y le pedía siempre a sus padres que le leyeran historias fantásticas. A veces su padre tenía que improvisar inventando y construyendo historias maravillosas, la niña tenía mucha imaginación y era una ternura escuchándola.

-¡Papi! Me ha encantado. Muchas gracias.

-No es nada mi princesa, ¡me alegra mucho que te haya gustado!.. Ahora mi amor, duerme, duerme que mañana será un hermoso día- cerró el libro y la llevó a la cama.

-¿Mañana me contarás otra historia?- pregunto la niña con su inocencia hermosa.

-Sí, mi princesa bella, por supuesto que te contaré otra historia!. Esta vez será de una pequeña princesita y de un príncipe guapo, muy apuesto- la niña sonrió

-Sí, si es guapo como tú, entonces sí, me lo puedes contar papi !.- su padre sonrió con sus ocurrencias- y una princesa bonita como mamá.

-¡Buenas noches mi amor!

El corazón de Terry se derretía de escuchar a su hija. Salió de la habitación y se dirigió a la de los gemelos, su esposa se encontraba tratando de dormir a ese par de dolores de cabeza. Juntos eran un volcán, pero al llegar la noche caían tumbados después de desgastar sus energías todo el día, que tal parecía era interminable.

-Vengo a ayudarte con los niños, amor.

-Ya casi duermen, quédate…iré a ver a mi niña.

-¡Anda luego te espero en la recamara!.- dijo con una mirada seductora y oscura al ver a su esposa tan hermosa como siempre. Le coqueteó al tiempo que sus manos acariciaban su derrier.

-¡Espérame!- exclamo la mujer y le sonrió mordiendo sus labios.

Al cabo de 10 minutos los niños estaban completamente dormidos. Recargaban sus baterías para empezar un nuevo día.

Terry había llegado primero a la habitación y se había dado un baño caliente que lo dejo bastante relajado. Sus 35 años bien pasados y vividos lo hacían un hombre sumamente espectacular. Terry era un hombre hermoso, no en vano seguía siendo asediado por muchas, pero el solo vivía por y para su familia. Candy había aprendido a confiar en su Esposo y estaba consciente de que siempre habrían una que otra atrevida, queriendo ser el centro de discordia, sin embargo segura estaba que Terence Granchester no perdería a su Familia por unos momentos de placer, cuando en su casa tiene el mejor manjar que un hombre pueda tener.

-¡Amor!- dijo al entrar en la ducha al momento que su marido se encontraba con los ojos cerrados dejando caer el agua sobre su escultural cuerpo.

-¡Ven acá!. Me has tenido abandonado!. Hoy me las cobro hasta con intereses- La besó con pasión y mientras se daban su ducha hicieron el amor como nunca. Acariciaba cada espacio de su cuerpo y ella se sentia pequeñisima en sus brazos, se encadeno a su cuello y las manos del hombre viajaban por su espalda hasta llegar a su cintura desnuda apretandola a placer junto a su cuerpo viril. Completamente desnudos se acariciaban uno al otro. Luego pocisionó sus manos en el derrier de su esposa pegandola a su miembro excitándolo cada segundo.- ¡No aguanto mas!, vamos a la cama- Salieron del baño secaron sus cuerpos y se metieron desnudos a la cama, entonces encima de su cuerpo la penetró suavemente hasta tomar el ritmo descontrolado de sus desesos por ella. Mordia y succionaba sus senos a placer y ella, se retorcia bajo su cuerpo dándole acceso que tomara todo lo que le pertenecía. Le encantaba verla arder bajo su cuerpo y cuando mencionaba su nombre mientras la hacia suya era el placer mas exquisito que podía vivir.

-¡Terry, Terry!- Por favor amor... ¡No me tortures más!...Me estoy muriendo...hazlo ya y no me tortures.- Volvió a hundirse en ella con ardiente pasión, mordian sus labios con suaves mordiditas. Mientras ella cerraba sus ojos durante sus embestidas la observaba como ella se deshacia en sus brazos lentamente, sus ojos azules ahora estaban oscuros y entonces una fuerza interna dentro de él queria explotar y explotó, junto a ella. Habian llegado a la vez a un orgasmo placentero uno de los tantos que después vinieron durante esa noche.

Continuará


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