-Hola Robert!- saludo al entrar a la oficina del director.

-Terry, muchacho, ¿Cómo has estado?- preguntó observandolo detenidamente- Disculpa que te lo diga, pero... no te ves muy bien.

-Tú tambien?...Estoy bien. Demonios!. Quizás un poco cansado, pero bien. Dime ¿Cómo va todo? – preguntó desviando la conversación y sirviendo de la mesilla una copa.

-Jones es muy bueno en todo esto. Hasta podría decirte que se haría cargo de todo sin problemas.

-¡No te equivocaste Robert!. Tiene buen ojo en este negocio me lo ha demostrado. A propósito ¿Sabes si esta en su Oficina?. Al entrar no vi a Diana.

-Jones solicitó unos días de licencia. Dijo que era algo urgente que tenía que resolver, problemas personales supongo... ya sabes que es un hombre bastante reservado con su vida.

-Es verdad!. Muy bueno que tenga que resolver sus asuntos. Quiero que mis empleados esten tranquilos de esa forma puedan trabajar exitosamente como lo han hecho.- el mayor asintió gustosamente- Sabes Robert yo he querido hablar contigo un asunto que le he venido dando vueltas en mi cabeza por algún tiempo, pero es algo que luego te platicaré.

-¡Terry!...- exclamo el director dirigiendo la conversación a otro punto-Hay algo que quiero comentarte y lo hago con el propósito de que estés al tanto y sepas que hacer.- la seriedad del mayor capto la atención del castaño quien dejo su copa en el olvido - ire directo al asunto... Susanna por los pasillos de la Compañía, varios actores la han visto, bueno un par de veces. Por lo pronto le di indicaciones al agente de seguridad que no la vuelva a dejar pasar. Ella no tiene nada que hacer aqui. Karen, una de las actrices dice que Susanna quería hablar contigo….Supongo que es para una oportunidad de trabajo porque otra cosa no se que será.

-¡Te juro que ya no sé qué hacer con esa mujer Robert! – inhaló y exhaló contrariado- No sé ¿cuántas veces le repetiré que aquí ya no hay lugar para ella?, su actitud le hace perder, porque si la acepto de nuevo volverá con sus cosas y, ¡no es posible! no. Se cree dueña de las personas y no estoy dispuesto a que me dé problemas, tú sabes que aparte de la dichosa oportunidad que quiere busca otra cosa y no estoy dispuesto a tomar un problema gratis. La quiero lejos de mi vida Robert.

- Terry, ¿Qué le diste a esa mujer para que no te deje en paz?. Bueno es evidente que eres un hombre muy bien parecido con mucho dinero cosas que hoy en dia a las mujeres les atrae, y no es que antes no se fijaran en eso, pero volviendo a Susanna hay tantos hombres asi que bien pudiera expandir sus tentáculos en otra parte.- Terry rió con el comentario

-¡Ella esta obsesionada conmigo Robert! y aunque se ha mantenido lejos por mucho tiempo... su regreso no me gusta nada Robert...nada.- añadió pensativo. En cierta manera creo que fomente esa historia que se formó en su cabeza la manera de tratarla, por un par de veces que salimos, antes de casarme con Candy por supuesto. Creo que todo eso le hizo creer que yo la amaba y que mi esposa se habia metido entre los dos... Susanna es posesiva y no me imagino que sería de mi vida si ella y yo hubiesemos concretado algo, ni lo pienso, te digo algo...Susanna nunca me insipiró nada que no fuese una amistad, pero ella no lo quiso asi.

Candy estaba considerando la posibilidad de volver a la Agencia, los gemelos pronto cumplirian los tres años y aunque no quería dejarlos, pensaba que el trabajar y dedicarse a la familia bien podía hacerlo por supuesto que contrataría alguien para que ayudase a Nina y aunque era algo que no habia definido en ese momento, era seguro que lo haria en en algunos meses. Debía ver, analizar y considerar muchas cosas, tambien que debia comunicarselo a Terry que sabría que la entendería. Si bien su familia era lo primero y ese lugar jamás desaparecería, ella deseaba volver a lo que hacía antes de conocerlo. Cuando se lo comentó a su Esposo, este en principio se mostró renuente - ¿Por qué? Candy no necesitas trabajar! tus empleados estan haciendo un buen trabajo- Ella lo observaba con ojos expectantes y muy abiertos, con un verde tan brillante. De pronto Terry soltó de imprevisto- ¿Abandonaras a los niños?

-¡Terence Granchester!. ¿Cómo es posible que me digas eso?- preguntó molesta- ¡claro que no los estoy abandonando!.. Terry, ¿Por qué te pones asi? parece que no quieres que salga de esta casa- añadió- Además, amor, los niños deben empezar a desenvolverse por sí mismos, no todo el tiempo estarán pegados bajo mis faldas. ¡Ellos deben crecer!. Candice pronto ira al colegio y debe empezar a ser responsable. ¡No podemos sobreprotegerla demasiado!. Te escucho y no puedo creer que me digas que los voy a abandonar.

-¿Responsable una niña de 6 años?...¿sobreprotegerla demasiado?...por favor Candy, es mi niña es obvio que tengo que protegerla. Soy asi con todos mis hijos. ¡No puedes decirme que esta mal que lo haga!

-Lo sé, lo sé amor, no quise decir que esta mal, pero, por Dios!. Hay que empezar a enseñarle a nuestra hija la realidad de la vida. No tenerla siempre en una burbuja de cristal.

-¡Esta bien!.. Entiendo que Candice debe ir a la escuela, no sería un buen padre si resulto un obstáculo en su educación, pero entonces tendriamos que estar más al pendiente de ella. Los niños aun estan pequeños, pero mi hija necesitará mas atención y ¿me dices que volverás a la Agencia?. ¡Eso es lo que no entiendo Candy!….y se que estoy siendo egoista al querer que ...

-Amor…serán solo por las mañanas y algunas horas de la tarde, por favor!. ¡Quiero volver a la Agencia!. Desde que nació nuestra hija he estado en casa al pendiente de todo. Ahora por favor entiendeme. ¡Quiero regresar!. Contrataré a alguien muy responsable para el cuido de nuestros hijos, por eso no debes preocuparte- habló mientras acariciaba sus mejillas.

-¿Que puedo decir?. ya lo has decidido, no es asi? Tú no estás pidiendo que decida por ti, estás comunicandome lo que vas a hacer, asi que, que me resta por decir?...Me había acostumbrado a que al llegar a casa tú me recibieras de la manera que lo haces, pero lo entiendo y discúlpame por favor…. no quiero que me malinterpretes preciosa, es solo que…Candy no quiero que pienses que quiero tenerte todo el tiempo encerrada en casa cuidando a los niños y truncando tus sueños, no amor...pero yo...

-¡Tampoco a ti te voy a abandonar!- fijo su verde mirada en su esposo y se acercó para besar sus labios- Sé que eso es lo que piensas también que te voy a descuidar y no es así…lo he pensado mucho, volveré cuando Candice entre al colegio, hablamos que es es en un mes aproximadamente, Terry- comprendía que ella necesitaba sentirse de nuevo una profesional, que no podía ser un obstaculo, porque si lo hacía Candy se lo reprocharía toda la vida.

-Bueno...ya que lo has decidido asi, iré por mi hija al salir de sus clases!.

-Pensaba en que lo hiciera la persona que la cuide, pero si no tienes problemas...esta bien.

-No, no tengo ningun problema!. Me encargaré de llevarla y traerla.

-Terry, no te preocupes por llevarla, me queda de paso.

Terry levantó una ceja. Al parecer todo lo tenia ya controlado y planeado su Esposa. Asi que acepto no de muy buena gana, pero ya estaba decidido. Su mujer volvería a la Agencia muy pronto.

-¡El desayuno está listo señores!- dijo Nina acercándose sus patrones.

-Gracias! , enseguida vamos...eh, Nina por favor traiga a los niños- dijo Candy mientras arreglaba la corbata de su marido.

-¡Si Señora!

-Será mejor que vayamos a desayunar!.- exclamo Terry aun no agradandole la idea.

Pasaron al comedor y la conversación sostenida era... sobre Susanna, quería que ella supiera que la mujer había estado en la compañía y así evitar malos entendidos.

-¿Qué piensas hacer Terry? Ella no desistirá mientras tú no le des una respuesta...y es evidente que es una positiva.

-Candy! no quiero que vuelva a la empresa! ¿Tú sabes lo que significaría tenerla allí dentro?. No, no es una buena idea lo que tratas de sugerirme. Veo en tus ojos que tratas de convencerme de algo y desde ya te digo que no candy, lo siento mucho, pero ella es conflictiva, no, no. Perdóname mi amor, pero no quiero arriesgarme.

-Pero, Terry…. ¿Qué es lo que vas arriesgar?, puede que ella haya cambiado su actitud.

-Tú sabes lo que Susanna busca y no se lo puedo dar jamás…..sabes perfectamente que ella está obsesionada conmigo, pero veo que tu sigues confiando en quien no se deberia y apostando en su cambio ...¡eso es una equivocación!. No juzgues siempre para bien a alguien como ella. Suena muy mal de mi parte que lo diga, pero no es lo que aparenta …sé que estando alli traera problemas.

-¡Mi amor!, eso si se lo permitimos, pero lo menos que quiero es imponerte o convencerte de algo que no quieres. Es tu empresa y tú decides dentro de ésta, lo que conviene o no es solo tu asunto. No te niego que me da un poco de lástima , porque se ve que ha sido una mujer frustrada. A propósito la relación con Andrés nunca la creí completamente sincera, claro que no. Siempre supe que eso no llegaría a más. Recuerdo que una vez le dije que su amor por Andrés era falso y que lo haría sufrir.

-¿No llegaría a más? ¿Que ha pasado que no me he dado cuenta?

- ¿No te has enterado? No, ¡claro que no puedes saberlo!…..si Terry, esa relación terminó.

-Y tú como lo sabes?-preguntó con recelo y candy captó el gesto en su pregunta.

-¿Se te olvida que trabaja para mí? Y que es mi amigo, Terry?- dijo frunciendo el seño y él, levantó una ceja.-¡Terry, sí que estas hoy insufrible!. ¡Será mejor que termines de irte!

-¡Espere Señora!... ¿Dónde va usted?- la sostenía por la cintura y ella apartó su mirada

-Ire a ver a los niños. No quiero que luego digas que los tengo abandonados!

-¡No te vayas así de esa manera! Perdóname,perdoname- susurruba en su oido demando suaves descargas electricas a su intimidad-…. Pero, es que soy un tonto y un…..

-¡Pesado!, Si Terence Granchester, eres un odioso, grosero y pesado- dijo mientras sus brazos rodeaban el cuello de su marido y con sus suaves manos acariciaba el vello de su nuca.

-¿Pesado?-bueno un pesado, está bien, soy un tonto y un pesado…pero...¿Grosero?, no se, menos mal que no dijiste que soy un celoso loco y nefasto.

-Bueno, no dije que estuvieras celoso, pero ya que lo sacas a relucir...si, ¡estas celoso!

-Lo juro preciosa que no estoy celoso, es solo que...bueno no lo estoy y punto- candy rio por debajo, pues él, no encontró mas argumentos en su defensa. Terry estaba celoso, aunque no lo aceptara y aunque entre ellos las cosas marchaban bien eran seres humanos con sentimientos buenos y malos… no están exentos a dejar de sentirlos.- Ahora si me voy preciosa, por favor cuídate y cuida a los niños. Tengo que ver algunos asuntos con Michael. No he podido revisar los últimos contratos…...nos vemos amor!

-¡Hasta luego Terry!...tú también cuídate!- se despidieron con un beso suave y profundo.

Desde varias calles podía observarse la majestuosidad e imponencia de la mansión Conte. Los sirvientes se encontraban trabajando muy temprano como siempre. Ahora más que nunca trabajaban sin descanso porque la nueva patrona como se habia autodenominada, los quería trabajando siempre. La mansión debía estar impecablemente ordenada y limpia y es que hacia sus reuniones con sus amistades para presumir ¿qué? ¿Qué era la querida amante de D'angelo Conte?...quizás, poco importante era el que dirán en estos tiempos. Greta Giordano, era su nombre.

-¡Apúrense!. Quiero que todo esté listo para cuando lleguen mis invitados y por favor quiero que se luzcan. No quiero ser el hazme reír ..¿Entendido?- habló con prepotencia sintiéndose la dueña del universo.

-Como usted diga…..Señora- dijo Marcelo con sarcasmo, quien no pudo evitar expresarse de esa manera y es que la tal Greta lo estaba exasperando. "Hagan esto, hagan lo otro aquí y allá". Eran seres humanos no máquinas.

-¡Marcelo!

-Diga usted!..

-Yo sé que no te agrado, sé que a ninguno de ustedes les agrado, pero… ¿qué podemos hacer?... ¿habrá alguna solución? Supongo que debe haberla en la cual ustedes no tengas que soportar mi presencia- sus palabras duras mostraban una intención que en lo absoluto era bueno.

-No es así Señora, nosotros no estamos aquí para saber si usted nos agrada o no, ni mucho menos hacerla sentir mal, solo estamos para servirle!

-Muy correcta tu respuesta mi querido Marcelo. Se ve que tú si amas tu trabajo….. Asi que apresúrate que estas muy lento.

-Si Señora!- se retiró a la cocina furioso- ¡Como odiaba a esa mujer mandona y Tediosa de Greta Giordano!. Extrañaba a la Señora Laya, ni un tanto fue La francesa como la tal Greta que hasta para tener un amante habia tenido clase y discreción

Medio mes habia pasado y Laya no se comunicaba con Andrés, tenía miedo de sus reacciones de saber cómo tomaría el que supiera que ella fue la mujer que tanto daño le hizo a su amigo. Desde que Jones la visitó estuvo pensando que era lo correcto que debía hacer. Tenía que tomar una decisión prontamente estar con Andrés o definitivamente olvidarlo para siempre. Pero, ¿Cómo hacer que el corazón olvide y deje de amar, cuando has entregado hasta el último espacio de éste sin reparos?, ¿Cómo?. ¿De qué manera podría vivir dejando todo atrás? ¿Será que tenga el valor de decirle que la olvide para siempre y que haga de cuenta que nunca la conoció?¡Asi de fácil!. Una semana más transcurría y Laya aun no se comunicaba con su amigo, de lo contrario lo hubiese tenido que soportar por muchos dias sus arranques repentinos de alegría. Michael debía hablarle con la verdad a Andrés y pensó que ya era el momento, así se lo había prometido a Laya al despedirse. Buscaría el tiempo apropiado sin darle largas al asunto. En ese momento Andrés le envió un Whatsapp de verse. Era sábado, ambos estaban libres de trabajo ese dia.

-Hola Andrés!

-Michael! amigo, por fin un sábado de descanso.

Sonrió -No puedo quejarme . He tenido mucho trabajo en la Compañía!. Ahora mas responsabilidades recaen en mi, pero me gusta lo que hago. Me siento muy bien trabajando para Granchester- afirmó- Andrés yo….necesito hablar contigo de algo….de algo muy importante.

-Tú y tus conversaciones fatídicas ¿no? – Andrés se incomodó con el comentario -Oh, perdón disculpa…no quise decir eso. ¿Prefieres hablar aquí o salimos a algún lugar?

-Considero que lo más oportuno es hacerlo aquí. Lo que tengo que decirte es muy personal que no puede ser tratado en otro sitio.

-Bien, entonces te escucho. Te juro que me tienes en suspenso. Tanta formalidad me asusta.

El Americano suspiró y -Andrés, yo…tengo que decirte algo y, por favor escúchame hasta el final- Andrés ahora se inquieto- Sé que me reprocharás muchas cosas y te juro que habría querido callar por no hacerte sentir mal, pero no es justo para ti que eres mi único y gran amigo.

-Habla de una vez!.- exclamó con profunda seriedad- Lo que sea que tengas que decirme, lo entenderé.

-Es algo que... tarde o temprano te vas a enterar y quiero que sea de mi boca.

-Te escucho!- dijo con atención

Michael suspiró nervioso- …. Se trata de mí y de…y de Laya - Andrés se levantó como empujado por un resorte- las palabras de Michael le dió una sensación extraña que le encogió el corazón.

-¿Cómo dices?, ¿Que tiene que ver Laya contigo?

-Amigo, no es ahora lo que tú piensas. Es decir fue en el pasado, algo que sucedió muchos años atrás...Mi historia Andrés...Mi historia y la mujer que amé se llama Laya Francois...la que ahora es tu novia.- Andrés no podia creerlo y estaba tan sorprendido-Te he ocultado cosas Andrés, pero quiero que sepas que lo hice con la mejor de las intenciones, tratando siempre de que no salieras herido de esta situación. En un principio obviamente no sabía que la misma mujer que amabas era la mismisima Laya.

-Como dices? Laya y tu? Laya es la mujer...Laya es la esposa del Italiano aquel que quiso matarte- dijo sorprendido- no puedo creerlo!, pero no que habia muerto?..no entiendo nada!. te juro que no se que pensar...yo.

-Nno pude evitar que sufrieras cuando ella se fue al recuperar la memoria. Cuando la vi en España, mi corazón la reconoció, aunque habia cambiado un poco su apariencia y el hecho de que era dada por muerta no podia hacer otra cosa que callar, nunca me imaginé después volverla a ver y en tu casa. Fue poco tiempo que estuve y reconoci sus palabras, la forma en que hablaba y no me refiero a su acento, son otras cosas y sus gestos, sus gestos era algo que yo no podia...no olvide. Luego aun teniendo la certeza, ¿Qué podia hacer?...no lo sabía. Solo me limite a esperar que ella recobrara su pasado y que todos sus recuerdos volvieran. ¡Nunca quise que le pasara nada malo!. Cometió muchos errores si, pero tambien la vi...cambiada y, ¡ella merece ser feliz!. -Andrés no salía de su conmoción. Esa confesión lo había dejado sin palabras.

-La mujer….de la que estuve profundamente enamorado, pero eso no es más que viejos recuerdos. Laya François y yo fuimos amantes por más de un año. ¡Disculpa que te lo diga tan crudamente, pero es la verdad y debía hacerlo!.

-¡Oh, por Dios!... Ella no puede ser...¿Por qué la vida se empeña en ponernos en estas situaciones?. Te juro que llegue a sentir repudio por ella, por todo lo que te hizo, pero...ahora no se qué pensar...Laya, mi Laya, es, esa mujer.

-No podía hablar antes y decirte que la conocía, que sabía quien era hasta no estar seguro. ¿Cómo iba a pensar que podía ser ella después de todo? ¡Creí que me estaba volviendo loco!.

….Andrés de pronto dio una mirada a su amigo, Michael entonces se detuvo - Michael, háblame con la verdad como lo has hecho en este momento- asintió-...¿Que sientes por ella?...dime la verdad y no me mientas por favor!.

-No te voy a negar que después de su aparición sentí cosas que me estaban confundiendo. Mi mundo estaba tambaleando, y a ciencia cierta no lograba saber que me estaba pasando. Cosas y situaciones que estaban inconclusas se dieron por terminadas. ¡Ten la plena seguridad que ella, ya no siente nada por mí! y tenía que decírtelo porque sé que no iba a vivir con esto encima mio.

-Y ¿cómo lo sabes? ¿Cómo sabes que ella te ha olvidado?... Hasta donde sé, cuando vino desde Roma a buscarte porque te amaba, porque moría de amor por ti, no podria entender que de un tiempo a otro ella no sienta nada por ti o si en verdad me quiso a mi , Dios...no se que pensar..¡ahora soy quien va a enloquecer!- exclamaba tocando sus sienes...y de tu parte se supone que ella hacía tiempo quedó en tu pasado. Te lo pregunte muchas veces Michael, te pregunté si tu sentías algo por ella y me lo negaste siempre…¡No puedo creer que ella sea esa mujer!. Tú y ella, no, no. amigo, no sé como procesar esto en mi cabeza.

-Te he dicho que eso ya paso. Fue en el momento de volverla a ver que tuve algunas dudas, pero solo fueron dudas que quedaron muy claras, pero si la vas a juzgar por cosas que hizo en su pasado, entonces no mereces amar a nadie...Todos arrastramos un pasado, algunos son buenos otros malos y otros ni tan buenos ni tan malos..¡Simplemente no somos perfectos!…Quiero que entiendas que entre nosotros no hay nada y no lo habrá nunca jamás. Te lo repito de nuevo amigo. Ella no siente nada por mí… ¡Te lo aseguro!...- Yo solo quiero que tú seas feliz y si, si ella lo es para ti entonces lucha en contra de todo prejuicio, en contra de todo lo que puedan decir. Si hay amor de verdad en ustedes, entonces este deberá prevalecer sobre todas las cosas. La mujer que volví a ver no es la misma. ¡Laya ha cambiado!- de repente como pensando en si debía continuar dijo...Yo...Andrés, se dónde puedes encontrarla.

-¿Cómo?- preguntó aturdido- y ¿Dónde está? ¿Cómo diste con ella Michael?- preguntó con tono desesperado- ¿La has visto? dime Michael, ¿Dónde está?.

-Perdóname Andrés, pero hace unos dias fui a Francia a verla, queria hablarle y dejar claro muchas cosas. Necesitaba cerrar este ciclo en mi vida para poder avanzar, para poder sentirme bien y seguro de qué hacer con mi vida de ahora en adelante. Me sentía culpable por muchas cosas, pero ahora estoy bien con mi conciencia y conmigo mismo. De eso es que puedo decirte con seguridad que entre Laya y yo no existe un nosotros.

-¡Debiste haberme dicho quien era ella o al menos tus sospechas Michael, quizás nos habriamos ahorrado tantas cosas, porque entonces seria suficiente para buscar y escurcar su pasado. retenerla conmigo y no dejarla ir. Ahora ella esta muy lejos y yo...me estoy muriendo por tenerla conmigo.

-Por favor perdóname otra vez, pero esa es la única explicación que tengo- Michael extendió un trozo de papel- ¡Toma!…ella está en esta dirección en Francia. Por favor no me preguntes más. Solo ve y buscala... haz lo que tienes que hacer….y, te diré algo más…..¡Amigo, ella te ama!.- una sonrisa se dibujó en su y retiró sin decir nada más.

Era verano, unos de sus hermosos días en el que Laya se levantaba temprano y su vida se limitaba entre el trabajo y la casa, desde que hubo llegado a Francia. Muchas veces desde la partida de Michael había pensado en hablar con Andrés, pero cuando estaba a punto de hacerlo retrocedía. Además no sabía si Jones había dicho la verdad sobre la identificad real de ella. Sin embargo dado un tiempo tendría que hacerlo sea como sea, no podía seguir posponiéndolo, el tiempo pasa y Andrés no se lo perdonaría nunca. Dos meses después Laya había perdido a Mina, la anciana mujer sufrió un paro respiratorio, sus pulmones y corazón no pudieron más. Laya lloró su partida y se prometió ser feliz como Mina muchas veces se lo dijo cuando en su lecho de muerte con sus ojos grises, tristes y aguados le pedia a Laya buscar a ese hombre del cual le había contado.

Andres debía confrontarla. Necesitaba saber por ella misma todo lo que estaba pasando. Escuchar de ella si lo seguia amando o simplemente fue un capitulo de su memoria y que quedaria en los recuerdos perdidos, que ella le confirmara sus sentimientos luego de su recuperación, el se había enamorado como nunca antes y había sido correspondido sin medida, bien podía también regresar los sentimientos que sentía por Michael y entonces Andres pensó que por eso Laya debía aclarar sus sentimientos. pero si como dijo Michael ella estaba claro - no existe razón para estar alejados.

-Que tal fue tu día cariño?

-Muy bien amor- contestó recostándose en el lecho. Ultimamente solía sentirse asi. Ella lo vio contrariado y se preocupó.

-Amor… ¿estás bien?

-Claro que si preciosa, es solo cansancio. Dolor en mi espalda nada de otro mundo.

-Ven, te daré un rico masaje que te hará sentir mejor y muy relajado. Verás que luego te sentirás como nuevo amor.

-Ah, si?….eso me parece buena idea- comentó mordiéndose los labios- Despues de varios minutos -¡Es grandioso preciosa!- El masaje resulto tan, pero tan bueno que terminaron haciendo el amor.- eres una tramposilla, sabes?

-Yo?...¿por qué? pregunto con inocencia fingida- Solo atendi a mi esposo como se debe- beso el pecho desnudo de Terry y acarició con sus manos sus poderosas montañas.- Solo espero que no haya hecho mal mi amor, es decir estabas rendido, cansado y has hecho esfuerzo por mi culpa. ¿Seguro que estas bien?

-¡Me siento de maravillas! Estaba muy adolorido de la espalda es verdad, pero ahora….- ella le sonrió por su gesto, la ubicó debajo de su cuerpo para penetrarla sutil y delicadamente. Jamás dejaría de amar a ese hombre que sabía llevarla al cielo con solo su olor y su presencia. Adoraba sentirla frágil entre sus brazos y observarla jadear de placer mientras lograba que ella volara hasta las nubes. Ella se sentía poderosa cuando tenía al hombre literalmente, haciendo que este se retorciera con cada toque y roce de sus manos delicadas y pequeñas . Eran tan suaves que le provocaba un hormigueo en todo su cuerpo cuando sus uñas se clavaban en su espalda con cada movimiento que ejercía en ella.- ¿Te he dicho que te amo?

-¡No, hoy no me lo has dicho!...¡Quiero...escucharlo!

-¡Te amo! Y no me cansaré nunca de decírtelo ni de expresarlo con todo mi ser.- Gruñó de placer mientras besaba los labios de su amada a punto de llegar al final.

-¡Yo te amo mucho más Terry, mucho más!

-Si? …quiero escucharlo otra vez…dímelo Candy….dime que me amas una vez más...¡Dimelo!...

-Terry!...Te amo ….te amo.- el castaño sintió la fuerza que expulsaba en su entrepierna que lo dejó exhausto, pero aliviado. La tensión en su cuerpo desapareció y el ejercicio hecho terminó por adormecerlo posando su cabeza en el pecho de ella, durmiendo cual si fuera un bebe. Ella acariciaba sus cabellos, pasaba sus finos dedos sobre los ojos y rostro de su amado y lo observó dormitar, hasta entregado en sus sueños era extraordinariamente bello. Una sonrisa se asomó al rostro femenino por saberse la única dueña y poseedora de él, de su cuerpo de sus pensamientos, de sus palabras y de su voluntad. Cada vez que se amaban, era como la primera vez.

La mañana siguiente como de costumbre se dirigió a la empresa. De nuevo la fatiga.

-Terry, que te pasa?¡ No te ves nada bien!

-No es nada. Solo me duele un poco el cuello y un poco la espalda, pero...

-Deberías descansar. Deja que Jones se haga cargo de todo. Lo hace muy bien y no es necesario que estas viniendo a la empresa. Sé que son tantas cosas que ver, pero entre él y yo podemos hacer que todo marche como a ti te gusta. No te tomaste el descanso necesario y tu cuerpo lo está resintiendo. Vamos ve donde un médico, no dejes que pase a mayores aunque no sea nada grave.

-¡Tienes razón! te tomaré la palabra Robert. Ustedes me han demostrado que son capaces. Solo estaré en la oficina por un momento y luego iré donde el médico. Verás que no es nada grave...Candy me dijo lo mismo, pero no quiero preocuparla con mis achacas de viejo.

-¡Viejo!, por Dios Terry! ¿Con 36 años y ya te sientes viejo?, mírame a mí, a la edad que tengo, me siento en plena flor de juventud.- comentó entre serio y bromista

-Ja ja ja ja, claro que estás joven ¡Me alegra mucho que te sientas así!, porque te necesitaré siempre. Tú has sido un pilar fuerte en mi vida y también más que un empleado en este lugar, eres un amigo…siempre me has infundado ánimos…por esto te respeto y te estimo mucho.

-¡Muchas gracias por tus palabras muchacho!. No esperaba menos de ti. Hemos trabajado a la mano siempre y te conozco desde que eras un chiquillo, siempre vi el gran hombre que se formaría desde entonces y tampoco en eso me equivoque- mencionó de manera suspicaz. Tiempo despues se dirigió a la oficina. Revisó algunos documentos y se fue a visitar al médico como lo habia dicho. Estaba preocupado pero no queria que nadie mas lo estuviera.

-Buenos días señorita! quiero ver al doctor.

-Buen día señor…- deslumbrada de ver al hombre que estaba de pie frente a ella y entonces como hipnotizada se perdió en el azul de sus ojos- disculpe tiene cita?

-No.

-Un momento- Revisó agenda-. Sucede que está atendiendo a los que hicieron cita el día de ayer y no se si de el tiempo para que lo atiendan.

-Señorita no puedo esperar hasta el día de mañana. No es que me esté muriendo, pero luego es mañana y entonces no vendré…. Con lo que detesto los hospitales y las clínicas- menciono con un gesto enojado-….¡por favor necesito pasar ahora!.- al ver la intransigencia de la mujer, Terry aprovecho sus dotes de actor, lanzo una mirada seductora a la mujer que le hizo doblar las piernas.

-Pe…pe…..permítame.- ¿Cuál es su nombre?- preguntó. Ella lo sabía muy bien, pero quería escuchar de nuevo su voz.

-Terence Granchester- dijo el castaño con una sonrisa interna sabiendo que su táctica había funcionado- ¡Muchas gracias bella y hermosa dama!.- eso término por derretir a la mujer.- puede pasar cuando salga el paciente. Le diré al doctor que usted agendó, pero no lo había anotado.

-¡Gracias!- le cerró un ojo coquetamente que la mujer casi se le paraliza el corazón

-¡No ha sido nada Señor Granchester!- suspiró.

15 Minutos después

-¡Señor Granchester! temo decirle que usted tiene stress agudo es decir tensión y ansiedad, esto es peligroso si no se ve a tiempo. Lo que le recomiendo es descansar y descansar, su cuerpo está resintiendo el no haberle dado la suficiente atención cuando era necesario, pero no es tarde para empezar. ¡Hay que cuidarse mucho! ya son 36 años y la vida va de retroceso. El stress y sus causas puede ser mucha carga de trabajo que por lo general es en la mayoría el causante de esta enfermedad además de las preocupaciones cotidianas. Aunque el stress es algo tan común que ya es parte de nuestro dia a día y las personas aprenden a vivir con esto, sería necesario que usted siga mis recomendaciones. No deje que el stress tome un lugar que no debe en su vida señor Granchester. Por lo pronto siga mis recomendaciones, no reaccione tan repentinamente por las cosas, duerma lo necesario y deje de preocuparse por pequeñeces. Yo sé que usted dira que es facil decirlo, pero la salud es importante. Ponga de su parte y verá como esto pasa prontamente, es algo que se controla.

-Gracias Doctor. En realidad mi trabajo me lleva la mayor parte del tiempo y si bien ya no hago mis viajes al extranjero, lo hice por mucho, mucho tiempo.

-Exactamente!... su cuerpo le pide que pare un momento. Que descanse, haga viajes de placer, disfrute con su esposa, sus hijos y deje el trabajo en manos juiciosas por un largo tiempo, su trabajo, su empresa siempre estará allí. Estos no se desharán. No le estoy diciendo que abandone su trabajo, solo es cuestión de un par de semanas o cuando usted se sienta mejor, solo le digo que se preocupe menos y delegue responsabilidades en otros.

- Gracias por sus recomendaciones Doctor.

-¡Cuídese señor Granchester!

continuara...


Gracias por sus comentarios todos son valiosos para mi.

mil disculpas si me excedi en muchos capitulos para Laya y Andres, pero aunque son personajes secundarios tambien debia contar su historia.