-Ralph... ¡Mira!...lee este informe- Lex depositaba en sobre manila unos documentos en el escritorio. Su compañero entonces empezó a leer, su rostro se mostraba sumamente sorprendido.

-Entonces cuál es tu conclusión?, es decir defino a lo que has llegado, la pregunta sería más bien… ¿Qué harás?. Hay que tener todas las pruebas para proceder Lex, no podemos cometer errores.

-Te juro que no sé qué pensar o qué hacer, ¿por dónde empezar a buscarla? No tengo indicios de nada. Si pudiera encontrarla este caso sería más fácil resolverlo. Necesito que ella me confirme todo lo que allí esta.

-y ¿cómo es que conseguiste todo esto? '¿Quién te proporciono toda esta información?

-Recuerdas a Sam, el muchacho que vino de America buscando a Doris, la empleada de la señora Laya?

-Sí, Claro que lo recuerdo. Lo vi cuando interpuso la denuncia sobre la desaparición de su novia.

-Se reconoció en la dentadura de Doris un diente de plata en el lugar que solo Sam sabía, pero no es todo. El ADN que se hizo con esos huesos no dejo lugar a dudas. Se pidieron informes a las autoridades Americanas.

-Lo que entonces es evidente que Laya François vive. Solo un cuerpo encontrado.

-Así es y…. hay algo más

-¿Algo más?. -¡Dime!- exclamó expectante Ralph

-Regrese a la mansión Conte hace unos días. Estacioné el auto alejado del lugar para no despertar ninguna sospecha. Yo estaba seguro que dentro de esa casa hay algo más que tenía que saber. Llegue caminando hasta una arboleda. Subí a ella y desde allí podía ver en el interior de la casa a los empleados, pero, fui descubierto.

-Y ¿qué paso?- pregunto Ralph con ansiedad

-Me identificó y quise hacerle algunas preguntas, porque antes habia habado conmigo, pero no obtuve nada, asi que decidi que debía retirarme,pero cuando me alejaba escuché que alguien me llamaba apenas con voz audible, tratando de no ser escuchado. Era el mismo hombre que me había descubierto, era Marcelo el Mayordomo de la Residencia.

Flash Back

-Señor policía….¡Espere!, ¡Espere! por favor- el hombre que minutos atrás se había mostrado reacio a contestar sus preguntas muy a diferencia a la vez anterior- Señor Alexander, ¿me recuerda? yo…yo soy Marcelo.

-Claro que lo recuerdo Marcelo, aquella vez usted se mostró diferente.

-Por favor mantenga con discreción mi nombre, no quiero verme envuelto en ningún problema.

-¡Se lo prometo!, pero dígame

-No puedo darle mayor dato, incluso aquí no puedo hablar por favor espéreme en la iglesia Letrán que no está muy lejos, en media hora estoy con usted.

-¡Esta bien!, lo esperare- Lex llego al lugar acordado que estaba a 5 minutos de la Residencia. Puntualmente Marcelo llego a la hora acordada. Lex se levantó de larga banca y agradecía a Dios porque el hombre no se hubo arrepentido.

-Estoy aquí Agente y por favor seré breve. No puedo tardar mucho fuera de casa. Así que por favor le pido capte todo lo que le diré y no me haga repetirlo.- Lex se encontraba expectante y en silencio dando pie para que Marcelo no se sintiera cohibido y se pudiera expresar sin temor

-¡Esta bien!. Puede empezar.

- Hace mucho tiempo que trabajo para la Residencia Conte. El Señor D'angelo me ha confiado su casa como el mayordomo. Lo conozco desde muchos años atrás, desde que era muy joven y vivían sus padres a quien tengo mucho que agradecerles. Fui viendo en D'angelo a un ser muy solitario y cuando se casó con la Señora Laya pensé que las cosas cambiarían, pero- se detuvo pensando si debía seguir.

-Pero…

-Pero las cosas empeoraron. Es decir su matrimonio no disminuyó en nada la forma en como él se sentía….su esposa…su esposa no lo amaba y solo aparentaban tener un matrimonio feliz. Cuando supe sobre la muerte de la Señora sentí mucha tristeza, porque…..porque yo no pude hacer nada para ayudarle, no podía, por mi trabajo. Soy un viejo que a difícilmente podía encontrar uno nuevo.

-¡Explíquese por favor!, ¿en que no pudo ayudarla?

-¡No puedo seguir callando lo que sé !. La señora Laya sufría mucho y nadie pudo ayudarla, solo Doris.

-¡Por favor hable!. No tenga miedo, le prometo nuevamente que usted no será mencionado en nada y sus palabras solo quedaran entre nosotros.

-No sé qué es lo que usted busca rondando la casa, pero esto que le voy decir no tego idea en que puede desencadenar. Es una culpa en mi que cargo en mi conciencia que no me ha dejado en paz. La señora Laya murió en un accidente y hasta donde sé su cuerpo fue encontrado calcinado, no sé más, sin embargo Doris iba con ella, eso sí lo sé porque me lo aseguro uno de los muchachos, el guardaespaldas que entonces era como su sombra. Quisiera saber que ha sido de Doris. Si las dos iban en al auto y solo fue encontrado el cuerpo de la Señora, entonces Doris tiene que estar en algún lado. Todo es tan confuso….El caso es que la Señora vivió encerrada por más de un tiempo, más de un año para ser un poco especifico y cuando salió solo fue para encontrar…. la muerte.

-¿Encerrada?

-La señora Laya estuvo encerrada todo ese tiempo en su casa por órdenes de su Esposo quien pensaba hacerlo después en el subterráneo de la mansión y no dejarla salir nunca, pero no lo logró porque ella huyó.

-¿Subterráneo?- pregunto lleno de asombro y repulsión-Lo que me cuenta es algo tan malvado y perverso, solo una mente tan podrida, tan retorcida podría hacer eso con un ser humano y peor tratándose de alguien quien se supone que ame, pero, ¿por qué la encerró? ¿Qué hizo la señora Laya François para desatar su ira?

-Bueno…no quiero hablar de sus asuntos íntimos, no quisiera hablar de su conducta cuando ella no está presente. Para mi siempre fue una dama…solo le diré que no era una mujer feliz en su matrimonio y antes que pasara todo eso ella se había ido de Roma a América, el señor fue tras ella y la llevó a la Residencia donde se había establecido entonces en aquel lugar, luego regresamos a Roma y…..la señora no se llevaba bien con él, era un matrimonio forzado y sin amor.

-¡Entiendo!

-La señora Laya, el día del accidente huía. Huía porque no quería estar de nuevo en el encierro. ¡Doris fue más valiente que todos!. Ahora lo comprendo….yo no pude…es lo único que le puedo decir

-Le haré una pregunta y quiero que me responde sinceramente.- Lex inhaló profundamente llenando sus pulmones- ¿usted cree que el Señor D'angelo al darse cuenta de su huida, fue a buscarla de inmediato?- Marcelo pensó en esa ocasión tratando de recordar.

-No sabría precisarlo, pero…..lo único que recuerdo es al Señor:

"BASTA!, vine demasiado tarde, no pude dar con ella. ¡Se escapó!"- eso es lo que dijo cuando llego a la casa.

No sé si fue tras ella o simplemente fue hasta el aeropuerto y no la encontró. No lo sé.

-En realidad eso es confuso….- dijo Lex- Señor Marcelo…gracias por su ayuda.

Lex llego a la conclusión de que Marcelo si sospechaba de su patrón, pero era obvio que no podía decirlo abiertamente, si Marcelo estuviese seguro que D'angelo no fue, entonces por que contarle sobre el encierro y demás. Allí hay algo que Lex le daría la forma correcta.

Fin de flash back

-Candy, ¿ahora si me vas a decir que es lo que te pasa?- ella respiró profundamente. Tenía que enfrentar a Terry y pedir una explicación.

- No habría querido decirte nada, pero no tiene caso que me lo guarde. No cuando se supone que entre nosotros debe haber comunicación y sinceridad.

-¡A que te refieres! No entiendo nada.

-Terry, te lo preguntaré sin darle tantas vueltas al asunto y solo quiero que seas sincero conmigo- dijo viéndolo fijamente. Luego se levantó de la cama y saco de las gavetas del armario un par de camisas.- ¿Necesito saber qué significa esto?- preguntó serena. Candy quería saber sobre esas manchas que estaban en el cuello de las camisas de su marido- Terry a su vez tomó las piezas.

-Es labial

-Terry, ¡sé que es labial, pero también sé que no es mío!... mi pregunta es ¿por qué esta eso en tus camisas?... ¡yo no quiero desconfiar de ti!... ¡Te juro que no quiero!, pero, esto me hace dudar mucho.

-¡Con tus dudas lo estas haciendo Candy!

-Disculpame, sé que amas a nuestra familia y que no harías nada que nos lastime, pero…pero entonces dime ¿Qué es esto? Las encontré en el mismo lugar donde las acabo de sacar.-El castaño no tenía idea de donde provenían. No recuerda haberlas visto cuando se las quitó, ni siquiera recuerda si las uso recientemente. Aparte de la Compañía estuvo en club y en ninguno de esos lugares hubo alguna resbalosa que se le haya acercado además porque el simplemente no dejaba que lo hiciesen. En el club solo estuvo practicando equitación.

-Mi amor, te puedo jurar por mi vida y por lo más sagrado que son ustedes que no sé cómo aparecieron esas manchas de labial. Candy…amor, créeme que es la verdad.- Ella vió en sus ojos y lo que encontró solo fue amor y sinceridad- Soy incapaz de hacerte sufrir, simplemente porque eres mi vida y no arriesgaría lo que tengo por una aventura, eso no me hace falta cuando te tengo a ti.

-¡Terry!...Te creo, te creo mi amor, pero entonces ¿como se explica esto? ¿Quién y por qué?

-¡No lo sé Candy!, pero te aseguro que lo averiguare y cuando sepa de donde viene todo esto, te juro que no tendré piedad. ¡Confía en mi por favor!- se abrazaron tiernamente y él, depositó un beso en su cabeza.

Inicio Flash back

Candy necesitaba conversar con alguien. Recordó entonces a Karen

-Hola Karen

-Candy, me sorprendió cuando me pediste que nos encontráramos.

-¡Disculpa que haya hecho venir!, pero es que necesito hablar con alguien. Este lugar no está muy lejos de la empresa para que no tengas problemas de regresar.

-Bien, y dime que te sucede Candy?

Candy suspiro- No sé qué hacer amiga?- le confesó lo de las camisas y la actitud de Terry.

-Lo único que te puedo decir Candy es que hables con él. Si, la comunicación ante todo. Eso es lo que mis padres decían siempre. Pregúntale si no lo haces nunca sabrás que paso y sobre todo confía en él. No dejes que la persona que los quiere separar se salga con la suya.

-Lo haré, porque lo amo y no le daré el gusto a nadie.¡Te lo aseguro!

-Candy ¿Has pensado en que esto pudiera ser planeado por alguien que esté muy cerca de ustedes y que le interese verlos separados?…Bueno quitemos a Susanna que esa ya es caso perdido. Además no tiene forma de entrar a tu casa . Me he quedado pensando según lo que me dijiste en ¿Cómo es posible que las manchas estén sobre camisas limpias? lo que significa que Terry ni siquiera se las puso. ¿Cómo explicas eso?. Que aparezcan dobladas en las gavetas de la ropa limpia, en todo caso sería dejarlas en el recipiente de la ropa sucia donde fuera mucho mas evidente, quien lo hizo fue una estúpida. No sé, ese es mi pensar. Para mí que aquí hay gato casero….o mejor dicho gata casera. Yo que tu andaría con los ojos bien abiertos y no lo digo por tu marido porque de algo si estoy segura y te lo digo con todas sus palabras y con toda la sinceridad del mundo….¡Terry te ama CandyQ….no lo dudes nunca y no le dejes de creer.

-Gracias amiga- ambas sonrieron y degustaron de una taza de café en el lugar. Luego Karen se fue deseando que las cosas entre ellos se resuelvan de buen agrado- graacias por tus palabras.

-No fue nada Candy. Mi consejo es nada mas el reflejo que he visto en mis padres. Después de tantos años siguen tan enamorados como el primer día.

Fin flash back

-¿Tu?, ¿se puede saber qué haces aquí?- preguntó desconcertada a verla justamente en la acera del departamento.

-¿No me invitas a pasar? no quiero hablar aquí- señaló despectivamente.

-Lo siento, pero tú no entraras al departamento. ¡No eres bienvenida! Y no soy cortes con las personas como tú. Con gente como tú se me desaparece la educación.

-¡No entiendo que es lo que Andrés vió en ti!...una Francesa insípida y con marido. No sabía que a Andrés le gustaban las sobras que otros hombres dejan.- La presencia de Susanna le resultaba insoportable.- ¿Cómo tuvo el mal gusto además de embarazarte?-Susanna al recordar esto su furia volvió a surgir- Lo hiciste para atraparlo, porque hombres como él no hay dos.

-¿Si? Y, ¿por qué entonces no supiste conservarlo? Susanna a mí no me vengas con esas historias que conozco a las mujeres como tú.- una sonrisa apareció en su rostro.

-¿Lo dices por ti?- Laya no dijo nada y solo la observaba.

-Mi vida no es tu problema Susanna- dijo seriamente- no es de tu incumbencia y mi relación con Andrés entra dentro de ella….ahora si me permites debo entrar. No puedo seguir perdiendo el tiempo hablando tonterías. Tengo muchas cosas que hacer.

-Me pregunto si tu marido sabrá donde estas ahora… Creo que le agradaría mucho saberlo- hizo una pausa- Según se, se presume que "estás muerta"-En ese instante sintió mareado y que su entorno tambaleaba. Se sostuvo de las verjas externas del ventanal mientras Susanna sonreía – averigüé que tuviste un accidente….pero creo que tu marido se alegrará de saber que estas…"viva"… ¡Te imaginas que sucedería si sabe dónde estás y en el estado en que te encuentras?...su mujer embarazada de otro.¡Que horror!.

-¡Basta!.¡Basta!- exclamaba...¡déjame en paz y vete de una vez!.- Laya como pudo llego hasta el interior. Cerró la puerta y desde afuera podía escucharla despotricando su odio.

-¡Tú sabrás que hacer querida!- exclamó con burla

Laya no quería escucharla más. ¿Hasta cuándo?, si solo añora vivir una vida normal como cualquier persona. ¿Por qué es tan difícil?

-¿Cómo pasaste la tarde amor?- preguntó Andrés al llegar.

-¡Muy bien Andrés! Un poco de malestar, pero es normal...

-¿Te pasa algo Laya? Tus ojos están tristes y te siento inquieta ¡Vamos díme!. no me ocultes nada por favor. Si es por Susanna te tengo buenas noticias…sabes ya he conseguido información sobre una casa en Brooklyn, solo me tomará de 20 a 30 minutos el desplazamiento hasta la Agencia… ¿Qué dices?

-¡Que eso sería maravilloso Andrés!... ¿Cuándo nos podríamos ir?

-Seria pronto mi amor!... no puedo seguir exponiéndote a que Susanna venga a molestar cuando le dé la gana- bajo la mirada con signos de preocupación.

-Andrés, eh,…yo…yo te preparé algo muy delicioso, ¡espero que te guste!

-¡Gracias amor!, todo lo que me preparas es delicioso, pero cuando tengamos nuestra casa y luego tu embarazo tendré que contratar a alguien. Debo cuidarte.

-Amor…pero….

-Laya, no se diga más, por favor, ¡déjame consentirte amor!. Serás la madre de mi hijo y mi deseo es cuidarte.

-¿Cuándo nos iremos de aquí?- pregunto ansiosa

-En una semana... ¿Te parece?

-Bueno….si...

-No me convences Laya. Vamos!...sé que hay algo que me quieres decir, pero no te atreves…siento entonces que no me tienes confianza.

-No, no es eso…es que yo no quiero preocuparte.

-Somos una pareja y debemos tener comunicación, eso es lo que hace que una relación funcione. Mis padres siempre me han dicho que eso es primordial.- con mirada triste lo observó.

-¡Susanna estuvo aquí!- dijo dándole la espalda-No deseaba decírtelo, porque tu vienes cansado de tu trabajo y luego yo con mis cosas. ¡No quería preocuparte!.

-¿Susanna otra vez?- pregunto furioso-¿Y qué te ha dicho Laya? Debió ser algo muy grave, porque estas inquieta, estas nerviosa…dime.- se acercó tomándola por los hombros cuando aun se encontraba de espaldas.

-Ella estuvo investigando sobre mí y dice que ha descubierto lo del accidente que leyó sobre mi supuesta muerte- esto le cayó como una bomba a Andrés.

¡Maldición!... esto no lo puedo seguir permitiendo….mañana mismo iré a poner un alto a esta situación.

-¿Que vas a hacer?

-¡Denunciarla por acoso!

-No, si lo haces puede hablar con las autoridades y decir todo y entonces D'angelo vendrá por mi….no Andrés, no por favor.

-¡Calma!, calma….- dijo abrazándola y consolándola- no permitiré que te suceda nada. Mañana mismo arreglo el asunto de la casa y nos iremos donde esa mujer no nos encuentre.

Laya tenía que acabar con esos miedos. Su preocupación aumentaba. Las palabras de Susanna resonaban en su cabeza a cada instante… ¿Qué debía hacer? Había algo que podía hacer, pero eso sería muy arriesgado después de todo lo sucedido.

Días después se establecieron en su nueva casa en Brooklyn. El abogado le había comunicado que su matrimonio no había sido disuelto, que se encontraba en estado de quiescencia, es decir inactivo pero existente, precisamente por la presunta muerte. Según las autoridades Romanas no se ha comprobado su muerte y que un nuevo agente de investigaciones abrió el caso que se cerró sin argumentos. Esto a Laya le alegró mucho y pensó en Doris. Ella podría viajar a Roma y hablar con las autoridades, confesar todo y pedir respaldo de su parte.

-Señora Laya es necesario que el abogado de Roma se apersone con el Señor Conte para lo del divorcio. Hay dos opciones que se han estudiado en cualquiera de ellas usted quedara divorciada, pero esto lleva tiempo. Por fuentes confiables hemos sabido que tiene una mujer viviendo en su mansión. Piensa que usted está muerta y ha vuelto a rehacer su vida, pero podemos acusarlo de infidelidad. También que podemos jugar algunas cartas a nuestro favor, pero para eso necesito informarle que en unos días Zeus se contactara personalmente con él para plantear el divorcio. La documentación estaba preparada solo para que D'angelo estampe su firma.

Dos semanas después Roma

-Buen dia caballero- saludó el hombre bajando de su auto y dirigiéndose al portón de la mansión Conte. -Soy Zeus Marino, abogado Civil y necesito hablar con el Señor D'angelo Conte de algo muy importante, ¿puede decirle por favor?

-Un momento, veré si el Señor desea atenderle.- por el teléfono el vigilante le informaba a Marcelo, quien se había sorprendido al escuchar quien lo buscaba.

-Por aquí por favor- dijo Marcelo indicándole el camino- El señor se encuentra en su despacho. Pase.

-Gracias y permiso.

D'angelo se encontraba sentado en su escritorio cuando vió que el hombre de saco y corbata entraba. Se levantó y se acercó hasta a él para extenderle su mano

-Me han dicho que usted ha venido a verme. Francamente no comprendo que tiene que hablar conmigo un abogado civil. No creo tener problemas ni nada por el estilo, pero dígame, le escucho. ¿Desea tomar algo?

-No Señor Conte, le agradezco.

-¡Siéntese por favor!- D'angelo volvió a la silla de su escritorio.

-Me ha traído hasta aquí un caso sumamente delicado que se me ha informado desde América.

-¿América?- preguntó con desconcierto evidente, pero de repente recordó el incidente de Jones a quien creía haber matado y su nerviosismo se hizo más evidente- No sé…. qué puede haber en ese lugar que tenga que ver yo en ello.

-El abogado de América lleva el caso de la señora….permítame por acá tengo el nombre- Si, aquí esta…la señora Laya François Badalyan, su esposa.- al escuchar ese nombre casi se le sale el corazón, estaba pálido y agitado.

-Laya murió hace año y medio. ¿Qué caso puede tener en América? Será alguna deuda que dejó allá cuando se fue huyendo y robó mi dinero.

- Quiero que me muestre el acta de defunción donde aparezca que ella está muerta.

-¿Esto es una broma? Déjeme decirle que si lo es, es de muy mal gusto abogado…

-No Señor, por favor déjeme continuar- sostuvo el hombre- La Señora Laya vive en América y desde aquel lugar ha entablado la demanda de divorcio. Así que… aquí están los documentos para que usted los revise y solo debe firmarlos. Ella no pide nada en absoluto. Ni dinero ni propiedades absolutamente nada- El Italiano no podía creer lo que escuchaba, Laya vivía en América y en sus manos tenía la demanda de divorcio. Estaba de una pieza con sentimientos encontrados- La Señora solo desea su libertad.

-¿Todo este tiempo ha estado en América? – preguntó casi sin aliento- ¿Y yo?... creyendo que había muerto. ¡Sufriendo por su perdida!- DÍGALE QUE NO FIRMARE NADA, QUE LA CONTRADEMANDARE POR ABANDONO DE HOGAR y….y….-quedó sin argumentos.

-Puede hacerlo perfectamente, pero le indico que no es muy conveniente para usted cuando tiene una amante sin haberse divorciado… ¿Qué cree que un juez puede decir de eso?. No hay hijos, no hay interés en bienes, no hay nada señor…solo esperamos su firma…ah! Y algo más. Manda a decirle que….que firme, porque le conviene llevar las cosas en paz.

-¡NO LO HARE HASTA QUE ELLA MISMA ME DIGA EN MI CARA TODO!. NO LO HARE HASTA QUE ESTE PRESENTE MI ABOGADO.

-No veo la necesidad, aunque se lo comentaré, pero Señor D'angelo le conviene.

El abogado con la única información que contaba era la proporcionada por el abogado de América. Que Laya había sido dada por muerta en Roma, que luego de averiguar sobre el matrimonio con las autoridades descubró que la muerte de Laya no estaba confirmada. Zeus en dias anteriores lo confirmó con Lex y este a su vez reafirmó sus especulaciones y que vivía en América. Así que solo sería cuestión de esperar.

-¡MALDICION!-Despotricó lleno de ira- ¿TODO ESTE TIEMPO HA ESTADO EN AMÉRICA?...Y YO, YO….¡MALDITA SEAS LAYA MIL VECES MALDITA!- grito mientras tiraba libros, muebles y por un momento quiso romper esos papeles, pero un impulso lo llevó a detenerse.

Mientras tanto en América, en casa Granchester.

Julia seguía jugando con fuego, vistiendo de manera provocativa una blusa ajustada y falda corta. Nina se mantenía casi no entraba a las habitaciones una vez que terminaba con la limpieza. Cualquier hombre que viera a Julia de esa manera se imaginaria muchas cosas impropias. Terry la observó de esa manera.

-Señorita Julia.

-Sí Señor- dijo mordiendo su labio inferior descaradamente- ¿en que soy buena?

-Cuando termine con los niños, ¿puede venir a mi despacho?. Necesito hablar con usted, antes que mi Esposa regrese -"Bingo"- dijo en su interior-"ha caído", me quiere en su despacho y antes que venga esa "mujer". No funciono lo del labial, pero al parecer esto sí. ¡Ya no puede aguantar!-dijo internamente con su cínica sonrisa. Lo que no se imaginaba era que Terry había decidido despedirla y que cuando Candy supiera le diría todo lo que había estado ocurriendo tiempo atrás.

Gracias a Dios que los niños estaban tranquilos jugando, si no quien sabe que haría para ir de inmediato donde su presa, es decir Terry. Cuando entró al despacho ¡sorpresa!, Terry no acababa de dar la vuelta cuando la mujer se le abalanzó, tomándolo del cuello de la camisa, lo atrajo hacia si para besarlo, parecía un succionador humano- !por favor suelteme! - pudo decir con dificultad-descaradamente pegaba su pecho casi desnudo al de Terry quien no encontraba donde poner sus manos. !Basta!- exclamó mientras toma aire- quería separarla y poner distancia porque la mujer tenía más abierta la camisa un poco más y estaba sin ésta- sin embargo tuvo que empujarla, seguía pegada como un mazate a su cuerpo- la puerta del despacho se abrió de par en par y aquellos verdes ojos brillaron con furia y decepción. La mujer que se encontraba encima del hombre quedó congelada al ver esa brillantez que era como fuego en los ojos de su patrona.

-¿ME PUEDEN DECIR QUE ESTA PASANDO?- preguntó completamente desconcertada.- ¿QUE SIGNIFICA ESTO?

-¡No, no es lo que usted piensa señora!- exclamó nerviosa Julia

- "¿No es lo que pienso?" pero, si casi esta desnuda-Candy sonrió con sarcasmo por la estupidez que acababa de escuchar.

- Yo…

-¡BASTA YA! NO ME CREA ESTUPIDA JULIA. NO NECESITA QUE ME DIGA NADA. POR FAVOR RECOJA SUS COSAS Y LARGUESE DE INMEDIATO… DIRIJASE CON NINA PARA QUE LE EXTIENDA UN CHEQUE CON LO QUE LE CORRESPONDE POR SU TRABAJO.

-¿Me despide?, pero...¿Por qué?. si no he he hecho nada. Además...

-¡Por supuesto que la despido!… ¿Qué quiere, que le aplauda por esto? ¿Tendré que esperar a que suceda para entonces hacerlo?. Si llego más tarde no sé cómo la hubiese encontrado. ¡Qué tonta ha sido usted!, Julia. Pensé que tenía inteligencia y que sus estudios de psicología los empleaba con mis hijos, pero ya veo que su cara bonita y su cuerpo atracó su cerebro- Terry seguía sin decir una sola palabra.- creí erróneamente que usted quería trabajar, pero ya veo cuáles eran sus intenciones... Por favor retírese de una vez.¡ Confiaba en usted y me ha decepcionado!- Julia salió del despacho iba furiosa que casi tumba a Nina.

-¿Que te ha pasado muchacha? ¿Por qué traes la blusa de ese modo?...segundos después vio salir a los señores y entonces pensó lo que ella muchas veces había sospechado.- ¡Santo Dios!... ¿Julia que has hecho?- preguntó al ver las caras de sus patrones y la mirada furibunda de la Rubia sobre ellos.

-¡No hice nada!...yo, solo…solo lo besé, pero ella me despide como si cometí un gran pecado.

-Ay Julia, como se ve que eres tan inmadura! por no decirte la palabra que te merececes. De nada te sirven esos 32 años que tienes. Has actuado como una chiquilla con las hormonas alborotadas. En primer lugar…ella es la Señora de ésta casa y segundo si has besado a su marido ¿qué quieres que haga? Una fiesta porque una coscolina resbaladiza se quiere meter en su cama.

Un ambiente tenso se sentía en la habitación. Candy había llegado hasta su recamara seguida de Terry. Debía darle una explicación. ¡Claro que existe una!.

-¡Yo lo siento mucho Candy! Todo esto está muy mal….no sé ¿qué paso?, quisiera pedirte perdón, pero no sé qué debas perdonarme, sin embargo si te he lastimado, si te he herido, no ha sido con mi intención Candy….¡Te lo juro!.- La rubia estaba de espaldas no veía su rostro-Soy un estúpido, un imbécil que…

-¡Terry!. No tienes que sentirte mal. Yo lo vi todo- comentó con tranquilidad- solo que me siento decepcionada de ella, ¿Cómo?- El castaño estaba sorprendido- ¿tú viste todo?

-Sí, apenas te dió tiempo de sostenerte del ventanal. Tenía una leve sospecha, pero me negaba a creerlo. Recién llegué cuando vi a Julia entrar al despacho. Me llamó mucho la atención como estaba vestida. Verla entrar se me hizo raro, pues no tiene nada que hacer allí. Así que me acerque sigilosamente. Esperaría que saliera para decirle que tuviera cuidado con su vestimenta por los niños y por los hombres que hay en esta casa.-Terry sonrió – cuando abrí lentamente la puerta vi cómo se abalanzó a besarte. Me detuve helada de ver la escena y luego ya sabes…. pensé que cuidaba de mis hijos porque los apreciaba, pero ya veo que toda su intención no era más que seducirte. Había empezado a tomarle cariño y la miraba como parte de la familia más que una empleada.

-¡Te juro que nunca me ha pasado por la cabeza!. Yo iba a contarte que tiempo atrás ella ha venido teniendo un comportamiento que no me gusta en lo absoluto, pero no podía decírtelo porque le apreciabas por los niños y quizás por comportarme como un caballero. Además pensarías que es porque quiero que dejes la Agencia y estés en casa. Dije que podía lidiar con la situación, todo cuando me mantuviera alejada de ella. Pero hoy...hoy había rebasado toda mi paciencia por su desfachatez y estaba a punto de despedirla cuando sucedió lo que ya sabes.

-Terry, debiste decírmelo. La hubiese echado de inmediato. No puedo permitir a una persona así por más aprecio que le pueda tener, porque es evidente que el sentimiento no es mutuo. Ella no apreciaba a mi Familia .

- ¡Esa mujer es una inconsciente!- exclamó con furia y con el ceño fruncido- Ahora estoy seguro que ella fue la que armó el asunto de las manchas de labial en mis camisas. ¡Ha sido su afán separarnos!... ¡La quiero fuera de esta casa! No voy a soportar otra Susanna en esta Casa. Ni que te llore pidiéndote una oportunidad."No la quiero aqui"- Candy asintió- No importa si tenemos que buscar a otra persona.

-¡Eso mismo pienso yo Terry!. Es la única que pudo entrar a nuestra Recámara, ¿Quien más si no ella?

Días atrás Karen había entablado una relación con Michael, este quiso darse una oportunidad con la muchacha. Le gustaba su forma de ser espontánea y directa como pocas mujeres y se llevaban muy bien. ¿Será que al fin Jones encontró a la mujer de su vida?...quizás.

Estaba pasando por una tienda que está a dos calles de la compañía cuando para su infortunio Susanna salía de esa tienda.

-¡Oh, Santo Dios!- rodó los ojos al ver que la Rubia se detenía con una sonrisa cínica- ¡me tienes que salir en todas partes!. Eres como un grano en el trasero Susanna.

-Hola Karen..¿Cómo te va? Según dicen que estás caminando entre nubes en tu pedestal de gran actriz

-Yo estoy muy bien, pero no tanto como tú, que siempre tienes dinero para darte tus lujos. Me pregunto ¿Quién es o será tu victima ahora? ¿A que pobre hombre vas a trasquilar? desde ya y sin conocerlo...le doy mi más sentido pésame.

-¡Ese no es tu problema!. Asi que no te metas.

-¡Claro que no!, pero siempre de vez en cuando me gusta entrometerme en tu vida, no sé...quizás porque de vez en cuando me gusta reírme un poco de tí.

-¡imbécil!...no eres más que una actriz de quinta que le han hecho creer que es la mejor de la ciudad. ¡Ilusa!

-Por favor no me identifiques con tu persona. Como se ve a kilómetros tu despecho por no volver….NUNCA- dijo con énfasis lo último- a la compañía.

-Bah, algún dia todo lo que tienes se puede terminar y dejarás de ser la actriz de renombre que eres ahora.

-Puede ser, porque nada es eterno en esta vida y si algún me toca, pues lo aceptaría. sin embargo tú querida Susanna tienes un karma que no puedes con el….Además eso que me dices ¿Cómo debería tomarlo como un insulto, una amenaza o qué?

-¡Tómalo como tú quieras!

-Susanna, Susanna...Nunca comprendiste que no te quité ningún lugar. Nada en esta vida te he quitado... No fui yo la que te sacó de esta compañía, no ha sido culpa mía que tú nunca hayas sabido cuidar de tu trabajo, tampoco es mi culpa que te hayas querido meter en los pantalones de Terry y que te haya puesto en tu lugar.- la familiaridad con que Karen se refirió a Terry no pasó desapercibida por Susanna.

-¿Terry?..¿Ahora es Terry? y eso? esa forma de llamarlo por su nombre de pila? Ningún empleado lo hace a menos que lo considere su amigo.

-¡Créeme que es por eso mismo!.- Susanna lo dudaba- si, a mí no me interesa Terry como tú crees o te lo imaginas y sabes por qué?. No me lo preguntas pero te lo voy a decir para darte una satisfacción querida... ¡Terry es mi amigo!, si como lo oyes... Candy y Terry son mis amigos. Además tengo novio, si, un novio al que quiero mucho y ante todo se respetar….adiós Susanna. ¡Espero no seguirte encontrando porque en serio me enfermas!.

Había llegado a la gran ciudad. Después de algunos meses fuera. Regresar a ese lugar le había traído tantos recuerdos alegres y tristes y unos muy desagradables, unas lágrimas cayeron de sus ojos rodando en sus mejías. Hubiera querido buscar en donde habían sepultado a Doris, pero ni idea de que había pasado con ella... En ese instante recordó a Andrés. Había partido dejándole solo una nota, sabía que nunca estaría de acuerdo con lo que haría.

Andrés

Te prometo que volveré pronto, perdóname Andrés, pero tú jamás me lo hubieses permitido, estaré bien. Amor, debo resolver esta situación, solo así me sentiré libre y sin miedo….no te preocupes!

Necesito tu apoyo y ese sería que sigas con tu vida. En cuanto pise tierra me avocaré con las autoridades, sé que ellos están investigando mi caso y pediré ayuda…Andrés ya verás que volveré pronto….espérame y perdona mi imprudencia.

PD. Disculpame por tomar tu dinero

Laya

Con sus documentos en regla emprendió el viaje sin problemas. Laya desconocía que a esas alturas D'angelo se había enterado que ella vive, pero que tarde o temprano ocurriría. En el momento que D'angelo lo supo Laya había emprendido su viaje, sin saber que se había negado a firmar y que quería que ella misma se lo pidiera. Iba a Roma para hablar con las autoridades y denunciar a D'angelo por su intento de homicidio y por la muerte de Doris, además del intento de homicidio a Michael Jones, de este último no tenía mucho conocimiento.

Andrés cuando leyó aquella nota todo su mundo se vino abajo. Estaba desconcertado por lo que Laya había hecho, aunque comprendía sus razones simplemente no podía aceptar que se haya ido así. Es verdad jamás la hubiese dejado ir, al menos no sola y si ella se lo hubiese pedido, la habría acompañado. Habló con Candy y con Archie quienes comprendieron su situación y entonces viajo a Roma. Candy y Terry le habían dado ánimos y que todo saldría bien.

-Por favor necesito rentar un cuarto sencillo solo será un par de días.

-¿Un par de días? Déjeme ver, porque en realidad no los rentamos por tan poco tiempo. No podemos sacar a quien lo solicita más por menos. Si tiene suerte puede que haya alguno- La mujer con cara de pocos amigos reviso y si, había un cuarto vacío.- Mire que anda usted con mucha suerte. Hay un cuarto tome las llaves y ya sabe que el viernes por la tarde debe desocuparlo.

-Claro, muchas gracias y por favor tome el pago.

Laya subió era un cuarto ubicado en la planta alta de la casa. Un lugar donde tenía lo necesario al menos un baño independiente y una cama.-Solo será un par de días- se dijo así misma para infundirse valor. Bajó para tomar algún alimento, eran las 9 de la mañana. No contaba con mucho dinero y quizás no con mucho tiempo, tendría que hacer las cosas rápidamente. Si el dinero se termina tendría que buscar un trabajo mientras tanto para poder recoger dinero que la lleve de regreso a América.

Caminó con pasos apresurados. Daba un vistazo por todos lados en la calle con el temor de verlo en cualquier lado en cualquier momento. Siguío caminando hasta llegar a la estación de policía

-Buen dia, necesito hablar con el agente Alexander Parisi, puede decirle por favor que Laya François lo busca.

-Un momento por favor. Tengo que llamar si se encuentra en su oficina, porque últimamente el Señor Parisi no se mantiene acá en la Estación.

Laya pedía al cielo que el Agente estuviera allí, sino tendría que regresar y el dinero y el tiempo..

- ¡puede pasar!. El Señor Parisi la espera.

-¡Gracias!- sonrió- se levantó y enseguida la secretaria la llevó a la oficina del Agente de Invetigaciones de Accidentes y Homicidios.

Alexander Parisi estaba sorprendido de ver a quien tenía frente a sus ojos. Laya François en persona, mucho más joven de lo que las fotografías la presentaban. -Señora Laya es un gusto conocerla ...por fin.

-¿Por fin?

-Sí, le diré algo que quizás lo tome como soberbia de mi parte, pero yo siempre sospeché que usted estaba viva y hace unos dia lo confirmé con su abogado- Laya estaba desconcertada- los exámenes que se le hicieron a los restos del cuerpo calcinado no corresponden. su dentadura nos arrojó la verdad.

-Bueno supe que se estaba investigando sobre mi muerte y que solo fueron especulaciones lo que entonces quedo. Se me informó de las nuevas autoridades, pero usted sabe mi desconfianza seguía. Hasta que me arme de valor pero ¿esto lo sabe….?

-¿Su marido?...no, bueno cuando tomamos su caso le solicitamos exhumar de nuevo el cadáver, pero no sabe lo que encontramos. Siempre quise llevar este caso a tientas y ahora ya se por qué.

-¿Lo permitió asi sin más? ¿No preguntó por qué lo harían?...¡Era excavar de nuevo en el cuerpo de su supuesta esposa!

-¿Qué le puedo decir? pensé que nos pondría trabas, pero estaba tan seguro de su muerte que no le importó. A veces me pregunto por qué no lo hizo si antes compró gente , pero no entiendo por qué no sacó la defuncion. Solo lo dió por hecho creyendo que encontrariamos lo mismo. pero ahora lo sabremos, creo que usted ha caído del cielo para sacarnos de muchas interrogantes. Así que pienso que por eso se ha presentado, ¿verdad?

-Si Señor Parisi, a eso he venido. Después de todo muy pronto se enterará, porque le he enviado la demanda de divorcio.

Después de varios segundos de un silencio:-

-Muy bien por favor siéntese!

¿Puedo confiar en ustedes?

-Si, totalmente. Entiendo por qué lo pregunta y le reitero que nosotros no nos dejamos comprar por nadie. Somos ante todo profesionales y no hemos estudiado para que nos compren la conciencia. No en vano los sujetos que antes estaban aquí han sido destituidos por corrupción. No se preocupe. usted ha venido en buen momento y con las autoridades adecuadas.

-Gracias.

-Y bien…le escucho. Esta será una denuncia formal que usted deberá leer y firmar… ¿entendido?- llamó a un secretario para hacer el escrito- Asi que por favor no omita nada. Todo lo que usted diga es importante.

Laya respiró profundamente y empezó a relatarle la historia. Su terrible historia. Desde su matrimonio con D'angelo, su engaño hasta el intento de asesinarla y que condujo al accidente de auto que llevó a Doris a la muerte.

-¡No es posible!... entonces realmente piensa que usted murió, pero ni siquiera supo que la persona que murió fue otra.

-Aún después de muerta Doris siguió ayudándome… al no saberlo, se olvidó de mí.

¿Conoce usted a Marcelo?

-Sí, es el mayordomo de la mansión.

-Él fue quien me dijo que usted estuvo mucho tiempo encerrada, pero no preciso muchos datos, no dijo el por qué... obviamente respetando su memoria.

-Ahora ya lo sabe señor Agente. No le voy a ocultar nada.- sus ojos estaban húmedos.- Solo quiero ser libre. A estas alturas debe saber que estoy viva. En cuanto me di cuenta que mi caso se abrió sentí la inquietud de venir y decir las cosas tal cual sucedieron y entonces aquí estoy.

- Dos intentos de asesinato uno con uso de arma de fuego y uno provocado por accidente de auto. Con su testimonio y la documentación de la muerte de Doris todo ello mínimo pasara de 10 a 15 años de prisión, sin embargo solo un juez lo puede determinar. Además hay que recordar que puede solicitar un abogado el cual puede darle dura pelea.

D'angelo había pensado bien las cosas y las palabras cargadas de amenaza por parte del abogado lo puso en alerta. –Si Laya está viva, lo más seguro es que me denuncie- meditó- Puede decir que la quise matar…y entonces? Quien murió en ese accidente- de pronto se le vino a la mente- ¡Doris!, si seguro fue ella, por eso nunca apareció. Ese era el cuerpo de Doris, pero si ni siquiera lo quise ver. Laya ha de estar bien asesorada. ¡MALDITA!

El dia en que el abogado debía llegar para retirar los documentos fue en vano, ya que D'angelo le había pedido tiempo para pensarlo y él recalcado que le convenía hacerlo. Ese mismo dia Zeus envió un mensaje en el que le informaba que el italiano no quería llegar a un acuerdo de divorcio, lo cual utilizarían una segunda opción, el divorcio unilateral donde no es necesario la aceptación de D'angelo, pero el proceso duraría un poco más, así que se llevara a efectos por la vía judicial y Laya deberá invocar y acreditar las causales de su divorcio por ejemplo el maltrato físico, la violencia, el adulterio en fin. etc.

Al siguiente dia

-Señor Conte… ¿Que ha resuelto?- D'angelo miraba a través del ventanal. No estar de acuerdo con el divorcio de común acuerdo lo llevaría al unilateral donde Laya lo pondría en evidencia. Se sentía confuso y desorientado. Con él se encontraba su abogado. Un silencio pesado se sintió en el despacho. D'angelo seguía viendo por el ventanal. Luego tomo el sobre.

-¡Aquí tiene!- le extendió toda la documentación- por favor retírese- No le dio tiempo a Zeus de revisarlo y entonces pensó que fue una gran pérdida de tiempo. Tuvo que irse porque D'angelo estaba furioso.- si D'angelo firmaba el de mutuo acuerdo en menos tiempo Laya y el estarían divorciados y como no hay hijos no exige nada el trámite es rápido posiblemente en un mes aproximadamente quizás menos desde que es presentada la demanda. Por otro lado el unilateral que, aunque no necesita su aprobación tardaría un poco más por las invocaciones del causal.

No fue sino hasta que llego al auto que Zeus pudo revisar la carpeta e inmediatamente mandó un mensaje al abogado en América y este le comunico que Laya se había ido a Roma y que había que comunicarle la resolución.

Andrés había llegado a Roma. Su vuelo se había retrasado, pero ahora ¿dónde buscaría a Laya? Se dirigió a la estación de la policía. Seguro estaba que si Laya fue hasta ellos quizás dejo el lugar donde se quedaría, sin embargo ese dia Laya debía abandonar el cuarto y si quería continuar en Roma debía buscar un trabajo, pues el dinero se había agotado.

Llego a la estación y preguntó por el agente Parisi este no se encontraba. No sabía qué hacer si esperar, regresar o buscar pronto un lugar, la noche llegaría y pensó que el dia de mañana podría encontrarlo. Caminó sin rumbo fijo y desorientado. Nunca en su vida había estado en Roma y era un lugar totalmente desconocido para él. Se sentó en una banca frente al lugar había una casa con un rótulo de "Se alquilan cuartos" solo tenía que levantarse y preguntar por uno, bueno si está el rotulo puesto seguramente es que todavía hay disponible. Pensó en Laya en su hijo y en la valentía de ella. Sonrió y sus ojos se humedecieron- ¿Dónde estarás Laya?- su mirada se ancló en el suelo. El sonido del portón de la casa con el rótulo le hizo levantar la cabeza ya que sus lágrimas amenazaban con salir y sería una pena que la persona le viera llorar. Grata sorpresa fue que quien salía del lugar con maleta en mano era nada más y nada menos que Laya, si, Laya salía de la casa porque ya no tenía dinero para seguir pagando el cuarto. Andrés se levantó como empujado por un resorte. Ella observó a ese hombre en la banqueta y sus ojos se clavaron en esa figura que reconoció.

-¿Andrés?- preguntaba sonriendo y dejado la maleta para ir a abrazarlo.- Andres, mi amor.

-Laya, Laya….¿por qué no me dijiste que vendrías?, ¿por qué me haces esto?

- perdóname, pero tú no me hubieses dejado y no sé si tu vendrías conmigo, por tu trabajo.

- pero, ¿cómo crees que no vendría contigo?

-Pensé en tu trabajo y de todos modos terminaste haciéndolo. A este paso te saldrán corriendo de la Agencia.

-Hablé directamente con Candy y no hubo problemas.- En ese instante Andrés recibió un correo en su celular. El mensaje decía que D'angelo había firmado el divorcio y que en un mes aproximadamente Laya estaría legalmente divorciada.

-¿Qué pasa amor? ¿Por qué tienes esa cara?

-Buenas noticias amor, mira- dijo mostrando el mensaje en su celular.

-¡Oh, por Dios!. ¿Es eso verdad? En un mes seré libre por fin, por fin Andrés, por fin podre andar libremente donde yo quiera. Incluso acá en Roma- Laya estaba feliz.

-Sugiero que es más cuando hay que cuidarse. Ese hombre debe estar furioso y no me imagino de lo que pueda ser capaz. Sabes que vives y que la forma en que lo ha sabido no ha sido para felicitarlo por sus actitudes sino para decirle con un divorcio que lo quieres fuera de tu vida.

-¡Tienes razón!, si D'angelo firmó lo hizo bajo coacción y aunque la condición de hacerlo era no evidenciarlo, terminé haciéndolo. D'angelo estará más furioso conmigo como nunca antes.

-Pues nos iremos lo más pronto posible de aquí. Que las autoridades se encarguen de él. Luego el abogado nos informará sobre las legalidades de tu divorcio .Mañana mismo partiremos. Ahora Volvamos y alquilemos el cuarto por esta noche.

continuara..


A todas gracias por sus bellos comentarios.