La luz de la mañana se asomaba tenue por la ventana, Mello estaba acumulando cosas dentro de una mochila. Sus manos se movían inseguras, debía llevar solo lo necesario, pero a la vez le consumía el pensamiento de que tal vez no volvería a pisar aquel apartamento después de esta misión. El albino estaba agitado, faltaba poco para abandonar el lugar y no estaba acostumbrado a las escapadas súbitas o persecuciones a las que estaba expuesto el rubio la mayor parte del tiempo, era un entorno totalmente distinto dentro del mismo mundo policiaco. Dentro del mismo tablero, la diferencia entre el peón y el rey del ajedrez.
Estaba distraído mirando la pantalla iluminada del ordenador, los números y direcciones nublando su mente, intentaba deducir algo de todo aquello pero estaba cansado, ¿valía la pena analizar lo que no calzaba o simplemente actuar para terminar con todo rápido? La Death Note era un caso diferente a los anteriores y no solo por su relación con el mundo shinigami, también porque el actuar de los asesinos era casi impredecible, el poder que entregaba tan solo una libreta era impresionante. Dependía de la pura estrategia y lógica para resolverla, el único punto a su favor era la inestabilidad mental de sus enemigos, tener aquel poder en sus manos creaba una presión insoportable por la paranoia de ser descubiertos.
Sus pensamientos fueron interrumpidos por el ruido de Mello colocándose su típica chaqueta de cuero negro, a pesar de las circunstancias y la obscuridad de la habitación, el rubio no cesaba de quitarle el aliento. Había crecido en muchos sentidos, incluso su espalda estaba más ancha y su cabello desordenado le llegaba casi hasta los hombros.
"Listo..."-Mello se dio vuelta para mirarlo con preocupación, podía notar que él también estaba nervioso. Ambos quedaron en silencio por un tiempo hasta que el albino se levantó y asintió con la cabeza.
"Vamos"
Viajaron con la motocicleta por un atajo hasta llegar a la estación de trenes, una voz amplificada iba dictando los destinos y horas de salida de cada tren. A pesar de lo temprano que era había bastante gente (por lo menos eso les serviría para escabullirse fácilmente) gente ansiosa, familias despidiéndose y abrazándose, jóvenes hacia un nuevo futuro, y entre todas esas personas estaban ellos, vigilantes a su alrededor y atentos a la llegada del tren hacia Shinjuku.
'Tren con destino a Shinjuku y Nerima 6:00 am Sector D'
Se miraron y aguantaron la respiración, llevaban poco equipaje así que no perderían tiempo en guardarlo en el maletero, subieron rápidamente y se sentaron en una de las cabinas ubicadas al fondo del pasillo, cerraron la puerta con seguro por si acaso y suspiraron cuando el tren comenzó a moverse. Habían logrado llegar sin problemas, pero durante todo el viaje estuvieron atentos a cada paso y ruido que se escuchaba fuera.
Justo en el momento en que la pesadez del sueño hacía cerrar sus ojos, el tren se detuvo abruptamente despertándolos.
Mello maldijo por lo bajo y restregó sus ojos, miró la hora en su reloj de muñeca y reviso por la ventana de la cabina que no hubiese alguien sospechoso alrededor.
"Tenemos que bajarnos rápido, ven"
Tomó al peliblanco del brazo llevándolo fuera del tren después de que la mayoría de los pasajeros ya habían bajado. Al salir se encontraron con una multitud de personas apresuradas que los empujaban para avanzar. Near instintivamente se agarró del brazo del rubio, no era usual que él estuviese en público y detestaba los lugares atestados de gente. Mello notó la presión en su brazo y sonrió ligeramente, solía hacer lo mismo cuando estaban en Wammy's y se veía obligado a caminar por los pasillos llenos de niños, claro que antes más que hacerlo sonreír lo irritaba...
"No perdamos tiempo buscando un lugar para quedarnos, debemos ir directamente donde Amane"
Mello estaba a punto de llevarlo por otro camino hasta que se detuvo y lo miró de reojo, quedo pensativo hasta que dijo:
"Deberíamos disfrazarnos un poco para pasar desapercibidos, en especial tú, llamas mucho la atención con tu pijama blanco"
"¿Qué tiene de malo?"
"...Near, lo creas o no, la gente no va por ahí en la calle en pijama"
El albino se encogió de hombros ¿Cómo se supone que iba a saber eso? De todos modos era mejor ser precavidos, tenían que mantenerse ocultos no solo de Misa sino que también de cualquier integrante de la mafia, aun si no supieran su ubicación era muy probable que alguno estuviera cumpliendo una misión en la ciudad. Entraron a una tienda de ropa y al salir Mello lo observo satisfecho y dijo burlonamente:
"Ya está, ahora podrías hasta pasar por mi hermano pequeño"- y aunque no quisiera admitirlo era cierto, llevaba una gorra, una remera de un videojuego que no conocía y una sudadera demasiado grande para él, su baja estatura y apariencia infantil no lo ayudaban mucho.
La familia de Amane vivía al noreste de Shinjuku, era una casa humilde y pequeña, pero hace tiempo que se encontraba abandonada, la muerte de los padres hizo que se generara la creencia de que esa casa estaba maldita y nadie aceptaba comprarla 'un matrimonio vivía allí, sus almas siguen rondando por las habitaciones, dicen que su hija desapareció y no se volvió a ver' Era lo que decía la gente del vecindario cuando decidieron preguntar. La opción de que ella viviera allí era descartable por lo que optaron buscar por la zona del centro de la ciudad, estaba repleto de tiendas y letreros luminosos, en una de las vueltas lograron ver el edificio de la compañía publicitaria en que solía trabajar "misa misa", la imagen de la modelo en el gigantesco cartel era diferente, dudaban que hubiese decidido volver a trabajar en la misma empresa, sería muy arriesgado tomando en cuenta su pasado.
Llegaron cerca de un café cuando el rubio detuvo a Near sujetándolo del hombro y lo empujo más cerca de las paredes.
"Eres un buen chico, te comprare un juguete después ¿Qué te parece?"- dijo el rubio con voz falsamente emocionada mientras le revolvía el cabello. Near se sintió indignado hasta que este se acercó para susurrarle al oído.
"Esa chica con cabello corto y lentes, cerca de la tienda de ropa"
El albino entendió y disimuladamente giro su rostro para ver a una chica de cabello negro de corte bob, llevaba gafas y uniforme escolar negro con un lazo rojo. Recordaba haber escuchado esa descripción en los archivos cuando habían identificado a Misa Amane, era tan solo un disfraz, puede que la chica fuera algo inteligente pero no lo suficiente como para saber que usar el mismo traje dos veces era peligroso en su situación. No se le veía actuar en ninguna actitud peligrosa, solo estaba mirando los escaparates como lo haría una típica chica colegiala.
"Sigámosla y embosquémosla, debemos aprovechar que está en público y no tiene con que defenderse"
Near asintió y juntos la siguieron por unas cuantas calles hasta que pudieron alejarse lo suficiente, era un sector poco concurrido pero la modelo no parecía percatarse de que estaba siendo observada. Antes de que pudiera doblar en una esquina Mello rodeo su cuello con su brazo en un movimiento rápido y la acorralo.
"Amane"
"¿Q-quien...?"
Los ojos de Misa estaban totalmente abiertos y se detuvo al sentir como era apuntada con un revolver a través de la chaqueta del rubio. Cerró los ojos y dejo salir un aliento tembloroso.
"Necesitamos un poco de información"
"No tengo nada que quieran, esto ya había terminado...solo déjenme en paz"
"Oh claro que lo tienes, te conviene decírnoslo"
Misa lo observo con desconfianza pero se notaba asustada-"¿Por qué?"
"Danos lo que buscamos y ya hablaremos sobre eso"
"No estás en posición para negociar"- afirmó el albino observándola con desprecio, si había algo que odiaba más que los criminales eran aquellos que mataban sin objetivo propio, aquellos que solo seguían a las palabras de alguien más, en este caso a quien ellos consideraban Dios.
"Responde solo con sí o no, ¿Tienes fragmentos de la Death Note?"- Ahí estaba esa mirada otra vez, Near se dio cuenta de que los ojos de Mello parecían volverse más obscuros y amenazadores a la hora de interrogar a alguien.
"Si"
"¿Tienes aquí mismo?"
"...No"- Mello con su poca confianza le reviso los bolsillos y palpo por encima de sus ropas para asegurarse.
"Dinos donde hay"
Misa tragó saliva y respondió resignadamente-"En mi departamento, está a unas cuadras de aquí"
"Llévanos, ahora"
Con un empuje del revolver la joven empezó a caminar, de vez en cuando dándose la vuelta para asegurarse de que la seguían. El albino no pudo evitar sentirse preocupado, había algo que le molestaba de la situación, había sido demasiado sencillo obligarla, algo no calzaba...por un momento estuvo a punto de decirle a Mello que se detuvieran, pero ya habían llegado y si era una trampa tendrían que afrontarlo. Conociendo a su rival estaba seguro de que estaría pensando lo mismo.
Misa abrió la puerta del departamento y con nerviosismo los llevo hasta su habitación, se quedó de espalda a los detectives mirando por la ventana.
"¿Dónde está?"-Dijo el rubio apuntándola con el revolver-"No intentes nada"
"...El armario"
Near se acercó al armario que señalaba, abrió una de sus puertas y en la sección inferior se dio cuenta de que había una caja fuerte con un codificador.
"Tiene una contraseña...esperen"-La joven se arrodillo para estar en frente de la caja fuerte, Mello la vigilaba atentamente mientras digitaba los números-"Oops, este...lo siento, creo que no funciona así"- Dijo con una sonrisita inocente, colocó su dedo a milímetros del botón de enter-"La verdad es que no hay death note...si aprieto esto explotara en llamas, junto con nosotros"- Sus labios escarlatas se tornaron en una sonrisa melancólica-"Sabia que vendrían algún día...esto me seguirá por siempre, ¿no es así?"
"Tú también morirás ¿Para qué demonios haces esto?"- Mello intentaba mantenerse seguro pero su cuerpo estaba tenso, listo para actuar en cualquier momento.
"...Light-kun...se suponía que reinaríamos el nuevo mundo juntos..."-Lagrimas empezaron a formarse en los bordes de sus ojos-"Pero ya no está...ustedes me lo arrebataron, monstruos...no tengo por qué vivir ahora, no me importa morir si podre vengar a Light"
Near estaba asustado, convencer estratégicamente a alguien ególatra por su inteligencia, alguien como Light, era más fácil que convencer a alguien irracional, alguien fuera de control que estaba siendo llevada solo por sus sentimientos. Su pulso estaba acelerando y sus ojos miraban hacia todos lados en la habitación en busca de algo que los ayudara, una salida, algo. Su mente pensaba velozmente pero ninguna idea funcionaba, estaba desesperado por la presión, no podía pensar con calma. Debía encontrar algún modo, no podía terminar así, no ahora, morir dejando un caso sin resolver era la peor muerte que podían darle, miraba la espalda de Mello y las lágrimas que escurrían por las mejillas de Amane, piensa, piensa, algo, por favor.
"Déjalo que se vaya...déjalo ir"- dijo repentinamente el rubio
Misa y Near lo observaron atónitos, ¿Qué quería decir?, el albino negó con la cabeza y lo tomó del brazo para hacer que lo mirara a los ojos-"¿Qué estás haciendo?"-Mello lo miró seriamente, no había duda en sus ojos, no era una idea, no era una opción que esperaba la aprobación de su rival, era una orden, lo único que podía leer en su mirada era 'vete'.
"No me ire, no te voy a dejar"
"Near...tu puedes resolver esto solo, vete"
"Estas dejando que te presione con eso ¿y si no explota? Basta, tienes que pensar en algo, tenemos que pensar en algo, no puedes-"
En un movimiento brusco Mello lo apunto en la frente con la pistola-"Acéptalo, no hay salida...fuera"
"No me asustas, tú no me dispararías"-Tenía rabia, nunca antes había estado tan enojado, sus puños temblaban y podía sentir como su labio inferior tiritaba-"No puedes hacer que me vaya, no puedes...no..."-No notó el momento en que sus ojos se humedecieron, las emociones lo sobrellevaron y se aferró fuertemente a su brazo-"y-yo doy las ordenes aquí, m-me quedare y punto"-Que inmaduro parecía en ese momento, como un niño que hace un berrinche para que su madre no lo deje solo en el colegio, testarudo y necio, no iba a permitir que los separaran de nuevo.
"Oye oveja, escúchame de una vez, vas a estar bien sin mí...eres lo suficientemente inteligente para resolverlo tú solo, no me necesitas"-El rubio escondía su rostro, odiando tener que tomar esa decisión, pero el albino negaba con la cabeza y no lo soltaba mientras hipidos salían de su boca entre cortos sollozos.
"Preferiría perder el caso a perderte a ti"- Le dolió en lo más profundo escuchar esas palabras, eran como verdades afiladas que cortaban a través de él.
"Así que así es"-Los interrumpió la voz baja de Misa con una mirada dolida-"El amor no es como lo que sentía por Light...por Kira"
Near la observó en silencio sin soltar el brazo del rubio, había apartado su mano de la caja fuerte y ahora estaba arrodillada en frente de ellos alzando los brazos en señal de sumisión.
"Yo...yo ya quiero dejar esto atrás...pagare por lo que hice, ya no escapare de todo esto"
