Descargo de responsabilidad: los personajes no me pertenecen y la historia es de Enthralled y la traducción de este capítulo la hizo karenesmee . cull . pottz (sin los espacios)

Capítulo 10: Grace

BPOV

Después de una breve pausa y de una respiración profunda, continué. — Parte de los requerimientos de mi educación era completar mi último semestre en la universidad como maestra. Fue durante ese semestre que me entere que estaba embarazada. Jacob estaba más allá de emocionado. Cada miembro de la manada venía a ayudarnos para prepararnos. Trabajamos en el pequeño dormitorio, convirtiéndolo en un hermoso cuarto para bebe.

— Yo quería saber el sexo del bebe, pero Jake no quería oír hablar sobre eso. Quería ser sorprendido y no había quien lo sacara de eso.

— Charlie estaba más allá de emocionado. Venia y me checaba a menudo. Compro juguetes para bebe y no podía esperar a que él bebe lo llamara "abuelo", aunque tuve que recordarle que pasaría algún tiempo antes de que pudiera hablar. Ni siquiera le importo, y las sonrisas en su rostro eran más que suficientes para decirme lo feliz que estaba por Jake y por mí. Era maravilloso verlo. Él sentía que al fin iba a tener la oportunidad de ver a un niño crecer. No había tenido mucho tiempo conmigo y yo estaba realmente feliz de darle esa oportunidad.

— Reneé era otra historia. Ella finalmente se adaptó a que yo estuviera casada. Ella sabía que yo era feliz, pero cuando se enteró de lo del bebe, enloqueció. Vio mi vida y la vio como un eco de la suya y eso la hizo realmente infeliz. Decir que estaba decepcionada por nuestro anuncio era un eufemismo. Pero, yo estaba a punto de graduarme de la universidad, casada y viviendo por mi cuenta; mas él bebe que ya estaba en camino, no podía discutir nuestra decisión.

— Sin embargo, con el tiempo, se acostumbró a la idea. Ella se ponía cada vez más y más emocionada, aunque prohibió que alguien la llamara "abuela". Todos nos reímos de eso. Mi mama siempre actuó más joven de su edad. Finalmente nos decidimos por "Mimi Renee" y ella parecía contenta con eso. Voló para venir a un baby shower que la manada organizo para mí y pensaba volver cuando él bebe naciera. Le encantaba ir de compras para él bebe, compraba ropa y juguetes, y me daba consejos todo el tiempo sobre cómo hacer esto y aquello.

— Pero mi embarazo no fue fácil. El doctor me dijo que mi tamaño y el nivel de estrés en la escuela lo hacían difícil. Tampoco ayudó mucho que yo estaba embarazada del bebe de un hombre lobo, aunque, por supuesto, no podíamos decirle al médico eso.

— Jake era tan sobreprotector. Él estaba constantemente observándome para asegurarse de que estaba bien. Él realmente quería que yo dejara la escuela, pero yo estaba tan cerca de graduarme, por lo que él y yo discutíamos al respecto. No podía dejar d lado algo que era tan importante para nuestros futuros. Finalmente acordamos que tomaría las cosas tan relajadamente como fuera posible mientras estuviera en el trabajo. Él parecía feliz con eso y pasábamos las noches hablando sobre él bebe y en como las cosas cambiarían una vez que él o ella llegara. Estábamos tan emocionados.

— Seguimos de la misma forma hasta que termine mis prácticas, graduándome y tomando los meses de verano libres. Jake no hizo ningún intento de ocultar su inmenso alivio. Salía del trabajo e iba impacientemente y directo a casa. Era tan atento y dulce. Él hacia cualquier cosa por hacerme feliz. Su pasatiempo era correr a altas horas de la noche y traer cualquier cosa que se me antojara. Nunca quise nada demasiado extraño, pero él estaba dispuesto a hacer cualquier cosa por verme sonreír. Aún seguía preocupado por mí, sin embargo, antes del último mes de embarazo, el médico me puso en reposo absoluto en cama. Jake continuó trabajando porque tenía que hacerlo, por lo que las esposas de la manada venían y me visitaban todos los días.

— Yo había aceptado un trabajo en la escuela de la reserva y comenzaría ese otoño. Acordaron mantener mi puesto libre hasta que tuviera al bebe y tiempo para recuperarme antes de empezar. Una de las mejores cosas de ser una esposa de la manada era el nivel de respeto de los ancianos. Tomaron tantas decisiones relacionadas a la reserva y estaban más que dispuestos a saltarse algunas reglas con tal de garantizar que yo mantuviera mi empleo. Me sentí aliviada porque al menos tenía un trabajo que me esperaba y que podría ayudarnos con el financiamiento de la casa y la familia, no que Jake siempre se preocupara por eso.

— Entre en parto a mediados de agosto. Jake se apresuró a llevarme al hospital y después de casi 20 horas de contracciones, se vieron obligados a llevarme a cesárea. Aunque tenía la epidural, nunca había estado tan incómoda. Charlie llegó al hospital y se negó a irse, aunque todos sabíamos que estaríamos allí por un largo tiempo. Ella era un bebe obstinado. Ella venia de nalgas y el medico trato de hacerla girar dos veces antes de decidir que la única opción era la cirugía. Jake estaba loco de preocupación, aunque los médicos intentaron convencerlo de que era algo de rutina.

— Me llevaron al área quirúrgica del hospital. Aún estaba bajo los efectos de la epidural, así que mientras me preparaba para la cirugía, Jake se metía dentro de batas quirúrgicas para estar allí conmigo. Por primera vez, sentí temor, temor real. ¿Qué si algo sale mal? ¿Y si él bebe no lo logra? Nunca antes había sentido tal sobrecarga de emociones en mis sentidos, aunque mi subconsciente culpaba a la lluvia de hormonas que atravesaba mi sistema. Podía sentir las lágrimas empezar a llenar mis ojos y los primeros atisbos de pánico comenzaron a notarse.

— No fue sino hasta que Jake entro a la sala de operaciones que sentí que todo esto iba a salir bien. Él me sonrió, la esquina de sus ojos se arrugo con esa sonrisa, ya que el resto de su cara estaba cubierta por una estúpida mascara. Tomo mi mano y la apretó suavemente. Me sentí tan segura y lista para, finalmente, conocer a nuestro hijo.

— El médico y los enfermeros me hablaron durante el procedimiento y pude sentir el ligero tirón del bisturí al abrirse paso a través de mi piel. Podía oler la sangre y el olor comenzaba a debilitarme, pero Jake se inclinó más cerca de mí, dispuesto a que me centrara en su rostro, en sus ojos. Pude ver tanto amor y confianza emanando de él. Me concentre solo en sus bellos ojos, mientras él me decía lo orgulloso que estaba de mí, lo mucho que me amaba y la increíble madre que seria. Me beso las mejillas, los labios, la frente, al mismo tiempo que me decía que todo estaría bien, que me amaba y que todo esto iba a funcionar. Su mirada no me abandono mientras esperábamos impacientemente por escuchar el primer grito de nuestro hijo, para hacernos saber que él o ella estaba bien.

— El doctor me dijo que él bebe estaba fuera y antes de que lo supiéramos, escuche ese pequeño sollozo, seguido de un grito estridente. El medico se rio y nos dijo… teníamos una hermosa niña. Me sorprendió. Ambos nos sorprendimos. Estábamos seguros de que sería un niño, incluso si nunca hablamos mucho de ello. El hecho de que el doctor nos dijera que teníamos una niña nos tomó algo de tiempo de entender. Jake dejó escapar un suave silbido antes de hablarme.

Bueno, eso es simplemente genial. Ahora voy a tener que llevar un bate de béisbol en la mano para espantar a cualquier niño que crea que es lo suficientemente bueno para mi niña. ¿Mi niña? Nuestra niña. ¡Bells, tenemos una beba! Muñecas y vestidos rosas y coletas de caballo… ¿puedes creerlo?

— Yo no lo podía creer. Y sentía como si las enfermeras se estuvieran tomando la eternidad para limpiarla lo suficiente y verla por primera vez. Jake miro por encima de la sabana y una vez que la mirada de horror dejo sus ojos, — me reí entre dientes por un momento, recordando la escena, — me di cuenta de que él podía verla. Nunca había visto sus ojos suavizarse así antes. No podía ver muy bien desde mi posición, pero pude verlo levantando sus brazos y me di cuenta de que ellos probablemente se la estaban entregando a él. La trajo hasta mí y me la puso en el pecho, lo suficientemente cerca como para que yo pudiera besar la parte superior de su cabeza y disfrutara de su maravilloso perfume. Podía sentir las lágrimas que habían llenado mis ojos finalmente cayendo por mis mejillas y humedeciendo mi cabello. Nunca supe que algo tan pequeño podría hacerte sentir… — mi voz se apagó y me tomo un minuto continuar.

— Ella comenzó a llorar de nuevo, por lo que Jake la tomo en sus enormes y fuertes manos. Ella se veía tan pequeña en sus brazos; él derramo algunas lágrimas mientras besaba su pequeña frente. Ella se calló al instante, estoy segura que por el calor de su tacto y la suavidad de sus acciones. No habíamos discutido sobre los nombres, pero de acuerdo a su tradición familiar de tomar nombres de la Biblia, rápidamente optamos por Grace. Grace Alice Black.

No me di cuenta en ese momento que mientras iba contando esta historia, mi mirada nunca salió del suelo, si era por no ser capaz o por no querer buscar la mirada de los Cullen, no estaba segura. Asimismo, no me había dado cuenta de que había dejado de hablar por algún tiempo. Cuando detecte un movimiento, mire hacia arriba, para ver que Rosalie se había puesto de pie y se me estaba acercando, con solo algunos pasos entre nosotros.

— Bella, ¿tenías una hija? — pregunto, su tono incrédulo y un poco condescendiente, con una mirada en su cara que yo no podía descifrar, pero pude ver el destello de envidia en sus sorprendentes ojos color ámbar. Su voz era calmada y tranquila, pero yo no había pasado por alto la implicación de su actitud.

En ese momento, salte de mi asiento, incapaz de controlar mis emociones por más tiempo, mientras una ola de rabia se hacía cargo de todo. — ¡TENGO UNA HIJA! — le grite, un profundo gruñido se construyó en mi pecho, el cual no luche por suprimir. — ¿Cómo te atreves a decirme tal cosa? ¡Simplemente porque no puedo estar con ella, solo porque ella está muy lejos de mí, solo porque ella no tiene absolutamente una idea de quién soy, — me ahogue en el llanto de mi garganta, — no significa que no sea su madre! Ella es mía y nada puede cambiar eso. ¡Nada! ¿Quién demonios te crees que eres? — termine empujándola rudamente fuera de mi camino, mientras me dirigía a la puerta. Ya había tenido suficiente. Me iba y nadie me iba a parar. Lo que sea que haya comenzado esta noche para nosotros, yo había decidido que había terminado.

Cada miembro de la familia Cullen se levantó mientras yo iba a la puerta. No pude llegar a la puerta con suficiente rapidez, aunque luche contra la necesidad de usar mi mayor velocidad para escapar. Si no tenía nada más, aún tenía mi orgullo.

Entonces lo sentí. Una mano tomo gentilmente la mía, tratando de detenerme. Antes de que pudiera argumentar, Edward me había envuelto en sus brazos, sosteniéndome con fuerza, negándose a dejarme ir. Comencé a luchar hasta que me di cuenta de que era inútil. Yo no tenía con que luchar dentro de mí. Colapse en su pecho, aun luchando con combatir los sollozos que amenazaban con salir de mi pecho, los cuales sabía que podrían ofrecer un pequeño consuelo o liberarme de la intensa agonía que sentía cuando pensaba en Grace. Mi hija, mi hermosa bebe que había perdido. Ella aún estaba en La Push con su padre, pero yo había sido violentamente arrancada de su vida. Aunque me obligue a mí misma a hacerlo para sobrevivir el día a día. Incluso con el dolor, hacia mi pequeña existencia un poco más soportable. Medite sobre esto solo por un momento en lugar de derrumbarme, me permití disfrutar de la comodidad que él me ofrecía, incluso si él no sentía nada más que lastima por mí en ese momento.

Ya no sentía frio o duro. Su cuerpo se sentía como el mío ahora. Se sentía casi caliente al tacto y su piel era suave y acogedora. Mi cabeza se inclinó sobre su pecho, mi cuerpo cedió a la comodidad que me ofrecía. Enredo sus dedos en mi cabello, manteniéndome cerca de él. Su mejilla toco la parte superior de mi cabeza, mientras me mecía suavemente hacia adelante y atrás. Podía sentir los sollozos viniendo, aunque luche contra el mismo infierno por mantenerlos. Tantos recuerdos de él abrazándome así empezaron a llegar de nuevo a mí, haciendo mucho más difícil el que estuviéramos juntos. El hecho de que él me sostuviera lo hacía más acogedor. El cielo y el infierno a la vez…

Mi cuerpo comenzó a temblar incontrolablemente. Él me sintió estremecer y me apreté con aun más fuerza. Su olor era insoportable, pero me empezó a ofrecer el confort que no esperaba. Recordé tantas veces en que había respirado su aroma como humana, lo dejé quedarse, sabiendo que más tarde, cuando estuviera sola, iba a pagar por ese recuerdo. Me relaje en su cuerpo, permitiéndome sentir la comodidad que me estaba ofreciendo, algo de alivio a mi dolor, independientemente del porque lo hacía. Lidiaría con el dolor que llegaría más tarde, pero por este momento, sabía que necesitaba esto. Lo había necesitado durante demasiado tiempo.

Finalmente, sin preocuparme por el precio, aspire su delicioso aroma, llenando mis pulmones, memorizando todas las sensaciones que provocaban sus fuertes brazos alrededor de mí. Yo había sido abrazada por los estudiantes, les había dado la mano a los colegas, pero me había negado a este tipo de contacto íntimo durante años. No había sentido un toque así durante tanto tiempo y aunque se sentía maravilloso sabía que no podía continuar.

Gentilmente me aparte de él, negándome a mirarlo a los ojos. Estaba segura de que no tenían otra cosa que pena, por lo que yo había estado allí solo para verlo, y después de la noche que había tenido, la pena me haría caer completamente aparte. Me quede allí, mirando mis pies, sin saber qué hacer, cuando ella me hablo. Me impacto cuando la vi.

Rosalie lucia devastada.

— Bella, lo siento tanto. Nunca quise ofenderte. Simplemente no puedo creer que lo tuviste todo. Tenías todo. Todo por lo que yo daría mi inmortalidad. Tuviste una vida humana normal. Un marido que te amaba. La casa y tu propio bebe; una niña. Tenías todo lo que deberías haber tenido, lo que todos nosotros deberíamos haber tenido. Simplemente no puedo creer que esto te pasara a ti. No puedo creer que la perdiste, perdiste tu vida. Nunca quise… tu siempre serás la madre de esa niña. Por favor, perdóname. Oh mi… ¿Qué he hecho? Nunca quise que nada de esto te hiriera. — dijo antes de que yo me diera cuenta de que era su turno de huir de la habitación.

Emmett la tomó de la cintura antes de que pudiera salir de la habitación, poniéndola e la jaula de sus brazos. Ella comenzó a llorar; calmados sollozos sin lágrimas. La mire, siendo sostenida por Emmett con tanta fuerza, él trataba de consolarla y yo me daba cuenta de que había entendido mal sus palabras, sus acciones. Ella y yo nunca habíamos sido amigas, pero en ese momento, mi entendimiento de Rosalie se solidifico. Aquí había tenido todo lo que ella quería, pero en una fatídica noche, había perdido todo.

Ella nunca había tenido la oportunidad de tener nada de eso.

— Rosalie, lamento mucho haberte gritado de esa manera. Eso fue… imperdonable. Hablar de Grace, — mi voz se quebró de nuevo, — es un tema delicado para mí, uno del que nunca hablo y sacarlo con ustedes… realmente lo siento. Ha sido una noche muy larga y estresante. Mi vida ha transcurrido en una secuencia aburrida, monótona… y, a partir de una sencilla e inesperada reunión… todo está completamente al revés. Por favor, perdóname. Nunca quise herirte, ¿por favor? — le rogué, tan silenciosamente que ni siquiera estaba segura de que me hubiera escuchado.

Y con eso, Rosalie salió de los fuertes brazos de Emmett y se lanzó hacia mí, esta vez me abrazo con fuerza, negándose a irse.