CAPITULO 6 EL HOTEL MIAMI RESORT INN, SENTIMIENTOS REENCONTRADOS.
Una fresca mañana en Miami, Albert y George esperaban a Candy en la estación, hasta que ella finalmente apareció –Bert, sr. George, aquí estoy- decía ella muy contenta, una gran sonrisa adornaba su rostro, y ambos caballeros fueron de inmediato a su encuentro, subieron a la limosina de Albert y se dirigieron al magnifico hotel de los Leagan, naturalmente se hospedarían allí, pero a Candy no le pareció muy buena la idea, -Albert por favor, puedo hospedarme en otro lado, no quiero molestar a nadie, estaré en la reunión muy puntual a las 3 pm te lo prometo - , -claro que no Candy, tu eres mi hija, y yo no puedo rechazar la hospitalidad de mis nuevos socios, además te tienen reservada un bella suite, por favor no te preocupes por ellos, estoy más que seguro que no te molestaran, Los señores Leagan son personas de sociedad, te aseguro que se sabrán comportar, Neal ha madurado mucho, por el bien de los dos, hemos decidido olvidar los temas que nos incomodaban y tiene una visión clara de la vida, en cuanto a Eliza, tampoco creo que te moleste, al parecer está muy interesada en alguien en estos momentos, su atención está muy fija en un muchacho compañero de la universidad de Neal y al parecer viene de una familia muy acaudalada de Holanda- Candy escuchaba atentamente a Albert y repitió solo para asegurarse –¿Eliza está enamorada?- y Albert le respondió – así es y parece que van muy enserio, la última vez que nos vimos, estaba muy contenta y me hablo con mucha dulzura-, y Candy se sorprendió todavía más -¿Eliza y dulzura? No pensé que escucharía esas dos palabras en una misma frase-, se dijo Candy así misma en voz alta y con un gesto de desconcierto que hizo a Albert reír muy fuerte –jajaja sii, la hubieras visto, aun lo recuerdo, su cabello totalmente recogido y con un brillo muy intenso en sus ojos, que hasta me daba miedo y sus palabras …flashback: " -querido tío abuelo William, muchas gracias por venir, lo he extrañado tanto- seguido de esas palabras ella se abalanzó sobre él, abrazándolo, cosa que asombro a Albert y aclaro su garganta para que lo soltaran y dijo – Eliza, has crecido mucho en este tiempo, y se te ve muy feliz, me alegro mucho, ¿acaso se debe a mi visita?, jajaja no lo creo- Eliza solo bufo un poco y le contesto con un aire de dignidad – Tío abuelo, me sorprendes, aunque han sido pocas las veces que nos hemos visto en estos años, siempre me ha sido grata tu presencia-, a lo que Albert aún asombrado dijo – pero si solo nos hemos visto 2 veces en estos años-, y ella refuto algo irritada, - pues han sido 2 ocasiones muy gratas-, a lo que Albert suspiro y levanto sus manos en señal de paz y dijo – está bien, muchas gracias, también es agradable verte-, ante esas palabras la sonrisa de Eliza se curvo más y comenzó diciendo –querido tío, la verdad es que aparte de tu presencia tengo otros motivos para estar tan contenta-; "ya lo suponía =.=" pensó Albert; y Eliza continuo hablando -ahora que nos das tu apoyo de lleno, no podría ser más feliz; la verdad es que he conocido un chico maravilloso, nunca he conocido a nadie igual, es tan amable, tan gentil y sobre todo tan guapooo, ahora que sé que mi familia cuenta contigo, no habrá ningún problema, seguro él no demorara en pedir mi mano, estoy segura que también le gusto y me ama con locura; me darás tu bendición ¿verdad querido tío?-… si la palabra pasmado tuviera forma, sin duda seria la cara de Albert Adley en esos momentos, y se aventuró en preguntar –¿acaso él te ha dicho que su amor depende de la posición o la economía?-, -por supuesto que noo- alegó Eliza, -es solo que mi madre y mis compañeras me han dicho que al venir de una familia rica de Holanda, ellos intervendrían si se quiere unir a alguien de menor status, y es muy comprensible, al parecer allá acostumbran a arreglar sus matrimonios, pero él no ha querido aceptar eso- y luego Eliza suspiro muy profundo y con sus mejillas sonrojadas, platicó a Albert su sentir –Pero su amabilidad y caballerosidad conmigo,… tío abuelo él me ama, no tengo duda. Además si la familia Janssen se une a nuestra causa, el futuro de la familia estará asegurado- Albert cambio su expresión de asombro a una de duda y con una dulce sonrisa marca Albert, dijo : – con que la familia Janssen; está bien Eliza, te doy mi bendición, si es verdad que ese chico te ama, te deseo que seas muy feliz –, -gracias tío abuelo William- decía Eliza con los ojos llorosos y con intención de volver a abalanzarse pero él fue más rápido y la esquivo, y dijo – perdona tu hermano me espera, cuídate Eliza, adiós-"
-¿Así de enamorada esta Eliza?- preguntaba una perpleja Candy ante el relato de Albert, y continuó - Increíble, me pregunto qué tipo de persona será ese sr. Janssen, bueno me alegro por ella, ya era hora que encontrara a alguien que la aguante-, jajajaja rio Albert y contestó - es verdad, así que sus atenciones estarán muy centradas en ese muchacho, al parecer fue invitado también, te apuesto que sus palabras no sobrepasaran más de un saludo- , Candy con un poco de alivio dijo –será una suerte no ser blanco de sus "atenciones" como por variar, está bien Bert vamos!- decía una alegre pecosa tomada del brazo de su benefactor, que estaba muy risueño ante su repentino ahínco.
Pasaron unos 40 minutos en el coche, pero Albert y Candy hablaban tan divertidos que no se dieron cuenta del tiempo, hasta que llegaron al Miami resort Inn, un hotel enorme, muy lujoso y además tan bonito, tenía un gran fuente en la entrada y desbordaba elegancia por todos lados.
Los recibía el señor y la señora Leagan; -bienvenidos tío abuelo William y señorita Candice, nos place mucho tenerlos aquí como primeros huéspedes, deben estar muy cansados del viaje, recordaran al señor Stuart, será él quien dirija este lugar y quien los conducirá a sus habitaciones; y la señora Mary, quien estará a sus órdenes en su permanencia- , Candy al verlos no pudo evitar alegrarse de inmediato, y los saludo con un cálido abrazo que fue bien recibido, no podía creerlo sus primeros amigos después de ser adoptada, "Stuart fue la persona que me llevo del hogar de pony a la mansión Leagan y la señora Mary era quien me animaba cuando mis fuerzas flaqueaban; esas tiernas lagrimas que derramé en mi infancia, ahora forman parte de unos recuerdos felices y resplandecientes que guardo en mi corazón. No había podido verlos la velada que pasé en Lakewood, solo vi al señor Whitman aquella vez, ahora veo porque no se encontraban allá; después de tantos años, fueron recompensados al ser ascendidos a dirigir este lugar, valió la pena, realmente me alegro mucho por ellos" –Han pasado muchos años, Mary, Stuart, estoy muy feliz, se ven muy bien – decía una alegre Candy, - y tú te ves maravillosa Candy, te has convertido en toda una dama, siempre supimos que sería así, tu alma bondadosa no podría pasar desapercibida- dijo Mary, y Stuart continuo – te llevaremos a tu habitación, necesitas descansar un poco y prepararte para esta tarde, será un gran día para ti Candy-, -será un gran día para todos Stuart- dijo Candy, nerviosa al pensar que una vez terminada esta escala, correría a new York en busca de Terry.
La habitación de Candy era maravillosa, en un piso realmente alto, tenía un ventanal enorme en donde se podía apreciar todo Miami, una cama muy blanda, un espejo gigante en el que podía reflejarse sin perder detalle, había un balcón con rosas y en el baño, que era igualmente enorme, una gran tina, era perfecta, iba a relajarse de inmediato, en unas horas tendría que presentarse junto con Albert ante toda la familia y socios, sería un largo día.
Eran las 3 y 30 pm y el lugar estaba abarrotado de gente muy importante, Candy ya se encontraba junto a Albert y eran los primeros en abrir la inauguración. Albert comenzaba con el discurso: -Permítanme iniciar agradeciendo a todos y cada uno de ustedes su presencia en esta tarde, para acompañarnos en esta festiva ocasión, y dar gracias a Dios por lo logrado y los logros que vendrán. Agradezco a mis compañeros y colaboradores. Hoy nace una gran fuerza formada por las aportaciones de este gran equipo: la familia Adley, junto a la familia Leagan. Nos esperan grandes oportunidades que deberán ser aprovechadas para conseguir los mejores éxitos en el futuro- (aplausos de parte de todos los presentes) - permítanme presentarles a mi hija Candy W. Adley, nada de esto sería posible sin ella- (más aplausos), Candy estaba muy sonrojada, nadie le dijo que la iban a presentar como la primera vez en sociedad, solo atinaba a esconder su rostro bajo el sombrero de cloche, y Albert la llamo –ven Candy, por favor déjanos verte-, y Candy muy nerviosa subió a la tarima junto con el patriarca de la familia, pero estaba muy nerviosa como para mediar palabra, entonces la sra. Sarah Leagan, tomo su hombro y pronunció las siguientes palabras –Hace muchos años, que conozco a esta dama y nunca tuve el valor para admitir los errores humanos a los que desgraciadamente estamos condenados. Candice, hace mucho años te acuse injustamente sobre un robo y no te imaginas como lo lamentamos enormemente al enterarnos de la verdad. Ante todos los presentes te ofrezco mis más sinceras disculpas y hablo con total honestidad sobre tu intachable conducta. Somos conscientes de que te hemos causado dolor. Por favor, acepta parte de las acciones de este lugar en compensación de todos los daños que pudimos haberte causado. Quedamos a tu entera disposición-, ante esas palabras Candy finalmente levanto su rostro, mostrando su nariz respingada y sus labios color cereza naranja, combinaban perfectamente con sus expresivos ojos verdes cristalinos que miraban fijamente a la señora Leagan y dijo –muchas gracias señora Leagan, fue un asunto que siempre estuvo como una espina enterrada en mi corazón, claro que acepto sus disculpas- (más aplausos de la audiencia), Candy se atrevió a mirar al público y realmente habían demasiadas caras desconocidas, trato de reconocer más gente " Eliza habla con alguien que me da la espalda, y Neal… (La miro solo un instante con una carga de resentimiento en sus ojos y repentinamente se dio vuelta)… Neal me evita; el señor Leagan esta atento al discurso de Albert junto a otros caballeros" y mientras Albert terminaba el discurso Candy se acercó a la señora Leagan y le susurró –Señora Leagan, muchas gracias por la fortaleza que me transmitió hace un momento, cuando recién llegué a Lakewood, era usted mi modelo a seguir en mi camino de convertirme en una verdadera dama- pero después de estas palabras Sarah Leagan no miro a Candy y solo le respondió –lo hice por petición del tío abuelo William- y con esto claro, no hubieron más palabras entre las damas aunque Candy habría deseado decir algo más, pero simplemente esas palabras se quedaron atoradas en su garganta. Albert termino el discurso de inauguración y todos aplaudieron. Cortaron el listón y ahora era momento de tomar las fotografías, -ven Candy, vamos a tomarnos una foto para conmemorar este momento- , Candy se acercó un poco y vio a un sonriente Albert junto a los Leagan que emanaban cierta aura de incomodidad, Eliza tenía una expresión impasible pero a la vez altiva y Neal, aunque con su mirada de resentimiento se denotaba en él cierto aire de tristeza y frustración, hacia todo lo posible por evitarla; "siempre vi a los hermanos Leagan como una sola identidad pero ahora me doy cuenta que cada uno tiene sentimientos muy diferentes" y ante este cuadro y los pensamientos de la chica, Candy solo sonrió radiantemente y le dijo a Albert – no te preocupes Bert, la verdad me siento mejor con la servidumbre-, - pero Candy …. – decía un Albert decepcionado, -no importa realmente mi querido Bert- respondió Candy guiñándole el ojo y tomando el brazo de George - George esta noche será mi caballero jijiji, *George se sonroja por el comentario de Candy*, nos tomaremos una foto junto a él, Stuart y Mary–, ante el semblante carismático de Candy, Albert ya no pudo discutir más y se tomaron 2 fotos: una de Albert con los Leagan y otra de Candy junto a un avergonzado George (al cual no le gustaban las fotos), y los sonrientes empleados del hotel.
Mientras tanto Terry que se ponía unos lentes oscuros acompañados de una gorra hattera y su bufanda, estaba a punto de bajar del tren que lo trasladaba; recordó a Robert una tarde que llego repentinamente a su apartamento, "-Terry, debes viajar hoy mismo a Miami, un caballero de mi total confianza a enviado un telegrama diciendo que la Royal Shakespeare Company quieren conocerte; si les das buena impresión nos contrataran para hacer una colosal gira por toda Asia y Europa, y echaran un vistazo a todo el repertorio que podamos ofrecerles para apoyarnos en convertirnos en una compañía comercial; ve con Harry por favor Terry-" -y heme aquí, repentinamente arruinaron lo que quedaba de mi semana, ¿A dónde debemos ir ahora Harry?- preguntaba Terry a Harry Thompkins, el guardaespaldas que Karen creyó había contratado para ahuyentar a sus malsanas fans, pero en realidad acompañaba a Terry a todas partes como su chofer personal, agendaba todo el itinerario que tuviera pendiente y arreglaba todos sus asuntos; era un hombre alto y bastante serio, aunque ya no era joven siempre daba un aire de confianza y era muy cercano a Robert, de hecho fue él quien se lo recomendó. -Debemos partir al hotel Miami resort Inn, el mediador que contacto al señor Robert debe estarnos esperando allí señor- contesto Harry, en eso Terry lo pensó un poco y dijo – ¿ese hotel no iban a inaugurarlo hoy? Debe estar atiburrado de gente, ¿no dieron un sitio más concreto?- , - la ceremonia de inauguración debió haber acabado ya, a esta hora posiblemente solo los socios y algunos potenciales clientes estén dentro de las instalaciones, pero por su comodidad, nos recibirán en la entrada del ala sur- respondió Harry, Terry solo sonrió y respondió – totalmente de incognito ¿no?, bueno, la verdad es mejor así, no es que quiera permanecer aquí mucho tiempo, vamos Harry-, - si señor-.
En medio de una alegre reunión, acababa de ingresar Candy junto a su benefactor; la señora Mary les dio la bienvenida y pidió sus abrigos, a lo que accedieron; Candy entregó su pequeño bolso, el abrigo y su sombrero que dejo caer como una cascada sus largos rizos dorados, Candy se veía como una bellísima aparición, Albert se quedó mirándola largo rato con los ojos dilatados y a Candy se le subieron los colores ante ese hecho – Albert deja de mirarme así, me estas avergonzando- , - pero si te ves muy bella Candy, casi ni te reconozco, ¿este fue el vestido que Annie te eligió el día que pasamos en el hogar de pony?- pregunto Albert, y Candy que aún se acordaba de aquel día, volvió a sonrojarse y respondió –si, pero si sigues viéndome con esa tonta mirada voy a arrepentirme de haberlo comprado-, -jajaja no te avergüences Candy, si te hace sentir mejor solo me maravillaré del buen gusto que tiene Annie en la moda- dijo un sonriente Albert, y Candy le devolvió el gesto, y entrando al gran salón Albert pensó "aunque dudo que los caballeros aquí presentes se maravillen por el buen gusto de tu hermana también, es más, no hemos entrado y ya vi más tontas miradas como tú las llamas rondándote". Al otro lado del salón, como impresionado estaba mirándola Neal Leagan, que no parpadeaba desde que Candy entró, pero este efecto también surtió en sus compañeros de los cuales sus comentarios no se hicieron esperar: – ¿Ella es tu prima?-, -¿la misma que molestábamos en el real colegio San pablo?-, -no puede ser, si hubiera sabido que se convertiría en una mujer tan hermosa la hubiera tratado mejor-, -si no nos hubieras contado esa historia en el colegio, nunca habría creído que ella trabajaba en el establo de tu casa-, Neal solo los escuchaba mientras daba un gran trago de la copa que traía en la mano, y uno de sus amigos siguió comentando. -Está justo como me gustan–, -aun no es tarde, Leagan porque no nos la presentas adecuadamente, ella ni debe acordarse de nosotros, esta vez será todo muy diferente, nos comportaremos como todos unos caballeros, a pesar de todo , es una chica con buen status y hay que ver como se ha puesto-, -sí, que cara más adorable y que cuerpo!-, - si todo sale bien hasta pueda acceder a sus favores-, comento uno relamiéndose los labios –jajaja que avaricioso eres Paul, aunque debo aceptar que con una prima de esas dimensiones, no me molestaría emparentar contigo Neal- jajaja rieron los dos a la vez, pero ante semejantes declaraciones Neal se enfadó muchísimo y agarrando de la solapa a uno de ellos les amenazó –¡cállense!, Candice es una dama respetable, no merecen si quiera dirigirle una palabra, … a ustedes … a semejantes escorias como ustedes, ella no es una mujer cualquiera, es mi…es mi familia… Candy es mi prima; si veo que intentan acercársele, aunque sea un poco, no me importara que llevemos tantos años de amistad, los echare a patadas de aquí, ¿entendieron? - los dos viejos amigos de Neal se quedaron perplejos ante la reacción del chico, entonces Paul Miller le dijo apenado –perdónanos Neal, pensábamos que no eran tan unidos, no queríamos ofenderte-, y Charles Parker también avergonzado lo secundo – solo estábamos bromeando, discúlpanos, es solo que al verla, recordamos nuestras viejas andanzas, no te preocupes, por respeto a ti no nos acercaremos-, Neal tomo aire y se calmó y echando un rápido vistazo a Candy a lo lejos, dio la vuelta y se marchó a buscar al camarero que cargaba la bandeja de champagne, dejando atrás a un par de colegas atónitos, que no sabrían cómo actuar el resto de la velada.
En la parte de atrás del hotel, llegaba un coche oscuro, George y el señor Stuart los esperaban; Terry y Harry los saludaron y estrecharon sus manos. Luego de las presentaciones George hablo – Hay una amena recepción en el gran salón señor Graham, si usted quiere puede disfrutarla-, -gracias señor Johnson, prefiero esperar en algún lugar apartado, no es mi intención quedarme mucho tiempo-, -no diga eso señor Graham, es una ocasión especial, por lo menos pase al gran salón, aunque sea un momento; puede esperar en la barra sin que sea molestado, podemos asegurárselo- le suplicó el señor Stuart, resignado ante las insistencias Terry entro al gran salón sin mirar a nadie, se dirigió a la barra y pidió una copa de vino; el barman del lugar lo atendió rápidamente y entablaron una agradable conversación.
Dentro del salón, sentados en un gran sillón, Albert y Candy escuchaban alegremente a la sra. Amelie Smith, viuda; les platicaba amenamente de todas las travesías que tuvo que pasar para casarse con su fallecido esposo Carl Smith. El y William A. Adley padre, habían sido muy amigos en su juventud, durante la guerra civil americana, -nunca conocí a mi abuelo, ¿cómo era él?- pregunto una curiosa Candy, a lo que la sra. Smith respondió – lo vi muy pocas veces, pero puedo asegurarte que era muy guapo, como lo es tu padre-, -no esperaba menos de mi padre- dijo un orgulloso Albert, jajaja rieron las 2 damas que lo acompañaban, y la sra. Smith continuo, -también conocí a Rosemary cuando era una niña, era demasiado alegre y vivaz, recuerdo que entablo amistad con una niña que trabajaba en la cocina, la chiquilla adoraba a Rosemary, siempre estaban juntas y esto molestaba a Elroy-, -a la tía abuela Elroy? – Pregunto Candy, -así es, Elroy siempre puso muy por encima su nombre, pero esto no detuvo a Rosemary, su padre la consentía mucho- contesto la sra. Smith. –Si la recuerdo, mi hermana mencionaba que estaba muy contenta de ayudar a esa chica, aunque su familia no era acaudalada, Rosemary decía que era demasiado receptiva, inteligente como pocos y muy ingeniosa, ¿cómo era que se llamaba?- trataba de recordar Albert, la sra. Smith sonrió y le contesto –su nombre era Luisa, Luisa Blake, ella se convirtió en una enfermera formidable y se enlisto como voluntaria en la guerra donde obtuvo una mención de honor, ahora creo que es decana de una gran facultad de medicina, en Inglaterra-, - ¡que persona admirable!- , se maravilló Candy ante el relato, y Albert continuo –Tu también eres una gran enfermera Candy, y estas haciendo una gran labor en el hogar de Pony-, la sra. Smith se asombró y pregunto – ¿tu? ¿Una señorita como tu es enfermera?- Candy solo sonrió y respondió –Talvez sea poco común, pero no quiero que cosas como el dinero o la sociedad me cieguen ante lo realmente importante, la verdad vengo del hogar de pony, es un sitio bellísimo en Illinois, allá ayudo a los niños que son abandonados, puede parecer una vida triste al principio pero le aseguro que tienen una infancia feliz, trato en lo posible que no pasen penurias, la señorita Pony y la hermana María son las personas más amables y desinteresadas que he conocido en la vida, por eso quiero ayudarlas , como ellas me ayudaron a mí; ejerzo como enfermera pero también como profesora y además dono lo que me sea posible y busco benefactores solidarios que también ayuden a la causa, me gustaría darles una educación digna, pues a pesar de nuestros esfuerzos, no todos son adoptados pero quiero que eso nunca los deprima y que sepan que me tienen a mí y a sus hermanos y que se esfuercen por encontrar cada uno su camino, como lo hice yo …- , la señora encantada con la resolución que mostraba Candy en sus palabras comento –si Rosemary no hubiera ayudado a Luisa, seguro que no se hubiera dado paso a la magnífica doctora que es hoy en día, y tu Candice… que hermosa convicción acompaña tu vida, te admiro mucho muchacha, pocas damas son tan valientes como tú, el día de hoy has encontrado una benefactora más para tu hogar, después de todo, los niños son el futuro - , Candy se alegró muchísimo ante esto y tomo las manos de la sra. – muchas gracias Sra Smith, le aseguro que no se arrepentirá-.
La música empezó a sonar y Albert invito a bailar a Candy – creo que nunca hemos bailado frente a la alta sociedad ¿verdad?-dijo una Candy muy contenta, -así es, y me parece que desde hace rato hay muchos chicos intentando acercarse, pero creo que debes darle prioridad a tu padre…. Ahora me siento viejo reconociéndolo-, -jajaja eres un padre más joven de lo que se puede esperar, pero más encantador de lo que podría desear- respondió Candy tratando de hacerlo sentir mejor, y comenzaron a bailar muy animadamente, – Albert pronto serán las 6, una vez que termine de bailar contigo me marcharé-, -está bien Candy, pero antes de irte espérame en la gran fuente, te preparare todo para que no tengas ningún percance ¿de acuerdo?- decía Albert con una agradable sonrisa en su rostro, Candy se relajaba tanto en compañía de Albert y sin contenerse le dijo –Fue un gran día, muchas gracias Bert, te quiero mucho-, y Albert le contesto –el sentimiento es mutuo pequeña llorona, Candy recuerda esperarme ¿de acuerdo?, no tardare-, - de acuerdo- dijo Candy que una vez que acabo la pista, se dio la vuelta y casi salió corriendo tropezando con un joven que soltó su copa de repente ante el empujón accidental que Candy le había dado.
En otra parte del salón Terry había entablado amistad con el barman, habían hablado de tantas cosas: La vida, el teatro, el cine y el futuro, y se habían reído mucho, Terry miro su reloj y ya había pasado una hora desde su llegada, "creo que me han tomado el pelo" pensó para sí mismo. –muchas gracias por todo, no sé qué hubiera hecho si no está usted atendiendo la barra el día de hoy, espero verlo en un futuro, mi nombre es Terrence, Terrence Graham, búsqueme si algún día viaja a new York- , un hombre de apariencia intelectual le respondía – muchas gracias pero dudo que pueda visitar la ciudad en próximas fechas, mi nombre es Henry Olivier, fue un placer conocerlo, le deseo un buen viaje señor Terrence - , Terry volvió a acomodarse su gorra y miro en el gran salón, no supo como pero diviso a una bella chica de mirada dulce y rostro angelical, allí de pie, en medio del salón, hablando con alguien, Terry estaba estupefacto, era Candy no tenía duda, -señor Graham, ¿le pasa algo? Se ha congelado de repente- le dijo un preocupado Henry – nada, solo que después de todo si llego mi cita, era alguien que llevaba esperando…. muchos años-dijo Terry; el barman se asomó y vio a Candy – ¡que señorita más hermosa!, si hubiera sabido que la señorita Adley era a quien esperaba, se lo hubiera notificado hace mucho, ella estuvo aquí desde el inicio de la inauguración-, Terry se sorprendió ante la afirmación –el hotel Miami resort es una alianza Leagan- Adley – explicó el barman, Terry agradeció el dato a su reciente amigo y se disponía a correr al salón, pero una mano en su hombro lo retuvo de golpe; Terry enojado volteo a mirar quien lo atajaba, –¡Terry! hola, como estas viejo amigo, espero que no hayas estado muy aburrido, tenía intención de venir antes pero unos asuntos aquí me lo han impedido-, -¿Albert? – exclamó un asombrado Terry – jajaja el mismo- contesto un contento Albert.
Continuara….xD
