CAPITULO 7 FINALMENTE, UN AHNLEDAO ENCUENTRO
Una apurada Candy sale casi corriendo del salón y sin querer choca con un chico que apareció de la nada, causando que se manchara la manga del blazer con el vino que Candy le hizo derramar – oh!, lo siento muchísimo, no fue mi intención empujarlo, permítame ayudarlo por favor- decía una Candy preocupada, sacó del bolsillo de su falda un pañuelo y comenzó a limpiar la mancha del traje del chico, el muchacho con un rostro serio la miro y se le acercó –¿piensa que con eso ya quedo todo zanjado? Este traje es bastante costoso, ¿sabe?, Me parece señorita que me debe usted 1200 dólares-, -no traigo tanto dinero encima- contesto una sorprendida Candy –en ese caso, tendrá que compensarme de alguna manera, ¿no le parece?- decía un chico de ojos azul-grisáceos como si fueran glaciares, cabello color caoba y una sonrisa ladina que daba un aire como si quisiera hacer una travesura, Candy no dejaba de mirarlo. Y él, continuó hablando luego de un suspiro al ver la confundida expresión de la chica –ni hablar, entonces tendrá por lo menos que quedarse a acompañarme el resto de la velada, la verdad no conozco muy bien este lugar y ya que se ha encargado de estropear mi traje es lo menos que puede ofrecer, la perdonare solo con eso- , -¿Cómo?, ¿No le parece usted que está exagerando un poco?- pregunto una Candy algo irritada ante el convenio descarado del chico, entonces con un gesto burlón el chico le pregunto –bien, si no le parece el trato, ¿que sugiere usted?, tenemos que arreglar este predicamento-, Candy le entrego el pañuelo y le dijo con el mismo tono burlón que el chico empleo antes, -le propongo que acepte mi disculpa y tome mi pañuelo como ofrenda de paz, lo empape bien y emplee mucha agua y jabón para tratar la gravísima ofensa de la que he sido culpable - y dicho esto Candy se dio la vuelta para seguir su camino, pero el chico atrapo su muñeca y la hizo girarse de nuevo hacia él, a lo que Candy sorprendida pensó mientras lo miraba "pero que es lo que quiere este chico", el rostro del muchacho pareció tan sorprendido como el de ella ante aquella acción; al otro lado del salón se escuchaba una voz femenina agitada - ¡Keeen!, al fin te encuentro-, era Eliza, que al parecer lo buscaba agitada desde hacía un rato, Candy la observo pasmada –¡Eliza!- exclamó, y lo mismo pasaba con la señorita Leagan -¡Candy!-; esta vez la mirada de Eliza, denotaba nerviosismo, algo de impotencia y rencor; el chico que observaba a ambas chicas mirarse fijamente exclamó -¿ustedes se conocen? Que coincidencia, ¿podrías presentarnos querida Eliza?- y sin poder apelar a nada pero muy en contra de su voluntad, Eliza accedió quedamente –Candice, te presento a Kenneth Janssen, cabeza del clan Janssen- Candy abrió los ojos y se atrevió a mirar al joven a la cara, era muy alto, sin duda era muy apuesto, pero debido al incidente no se había detenido a notarlo y pensó para sí misma "así que este es el chico del que Eliza está enamorada" y Eliza continuo –Kenneth , te presento a Candice, ella es mi …-, -solo soy una conocida de la familia Leagan, en realidad trabajé para ellos, mi nombre es Candice White, un placer conocerlo-, Eliza quedó muy sorprendida ante la presentación de Candy, al igual que el muchacho que una vez recobró la compostura le dijo –así que a eso se debe su insolencia, una señorita de pocos modales, no debería andar empujando a la gente en medio de un baile, jajaja apuesto a que según eso te colaste para disfrutar de la comida y del buen vino gratis jajaja-, Candy irritada ante las groseras palabras del chico se defendió –fue un accidente, y le anuncio que no me he colado, soy enfermera de profesión y alguien agradecido conmigo me ha invitado-, -¿ah sí?- pregunto el muchacho con un carácter bromista, que se divertía viendo los ojos enojados de la chica rubia –claro que sí, pero no le debo ninguna explicación, ahora permítame por lo menos no incomodarle más, me temo no seré una buena compañía para su aburrida velada, buenas noches - Entonces Eliza cansada de presenciar una conversación de la que no formaba parte, preguntó – ¿A qué te refieres con eso Candy? –, Kenneth miraba a Candy con tono sarcástico, y decía –ah no, no aceptare un no como respuesta, no puedo decir que ha sido un placer conocerla señorita Candice, pero tampoco puede andar por ahí arruinando la velada de la gente sin hacerse cargo de las consecuencias; exijo una satisfacción-, Eliza solo lo miro sorprendida, Kenneth lejos de parecer enojado, pareciera que se divertía y entonces mirando a Candy con el esfuerzo de una sonrisa trato de decir algo –Candice ….ella ….ella- (Eliza no debía ofender a Candy por el tío abuelo William, sus padres se lo advirtieron y por eso ella trato de evitarla todo el tiempo posible, pero Kenneth…. ) Candy vio a Eliza sumamente incomoda, el chico de ojos color hielo, no se había dado cuenta de esto. Solo parecía muy divertido tratando de irritarla; sintió pena por Eliza, no quería irrumpir en lo que parecía una cita, entonces Eliza jaló de la muñeca a Candy y dijo muy sonriente– podrías esperarnos Kennet, vamos al tocador, no tardamos–, Candy no opuso resistencia y siguió a Eliza hasta el sitio nombrado, dejando a un joven Kenneth algo confuso por ser interrumpido en su discusión con la señorita White así tan de repente. En el baño …– ¿qué crees que haces Candy?- decía una Eliza al borde de la ira – y Candy confusa pregunto -¿Cómo que qué hago?, trato de irme, eso es todo- , -no te hagas la tonta, siempre has sido igual, vienes con tu cara de mosca muerta y tratas de quitarme el amor de los chicos, desde que éramos pequeñas te has interpuesto en mi vida - decía una Eliza exaltada, -¿que yo me he interpuesto en tu vida?, no recuerdo nunca haberte quitado nada, al contrario, cada vez que trataba de ser tu amiga, no veías el medio para hacerme sentir como lo más insignificante del mundo, no entiendo tu odio irracional hacia mí. Cuando Anthony se fue, trate de no volver a cruzarme en tu camino, pero tuvimos que volver a vernos en el san pablo- Eliza miraba a Candy demasiado irritada, era tan tonta y odiaba que todo el mundo le hablara de ella con fervor como si fuera la reina del lugar y finalmente estallo y soltó todas las palabras que nunca se había atrevido a decir antes – ¿Qué no me quitaste nada? Antes de que llegaras a mi vida, Anthony era muy amable conmigo, siempre estaba pendiente de mí, y me enseñó a cabalgar, él y yo paseábamos mucho. Una vez que te conoció comenzó a evitarme, no sé qué demonios le hiciste pero era realmente molesto tratar de hablarle y verlo perdido en sus pensamientos, y un día en medio del portal de las rosas fui a visitarlo para hacer las paces y el idiota solo me preguntaba por ti, me tenía harta, luego cuando murió, sé que lo hizo por tu culpa porque en realidad sé que él era un gran jinete, eras tú quien debía haberse ido ese día no él- Candy quedo pasmada ante esas palabras y veía como el rostro de Eliza se llenaba de odio, un odio real hacia ella, -Eliza, lamento que pienses eso, Anthony trato de esquivar un zorro cachorro y su caballo piso una trampa de oso; aunque no lo creas, fue una experiencia muy traumática para mí; sentía rabia que el sol volviera a aparecer resplandeciente después de eso, y te juro que yo también quería morir, irme con Anthony, tú no sabes cuánto lo quise, no te imaginas porque solo eres una niña rica mimada y egoísta, y a pesar de tu esfuerzo por destruirme, ya me he perdonado por eso- dijo una resuelta Candy, -¿ah sí, lo quisiste mucho? pero es que el amor te dura poco ¿verdad?, después de Anthony, me quitaste a Terry, hubiera sido mi novio de no ser por ti, él era un caballero conmigo pero si llegaba a mencionar algo mínimamente negativo hacia ti, se transformaba, y seguramente puedo adivinar la forma en que lo engatusaste, se veían a escondidas no?, tu nunca has sido más que una oportunista- , ¡! PLASH! Candy no aguanto esta vez y abofeteo a Eliza –no vuelvas a decirme nada sobre Terry, tú no sabes nada de lo que hubo entre él y yo, era un amor inocente y tu estúpida envidia lo arruinó –Eliza comenzó a reír mientras tocaba su mejilla colorada por la bofetada y continuó con su juicio: -¿inocente? ¿De que estas hablando?, vi cómo se besaban en el cobertizo de su villa en escocia, el haberlos citado en el establo solo fue un experimento de mi parte a ver a qué tan lejos podían llegar y sí que podían llegar a mucho ¿verdad?- Candy estaba sorprendida, "recuerdo los días que pase con Terry en su villa, pero ¿Eliza me espiaba?, nunca me bese con Terry allí,… en el cobertizo? ... no puede ser, él solo me dio un beso en la frente ese día. Como Eliza tiene esa historia tan tergiversada, ¿será que alguien le conto? No lo creo, ella nos vio, pero quizás desde un punto en donde lo malinterpreto todo, …un beso con Terry,… el beso de mayo…." pensaba una aturdida Candy, Eliza continuo -No puedes negar que se han besado cierto?, Candy enojada le respondió – eso a ti no te importa -, Eliza con su altiva expresión seguía hablando – no hace falta que me respondas, yo lo sé; por eso él se aburrió de ti y prefirió quedarse con una invalida-, -¡ELIZAA!-, Candy estaba fúrica ante sus palabras, -deja de hablar a lo tonto, tú no sabes nada, NADA –le repetía Candy, sin embargo Eliza siguió soltando todo su veneno –Y NO ME INTERESA SABERLO, solo creo en lo que vi. Archie también estaba enamorado de ti, pero tu decidiste arrojarlo cual juguete viejo a tu hermanita, como en un acto de caridad, se lo donaste y te creías una santa al hacerlo, no?-, -Archie siempre ha amado a Annie, si alguna vez pude gustarle, fue una confusión nada mas- se defendió Candy – jajajaja eres tan estúpida- refuto Eliza, -Archie estuvo esperándote; en la universidad seguramente solo pensaba en como dejar a Annie, el idiota solo está resignado, apuesto a que si accedieras, él dejaría a esa otra huérfana y a su hijo por irse detrás de ti- Candy empujo a Eliza , - deja de decir tantas sandeces, Archie no es así, estoy segura que su amor es genuino, tu estas es muy envidiosa como siempre, porque Annie se casó antes que tú, y tuvo el apoyo de Albert antes que tú, no haces más que ver por tu propio bien-, Eliza se reincorporo y nuevamente se echó a reír –hasta cuando dejaras de ser tan estúpida Candy, los hombres son así, se derriten ante una cara bonita, y por su naturaleza te ofrecen absolutamente todo lo que pueden hasta que alcanzan su objetivo, pero si por otro lado no les es posible, se enlazan a lo que tengan a mano para divertirse y elevar sus egos, o para intentar olvidar sus fracasos; muchos tienen como hobbie enamorar chicas y luego dejarlas, no me digas que desconoces la naturaleza coqueta de nuestro querido primo-, Candy observaba a Eliza con mucho rencor y con este sentimiento habló,-¿cómo te atreves a hablar así de Archie?, el toda la vida ha sido un gran amigo y una persona de sentimientos nobles y buenos, no es nuestra culpa que tu vida se haya visto aglomerada de patanes, deja de enlazarnos a tus desgracias, no somos como tú- Eliza la miro muy seria y siguió escupiendo todas esas palabras que tenía atoradas por tantos años, cosas que nadie imaginaria que la atormentaban –pero no contenta con eso, también sedujiste a mi hermano, no sé en qué momento fue, pero de un instante a otro, él solo decía que se quería casar contigo, y si no podía lograrlo se enlistaría, yo estaba asqueada con la idea, por suerte todo acabo para bien; aunque…. Una vez que nos mudamos a florida, no podíamos conocer a una chica sin que la comparara contigo, me tenía harta hablándome de ti, parecía que te odiaba pero en medio de las injurias que arrojaba en tu nombre, resaltaba cierta admiración; te describía como un ser despreciable y hasta demoniaco, pero … algunas pocas veces manifestó haber querido caer en tus redes, no podía soportar ver el corazón de mi hermano, saber lo que pensaba en realidad, no podía soportarlo; solo yo sabía lo que tú eras en realidad, SUCIA HUERFANA Y APROVECHADA-, Candy estaba ofendida ante las difamaciones de Eliza y se defendió nuevamente -Neal, ese idiota llorón y cobarde, fue siempre un abusivo conmigo, como podría esperar si quiera que lo apreciara, nunca me hubiera podido fijar en una lagartija como él- ¡PLASH! Esta vez fue el turno de Eliza en abofetear a Candy, cosa que la dejo perpleja –Sé que no fue la manera más correcta de cortejar a una mujer, pero los sentimientos de mi hermano eran sinceros y puros y tú, tú te atreviste a tomar su corazón y pisotearlo frente a todos, lo humillaste en público y eso nunca te lo voy a perdonar, fue muy duro para mi verlo triste con la mirada perdida por tu culpa; y hasta el día de hoy, no deja de mirarte, es enfermizo – decía una Eliza con los ojos cristalinos por las lágrimas que los inundaban y ella ya no pudo más, Eliza se echó a llorar y continuó entre sollozos , -y ahora apareces de nuevo para fastidiarme, y comienzas quitándome a Kenneth, sabes que estas protegida por el tío abuelo William, ¿no estará él también atontado contigo? – ofendida y sorprendida, Candy no quería ver a Eliza más, pero quería intentar limpiar su nombre, ¿en serio creía que andaba con todos? – ¡si serás estúpida!, Albert me ve como su hermana, y yo lo amo en un sentido fraternal, como amo a Archie y amé a Stear también; y en cuanto al tal kenneth, ¿a qué te refieres con que quiero quitártelo? Apenas lo conocí hoy, no vine hasta acá a hacer amistades, no me interesa conocerlo- Candy tenía un rostro serio y una mirada poco indulgente, Eliza la miraba y no dejaba de derramar lágrimas pero sin ninguna expresión en su rostro y dijo con una leve sonrisa– de todos modos sé muy bien que Kenneth quiere estar contigo, seguro comenzará a evitarme justo como paso con Anthony-, Candy se enojó también con esto último y dijo – ¿cómo puedes estar tan segura? La verdad no me gusta para nada, cree que puede gobernarme esta noche porque choque con él por accidente; talvez me lo hubiera quitado de encima si le hubiera dicho que vivía en tu establo, talvez debí decir eso. así me hubiera echado a patadas hace rato y yo estaría tranquila y feliz- Eliza se echó a reír y Candy la miraba pasmada – Candy, él sabe muy bien quien eres tú, te presentaron en la inauguración, pero yo no quería que él se te acercara, hace un rato lo perdí de vista y vine a encontrarlo contigo, y al verlo hablarte sabía que se había inventado esa estúpida charada para que no le rechazaras, lo conozco mejor de lo que tú crees, además….. – Eliza cerró los ojos y parecía deprimida, así que Candy la animo a continuar –y además? …. -, así que Eliza comenzó a sollozar y tapo su cara con las manos y le dijo –además él te mira igual que te miraba Anthony o te miraba Terry-. Ante todas las declaraciones hechas por Eliza, Candy no pudo sentir más que pena por ella, nunca tuvo la intención de hacerle ningún mal, pero sin querer al parecer se lo había causado. Candy la tomo de los hombros y la levantó, tomo papel sanitario y comenzó a limpiarle las lágrimas, Eliza golpeo su mano y le dijo –no necesito tu lastima, déjame- y Candy le dijo –no seas tonta, hay que ver la poca confianza que te tienes, hoy estas muy linda Eliza, a mí no me interesa tu novio y la verdad me urge irme ya, no quiero permanecer más aquí-; Eliza ensombreció su mirada mientras Candy la arreglaba y le preguntó –¿te vas por nuestra reciente discusión? Solo te pediré un favor, no se lo digas al tío abuelo-, con el ceño fruncido Candy contestó - te crees mucho no?, nunca me ha amedrentado tu presencia, me voy porque tenía un asunto urgente en otro sitio, pero ustedes no hacen más que retenerme, el tío abuelo me está esperando afuera, ahora vamos, que seguro están preocupados-.
Salieron las 2 chicas muy sonrientes. Candy por curiosidad buscó a Neal y efectivamente él estaba mirándola pero en cuanto se vio descubierto, desvió rápidamente la mirada y camino a otra parte del salón. Eliza viendo al chico que las esperaba se dirigió a él de una manera muy jovial –Keen, perdona por hacerte esperar ¿vamos a bailar?-, al chico le tomó esta pregunta por sorpresa y respondió – más tarde te iré a buscar Eliza, espérame junto a Neal, trataré de no tardar-, Eliza miro a Candy, sonrió melancólicamente y respondió - está bien, te esperare-. Eliza se retiró y Kenneth cambio su expresión de chico bueno a uno más juguetón y guiñándole el ojo se dirigió a Candy, -a pesar de todo, le aseguro que haré que disfrute la velada también, ya me hizo esperar mucho, señorita pecas- Candy lo miro fijamente y Eliza tenía razón, el tipo estuvo jugando todo el tiempo con ella; a lo que Candy soltó una pequeña risa que intento ocultar con su mano, y el chico se acercó más y le dijo – veo que esta de mejor humor- y le extendió la mano para que Candy bailara con él , Candy se alejó y le dijo –¡señorita pecas!, solo así puede llamarme mi novio ¿sabe?- , el chico solo suspiro y dijo – no me diga, en ese caso vamos un poco rápido ¿no cree?-, Candy se sonrojo pero inmediatamente supo que si seguía discutiendo no podría irse nunca de ahí.
En otro lado del salón Eliza estaba sentada junto a Neal y los amigos de este, -¿qué ha pasado Eliza?-, le pregunto un preocupado Neal , Eliza no le respondió y tomo una copa de champagne de golpe, entonces Neal le advirtió –no habrás molestado a Candy, yo trato de mantenerme al margen, porque no lo haces también?-, Eliza miró a Neal enojada y le contesto – es ella quien me molesta- y con esto dicho salió corriendo, Neal giro su vista de nuevo a Candy y ella estaba hablando con Kenneth ….-Kenneth- decía Neal en medio de un suspiro y sus ojos titilantes.
Candy seguía con los ojos a Kenneth que dio una vuelta alrededor de ella escrutando su expresión sonrojada y dijo –mmm bueno no eres lo suficientemente bonita para tentarme, pero en la velada me lo puedo pensar jajaja-, Candy al ver que no se rendiría decidió unirse a su charla juguetona y le dijo con una sonrisa cantarina – realmente no ha sido la mejor velada, no me había propuesto a intentarlo y ya he sido rechazada, soy muy desafortunada en el amor – y Candy le sonrió de una forma tal que fue el turno de Kenneth de sonrojarse, y continuo Candy diciendo –Eliza pagará tu traje señor Janssen; supongo que ya lo sabe, pero en realidad ella es mi prima, en fin con esto podremos pasar página y continuar la vida jajaja, aun debo guardar algo de lo que me queda de orgullo ¿no le parece?; buenas noches señor Janssen, adiós-, Candy se dio media vuelta y se dirigía al vestíbulo cuando alguien tomo suavemente su brazo impidiendo que se fuera, era Kenneth que ya no parecía tan bromista como hacia un rato –Señorita Candice, disculpe si la ofendí de alguna manera, no era mi intención molestarla, por favor no se valla; desde hace rato quería dirigirle la palabra pero no sabía cómo abordarla sin parecer pretencioso, así que cuando vi que se disponía a correr, vi una oportunidad, por favor disculpe mi atrevimiento sé que puedo parecer idiota en ocasiones-, Candy pensó en Eliza, "en realidad es una persona de buenos sentimientos, nunca has tenido mal gusto con los chicos Eliza, te deseo suerte", -no se preocupe, no es por usted, realmente tengo un asunto urgente que atender, por favor vuelva con Eliza y disfrute de sus sonrisas sr. Janssen - , -mi nombre es Kenneth, usted puede llamarme Ken si lo desea, y si me lo permite quisiera llamarla Candy, realmente fue un placer conocerla, que pena que el tiempo fuera tan corto, pero realmente me divertí-, -igualmente, hasta luego- Candy se disponía a irse nuevamente, pero … - ¡Candy!- ante el llamado, Candy se giró nuevamente, y Kenneth le hablo nuevamente – disculpe; le deseo mucha suerte en su asunto pendiente, espero salga todo bien con su novio…. Emmm… a riesgo de que se incomode, pero…. Tiene usted unos ojos muy bellos-, Candy se sonrojo un poco y le contesto – Gracias ken… también espero que todo te salga bien con Eliza-; y Stuart que esperaba a Candy en el vestíbulo junto con su abrigo y demás cosas la recibió alegre; Kenneth miraba a Candy salir del hotel corriendo y perderse de su vista, luego miro el pañuelo que Candy le había dejado y lo guardo en su chaqueta, ahora se disponía a volver al salón.
Afuera por fin, Candy llegaba corriendo a la fuente del hotel, habían pasado 20 minutos desde que había acordado verse con Albert, y él la miraba acercarse pacientemente, -perdona Albert, he tenido algunos inconvenientes para salir, espero que no hayas esperado mucho- Albert la miro risueño y respondió –¿te atraparon? Debí decirle a George que guardara mi lugar contigo jajaja, no te preocupes llegue hace 10 minutos, encontré una grata sorpresa para ti-, -¿una grata sorpresa?- repitió Candy, cuando de pronto alguien tapo sus ojos, eran unas manos cálidas, Candy las toco tratando de reconocer al dueño de estas pero no hallo respuesta, -¿Quién es?- pregunto ella, -adivina-, le respondió una voz profunda que ella conocía demasiado bien, y casi tartamudeando y temblorosa pronunció -¿Terry?- y volviendo la luz a sus ojos, Terry apareció –¡Bingo!, Hola pecosa, ha pasado mucho tiempo-, Candy estaba ….impresionada?, sorprendida?, fascinada?, atontada?, maravillada?, todas las anteriores?, "mi corazón no creo que resista tantas emociones" pensaba Candy; como Candy no respondía nada, Albert contesto por ella –Ella también está encantada de verte Terry jajaja –, Candy no cabía de su asombro pero aun así tomo aire y pregunto –Terry, ¿cómo es que estas aquí?, te creía en New York- , -tenía una especie de entrevista de trabajo aquí mismo y me encontré con Albert, me dijo que tenían pensado salir a cenar- contesto Terry, - a cenar? –, Repitió Candy mirando a Albert, y Albert contesto –ay es verdad, Candy no puedo dejar la reunión, Sarah me ha dicho que habrán posibles enlaces y que por favor no la dejara sola, también les avise que te irías temprano y no lo tomaron bien, creo que lo podrían tomar como una ofensa, pero no te preocupes la noche es joven ve con Terry, él esta acá de paso-, -¿Cómo?- Preguntaba una Candy cuya cara quedo póker face, y Albert continuó –Pero por favor vuelve al hotel, si Sarah ve que dormiste aquí, se tranquilizara-, Terry tomo la mano de Candy, – si no te molesta yo tomare el lugar de Albert, y acá conozco un muy buen sitio que será mucho mejor si vas conmigo, anímate Candy si?- preguntaba Terry con esa dulce sonrisa que sin darse cuenta a Candy le derretía el corazón y ya más relajada y habiendo asimilado tantas emociones a la vez contestó –está bien, de todos modos también estaba de paso, ¿qué tipo de lugar será?, -uno que estoy seguro que te fascinara- decía Terry mientras se dirigían al auto donde los aguardaba el señor Thompskins; se despidieron de Albert y mientras se dirigían al lugar acordado, Candy miraba de reojo a Terry, cosa que Terry advirtió inmediatamente,- ¿en qué estás pensando señorita pecas?-, -tantos años y aún no te aprendes mi nombre?- bufo una Candy fingiendo enojo, a lo que Terry respondió –prefiero señorita Pecas, ese es mi nombre privado para ti, apuesto a que extrañabas que te llamaran así ¿verdad?-, -no has cambiado nada, sigues igual de pretencioso mocoso engreído- decía Candy, -jajaja la verdad estoy muy feliz de volver a verte, por un momento dude que aceptaras la invitación, pero confiaba plenamente en mi- decía un divertido Terry, y Candy lo miro con un puchero enojada (=_=) y dijo – no!, no haré eso -, -¿no harás que?- pregunto un confundido Terry, y Candy lo miro con su divertida cara de pocos amigos y le contestó –lo último que un presumido como tu necesita, son las palabras de alabanza que muy seguramente estás acostumbrado a recibir, pero equivocadamente crees que mereces- Terry se acercó un poco más a Candy y dijo –con los años te has vuelto más gruñona y malvada, pero aun así te extrañaba mi ángel pecoso- Candy se deslumbraba ante la sonrisa de Terry, sabía que él tenía razón, pero no se lo admitiría y pensó para sí misma " En serio creíste que alguna vez pudiera rechazarte? Si TAN solo supieras lo mucho que significas para mí, tonto insufrible", y entre bromas y risas, pronto llegarían a su destino.
