ATENCION:
Este capítulo pude contener escenas muy subidas de tono, si de pronto eres menor de edad , o simplemente piensas que estas cosas arruinan la dulce trama de Candy Candy , puedes saltarte este capítulo y continuar con el siguiente :D, y bueno , no siendo mas , no les quito mas tiempo, quedan todas advertidas…..disfrútenlo XD
CAPITULO 9 , LEMON # 1
En medio del silencio de una gran habitación se encontraban dos amantes. Saboreando la lengua de Candy, acariciando su espalda y su cintura, y como si de una deliciosa nieve se tratara, lamió su mentón, saboreó su cuello y el inicio de su escote, pero quería ver más. Entonces Terry tomo sus manos y las estampó en el colchón; el cabello de Candy cayó como una cascada al borde izquierdo de la cama mientras Terry admirada sus senos, se veían tan blancos y llenos, que no pudo evitar pasar su lengua sobre ellos una vez que saltaron a su vista, tantas ganas habían despertado en él; uno era apretado con vehemencia y el otro era atrevidamente saboreado; la punta de su lengua degustó el pequeño botón rosa haciendo que su seno temblara y luego fue succionado sin ningún tipo de piedad, mientras que el otro era acariciado, casi amasado entre sus dedos apretándose contra la blanca piel, que se estremecía ante el tacto de sus tibias manos y luego correría la misma suerte que el otro, para luego morderlos suavemente como si quisiera apoderarse de ellos, eran tan deseados, que Candy solo podía arquearse mientras echaba su cabeza hacia atrás.
Candy musito un leve gemido de placer y Terry volvió a besarla, ella quiso hacer lo mismo que él, y enredó sus dedos entre su cabello y luego los paso por su nuca, beso su cuello y tímidamente se atrevió a desabotonar su chaleco y su camisa, acaricio su torso y su abdomen, crispando cada musculo de él ante su tacto, las manos de Terry bajaron por su cintura, sus caderas, y viendo las arandelas del vestido totalmente extendidos sobre la cama, vigorosamente acaricio sus piernas, era mejor de lo que se las imaginaba, eran tan suaves como suponía, pero al verlas en su totalidad se le hicieron demasiado seductoras, Terry sintió que ya casi no tenía control de si, apretó sus muslos y los levanto un poco para posicionarse mejor entre ellos, el ímpetu de su pasión no pasó desapercibida para Candy, que con cada caricia se estaba volviendo loca. Podía sentirlo, sentir las ganas que tenían Terry de ella, y los suspiros que emitía Candy, solo hacía que el deseo aumentara con más fuerza; Terry comenzó a desatar los listones que se sujetaban en las caderas de la rubia, aquellos que impedían su total desnudez.
Candy sabía que lo próximo a ocurrir, sería algo irremediable, y a pesar de lo acalorada que estaba, ella lo detuvo, – No, espera, debemos guardar algo para la noche de bodas-, - no me detengas ahora mi diosa preciosa, déjame disfrutarte más- rogó Terry mientras la besaba, entonces Candy lo miro con ojos suplicantes y le dijo, -siempre imaginé que te entregaría mi virginidad en nuestro lecho de bodas…. O por lo menos en tu cama… Pero no en un sitio que es tan desconocido para ambos-, - sé que tú también lo deseas, estas tan hermosa que no puedo contenerme más, por favor mi amor, no me rechaces –le dijo Terry con la misma mirada suplicante. Candy quiso apartar a Terry, pero simplemente él era mucho más fuerte que ella, él la besaba y la besaba más, y ella entre suspiros le dijo –por favor deja de tentarme, sabes bien que esto no es correcto-,..De repente Candy comenzó a jadear…Terry se escuchaba agitado, había comenzado a tocar la intimidad de Candy y luego desato los listones dejándola completamente desnuda y susurrando contra sus labios rojos de tanto besarse le dijo –es tu culpa que haya perdido la cabeza, quiero más que tentarte, quiero que seas mía aquí y ahora mi adorada musa, quiero ver que tu virginidad se derrame sobre este vestido que estuvo enloqueciéndome toda la velada-.
Candy sumergida en ese mar de deseo en el que Terry la había atrapado, ya no quiso discutir más, Terry sabía bien como enloquecerla, su vestido arremolinado en su cintura y completamente abierto abajo, no dejaba nada a la imaginación de su apasionado novio, y entrelazando sus manos con las de ella, Terry declaró -Te amo, te amo demasiado Candy, hoy mismo nos casaremos, te lo juro, no dejaré que te apartes nunca más de mi-, -Yo te amo aún más...caprichoso; tengo la impresión que siempre te sales con la tuya – le respondió Candy con un tono demasiado tierno y en su mirada dulce se denotaba que estaba muy nerviosa, y cerrando los ojos escuchaba como una cremallera se abría, anunciando que se convertiría en mujer.
Pero de repente…. Tocaron a la puerta…
