CAPITULO 12 REMINISCENCIAS
Finalmente habían abordado el tren que los llevaría a new York, Candy veía la ciudad de Miami perderse en la lejanía, se llevaba un recuerdo especial, -Esta vez te mostrare new york, como se debe Candy, hay muchos lugares especiales a los que siempre he querido ir contigo-, -es verdad, la primera vez que fui, vi demasiados lugares llamativos, me pregunto qué tanto habrá cambiado en estos años, las pocas veces que he debido pasar por allá, no he permanecido el tiempo suficiente para admirar el panorama- comentaba Candy, - no mucho, aunque he conocido más lugares que los que quería mostrarte la última vez- contestó Terry, - ¿en serio? Ahora estoy más ansiosa por llegar…. Aunque no sé si el día nos alcance…-, - ¿es muy urgente que vuelvas al hogar de pony?-, - así es, hay pacientes que reservan cita, estoy a cargo de algunos casos y no deje todo en orden, el doctor Martin debe estar volviéndose loco en estos momentos, espero que no deje todo a la deriva y se vaya a buscar whisky, aunque tengo colegas muy preparados también, estoy segura que ellos le están ayudando. Además, mis chicos deben estar esperándome también, y quiero contarles de mi feliz acontecimiento a mis madres; por cierto, son tus admiradoras, te envían muchos saludes -, Terry tomó la mano de Candy y se dirigieron al comedor del tren, era hora de desayunar, y respondió sonriente - muchas gracias, tenía fe en que aun te mantenías en contacto con ellas y te entregarían mi carta, por cierto ¿qué planes tenías?-, preguntaba Terry, -Tu carta fue recibida por Albert, en ese momento él estaba visitándome en el hogar de Pony junto con Archie y Annie; quería invitarme a la inauguración del hotel, yo había accedido hasta que me mostraron tu carta, pero Albert no me permitió cancelar los planes iniciales, se supone que llegaría a New York por la tarde, aunque para serte honesta, no tenía idea que decirte, supuse que 2 días serían suficientes para pensarlo-, - hubiera sido una sorpresa muy hermosa, pero también fue arriesgado, me surgió una reunión repentina, no me hubieras encontrado-, -eso también lo pensé…. Te hubiera dejado una carta y me hubiera ido pensando que aún no era el momento de verte, no hubiera tenido muchas ganas de conocer la ciudad-, -¿y si me hubieras encontrado?- pregunto Terry curioso, y Candy muy sonriente señalándose así misma respondió –me hubieras visto tal cual me tienes aquí, solo que sin tantas palabras, que suerte que no necesite tanto tiempo para saber que responderte-, Terry estaba desayunando , y muy atento a la conversación de Candy, le respondió – ¿me hubiera perdido de tu traje de gala?, eso hubiera sido un pecado-, -jajaja no podía moverme con el muy bien, ojos que no ven, corazón que no siente, supongo que lo hubieras podido apreciar en las fotos de los periódicos-, dijo Candy guiñándole el ojo, y Terry reflexionó, -nos encontráramos de la forma que fuera hubiera sido feliz, sin embargo la velada que pasamos anoche no la hubiera podido planear tan bien, supongo que era el momento y el lugar adecuado-, -sí, la verdad todo salió mejor de lo que pude haber imaginado… te extrañé Terry- musito Candy, -no creo que tanto como yo, después que te fuiste de mi vida me tomó mucho tiempo reponerme-. Candy entrelazo su mano con la de Terry y con tono afligido refirió lo de Rockstone, – ¿sabes amor?, la verdad te vi en Rockstone… siempre que lo recuerdo, sentía ganas de abalanzarme sobre ti,…y cogerte a golpes- ….-no estaba muy lejos de la relación que solíamos llevar de todas maneras, me hubiera dado mucho gusto -, decía Terry muy serio, antes de estallar en carcajadas los dos, entonces Terry continuó -siempre pensé que había sido un espejismo, incluso salí a buscarte, pero nadie había visto una chica con tus características, sin embargo me ayudo verte; pude reponerme-, -perdóname por no haberme presentado ante ti, al terminar de ver tu presentación sabía que seguirías adelante; en esa ocasión estaba muy preocupada por Albert que había desaparecido, fue una época demasiado dura también para mí- decía Candy, -¿Albert había desparecido?-, - sí, incluso hice un par de retratos para encontrarlo pero no era muy buena para dibujar, lo acusaban de gánster, nos querían echar del departamento y para colmo de males, apareció Neal alegando que quería salir conmigo en una cita… fueron tiempos desagradables-.
Terry recordó las noticias de aquella época, y Candy siguió relatando sus infortunios - como no accedí, utilizó sus influencias para que me echaran del hospital, así que como si todo lo que estaba pasando no fuera suficiente, me quede sin trabajo- , -Ah es verdad, ese Neal, dijo algo de una villa, ¿cómo fue eso?- pregunto Terry – Candy solo resopló y le dijo, -eso fue antes de que Albert desapareciera; un tipo desconocido dijo que eras tú quien me estaba esperando en esa villa, y como estabas desaparecido, caí como una idiota sin detenerme a pensar que tú no eras así-, -era Neal quien te esperaba, ¿te hizo algo?- pregunto Terry un poco azarado, Candy solo le sonrió y le contó – no realmente, solo que repentinamente decía que me amaba, inclusive trato de tentarme con la fortuna de los Leagan, como si eso me importara; y luego se abalanzó sobre mí; yo reaccioné de forma violenta y lo rasguñe en la cara, fue entonces que le dije que lo odiaba, él cayó al piso y aproveche para tomar la llave y escapar. Archie me dijo que los sentimientos de Neal eran reales, pero si te soy franca nunca lo creí, es decir… el odiaba tanto mis orígenes que me cuesta creer que comenzó a amarme de la noche a la mañana, más bien creo que él quería doblegarme a su voluntad-, "maldito Neal" pensaba Terry enojado, –él dijo que tú lo salvaste- comentó Terry, Candy lo recordó y dijo – es cierto, una noche lo vi siendo atacado por dos tipos, no podía abandonarlo a su suerte, así que me involucre en esa riña y ellos salieron a atacarme, por suerte no eran muy listos y pude noquearlos fácilmente, luego salimos corriendo de ahí y Neal dijo muy amablemente, "olvida que te lo voy a agradecer" y desapareció dejándome muy enojada-, Terry estaba molesto – ¿porque Candy?, ¿porque te arriesgaste por ese gusano?, esos tipos pudieron haberte lastimado-, Candy solo resoplo y dijo – no lo sé muy bien, pero si esa noche a Neal le hubiera pasado algo, me hubiera reprochado el no haber hecho nada, no puedo ser tan indiferente ante una situación así-, -eres muy amable, pero Neal no lo fue contigo, cuando te atacó junto a esos dos americanos en el colegio, la situación era muy similar-, Candy se entristeció ante las palabras de Terry, ella ya había olvidado eso, pero parece que Terry tenías todas esas cosas muy presentes en su memoria –pero yo no soy como ellos Terry- respondió Candy , -sí, lo sé, luego de eso ese imbécil quedó prendado de ti y hasta alcanzaron a anunciar que ibas a casarte con él, recuerdo que cuando leí eso no lo podía creer, casi hasta quería escaparme allá para verlo con mis propios ojos- , Candy se sorprendió con eso, no sabía que había salido una noticia al respecto, y luego lo recordó, - Stear murió por esos días y Neal amenazó a su familia con que si no se casaba conmigo, se enlistaría, yo sabía que nunca lo haría, Neal siempre ha sido un cobarde, pero ….la tía Elroy estaba muy afectada con la muerte de Stear y me obligaron alegando que era una orden del tío abuelo William, mi tutor legal -.
Terry estaba algo sorprendido y melancólico ante lo que le había sucedido a su pecosa en el tiempo que se separaron, Terry recordó: "en ese momento, yo regresé al lado de Susana, debía cumplir la promesa que les hice a las dos, pero hubiera querido ayudarte mi querida Candy" entonces ya más calmado resopló – la verdad la noticia que salió hablaba de la aparición de Albert, la prensa te tomó una foto ese día y tu cara se veía de muy pocos amigos jajaja, decía algo de como rechazaste al heredero Leagan y la presentación de Albert anunciando su apropiación de los asuntos de la familia Adley; y como primera orden, deshizo esa charada que se inventó tu "familia"-, -es verdad , ese día Albert se presentó como mi padre ante la sociedad, no te imaginas la sorpresa que me llevé, George me ayudo, y fueron los únicos días brillantes que tuve después de tantos problemas- dijo Candy con una sonrisa luminosa ante el recuerdo, - es cierto, casi sufro una implosión mental ante la noticia, si lo hubiera sabido antes, me hubiera ahorrado muchas penas-, - es verdad , aunque la noticia en si me rebozo de una gran alegría, hacia unos días de eso, Albert me había dicho que compartiéramos nuestras penas y nuestras alegrías, y así lo hice, pero él no pudo confiar en mí, dure casi 2 largos años llamándolo tío abuelo William, padre…aunque la mayoría de nuestras conversaciones fueron por correspondencia, pero él insistía que lo llamara solo Albert, así que le dije "si no te gusta que te diga tío abuelo, ni padre, entonces preferirás mi príncipe de la colina", Albert le daba escalofríos ese sobrenombre jajaja , siempre me escribía desde los lugares que debía visitar, pero no fue sino hasta una navidad que viendo los retratos de la familia me dijo que yo le recordaba a su hermana y como ella le llamaba pequeño Bert, me dijo que lo llamara así también; esa revelación me puso muy contenta, fue allí que nos hicimos más cercanos; de la familia Adley solo tuve buenas migas con Albert y Archie, yo me devolví al hogar de pony a seguir con mi propio camino, Albert no intento detenerme, Archie ingresó a la universidad y los Leagan se ensañaron con Annie, se opusieron a su boda, y yo quise interceder, pero con Albert fue suficiente. Debido a eso la familia Adley se separó cada vez más y la tía abuela Elroy siempre me culpó por ello-, -¿quién es la tía abuela Elroy?- pregunto Terry, - es la tía de Albert, la matriarca de la familia, fue la que llevo a cabo todos los asuntos de la familia Adley hasta que Albert se hiciera mayor para asumir ese cargo- contesto Candy , y Terry solo reflexionó – parece una persona testaruda como lo es mi padre- y Candy lo afirmó, –lo es, estoy segura que se llevarían muy bien-, -pobre Albert, tenía un futuro agotador que lo estaba esperando, estuvo todos esos años tratando de evitarlo, por suerte tuvo el poder suficiente para adoptarte, me alegro mucho-, -siempre fue muy rebelde, cuando lo conocí se había escapado de su casa, George lo descubrió y él estaba huyéndole, si por Albert fuera, las oficinas Adley estarían sobre las copas de los arboles- contaba Candy – jajaja ¿segura que no son familia realmente?- decía un Terry divertido y Candy le respondió, – quizás no de sangre, pero es la familia que siempre quise-. Terry se quedó pensativo y dijo – es verdad, es algo extraño tener un suegro tan joven pero siempre vi a Albert como un mentor, no podría pedir un mejor suegro-, -ante esta reflexión Candy rio y no pudo evitar pensar que si Albert no soporta que ella le diga padre, como se sentirá, cuando Terry le llame suegro jajaja.
El día transcurría pronto a bordo del tren, Candy estaba admirada del bello atardecer que se asomaba en el horizonte y Terry solo estaba sentado mirándola fijamente, ella giro a verlo también, y le pregunto -¿sucede algo?-, Terry estaba pensativo y le respondió, –solo analizaba lo del engaño de Neal, ¿hubiera podido atraerte con solo llamarte? Lo hubiera intentado antes… es mentira, las quejas de la señora Marlow me atormentaban día a día… así que comencé a tomar todas las giras que se me atravesaban, fueran papeles grandes o pequeños , aunque los papeles pequeños fueron más bien escasos, pero fue así que realmente me hice muy popular, luego Susana empezó a componer piezas para las obras teatrales y de esa manera evitaba pensar demasiado-, -te entiendo perfectamente, cuando empecé mi carrera como enfermera tenía una meta especial, y cuando te volví a ver, te envié muchas cartas a la compañía pero nunca me respondiste ninguna, supuse que había errado la dirección o se perdieron en el camino. Luego de aquella nevada en new York, mi carrera se transformó también en mi ruta de escape, quería salvar a la gente pero si en algún día no salía mucho trabajo, algo debía surgir por el bien de mi paz mental-, -¿entonces tiraste a alguien por las escaleras para no dejar de trabajar? Jaja- decía Terry y Candy divertida dijo, –que mente retorcida, como no se me ocurrió? Jajaja- Terry adoraba ver reír a Candy, le traía una paz que ella no podía imaginar, aunque también le encantaba verla enojada, pero nunca triste y así pensativo le dijo, – La verdad recibí todas tus cartas un tiempo después, Susana las tuvo por mucho tiempo, pero no tenía caso responderlas en aquel momento- , Candy lo había sabido, quizás siempre lo supo, y mirando hacia la ventana reflexionó en su mente "Susana, ahora lo recuerdo, te odie tanto por un tiempo, pero luego al saberte tan enamorada como yo, deje pasar todas estas ofensas, te di muchos años de mi propia felicidad".
Terry tomó a Candy de la mano, la atrajo hacia la silla en la que estaba sentado y la abrazó – no le guardes rencor Candy, … te confieso que alguna vez pude detestarla, pero me suplicó perdón tantas veces que decidí no reprochárselo, de todos modos, ya había tomado una decisión y estaba cumpliendo mi palabra-, Candy sabia a lo que Terry se refería, recordó las palabras de Albert (-"Candy tu hiciste lo correcto, yo hubiera hecho lo mismo, pero Terry quizás hubiera podido soportar la culpa, si con eso hubiera podido quedarse contigo"-, y también las palabras de Terry -"y dime, que te prometió ella para que me dejaras? " entonces Candy lo entendió: "Terry tomó su decisión en base de la mía… ¿me estabas cumpliendo a mí en realidad?...") y con esto en mente respondió – por supuesto que no, la entiendo perfectamente, siempre la comprendí-, con estas palabras y recostada sobre el pecho de Terry se quedó profundamente dormida, acunada entre sus brazos.
Candy estaba en un bello jardín, lleno de rosas, la brisa de la primavera y el canto de los pájaros, todo era tan hermoso, a lo lejos veía una sombra venir hacia ella, era Anthony –ANTHONY – lo saludo Candy muy alegre, y corrió hacia él, quería abrazarlo con tanta fuerza, -como estas Candy?, -muy bien Anthony, te he extrañado tanto, tanto…..-, - no llores, sonríe siempre Candy , siempre-, Candy lo miraba con tanta ternura y asintió,- Anthony, aún vive en mi tu tierna sonrisa- le decía Candy ahora llorando y Anthony solo la tomo de sus manos y le dijo,- Candy, alcanza tu felicidad, búscala, y nunca dejes de sonreír, amo tu sonrisa… te amo- y con estas palabras Anthony se convirtió en un gran resplandor que estalló en miles de pétalos dejando a una Candy envuelta en lágrimas –ANTHONYYYY-. Candy despertó de golpe, por suerte esta vez no lo hizo gritando, Terry se despertó también, -¿estás bien?- Le pregunto y Candy solo asintió – sí, disculpa, no quería despertarte, y lo volvió a abrazar, dejándose envolver de nuevo, percibía el perfume de Terry; es verdad ella lo amaba, con un amor más intenso de lo que había sentido alguna vez, y recordó cuando lo conoció en aquel barco rumbo a Londres, y con este recuerdo Candy pensó "Terry, cuando te conocí sobre aquel barco, te me pareciste a Anthony, pero en realidad eres muy diferente; contigo aprendí que el amor tiene muchos matices, contigo todo resplandece. Anthony, sueño a menudo contigo, siempre me dices lo mismo, dime una cosa Anthony, fuiste tú quien puso a Terry en mi camino ¿verdad? , Solo así puedo hallarle una explicación solida al haber tenido que perderte, y aun así, siempre converso contigo en mi mente pero nunca he tenido el valor de dedicarte unas líneas, como lo he hecho con Stear todos estos años, supongo que ya te encontraste con él…. Anthony…". -Dormimos una hora, ¿tienes hambre Candy? Vamos a cenar- dijo sonriente Terry – sii, vamos-, decía Candy muy feliz. El resto del tiempo se pasó en medio de conversaciones y bromas, entre los 2: cenaron, bailaron, había un bol lleno de palomitas de maíz sobre la mesa de la cabina y Candy arrojó una al aire que se encestaba hábilmente en su boca, Terry nunca pudo ganarle en eso, y entrecerrando sus ojos le dijo divertido, – tu nunca dejaste de jugar ¿verdad? ¿En serio te dedicaste solo a estudiar estos años?-, -supongo que las viejas costumbres no se pierden- decía Candy percatándose de su acción salida de la nada.
Finalmente llegaron a New York en la madrugada, y Candy estirando sus piernas ya fuera de la estación exclamó -ah! Por fin llegamos, ¿qué hotel será bueno?, el que me recomendaste la última vez estuvo bien, la verdad estoy muy cansada-, y Terry algo desalentado por la idea de Candy, contestó – si estas cansada porque no te quedas en mi apartamento, el hotel que escogimos la otra vez ahora queda lejos de ahí, y no dormimos casi nada desde que nos encontramos-, - pero….-, Candy estaba algo dudosa de aceptar esa propuesta; si quería conocer el apartamento donde vivía Terry ahora pero …, la mirada suplicante de Terry la hizo desistir y como si estuviera vencida contestó –no puede ser tan malo, está bien vamos-, la sonrisa de Terry le pareció que ilumino el lugar, y así continuo con ella de la mano rumbo a un taxi –es un lugar muy confortable te gustará, además en las calles de new York por esta hora puede ser muy peligroso, no sería un camino muy seguro, lo mejor es que te quedes conmigo vamos Candy- decía un alegre Terry, y Candy algo sonrojada se dijo así misma, " apuesto que tú eres aún más peligroso".
Finalmente llegaron, se despidieron de Harry y entraron al gran edificio, el apartamento de Terry era muy grande, espacioso, una sala enorme con varios libretos sobre la mesa de centro, una biblioteca abastecida de libros y varios cuadros en la habitación, daban un aire agradable y sofisticado, Terry tenía razón, emitía un ambiente muy acogedor, – Terry tu apartamento es muy lindo- exclamo Candy maravillada, -me alegro que te guste, ahora es tuyo también, pasa- , Terry dirigió a Candy a su alcoba y le dijo –puedes dormir aquí, esta noche yo dormiré en el sofá, trata de dormir bien amor, a Eleonor le dará mucho gusto verte, estoy seguro que cuando se entere de nuestro compromiso se alegrará enormemente-, Candy sonrió y dijo –ella estuvo cuidándote muy bien todo este tiempo ¿verdad?, me alegro muchísimo que sea ella quien se convierta en mi suegra, siempre me pareció una madre muy cariñosa-, -en parte eso te lo debo a ti también, por cierto, donde quieres que nos casemos; acá? o en chicago?- reflexionaba Terry al respecto; no se había detenido a pensarlo y no sabía que personas quería tener Candy en su día, -si no te molesta, me gustaría que fuera en el hogar de pony, para mis madres es imposible dejar el lugar y por mi parte preferiría que sea algo sencillo, sabes que nunca he sido muy devota a lo extravagante, con que estén mis amigos y nuestras madres es más que suficiente para mí- respondió la chica rubia -justo eso pensé que dirías, pero me parece que Albert planea algo diferente, él se encargara de que tu familia se entere-, -está bien, ya lo pensaré mejor cuando me encuentre allá, espero que Albert saque tiempo para asistir a mi boda, siempre está muy ocupado yendo de un lugar a otro, pero sin la libertad que lo caracterizaba, como cuando lo conocimos, supongo que al final nuestras responsabilidades nos atrapan-, platicaba Candy. Terry se acordó de Albert en el blue river y respondió – vivió lo que quiso antes de tener que asumir el rol que le correspondía, envejecer es inevitable, pero madurar es algo opcional, y Albert siempre me pareció un tipo muy capaz de lograr todo lo que se proponía-, Candy solo sonrió – eso es algo que no te puedo discutir, su naturaleza es muy amable, pero siempre fue muy voluntarioso, él mismo admite que muchas veces fue egoísta y más con su familia, sin embargo no se puede negar que aprendió por su cuenta a hacer de todo…-, - bueno amor, espero que descanses muy bien, sueña conmigo – y seguido de eso un tierno beso surgió, -que descanses corazón- respondió Candy .
La habitación de Terry era muy apacible, una ventana enorme que daba a un balcón por donde entraba mucha luz, una cama amplia y mullida, al lado había una mesita de noche con una lámpara y un armario enorme, y había un baño privado, Candy decidió refrescarse un poco antes de acostarse, se puso una bata muy cómoda de tirantes , ideal para el verano y se dejó caer sobre la cama, - ah cuanta paz se respira aquí, la habitación de Terry… pronto podré compartirla contigo jijiji-, una vez que se recostó vio algo que le pareció familiar, sobre la mesa de noche había un libro, uno que ella conocía muy bien, era el de Shakespeare, el que Terry tenia allá en escocia, estaba todo subrayado – que recuerdos- decía Candy muy contenta de encontrar aquel libro sobre la mesa, pensó que quizás esto se había quedado en escocia, de pronto en el interior encontró un viejo recorte de periódico, era una foto de ella misma, Candy se sorprendió de verla justo allí, – esto fue cuando rechace a Neal, realmente me veía irritada-, en una esquina decía ¡por ella!... esto de alguna manera agito todas las emociones de Candy, estaba realmente conmovida, y luego en el cajón de la mesa yacía su vieja armónica, la que le regalo en el san pablo …. –Terry- musitó…- definitivamente en mi vida no podía haber amado a nadie que no fueras tu- y con estos dulces pensamientos se quedó dormida.
En la penumbra de la sala de su apartamento , se hallaba Terry, recostado en el sofá , recordando todo lo ocurrido en Miami, y viajando en su mente del presente al pasado, recordando su vida antes de conocer a Candy, su madrastra lo trataba como lo trataba, su padre nunca intervino en su ayuda, y su madre le pidió que por favor nunca dijera que ella era su madre, y en ese barco en medio de la neblina apareciste tú, desde ahí te comencé a amar Candy, y ahora estas aquí, y no puedo si quiera acercarme ….. Porque? Los estándares de la sociedad nunca me han importado,… y estas en mi casa…. Espero que este no sea otro sueño…
Entro en su propia habitación temeroso y ahí estaba ella, en su cama y bajo sus cobijas enmarcando su grácil figura, su cabello esparcido sobre sus almohadas, el decidió que no podía ser tan malo dormir a su lado, había pasado muchas noches en el sofá pero hoy especialmente se le hizo sumamente incomodo, se escuchaba su suave respiración, ella estaba dormida, era normal, no habíamos dormido en todo el día, podía ver su nuca tan blanca y su espalda descubierta ….. "Será posible que si te abrazo ¿me mandes a volar? , o peor aún, puede que desaparezcas y todo fue solo un hermoso sueño, a causa de la incertidumbre desde aquel día que decidí escribirte."
La espalda de Candy esta descubierta pero su cintura y sus caderas se veían perfectamente delineadas bajo las cobijas, era como una de esas antiguas esculturas griegas. Terry se acercó un poco más a ella temiendo que no fuera real, y apoyo su mano en la cintura de la chica pero comenzó a moverse amenazando despertar y él se alejó expectante , atino a hacerse el dormido y esperar …, la escucho bostezar y girarse … y de nuevo solo su respiración suave, ella estaba dormida de nuevo, así que abriendo un poco los ojos … el que quedo como una estatua fue él, el ver a Candy de frente, era como apreciar una bella aparición, podía ver su rostro dormir tan bello y tan apacible , se veía como un ángel, y esa bata que traía …era de tirantes pero como estaba de lado veía sus pechos subir y bajar al ritmo de su respiración, apenas tapados por la delgada tela del corpiño de su pijama …. Una cintura muy pequeña seguida de unas pronunciadas caderas Y la falda no era muy larga y tenía aberturas en los lados dejando ver sus muslos …al parecer no importa lo que vistas, todo lo que te pones realza tus encantos Candy, se quedó mirando fijamente sus labios … sé que saben muy bien, Candy eres mi perdición, y dicho esto se acercó, no pudo evitar besarla, solo un pequeño beso y ya, el cansancio debe vencerlo en algún momento, pero pronto ese beso fue correspondido, entonces Terry se aventuró a lamer sus labios y profundizar el beso un poco más , quería sentir su calor hasta que el beso termino –que pasa amor, tuviste una pesadilla?- Terry abrió sus ojos y vio a su Candy mirándolo dulcemente, -sí, tuve la sensación que nada de esto era real y que tú en verdad no estabas aquí, no serás otro sueño verdad?-peguntaba Terry , Candy solo le sonrió y le dio otro beso , Terry entonces quiso abrazarla para cerciorarse, y finalmente pudo sentir el calor de su cuerpo junto a él, sentir su suave forma y acariciándola le dijo, –el cielo ha sido muy generoso conmigo, sabes que pase mucho tiempo en este cuarto extrañándote?, te pensaba prácticamente a diario, envié esa carta sin saber si llegaría a tus manos y la verdad me estaba destruyendo la incertidumbre, no dormía mucho, si no me hubieras respondido, te hubiera ido a buscar-.
Terry estaba muy feliz pero estaba algo nervioso, su corazón latía con demasiada fuerza, sentía que Candy podía escucharlo y sintió la mano de ella acariciar su mejilla y su cabello – gracias por escribirme Terry, la verdad tenía miedo que ya no sintieras nada por mí, en esas cortas misivas que sueles escribir, no identificaba si aún podías quererme como antes o solo extrañabas mi amistad-, le decía Candy entre susurros, -¿qué extrañaba tu amistad? Hubiera muerto si solo me vieras como un amigo, yo extrañaba todo de ti mi pecosa hermosa, mi mayor deseo era estar contigo, sabes bien que yo estaba prácticamente atado, y tú eras libre, quien debía tener miedo era yo, debí hacerte prometer que me esperarías- respondió Terry, y Candy riendo un poco le dijo –te hubiera esperado 1000 años, yo no quería a nadie más que no fueras tú; me dijiste que fuera feliz, pero yo solo podía serlo completamente contigo; ese día me fui sin mirarte pero te deje mi corazón, ocupabas la mayor parte de todas formas-, decía Candy divertida, -me salvaste la vida otra vez, gracias por existir- comentaba Terry, -¿te salve la vida?- pregunto Candy , y Terry le respondió,- sí, me salvaste la vida hace años, cuando nos conocimos en ese barco, estaba considerando tirarme al mar, sentía que no valía para nadie, hasta que apareciste tú; la verdad me gustaste desde que te vi, pero yo no quería parecer débil ante una chica tan linda, siempre he odiado la lastima-, - …y comenzaste a burlarte de mis pecas, una técnica de seducción infalible no? –, Comentó una sarcástica Candy, - puedes apostarlo jajaja – afirmo Terry, rieron los 2 y fue Candy quien esta vez decidió abrazar a Terry, - no puedo creer que pensaras en matarte…-le decía Candy, -lo estaba considerando, pero no sé si hubiera tenido el valor….después de que te conocí, solo quería seguir mirándote y dejar el tiempo pasar-. Un tierno beso siguió, pero esto le quito totalmente el sueño a ambos, en la paz que reinaba en la habitación, alumbrados solo por el claro de luna llena que reinaba en el firmamento, se desbordaba un bello idilio, esta vez no habían limitaciones que los detuvieran….
Próximo episodio Lemon, :P
