Descargo de responsabilidad: los personajes no me pertenecen y la historia es de Enthralled, yo sólo traduzco con su permiso

Capítulo 23: Adiós

BPOV

El tiempo se me estaba acabando, eran más de las cuatro de la mañana y necesitaría irme pronto. Necesitaba cazar y prepararme para un nuevo día de trabajo, pero, aún había más historia para contar. Avanzando, continué una vez más, tratando de organizar mis pensamientos para hacer la historia lo más breve posible, pero sin dejar ningún detalle importante de lado.

-No estaba segura de la fecha, pero sabía que era época de navidad. Descubriría más tarde que era Nochebuena, pero para entonces, ya no importaba. Necesitaba hablar con Jacob y tratar de decidir lo que iba a hacer. Tomé el celular en el salón de clase y marqué los números, luchando por encontrar las palabras para decirle a Jacob antes de que contestara

-Hola

-Jacob, yo...

- ¿Bella? ¿Dónde demonios has estado? Se suponía que recogerías a Grace esta mañana. Paul y los demás te han estado buscando por todas partes... ¿estás bien?

-Jake, yo...

-Bella, nos has asustado muchísimo. Estoy preocupado y Grace extraña a su madre. ¿Dónde estás ahora? ¿Necesitas que vaya a recogerte? ¿Estás herida?

-Jacob, por favor escúchame. No sé por dónde empezar, pero necesito verte. Solo a ti. ¿Puedes hacer eso por mí?

-Bells, ¿qué pasó? ¿Dónde estás? Voy a buscarte ahora mismo. Llevaré a Grace y tú y yo podremos hablar

-NO! No traigas a Grace contigo. Por favor, Jake, escúchame. Necesito verte. No puedo explicarlo por teléfono. Deja a Grace con Emily o incluso... con Meghan. Necesito hablar contigo a solas primero

-Bella, lo que me pides no tiene ningún sentido. ¿Por qué no puedo llevar a Grace conmigo? ¿Estás en peligro ahora? Vamos a buscarte. Nada te hará daño, ni a nosotros, la verdad

-Jake, por favor. Solo ven a la escuela secundaria. Estoy en mi salón de clases, pero nos encontraremos afuera. Por favor. Estoy bien... solo ven tu solo. Solo necesito hablar contigo a solas. Debes confiar en mí. ¿Por favor?

-Bien. Estaré allí en unos diez minutos. ¿Nos vemos afuera?

-Estaré esperando

-Salí a esperar a Jacob. Diez minutos nunca me habían parecido tan largos o tan cortos. Pude olerlo en cuestión de minutos. Estaba en su forma de lobo, corriendo hacia mí. El olor era... Insoportable, olía como a perro mojado, sabía que tenía que ser él. ¿Qué más habría cerca de allí a esa hora de la noche?

Todos los miembros de la familia, excepto Carlisle y Esme que miraban con desaprobación a sus hijos, rieron al oír mis palabras. Una vez que vieron la seriedad de mi expresión, rápidamente se calmaron, lo que tomé como una señal para seguir.

-Cambió de forma detrás de los árboles antes de acercarse a mí. El vello de mi nuca se erizó y antes de darme cuenta, mi visión recién mejorada podía ver su nariz arrugada por el olor. Jacob una vez me dijo lo dulce que es su olor para él... demasiado dulce. Sin duda, me olió. Mi "nuevo" aroma, pero en el momento, pensó que era otra... criatura, alguien cerca, intentando herirnos. Lo vi mirar alrededor, intentando encontrar a la criatura, mientras él cerraba la distancia entre nosotros

-Tan pronto como estuvo lo suficientemente cerca, pude verlo en sus ojos. Admiró mi apariencia, comenzando con mis iris rojos, mi piel pálida... por un momento, la confusión se apoderó de su rostro, sus músculos vibraron mientras intentaba comprender lo que estaba mirando, pero luego, la confusión se aclaró, lo sabía. Cambió de forma en frente de mi instantáneamente. Esquivé sus garras justo a tiempo, mientras venía volando hacia mí. Él gruñó, sus aullidos crueles llenaban la noche, cuando una ligera nevada comenzó a caer. Pero entonces...

-Bella, ¿qué pasó? ¿Te volvió a lastimar? - Edward me preguntó con una leve insistencia en su voz.

Lo miré, observando cada ángulo de su rostro hermoso. Esperaba que mi expresión fuera lo suficientemente suave como para no mostrar lo que realmente estaba sintiendo. Por un momento fugaz, me permití creer que todavía se preocupaba por mí, que todavía me amaba, como yo pensé que lo había hecho todos esos años atrás. ¿Por qué no podría él todavía amarme? ¿Qué había hecho yo?

La expresión de su rostro era tan tierna, tan gentil. Si no hubiera sido tan buena para reprimir mis emociones y mis acciones durante los últimos años, me hubiera arrojado en sus brazos y me hubiera enterrado en su pecho. Lo hubiera cubierto de besos sin poder detenerme y finalmente habría cruzado esos límites que él había establecido hace tantos años para mi protección. Protección que ahora, por desgracia, ya no era necesaria. Y, él ya no me quería... eso estaba claro.

Me arrastré de vuelta de mi fantasía para hacer un balance de la situación a mi alrededor. Tenía la atención absorta de cada Cullen, mientras escuchaban mi historia desarrollarse. Había entrado en un modo casi mecánico, contando la historia lo más rápido posible, intentando desesperadamente no permitir que ninguna emoción tomara el control esta noche.

-No, Edward. Pude esquivarlo justo a tiempo. Él siguió atacándome, hasta que finalmente lo llamé por su nombre- le respondí, incapaz de apartar la mirada de su cara.

- ¡Jake! Soy yo, soy Bella. Por favor...

-Eso lo detuvo, volvió a cambiar de forma, corriendo hacia los árboles que rodeaban la escuela, pero, para entonces, ya era demasiado tarde. El resto de la manada lo había escuchado y estaba llegando. Podía olerlos, oírlos. Nunca me había sentido tan asustada en mi vida- hice una pausa, mi voz falló ligeramente -Mi vida, o lo que sea que fuera ahora, estaba a punto de terminar. Todo en lo que podía pensar era en cómo debía proteger a Grace. Jake y la manada me habían fallado, pero yo no podía fallarle. No lo haría. Ella no se perdería en esta existencia o peor. Ella sobreviviría, crecería y tendría una vida maravillosa; yo no iba a caer sin luchar

-La manada se acercó, con Sam en el centro de la formación, mostrando sus dientes y sus gruñidos cada vez más feroces. Jacob salió volando de entre los árboles, una vez más en su forma de lobo y se paró frente a mí. Podría decir que se estaban comunicando, pero no tenía idea de lo que estaban diciendo. Antes de darme cuenta, otro lobo, uno más pequeño, había tomado posición al lado de Jacob. En ese momento, sabía que tenía que ser Leah, solo los había visto a todos en su forma de lobo una vez, excepto en otra ocasión con Jacob y Paul, cuando me salvaron de Laurent. Y, aun así, la manada no estaba completa. No era seguro para ellos cambiar de forma frente a nosotros, pero en casos de emergencia extrema, era necesario

- ¿Laurent? Cuando... - interrumpió Emmett.

Edward siseó, mirando de reojo a su hermano -No ahora, Emmett

Edward asintió hacia mí, animándome a seguir y así lo hice.

-Antes de que supiera lo que estaba pasando, un lobo grande, que sabía que era el hermano de manada de Jake, Paul, saltó en el aire y se dirigió hacia mí. Jake saltó en medio de los dos, derribándolo y pelearon en el suelo, mordiéndose y gruñéndose el uno al otro. Leah nunca se apartó de mí, sus gruñidos se volvían más feroces por minuto

-De repente, todos se detuvieron. Cada par de ojos se volvieron inesperadamente hacia Paul y dos de los lobos que yo sabía que eran Quil y Embry, se pusieron detrás de él. Lo siguieron hasta el bosque, los aullidos se hicieron más fuertes y amenazantes, hasta que el sonido de ellos comenzó a desvanecerse. Sam corrió de regreso al bosque, donde cambió de forma. El resto de la manada permaneció en su forma de lobo, incluyendo a Jacob y Leah, que todavía estaban parados frente a mí, como para protegerme del resto de ellos

-Sam caminó al frente de la formación, flanqueado por sus hermanos, antes de hablarme- mientras recordaba cada palabra que pronunció, la expresión de su rostro era, por primera vez, no suave, sino frustrada mezclada con resignación, mientras asumía su postura habitual de pararse con los brazos cruzando su amplio pecho.

-Bella ... no estoy seguro de qué decir. Se suponía que Paul debía protegerte, cuidarte. Lamento que esto haya sucedido. Jake está seguro de que no eres un peligro para ninguno de nosotros, y creo que Leah comparte su opinión. Sin embargo, como líder de la manada, no puedo compartir esa creencia. Ya no podemos permitir que te quedes en el área. Solo tienes una opción, debes irte esta noche y nunca regresar. Si regresas a la reserva o insistes en quedarse en el área, te destruiremos. Y por más difícil que sea para ti, no debes alimentarte de ningún humano en esta área, debes contenerte. De lo contrario, no nos dejarás otra opción. ¿Entiendes que estamos siendo generosos en esto? Por favor, vete esta noche. Jake te explicará todo lo demás después de que nos vayamos, pero no estaremos lejos. Es nuestro trabajo como protectores y no dudaremos en hacer eso si así lo demanda la situación

-La manada regresó al bosque que rodeaba el lugar. Podía olerlos, podía oírlos, pero antes de que tuviera tiempo de reaccionar, Jacob estaba saliendo de los árboles en su forma humana, con su rostro lleno de tristeza y lágrimas en sus ojos, mientras sus hombros estaban caídos. Se acercó a mí, cuidadosamente, con las manos en alto frente a él, para señalar que no era una amenaza para mí

-Bella, ¿cómo sucedió esto? ¿Quién? ¿Cuándo? ¿Dónde estabas? Se suponía que Paul debería haber estado protegiéndote, pero ... ¿Cómo pudo suceder esto? Prometí protegerte, mantenerte a salvo. ¿Fue ella, esa vil sanguijuela, la que hemos estado siguiendo durante años?

-Fue entonces que las cosas empezaron a encajar. Él nunca me había dicho que había sido Victoria la que había comenzado la guerra hace unos años y que continuamente me había estado persiguiendo. Me había ocultado todo esto, para poder protégeme y ayudarme a sentirme segura

-Jake, Victoria hizo esto. No pude detenerla. Ella vino a mi salón de clases y amenazó a Grace. Ella pensó que yo la mataría y luego tú y la manada se encargarían de mí después. Ella se fue y yo no sé dónde está. Ella no puede lastimar a nuestra bebé, Jake. No puede herir a mi Grace. Tienes que protegerla. ¡Prométemelo! Prométeme que lo que me sucedió a mí no le sucederá a mi bebé. O peor... - No pude terminar… las palabras finales se atragantaron en mi garganta.

-Bella, te prometo que la protegeré. Nunca dejaré que le pase nada. No voy a fallar esta vez. Lo prometo. Lamento mucho que esto te haya pasado a ti. Confié en la persona equivocada. Se suponía que Paul... pero él estaba molesto. Todo esto es culpa mía. Te volví a fallar

Continué mi historia, completando los detalles que había omitido. Jacob me contó todo. Cuando la madre de Paul había sido asesinada años antes, él me había culpado. Ella había estado en el lugar equivocado en el momento equivocado y Victoria o uno de sus seguidores la había matado para comenzar la guerra. La guerra que nos había mantenido a todos encerrados y en un estado de terror absoluto había sido por mí; Victoria había reclutado a otros para tratar de vencer a los lobos y luego llegar a mí. Ella nunca se había dado por vencida.

La mente de Paul cambió por completo por la muerte de su madre y él me culpaba por todo. Él me odiaba y sentía que era mi culpa que los vampiros continuaran viniendo a La Push, incluso los que no eran parte del aquelarre de Victoria. Y luego, cuando Jacob se imprimió, se enojó aún más. En la mente de Paul, si Jake solo hubiera esperado, Victoria podría haberme matado antes. Si Jake hubiera conocido a Meghan antes y no hubiera sido tan insistente conmigo, yo no habría estado en la reserva y todos habrían estado mejor.

Nada de eso tenía sentido, excepto para Paul. Él me había dejado desprotegida deliberadamente esa noche, especialmente después de que reconoció el olor de Victoria cerca de allí. Sabía que era solo cuestión de tiempo antes de que ella me alcanzara, me matara y terminara con todas esas tonterías. Él sabía que yo estaba en la escuela secundaria y les dijo a todos que yo no estaba allí cuando desaparecí, para que no me buscaran en el trabajo. Entonces, si ella no me mataba, él podría hacerlo y nadie estaría enojado con él. Él solo estaría haciendo su trabajo en ese momento. Un trabajo que estoy segura habría disfrutado, desmembrándome, pieza por pieza, y luego quemándome de alguna manera simbólica para limpiar la tierra de mi propia existencia.

La única razón por la que nunca él nunca me lastimó fue porque tanto Sam como Jake le habían ordenado que mantuviera sus manos alejadas de mí, al principio, cuando sus sentimientos hacia mí eran conocidos por cualquiera que los escuchara.

Pudo mantener a raya sus pensamientos sobre mí estando en su forma de lobo. Se había vuelto bastante hábil para ocultar ciertos pensamientos de la manada, incluido su odio hacia mí. Pero, esa noche, él lo reveló todo después de que entró en fase, por lo tanto, esa fue la razón por la cual Quil y Embry se fueron detrás de él. Siempre habían sido mis amigos, incluso después de mi separación con Jacob. Ellos siempre han estado ahí para mí.

Ya casi no me quedaba tiempo. Necesitaba irme muy pronto. No podría contarles toda la historia esta noche, el resto tendría que esperar. Estaba empezando a sentirme un poco agotada, si es que eso tenía sentido. Había pasado tanto en un día. Clases por la mañana y por la tarde, ir con los Cullens y luego compartir mi historia, que era tan emotiva y retorcida que me dejó completamente agotada. Recordaba fugazmente lo cansada que solía estar cuando aún era humana.

Sin mencionar ver a Edward de nuevo. Alguien que había pensado que había perdido hacía mucho tiempo, alguien a quien nunca me hubiera atrevido a volver a ver. Alguien de quien todavía estaba completamente enamorada, ahora estaba sentado directamente frente a mí, escuchando mi triste y patética historia.

Podía olerlo, tanto que era casi como si hubiera podido saborear su aroma en el aire. Sus hermosos ojos estaban fijos en mí, pero ¿y qué? Mi historia no haría nada para cambiar sus sentimientos hacia mí. Si solo

Estaba tan perdida en mis pensamientos, que pasó un tiempo antes de que escuchara a Alice llamándome -Bella, ¿qué pasó después? ¿Bella? Bella, ¿puedes oírme? -ella preguntó, antes de agarrar mi pantalón y empezar a tirar de él con insistencia, como un niño de cinco años tratando desesperadamente de llamar la atención de su madre.

-Oh ... lo siento. Me perdí por un momento- Me sacudí de mis pensamientos e intenté sonreír. -Bueno, Jake me contó todo, siguió disculpándose. Estaba tan molesto, pero todavía en guardia, como si no pudiera confiar en mí, lo que, para ser honesta, él no podía hacer por completo. Mi sed era intolerable en ese momento y Sabía que tenía que irme. Jake y yo éramos enemigos naturales ahora y no estaba dispuesta a poner en riesgo la vida de mi bebé. No podía confiar en mí misma. Me di la vuelta para irme, haciéndole prometer una vez más que él cuidaría de Grace, que la protegería con su propia vida si era necesario, cuando comenzó a caminar hacia mí

-Sus manos estaban extendidas, como si quisiera darme un abrazo de despedida, cuando mi instinto me golpeó. No me tocó... es como si mi mente hubiera tomado el control, diciéndome que él trataría de matarme si se acercaba demasiado. El miedo comenzó a crecer, pero entonces mi enojo entró en escena. Estaba enojada con él. Lo culpé por todo, a pesar de que esa pequeña voz en mi cabeza no dejaba de decirme que así era como debían ser las cosas para mí, y que nada de esto era su culpa. Siempre tuve la habilidad de atraer cosas inusuales, cualquier cosa peligrosa

-Pero, en esos pocos momentos, me di cuenta de que lo había perdido todo. Mi vida había terminado. Y, la peor parte fue que perdí a Grace. No tuve más remedio que decir adiós. Ni siquiera pude verla una vez más- Mi voz se quebró y sentí que mis ojos comenzaban a brillar. Tomando una respiración profunda, me estabilicé antes de continuar -Mi enojo se convirtió en rabia y cuando dio otro paso hacia mí, ocurrió

- ¿Qué pasó? -Alice susurró.

-Dio otro paso hacia mí, y lo bloqueé, enviándolo por el aire, justo al otro lado del estacionamiento