Descargo de responsabilidad: los personajes no me pertenecen y la historia es de Enthralled, yo sólo traduzco con su permiso.
Capítulo 29: miércoles en la noche
BPOV
Tomé fácilmente el libro de la mano de Alice señalando el reloj en la pared e ignorando la expresión de sorpresa, con los ojos abiertos, en su rostro por mi fuerza.
–Será mejor que nos vayamos ya si no queremos llegar tarde –le dije rápidamente y luego le hice una seña a Edward y a Jasper. Ordené mi oficina y todos nos dirigimos hacia afuera. Alice y Jasper se adelantaron, mientras Edward se quedaba atrás para caminar conmigo.
–¿Puedo ayudarte con algo? –preguntó Edward, como siempre era el caballero perfecto.
–No, puedo hacerlo ¿Ya tienes todos tus libros para la clase? –Edward se rió entre dientes.
–Alice fue por ellos ayer a primera hora, después de que nos fuimos de la floristería. Ella no podía esperar a ver lo que podrías haber planeado para nosotros –dijo riéndose del entusiasmo de su hermana.
–¿Te decepcionaron? Quiero decir, son solo dos libros para cada clase y uno es una simple guía de bolsillo que se usa para ambas clases, nada demasiado emocionante –le dije, mientras salía de la oficina principal, lejos de los ojos curiosos de mis colegas y estudiantes que se habían detenido a contemplar la gloria de Edward.
–Para nada, la verdad creo que este va a ser un muy buen semestre, ¿no te parece? –dijo con voz juguetona.
–Bueno, todo depende de tu hermana. Ella a veces se deja llevar por la emoción ¿o no lo recuerdas? –le respondí con el mismo tono de voz.
–Bueno, lamento que te haya convencido de ayudarte a planear la recepción de tu cóctel, pero fue muy amable de tu parte haber aceptado. Ella realmente te extrañó y esto le dará más oportunidades de pasar más tiempo contigo, que no sea en clase –dijo y el tono de su voz era dulce.
–Todo va a estar bien ¿qué tan malo puede ser? –respondí gentilmente con un tono de sarcasmo que no había usado en años –Lo más probable es que ella pierda interés y yo pueda hacer lo mismo que hice el año pasado –él se rió de nuevo y pude ver de reojo cómo sacudía la cabeza de lado a lado.
–Sé que no te hemos visto en años, pero no puedes creer que Alice pueda perder el interés en esto, ¿verdad? –El sarcasmo estaba impreso en cada una de sus palabras, haciendo que su tono coincidiera con el mío.
–Creo que puede resultar peor de lo que te imaginas –la sonrisa en su rostro era evidente por el tono de su voz, por lo que no me atreví a levantar la vista para comprobar que estuviera sonriendo. Tengo que cambiar de tema o, de lo contrario, ¡podría pensar que estoy tratando de coquetear con él!
–Bueno, simplemente lidiaré con esto un día a la vez. Será agradable verla más seguido y pasar más tiempo con ella. Antes del lunes pasado, no tenía idea de cuánto la extrañaba –a medida que las palabras salían de mi boca, me di cuenta de lo melancólica que me ponía cuando pensaba en todos los años sin Alice, bueno, la verdad sin todos los Cullen... especialmente sin uno en particular, pero aparté esos pensamientos de mi mente.
No me permití mirarlo, pensé que era mejor ser educada sin dejar de ser profesional, estábamos en el campus y tenía que concentrarme, tenía responsabilidades que tomaba muy en serio y no podía dejarme deslumbrar por completo por Edward Cullen, aunque quisiera. Y, oh cómo quería hacerlo. Además, temía que, si no me concentraba en mi trabajo, pronto descubriría que todavía tenía sentimientos intensos por él y eso sería simplemente vergonzoso. No podía permitir que él se metiera en mi piel otra vez porque sabía que lo nuestro no podría... no iría a ninguna parte, así que traté de tener una conversación educada.
–¿Cómo está Esme?
–Bueno, ella ha estado hablando sin parar acerca de que tu visita a la casa el viernes. No puede esperar a verte otra vez, no la había visto tan ansiosa desde... –se detuvo, antes de continuar –Bueno, está muy emocionada de que hayas aceptado regresar a nuestro hogar
Pensé en lo que estuvo a punto de decir, solía llamarlo "edición", pero decidí que no valía la pena insistir. Continuamos caminando rápido al salón de clases, mientras trataba de pensar frenéticamente en algo que decir.
–Bueno, la verdad tengo muchas ganas de verla de nuevo. En realidad, tengo ganas de pasar más tiempo con toda tu familia –ciertamente no iba a decirle que estaba deseando pasar más tiempo con él... Pude sentir que su cabeza se volvía hacia mí.
–Créeme, toda la familia comparte tu opinión... –vaciló –y no podemos esperar a pasar más tiempo contigo
Llegamos al salón asignado para mi clase, donde los estudiantes ya habían empezado a alistarse, me dirigí hacia el escritorio, mientras Edward se dirigía al asiento que su hermano y hermana habían guardado para él al fondo del salón. Empecé a sentirme nerviosa, tan nerviosa, que de hecho estaba teniendo problemas para descifrar exactamente lo que haría. El lunes pasado había extendido un poco más mi clase, ¿haría lo mismo esta noche? esa no era la forma en la que me comportaba la primera noche de clase, y sorprendentemente, una parte de mí solo quería alejarse y tener una noche para mí misma para tratar de resolver todo lo que había pasado en los últimos días.
Yo quería estar cerca de ellos. Eso era una certeza, pero ¿estaba lista para el desastre? ¿Se irían de nuevo, haciéndome pasar por la misma agonía? Sabía que ya no tenía ningún control sobre Edward, pero Alice había dicho que no me dejaría ir ¿Cómo funcionaría todo esto? Además, ¿cómo iba a enseñar, con todos ellos sentados allí, mirándome desde la última fila del salón de clases? Nunca debí haber estado de acuerdo con esto, aunque no es como si hubiera tenido otra opción.
Preparé mi lista de clase, notando que tenía algunos minutos hasta que comenzara la clase. Necesitaba tomar una decisión y rápido. Sabía que estaría otra vez con los Cullen el viernes por la noche y tendría que organizar mis ideas antes de poder comportarme de una manera aceptable ¿aceptable? Tengo que encontrar la forma de controlarme y no arrojarme en sus brazos si él me sonríe de esa maldita forma deslumbrante que hace que me olvide de cómo respirar, aunque no lo necesitara.
Tal como se lo había dicho a Edward, la idea de la noche del viernes con los Cullen me emocionaba y finalmente me permití aceptar ese hecho. Estar con las personas con las que podía simplemente relajarme y la idea de no estar completamente sola durante una noche era más que estimulante.
Para ser honesta, no me importaba lo que hiciéramos, siempre y cuando estuviera con alguien... con quien sea. Empecé a pensar en lo mucho que me aislaba de los demás, aunque era necesario. Las personas con las que tenía contacto a diario eran humanos, no podía arriesgarme, ni a ellos, al ser demasiado amigable con ellos.
Para cualquiera que se cruzara en mi camino, ambos estaríamos en problemas; ya fuera por los Vulturi si el secreto se revelaba por mi culpa, o por la sed que se podría volver demasiado intensa, aunque eso no me preocupaba muy seguido.
Nunca pensé que podría tomar alguna vida humana, independientemente de las circunstancias. Claro, el olor no era una tentación para mí, pero la culpa sería abrumadora. Sin embargo, eso no alejaba la tentación y tenía que estar siempre atenta. Había aprendido algo de los Cullen; no disfrutaba mucho de la vida "vegetariana", pero una vida "carnívora" no sería mejor, pero teniendo en cuenta que necesitaba alimentarme para sobrevivir, prefería tener una vida vegetariana.
Me di cuenta de que había estado perdida en mis pensamientos por más tiempo de lo que me había dado cuenta cuando levanté la vista y noté que la mayoría de la clase estaba esperando tranquilamente a que comenzara la clase, algunos parecían impacientes mientras que otros parecían completamente divertidos por el posible motivo que no me había permitido empezar, debo haber parecido todo un espectáculo.
Me levanté de mi asiento con mis papeles, necesitaba poner las cosas en marcha, así que, aclarándome la garganta, comencé.
–Perdón por eso. Mi nombre es Elizabeth Marsten y, por si acaso alguien se lo está preguntando, esta es la clase de introducción a escritura creativa, inglés 107. Si alguno no está en la clase correcta, siéntase libre de salir del salón, en el pasillo hay mapas y listas de clase para ayudarlos a encontrar el salón correcto –cuando terminé mi discurso habitual de la primera noche de clase, escribí tanto mi nombre como el nombre de la clase en el tablero para asegurarme de que todos los presentes se aseguraran de estar en el lugar correcto.
Comencé a llamar a lista, echando un vistazo a los nombres rápidamente al principio y luego leyéndolos uno por uno para tomar asistencia mientras conocía a cada alumno por primera vez. Bueno, a la mayoría de ellos de todos modos…
–¿Michael Aubrey?
–Aquí
–¿Phillip Avery?
Él no se movió, ya que su cabeza descansaba cómodamente sobre su gran antebrazo sobre su escritorio, pero alzó una mano en respuesta. Tomaré eso como un "aquí"...
–¿Jennifer Bartlett?
–Presente
–¿Alice Cullen? –me reí entre dientes al ver su nombre en mi lista.
–Absolutamente aquí –Su voz tenía el mismo tono alto y musical.
–¿Edward Cullen?
–Sin duda aquí
¿Estaba tratando de matarme? Sofocando una sonrisa, continué.
–¿Bryant Erwin?
–Aquí
–Jasper Hale?
–Presente y listo
Hice una nota mental para hablarles sobre eso más tarde. Por Dios...
–Terri Hatch?
Sus ojos brillaban de entusiasmo cuando casi saltó de su asiento, antes de exclamar –¡AQUÍ! –Luego se tapó la boca con una mano avergonzada, antes de ruborizarse con un tono escarlata, que afortunadamente no me tentó. Bueno, ¿no estaba ella emocionada por estar aquí?
Continué llamando a lista, la mayoría de los estudiantes que se habían inscrito estaban allí, lo que me decía que estaban listos para el semestre y preparados para aprender, o al menos estaban haciendo un esfuerzo.
–¿John Riley? –se aclaró la garganta, lo que hizo que mi cabeza se volviera a su dirección.
–Aquí. Y si me lo permite, debo decir que estoy muy contento de haber conseguido un lugar en su clase, sólo he escuchado cosas maravillosas de esta clase, profesora Marsten –su tono era sincero y su sonrisa amplia y entrañable, pero sus ojos brillaban con malicia. Sin duda, este semestre sería interesante. Parecía un poco mayor que la mayoría de mis estudiantes de primer año, pero las apariencias engañan, él continuó sonriéndome y luego lo vi. Él se sentía "atraído" por mi aspecto, mi aspecto de vampiro. ¡Estupendo! Justo lo que necesito... Pero, él era dulce.
Miré hacia abajo para tachar otro nombre de mi lista cuando un fuerte golpe resonó por la habitación. Miré hacia los asientos de atrás para ver que Edward había dejado caer su pesado libro de texto en el piso de cemento, sus ojos estaban enfocados en otra dirección de la habitación, mirando fijamente a través con los ojos nublados a un grupo de estudiantes sentados al frente, incluyendo al Sr. Riley. Atrajo la atención de todos y me sorprendió un poco que se viera infeliz, enojado de hecho, mientras sus ojos se entrecerraban, obviamente concentrado. Estoy segura de que su hermano o hermana estaban hablando con él mentalmente mientras levantaba su libro del piso, aunque sus ojos nunca se encontraron con los míos.
Cuando volví mi atención a la lista, noté que la chica que respondió emocionada cuando la llamé a lista había girado para mirar el ruido y aparentemente se había quedado completamente quieta en su silla porque se quedó mirando fijamente a Edward que la estaba ignorando por completo. Supongo que no sería la única con admiradores en esta clase...
Después de terminar de llamar a lista, el siguiente tema a tratar eran las opciones que tenían aquellos estudiantes que todavía querían inscribirse en la clase, aun así, dejaría entrar a todos aquellos estudiantes que quisieran ver la materia. Cuantos más, mejor, pensé para mis adentros. Luego, distribuí el plan de estudios de la clase y como siempre, escuché algunos gemidos y vi a algunos estudiantes hojear las páginas de los trabajos de clase requeridos, la expresión de sus rostros revelaba exactamente lo que tenían en mente. Algunos obviamente pensaban esto era fácil, otros pensaban que ridículamente difícil. Estudiantes de primer semestre...
Dejé que me hicieran preguntas, cuidando concentrarme exactamente en lo que estaba frente a mí. No me permitiría mirar hacia Edward nuevamente, ya que sabía que no podría evitar que las emociones inundaran mi rostro, me mantuve profesional y distante, pero traté de mantener mi voz cálida para hacer que mis alumnos se sintieran cómodos, tal como lo hacía con mis niños de la escuela primaria.
–Para nuestra primera tarea, nos enfocaremos en la poesía. Quiero que cada uno de ustedes traiga su poema favorito, si traen algo escrito por ustedes mismos, ya sea de su propia creación o de algún clásico, les daré una bonificación de cinco puntos –terminé, escribiendo la tarea en el tablero para recordarles. Escuché gruñidos colectivos y vítores de todos los presentes, aunque pude ver claramente que ninguno de los Cullen dijo una palabra, ni siquiera estaba segura de sí estaban respirando.
Una vez que los estudiantes terminaron con sus preguntas, los dejé ir. Una vez más, la expresión en sus caras cuando se dieron cuenta de que eran libres para disfrutar el resto de la noche, nunca dejaba de hacerme sonreír. Siempre podríamos recuperar tiempo en otras noches, eran unos niños y más pronto de lo que pensaban, las responsabilidades de la vida les alcanzarían. Si podía aliviar un poco esa carga, lo haría con gusto, nunca me cansaba de ese sentimiento. Me permití una pequeña sonrisa mientras miraba las caras felices en la habitación.
Los estudiantes comenzaron a juntar sus pertenencias, algunos corrieron hacia la puerta. Uno de los estudiantes le dio un ligero empujón al señor Avery, que empezaba a roncar, para sacarlo de su pacífico sueño y levantó la vista por primera vez toda la noche, antes de darse cuenta de que la clase había terminado. Me reí silenciosamente para mis adentros, mientras yo también juntaba mis cosas. Alice, Jasper y Edward se sentaron en el fondo del salón murmurando entre ellos. No intenté escuchar lo que decían, ya que los alumnos me estaban deseando una buena noche y me estaban agradeciendo por dejarlos salir temprano.
Casi me tropiezo con él porque estaba demasiado cerca. Retrocedí un poco y mis ojos mostraron claramente lo avergonzada que estaba. No podía creer que no lo hubiera oído o notado bajar. ¿Qué pasó con mis sentidos de vampiro de todos modos?
–Señor Riley, no lo vi parado ahí. ¿Qué puedo hacer por usted? –le pregunté y mi mano estaba donde estaba mi corazón inmóvil.
–Profesora Marsten, por favor llámeme John. Solo quería reiterar lo emocionado que estoy por estar en su clase, muchos de mis amigos me han recomendado esta clase –respondió con una amplia sonrisa, mientras daba otro medio paso hacia mí.
Me mantuve firme, pero le devolví la sonrisa.
–Está bien, pero por favor, dime Elizabeth o Beth, ciertamente no soy profesora –me reí ligeramente. ¡Qué coqueteo!
–Estoy muy emocionado con la primera tarea. Tendré que revisar mis libros de poesía favoritos y encontrar algo muy especial para darte –respondió, Dios mío…
–Bueno, cualquier poema que elijas servirá. Estoy ansiosa por conocer lo que a ustedes los... –busqué la palabra correcta –motiva. Me dará una idea de qué esperar de cada uno de ustedes y podré adaptar el plan de estudios acorde a lo que me entreguen. Hay tiempo para hacer cambios, ya sabes –le sonreí, pero fue una sonrisa pequeña ya que no lo quería alentar a seguir coqueteando. Mientras yo ordenaba papeles y libros en mi escritorio, conscientemente expandí mi escudo bloqueando mi aroma, con la esperanza de él recobrara sus sentidos humanos. No tuve suerte...
Dio otro paso hacia mí, lo que me hizo tomar asiento en el borde de mi escritorio, retirándome de su espacio personal, mientras abrazaba fuertemente el libro de texto de la clase contra mi pecho.
–Bueno, tengo algunas piezas en mente. Soy un romántico de corazón, por lo que podría ser difícil detenerme en solo un buen poema, puede que tenga que traer dos o tres –su cabeza estaba ligeramente inclinada mientras me miraba, su sonrisa era cada vez más amplia, él no iba a darse por vencido.
Puse el libro sobre mi escritorio y giré mi cuerpo, esperando bajar del escritorio y aterrizar a unos pocos pies de él. Él continuó hablándome y yo me acomodé para escucharlo, sabía que estaba deslumbrado por mis rasgos vampíricos; tendría que bloquear esas cualidades aún más cuando estuviera cerca. No debería ser difícil, pero era una cosa más que hacer, especialmente con otras distracciones.
La conversación continuó de la misma manera, él coqueteando y yo tratando sin éxito frustrar sus esfuerzos hasta que el aula estaba casi completamente vacía. Otros estudiantes nos interrumpieron para darme las buenas noches, lo que no hizo nada para disuadirlo. Finalmente, le dije que tenía que irme y que otros estudiantes parecían estar esperándolo en el pasillo, cuando finalmente me dio las buenas noches antes de salir por la puerta, su rostro reflejaba su tristeza, pero antes de dejar el salón por completo, se volvió y me guiñó un ojo. No pude evitar sonreír en su dirección, sacudiendo mi cabeza ligeramente cuando ya me había dado la espalda mientras se dirigía hacia la puerta ¿Qué iba a hacer con él todo el semestre?
Todos se fueron, salvo mis tres "amigos" en la parte de atrás del salón. Me di cuenta de la expresión de Edward y todavía parecía infeliz. ¿Había algo en el plan de estudios que no le gustaba? ¿Había dicho algo que lo haya molestado? Tal vez estaba teniendo un desacuerdo con Alice o Jasper. Se levantaron juntos silenciosamente y se acercaron a mi escritorio. Alice saltó hacia mí golpeando a su hermano y a Jasper con una mirada de emoción en sus ojos.
–Alice –le dije saludándola y mi voz tenía un toque de felicidad.
–Elizabeth, eso fue muy rápido. Nos tomaste como rehenes el lunes por la noche y ahora esta noche nos mantienes qué, veinte minutos. ¿De qué se trata todo eso? –preguntó y su sonrisa era malvada, pero su voz era burlona y ligera.
Crucé la habitación y cerré la puerta del salón de clases para poder hablar más libremente.
–Bueno, si debes saber –mantuve mi expresión serena –el lunes por la noche estaba muy molesta
–¿Molesta? ¿por qué? –respondió ella, con los ojos abiertos de par en par con alarma y cambiando su comportamiento tan repentinamente que fue como si hubiera hecho el cambio de quinta a reversa. Vi que el pánico se apoderaba de sus ojos y actué rápidamente para arreglar la situación.
–Alice, estoy bromeando. El lunes estaba intentando retrasar lo inevitable, no estoy molesta contigo –respondí dejando que el brillo en mis ojos se reflejara y me incliné ligeramente para mirarla directamente a los ojos, para asegurarme de que ella entendiera el significado de mis palabras por completo.
–Bueno, ¿qué vamos a hacer el resto de nuestra noche? –preguntó y sus ojos brillaban de nuevo. Por primera vez, mantuve mi expresión completamente apática, mientras las mariposas de emoción se empezaban a mover en mi vientre.
–No vamos a hacer nada, tengo que llegar a mi casa y adelantar un poco el trabajo de la semana, además tengo que calificar unas cosas, así como también tengo que planificar la próxima semana –le respondí mientras empezaba a empacar el resto de mis libros y notas. Ese famoso puchero estuvo en su rostro en menos de un segundo.
–Bella, tienes que estar bromeando. ¿Tienes una noche libre y la vas a pasar trabajando? ¿dónde está la diversión en eso? –ella siseó suavemente, obviamente inconforme con mi respuesta.
–Tengo dos trabajos Alice y muchas otras responsabilidades. Tengo que adelantar mi trabajo para que no se acumule –respondí, aunque sabía que nunca tenía suficiente como para mantenerme tan ocupada como quería. Estaba muy segura de que ellos también lo sabían, pero tenía que mantener el control de esta situación. Eran esas largas noches en las que a veces estaba tan desesperada por hacer algo que no estaba dispuesta a discutir. La soledad era a veces completamente insoportable, pero ellos no podían saber eso. Algunas cosas eran mejor no decirlas.
–Bella –comenzó con un gemido distintivo en su voz –esto es ridículo. ¿Cómo nos vamos a contar todo lo que ha pasado si siempre estás trabajando? –puse una sonrisa en mi rostro, esperando calmarla.
–Alice, te prometí que pasaríamos más tiempo juntas y cumpliré esa promesa, pero esta noche tengo que adelantar algo de trabajo, al comienzo del año escolar siempre estoy ocupada, hay muchas cosas por hacer –le mentí –y todo es más fácil si puedo adelantar algo de trabajo antes de tiempo
–Pero es temprano ¿No puedo tener unas pocas horas? ¿Por favor? –suplicó, lo cual sabía que funcionaría. Realmente necesito trabajar en una nueva fuerza de voluntad.
–Está bien. Un par de horas y luego tengo que adelantar algo de mi trabajo ¿De acuerdo? –pregunté, tratando de sonar molesta o condescendiente, pero terminé sonando como si la estuviera calmando. Edward dio un paso hacia mí, poniendo sus manos sobre mi escritorio, mientras su mirada se clavaba en mis ojos.
–Bueno, entonces Bella, volveré a hacerte la pregunta que te hizo Alice. ¿Qué vamos a hacer exactamente con nuestra noche? –me preguntó con su sonrisa torcida perfectamente en su lugar.
¿Cómo era mi nombre? No puedo pensar cuando me mira así. Aparta la mirada…. Aparta la mirada…
Hola a tod s! recuerden que dentro de unas pocas horas inicia el mundial por lo que no actualizaré tan seguido pero espero que estén disfrutando tanto de este fic como yo lo hice en su momento. Muchas gracias por todos los favoritos y reviews!
