Hola chicas, heme acá de nuevo, el resumen de cierta manera si sirvió, muchas gracias por todas sus palabras, consejos valiosos que hubiera querido saber hace 20 capítulos antes , pero bueno, como dije soy nueva en esto, ya nada se puede hacer, y de ahora en adelante tratare de hacerlo más fácil de leer.
Aunque estarán de acuerdo, que quienes se conforman con el resumen se pierden de toda la sustancia, que se dio natural y maravillosa, verdad?. Gracias por querer mi historia así como es, sé que no es del tipo para todos, pero es mi forma de ser y expresarme convertida en fic jajaja
El siguiente capítulo es especial, (poco C&T) pero aborda de CCFS lo de Slim, el pintor que creció con Candy, espero que les guste igualmente, tratare de ser más constante en los capítulos, yo creo que 25 capítulos serán suficientes para este fic. Un abrazote a mis bellas lectoras, se les aprecia un montón LAS QUIEROOOO!.
CAPITULO 23 , una vez en Lakewood…
Eliza casi casi llegaba a Lakewood, pero desafortunadamente su chofer se había varado a unos 15 km. de allí. Eliza no quería caminar, así que el chofer fue a buscar ayuda quedándose ella sola en medio de la llanura que se extendía hacia el horizonte, su único interés era llegar pronto a Lakewood pues estaba segura que Kenneth estaría allí; Neal y él se fueron de Miami sin decirle nada, hasta que finalmente ante la insistencia, su padre le reveló en donde podrían estar. Sin embargo en Chicago no los encontró, así que se decidió a esperarlos en Lakewood. Bajó del auto tratando de divisar si su chofer ya venía.
De repente un pequeño chivo la topo por la espalda, haciendo que Eliza se cayera, y ella muy enojada se dio vuelta y gritó al pobre animal, que solo atinó en echarse y esconderse entre sus patas achantado, y dejando también sorprendido a un vaquero, al parecer dueño del animal, que se bajaba de su caballo.
-disculpe a Aries señorita, no quiso lastimarla pero le aseguro que usted le agrada-, le dijo el joven muchacho con una dulce sonrisa, y ella siempre altiva como es, le respondió, - jum, veo que es una desgracia gustar a semejante bestia, debería hacer mejor su trabajo y enseñarle buenos modales, si me hubiera hecho daño podría demandarlo -.
El joven de ojos color arena, pareció molestarse ante el comentario y dijo, - le aseguro que Aries es apenas un chivito, solo estaba jugando, no tiene por qué ponerse histérica, nos acercamos porque es muy raro ver a una chica por aquí, y a esta hora, solo vendrán las vacas a pastar, mi intención era ayudarla…, "señorita"-
- el coche se ha quedado varado, y estoy esperando a mi chofer, no pretendo quedarme mucho tiempo en este lugar, pero ya que está aquí, podría llevarme a Lakewood, no debe de estar muy lejos, de esa manera disculpare a su mascota y cumplirá lo que es su deber-, decía Elisa arrogante.
El chico solo levanto una ceja ante semejante orden, - ¿mi deber?, mi deber es ayudar a las señoritas en apuros y más cuando son hermosas, casi pensé que usted correspondía a la descripción hasta que abrió la boca, seguramente tendría mejor suerte si fuera muda-.
Elisa solo resopló y en medio del suspiro dijo, – típico de los granjeros, suelen ser muy brutos y es por eso que paso de su opinión. Está bien, ¿Cuál es su nombre?-
-Thomas Steave, y le anunció que está usted invadiendo mi propiedad, y no tengo muchas ganas de atenderla princesita, será mejor que se marche-, respondió el muchacho irritado.
- jajaja no dudo de su palabra, solo con mirar este sitio, todo acabado y huele horrible, las cosas ciertamente se parecen a sus dueños-, y acercándose al pequeño cabrito, Eliza lo acaricio y le dijo, – claro, es evidente que tú no tienes la culpa, es indiscutible que no has dado con el mejor de los ejemplos. Señor Steave, tomaré prestado su caballo, yo pertenezco a la familia Leagan, tengo una propiedad en Lakewood al lado de la mansión Adley, si usted es de por aquí, seguramente la debe conocer, vaya a recoger su caballo en la mañana, estoy cansada de esperar a mi inútil chofer –, decía Eliza alzando un poco su vestido, preparándose para subir al caballo.
Sin embargo Tom se atravesó en su camino impidiéndole subir a su caballo, y con una mirada dura en su rostro le dijo, - ¿con que usted es la señorita Leagan?, que le hace pensar que accederé a semejante orden, usted podrá ser dueña de una mansión pero le recuerdo que en estos momentos está en MI propiedad, y no me importaría en absoluto, si tiene que irse caminando o quedarse a dormir en el bosque con las alimañas-
Eliza solo rodo sus ojos y le respondió, - de acuerdo, ¿cuánto quiere por su caballo?-
Y Tom inclinándose ante ella le dijo, - a mí no me importa su dinero, no la voy a ayudar, en cambio sí enviare su coche a su grandiosa mansión, y si no quiere que le pase algo desagradable, le sugiero que se marche –
-a ambos nos urge no volvernos a ver, así que porque mejor no coopera, y me ayuda a llegar a mi casa-, le dijo Eliza con un tono despectivo y sin emoción
A lo que Tom respondió, - estoy seguro que su chofer definitivamente huyó, a usted no hay quien la aguante, respecto a lo que dijo de Aries, yo creo que es peor desgracia gustar de alguien como usted, no es nada amable-.
Eliza solo rio y dijo, – ya veo, con que ese es su pesar, pierda cuidado, porque le aseguro que está lejos de ser alguien o algo para mí, en cuanto más rápido me ayude, quedara en el olvido, y podrá jactarse con los demás hacendados de lo cerca que estuvo de mí, a causa de mis infortunios-
Eliza siguió su camino y Tom nuevamente se atravesó, y le gritó, –váyase-. Esto puso de mal humor a Eliza que se giró rápidamente, levanto su falda para patear con libertad al pequeño cabrito que se hallaba tras ella; asustando a Tom que se apresuró en auxiliar a su pequeño amigo y Eliza aprovechó esto para montarse rápidamente y galopar hasta la mansión mientras se reía de él a lo lejos, dejando a un Tom, muy pero muy, pero muy, pero muuuuy enojado.
-jajajaja que tipo más idiota, bah, no quiero volver a verlo nunca más; así que viene del rancho Steave, le diré a los empleados que nieguen mi presencia a cualquiera que venga de allí-, decía Eliza para sí misma, mientras divisaba la mansión a lo lejos, que se iba acercando a ella cada vez más y más.
Una vez allí, la recibió uno de los empleados, ella ordenó guardar el potro en su establo, y luego dirigiéndose a la mansión Adley, su asombro fue mayúsculo al ver ahí en los patios a Terry, a ella simplemente le brillaron los ojos al verlo, estaba más guapo que nunca, y arreglándose el cabello y planchando su vestido con sus manos se dirigió hacia él.
-mamá, porque no me dijiste que este joyero te lo había dado mi padre, siempre pensé que era muy ostentoso a comparación de tu estilo sencillo-, preguntaba Terry
- ¿acaso habría cambiado en algo tu opinión de él si te lo hubiera dicho?, no importa hijo, en todo caso estos detalles son importantes para él, me alegro mucho que se hayan reconciliado- Respondió Eleonor muy sonriente
- no te adelantes a los acontecimientos, solo nos hemos dado una tregua, yo no lo he perdonado del todo, no dejo de pensar que su proceder con nosotros fue egoísta, de todos modos le entregaré esto a Candy cuando estemos en Inglaterra, guárdalo tú por ahora,
- está bien, regresa con Candy, yo quiero hablar con tu padre un rato, te veré en el hogar de Pony más tarde- respondió Eleonor
Tanto te vas a demorar? pregunto Terry asombrado
-Solo queremos hablar de algunas cosas con la tía abuela Elroy hijo, no te preocupes,- respondió Eleonor
Y Terry mirando su reloj dijo, - tienes razón, ya es tarde, iré por ella, nos veremos más tarde mamá-
Se despidieron y tomaron caminos contrarios, pero Terry no alcanzo ni a dar 3 pasos cuando frente a él apareció Eliza Leagan, -Terruce Grandchester, cuanto tiempo, que gran honor tenerte por aquí cerca a mi casa, ¿acaso has venido a buscarme?-
Terry la miraba confundido y preguntó, -¿la conozco?, ¿Quién es usted?-
Eliza se sorprendió y dijo, - ¿cómo que quien soy?, no te hagas el gracioso, soy yo, Eliza-
Terry cambio su expresión a una con un deje de fastidio, y dijo. - Bah, hola Eliza, ¿cómo has estado?-
A Eliza volvieron a iluminársele los ojos y acercándosele le respondió, - muy bien, pero ahora estoy mejor de verte por aquí-
- Me alegro, adiós-, dijo Terry y continuó su camino, pero Eliza lo detuvo y le dijo, – oye espera, ¿qué actitud es esa para recibir a una vieja amiga?, relájate Terry, deja que te atienda, imaginarme a ti por acá rondando…, no es correcto, deja que te enseñe el lugar, es maravilloso, yo me crie aquí-,
- nunca te he considerado más que una conocida, amiga es demasiado decir, pero sí que estamos de acuerdo en algo, este es un bello lugar, mi prometida ya me lo enseñó, así que no debes preocuparte por ello. En fin…. no me dio gusto verte, ahora sí, adiós-, finiquitó Terry tratando de seguir su camino, pero Elisa nuevamente lo atajo.
-Terry, la fama se te ha subido a la cabeza, ¿dónde quedo tu caballerosidad?, te recuerdo mucho más amable-, decía Eliza irritada
Terry solo murmuró una risa y le dijo, - me la guardo para quien lo merece, confundes mi actitud con mi personalidad, tu nunca me has conocido, así que no sabes ni como era antes ni quien soy ahora. Por otro lado, mi actitud depende de quién seas tú, ¿acaso no fui muy claro cuando me despedí de ti en el colegio?-
Eliza recordó cuando Terry le escupió en la cara y comenzó a temblar de la ira
Y Terry dándose cuenta de esto le dijo, – veo que si lo recuerdas, Ese Terry que te desprecia tanto es el verdadero yo, así que no esperes recibir un cálido abrazo jajaja, con permiso señorita Leagan –
Elisa se paró frente a él con decisión y le dijo, -pero en el teatro, fuiste mucho más amable conmigo, casi hasta me abrazaste, creí que todo había quedado en el pasado, no pensé que fueras tan resentido-
Terry se sorprendió y trato de recordar, - ¿Qué hasta casi te abracé? , yo recuerdo más que te sacudí en mi desespero por saber de Candy en esos momentos, si no te dije lo que te merecías en aquel entonces, era porque estábamos en un sitio público y mi carrera apenas estaba despegando, te puedo admitir que desde tu sucia jugarreta he tenido más cuidado contigo –
- Es que tú nunca hiciste el deber de conocerme, yo era mucho más refinada y divertida que Candy, pero claro, hombre tenías que ser, un par de besos y caíste ¿no?, En aquel entonces tu no eras consiente de mis buenas intenciones, Candy estaba engatusándote, y una vez que lo consiguió comenzó a seducirte, eso no es propio de una dama Terry, yo quería salvarte de ella, seguramente escucho que eras hijo de un noble y te convertiste en su blanco inmediato, con Anthony fue lo mismo-, decía Eliza exaltada.
- ¿qué Candy me engatusó? Es una afirmación muy cuestionable, ¿que si me sedujo?, ojala hubiera sido así, yo estaba muy dispuesto a caer, no le hubiera visto nada de malo, jajaja, si sigues comparándote con Candy saldrás perdiendo siempre, Candy me parece mucho más valiosa-, comentaba Terry
Eliza sintió que la ira aumentaba cada vez más, las palabras de Terry eran mordaces y hasta crueles, y con esto envenenando su mente se carcajeo y dijo, - "yo estaba dispuesto a caer"?, dices exactamente lo mismo que mi hermano, seguramente los sedujo de la misma manera, ¿sabías que Neal de un momento a otro se sintió atraído por ella?, de alguna manera logró que él le propusiera matrimonio, y nos pusiéramos a sus pies; yo creo que paso algo más entre ellos, así que ella por supuesto acepto; tuvo suerte y consiguió el favor del tío William, así que sabes que hizo luego?, lo humillo en público, en medio del anuncio de su compromiso. No me digas que es con ella con quien te vas a casar, jum, que pésimo gusto tienes, yo solo trato de prevenirte querido Terry, está bien, no me creas, pregúntaselo al tío William, él te lo puede corroborar –
Terry vaciló un poco, quiso decir algo pero se contuvo, pero luego la miro con lastima y le dijo, - todas tus verdades están a medias, es más que obvio para todos que Candy correspondió a ese "amor" con rechazos e indiferencia, solo que tu añades tu loca imaginación, no tengo la menor duda que Candy solo me ha amado a mí-
-¿y cómo puedes estar tan seguro de eso?- preguntó Eliza exasperada
- porque una vez que te enamoras de Terrence G. Grandchester, te enamoras del mejor – respondió Terry altivo y divertido.
- (-_-) Eres un idiota, sinceramente yo no sé qué le ven a esa huérfana-, concluyó Elisa
- Candy no solo es linda, sino que tiene las agallas para edificar su vida sin basarse en la opinión de nadie más, supongo que ese valor tiene el poder de encantar a quienes la rodean; mírame a mí, yo caí miserablemente como dices tú, solo que logré que ella cayera conmigo a diferencia de todos los demás; y no lo digo solo yo, también lo dice tu hermano, él mismo me lo conto. Si quieres ve y pregúntale, yo mismo he sido testigo de que Neal nunca pudo acercarse a Candy como él hubiera querido, por eso me detesta, creo que incluso al pobre tipo que proclamaste como novio le paso lo mismo jajaja, debes estar muy asustada -, le respondió Terry entre risotadas
-¿Mi hermano te dijo eso? , no te creo, Neal nunca se acercaría a un grosero y arrogante como tú, y mucho menos Ken, él ni siquiera tuvo el menor interés de relacionarse con ella - bramaba Elisa, "estúpida huérfana" pensó Eliza irritada
- qué carácter!, porque no se lo preguntas a Neal directamente, a mí no me interesa que me creas, como tampoco me interesa tu conversación. …Ahora que lo pienso, ¿señorita Leagan? , si eres tan maravillosa ¿cómo es que no te has casado?, Candy está más bella que nunca, y soy feliz de anunciarte que nos casaremos pronto. Pero tú Eliza, el tiempo está haciendo estragos en ti, deberías apresurarte –, le decía Terry riendo.
Eliza solo lo observaba con una mirada cargada de odio, el brillo que mostró al principio había desaparecido totalmente
Terry solo encogió sus hombros y le dijo, – Eliza, no has cambiado nada, sigues siendo de esas personas que en lugar de arreglar su propia vida, busca fastidiar la de los demás, en este caso la mía, pero solo has conseguido hacerme reír. Hazte un favor y no vuelvas a cruzarte en mi camino ni en el de Candy, te lo digo por tu bien. Adiós Arpía-. Dicho esto Terry se alejó rápidamente de allí. A pesar de sus constantes risas, Terry se fue enojado, apretaba sus puños, y pensaba para sí mismo; "estúpida chica hueca, casi estuve a punto de decirle que yo había sido testigo de la inocencia de Candy,… y el culpable de hacérsela perder…, que bueno que pude contenerme. Bah, Eliza saca lo peor de mí, debí ignorarla y ya, espero no tener que volverla a ver en la vida"
Eliza quedo pasmada e inmóvil, un leve dolor de cabeza y temblando de la rabia, con el corazón latiendo a mil por hora. Terry la odiaba, pero ella siempre quiso creer que tenía esperanzas de que él algún día la mirara, ahora se arrepiente de haber querido saludarlo, imágenes de ellos paseando por la mansión aparecían en su mente para luego romperse en pedazos, y con estos sentimientos finalmente afloraron las lágrimas incontenibles que había tratado de retener hacía un rato. Obligándola finalmente a correr lo más rápido que pudo a su habitación para dejarlas fluir libremente. - ¿Candy más bella y más valiosa que yo? Nuncaaa. Estúpido Terrence..., Anthony, tú me hacías sentir igual, incluso mi hermano…., son estúpidos todos. Oh Kenneth, espero que tú seas muy diferente de ese idiota que se atrevió a lastimarme, tienes que sanar mi orgullo y mi corazón", pensaba Eliza.
Ella decidió salir de su habitación y asomarse al gran balcón, admiró la mansión Adley al lado de su casa y recordó su tierna infancia, cuantas risas no la habían acompañado en aquel lugar, miro al portal de las rosas y recordó la tierna sonrisa de Anthony, pero entonces diviso a alguien allí, se apresuró a tomar unos binoculares y observo a Terry que tomaba de la cintura a Candy y se besaban en medio del portal de las rosas. Eliza estrelló los binoculares contra el suelo y regresó muy molesta a su habitación, -que descarada es, ¿besarse con aquel en ese sitio tan importante del que fue según ella, el gran amor de su vida?, es una falta de respeto a la memoria de Anthony, huérfana desvergonzada…-
Más tarde llegó Neal junto con Kenneth en el auto de este último; fueron recibidos amenamente por la gente que trabajaba en ese momento en la mansión Leagan, Neal llevaba un cuadro forrado en el baúl.
Suspiró fuertemente; el ambiente de aquel lugar era muy diferente del de Miami, se respira paz. El chico de ojos ámbar no pudo evitar sentir nostalgia al haber regresado ahí, recordó su niñez, y sintió alegría, pero sus pensamientos fueron interrumpidos por Kenneth.
- Que lugar tan pacifico, se siente otra atmosfera, así que aquí creciste, se ve bastante bien. Por cierto Neal, ¿qué es eso que traes ahí? -, preguntó Kenneth,
-Es un cuadro que adquirí hace mucho tiempo, pero… quiero que se quede aquí, si lo sigo mirando va a terminar por matarme-, respondió Neal
-¿En serio? , me muero por verlo entonces- dijo Kenneth-
Dentro de la mansión, en la habitación que solía pertenecer a Neal, todo se encontraba tal y como lo había dejado, en la pared clavo una puntilla y luego se decidió a mostrarle el cuadro a su amigo: era de una niña rubia muy sonriente sentada en el prado, con un sombrero de paja y un modesto vestido color melocotón.
-parece una niña feliz, ¿porque dices que terminara matándote?, es un cuadro bonito y hasta emana alegría- dijo Kenneth admirando el cuadro una y otra vez
Neal solo sonrió y murmuro una risa, – ¿no la reconoces Kenneth?, es Candy, supongo que acá tendría uno años, y la retrataron en su hogar de pony-
-QUEEE?, es Candy?, no puedo creerlo, que linda y adorable era, un momento, ¿cómo es que tú tienes esto?, ¿de dónde lo sacaste?, no me digas que te enamoraste de ella desde que eran niños? –, preguntaba Kenneth algo sorprendido ante la suposición.
Neal solo cerró los ojos y aclaró, -claro que no. Cuando conocí a Candy, ella tendría unos 10 u 11 años, y la verdad no me gusto para nada jajaja, solo que…, hace unos años, quizás unos 3 de años después que acabo la gran guerra; conocí un joven herrero, él se había enlistado para ayudar a sus padres y había perdido una pierna en el campo de batalla.
Por suerte sobrevivió, y volvió para continuar con el negocio de sus padres, sin embargo, su trabajo como herrero no era muy bueno, la depresión era notable en su familia, y no les estaba yendo muy bien. A su padre le encargué una reja nueva para la mansión en chicago, porque las otras se habían desgastado con el tiempo.
De vez en cuando hablábamos y me platicó sobre su gran pasión por el arte, y allí justo en donde estábamos parados solo con la grasa que se untaba del hierro en sus manos, lo vi pintar de manera magistral el atardecer que se cernía sobre nosotros, no pude hacer más que felicitarlo por su talento y animarlo a que se ganara la vida con lo que le gustaba, de esa manera no tendría que volver a trabajar nunca más.
Pasado un tiempo me tomó más confianza, y entonces me contó de su origen. Fue tal mi sorpresa al enterarme que en realidad era adoptado y venia del mismo lugar que provenía Candy; quise averiguar más sobre él, y me enseño todas sus obras, ese chico realmente era un artista. En medio de sus trabajos estaba este cuadro, yo la reconocí casi al instante, sin embargo le pregunte por curiosidad quien era, y él me respondió que era un ángel de su infancia; ya no me quedo la menor duda, era Candy.
Le pedí que me lo vendiera pero él se negó. El negocio de su padre no estaba dando para tanto y él aunque lo intentaba con total energía, su fuerza comparada con la de su padre, no era nada; su padre era severo al tratar de enseñarle mejor, era obvio que ese muchacho no era soldado ni era herrero. Era un artista. Yo quise ayudarlo y les ofrecí mi apoyo a sus padres, pero estaban muy reacios a aceptar, ellos creían que tras de mis intenciones anhelaba algo más. Honestamente, mi intención de ayudarlos era sincera y no esperaba nada a cambio- relataba Neal.
-eh? Un joven herrero sin una pierna que prefería pintar, que mal, su familia era de herreros, ellos querrían que su hijo no se alejara del legado familiar.
- Exactamente, sus padres querían que él continuara con el negocio de su familia, pero Slim aunque les estaba inmensamente agradecido, él no nació para ello. Yo lo entendía, la presión del mundo para moldearte, ese chico se avergonzaba de ser artista, pero le dije que debería estar orgulloso de ser quien es, y no de quien debería ser.
Así que escribí una carta de recomendación, para que le hicieran una entrevista en una academia de arte, solo era una sugerencia de parte de la familia Leagan, si lo aceptaban o no, dependía de él, pagué su viaje e incluso se le otorgó un trabajo temporal para que patrocinara su carrera. Si era muy bueno, le darían una beca, sin embargo no significaba que obtendría todo gratis.
La academia quedaba en Europa, y aunque el chico en verdad tenia talento, muchos pintores famosos también estaban estudiando allá, no lo tendría nada fácil porque la competencia era muy dura, jejeje no sé cómo educaran a los niños de la casa Pony, pero la determinación de ese chico ante mi propuesta, era comparable a la de Candy.
Le otorgué a él y a su familia una cuantiosa suma de dinero; lo suficiente para que ese muchacho viviera por lo menos un año holgadamente, estaba muy seguro que no lo desperdiciaría. Sus padres me preguntaron que como debían pagarme y te juro que observé como casi se desorbitan sus ojos cuando les dije que no me debían nada.
Cuando el chico se disponía a partir, se le recomendó mucho ser cuidadoso con sus pertenencias, su padre creyó que lo mejor era enviarle dinero mensualmente, por si acaso, yo pienso que fue una decisión prudente y el chico agradecido conmigo, me regaló el cuadro como pago por mi buena voluntad.
Te confieso que nunca sentí algo tan satisfactorio como ayudar a alguien desinteresadamente, se siente bien cuando las personas te manifiestan su gratitud honesta, observándote con sincera devoción. Yo pienso que hice lo correcto y espero que le esté yendo muy bien, la última vez que supe de ellos, su padre me dijo que ha trabajado muy duro y está aprendiendo bastante-, recordaba Neal con una expresión pacífica y sonriente en su rostro.
Neal tenía un vodka escondido en su habitación, sirvió una copa a su amigo y a sí mismo. Kenneth miro el cuadro nuevamente, y comentó, - no entiendo para que querías este cuadro, para atormentarte?, de ser así, me imagino que el resultado hubiera sido más efectivo si obtenías una fotografía de ella en la actualidad-
Neal se carcajeo de pronto, y le respondió, - sé muy bien que es algo ridículo, porque siempre que lo pienso, me rio de mí mismo al ser tan contradictorio. Hace muchos años, Candy me humilló, así que me juré no volver a verla, pero tampoco podía olvidarla. Quería odiarla, despreciarla; y sin embargo al mirar este cuadro, mi estúpida mente tejía fantasías, en las que esta niña aquí pintada, pudiera ser mi hija, y me querría tanto como yo la querría a ella. No quería atormentarme en absoluto, era al contrario, este cuadro me sumergía en un mundo de ensueño; entonces me di cuenta que estaba tratando de engañar a mi corazón para no gritarle al mundo que aún la quería.
- (=_=) eso y atormentarse es lo mismo, nunca me imaginé que quisieras formar familia-, decía Kenneth.
- ¿tanto te asombra que alguien como yo deseara tal cosa? , no te culpo, yo mismo me sorprendo de haber querido desposarme tan joven, sin embargo, esa insípida huérfana me había hechizado, y ahora todas mis fantasías y anhelos serán realizadas por ese actor de quinta. Tonta…. Ella se lo pierde, a tu salud Candy, brindo por que pueda olvidarte pronto-, dijo Neal.
- Salud-, lo acompañó Kenneth.
Ambos chicos salieron al jardín, y se encontraron con los empleados de los Adley, que saludaron a los muchachos en aquel momento, -Buenas tardes señores-, les saludo una doncella,
- buenas tardes -, saludaron los chicos, - ¿está mi tía abuela aquí?-, preguntó Neal,
- así es, el señor William y la señora Elroy están aquí, y tienen visitas, al parecer todos están conmocionados por el matrimonio de la señorita Candy-, contesto la mucama,
- Candy está aquí? Aj lo que me faltaba, hoy no es un buen día - dijo Neal,
- así es, creo que en estos momentos esta con su prometido, pero he oído que no pasaran aquí la noche, no tardaran en marcharse- respondió la señora impasible.
- si Candy está aquí, ¿Annie y Patty también están?-, preguntó Kenneth
-sí señor, las señoritas están por los jardines del ala norte-, respondía la señora Raquel.
-está bien, puede marcharse Raquel –, -buenas tardes señores, con permiso - . Se despidieron los muchachos de la amable señora.
-Neal, creo que es un buen momento para que me enseñes tu casa, vamos a comenzar por los jardines del ala norte-, decía Kenneth sonriente
- bah no te des tantas confianzas, iremos pero no porque tú me lo pidas, solo quiero tomar aire y recordar este lugar tan querido para mí. Aunque te lo advierto, si vemos a Candy nos iremos inmediatamente, lo que menos quiero en estos momentos es verla en brazos de ese inútil actor-, bufó Neal.
- lo entiendo y estoy de acuerdo-, respondió Kenneth.
Una vez que rondaban los jardines, Neal se quedó mirando en dirección del establo, más memorias habían llegado a él, hasta que volvió a la realidad, percatándose que su amigo había desaparecido.
Patty, Archie y Annie charlaban animadamente, Annie sugirió un vestido para Patty y Archie la secundo, -Annie tiene muy buen gusto Patty, permítele asistirte, yo también se mas o menos de costura es más, tengo algo que quizás te podría gustar, ya regreso- dijo Archie.
Patty y Annie se quedaron solas y Kenneth apareció, - buenas tardes señoritas- saludo cortésmente, - señor Janssen que grata sorpresa- saludo Annie, -por favor Annette llámame Ken, no hace falta ser tan formales-, le dijo Kenneth sonriente, - está bien, entonces tu solo llámame Annie-, respondió la joven rubia,
-hola Patty-, saludo Kenneth, -hola- respondió Patty sin ninguna emoción, - ah! Discúlpenme, no los presente adecuadamente- dijo Annie alarmada, - no te preocupes, ya nos conocemos-, la tranquilizó Kenneth, - que bueno, me alegro, en ese caso, me perdonaran si los dejo un momento solos, voy por algo de té, no me tardo Patty- , dijo Annie afanada por atender a Kenneth como si ella fuera la anfitriona de aquel lugar y saliendo de escena.
-entonces, ¿a qué debemos el honor de esta visita Kenneth?-, preguntó Patty, tratando de no tornar el ambiente pesado
- Kenneth? ¿Estas enojada conmigo?, ¿Hice algo malo? -, preguntaba un muchacho confuso que se sentaba al lado de ella
- por supuesto que no, solo me sorprendí de verte aquí-, respondió Patty apáticamente
- Neal me invitó, quería descansar un poco y este lugar se le hizo idóneo, es una linda propiedad para pasar el verano, ¿no te parece? -, decía Kenneth
Y Patty le respondió, - es verdad, es un lugar esplendido, creo que esta es una casa de verano, ellos solo vienen a pasar vacaciones aquí. Qué casualidad que vinieras también con Neal, ustedes son muy amigos ¿no?-,
-sí, puede ser un buen aliado cuando se lo propone, somos amigos desde hacía unos pocos años -, respondió Kenneth sin mucho interés
-¿de verdad?, yo creí que eran como familia, ahora que sales con su hermana, pensé que estabas haciendo puntos con la familia Leagan, casi pensé que estabas analizando tu futura propiedad jajaja -, comentó Patty sarcástica.
Kenneth solo levantó una ceja, - ¿y a ti quien te dijo que estaba saliendo con ella?- , preguntó
Patty toco su mejilla con su dedo índice en un gesto pensativo y le dijo, - amm déjame ver, ah sí, lo dice ella misma a los 4 vientos, fuiste muy poco considerado, creí que nos teníamos confianza, ¿porque no me dijiste en tus cartas que estabas de cacería eh? Jajaja-
- ¿y porque habría de contarte algo así?, en efecto eres alguien muy especial, pero mi vida privada no te concierne en lo más mínimo mi querida Patricia, a ti que más te da? -, mencionó Kenneth con una sonrisa retorcida
Patty se puso de pie de pronto y le dijo sonriente (y hasta con un tic en el ojo), - en eso tienes toda la razón, como no nos veíamos hace tanto, había olvidado el gran corazón que posees para albergar a tanta gente, pero como siempre eres un exagerado querido Kenny, se me había pasado por completo, en todo caso me entere por casualidad, y ahora que estas aquí, solo me queda felicitarte de todo corazón-.
Kenneth se puso de pie al mismo tiempo que ella y se notaba irritado, -No hace falta que lo hagas, estas equivocada de todas maneras. Si te importa tanto, no tengo inconveniente en decírtelo, Eliza y yo solo compartimos una amistad, nada más-.
-JAJAJA, error, no me importa en absoluto, tú puedes hacer lo que quieras QUERIDO KENNY, no me debes ninguna explicación, solo que detesto que me mientas tan descaradamente, y te muestres ante mi como una persona que no existe-, respondió Patty cortante
Kenneth se había enojado de verdad esta vez y le contestó, -¿así que eso piensas? Que te estaba engañando, ¿para qué? ¿Para que seas mi más preciada AMIGA?, en eso no mentía, lo eres definitivamente porque no me diste más opciones-
Patty con una fría mirada le habló, - ¿más opciones?, ¿para qué?, ya tengo suficiente con lo que me ofreces-, pero luego ella se calmó y simulando una amable sonrisa le dijo, - uff, Kenny, conozco lo suficiente a Eliza para imaginar que en estos momentos te debe estar buscando, no quiero arruinarte el día ve y diviértete, de verdad, olvidemos este encuentro y empecemos de nuevo en otra ocasión, ¿te parece? Bye-.
Pero en cuanto ella se dio vuelta, Kenneth la tomó del brazo y la haló en donde hubiera mucho follaje para que no los molestaran, él corría muy rápido y Patty le rogaba que se detuviera porque pronto se iba a caer, y cuando le pareció que estaban en un sitio más escondido, Kenneth decidió detenerse y Patty se dejó caer al suelo extenuada y agitada por la carrera que habían dado.
- Muy bien querida Patty, ya que estás tan interesada en los pormenores de mi vida privada, no tengo reparos en contarte que efectivamente he salido con otras chicas, ya me conoces. Resulta que el amor de mi vida está saliendo con un fantasma, y lamentarse por eso se me hace ridículo, ¿así que has escuchado ese gran refrán que dice que un clavo saca a otro clavo?, me parece muy sabio, y aun soy joven, porque no ponerlo en práctica- decía Kenneth con una sonrisa socarrona.
Patty que aún está sentada en el suelo, se levantó lentamente y miró a Kenneth enojada, -JA, así que un refrán muy sabio ¿no?, en cambio a mi esa afirmación se me asemeja a una necedad, una frase sin sentido. En la mayoría de los casos el primer clavo se hunde más, y el segundo clavo termina por perder la cabeza, restándole valor al carpintero, ¿comprendes?, así que… ¿cuantos clavos necesitas Kenneth?-
Kenneth solo bajo la mirada y no respondió, pasaron unos segundos de silencio que parecieron una eternidad. Inesperadamente, el joven de ojos grises tomó a Patty por los hombros y se inclinó hacia ella, besándola sin previo aviso.
Patty tardó un poco en reaccionar, sin embargo una sonora bofetada provocó la huida de una jauría de pájaros que se encontraban en aquel lugar, Patty lo miraba estupefacta; y Kenneth muy serio con los ojos cristalinos solo respondió en voz baja, - solo a ti…. -
-IDIOTA!-, le grito Patty y salió corriendo de vuelta a la mansión, Kenneth no la siguió, solo escondió su mirada bajo su fleco y camino en dirección a la casa de los Leagan, mientras pensaba sonriente, "Me parece señorita Eliza, que su amistad es algo toxica para mí, que lastima".
Faltaba muy poco para el día viernes.
