Quince años más tarde

Harry se despertó en la habitación que compartía con Ron en Grimmuald Place, había llegado la noche anterior con un miembro de la Orden.

Miró hacia la cama de Ron y notó que ya se había ido, debía ser muy tarde si Ron ya se había levantado. No es que él estuviera sorprendido de lo mucho que durmió, después de todo, su mente estaba en el juicio que se enfrentaría en unas pocas semanas y le había costado dormir los días anteriores. El juicio determinaría su vuelta a Hogwarts.

Harry no estaba seguro de si se le encontraría culpable, pero no iba a volver a los Dursley, de eso si estaba seguro. Se escaparía si tuviera que hacerlo, apenas pudo soportar estar cerca de ellos durante unas semanas en el verano, menos lo haría estando solo todo un año.

En realidad no quería pensar en ello, pero se dio cuenta de que le era imposible pensar en algo más.

La puerta se abrió sacándolo de sus pensamientos y Ron y Hermione entraron, complementamente vestidos.

- Hey, amigo - dijo Ron - Lo sentimos, pero mamá dice que es hora de que te levantes y bajes a desayunar.

- No, está bien, ya me iba a levantar. ¿Qué hora es de todos modos? - Preguntó Harry mientras se sentaba en su cama.

- Diez y media - respondió Hermione.

- Sí, pudiste dormir hasta más tarde que el resto de nosotros ¡Mamá nos levantó demasiado temprano! - se quejó Ron.

- Sinceramente Ron, nueve y media no es tan temprano - dijo Hermione.

Harry sonrió ante las disputas de sus amigos, siempre podía contar con ellos para hacerlo sentir mejor sin siquiera intentarlo

- Muy bien chicos ¿Qué les parece si salen, así me puedo cambiar?

- Por supuesto, Harry... ¿Hey te hiciste visos este verano? - Preguntó Hermione cuando se dio cuenta de que las puntas del cabello de Harry tenían un tono rojizo. No lo había notado la noche anterior, pero en ese momento no había estado tan cerca.

- No, ¿por qué? - dijo Harry.

- ¿Qué son los visos? - Ron preguntó confundido.

- Es cuando te tiñes partes del cabello de un color diferente... los extremos de su pelo son rojo - respondió Hermione.

- ¡SI! Puedo verlos.. ¿Estaba allí ayer? - Ron preguntó acercándose un poco más

- No era consciente de que estaba allí hoy -aseguró Harry antes de correr al baño, seguido de cerca por sus amigos. Una vez que llegó allí, se miró en el espejo del lavabo. Efectivamente, las puntas de su cabello lucían algunos mechones rojos - Maldita sea

- ¿Cómo pudo pasar esto si no lo hiciste a propósito? - Preguntó Hermione. No era raro que el cabello de un mago cambiara siendo un niño, pero nunca había oído hablar de que esto ocurriera durante la adolescencia o la edad adulta. Era muy extraño.

Harry se estaba preguntando lo mismo. No podía entender por qué su pelo estaba de repente empezando a cambiar de color. No es que le importara su aspecto, no le importaría tener el pelo rojo, pero sí le preocupaba un poco porque estaba seguro de nada como esto no debería estar pasando.

- Tal vez tu lo hiciste... tal vez es un metamorfomago como Tonks - sugirió Ron.

- Puede ser posible... Harry, antes de que comenzaras a cambiar, ¿estabas pensando en hacerlo o algo así? - Preguntó Hermione.

- No, la idea nunca cruzó por mi mente - dijo Harry.

- ¿Qué pasa con ganas de ser diferente? - cuestionó.

- No... al menos no aparte de querer que mi cicatriz desapareciera -aseguró Harry.

- Bueno, entonces probablemente no es eso, un metamorfomago debe desear hacerlo cuadno se transfroman - dijo Hermione.

- Hey ¡Apuesto a que sé lo que es! Harry, ¿Notaste a Fred o George cerca de tu comida o bebida en cualquier punto de la noche anterior? - Preguntó Ron seguro de que los gemelos le habían jugado una broma a Harry.

- No, pero eso no quiere decir que no pusieran algo cuando yo no estaba mirando. Tienes razón, Ron, debe ser eso - sonrió Harry. No sabía por qué no había pensado en los gemelos antes, esto tenía su nombre escrito por todas partes.

- ¿De verdad crees que los gemelos harían esto? - Preguntó Hermione y Ron la miró con incredulidad.

- Caray Hermione, ¿Conoces a mis hermanos? No hay nada que no harían por una buena risa.

- Sí, tienes razón. Bueno, deberíamos dejar que Harry se vistiera. Nos vemos abajo, Harry - Hermione le dijo.

Harry asintió con la cabeza y los vio marcharse. Luego fue a buscar su ropa para poder vestirse.

Harry bajó por las escalera diez minutos más tarde. Iba vestido con unos vaqueros y una polera azul de cuello en V. Entró en la cocina, donde se encontró con Sirius, Remus, la señora Weasley, los gemelos, Ron y Hermione.

Molly inmediatamente se acercó al muchacho que, desde hace mucho, consideraba un hijo

- ¡Harry! querido, me alegro de verte levantado... ¿Tuviste una buena noche? Pensamos que te gustaría un tiempo adicional por si no habías dormido mucho

- Gracias, Sra. Weasley, pero estoy durmiendo bien - mintió Harry para no preocuparla, la sra. Weasley tenía su propia familia para preocuparse, a pesar de lo mucho que lo deseara, él no era parte de ella.

- Bueno, eso está muy bien. Ven a sentarte para que comas tu desayuno - dijo Molly antes de llevarlo a la mesa de la cocina, donde una placa ya lo estaba esperando.

- Gracias señora Weasley - sonrió Harry antes de sentarse y empezar a comer.

- Harry, ¿qué pasó con tu pelo? - Molly preguntó cuadno vio las rayas rojas

- Suponemos que es una broma - dijo Harry mientras miraba a los gemelos con diversión.

Fred y George miraron a Harry y luego a los demás con indignación falsa.

- Creo que nos está culpando, Gred

- Estoy de acuerdo, Forge. Esto es insultante - dijo Fred.

- Estamos mas que dolidos, Harry - dijo George mientras se apretaba el corazón.

Harry puso los ojos en blanco por las payasadas de los gemelos.

- Sí, porque ustedes nunca le hicieron una broma a nadie antes

Molly frunció el ceño a sus hijos gemelos.

- ¡Fred y George Weasley! Es mejor que ustedes dos no le hayan hecho nada al cabello de Harry

- Nosotros no lo hicimos - dijeron ambos al unísono y, por una vez, en realidad estaban diciendo la verdad.

- Sí, claro -dijo Ron sarcásticamente

- Nuestro propio hermano, Gred

- Bueno, tienes que admitir que suena como algo que haríamos, Forge - dijo Fred.

- Pero esta vez ...

- Somoms...

- Totalmente ...

- Inocente - finalizaron ambos

Harry rodó los ojos de nuevo.

- Inocente no es exactamente la palabra que yo usaría para describirlos - dijo

- ¡Arréglenlo ahora! - Molly ordenó a los gemelos.

- No, está bien señora Weasley. Me gusta bastante, creo que me va el rojo... dejaré que sigan con la broma - dijo Harry antes de tomar un sorbo de su jugo de calabaza.

- Bueno, si estás seguro Harry - dijo Molly.

- Pero en realidad no lo hicimos - aseguraron los gemelos a la vez pero, nadie parecía creer en ellos.

Mientras tanto, a espaldas de todos los demás, Sirius estaba mirando hacia abajo en la mesa con un gesto culpable y herido en el rostro. Él sabía lo que estaba sucediendo y no tenía nada que ver con los gemelos.

Este era el pasado que volvía para morderle el culo