Harry se paró frente al espejo para examinar su nueva apariencia.
Había asumido que los cambios se desvanecerían después de un par de días, pero no fue así. De hecho, los cambios fueron aumentando durante la última semana.
Su cabello negro azabache estaba ahora, en su mayoría, de color rojo. Ya no era rebelde y se había acortado considerablemente. Sus ojos eran ahora de color azul-verdoso, en lugar del habitual verde esmeralda e incluso había crecido un par de centímetros, alcanzando a Ron en altura.
Hasta su visión había cambiado, ya no necesitaba gafas. De hecho, había notado, días antes, que las gafas en vez de ayudar, ahora solo le dificultaban la vista.
A Harry no le importaba su nueva apariencia, en realidad, le gustaba el aspecto que tenía. El problema era que no había una explicación, ya no creía que fuese culpa de los gemelos. Ni siquiera creía que pudieran hacer algo así.
La voz de Ron lo sacó de sus pensamientos
- ¿Estás bien, amigo? - preguntó y Harry se volvió hacia él
- Sí, solo estoy pensando.
- ¿Tu nueva apariencia de nuevo?
- No creo que Fred y George hicieran esto, Ron - Harry le dijo a su mejor amigo.
- Sí, yo tampoco. Ellos no dejarían que la broma durara tanto, además, yo ni siquiera sé si serían capaces de hacer algo tan complicado -dijo Ron. Sus padres tampoco creían que los gemelos fueran capaces de eso. Había oído que hablaban con Dumbledore sobre los cambios la última vez que él estuvo allí, sonaban preocupados.
- Entonces, ¿Qué podría causarlo? La gente no comienza a cambiar su apariencia durante la noche - dijo Harry con preocupación.
Ron dudó. Él tenía una teoría, incluso lo había comentado con Hermione, pero ninguno estaba seguro de compartirlo con Harry, ya que a este no le gustaría lo que tenían para decir. Pero Harry estaba haciendo preguntas ahora, y seguro que no pararía hasta conseguir respuestas.
- ¿Qué? Si sabes algo, dímelo - dijo Harry cuando notó la mirada en el rostro de su amigo.
- Bueno, no sé exactamente, pero tengo una teoría - dijo Ron decidido a decirle. Para bien o para mal, su amigo tenía que saber la verdad, fuera la que fuera.
- Vamos, no me dejes en suspenso - lo apresuró Harry.
- Nunca he oído hablar de hechizo que altere poco a poco el aspecto de una persona, todos los hechizos de glamour de los que he oído trabajan al instante, pero cuando uno desaparece, por lo general, toma alrededor de una semana o dos - aseguró Ron.
- Espera... ¿quieres decir que crees que es así como en realidad me veo? ¡Eso no tiene ningún sentido! Me veía exactamente como mis padres antes y ahora no veo nada de ellos en mí - dijo Harry. Sí, tenía el pelo rojo, pero no era el rojo que su madre tenía, en realidad, parecía más el rojo Weasley - ¿Y por qué iba alguien a querer ponerme un glamour a mí en primer lugar?
En ese momento, Hermione se acercó.
- Hey ¿Qué está pasando? - saludó
- Estaba a punto de decirle - dijo Ron.
-¿Decirme qué? ¿Hay más? - Preguntó Harry.
- La principal razón para que alguien altere la apariencia de un niño es para enmascarar la paternidad - suspiró Ron
- Espera, ¿estás diciendo que no creen que James Potter es mi padre? Eso es ridículo, me parezco a él - dijo Harry, olvidando por un momento que, en realidad, ya no lo hacia.
- Ya no, Harry. Tú no te pareces en nada a él ahora - le recordó Hermione.
- Esta bi-bi ... bien - dijo Harry antes de salir del cuarto de baño y volver a la habitación.
Se acercó a la cama y se sentó.
Eso no puede ser verdad, ¿no? No. Todo lo que escuchó, de todos, los últimos cinco años fue sobre lo mucho que sus padres se amaban y lo mucho que se parecía a su padre, él era el hijo de James Potter. Tenía que serlo.
- ¿Estás bien, Harry? - Hermione le preguntó mientras ella y Ron lo siguieron a la habitación.
- No es cierto ¡No puede ser! Todo el mundo dice que soy igual que James Potter - dijo Harry.
- La gente ve lo que quiere ver, Harry. A decir verdad, por las cosas que hemos oído de James Potter, creo que no te pareces mucho a él - aseguró Hermione.
James Potter era al parecer un famoso bromista, Harry no era así en absoluto. Disfrutaba bromas y todo, pero no salía de su corazón el hacerlas. También se dice de James Potter que era un aventurero, y a pesar de que los tres tenían aventuras (muchas), nunca fueron en busca de ellas. Harry, de hecho, quería vivir su vida sin ellas.
- ¿Estás diciendo que crees esto? ¿Crees que mi madre mintió sobre quién era mi padre? - Preguntó Harry.
- Estoy diciendo que debes considerar la posibilidad, debes considerar todas las posibilidades - respondió Hermione.
Harry suspiró.
No quería considerar la posibilidad.
Durante toda su vida, había sido el hijo de James y Lily Potter, incluso con los Dursley.
Era la única cosa verdaderamente constante en su vida. Y, a pesar de que ambos estaban muertos, no quería renunciar a eso. Pero él tenía que saber qué estaba ocurriendo. Él no podría descansar hasta saber la verdad.
- ¿Cómo puedo saber? - le preguntó a sus amigos
- Bueno, hay una poción de paternidad, pero tienes que tener la sangre de tu padre para averiguarlo. También hay una prueba de linaje que se hace en Gringotts - dijo Ron.
- No creo que pueda ir en el corto plazo - dijo Harry. Sería por lo menos después de su juicio, si es que lo declaraban inocente claro.
- Sugiero que hables con Sirius primero, Harry. He visto la forma en que te mira a veces cuando piensa no hay nadie alrededor, creo que él sabe por qué estás cambiando -sugirió Hermione.
- Hermione, Sirius era el que más me decía lo mucho que me parecía a mi pad... a James ¿Por que lo diría si pensaba que yo no era su hijo? - Preguntó Harry.
- No lo sé, pero creo que él sabe algo - dijo Hermione.
Harry la miró. Había aprendido a confiar en el juicio de Hermione con los años, era raro que alguna vez no tuviera razón. Si pensaba que Sirius sabía algo, probablemente significaba que lo sabía
- Está bien, voy a ir a hablar con él.
- ¿Quieres que vayamos contigo, amigo? - Preguntó Ron. Esto era, posiblemente, la cosa más grande que le pudiera suceder a su amigo, que era mucho decir, y él quería estar allí para ayudarlo.
- No...tengo que hacer esto por mi cuenta. Nos vemos luego chicos - se despidió Harry antes de levantarse y salir de la habitación.
