Arthur estaba más que preocupado. La expresión en los rostros de sus hijos era seria, incluso en Fred y George, que raramente estaban serios.
La cara de Bill era una mezcla entre felicidad y enojo. Harry, por su parte, ni siquiera lo miraba, su cara estaba mirando al piso y se vía nervioso. Definitivamente, algo estaba mal.
- Bill ¿qué es? ¿qué es lo que necesitas decirme?
- Yo... yo no estoy seguro sobre cómo decirte esto - suspiró Bill - va a ser más que shockeante para ti.
- Sea lo que sea, hijo, sólo dilo - Arthur instó a su primogénito. Se preocupaba más cada segundo que pasaba y a medida que Bill hablaba, podía ver a Harry tensándose cada vez más. Tenía la sensación de que esto tenía que ver con él.
- Esta tarde, los gemelos y Harry fueron a Gringotts para que Harry pudiera hacerse una prueba de linaje - comenzó Bill.
- Una prueba de linaje - repitió Arthur. Por supuesto que Harry querría hacerse la prueba, con su cambio de aspecto, varios miembros de la orden pensaron que lo mejor sería que lo hiciera, ya que su paternidad estaba en duda. Sin embargo, decidieron esperar una semana más para ver si algo cambiaba, incluso antes de mencionarle a Harry que quizás James Potter podría no ser su padre.
- Si, los duendes vinieron a mi oficina poco después de que la prueba se llevase a cabo y me dijeron que me necesitaban. Cuando vi los resultados me sorprendí y apenas tuve tiempo para digerirlo antes de que llegaran los aurores.
- ¿Aurores? - preguntó Arthur sorprendido. Los aurores no se involucraban en asuntos de paternidad, no a menos que fuera un problema de secuestro, que probablemente no era el caso de Harry.
- Si Arthur - intercedió la señora Bones - Parece que Harry fue secuestrado desde el nacimiento por James Potter.
- ¡¿Secuestrado?! - semigritó Arthur en estado de shock y terror. Quitarle un niño a sus padres era inimaginable en su mundo. Sucedió en el pasado, pero con muy poca frecuencia. El precio a pagar era muy alto, por lo que la mayoría no estaba dispuesto a correr el riesgo. Era un destino peor que la muerte para la mayoría, sobretodo para los sangre pura, ya que significaba el fin de su fortuna y reputación. El Ministerio le daba énfasis al asunto y era una ley con la que Arthur estaba totalmente de acuerdo. Había ayudado a traer ocho niños al mundo y había perdido uno de ellos, él conocía el dolor que supone perder un hijo y sabía que no había recuperación del mismo. Cualquiera que causara intencionalmente ese tipo de tortura merecía todo lo que le pasara después.
- ¿Puedo pedirle la copia de la prueba de linaje, señora Bones? No creo que vaya a convencerse hasta que la vea con sus propios ojos - pidió Bill.
- Por supuesto - dijo la señora Bones antes de recoger el pergamino con los resultados y entregárselos a Bill.
Bill a tomó y se la entregó a su padre - Si, papá. Harry fue secuestrado... de nosotros - dijo antes de entregarlo los resultados a su padre.
Arthur tuvo más o menos la misma reacción que los demás al ver el nombre de su hijo muerto en el pergamino. Se quedó sin aliento y en estado de shock antes de recibir la prueba de linaje. La contempló durante unos minutos, como temiendo que los resultados fueran a cambiar o desaparecer.
Después de varios segundos, Arthur miró a Harry... a su hijo. Ni siquiera podía describir la alegría que sintió al mirarlo. Siempre consideró a Harry como uno de sus hijos, el niño había sido parte de su vida y la de su familia desde hace años y siempre había sentido una conexión con él. Sabía que Molly también la sentía. Pero averiguar que, sin lugar a dudas, era realmente su niño, su Prewett... no podía describirlo.
Mientras tanto, Harry mantenía la cabeza gacha. Podía sentir a su padre mirándolo y no sabía qué decir, tenía miedo hasta de mirarlo. Tenía tanto miedo al rechazo, su familia, o quién él pensaba que era su familia, lo había rechazado toda la vida, pero no sería capaz de soportarlo viniendo de su propio padre.
- ¿Harry? Hijo, por favor, mírame - Arthur se acercó lentamente y dijo arrodillándose frente a él.
Harry respiró profundamente varias veces antes de subir la mirada a regañadientes, encontrándose con los ojos de su padre. Lo que vio no era rechazo, era felicidad y sorpresa.
Arthur se quedó mirando a su hijo durante un minuto, lo miró como nunca antes. No podía negar que era un Weasley, tenía todos sus rasgos físicos. La verdad, debería haberlo notado estos últimos días, pero supuso que no lo había hecho porque no le parecía posible. Pero si era posible, este era su hijo.
Arthur no aguantó más, agarró a su hijo y le dio un abrazó enorme.
La acción tomó a Harry por sorpresa, él no se lo esperaba y no estaba seguro de cómo responder. Todo era tan sorprendentemente abrumador que aún no sabía cómo actuar.
- Lo siento - dijo Arthur alejándose después de un momento, pensando que Harry podría no querer que lo abrazara, después de todo el chico acababa de descubrir que eran padre e hijo. Sí, se conocían desde hace años, pero esta era la primera vez que lo veía como su padre. Probablemente el contacto físico era mucho para él.
- Yo... está bien - aseguró Harry dócilmente. No estaba seguro de qué más decir ¿que se suponía que dijera en una situación como esta? Era tan extraño, había deseado toda su vida que sus padres estuvieran vivos, pero ahora que lo tenía en frente, no sabía cómo reaccionar.
- Lo siento mucho, hijo. Nunca debí haber creído que estabas muerto, tendría que haberte buscado - se disculpó Arthur con lágrimas en los ojos.
- Papá, no es tu culpa - aseguró Bill - No tenías cómo saber que te habían engañado, los únicos culpables son James Potter y Sirius Black.
- ¿Sirius? - preguntó Arthur levantándosela y frunciendo el ceño hacia su hijo mayor - ¿Qué tiene que ver con esto?
- Él sabía, papá - dijo George.
- ¡Ese bastardo supo todo el tiempo que Harry no era un Potter y no hizo nada! - escupió Fred.
- Él sabía - repitió Arthur con un gruñido. Habían ayudado a Sirius Black a ocultarse, lo protegieron mientras el bastardo estaba ocultando a su hijo ¡Dejó que él y su familia pensaran que Prewett estaba muerto! Sentía que podría asesinar al hombre.
- ¿Arthur? - llamó la señora Bones y el mayor se volvió hacia ella - Entiendo que ahora estés molesto. Ten la seguridad de que Sirius Black pagará por lo que hizo, pero primero necesito que me digas a quien debo pedirle su dirección.
Arthur vaciló y miró a Harry. Oh, claro que el no tenía problemas con que Sirius pagara por lo que hizo, quería que pagara muy caro, pero Harry se preocupaba por el hombre, había pasado dos años idolatrándolo. Podría hacerle daño a su hijo si dentaba a Sirius, pero por otro lado, probablemente lo encontraran de todos modos. Desde luego, él ya no lo protegería y dudaba que alguien más de la Orden lo hiciera cuando se enteraran.
- Harry, no tengo opción, Sirius debe pagar por lo que ha hecho ¿lo entiendes? - preguntó a su recién descubierto hijo.
Harry asintió, tenía muchos sentimientos encontrados en lo referido a Sirius, pero lo que si tenía claro era que debía responder por sus acciones.
- Habla con Dumbledore - le dijo Arthur a la señora Bones - Él te puede decir dónde está y cómo sería la mejor forma de proceder.
- Muy bien - accedió la señora Bones - Gracias.
- ¿Puedo llevarme a mi hijo a casa? - preguntó Arthur. Con solo mirar a Harry podía ver que estaba agotado emocionalmente, necesitaba ir a casa y descansar. Además, honestamente, Arthur estaba ansioso por poder llevar a su hijo finalmente a casa.
- Por supuesto - respondió la señora Bones - Harry, te pediré los recuerdo del Black otro día, puedes ir a casa con tu familia.
Harry se levantó y se dejó guiar por su padre, Bill y los gemelos los siguieron.
- Ustedes dos lleven a Harry a la Madriguera - dijo Arthur una vez fuera, dirigiéndose a los gemelos - Bill y yo iremos a buscar a los otros y a nuestras cosas.
Se negaba a llevar a Harry de vuelta a la sede, no dejaría que su hijo pasara un minuto más con Sirius Black.
A Fred y George no les hizo gracia no poder ir con su padre, ellos querían vengarse por lo que le habían quitado a su familia, sin embargo, entendían que debían llevar a Harry a casa, debían ponerlo a él en primer lugar.
- Claro papá, te veremos después - dijo Fred antes de que él, George y Harry comenzaran a alejarse.
- Entonces ¿por qué necesitas que vaya contigo, papá? - preguntó Bill. Sabía que su padre era más que capaz de ir a buscar al resto de su familia y sus cosas si ayuda.
- Para ayudar a que se prevenga un asesinato - respondió Arthur. Sabía que aunque él pusiese contener su ira, lo que era poco probable, Molly tendría suficiente por ambos.
- No sé si sea de mucha ayuda con eso, pero está bien, vamos - dijo Bill antes de que ambos desaparecieran.
