Capítulo 4: Confrontación

Rose

Cuando entre al dormitorio de Tatiana quede maravillada ante tanto lujo, había estado antes en una habitación bastante lujosa en Rusia, mientras estaba secuestrada por Dimitri el Strigoi, pero no era nada comparado con esto. El lugar era enorme con paredes doradas y molduras blancas, muebles y decoraciones de color púrpura, una enorme cama tamaño king cubierta con ropa de cama de seda, que se veía tan suave, al igual que la alfombra blanca y mullida que cubría artísticamente el brillante piso de mármol. Probablemente en otras circunstancias me hubiera hundido en esa enorme y suave cama por horas. Pero ahora no era el momento.

Me escondí tras el cortinaje púrpura que cubría el ventanal tintado frente a la gran cama y esperé, me desagradaba la espera pero era necesaria para detener a Tasha. Unos quince minutos más tarde la reina salió de su baño envuelta en una costosa bata de seda, caminó pasando frente a la cama pausadamente, su rostro reflejaba cansancio y algo de alivio, probablemente por tener al fin un momento de paz al final de un ajetreado día. Se sentó frente a su tocador y comenzó a cepillar su cabello mientras tarareaba alguna canción que no logre reconocer, de pronto la puerta principal de su habitación se abrió y Tasha hizo su gran entrada. Tatiana continuo cepillándose el cabello sin inmutarse por la inesperada visita.

Tasha dijo impasible ¿Qué haces aquí? no recibo visitas a esta hora de la noche, mucho menos sin anunciar.

—Lo siento Tatiana pero no estaba dispuesta a esperar a que me recibas en una semana o dos, lo que tengo que decir voy a decirlo ahora— respondió Tasha acercándose más a la reina. Ella vestía jeans y un top azul, cubierto por una chaqueta negra de cuero, traía las manos enguantadas probablemente con el fin de no dejar huellas de su crimen.

— ¡Natasha!dijo la reina irritada al darse cuenta que Tasha no pensaba moverse Debes irte ahora, llamare al guardián Moore para que te saque ahora mismo.

Ah no te molestes fue él quien me dejo entrardijo Tasha sonriendo maliciosamente a la vez que Tatiana se levantaba bruscamente de la silla para enfrentarla, su rostro lleno de ira mientras se le acercaba.

¿Qué le hiciste, acaso usaste la coacción con él? sabes que está...no pudo terminar de hablar, la fría risa de Tasha la interrumpió.

oh no, eso no fue necesario, utilicé métodos mucho más divertidos quela coacción, si sabes de lo que hablo.

—Vaya Tasha tu no pierdes el tiempo, pensé que ahora que volvió Belikov tu estarías siguiéndolo como perrito faldero, al igual que hiciste en el centro de skiTasha dejo de reír y su mirada se volvió más fría, no sabía que me sorprendía más, que Tatiana supiera sobre el interés de ella por Dimitri o contemplar en la mirada de Tasha todo el odio y resentimiento que la había llevado a tomar la decisión de matar a la reina.

No estoy aquí para hablar de Moore o de Belikov.

—Es un alivio saberlo, ya he tenido bastante con la Guardiana Hathaway, la princesa Dragomir y tu sobrino abogando por él.

—No estoy aquí por él, estoy aquí por qué estoy cansada de ti, de que estés planeando enviar niños a pelear tus batallas, a morir por ti y por todos los Moroi débiles e indefensos que te siguengrito Tasha, la rabia parecía irradiar por sus poros, Tatiana se estremeció, por primera vez desde que Tasha entró en la habitación , ahora estaba realmente aturdida e intimidada.

—Deberías irte ahora Tasha, antes de que te arrepientasdijo Tatiana desafiante, pero a Tasha no le importó, estaba decidida, se acercó más a la reina, sacando de su bolsillo una estaca de plata. Yo aún estaba cubierta tras la cortina, impaciente por tomar parte en el conflicto, pero no podía, mis órdenes eran claras, no intervenir hasta que Tasha se ensuciara las manos.

— ¿Qué haces Natasha? ¿Me estas amenazando?preguntó Tatiana con voz temblorosa, retrocediendo, a la vez que Tasha dirigía la estaca hacia su pecho.

—Oh no Tatiana, yo no amenazo como lo hace Rose yo actuódijo fríamente abalanzándose sobre la reina. Tatiana retrocedió más, cubriendo su pecho con sus manos, su rostro lleno de horror, al darse cuenta que Tasha no estaba jugando.Con un movimiento rápido y limpio, Tasha logro derribar a la reina y contenerla, inmovilizándola en el suelo.

—Voy a hacerte pagar por todas tus culpas Tatiana Ivashkovgruño Tasha, levantando una vez más la estaca para atacar, pero antes de que pudiera hacer su movimiento el piso comenzó a temblar, Tatiana estaba usando su magia de tierra, haciendo ondear el suelo, bajo nosotras, Tasha perdió su agarre sobre la reina y dejo caer la estaca la cual rodó bajo la cama, con la distracción Tatiana se arrastró fuera del alcance de Tasha, pero no por mucho tiempo, con la estaca recuperada Tasha volvió por su objetivo agarrando a Tatiana del pelo cuando trataba de levantarse, la reina chillo pero no por mucho tiempo, Tasha la empujo contra la cama y mirándola a los ojos habló dulcemente

—Dejaras de luchar, vas a quedarte tranquila y aceptaras tu destino— la reina lucho un poco más pero no pudo contra la compulsión de Tasha, poco a poco se fue calmando bajo su agarre, sus ojos se tornaron vidriosos y su cuerpo se relajó por completo, entonces Tasha tomó la estaca de plata con las dos manos, elevándolas sobre su cabeza y con toda la fuerza que pudo reunir ataco a la reina enterrando la estaca en su corazón.

Sin esperar ni un segundo salí de mi escondite y salté sobre Tasha dándole una patada en el hombro que la hizo perder su agarre de la estaca y golpearse la cabeza contra la cama, Tatiana ni siquiera chillaba, su rostro era inexpresivo, de su pecho emanaba sangre y sus mejillas estaban húmedas debido a las silenciosas lagrimas que rodaban por ellas. La estaca no logro traspasar su pecho lo suficiente, para llegar hasta el corazón pero había infligido bastante daño, cuando me incline para tomar la estaca me di cuenta de que no era cualquier estaca, era mí estaca, aquella que no había encontrado hoy bajo mi almohada, aquella con la que había intentado asesinar a Dimitri.

Dimitri ¿Era por él que Tasha quería inculparme de asesinar a la reina? Sonreí ante la ironía, él ya no estaba conmigo, no me amaba, tal vez nunca lo hizo, tal vez sólo confundió las cosas, tal vez yo fui la única que amo de verdad en nuestra corta y complicada relación. Tasha de pronto se levantó sacándome de mis sombríos pensamientos.

— ¡Maldita sea Rose! gritó con ira Siempre lo hechas todo a perder, primero Dimka y ahora esto.

—Tasha en serio estoy sorprendida, no sólo planeaste todo esto con la idea de inculparme le dije fríamente señalando la estaca También atacaste a una mujer indefensa, nunca creí que fueras tan cobarde.

—Oh mi querida Rose, aún no has visto nada con una fría sonrisa, saco un revolver, me apuntó directo al corazón y sin siquiera pestañear, apretó el gatillo.