Capítulo 5: Pérdida

Dimitri

Seguí a Mikhail en cuanto percibí que algo sucedía con Rose, mis guardianes tenían órdenes específicas de llevarme de vuelta a mi habitación al terminar el servicio religioso, pero me negué a hacerlo y ninguno de ellos quiso lidiar con un ex strigoi recién restaurado. Vi a Mikhail reunirse con Rose fuera del edificio del consejo de guardianes, ella se veía bastante agitada y por alguna razón decidí solo esperar fuera del edificio en lugar de seguirlos, no quería que ella pensara que la estaba acechando, no después de lo sucedido en la iglesia.

Pasaron varios minutos y ninguno de ellos había salido aún del edificio, mi inquietud crecía a cada momento, aún más cuando un grupo de guardianes se me acercó y uno de ellos me saludo diciendo.

— ¿Que tal Belikov, orgulloso de tu ex estudiante? La guardiana Hathaway salvara el día hoy.

— ¿A qué te refieres?— pregunté con curiosidad.

— ¡Oh, no lo sabes! pues no te lo diremos nosotros, es algo así como una misión especial y ella fue elegida para realizarlacontestó otro de los guardianes con seriedad.

—Eso es todo lo que sabemos, la guardiana Hathaway fue seleccionada para algo grande, en seriodijo el último guardián con entusiasmo. Les agradecí tranquilamente, mientras se despedían y continuaban su camino.

No podía dejar de sentirme orgulloso cuando la llamaban por su título, no dudaba que ella fuera seleccionada para cualquier misión, ella era la mejor guardiana de su generación, la mejor de varias generaciones en realidad, pero tampoco dudaba que estuviera poniendo en riesgo su vida con esto, tal y como siempre hacía.

Me dirigí directamente a la oficina del guardián Croft, necesitaba saber que estaba pasando con Rose, no podía soportar la idea de que estuviera arriesgando su vida, no quería por nada del mundo que mi Roza resultara herida. A pesar de mi determinación sobre no volver a estar juntos, todo sobre ella me importaba, todavía la amas, dijo la voz en mi cabeza, no quería escucharla pero sabía que tenía razón. Aun así no tenía ningún derecho a arrastrar a Rose al mundo oscuro y lleno de culpa en el que yo me encontraba ahora.

—Belikov ¿en qué puedo ayudarte? me saludo el guardián Croft al entrar en su oficina.

—Necesito saber a qué misión has enviado a la guardiana Hathawaysolicité con un tono autoritario en mi voz. La respuesta de Hans no fue la esperada, pero no me sorprendió en absoluto.

— ¿En serio Belikov? mira aunque yo sepa con certeza que ya no eres un strigoi y te considere uno de los mejores guardianes que ha existido en nuestro mundo, eso no te da ningún derecho a venir aquí exigiendo informacióndijo mirándome con curiosidad, seguramente preguntándose porque un ex mentor necesitaría saber con tanta urgencia lo que hace su ex estudiante en su trabajo como guardiana.

—Lo sé... pero...es que...yo...me sentía como un niño, incapaz de encontrar las palabras, no sabía que decir, que podía decir de todos modos, estoy preocupado por ella, no quiero que arriesgue su vida, no puedo perderla porque... la amo —Yo quiero ayudar, en especial si está arriesgando su vidafue lo único que conseguí decir ante la mirada intrigada de Hans que aún parecía tratar de saber cuáles eran mis reales motivaciones.

—Está bien Belikov— dijo con un suspiro levantándose de su silla —Iras con mi equipo, pero no harás nada estúpido y no intervendrás a menos que se te ordene.

—De acuerdo— dije tratando de sonar convincente, sabiendo que si la vida de Rose estaba en peligro, tomaría todo mi autocontrol no intervenir.

Seguí a Hans y al resto del equipo por los pasillos posteriores del edificio que llevaban a palacio, mientras caminábamos Hans me ponía al día sobre la situación. No podía creer que Tasha estuviera planeando asesinar a la Reina, pero confiaba en el criterio de Rose, aun cuando muchas veces sus ideas me habían parecido descabelladas en el pasado, siempre había tenido razón. Además habían logrado apresar a un moroi llamado James quien había ayudado a Tasha a pasar a los guardias de palacio usando compulsión. No había duda de que mi vieja amiga pensaba cometer este crimen. Al parecer no la conocía tanto como creía.

Al llegar a la entrada posterior que llevaba a la recamara de la reina, Mikhail nos informó que Rose ya estaba dentro de la habitación, saber esto aumentó mis preocupaciones y al parecer Hans lo noto porque se dio la vuelta y me dijo.

—Belikov recuerda no hacer nada estúpido, considera esto una prueba, de ella dependerá recuperar tu estatus o perderlo para siemprecon esto se alejó de mí y se dirigió hacia el monitor donde la cámara que Rose estaba usando nos permitía ver el interior de la habitación. Estaba por seguirlo cuando Mikhail se me acerco sonriendo.

—Vaya, no esperaba verte por aquí, aunque tal vez no debería sorprenderme— estaba por responderle cuando Hans se nos acercó con auriculares y unos segundos más tarde la Reina sentada frente a su tocador recibía la inesperada visita de Natasha Ozera.

Al principio Tatiana conservó la calma y trato de disuadir a Tasha, para que la dejara en paz, sin embargo pronto se dio cuenta de que ella no saldría por las buenas y exaltada la amenazó con llamar al guardián Moore para sacarla. Tasha no se inmutó, después de todo era él quien la había dejado entrar y no había sido producto de la compulsión como pensaba la Reina. Al parecer el guardián había accedido debido a otros encantos de Natasha.

De pronto me sobresalte al escuchar mi nombre ¿la reina sabía del interés de Natasha por mí? era extraño oírlo, pero no me sorprendió del todo, en nuestro mundo pocas cosas se mantenían en secreto y Tasha había estado bastante segura de que yo no podría rechazar su oferta, como para ocultar su interés mientras estuvimos en el centro de ski.

Tasha dejo claro que no estaba ahí para hablar de Moore o de mí y dejo que toda su ira explotara, un escalofrío me recorrió cuando la vi sacar una estaca de plata de su bolsillo y abalanzarse sobre la reina, sabía sin lugar a dudas que Rose pronto haría su aparición y casi sin darme cuenta comencé a acercarme a la puerta que llevaba a la habitación de Tatiana. Las ordenes eran no intervenir, Rose debía detener a Tasha pero no antes de que ella se ensuciara las manos. Hans no quería que ella saliera libre de esto, sabía que al ser una moroi real la ley la protegía, la pena por amenazar a la reina sería muy insignificante en comparación a la vida en prisión o la pena de muerte que obtendría por intento de asesinato.

Cuando Tasha estaba por enterrar la estaca en el pecho de la Reina todo comenzó a temblar, haciéndola perder su agarre, Tatiana estaba usando su magia para defender su vida, esto hizo enfurecer más a Tasha quien decidió usar compulsión para asegurarse de que la reina no tratara de defenderse, nunca pensé en Tasha cayendo tan bajo, pero bueno como dije antes no la conocía en absoluto. Finalmente logró enterrar la estaca de plata en el pecho de la reina pero no llegó muy lejos, de pronto mi Roza salió de su escondite derribando a Tasha con un certero golpe y entonces mi corazón comenzó a apretarse en mi pecho, de pronto tuve la certeza de que esto no acabaría bien. El equipo médico había sido solicitado ya para atender a la reina Tatiana, pero nadie estaba moviéndose para detener a Tasha o apoyar a Rose.

En un abrir y cerrar de ojos mis peores temores se hicieron realidad, Rose acusaba a Tasha de querer inculparla, Tasha llena de furia la acusaba de arruinarlo todo, de pronto una risa fría, un arma de fuego, mi cuerpo atravesando la puerta, un disparo y un dolor agudo oscureciendo todo a mi alrededor.