Capítulo 12: Una ayuda
Abe
Mi estadía en la corte tomó algunos días más de los que había presupuestado, en primera instancia porque estaba en búsqueda de respuestas sobre el estado depresivo de Rose y bueno porque me distraje además debido a la presencia de una linda pelirroja. Mi primera parada por supuesto fue en mi vivienda de la corte para descansar y fue entonces que nos cruzamos, cuando ella venía de la casa de su Moroi Lord Szelky y se dirigía a una reunión de los guardianes, para discutir sus planes para evitar de alguna manera la implementación de la ley de edad.
—Finalmente un hermoso paisaje— dije inclinándome levemente —Guardiana Hathaway, como siempre un gusto verla.
—Ibrahim— respondió sonriendo mientras besaba el dorso de su mano.
— ¿Tienes un tiempo para un viejo amigo?
—Tal vez— dijo ella coquetamente —Pero no pronto, por desgracia— y entonces se fue sin decir nada más, como siempre hacía, sabía que cuando ella quisiera me buscaría, así era siempre entre nosotros, yo podía tener un pequeño espacio en su vida solo cuando ella deseaba dármelo.
A la mañana siguiente tuve una reunión con la reina para darle a conocer los avances a los que habíamos llegado, en las dos semanas que llevábamos fuera de la corte. Los últimos registros de los alquimistas, mencionaban recientes reportes que ubicaban a Sonya Karp en Lexington Kentucky y allí es dónde Rose y los guardianes se dirigirían una vez que estuvieran listos para partir. Informé a la reina sobre los planes de Rose para encontrar a la Strigoi y la eventual llegada de los guardianes que la ayudarían a conseguirlo y ella parecía estar tranquila con los avances hasta ahora.
—No entiendo completamente su plan pero confío en Rose— dijo levantándose de su asiento y dando por terminada la reunión —Sólo espero que todo pueda resolverse a tiempo.
—Es lo que todos esperamos— comenté y ella me sonrió amargamente.
—No todos Ibrahim, no todos— dijo acompañándome a la salida —Gracias espero tu próximo informe, nos vemos pronto.
Cuando salía de palacio me crucé con Daniella Ivashkov, sabía por Sydney que Rose y Adrián ya no estaban juntos así que tome la oportunidad para averiguar un poco más sobre el asunto.
—Buenos días, Señora Ivashkov— la salude con una sonrisa.
—Es Daniella ¿recuerdas?— dijo ella con exasperación — ¿Reunión con la reina?
—Efectivamente, por cierto ella me hablo sobre tu papel en la entrega de información sobre el pasado de Erick Dragomir— dije en voz baja.
—Sobre su hija ilegítima— dijo con una sonrisa triste —Sí bueno,no estoy segura de si él apreciaría que revelara un secreto que juré proteger con mi vida, pero supongo que es lo único que podía hacer para tratar de evitar la división de nuestro mundo.
—Por supuesto que lo haría, lo hiciste por su hija y por todos nosotros.
—Supongo que tienes razón y hablando de hijos que tal lo ha hecho Rose, Tatiana confía mucho en ella, especialmente desde que salvo su vida.
—Bastante bien por lo que sé, está bastante enfocada en obtener respuestas pronto para lograr completar esta misión, ha tenido momentos duros con todo lo que sucedió aquí antes de irse, pero el tener una meta como ayudar a la princesa y al pueblo Dhampir, eso le ha servido mucho.
—Me alegro de escucharlo, tal vez eso es justamente lo que Adrián necesita para no perderse en el alcohol junto a ese guardián restaurado— dijo con amargura —Es un poco irónico no crees, cuando estaba saliendo con Rose había dejado un poco de lado sus vicios y ahora volvió a caer en ellos fuertemente y además los comparte con otro ex de Rose, su mentor ya sabes el guardián Belikov.
— ¿De qué hablas?— pregunté, cada vez más interesado en la conversación.
—Oh ¿no lo sabías? por supuesto, no muchos lo saben en realidad, yo misma no lo sabría si el mismo Adrián no me lo hubiese dicho— comenzó —El asunto es que unos días después de la partida de Rose mi hijo estaba destrozado y comenzó a beber en exceso otra vez— dijo suspirando —Lo confronté un día y entonces él me contó que había sido él quien había terminado con Rose, porque no podía competir con Belikov— me miro preocupada por mi posible reacción y al verme impasible continuó —Adrián me dijo que él era su verdadero amor antes de ser convertido en Strigoi, entonces yo le dije enrabiada que como era posible que dejara que el alcohol y un ex strigoi lo derrotaran, que si él quería a Rose de vuelta no era esa la forma de conseguirlo— bajo la cabeza para mirar sus manos y continuó —Es que tú no lo entiendes mamá me dijo, yo bebo para apagarlo, ¿apagar qué? Le pregunté, su aura me dijo, su aura, el aura de Belikov, es una tormenta, no lo soporto es una mezcla horrible de culpa y remordimiento, pero también hay amor, amor por Rose y sufrimiento por haberla perdido.
— ¿Adrian te dijo todo eso?—pregunté un tanto confundido, sabía por Sydney que una de las razones por las que Rose estaba deprimida era porque Belikov la había rechazado después de ser restaurado y ahora según Adrián el maldito estaba sufriendo por ella.
—Absolutamente y estoy tan preocupada, no sé qué es peor su alcoholismo o la locura que le provoca el bendito espíritu.
—Sí bueno esa magia del espíritu en serio causa estragos— dije pensando precisamente en Rose y su vínculo con la princesa, después que la salvo de la muerte.
—Cierto— me dijo, con una pequeña sonrisa que no alcanzaba sus ojos —Debo irme, Tatiana me espera.
—Claro, espero verte pronto— me despedí dirigiéndome a visitar a los alimentadores.
Para el final del día tuve varias llamadas del guardián Boris Gabor, todas sobre Rose, al parecer había sufrido una especie de crisis y se había encerrado en su habitación a romper cosas. Preocupado llame a Sydney para saber que pasaba, ella me contó que al parecer Rose había visto algo a través del vínculo que la había hecho reaccionar de esa manera. Me pregunté si tendría algo que ver con Belikov y quise averiguarlo yo mismo, entonces tome mi abrigo, hice un par de llamadas y averigüé un par de cosas que necesitaba para encontrarlo.
Me dirigí a un bar de la corte que al parecer Belikov visitaba seguido, después de terminar su último turno en las oficinas administrativas del consejo de Guardianes. Me acerque a la barra y comencé a interrogar al barman mientras bebía un vaso de whisky.
—Sí, lo he visto varias veces por aquí, es una pena que una leyenda como él esté pasando por todo eso, al parecer haber sido Strigoi lo volvió loco pienso yo.
— ¿Él no tenía esos hábitos antes?— pregunté conociendo bien la respuesta.
—Los que lo conocen dicen que no, pero ahora parece que quiere ahogar todas sus penas en alcohol, no lo sé, es extraño, al parecer ni siquiera duerme, se lo ha visto corriendo hasta el hastío por los alrededores de la corte, trabajando doble turno o triple a veces, metido horas aquí en el bar y luego al parecer se va a su casa para ducharse y vuelve a empezar.
—Se va a matar si sigue así —dije en serio preocupado, conocía al hombre y a su familia y sabía que esto podría destruirlo sin duda.
—Bueno tal vez eso es lo que quiere después de todo lo que le ha pasado, es posible incluso que por eso haya saltado delante de la bala que la mujer Ozera le disparó a Rose Hathaway, hace unos días atrás.
—Es posible— dije tratando de parecer indiferente, pero sabía que había algo más y si Adrián tenía razón en la lectura de auras, tal vez Belikov si amaba a Rose todavía y considerando que él había recibido una bala por mi única hija, estaba en deuda con él, tal vez estaba en mis manos el poder ayudarlo y de paso ayudar a Rose a recuperar al amor de su vida, jajaja, me reí de mí mismo ¿desde cuándo el temido Zmey Mazur se había convertido en una celestina? No me lo pregunté por mucho tiempo, porque entonces lo vi entrar, el hombre estaba destrozado y yo debía hacer algo, me llevaría unos días hacer los arreglos, pero haría que funcionara.
