Capítulo 38: Quórum
Dimitri
Aquella mañana fue una de las mejores de mi vida, Rose estaba dormida sobre mi pecho desnudo, mis brazos la rodeaban protectoramente, sus piernas estaban entrelazadas con las mías, me sentía realmente feliz, después de mi ataque de celos había pensado que pasarían semanas antes de que me dirigiera la palabra, así que era una suerte haber pasado la noche en su cama, aun cuando no habíamos llegado a tener sexo, el despertar con ella entre mis brazos era un sueño. Mirándola dormir comencé a recordar esos días después de mi restauración, cuando estaba seguro que podría renunciar a ella, cuando me había auto convencido que lo mejor era alejarme de ella ¿Cómo pude alguna vez pensar que encontraría la forma de vivir sin ella? sobrevivir en una vida gris y silenciosa dedicado solo a mi trabajo, esa hubiese sido mi vida sin Roza, una vida vacía y sombría. Mi hermosa Roza comenzó a despertarse, sacándome de mis oscuros pensamientos, delicadamente besó mi pecho, mi barbilla, mi mejilla y me sonrió deseándome Buenos Días.
—Buenos días Roza— dije besándola suavemente en los labios,dando gracias a los Dioses por permitirme estar así con ella, después de mi horripilante comportamiento —Prosti Roza, ya tebya lyublyu( Lo siento Roza, Te amo)
—Ya te disculpaste anoche camarada— dijo besando la punta de mi nariz —Ya tozhe tebya lyublyu( También te amo)
— ¿Dónde aprendiste ruso?— Pregunté sorprendido de que hubiera entendido lo que dije y más aún que me hablara en mi lengua natal, ella me sonrió nerviosa, era adorable la forma en que se sonrojó y mordía su labio.
— ¿Lo dije bien?
—Mejor que bien— le dije y la besé apasionadamente, cuando nuestras lenguas se encontraron ella emitió un exquisito gemido, entusiasmado con su respuesta comencé a acariciar su cuerpo con fervor, hasta que su teléfono nos interrumpió, reluctantes nos separamos, respirando agitadamente.
—Es Liss— dijo sentándose en la cama —Hola Liss, sí por supuesto que estoy despierta— dijo ella mirándome con una sonrisa, yo tomé su mano y comencé a besar sus dedos —Claro me imagino...por supuesto me encantaría...sí él está conmigo...bueno...nos vemos entonces— para cuando estaba besando su penúltimo dedo, ella colgó el teléfono—Liss está nerviosa por la reunión del consejo, quiere compañía, nos invitó a tomar desayuno, Sparky cocinará— fue todo lo que dijo antes de salir de la cama y encerrarse en el baño.
Diez minutos después salió del baño envuelta en una toalla que apenas la cubría, su cabello tomado en un desordenado moño, no pude evitar devorarla con mis ojos, recorriendo cada detalle de su exquisito cuerpo hasta llegar a su rostro, donde una hermosa sonrisa me esperaba, ella mordió su labio cuando nuestros ojos se encontraron, sabía que podía ver y sentir mi deseo por ella en mi mirada, de pronto caminó provocadoramente hacía mi diciendo
—Sé que te gusta lo que ves, pero no te hagas ilusiones camarada, tenemos que salir en quince minutos, la ducha es toda tuya— entonces se dirigió hacia el lado contrario de la cama, dejándome completamente confuso, aclarando mi garganta me levanté y comencé a caminar hacia el baño.
—No me gusta lo que veo, me fascina— dije con firmeza, asegurándome de que escuchara antes de entrar al baño.
Quince minutos después estábamos saliendo del departamento de Rose y nos dirigíamos hacía el hogar de Lissa, antes de llegar hasta su puerta me di cuenta que en realidad no estaba seguro de que nuestra relación estuviera cien por ciento arreglada, claro ella había dicho que me perdonaba ¿Pero eso, qué significaba para nosotros? ¿Seguíamos juntos? ¿Verdad? últimamente me estaba transformando en un novio celoso, posesivo e inseguro ¿me podía considerar su novio realmente? ni siquiera lo habíamos hablado, todo lo que conversamos camino hasta acá había sido sobre lo que debíamos esperar de la reunión del consejo. Tomándola de la mano la detuve antes que tocara la puerta y la atraje hacia mí.
— ¿Tú y yo estamos bien?— pregunté mirándola a los ojos.
—Tan bien como se puede estar después de una importante pelea y una improvisada serenata para pedir perdón— dijo sonriendo sinceramente, notando mi preocupación continuó —Dimitri, te recibí en mi cama y deje que me besaras más de una vez ¿de verdad crees que estoy molesta todavía?
—No lo sé, tal vez— dije pasando mi mano por mi cabello, la verdad es que estaba aterrado, no sabía cómo explicarlo, tantas veces, demasiadas veces había estado a punto de perderla, con Natalie Dashkov en la academia, con los otros strigoi en Spokane, a mano de los fantasmas, por la oscuridad del espíritu, por el disparo de Tasha y por mi propia estupidez— Siento que no merezco tenerte en mi vida, eres demasiado maravillosa para ser real.
—Pues no estas soñando camarada, soy real y mi amor por ti también lo es, no significa que voy a perdonarte todo pe... — no la deje continuar la acerqué más a mí y la besé con ardor, ella correspondió a mi beso con la misma intensidad, de pronto la tenía presionada contra la puerta del departamento de Lissa, la cual no tardo en abrirse develando a un sonriente Christian Ozera.
—Vaya vaya, supongo que esto significa que estas perdonado Belikov.
—No es tu asunto Sparky— dijo Roza desenrollando sus manos de mi cuello y girándose para mirar al moroi.
— ¡Oh claro que lo es! Me sacaron de la cama para ayudarlo, cuando regresé mi hermosa novia estaba dormida.
—No tardaste mucho en despertarme— dijo Lissa con una pícara sonrisa, dándole un ligero beso en los labios y dejándonos pasar. En la mesa había una cantidad enorme de comida; hot cakes, huevos, tocino, tostadas, variadas frutas y jugo de naranja, además de café y leche.
—No te hubieras molestado Chrisy, tú sabes que ya no como tanto como solía hacer— dijo Rose y no pude evitar sentir un poco de culpa otra vez, sabía por Sydney que los primeros días de la misión, Rose se había sentido tan deprimida que había pasado horas sin comer, sabía que era por mi causa, aunque ella le decía a la alquimista que era por trabajo, comprendí que ambos nos sentíamos perdidos cuando no estábamos cerca el uno del otro, ella había dejado de comer, yo por mi parte había comenzado a beber patológicamente.
—No te entusiasmes, no es todo para ti Rosie— dijo Christian usando el apodo que ella odiaba, a veces eran exasperantes los dos.
—Invitamos al resto de la pandilla y a Jill, Eddie iba a pasar a buscarla para traerla hasta acá y Adrián debe estar por llegar— dijo Lissa interrumpiendo la réplica que ya se estaba formando en los labios de Roza para atacar a Christian.
Minutos después habíamos ocho personas sentadas a la mesa y por primera vez desde que llegué a los estados unidos, sentía que tenía amigos, claro había logrado sentirme cercano a Emil y a Yuri cuando estaba en la academia, pero nunca nadie había llegado hasta mí, no cómo Roza lo hizo, después de la muerte de Iván me había cerrado al mundo, ella fue la que cambio eso y ahora estaba disfrutando de un desayuno junto a ella, Adrián, Sydney, Lissa, Christian, Eddie y Jill, que parecía nerviosa cuando llegó, pero poco a poco se había ido soltando y ahora bromeaba con los otros sobre mi performance frente a la ventana de Roza la noche anterior, en otras circunstancias me hubiera sentido avergonzado, pero no con ellos, ellos me ayudaron a lograrlo, me habían demostrado que a pesar de no conocernos tanto, me aceptaban en la vida de Roza y por consiguiente en la de ellos también.
Casi una hora más tarde nos dirigíamos todos hacia el edificio del consejo Real, para la reunión, la idea de la reina era comenzar informándole al consejo sobre la petición de Lissa de analizar su cambio de Quórum, por esta razón ella sería llamada junto con los que atendimos la misión para dar a conocer la existencia de Jill, mientras esto se llevaba a cabo ella esperaría fuera de la reunión junto a sus padres y a Eddie que se ofreció a acompañarla notando lo nerviosa que se había puesto desde que salimos de casa de Lissa, los cuatro esperaban en una sala adyacente al salón del consejo, para cuando Jill necesitara hacer su entrada.
Uno a uno los representantes de la realeza fueron llegando, Badica, Drozdov, Ivashkov, Ozera, Zeklos, Voda, Dashkov, Conta, Lazar, Tarus, Szelsky, todos y cada uno tomando asiento en la mesa del consejo, cuando todos estaban ya reunidos, la Reina Tatiana apareció para tomar su lugar y dar comienzo a la reunión, su Alteza no perdió tiempo e hizo enseguida el anuncio de la petición de la princesa Vasilissa Dragomir, los miembros del consejo más conservadores comenzaron a enumerar una a una las razones por las cuales la princesa Dragomir no tenía derecho a un lugar en el consejo, algunos de ellos, más progresistas, igualmente plantearon que era injusto considerando que era una ley de siglos atrás, la princesa fue llamada a dar voz a su petición y ella solicitó hacerlo de manera pública, la Reina dio la orden de abrir el consejo a la ciudadanía, aludiendo a que concordaba con la princesa sobre la necesidad de transparentar una petición tan importante a toda la comunidad. Unos veinte minutos más tarde todos aquellos que deseaban ser testigos de este posible cambio en el consejo, estaban reunidos en las galerías del salón algunos de pie a los alrededores, eran bastantes los interesados en estar presentes para el anuncio.
—Nos hemos reunido a petición de la Reina para dar a conocer una importante petición de cambio de Quórum y representación de la familia Dragomir en el consejo— dijo el nuevo vocero de la reina.
—Estimados ciudadanos— comenzó la Reina —Nuestra princesa Vasilisa Dragomir está aquí para pedir representatividad en el consejo, alegando que conoce la forma de legitimar su quórum, ella solicitó realizar esta petición de manera pública.
—Buenas tardes, he venido hasta aquí para dar a conocer la existencia de una persona que me da el derecho a representatividad en el consejo, la guardiana real Rose Hathaway junto con un equipo importante de personas y la colaboración de los alquimistas— dijo Vasilissa con seriedad y firmeza dirigiéndose a todos los ciudadanos reunidos —Han encontrado pruebas de que mi padre Erick Dragomir engendró a una niña fuera del matrimonio— era notorio que no era fácil para Lissa hablar de esto frente a tantas personas, especialmente con todas ellas murmurando y emitiendo juicios sobre su padre, pero aun así continuó —Es por ello que exijo al consejo que establezca mi representatividad como miembro del consejo desde este minuto en adelante.
—Pero ¿cómo sabemos que la guardiana Hathaway y sus cómplices no están inventando todo esto? es sabido que ella estaba en desacuerdo con la falta de Quórum de la princesa, como dejo entrever hace poco— comentó el representante de la familia Lazar, pude sentir inmediatamente la reacción de Roza a mi lado, la había notado nerviosa e inquieta desde que comenzó la reunión, sin duda sintiendo las emociones de Lissa ante todo esto, pero ahora sus puños estaban cerrados fuertemente, su expresión era seria, era obvio para mí que estaba luchando por no explotar ante tanta gente y arruinar todo el trabajo hecho hasta ahora, suspirando se levantó de mi lado y se dirigió con seguridad hasta la plataforma donde estaba su amiga.
—Los miembros del consejo recibirán ahora una carpeta con todas las pruebas y documentos reunidos por mi equipo, incluida la prueba de ADN— dijo Roza e inmediatamente Sydney y el guardián Croft comenzaron a entregar las carpetas a los representantes del consejo.
El salón se tornó silencioso mientras los miembros del consejo analizaban la información, mientras que por una puerta trasera del salón pude ver entrar a Jill acompañada de sus padres, con Eddie tras ellos asumiendo su posición de guardián, la hermana de Lissa hizo su camino hasta la plataforma sin ser notada por aquellos que aún revisaban las carpetas, de pie junto a Lissa el parecido era evidente, La princesa le dijo algo al oído y le entregó el micrófono, aclarando su garganta dijo:
—Buenos días, solicito su atención y me presento, mi nombre es Jillian Dragomir Mastrano y exijo la representatividad de mi hermana como miembro del consejo moroi real— y así el salón del consejo se convirtió en una erupción de todas las voces.
