Capítulo39: Política
Lissa
En cuanto Jill hizo su petición la sala completa se llenó de murmullos, pero solo unos minutos después todo se quedó en silencio, mis ojos estaban fijos en Christian que se había sentado junto a Adrián, era bueno poder verlo en primera fila y sentir todo su amor y apoyo, eso me daba fuerzas para continuar, había un propósito detrás de todo esto, eliminar la ley de edad.
—Con el apoyo de mi hermana Jillian Dragomir Mastrano, solicito aquí y ahora el restablecimiento de la familia Dragomir como miembro legal del consejo Real Moroi— sin siquiera ser consciente de lo que hacía tomé la mano de Jill que estaba a mi lado en la plataforma, podía sentir que estaba muy incómoda siendo expuesta ante todas estas personas, pero era valiente y decidida y eso era algo que había llegado a reconocer en poco tiempo, en respuesta ella apretó mi mano y entonces la reina hizo su intervención.
—Estimados Súbditos, miembros del consejo real, guardianes y protectores, familias todas, a la luz de los acontecimientos y habiendo revisado las pruebas que se presentan junto con esta petición me permito declarar a Vasilisa Sabina Rhea Dragomir, miembro legítimo del consejo Real Moroi desde este momento en adelante— aplausos y gritos de apoyo se escucharon por todo el salón, Rose se acercó y nos dio un pequeño Abrazo a ambas y luego bajo de la plataforma para ir a sentarse junto a Dimitri que le regaló una espléndida sonrisa y la besó levemente en la mejilla cuando se acomodó a su lado, la reina continuó —Se deben dirigir ambas hasta la mesa del consejo para firmar los documentos y prestar juramento.
Unos quince minutos después los documentos estaban firmados, el quórum era real e Irrevocable y estaba lista para recitar mi juramento y algo más.
—En nombre de la línea real Dragomir, cuyo símbolo es el dragón y como miembro legítimo del consejo Moroi real, juro ante todos ustedes ciudadanos, que enalteceré los ideales de mi familia y defenderé los derechos de aquellos a quienes represento— uno a uno los miembros actuales del consejo se levantaban para responder ante mi juramento.
—Îmi dau aprobarea(Doy mi aprobación)
—Îmi dau aprobarea, legalizez petiția— finalizó la reina y tomando mi mano continuó —Princesa Vasilisa Sabina Rhea Dragomir se bienvenida al consejo real Moroi ¿quisieras decir algunas palabras?
—Sí su majestad— respondí con seriedad —Como miembro legítimo del consejo real, realizo hoy mi primera petición como representante de nuestra ciudadanía y sus derechos, es por esto que exijo la revocación inmediata de la ley de Edad— gritos, abucheos y aplausos estallaron con más intensidad en el salón, los otros miembros del consejo comenzaron una discusión inmediata que no terminó hasta que la reina, intervino.
—Vasilisa— comenzó la reina —Lamento informarte que la ley fue aprobada y entrará en vigencia dentro de dos días, no es posible revocarla.
—Lo es, esa ley fue aprobada de forma ilegal ya que no votaron todos los miembros del consejo.
—El tener el quórum ahora no te da derecho a pedir la revocación de una ley que fue aprobada con anterioridad— dijo secamente el representante de la familia Zeklos.
—Lo dije antes y lo repito, tengo el derecho, lo tengo porque esta ley fue aprobada ilegalmente, como representantes del consejo real una de sus funciones es velar por la participación de todas las familias reales en la aprobación de leyes y decretos— dije con firmeza y convicción —Y aunque es cierto que yo aún no era miembro cuando esta ley se aprobó, habían personas en este consejo que tenían conocimiento de la existencia de mi hermana y tenían el deber legal de dar a conocer esa información a la reina y a los otros miembros del consejo en el momento en que cumplí los dieciocho años, de esa manera yo podría haber tenido el derecho a un voto filial, aún sin dar a conocer mi quórum.
—Es por esa razón que la ley de edad fue aprobada de forma Ilegal y debe ser revocada— dijo Abe Mazur, mi abogado, haciendo su sorpresiva entrada —Su Alteza, estoy aquí como representante de la princesa Dragomir y traigo las pruebas que involucran a tres miembros de este consejo que podrían haber dado a conocer el derecho a voto filial de la princesa antes de la aprobación de la ley en cuestión.
— ¿Voto filial? hace siglos que no se hace uso del voto filial en las legislaciones de la corte—vcomentó el representante de la familia Conta.
—Probablemente porque nunca nuestros números habían estado tan bajos y todas las familias reales tenían el quórum necesario para participar del consejo— dijo Abe —Pero el asunto aquí es que personas de este consejo no cumplieron con su deber legal de asegurar el voto de una importante familia de la realeza aun contando con la información necesaria para hacerlo.
—Señor Mazur, la acusación que usted expone es grave y por esta razón debo revisarla de inmediato en conjunto con mis abogados, por lo cual nos reuniremos en privado— consultó su reloj y se levantó —El resto de la ciudadanía puede dirigirse a sus hogares, alimentarse, refrescarse, descansar, el receso durará tres horas.
Después de estas palabras todas las personas comenzaron a retirarse del salón, mientras Abe y la reina Tatiana se dirigían a un salón interior junto con otro par de Moroi que imagino eran sus abogados. Algunos miembros del consejo me dirigieron miradas molestas y amenazadoras pero con mi cabeza en alto y mirándolos a los ojos les deje claro que no iban a intimidarme, por supuesto la llegada de Rose y Dimitri hasta donde estaba le dio mucho más efecto al mensaje, Christian venía tras ellos e inmediatamente tomó mi mano y la acercó a sus labios.
—Estuvo increíble Princesa— dijo con una sonrisa de orgullo.
—Es cierto prima— dijo Adrián uniéndose a nosotros mientras caminábamos hacia la salida, pude notar que caminaba muy cerca de Sydney, era obvio que trataban de ser discretos, pero les costaba, era algo bueno que no todas las personas pudieran leer auras —Ya sabía yo que lo tuyo era la política.
Jill y sus padres nos esperaban en la salida del salón pero casi no pude centrarme en ellos ya que en cuanto salimos la gente comenzó a gritar mi nombre con entusiasmo, muchos eran de la comunidad Damphir, pero también habían Moroi e incluso algunos miembros de la realeza, por supuesto pude oír unos comentarios desfavorables como "es una niña, no sabe nada de política", "no es posible que comience a exigir cosas recién integrando el consejo", pero la mayoría eran de apoyo, algunos incluso se acercaban a felicitarme personalmente, pude notar como Rose y Dimitri mantenían posiciones alejadas pero que le permitían vigilar a todo nuestro grupo y como Eddie hacía lo mismo con Jill y los Mastrano, nunca dejaba de sorprenderme lo eficiente y comprometidos que eran los guardianes y lo poco que nuestra sociedad los valoraba, si estaba en mi poder cambiar eso pues lo haría sin dudar.
Nos dirigimos todos hacia la casa de Adrián donde nos esperaban con un almuerzo, con Nathan en prisión y Daniella de viaje, estábamos bastante tranquilos y cómodos y Adrián no tardó en caer en su relajada personalidad, nos presentó a Sydney como su novia y aunque ella parecía nerviosa era evidente que él la hacía feliz. Por supuesto nos explicó que mientras ella no tuviera una posición definitiva en la corte que mantuviera alejados a los alquimistas, ellos tendrían que evitar ser vistos juntos en público, pero con nosotros él se mostró bastante cariñoso con ella, provocando comentarios sarcásticos de Christian y Rose y mejillas sonrosadas y sonrisas incomodas de la alquimista.
—No es necesario que despliegues tus plumas delante de la chica, Adrián, la joven ya cayó, en contra de todos los pronósticos lograste nublar su inteligencia— dijo Rose en un momento en el que Adrián le hablaba con entusiasmo a Sydney de la arquitectura de algunos edificios de la corte.
— ¿Qué te pasa Hathaway? ¿Estas celosa? ¿Ya te aburriste de la religión Belikov?
—Jamás— dijo Rose y tomando el rostro de Dimitri lo llenó de besos mientras lo llamaba mi Dios, logrando que el ruso enrojeciera pero no sin antes lanzar un gruñido y atrapar los labios de Rose con los suyos.
—Pueden comportarse— dije entonces — ¿Qué pensará mi hermana y su familia de los locos amigos de la nueva miembro del consejo real?
—Yo creo que deberíamos hacer un brindis por la nueva miembro de consejo— dijo Jill y todos levantaron sus copas.
Después de terminar el excelente almuerzo que preparó Frank, el cocinero de los Ivashkov y que logró mil elogios de parte todos, especialmente de mi novio que también hizo la petición de recibir algunas clases en el futuro, nos dirigimos de vuelta a nuestros respectivos hogares con la promesa que nos encontraríamos diez minutos antes de que comenzara la segunda parte de la reunión, donde finalmente podríamos ser testigos de la eliminación de la ley de edad.
