Capítulo 44: Intimidad

Rose

Estábamos en un claro del bosque cerca de las ruinas del antiguo palacio de la corte, Dimitri me había traído hasta acá y ahora estaba organizando todo para un picnic, mientras yo refrescaba mis pies cerca de un riachuelo, cuando todo estaba en su lugar yo me acerqué a él y lo besé en la mejilla dándole las gracias por la sorpresa, él tomó mi mano y me ayudó a sentarme en las mantas, esto era perfecto, solos los dos en un claro del bosque bebiendo vino y disfrutando de la compañía del otro, era maravilloso hacer algo normal de pareja con mi camarada, mi novio, el hombre por el que daría mi vida, especialmente después de toda la locura de los últimos días y la que seguramente estaba por venir, pero no era momento de pensar en ello, era momento de disfrutar.

Dimitri se había preocupado de todo por supuesto, había preparado unos exquisitos sándwiches, frutas, galletas, snacks y por supuesto mis favoritas, las deliciosas donas de chocolate, después de disfrutar de la comida, nos recostamos en las mantas, mirando la luna y las estrellas y haciendo planes, aunque no pude dejar de notar que era yo la más entusiasmada con la materia, especialmente cuando comencé a hablar de la posibilidad de visitar a su familia, por alguna razón él parecía incómodo con la idea, lo que me pareció extraño ya que días atrás cuando recién nos estábamos reencontrando él me había insinuado que le gustaría llevarme a Rusia después del juicio y presentarme a la familia Belikov de la manera correcta. No logré averiguar qué era lo que le molestaba ya que de pronto sus labios estaban sobre los míos y como de costumbre todas mis ideas desaparecieron, no era capaz de pensar en nada más que en las sensaciones que me provocaba su cercanía.

Rápidamente nuestros besos se volvieron hambrientos y apasionados, las manos de Dimitri subían peligrosamente por debajo de mi vestido mientras las mías habían desabotonado por completo su camisa y acariciaban su pecho con fervor, el deseo era evidente en ambos, él besaba mi cuello y sus fuertes manos tomaban con firmeza mi trasero, yo enterraba mis uñas en su espalda provocando que soltara un sexy gruñido.

—Oh Roza— dijo subiendo sus manos por mi estómago hasta llegar a mis pechos —Esto es perfecto, tú eres perfecta.

—Sabes...que sería...perfecto...camarada— respondí depositando besos en su pecho, cuello, mandíbula hasta llegar a su oído —Sentirte dentro de mí.

En segundos sus labios estaban sobre los míos y poco después nuestros cuerpos se unieron de una manera salvaje y pasional con la luna y las estrellas como testigos. Si alguien alguna vez me hubiese dicho que Dimitri y yo haríamos el amor al aire libre en un lugar recóndito de la corte Moroi, yo misma me hubiese reído en su cara. Después de nuestro intenso encuentro ambos nos dormimos por unas horas, acompañados por los sonidos del bosque, cuando desperté el sol comenzaba a asomarse y mi camarada hablaba a mi oído en ruso. Yacíamos semidesnudos acurrucados bajo las mantas mirando el amanecer, Dimitri me sostenía pegada a su cuerpo como si nunca quisiera dejarme ir, sus ojos estaban cerrados y me pareció notar el brillo de una lágrima en su mejilla, acaricié su rostro pero no hice preguntas sabía que algunos de sus recuerdos de cuando era Strigoi aún lo atormentaban y no quería presionar, él me había prometido que cuando necesitara hablar del tema me lo diría y yo me había jurado a mí misma que haría lo posible por esperar a que estuviera listo.

Después de vestirnos, recoger nuestras cosas y tomar algunas fotos con mi celular del hermoso lugar y de nosotros, estábamos dirigiéndonos de vuelta a nuestros hogares en la corte, yo me dormí en el viaje de vuelta y cuando desperté estaba recostada en la cama de Dimitri, bajo las mantas en nada más que mis pantaletas y una camiseta de mi Ruso favorito, no recordaba el cambio de ropa, sólo recordaba vagamente a mi camarada cargándome hasta su puerta, era el destino al parecer, por alguna razón parecía que cada vez que me había cargado desde que lo conocía, yo jamás había estado completamente consciente, Tal vez deberías estar más consciente la próxima vez que Dimitri te cargue, podrías usar un vestido blanco y una enorme sonrisa en los labios,era una imagen aterradora y maravillosa a la vez y aunque traté de sacarla rápidamente de mi cabezael pensamiento dejo una perfecta sonrisa en mis labios.

Dimitri entró a la habitación justo cuando yo intentaba levantarme, con una bandeja llena de comida.

— ¿Dónde cree que va señorita Hathaway?

—Iba a invitarte a tomar una ducha— dije sonriendo y sonrojándome levemente bajo su lasciva mirada —Pero no podemos dejar que la cena se enfríe ¿verdad?

—Siempre se puede volver a calentar— dijo Dimitri dejando la bandeja sobre el escritorio y lanzándose sobre mí en la cama, poco después mi dios Ruso me depositaba en el piso del baño y se deshacía de la poca ropa que me cubría. El sexo en la ducha fue exquisitamente erótico, me había dado cuenta después de nuestra primera experiencia sexual que yo nunca tendría suficiente de este hombre y al parecer él tampoco se cansaba de conectar conmigo de la forma más íntima.

Después de calentar la cena, nos acomodamos en su living para ver una película mientras cenábamos, elegimos Titanic ya que mi camarada afirmó que la Rose de Dicaprio era una rebelde al igual que yo, no lo pude rebatir así que terminé accediendo. En medio de la película nos olvidamos por completo de Jack y Rose y comenzamos a besarnos, en serio parecíamos adictos el uno al otro, pero nuestros besos y caricias se vieron interrumpidos por un repentino deslizamiento de mi mente a la cabeza de Lissa. Ella estaba muy estresada, la vi ponerse unas ballerinas, tomar sus llaves y salir rápidamente de su casa en dirección a los cuarteles de prisioneros, me preguntaba por qué decidió ir allí, así que escarbé en su mente un poco más, encontrándome con que había hablado recientemente con Christian por teléfono sobre un intento de fuga que involucraba a Tasha, así que iba en su búsqueda ya que estaba muy alterado y Liss temía que hiciera alguna locura si no le permitían ver a su tía. Cuando salí de mi trance Dimitri estaba sentado en el sillón observándome con cuidado.

—Es Lissa— dije —Va rumbo a los cuarteles, al parecer Tasha intentó fugarse y Christian está desesperado por verla. Gracias a dios yo aún traía mi vestido puesto y Dimitri sólo necesitaba ponerse la camiseta y zapatos para salir, así que rápidamente estábamos en camino a los cuarteles de prisioneros.

Cuando llegamos Hans hablaba con Christian y Lissa sobre lo sucedido, al parecer Tasha había tratado de seducir a uno de los guardias llamado Brice usando compulsión, mientras el otro guardia de apellido Reyes estaba en el baño, cuando este último salió los encontró en una posición bastante íntima y disparó su arma en advertencia, Tasha le ordenó entonces a Brice que atacara a Reyes y ella intento escapar, dejando un par de muebles quemándose en el camino para que nadie la siguiera, afortunadamente no llegó muy lejos ya que estaba agotada con el uso de su magia y se desmayó antes de llegar a la puerta de entrada, donde los otros guardias la interceptaron.

— ¿Hay alguien Herido?— preguntó Liss — ¿Tasha, ella está bien?

—Como le dije a su novio princesa, la señorita Ozera está bien pero estará en la clínica por unas horas más, hasta que su estado de salud sea adecuado para que vuelva a su celda, el guardián Reyes por otra parte está siendo atendido ahora ya que recibió un disparo en el hombro— informó Hans —Sin embargo, debido a los acontecimientos sucedidos el juicio fue adelantado para primera hora de la mañana y es importante señor Ozera que esté al tanto de que ahora el asunto es más grave, ya que se le suman más acusaciones a Lady Ozera, no soy un experto en materia judicial, pero es probable que no se pueda apelar a una perturbación en su estado de salud mental, ya que el intento de fuga y el uso de compulsión demuestran que tenía muy claro lo que hacía, así que lamento decir esto pero es casi seguro que mañana su tía será condenada a la pena de muerte.