Capítulo 56: Reunión
Rose
Cuando abrí mis ojos enseguida percibí que estaba en una habitación que no conocía y rápidamente la ansiedad comenzó a apoderarse de mí, eso hasta que una mano cálida tomó la mía relajándome casi instantáneamente, llenándome de una sensación de paz. Miré a mi alrededor y vi a Lissa sentada en una silla a mi lado, estaba sonriéndome, pero incluso sin tener que meterme en su mente pude sentir su preocupación.
— ¿Cómo te sientes Rose?— la pregunta me tomó por sorpresa un poco, me sentía confundida y algo molesta pero no podía recordar por qué.
—No lo sé, cómo debería sentirme, estoy en un lugar desconocido y no recuerdo cómo llegué aquí ¿Dónde estamos? ¿Qué sucedió?
—Estamos en la habitación de Sonya Karp ¿qué es lo último que recuerdas?— de pronto mi pecho se llenó de angustia y traté de salir de la cama, pero una especie de calor me inundó y la angustia comenzó a desaparecer, aunque no el recuerdo que la había ocasionado.
—Belikov, recuerdo que Sonya karp dijo que habían atacado a Dimitri Belikov y entonces un miedo y una furia intensa me hizo atacar a mi padre, pero no entiendo por qué esa noticia me hizo sentir así.
—Está bien, lo entenderás pronto— dijo Lissa enigmáticamente, no estaba acostumbrada a esta actitud misteriosa de mi amiga, pero confiaba en ella —Pero antes debes prometerme que me escucharás y no me interrumpirás ni una vez ¿correcto?
—De acuerdo— dije sintiéndome extrañamente calmada.
—El guardián Belikov fue enviado a una misión importante en Europa, él se fue sin decirte nada y tú pensaste que te había abandonado— estaba a punto de preguntar por qué me importaría que el guardián Belikov se fuera sin decirme nada, cuando una sensación de calor y frío junto con imágenes de nosotros dos comenzaron a aparecer en mi mente, de pronto todo parecía tener sentido, Dimitri y yo, la academia, Rusia, la corte ¿cómo, cómo pude olvidarlo, a Dimitri, a mi amor, a mi camarada? Lissa me decía que él estaba en una misión y yo recordaba que Sonya dijo que fue atacado, quería saber qué sucedió, quería pedir explicaciones, pero nada salía de mi boca, me di cuenta entonces de que Lissa había usado compulsión conmigo, por eso estaba tan calmada, ella estaba bloqueando de alguna manera mis recuerdos y mis emociones pero antes de poder protestar ella continuó, era como si pudiera anticipar lo que sentía, lo que deseaba saber — Él está bien, está vivo, tú tuviste un ataque de ira cuando supiste que había sido atacado y te enteraste de que tu padre sabía de su paradero, la rabia se volvió más intensa cuando descubriste que Adrián y Eddie también sabían la razón por la que se fue— justo cuando terminó de hablar las imágenes de lo sucedido horas antes en la sala de Sonya y Mikhail se hicieron claras en mi cabeza, recordaba haber atacado a Adrián y a mi padre y haber colapsado en los brazos de Eddie, recordaba también que Sonya logró calmarme y hacerme dormir usando compulsión mientras Lissa quitaba las joyas de plata que me protegían de la obscuridad. Instintivamente llevé la mano a mi cuello tocando la cadena de Plata con mi nazar, Lissa dándose cuenta del movimiento me comentó que mis joyas habían sido reencantadas con el espíritu debido a que parecían haber perdido su efecto contra la obscuridad, eso me pareció extraño y preocupante, últimamente me había sentido en el borde y ya dos veces había perdido el control, primero con Jesse y luego con mi padre y mis amigos, sabía que Lissa no había usado magia recientemente, bueno a excepción de ahora con la compulsión y todo, pero algo no me cuadraba así que tuve que preguntar.
— ¿Cómo pueden haber perdido su efecto tan rápido? Sonya reforzó los encantamientos hace dos días, antes de que volviéramos a la corte y sé que tú no has estado usando magia ¿acaso la obscuridad está creciendo en mí por si sola? ¿Sin una razón?
—Claro que hay una razón, es la pérdida de la felicidad y el amor, creemos que tiene que ver con las emociones negativas que se han apoderado de ti desde que Dimitri se fue— dijo Sonya entrando a la habitación con una bandeja con comida, la cual acomodó en la mesa de noche a mi lado —Adrián y yo hemos visto cómo sus auras se sincronizan, cómo parecen estar en armonía, ambas brillan cegadoramente cuando están juntos, incluso parece que la oscuridad que siempre te rodea disminuye cuando él está contigo— no sabía que decir así que Sonya aprovechó el silencio y continuó hablando —El asunto es que cuando él se fue y tú comenzaste a cuestionar su amor, cuando te sentiste abandonada y traicionada, la obscuridad que siempre está contigo comenzó a crecer, es como que tus emociones negativas, la tristeza, la inseguridad, el enojo, la alimentasen de alguna forma.
— ¿Y eso qué significa?— pregunté sospechando de antemano la respuesta.
—Que la obscuridad disminuye en ti cuando eres feliz y Dimitri te hace feliz— respondió Sonya con una gran sonrisa que hubiera sido casi contagiosa si me hubiera sentido feliz.
—Pero él no está aquí — dije captando claramente el anhelo en mi propia voz.
—No él no está aquí, pero tú estarás con él pronto Rose Hathaway— dijo mi padre entrando a la habitación con Adrián y Eddie tras de él, me sentí culpable inmediatamente por mi reacción violenta hacia ellos, a pesar de que tenía mis razones para estar molesta, no había estado dispuesta a escuchar sus explicaciones, solo quería castigarlos porque los culpaba de mi sufrimiento, sabía que debía decir algo, disculparme tal vez pero antes debía averiguar que quería decir mi padre cuando afirmó que pronto me reuniría con Dimitri.
— ¿Yo iré con Dimitri? ¿Me enviaras con él a Europa ¿Cómo? ¿Cuándo?
—Te enviaré con él lo más pronto posible, pero antes debes comer y luego podrás ir a empacar tus cosas— respondió mi padre con ese aire de absoluta confianza que siempre lo rodeaba —Apenas estés lista mi avión te llevará a Rusia.
Luego de comer algo y de hablar brevemente con mis amigos para disculparme por mi arrebato, mi padre y yo nos dirigimos hasta mi departamento. En el camino Abe me informó detalles de la misión en la que estaba trabajando Dimitri, junto con mi madre y otros tantos guardianes de distintas partes del mundo. Me explicó las razones por las cuales decidió ocultarme lo que estaba sucediendo, el saber que los cabecillas de la organización contra la que luchaban eran aquellos que separaron a mi familia fue suficiente para elevar mis niveles de odio, le expresé a mi padre que consideraba injusto que no me hubiese dejado ir a acabar con ellos yo misma, pero la rabia que sentía disminuyó cuando me confesó lo aterrado que estaba de perderme justo después de haberme recuperado, era la primera vez que había visto a mi padre tan vulnerable, supe entonces que a pesar de todos los años que habíamos estado separados él siempre me había amado.
—No hubiera podido soportarlo Rose, que hubieras ido hasta allá, a enfrentarlos, sabiendo que ellos siempre quisieron acabar contigo, no deseaba volver a renunciar a ti como lo hice hace años, cuando tu madre y yo nos separamos para proteger tu vida, en ese entonces yo sabía que ella seguiría estando en constante peligro siendo una guardiana y eso me mataba, pero al menos tenía la certeza que tú estarías mejor lejos de mí y de mis enemigos, aunque fuera solo por un tiempo.
—Aun así decidiste enviar a mi novio y a mi madre a la pelea, si algo les pasa tú y yo estaremos destruidos.
—Le pedí a Dimitri que fuera a esta misión, porque sabía que él era capaz de sacrificarse por mantenerte con vida, sabía que él te protegería sin importar el costo, él era capaz de hacer el trabajo sucio si eso significaba acabar con aquellos que amenazaban tu vida, no tengo dudas de que él lo hubiera hecho con sus propias manos si la reina no hubiera solicitado que fueran apresados y estuvieran vivos para enfrentar un juicio— dijo mi padre sin demostrar ningún remordimiento por prácticamente mandar a mi novio al matadero para alcanzar sus objetivos, pero notando mi desaprobación ante esta revelación y sabiendo que no me gustaba ser tratada como damisela en peligro continuó —Sé que suena egoísta de mi parte el querer protegerte a toda costa, pero no lo puedo evitar, eres lo más valioso que tengo, además sé que Dimitri tendrá éxito y pronto se reunirá contigo en Rusia, tengo absoluta fe en el muchacho y también en Janine que fue hasta allá especialmente para mantener a Belikov con vida— esto me hizo sonreír, saber que mi madre quiso ser parte de esta misión para cerciorarse de que Dimitri volviera con vida para estar conmigo era bastante conmovedor, especialmente considerando lo difícil que había sido nuestra relación, era importante para mí saber que ella aceptaba a mi novio y deseaba verme feliz con él, algo que hasta hace unos meses atrás pensaba que sería imposible.
Una hora y media después estaba saliendo de mi departamento para ir a tomar el avión privado que me llevaría a Rusia, llevaba un arsenal de joyas de plata encantadas con el espíritu cortesía de Sonya, Lissa y Adrián. Sonya además me recomendó que le pidiera a Oksana que renovara el encantamiento una vez a la semana, como una forma de prevenir desastres provocados por la obscuridad, por supuesto ellos volvieron a asegurarme que una vez que yo y Dimitri estuviéramos juntos nada sucedería, pero siempre era mejor prevenir que lamentar. Luego de despedirme de mis amigos y mi padre y subir al avión, saqué de mi bolso de mano un libro, era un libro llamado one night in winter, era más específicamente un libro nuevo que había comprado en Atlanta para reemplazar aquel que había sido destruido por mí después de que Dimitri dejó la corte. Estaba escrito por un historiador británico de un nombre largo y extraño que sabía mucho de la Rusia soviética. Sonreí pensando que diría Dimitri si me viera ahora intentando leer un libro sobre su país y por voluntad propia.
Estaba obscureciendo cuando aterricé en Omsk, mi padre me había suplicado que no viajara sola de noche hasta Baia por lo cual tuve que abordar el suv con un par de sus guardianes que me acompañarían en la carretera y estarían alertas si es que llegábamos a ser atacados por Strigoi en el camino. Afortunadamente llegamos a salvo y mi recibimiento en casa de las Belikovas fue mucho mejor de lo que esperaba. Después de haberme ido sin despedirme y de mi altercado con Victoria, no estaba muy segura sobre si sería bien recibida.
—¡Roza! ya te estabas tardando— fue el saludo reproche de Yeva, que salió de la casa antes de que yo pudiera tocar a la puerta y me envolvió en un abrazo, por supuesto yo estaba tan sorprendida por esa muestra de cariño que por un momento me congelé, pero logré recuperarme rápidamente.
—Nunca supe que me esperabas— dije y me pareció ver una pequeña sonrisa en su rostro, antes de que comenzara a empujarme para que entrara en la casa.
—Bienvenida Roza— Escuché al entrar a la casa y fui rodeada por las mujeres Belikova, excepto Sonya que según me dijeron estaba ya durmiendo con su pequeña bebé recién nacida Katya, la que solo tenía dos semana de vida.
Nos dirigimos a la cocina donde Olena me sirvió un gran plato de comida y varios trozos de pan negro y entonces comenzó el interrogatorio. Mientras ningún comunicado oficial sobre la restauración de Dimitri había sido enviado a la familia, las mujeres Belikova sabían lo suficiente debido a Yeva, quién les daba reportes de sueños y visiones que tenía sobre su nieto casi simultáneamente con aquellas noticias que llegaban de la corte que hablaban de un Dhampir que había dejado de ser Strigoi debido a un milagro. Básicamente debí relatar toda la historia desde que dejé Baia hasta que Dimitri fue restaurado, por supuesto dejando fuera los detalles más sórdidos de todo el asunto.
—Entonces fuiste tú quién encontró la forma de traerlo de vuelta, tal cómo nos dijo Yeva que pasaría— comentó Karolina, yo miré a la anciana intrigada y ella me regalo una sonrisa de satisfacción que luego se transformó en una extraña mueca.
—Gracias a ti mi hijo, mi único hijo está de vuelta del infierno, no sabes cuánto te agradezco mi niña, nunca podré pagártelo— dijo Olena abrazándome con fuerza mientras algunas lágrimas caían por sus mejillas, mis ojos también se humedecieron y mis propias lágrimas comenzaron a caer, de pronto estaba rodeada por las mujeres Belikova que me abrazaban y me agradecían por traer a Dimitri de vuelta. Solo esperaba que él estuviera aquí pronto para que se regocijara de este amor de familia, su maravillosa familia de la que yo también me sentía parte, desde el primer momento que las conocí.
Cuando finalmente nos retiramos a dormir Viktoria me ayudó a subir mis maletas a la habitación de Dimitri, le di las gracias y le desee buenas noches y justo cuando pensaba cerrar la puerta ella habló
— ¿Me podrás perdonar algún día? ¿Por todo lo que dije, por cómo actué cuando sucedió lo de Rolan?
—No tienes que preocuparte Vika, lo que sucedió está en el pasado, entiendo que estabas molesta y que realmente creías en él.
—Pero él es el padre de Katya y solo estaba jugando conmigo y yo fui horrible contigo porque estaba embaucada por su atención— dijo Viktoria entre sollozos y yo me acerqué a abrazarla.
—Vika yo no tengo nada que perdonar, es verdad, dijiste cosas que me dolieron y me hubiera gustado no haberme ido sabiendo que me odiabas, pero ahora podemos empezar de nuevo, ¿ser amigas?
—Amigas y hermanas— dijo ella sonriendo y abrazándome nuevamente.
Después de despedirnos, me dirigí al baño para darme una ducha, era casi media noche pero después de un largo viaje y todas las emociones de mi llegada a Baia lo necesitaba, cuando finalmente logré acostarme recibí una llamada de la mismísima Janine Hathaway informándome que la misión había terminado con éxito, ella y Dimitri estaban a salvo y mi padre ya había hecho los arreglos para que mi camarada viajara a Rusia lo antes posible. Me dormí con mi corazón lleno de esperanza, mi amor, mi Dimitri estaría conmigo muy pronto.
A la mañana siguiente pude conocer a la pequeña Katya cuyo llanto me despertó, era una cosa tan pequeña y delicada que tuve que sentarme para cargarla, estaba aterrada de que pudiera dejarla caer por lo que me negué a tomarla al principio, pero luego de la insistencia de su madre tuve que hacerlo. Lo más impresionante fue que la bebé se me quedó mirando intensamente y me sonrió, cosa que las Belikovas interpretaron como la aprobación absoluta de la niña. Después del desayuno Paul y yo estábamos jugando en el jardín lateral de la casa cuando escuchamos un vehículo estacionarse frente a la casa, mi corazón se aceleró cuando vi a mi novio Ruso bajando del auto. Haciéndole señas al niño para que no hiciera ruido y avisara a las demás me trepé con cuidado a un árbol, asegurándome de no ser vista por Dimitri esperé hasta que estuviera en el porche frente a la puerta para saltar sobre él, logré tomarlo por sorpresa desestabilizándolo y provocando su caída
— ¿Por qué tardaste tanto camarada?— pregunté mientras caíamos.
— ¡Oh Roza! estas aquí, realmente estas aquí— escuché decir a mi Ruso quien había logrado girarme antes de tocar el suelo y atacaba mis labios con los suyos. El beso fue intenso, largo y apasionado y podría haberse convertido en algo más ardiente si una persona no nos hubiera interrumpido.
—Suéltala muchacho, hay niños presentes— dijo Yeva golpeando con su bastón las costillas de Dimitri.
Cuando nos levantamos las Belikovas se unieron a nosotros riendo y nos envolvieron en un enorme abrazo familiar, me sentí muy feliz, Dimitri estaba radiante, sabía lo mucho que su familia significaba para él y si él era feliz yo también lo era.
