╔══✩══╡˚✧❨✧˚╞══✩═══╗
Odenia y las Huellas del Pasado
Capítulo 8
Cosas por Entender
╚══✩══╡˚✧❨✧˚╞══✩═══╝
Odenia después de tres horas encerrada en su cuarto sale de este y ve la comida que le preparo Klage, fría, con magia tira el plato y el vaso en un tacho de basura y baja las escaleras sin ánimos de hablar con alguien lo único que hizo fue ver a Mortem y a Nocturna sentadas en el sofá.
—A ver, Mortem...dame tu reporte— pide Odenia sentándose en el otro sofá y mirándola seriamente.
—Bueno, e revisado el bosque como me lo pidió, la flora sigue estable a habido avistamiento de cazadores pero las plantas carnívoras han sabido lidiar con ellos, las bestias estaban hambrientas así que aproveche los cuerpos sin vida de algunos cazadores que fueron asfixiados por una que otra planta y los alimente y tuve que ayudar a que una bestia a tener sus crías— dijo Mortem acariciando a Nocturna.
—Oh mis pobres bestias...tan lindas e indefensas— dice la unicornio tocando los vendajes que rodeaba su lomo.
—¿Indefensas?... Sigo sin entender... ¿Como puedes decir que los monstruos que habitan aquí son indefensas? Si causan daño, matan...te destrozan...son salvajes, mataron a mi marido y a sus amigos— comentó la esquelética, esas palabras hizo que Odenia la mirara directo a los ojos.
—Ellos empezaron ¿Por que venir y matar con un propósito absurdo? ¿Te parece bien que los cazadores vengan y maten a los "monstruos" que no les hicieron nada solo para adornar sus paredes con sus cabezas y llamarlos trofeos? Tu misma lo presenciaste, así como los ponis tienen familia, las bestias también...tienen crías que cuidar y alimentar, son seres que no tienen la culpa de verse así y ser de momento catalogados como "monstruos"— la unicornio se levantó y se acercó a ella con una mirada vacía y muerta —Por eso estoy aquí, quiero defenderlos... Mortem, el bosque no tiene rejas, no tiene un campo de fuerza y aun así ninguna de las bestias sale a atacarlos cuando su pueblo esta cerca de este lugar...pero ustedes si vienen a hacerlo y es algo, que yo nunca voy a perdonar.
Los ojos de Odenia regresaron a la normalidad. Había dejado sin habla a Mortem que vio como la unicornio se alejaba para servirse un poco de agua, recién ahí la poni esqueleto toma el valor para levantarse también y confrontarla.
—¿¡Y crees que matando se solucionará todo!? Solo te deja igual que el resto— levantó la voz ella mientras que Nocturna empezaba a desaparecer por miedo de la reacción de Odenia.
—Si manchar mis cascos significa salvar vidas inocentes...no importa— Odenia tranquilamente termina de tomar un vaso de agua y dejar el vaso en su lugar.
—Ah...tu...— Mortem agarra su hoz intentando atacar a la unicornio sin embargo no lo hizo, algo en sus palabras tenia razón y con tan solo pensarlo bien se daba cuenta que seria estúpido atacar a alguien que solo busca defender —Debo, decirte algo mas...encontré una que otra bestia muerta por el bosque, dudo que haya sido un guardia o un cazador ya que no tenían alguna lanza clavada o una herida provocada por una bala.
—Que extraño...¿tienes alguna sospecha?— pregunta Odenia volteando a verla.
—Nocturna me platicó, que hace ciento noventa años una enfermedad proveniente del bosque provocó la muerte de varios jóvenes potros en el pueblo Imperium...también me dijo que esa enfermedad podía atacar a las bestias jóvenes— respondió Mortem dejando a Odenia consternada.
—Entonces creo que saldré a investigar, quedate aquí con Klage y con Nocturna estas a cargo hasta que yo vuelva y por lo que mas amas no dejes que Klage deje la cabaña— ordenó Odenia Ripper estando a punto de salir.
—Supongo que si te importa mucho ella— comentó Mortem mirando su hoz.
—¿¡Que!? ¡No! Solo que ella me estorbaría en mi investigación y me haría perder el tiempo, ya vuelvo— Odenia cerró la puerta con fuerza y se alejo de su cabaña hablando entre dientes —Importarme...estúpida esqueleto cuando me deshaga de todos haré que se traguen sus huesos.
La unicornio camino entre los árboles saltando sobre los arbustos, de cierta manera ella se sentía observada como si la vieran desde las sombras algo que la incomodaba, no podía creer que era una bestia pues cuando la miraban desde otros ángulos sin que ellas las viera se sentía normal y protegida. Odenia se detuvo y dejo de sentir esa extraña presencia y sin tomarle tanta importancia sigue, por cada lugar que iba encontraba bestias muertas, eran muchas ¿quien podría hacer algo así?. Su ira aumentaba hasta el punto de emanar una aura roja.
—¡Voy a matar a quien hizo esto!— gritó a los cuatro vientos llena de rabia.
Los cielos empezaron a nublarse y poco a poco caían gotas de las nubes comenzando a llover, la unicornio quedo empapada pero no podía detenerse a pesar de que le siguiera doliendo partes de su cuerpo su ira la hacia resistente a todo, vio unas huellas poco visibles pues la lluvia borraba todo, así que decide apresurarse siguiendo lo que encontraba. Detrás de unos arbustos un ser con casco negro la espiaba pero al ver como se alejaba se va.
Odenia llega a una choza fea, nunca antes la había visto por ahí sin embargo no importaba y siguió las huellas hasta llegar a la entrada en el momento que entró cayó por el tubo y cae sobre el cojín viejo. La asesina miro a todos lados, pudo reconocer que era una base subterránea en donde solo habían cristales blancos iluminando el lugar, ella dio unos pasos asegurándose no caer de nuevo. Se percató que al final de la base había tres capullos que estaban cubridas por una baba negra, los tres capullos se movían y eso asqueo por completo a Odenia.
—Que asco ¿que habrá adentro?— se pregunto ella acercando su casco para abrirlas y averiguarlo pero alguien por detrás la agarro y alejo de los capullos.
—¡No lo hagas!— exclamó Zauberer preocupado.
—¿Quien carajos eres? ¿¡y por que no quieres que me acerque a esos capullos!?— preguntó molesta ella pero al momento de verlo su ira se desvaneció por completo.
—Perdone mis malos modales, me llamo Zauberer y esos capullos son peligrosos— respondió en un tono amigable acercándose a Odenia —No quisiera que a una bella unicornio como usted le pase algo, digame ¿Como se llama? Y ¿que hace una hermosa dama por estos bosques?
—Aaah...yo, soy Odenia Honest Ripper, protectora del bosque y...ugh...— la unicornio no sabia que responderle, sus mejillas estaban rojas y lucia nerviosa.
—Anda, digamelo con confianza— pidió el unicornio mirándola directamente a los ojos.
—Vengo a investigar sobre una entraña enfermedad que afecta los pueblos cercanos y el mismo bosque...— respondió ella pero saliendo de un trance que la mantenía sumisa, se percato que algunos cristales blancos no brillaban como el resto.
—Yo te puedo ayudar a averiguarlo, las pobres bestias que habitan el bosque no merecen esto— comentó el unicornio sorprendiendo a Odenia.
—¿¡Que!? ¿De verdad crees eso?— preguntó ella impresionada por lo que decía Zauberer.
—¡Claro! Las bestias son criaturas indefensas después de todo ¿como no ayudar?— dijo Zauberer sonriendo.
Odenia seguía impresionada, había alguien en este mundo que pensaba igual que ella y la quería ayudar para salvar a las bestias.
—Que extraño...— pensaba la unicornio manteniéndose en un vacío, varias preguntas pasaba por su mente mientras miraba al unicornio.
—Jeje...— Zauberer toma de la mejilla a Odenia y a estaba por dar un beso en los labios.
—¡Sacanos de aquí!— gritó Roz dentro de uno de los capullos.
—¿Ah?— la unicornio sale de su trance y empuja a Zauberer al tenerlo tan cerca —¿Que hay dentro de esos capullos?
—Agh, maldita niña— dijo el unicornio y miro a Odenia molesta —No hay nada enserio.
—¡Ayuda!— pidió Ble quien se escuchaba como lloraba.
—¡Mentiroso! Abre esos malditos capullos o te castro estúpido unicornio— ordenó ella y en eso él comenzó a reír —¿Que te causa gracia?
—No abriré esos capullos, al menos que te pongas a rogar claro— dice mientras reía provocando la ira en Odenia.
En ese momento se escuchó un motor, dentro del tubo grande habían unas luces que llamaron la atención de ambos unicornios y voltearon. Del tubo sale un poni con un traje y casco de negro montado en un tipo de moto, él se mantuvo en el aire y su llanta rosa la mitad del rostro de Zauberer dejándolo deformado.
—¡AGH! MALDITO PONI ¿¡COMO TE ATREVES!?— gritó el unicornio viendo como el poni volteaba con su vehículo. Zauberer comienza a recuperarse teniendo volviendo su rostro a la normalidad.
—¿Que esta pasando?— preguntó Wise dentro del tercer capullo.
—Ve a liberar a quienes están encerrados— ordenó él poni a Odenia.
Odenia no sabia quien era pero su tono de voz era tan seria que hizo caso y se acerco a los capullos, el poni y Zeuberer se miraron uno al otro.
—Creo que es caer bajo seducir jóvenes yeguas para acostarte con ellas— comentó el poni bajando de su moto.
—Oh vamos, tengo solo 240 años, merezco ser joven y unas hermosas yeguas a mi lado— se excusó con una sonrisa llena de perversión.
—Que asqueroso...— dijo sacando su mangual listo para pelear.
Odenia con magia abrió los tres capullos sacando a las tres ponis, Ble y Roz estaban agradecidas con la unicornio sin embargo cuando Odenia cruzo miradas con Wise comenzó una pequeña pelea entre las dos.
Entre tanta pelea, Nocturna aparece viendo como Ble y Roz se alejaban y se iban a una esquina por la pelea de Wise y Odenia. Por otra parte Zeuberer al verla se ríe.
—¡Nocturna!— llamó Zeuberer atrayendo la atención de todos —Tanto tiempo sin verte...
—¿Nocturna? ¿Que haces aquí?— preguntó Odenia agarrando de los cuernos a Wise y estrellandola contra los cristales.
—¡Odenia los cristales brillantes están provocando la enfermedad ¡es todo menos luz!— grito Nocturna acercándose a ellas.
—Estúpida felina— insulto Zeuberer y de un rayo lastimo a Nocturna que cayo al suelo frío.
—Uh...— ella intento levantarse pero no podía.
—¡Nocturna!— Odenia se acercó y cargo a su pequeña gata.
Wise escuchó eso, por lo que no dudo y recarga sus cuernos para formar una esfera de fuego lleno de energía.
—¡Niñas cubranse!— ordenó Wise y las pequeñas se hicieron bolita en su rincón.
Odenia agarra un cristal sin brillo, de unos quince centímetros de largo y protegiendo a Nocturna de su cuerno desprende un rayo que fue lanzado al mismo tiempo que el ataque de Wise hacia los cristales provocando una gran explosión que hizo volar en pedazos la tierra que estaba sobre ellos.
El poni misterioso con su mangual rompe el cráneo del unicornio pero no importaba cuantas veces hiciera eso, él se recuperaba de inmediato. Mientras mas fuerza tuviera Zeuberer mas se acababa la vida de los niños que se debilitaban.
La semidiosa y la asesina de cazadores dejaron de pelear esta vez solo para acabar con ese unicornio. Roz y Ble no querían quedarse atrás así que desobedecieron las reglas de Wise e hicieron un circulo de fuego color morado para mantener a Zeuberer dentro. El unicornio confiado intento salir de ahí sin embargo al quemarse la pata se dio cuenta que no sanaba, el fuego de ambas hermanas se hacia mas fuerte y él sentía como se quemaba vivo.
—Alto mocosas— ordenó Odenia dejando a Nocturna en el suelo —¡DIJE ALTO!
Las hermanas de fuego se detuvieron y dejaron libre a Zeuberer, el poni con casco quería alejar a Odenia de él pero de un golpe la unicornio lo apartó y se acercó al hechicero que tenia una expresión de espanto.
—Eres un malnacido...intentaste no solo matar a varios mocosos si no también a mis bestias— decía ella agarrando a Zeuberer y acercándolo mas —Tu ya debiste dejar este mundo hace mucho tiempo...saludame a la diosa Ereba, y no te agarres mi asiento en el infierno.
Odenia le clavo el cristal directo en el corazón a Zeuberer mientras lo veía sangrar un líquido negro, la unicornio solo observaba con una sonrisa como la vida de él se iba al momento que la magia negra era absorbida por el cristal con ayuda de magia de Odenia.
—N-no...— decía en un grito ahogado el hechicero viendo como su juventud se iba.
Primero comenzó como algo pequeño, se empezaba a ver las arrugas en su cuerpo hasta notarse que se hacia mas delgado, todos veían como quedaba huesudo con piel de pasa, su voz era ronca y pedía que le devolvieran lo que lo mantenía vivo. Odenia vio pedazos de los cristales y le mostró a Zeuberer atraves de ellos como iba quedando.
—¡No! ¡No quiero ver!— pedía él aterrorizado.
Wise le cubre los ojos a las hermanas de fuego para que no tuvieran que presenciar tal horrible escena de como la muerte era inevitable para todos. Es así como Zeuberer quedo hecho hueso y de hueso a polvo, el viento se llevo lo que quedaba de él.
—Agh...murió...al fin murió...— decía Nocturna mirando los cielos.
—Si...— Odenia se acercó a ella y la volvió a cargar —Te pondrás mejor, ya lo veras...tu...
—No Odenia, e esperado...ciento noventa años para irme...— decía ella pero la unicornio no podía entender —Lo único que me mantenía viva era que ese maldito también lo estuviera, pero ahora que no esta...puedo morir en paz.
—¿¡Que!? No puedes irte, Klage te va a extrañar y Mortem...y...agh, yo también— dijo lo ultimo en susurro para que solo Nocturna la escuchara.
—Je, tranquila, ya era hora...todo pronto mejorara te lo aseguro— Nocturna cierra los ojos y ella dejo de ser una gata volviéndose una poni de pelaje y crin negra de ojos morados —Adiós...
Nocturna desapareció, Odenia no podía creer lo que paso, ella se levantó y miro a todos con el ceño fruncido.
—Esto no queda aquí, yo volveré y los mataré ¡incluidas están esas fenómenos!— exclamó Odenia mirando a las hermanas de fuego que se abrazaron entre si.
Wise y el poni se intentaron acercar pero Odenia saca unas bolitas que al tirarlas al suelo esparce un humo, y cuando se dan cuenta ella ya no estaba.
—Oh Cielos...— Wise miro al poni desconfiado y se alejó de él —Mmm, muchas gracias...tu pelea nos dio tiempo para destruir a ese poni que ahora recordando como es de viejo no puedo creer que lo haya considerado lindo...que asco.
—Jeje, no hay de que...por cierto, creo que esto es tuyo— el poni le entregó la mochila con las armas adentro a Wise.
—¡Casi las olvido!— Wise se asegura de que sigan ahí las armas restantes y se alivia.
—Señorita, tenemos hambre— dice Roz con unos ojos tiernos.
—Puedo invitarles algo de comer si gustan— dijo el poni viendo a las tres.
—Gracias pero, quisiera primero saber quien eres y ver su rostro— le comentó no sintiéndose confiada del todo con ese poni.
—Je...bueno— el poni se quita el casco mostrando su larga grin negra con puntas azules, ojos negros y pelaje verde agua —No me presenté pero...Es un gusto, me llamo Beast Slayer y soy un cazador.
REINO MOND
El rey Gardo salia de la entrada a los calabozos sin notar que estaba siendo espiado por su hija Liria que ya se le hacia bastante extraño que su padre entrada enojado y saliera con una sonrisa de los calabozos pues su padre tenia un gran complejo de superioridad. Liria decide investigar mas a fondo por lo que ve a un guardia resguardar la entrada y se acerca a él con una bolsa llena de gemas y monedas de plata.
—Lo siento princesa, usted no puede pasar el menos que sea por orden de su padre— dijo el guardia negándole la entrada a la princesa.
—¿Y si hacemos un trato?— preguntó ella mostrando el interior de la bolsa.
—Oh, jeje, bueno ¿desea compañía su alteza?— el guardia había aceptado sin embargo Liria quería ir sola.
La princesa bajo las escaleras hasta llegar a las celdas de los prisioneros, todos y cada uno de ellos le decían cosas obscenas que no inmutaba a la princesa.
—Por los dioses que miedo...— por dentro ella estaba aterrorizada pero no dejaba ver su preocupación e inseguridad.
—N-no...esta de vuelta otra vez...— susurró Coura al final de las celdas creyendo que quien venia era el rey.
Liria se acerco despacio dejando ver su sombra, Coura retrocedió hasta llegar a una esquina, respiraba con dificultad y temblaba del miedo pero al ver a la princesa se sorprendió bastante quedando con la boca abierta.
—¿Quien eres?— preguntó Liria a la poni.
—S-Su alteza...soy, Coura— respondió tratando de inclinarse pero el dolor que tenia se lo impedía.
—¿Que te ocurrió? ¿Por que estas toda...— Liria fue interrumpida de repente cuando Coura se acerco a la reja.
—Ayudeme por favor, quiero salir de aquí...yo no hice nada se lo juro— suplicó la poni llorando —El rey...solo me mantiene aquí para usarme como un juguete, ya no aguanto...
—¿¡Que!? Mi padre...¿El acaso te...vi...— la princesa no podía creer lo que le decía, se sintió decepcionada por él.
—Ah, pero muy bien que lo disfruta esa perra— comentó otro prisionero.
—NO ¡CALLATE!— grita Coura para no oír lo que dicen de ella.
La pegaso miro con pena a la poni, se sentí igual horrorizada por las asquerosas cosas que le pudo haber hecho su padre, ella miro ambos lados y saca un amuleto que emanaba un brillo color verde, eso la transformo en una rata y pudo pasar entre los barrotes regresando a su forma original.
—Shhh...todo estará bien— la princesa miro por la pequeña ventana que había ahí, era la única salida —Cubrete con esa sabana marrón.
Coura obedece a la princesa y se cubre con la manta para abrigarse también con ella, la princesa utilizo su amuleto esta vez para tener la fuerza de otro animal y con mucho esfuerzo quita unos ladrillos que hacían la salida de ahí mas fácil. La princesa ayuda a Coura a salir por ahí y sale ella también cubriéndose con sus alas por la lluvia.
—Oye...muchas gracias...— dijo Coura llorando, después de tantos años una sonrisa se forma en su rostro.
—De nada, tienes que irte de aquí ya...muy lejos donde mi padre no te pueda encontrar...— dice ella preocupada.
—No tengo a donde ir...— le dijo ella con pesar.
—Bueno, se de un lugar donde no te puede encontrar, arriba de esa colina hay una casa pequeña, nadie a vivido ahí en años y esta estable— sugiere la princesa contenta.
—No se como pagárselo su alteza— Coura se sentía aliviada sabiendo que no tendría que volver a ver al rey.
—No tienes que, ve rápido— dice Liria y ve como Coura se va galopando rápido.
Sin darse cuenta ambas, habían sido espiadas por el príncipe Schild desde la ventana de su habitación.
—Vaya, mi hermana libero al juguete de mi padre...je, creo que puedo usar esto a mi favor— se dijo así mismo con malicia teniendo una sonrisa de oreja a oreja.
Bueno owo espero les haya gustado el capítulo de hoy. No olviden comentar que les pareció. Cuidense y hasta la próxima :3/
