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Odenia y las Huellas del Pasado
Capítulo 12
Tregua Parte 1
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En el reino de Soleil. El príncipe Bord en ese mes llenos de cambios que hacían enloquecer a su madre, con el permiso de su padre mando a construir una casa hogar para los ponis pobres que no tenían un techo donde vivir, también hizo otro orfanato por el aumento de huérfano en el reino, claro, él se encargaba de que tanto como el orfanato y la casa hogar tuvieran una supervisión, de lo que se encargaba el príncipe era de la paga de los encargados que contrató para ambos sitios.
Terrie estaba consternada por las buenas atenciones que el príncipe le daba al reino, algo que jamas hubiera hecho el rey por miedo a su esposa o a misma reina que no le interesaba el bienestar de los habitantes de Soleil. Ella siempre estaba al lado del príncipe como orden del rey para "cuidarlo" pero eso no iba a durar demasiado.
En la tarde, el príncipe Bord entró al salón del trono para hablar con sus padres cuando en ese momento el gran candelabro colgado en el techo cae repentinamente, pero gracias a la suerte no cae encima de él, estaba a unos centímetros de ser lastimado pero se salvó.
—Maldita sea ¡Ese idiota tiene suerte!— pensó para si misma Terrie desde lejos alejándose de la cuerda cortada que sostenía el candelabro y guardando la daga en uno de sus bolsillos.
—¡Hijo!— exclamaron los reyes preocupados levantándose de su trono.
—¡Estoy bien!— gritó Bord rodeando el candelabro y acercándose a ellos.
—Ay mi niño— Agatha abraza fuerte a su hijo.
El rey se acerco a la soga que debía mantener el candelabro colgada en el techo, grande fue su sorpresa cuando ve la cuerda cortada. Miro a todos lados buscando a alguien que haya visto algo o una pista pero no encontró nada.
—Bord ¿Donde esta Terrie? Se supone que debe acompañarte en todo momento— dijo Leonor seriamente volteando a ver a su hijo.
—Le di una hora de descanso padre, Terrie ya a hecho mucho por mi hoy y se lo merecía— le contestó con una leve sonrisa pero solo escuchó el gruñido de su madre.
—¡Agh! Esa sirvienta no debe descansar, su obligación además de atenderte es protegerte y dar la vida por ti— comenta Agatha molesta por el comportamiento que tenia Bord con la clase baja.
—Terrie es muy buena sirvienta madre, además muy buena amiga y...— el príncipe fue interrumpido por su figura materna nuevamente.
—¿Amiga? ¿¡Amiga!? ¡Ella es una sirvienta! Es de la clase baja y tu eres realeza ¿¡Como puedes decir que esa sirvienta en tu amiga!?— preguntó históricamente Agatha sin poder creer lo que él decía.
—Agatha, por favor, yo no le veo nada de malo en que nuestro hijo tenga una amiga en quien confiar después de lo sucedido en su cumpleaños— regañó Leonor a su esposa con el ceño fruncido.
—¿¡Estas de su lado!? ¿Que acaso no te das cuenta que esa Terrie envenena la mente de nuestro hijo?— siguió insistiendo la reina.
Los reyes empezaron a discutir, Bord solo los veía triste sintiéndose culpable por su pelea hasta que tiene como un casco toma el suyo y al ver a su lado estaba Terrie sonriendole con ternura.
—Je, me alegra que hayas venido ¿me acompañas en la merienda?— le preguntó Bord amablemente.
—Oh, me encantaría— aceptó ella con una sonrisa hipócrita en su rostro.
—¡De eso nada!— gritó Agatha acercándose a ellos y empujando a Terrie haciéndola caer al suelo —¡Alejate de mi hijo perra!
—¡Mamá! ¿Perdiste el juicio?— Bord se alejo de su madre para ayudar a Terrie a levantarse.
Leonor detiene a Agatha estando entre ella y los dos jóvenes, la reina suspira calmándose un poco y miro a su hijo decepcionado.
—Hijo ¿Que no te das cuenta que ella te esta lavando el cerebro? ¡reacciona!— gritó nuevamente la pegaso rosa acomodándose su corona.
—Ya basta madre, vamos Terrie— Bord se llevo a la poni terrestre lejos de la reina para dejar de escuchar sus gritos.
—¿¡Como puedes ser tan cínica Agatha!?— pregunta el rey consternado —¿¡Que acaso debo recordarte que tu también fuiste una...
—¡Callate!— la reina por impulso le dio una bofetada al rey botando su corona.
Leonor miro molesto a su esposa la cual se empezó a avergonzar y arrepentir de lo que hizo, eso solo se notaba en su mirada.
—Amor, perdón yo...— esta vez la reina no sabia como excusarse y solo sintió sobre ella las miradas acusadoras de los guardias y sirvientes.
—Hablare contigo después— fue lo único que dijo él al ponerse de nuevo su corona e irse dejando a su esposa sola.
En la torre mas alta, en un balcón Terrie y Bord sentados disfrutaban de la merienda admirando la luz del sol, el príncipe veía con felicidad el jubilo de los ponis de su reino sintiéndose satisfecho por lo que hizo y seguirá haciendo con ellos.
—Terrie, este fin de semana sera mi cumpleaños y se organizará un gran baile en la noche— avisó Bord sirviéndose un poco mas de té.
—Oh, que bien su alteza me alegro— dijo Terrie sorbiendo un poco de su taza.
—Y bueno, quisiera que estuvieras presente ahí pero no como una sirvienta, si no mas bien como mi invitada especial— comentó el príncipe sorprendiendo a Terrie.
—¿Qu-Que? Jeje, pero su alteza yo no tengo vestido...ni nada elegante para esa noche, no quisiera ponerlo en ridículo a usted o a su familia— la poni apenada miro a otro lado para tener que rechazar la invitación del príncipe.
—No digas tonterías, yo haré que la sastre de mi madre te haga vestido y correrá por mi cuenta, también te daré una tiara para que combine con tu bella crin y hermosos ojos— alagó Bord provocando un rubor en ella.
—Gracias su alteza...— la sirvienta agachó la cabeza para ocultar su sonrojo —Esto debe ser una maldita broma...— pensó imaginándose a ella misma pareciendo una princesa —ay...
—¿Sucede algo?— preguntó preocupado él tomando del casco a Terrie.
—¡Ah!— ella alejó su casco dejando confundido al príncipe —S-si...yo, estoy de maravilla solo que recordé algo que tenía que hacer mi príncipe, ya vuelvo y muchas gracias por la merienda.
—De nada Terrie, nos vemos después— el príncipe miro sonrojado como se iba ella y decidió dejar las cosas en donde estaban para dar un gran suspiro.
Dos días después, Wise vuelve en la noche al bosque, su mirada era seria pero a la vez estaba preocupada se podía notar que ella hacia levitar con magia un pergamino, se detuvo frente a unos arboles y cerró los ojos recordando lo que había sucedido en el templo.
FLASHBACK
—Escucha con atención...no te contaré la historia, alguien mas lo hará en tu camino pero tu nuevo deber ahora es esté—
Frente a Wise empezaron a aparecer seis luces muy brillantes de diferentes colores: blanca, azul, celeste, amarillo, morado y dorado. La semidiosa quedo impresionada tras sentir un gran poder proveniente de las luces.
—¿Acaso estos son...Elementos?— preguntó Wise.
—Exacto, son los siete elementos y...—
—Yo solo veo seis— interrumpió Wise arqueando una ceja.
—Siete, contigo son siete, ignorante, tu eres el elemento fuego por mi parte—
—Oh, ya entiendo ¿y el resto que son?— cuestiona de nuevo acercándose a los elementos.
—Son agua, aire, tierra, curación, rayo y este es el mas importante de todos, este elemento es el que aumentaría su poder, la luz—
—Waow y ¿exactamente cual es mi deber?— se preguntó ella confundida.
En ese momento los elementos salieron disparados del templo, Wise vio desde la salida del lugar como cada elemento se dirigía a diferentes partes de los tres reinos.
—Tu deber es encontrar a los portadores de los elementos, deberán trabajar en equipo para vencer a su próximo enemigo—
—¿¡Que!? Espera, pero tenia los elementos aquí ¿por que no usarlos todos yo?— en ese momento Wise recibió una fuerte descarga eléctrica por todo su cuerpo —Ugh...
—Basta, eres una semidiosa, tu deber debe cumplirse y esta vez espero que NO me decepciones—
—Esta bien madre...— susurró la híbrida.
—¿Como me llamaste?—
—Digo, mi diosa, no le fallaré encontraré a los demás elementos— dice nerviosa Wise.
—Bien, por cierto este sera tu pequeño castigo por haber demorado tanto en acabar con una simple mortal—
Wise recibió otra gran descarga peor que la anterior dejándola inconsciente en el piso frío, tanto fue el impacto que aun estando inconsciente sentía el dolor recorrer su cuerpo hasta que despertó dos días después.
FIN DEL FLASHBACK
La semidiosa siguió su camino, seguía sintiendo algo de dolor en su cuerpo por aquella descarga eléctrica. Cuando llegó a la base toco la puerta de hierro y no recibió respuesta.
—Mmm, ya es de noche creo que...— sus palabras fueron interrumpidas en el momento cuando escuchó la puerta abrirse y se apartó.
Ella esperó un fuerte abrazo de Roz y Ble pero sin embargo solo recibió un lanzallamas y bolas de fuego que afortunadamente Wise pudo controlar y desaparecer. Desconcertada mira a las niñas quienes tenían una mirada furiosa, detrás de ellas estaba Beast y algo que tenían en común eran sus ojos rojos.
—¡Oigan! ¿Que les pasa? ¡Soy yo!— Wise intentaba hacer reaccionar a sus amigos pero solo le gruñeron —Ugh ¿acaso Hederis vino y les pego sus gruñidos?
—¡Jajajajaja!— se hizo escuchar una risa maniática detrás de Beast, ahí mismo, parada e iluminada por la luz de la luna estaba Ariadna —¡Bienvenida a casa! ¡Ven y unete linda!
—Por la melena de Keravnó ¿¡Que mierda eres!?— Wise estaba intrigada y asqueada a la vez por la apariencia de Ariadna aumentando su enojo.
—¡Soy Ariadna! La reina de las arañas y tu seras mi esclava como ellos...¡ATAQUEN!— ordenó la reina a sus esclavos.
Wise lo único que podía hacer era esquivar los ataques de sus seres queridos pero al no lograrlo algunas veces resultaba ser lastimada. Ble con su fuego intentaba atrapar a la semidiosa y Roz intentó quemarla viva. Beast por otra parte con su lanza hirió varias veces a Wise quien cayó a la tierra herida y mirándolos muy triste.
—Yo...ugh, no debí irme...debí llevarlos conmigo, lo lamento...de verdad lo siento mucho— les decía Wise con lágrimas en sus ojos.
La híbrida miro con furia a la reina y le lanzó una gran esfera de fuego que la mando contra la base, la reina le pidió ayuda a sus esclavos y Wise aprovechó para huir lejos de ellos.
—Niñas, mantela— susurró la reina a las potrillas que voltearon a ver como Wise huía lejos.
—¡Agh! Debo encontrar una manera para...—
Wise sintió una fuerte energía atrás, cuando se da cuenta una bola de fuego morada la alcanza chocando contra su cuerpo y mandándola a estrellarse contra muchos arboles, ella apenas pudo reaccionar solo intentaba hacer que el fuego no dañara su cuerpo.
Devuelta en la cabaña de Odenia. Mortem veía a una inconsciente Klage recostada en su suave cama, Odenia traía un tazón con agua tibia mas un pedazo de tela que remojo y exprimió después para sacar el agua restante, con cuidado la unicornio puso en la frente de la joven poni la tela sentándose a los pies de la cama.
—¿Como sucedió?— preguntó la esquelética mirando a Odenia.
—No lo se, yo...ella, uh, ella se desmayó de la nada no puedo explicar porque o como sucedió— contestó la unicornio agitada y tomando el casco de Klage.
En ese momento se escucha un fuerte estruendo que alteró a ambas, Mortem decidió salir a averiguar que había sido eso mientras que Odenia se quedaba con Klage esperando a que despertara, en un solo minuto Klage empezó a despertar y miro a la unicornio.
—¿Odenia?— se preguntó Klage al verla ahí.
—Klage, ya has despertado ah...¿¡que sucedió!? ¿¡por que te desmayaste!?— interrogó la unicornio a la joven que se encogió de hombros.
—No lo se, yo solo vi por la ventana una luz extraña que se acercó mas y mas, todo me empezó a dar vuelta y me desmayé— explicó Klage dejando la tela mojada a un lado y tocando su cabeza.
—Eso explicaría porque la ventana se rompió— comentó la unicornio y sonríe —Igual, me alegra que estés bien...
—¿Donde esta Mortem?— preguntó Klage mirando la otra cama vacía.
—Escuchamos un ruido afuera, así que ella fue a averiguar que era— contesta la unicornio pero vuelve a recostar a Klage en la cama —Sigue descansando, iré a ayudar a Mortem.
—No te vayas, me da miedo la oscuridad— confesó Klage cubriéndose la mitad de su rostro con la sabanas.
—¿Cuando superarás ese miedo? Ya tienes dieciséis— le comentó en un tono burlón.
—¡Oye! Mmm, al menos, solo quedate conmigo al menos hasta que me quede dormida— pidió Klage usando una táctica antigua, usar sus ojos tiernos.
—Ah, bien pero ya deja de usar esa mirada conmigo— ordenó Odenia haciéndola reír.
Afuera de la cabaña, Mortem siguió un rastro de fuego hasta llegar a una escena de desastre, los árboles estaban destruidos y quemados, con su hoz pudo apagar el fuego pero tirada en los árboles estaba Wise con heridas graves y quemaduras.
—¿Que? ¿Que le pasó?— se preguntó Mortem acercándose desconfiada con el miedo de que Wise solo fingiera y se abalanzara encima hasta que vio el cuerpo de la semidiosa caer en la tierra inconsciente —Oh diablos...
La esquelética se mantuvo en duda por un tiempo, cargo a Wise con cuidado y la llevó a la cabaña dejándola reposar sobre un sillón, con sigilo va devuelta a su cuarto y al abrir la puerta se encuentra con una tierna escena, Odenia se había quedado dormida al lado de Klage quien se hacia bolita a su lado y su cola les servía como almohada extra a ambas.
—Awww— dice Mortem en susurro y tomo el botiquín, rápidamente salio de la habitación y cerró la puerta despacio.
La poni esqueleto volvió a la sala y empieza a entender a la semidiosa limpiando las zonas infectadas, vedando sus patas, lomo y colocando unas curitas sobre sus heridas. Wise abrió un poco los ojos y miro a Mortem.
—Niñas...— fue lo único que salio de sus labios desmayándose otra vez dejando caer una lágrima.
La esquelética se quedo confundida tras las palabras de Wise, no teniendo la necesidad de dormir decide quedarse despierta toda la noche para mantenerse alerta hasta que Wise abriera los ojos de nuevo.
La noche transcurrió lentamente hasta que el sol empezó a aparecer. El amanecer hermoso se hizo presente, los rayos solares entraron por el cuarto de Klage que estaba por despertar pero Odenia molesta con magia cierra las cortinas dejando que ambas siguieran durmiendo, después de que el reloj marcara las diez de mañana recién ambas deciden levantarse.
—Buenos días Odenia— dice Klage con una sonrisa.
—¿Oh? Buenos días...— la unicornio dio un bostezo que hizo que Klage cubriera su nariz —¿Que? Estuve ayer toda la tarde y noche atendiendote, no tuve el tiempo de lavarme la boca.
—Jajaja, eres muy chistosa— Klage volteo y vio que la cama de Mortem seguía vacía —Odenia, creo que Mortem no a vuelto.
—Uhm, que raro, bueno tal vez este en la sala, ella no duerme, si le construí a cama fuera para que dejara de estar en la sala, en serio cada vez que le veía ahí creía que era la misma muerte viniendo por mi— comentó la unicornio saliendo de la cama estirando sus cascos —Tengo hambre.
—Sigue habiendo carne ahí...te prepare algo rápido— Klage sale de la habitación siendo seguida por Odenia bajando las escaleras llegando a la sala.
—Ah, aquí estabas, buenos días Mortem, buenos días Wise— saludo Odenia hiendo a la cocina, pero se detuvo de inmediato y volvió a la sala —¿¡QUE HACE ELLA AQUÍ!?
—Alto Odenia, dejame explicarte— Wise Hunter se levantó del sofá para tratar de calmarla.
—¡No te pienso escuchar maldita perra!— gritó creando con su magia una larga espada.
Odenia se acercó molesta a Wise que no tenia intención de atacar, su espada estaba a centímetros de cortarla a la mitad pero Mortem con su hoz la detiene apartándola lejos.
—¿La estas defendiendo?— preguntó indignada Odenia por su atrevimiento.
—Odenia, debes escucharla primero ¡Tiene algo que decirte!— Mortem seguía deteniendo a Odenia quien trataba de hacerle daño a Wise.
La misma semidiosa intervino en la discusión y entre las dos comenzaron a pelear, Odenia la apunta con su espada y Wise crea con sus cuernos una esfera de fuego también haciendo lucir su látigo de hierro, Klage estaba nerviosa y miro a ambas con preocupación.
—¡No peleen!— gritó Klage elevando su casco pero en ese momento una ráfaga de viendo que hizo volar a ambas hasta chocar con el techo.
Odenia cayó primero y Wise sobre ellas por ese ataque inesperado, la semidiosa se sobo la cabeza y miro sorprendida a Klage, se levanta y se acerca lentamente a ella.
—No puede ser...— decía la semidiosa mirando de cascos a cabeza a Klage.
—Ugh...— Odenia se levanta rápidamente y se acerca a Wise para apuñalarla con su espada.
—¡Eres el elemento aire!— exclamó muy feliz tomando de los cascos a la jovenjoven Klage con una sonrisa.
—¿¡Que!?— la unicornio detiene su ataque y desaparece su arma mirando confundida a ambas ponis.
Holi :3 espero les haya gustado el capitulo de hoy ewe no olviden comentar que les pareció y nos leemos a la próxima ¡cuidense!
