Odenia y las Huellas del Pasado
Capítulo 15
"Atrapados"
En el reino Soleil, ubicadas en el pueblo Licht, las tres ponis dejan estacionado en un puesto el vehículo, al bajar todo poni las miraban raro por su apariencia no natural. A Wise y a Odenia no les importaba ser vistas de esa manera pero por otra parte Klage sentía mucho pesar sobre ella a tal punto que la joven solo se tirara al suelo cubriendo sus ojos con sus patas teniendo encima a Fluffly. La unicornio estaba por reírse pero al notar la mirada seria de Wise decide guardarse sus carcajadas y ayudar a levantar a Klage.
—Oye, tranquila son solo miradas de ponis que no conoces, no es para tanto— dice Odenia sin darle ahora importancia el estado de su pareja.
—Pero...¿Por que nos miran así?— preguntaba Klage escondiéndose detrás de la unicornio.
—Nos miran así...PORQUE NO TIENEN NADA MEJOR QUE HACER— gritó mirando con molestia a los demás, los ponis se asustaron y siguieron en sus asuntos.
—No causes malas impresiones Odenia— regañó Wise a la unicornio.
Odenia giró los ojos y vio una tienda de mascaras, se acercó con sigilo y robo una que tenia expresión de tristeza. Klage solo dejo escapar una tierna risa al ver como ella asustaba a los potros pequeños que estaban cerca.
—¡Odenia! Ah, sigamos, no siento nada en este pueblo...— Wise le coloca unas dos piedras azules al vehículo y sube con las demás —¿Por qué la mascara?
—Para evitar que me reconozcan— responde ella conservando la mascara puesta.
En el reino Moond, la princesa Liria estaba en el hospital en la sala de espera caminando de un lado a otro preocupada siendo resguardada por guardias que al igual que ella la observaban nerviosos. Una hora después llega el doctor y cuando se detiene frente a la princesa se quita sus gafas.
—Princesa Liria, le tengo buenas y malas noticias— dijo el doctor en un tono triste y melancólico —pero necesito que tome asiento.
—Digame las buenas por favor...— ella obedece y se sienta, algo que la impacienta mas.
—Las buenas noticias son que, su padre sigue vivo la herida no fue tan grave, pero, su hermano...— el doctor hizo una pausa y tomo aire mirando a la princesa directo a los ojos —Su hermano, el príncipe Schild esta muerto, no pudimos salvarlo lo lamento.
La princesa quedo en shock, sintió como su corazón aceleraba y paro por un momento pero no era un ataque, era dolor, sentía su corazón roto al haber perdido a su hermano y varias lágrimas llenaron sus ojos.
—¡NO!— gritó Liria mirando al techo, su hermano la habrá amenazado pero perderlo y saber que estaría sola con su padre la aterraba —Quiero...verlo...
El doctor asintió con la cabeza y guió a la princesa a la habitación donde estaba su hermano. Él solo abrió la puerta y Liria entró, su hermano estaba cubierto por una sabana blanca, se acercó y le quito la sabana a su hermano viendo como su rostro estaba deformado por las heridas en su rostro y no solo su cara si no también su cuerpo pero había una herida mucho mas grande que atravesaba su pecho no parecía ser corte por los trozos de los vidriales.
—Hermano...sniff...— ella lo abraza así y no para de llorar lamentándose —Vengaré tu muerte...no me quedaré de cascos cruzados.
Entre sollozos ella poco a poco se empezó a quedar dormida aún con una que otra lágrima recorrer su rostro. Los guardias miraron desde la puerta aquella conmovedora escena y deciden cerrar la puerta.
Devuelta en el reino de Soleil, el príncipe Bord ayudaba a los sirvientes con las invitaciones para su cumpleaños que seria en dos días, Terrie estaba en el grupo ayudándolos pero pensando a la vez como deshacerse de él.
En el salón real los reyes estaban sentados en sus tronos, Agatha se mostraba mas afectuosa con él sin embargo el rey Leonor no correspondía el afecto de la misma manera.
—Querido...— la reina tomo del casco a su esposo pero el lo alejó al instantes —Yo, enserio lo siento...
—Si ya se, pero tu modo de comportarte fue...cruel, no entiendo, si te saque de la pobreza fue para ayudarte, nos enamoramos pero tu cambio desde que te volviste reina me dice que solo estas conmigo por la corona— comentó el rey Leonor sorprendiendo a Agatha, al ver su reacción siguió —¿Tu acaso crees que me fijaría en ti por tu belleza? Cuando te conocí, me enamoré por lo trabajadora y amable que eras con los demás...pero perdiste esa escénica que me atraía.
—Leonor...— la reina intento contestarle pero un guardia entro de improvisto al salón real.
—Sus altezas— el guardia se inclino y se volvió a levantar —Tres "Ponis" quieren hablar con usted, dicen que es urgente.
—Dejelos pasar— ordenó el rey seriamente levantándose del trono junto con Agatha.
El guardia asintió con la cabeza y abrió las puertas con ayuda de sus compañeros, su cara de asombró se mostró tras las apariencias de dos de ellas, de la tercera no se podía decir nada al no verle el rostro por a mascara.
—¿Quienes son?— preguntó Leonor arqueando una ceja.
—Sus altezas, me llamo Wise Hunter, hija del dios Zóora y la diosa Hederis, y ellas son mis acompañantes Klage y...— antes de que pudiera decir el nombre de Odenia ella empujó un poco a Wise.
—¡Soy la enmascarada!— exclamó Odenia dejando confundidos a todos, se quitó un poco la mascara para ver a Wise y guiñarle el ojo.
—¿Como podemos creer en eso?— preguntó Agatha.
—Danos una prueba de que eres una diosa y te creeremos— pidió el rey y tanto como su esposa no estaban convencidos de que Wise fuera descendiente de una deidad.
Wise suspiró, no había pensado en como mostrarles a los reyes que era una semidiosa y no tenia las armas para mostrárselas, en ese momento comienza una tormenta muy fuerte, todos miraron por la ventana como en las nubes grises se formaba la cabeza de un león, abrió la boca y salio un rugido que formó otra nube gris la cabeza de Wise.
—Que horrible— comentó Odenia al ver la nube.
—¿¡Horrible!? ¿Que no te has visto en un espejo? Ah claro, los quebraste todos— bromeo Wise haciendo que Klage se riera.
—No puede ser...— decía Leonor y miro a Wise —El dios Keravno nos dio una señal, bienvenida seas al reino Soleil, Wise Hunter —Esta vez, el rey junto con su esposa se inclinaron.
—Ah, no no, no se inclinen por favor yo solo necesitó su ayuda porque estoy en busca de algo importante, verán...— Wise les explica la misión que le encargaron los dioses y la razón de esta —Y...mi vista solo pudo alcanzar ver como un elemento cayó en el reino Soleil, no se cual de todos era, solo queremos que examinen a cada poni del reino para ver quien puede controlar un elemento.
—Haremos lo que nos pide diosa Wise— afirmó Agatha nerviosa al tener una deidad cerca.
—Solo diganme Wise— insistió la semidiosa incomoda que la llamaran por un tituló que aun no obtenía.
—Oye ¿que haces? Aprovechate— susurró Odenia pero solo fue apartada.
Los reyes iniciaron una investigación por los cinco pueblos que conformaban el reino, mandaban muchos guardias, siendo cincuenta en cada pueblo para que fuera mas rápido pero los sirvientes del castillo no quedaron atrás, tanto como Terrie pero no encontraron nada fuera de lo común. En el baño de la habitación de Bord, el abrió el caño mojándose el rostro pero en eso una energía eléctrica salio de su casco.
—¿Que?— el príncipe se volvió a mojar pero fue un grave error, la electricidad que emanaba era demasiada y salio corriendo del baño y de su cuarto —¡AYUDA ME ELECTROCUTO!
En el salón del trono algunos guardias que volvieron también fueron examinados, pero al retirarse aparece Bord gritando auxilio, Wise veía un aura eléctrica que lo rodeaba.
—¡Mi hijo!— exclamó Agatha intentando acercarse pero fue detenida por Leonor.
—¡Alto todos!— ordenó Wise, ella fue la única que se pudo acercar y tomar del hombro al príncipe —Calma, todo estará bien...
Bord miraba a todos, estaba asustado y preocupado tanto como su familia, observó a Terrie que estaba impactada y fue ahí cuando se pudo calmar.
—Perdón...— se disculpó el príncipe —¿Que fue lo que me pasó? Estaba muy alterado.
—Al fin te encontramos— dice emocionada Wise.
—¿Tenia que ser él? — preguntó Odenia cruzándose de cascos.
—¿Yo que? ¿Papá? ¿Mamá?— el príncipe miro confundido a todos.
—El elemento del rayo te a elegido a usted, su alteza— Wise se inclinó un poco y observó a los reyes como estaban consternados.
—Mi hijo, uno de los elegidos...no podría estar mas orgulloso— comentó Leonor.
—Ah, no...no puede ser— la reina se llevó una gran sorpresa, miró a su hijo como frotaba sus cascos y como salia de estos pequeños rayos.
—Cool...— susurró el príncipe.
—No se lo pueden llevar...es...el príncipe— Agatha se negó a que Bord se fuera, era su hijo y tenerlo lejos le partiría el alma.
—¿Llevarme? ¿a donde?— preguntó Bord confundido.
—Me haré cada vez mas vieja contando esto...— dijo Wise llevándose un casco a la frente, y decide explicarle de manera breve el asunto.
—¡Iré con ustedes!— exclamó emocionado alzando su casco y mandando un rayo al techo que hizo un agujero ahí —Ups...
Leonor estaba de acuerdo, manteniendo a su hijo lejos del castillo estaría a salvo, pero para Agatha le era imposible dejarlo ir así como si nada, dado a que ya era de noche ellos deciden solo quedarse una noche para descansar, en su descansó Odenia seguía leyendo el diario con la mascara puesta.
—Interesante...ya quiero ver la cara de esa reina Clarisse cuando lea esto— decía entre dientes Odenia cuando llega al final del diario y lo cierra.
—¿Que dijiste?— preguntó Klage volteando a verla.
—Dije que ya te duermas— ordenó Odenia dándole la espalda.
—Oh, esta bien— Klage estampa su cara contra la almohada para conciliar el sueño que no tardo en venir por ella.
A la mañana siguiente, después de ser invitadas a un buen desayuno, la reina Agatha tenia un nudo en el estomago por lo cual no comió nada, Bord estaba con buenos ánimos y antes de irse decide despedirse de sus padres.
—Estaré bien, regresaré pronto y los reinos estarán a salvo— dijo Bord para calmar a su madre y dejándole su corona —Terrie...— el príncipe miro a la sirvienta que estaba con su cabeza agachada, se acercó y la abrazó con la misma fuerza que su madre.
—Ah, no respiro— decía Terrie apretada por el afecto.
—Jeje, perdón— el príncipe la soltó sonrojado —Te extrañare...
—Eh, yo también— mintió Terrie con una sonrisa amable, solo para provocar cólera en la reina le da ella un abrazo que fue correspondido.
—Giu— comentó Odenia mirando desde lejos.
—Awww— suspiró Klage a su lado por la escena.
—Hija de...— la reina se guardó sus palabras y miro a otro lado indignada.
—Tienes suerte Bord, hay un espacio para ti en la moto, debemos ir al reino Mond, me preguntó como estará la reina Clarisse en busca de otro elemento— dice Wise mirando por el vidrial el gran castillo del reino Ékleipsi.
Devuelta en el reino sin sol, la reina había mandado a examinar desde ayer a todos los ponis de su reino pero los guardias dijeron que no había nada fuera de lo común en ellos. Todos se preguntaban una pequeña cosa inusual...¿Que hacia un pony a su lado?
—Gracias por estar aquí conmigo— agradecía Clarisse mirando a Beast.
—Je, siempre— le dijo guiñándole el ojo y provocando un rubor en las mejillas de la reina.
—¡Beast!— las pequeñas hermanas de fuego se acercan entusiasmadas a él, la reina solo las miró con mal ojo.
—¿Que ocurre niñas?— pregunta Beast Slayer agachándose.
—Hay una pegaso en la parte trasera del castillo, esta sola pero no notó nuestra presencia— dijo Ble dejando que su hermana dijera el resto.
—Ella de un golpe en la tierra hizo volar un pedazo grande de esta y la mando lejos— terminó Roz y los cuatro se miraron entre si.
—Niñas ¿como era esa pegaso?— preguntaba Clarisse seriamente.
—Era roja y tenia la crin gris— contestó Ble alejándose de ella con miedo y escondiéndose detrás de Beast al igual que Roz, después de todo la reina las había encerrado en un calabozo por años.
—...¿Rouge? Guardias, busquen a la comandante Rouge y traedmela por favor— ordenó la reina a lo que sus guardias acataron las ordenes.
Los guardias no tardaron en llevarla ante ella, lucia nerviosa y asustada, miro a la reina con miedo sin saber porque la llamaban.
—¿Si su alteza? ¿En que le puedo servir?— preguntó inclinándose ante ella.
—Estas niñas dicen haberte visto controlar la tierra...¿es cierto?— interrogó seriamente viéndola con unos ojos que provocaban temor.
—No...— negó Rouge, sabia lo que la reina pensaba sobre aquellos ponis que no fueran normales, si decía que si creía que acabaría siendo degollada.
—Miente— comentó Beast acercándose a ella tomando su hombro —di la verdad, te prometo que la reina no te hará daño.
—Usted callese ¿que sabe usted? Nada— la pegaso apartó el casco del poni de mala gana y miró a otro lado.
Las pequeñas se miraron entre si, Beast les dio una señal mientras se alejaba de la pegaso, ambas pequeñas fusionaron sus fuegos haciendo una llamarada color morada, Rouge reaccionó rápido y golpeando el suelo levanto un pedazo de este que utilizó como escudo para cubrirse del fuego y después lo dejo caer en su lugar.
—¡Oh por los dioses!— exclamó la reina levantándose de su trono —Al fin, encontramos a un elemento...
—¿Que?— preguntó Rouge mirando confundida a todos los presentes.
—Que te lo explique Wise Hunter cuando vuelva, estoy segura que ella contestará todos tus dudas— dice la reina contenta por el hallazgo del elemento tierra.
En el hospital del reino Mond, Liria ahora estaba en la habitación de su padre quien recobraba el conocimiento, al abrir sus ojos pudo notar a su hija cerca de él con lágrimas en sus ojos.
—Papá...—en estos momentos dolorosos para ella, buscaba algún consuelo mas cercano —Schild...Schild esta muerto.
—No...— el rey miro a su hija con una expresión de asombro, obviamente era algo muy falso pues debajo d aquel rostro impresionado había una sonrisa de satisfacción, aprovechando la situación con todas sus fuerzas logró abrazar a la princesa.
—Papá ¿¡Quien los ataco!? ¿¡Quien hizo esto!?— preguntaba Liria enojada.
—Oh mi niña, hemos subestimado a esa unicornio demasiado...— respondió el rey confundiendo a la princesa —El rey Leonor tenia razón, la unicornio de quien nos avisó, entró por un vidrial y nos amenazó a los dos, tu hermano me defendió pero fue atravesado por su espada y a mi solo me hirió, pude solo escuchar otro vidrial romperse y quede desangrándome en el suelo.
— ¿La unicornio del bosque? Pero...como ¿Que hacia aquí?— preguntaba Liria mirando a su padre con furia en su mirar.
—Quería oro, joyas, nuestras riquezas pero ambos nos negamos e intentamos luchar...fue demasiado— el rey acaricio la cabeza de su hija que solo se siguió consolando entando en sus cascos, olvidando lo que él quiso hacerle.
—Si encuentro a esa unicornio...la matare con mis propios cascos— dijo entre dientes ella parando de llorar y secando sus lágrimas.
En ese momento, se abre la puerta de inmediato, era el doctor que vino solo para hacerle unas pruebas al rey y al notarlo despierto lo revisa.
—Esta todo en orden, le podemos dar de alta hoy su majestad— informó el doctor apuntando en su libreta.
—Gracias, hija, manda a que los guardias traigan nuestro carruaje y a que hagan un ataúd para tu hermano, su cuerpo recorrerá todo el reino y sera enterrado siendo recordado como un héroe— le dice tomando del hombro a Liria, esas palabras no fueron reconfortantes para ella.
La princesa solo asiente con la cabeza y se retira del cuarto, el doctor se fue también y el rey solo sonrió con malicia recostándose de nuevo en su cama y mirando el techo, ahora nadie se interpondría en su camino.
En una parte cerca del castillo de Mond, el grupo de cuatro amigos estaban viajando en la moto a toda velocidad, Wise gritaba sin control al no poder manejar bien el vehículo, hacia un desastre por donde manejaba.
—¡TE DIJE QUE SOLO LE PUSIERAS DOS PIEDRAS!— gritó Wise mirando atrás por un momento.
—¡ESTO ES ADRENALINA! ¡MÁXIMA POTENCIA!— gritaba Odenia disfrutando de la velocidad máxima de la moto.
—¡Creo que debí traer casco!— exclamó Bord aferrándose a Odenia.
—¡Ay no me toques! ...oh oh— Odenia miro al frente, había un muro de concreto y antes de chocar los cuatro se tiran de la moto al no saber como frenarla.
Los cuatro cayeron rodando por toda la tierra, la moto choco y al destruirse se incendio, Wise se levantó enojada y fue hacia Odenia que se reía como tonta, casi mueren pero a ella le pareció mero juego de diversión.
—¿¡Estas loca!? ¡Casi morimos!— le dice enojada la semidiosa apuntando a la moto incendiada.
—Pero estamos vivos ¿no? Jeje— la unicornio se levantó como si nada y se acerca a Klage para ayudarla a levantarse —No perdamos el tiempo...
—Odenia...tu mascara— mencionó Klage viendo que la mascara de la unicornio estaba rota tirada en la tierra.
—Oh cielos...— la unicornio recogió los pedazos pero en eso ve como guardias se acercan—Mierda
Los guardias les apuntaron con sus espadas, Odenia estaba por atacar usando sus poderes mas Wise la detuvo, no podía permitir sangre de ponis inocentes derramada de nuevo.
—Ustedes vendrán con nosotros— ordenó uno de ellos con voz gruesa y varonil.
—¡Oiga yo soy el príncipe Bord del reino Soleil!— exclamó el príncipe creyendo que con eso podría ayudar.
—Silencio niño bonito, eso digale a sus altezas reales cuando vuelvan— dijo otro empujandolos hacia adelante.
—Llevenlos a los calabozos— ordena aquel poni alzando su casco, los demás solo obedecieron sus ordenes —Ya veremos que castigo les darán por perturbar la paz.
—Perturbada tu puta madre— insultó Odenia riéndose al final.
—Y pongale mordaza a esa maldita, por meterse con mi mami— aquel guardia los siguió por detrás para asegurarse de que fueran bien encerrados en sus celdas.
¡Hola! ¿Como están? Yo bien, enserio xd ver que llegue al capítulo 15 de mi fic me deja con la boca abierta :D
Solo pensar en que pueda disfrutar escribiendo me llena de ánimos para seguir :3 ¡nos vemos en el siguiente capitulo!
