Odenia y las Huellas del Pasado
Capítulo 16
El juicio
Abajo del castillo, en los calabozos oscuros en una de las sucias celdas siendo resguardados estaban el pequeño grupo de elementales, mas Odenia que estaba amordazada y los guardias se aseguraban de que ella no se la quitara, también para prevenir cualquier accidente tenia un anillo en su cuerno que le impedía usar magia algo que le incomodaba demasiado.
—No lo entiendo ¿Por que yo uso este anillo y no Wise? Ella también tiene magia en sus cuernos ¡INJUSTICIA!— pensó Odenia mirando a la semidiosa que estaba cerca de las rejas.
—Tengo miedo— dijo Klage que estaba en la esquina del calabozo.
—Ya dije que soy el príncipe Bord, hijo de la reina Agatha y el rey Leonor ¡Dejenme libre!— ordenó Bord tratando de hacer que los guardias le hicieran caso pero fue completamente ignorando.
Al cabo de unos minutos llega otro guardia que, les habla al oído a cada uno, los prisioneros trataron de escuchar la conversación pero los guardias los miraron y abrieron la celda.
—Llegaron el rey Gardo y la princesa Liria, ellos decidirán su castigo por perturbar la paz, estrellas un vehículo no identificado contra el castillo y por...el asesinato del príncipe Schild— informó uno de los guardias sorprendiendo a todos menos a Odenia.
—¿Que? ¿Asesinar? Perturbamos la paz y estrellamos ese vehículo pero NUNCA...o al menos solo nosotros tres jamas asesinamos al príncipe ese— insistió Wise saliendo de la celda con el resto.
—De hecho, ella lo asesinó — acuso el otro guardia mirando a Odenia.
Todos miraron a la unicornio que quedo sorprendida por aquella acusación, claro no podía decir nada en su defensa por la mordaza hasta que llegaron al salón real, los guardias dejaron ahí al frente del trono a los cuatro ponis que tenían sobre ellos la mirada del rey y la princesa.
—¡Liria!— exclamó Bord mirando a la princesa.
—¿Que? ¿Bord?— la princesa miro al joven poni confundida —¿Que haces ahí? Oigan, quitenle los grilletes ¿¡Que acaso nadie sabe reconocer a nadie aquí!?
Los guardias asustados por la actitud de la princesa se acercan a Bord y lo alejan del resto, pero él insistió y se quedó al lado de ellas.
—Espera Liria, ellas no son malas estamos aquí para...— en ese momento fue interrumpido por el fuerte choque que hizo Gardo con su casco.
—Silencio, estamos aquí para condenar a...— el rey miro la carta que hace un tiempo el rey Leonor le entregó con la información de la asesina del bosque —a...Odenia Honest Ripper por la muerte de mi hijo, el príncipe Schild.
—¡Mmm!— gritó Odenia pero con sus cascos se quita la mordaza —Como no pensé esto antes...¡Haber haber haber! Yo digo con todo mi orgullo que mate cazadores y ponis que entraron a mi bosque a atacar por intentar matar a mis bestias...
—¡Eres una desgraciada! No mientas maldita ¿¡Como puedes decir que sientes orgullo por que lo hiciste!? ¿¡Estas loca!?— le exclamaba desde su lugar Liria a Odenia.
—Loquisima querida, pero volviendo al tema anterior, mate cazadores y guardias pero JAMAS maté a ese bastardo de hermano que tenias— declaró Odenia pero viendo las miradas de los demás no parecían estar convencidos.
—¿Eres una asesina?— preguntó Bord ya que, él jamas se enteró de aquella noticia.
—Bord se que eres un distraído pero no te pases que esta noticia lleva un mes mas una semana— dijo Liria indignada acercándose a ellos.
—Disculpe pero ¿Cuando fue asesinado su hermano?— preguntó Wise.
—Apenas ayer— respondió seriamente Liria aguantando sus lágrimas.
—Pero eso es imposible, ayer los cuatro juntos nos encontrábamos en el reino de Soleil, mantuve vigilada a Odenia todo el tiempo y en ningún momento ella se fue del castillo para venir aquí a matar a alguien— excusó Wise defendiendo por primera vez a Odenia.
—Ja ¿Y usted que sabe? Ella vino a pedirme joyas, oro...y por no dárselas me atacaste maldita sínica— comentó Gardo atrayendo la atención de la unicornio.
—Si hubiera sido yo, creeme que tu no estarías vivo y nadie hubiera encontrado tu cuerpo— dijo en un tono amenazante mirando de arriba a abajo al rey analizándolo.
Los guardias protegieron al rey y lo hicieron retroceder, Liria solo se acercó a su padre para defenderlo.
—Muy bien tranquilos, ay, me encantan estos casos sinceramente— agregó Odenia y se puso delante de los elementales —Aquí se me acusa de la presunta muerte del príncipe Schild, pero ¿con que pruebas de me acusan? Alguien, aparte del rey ¿me vio aparecer de la nada? —Al no recibir respuesta decidió proseguir —Entonces princesa ¿Como usted puede creer que fui yo la asesina? Si nadie me vio, y el único que lo hizo fue este negro.
—¡No me falte el respeto! Odenia— el rey se acomodo en su trono con dificultad por la herida de la espada, algo que notó la unicornio.
—Esa herida ¿con que fue hecha?— preguntó Odenia viéndolo.
—¿Con que mas? Con tu maldita espada, la creaste con tu magia y mataste a mi hijo— respondió haciéndose el indignado el padre de Liria.
—Pues fijese princesa, aquí hay un mentiroso y es él. Aquí el rey, su padre, dice que lo apuñale con mi espada pero, podría mostrársela pero con esta cosita en mi cuerno no puedo mostrarles nada— Odenia apunto el anillo, Liria hizo una señal a uno de los guardias que se acercó a ella y le quito el anillo —Muchas gracias... bien, como verán mi espada no esta hecha de metales.
Odenia hizo aparecer su espada hecha de magia, aun nadie seguía sin entender nada pero los guardias se pusieron a la defensiva por si ella atacara.
—Mi espada, esta hecha de magia y si yo apuñalo con esta espada a alguien...— Odenia para hacer una demostración tiro la espada a una de las puertas del salón que se clavó y desintegró al instante —Eso pasa, y usted rey, yo no lo veo hecho cenizas.
Liria miro la puerta hecha cenizas y le dio un vistazo a su padre que lucia algo nervioso, ahora podía ver lo poderosa que era ella.
—¿Padre...?— Liria con una expresión preocupada lo miró y se acercó a él—¿Que paso realmente cuando mi hermano me mando a mi habitación?
—Ay, todavía te manda a ti a tu cuarto pero si la respuesta esta mas que obvia— comentó Odenia pero recibió un pequeño empujón por parte de Wise.
Los guardias miraron desconfiados al rey, Liria fruncio el ceño esperando una respuesta inmediata de su progenitor. El rey de inmediato desenvainó su espada y atrapó a Liria entra sus cascos, tenía la espada cerca de su cuello.
—Atrás todos, o ella muere— advirtió el rey, esta vez su rostro ya no era uno pacífico si no uno que demostraba su verdadero ser.
—¡Oigan miren el lado positivo! Al fin encontramos al asesino— dice Odenia despreocupada por la princesa recibiendo la mirada de desaprobación de todos hasta de Klage —¿Que?
En el castillo del reino Soleil, Terrie estaba enojada, furiosa, caminaba por los pasillos tratando de calmarse solo podía pensar en como el príncipe, aquel que intentaba destruir, matar, eliminar por venganza había sido elegido para salvar a los tres reinos.
—No es posible, esto no esta pasando...él...— la sirvienta se detiene justo en la cocina, vio como la reina Agatha amasaba, ella misma ensuciaba sus cascos al cocinar.
—Mmm...espero le guste...— decía la reina mientras seguía preparando aquel postre.
—La reina acaso...¿¡Esta cocinando!? Espera...¿¡Desde cuando sabe hacer eso!?— se preguntaba ella interiormente.
—¿Uhm?— la reina miro la entrada de la cocina viendo a Terrie observándola —Ah, eres tu...pasa por favor, quiero hablar contigo...
—¿Eh? ¿Conmigo?— Terrie al ver la expresión seria de la reina dio un suspiro y se acercó a ella —¿Que desea hablar su alteza?
—Sobre mi hijo— contestó severamente y dejo de amasar para mirarla a los ojos, Terrie tragó saliva ante el miedo de que la reina la haya descubierto —Lo se.
—¿Q-Que sabe?— pregunta ella estando a punto de retroceder.
—Se que él esta enamorado de ti— dice al final la reina dejando sorprendida por completo a la terrorista —La manera en la que te mira, en como te trata me lo dice todo...es igual a su padre.
—¿Él? ¿Enamorado de mi?— preguntó Terrie tocando su pecho con su casco, sus pupilas se achicaron y miraron de reojo a la reina.
—¿No lo sabias? Era obvio...— Agatha siguió amasando hasta que comenzó a sacar pedazos de la masa y formar animalitos con esos pedazos —Pero dejame decirte que no estoy en contra de eso...después de todo, yo fui como tu.
—¿Como yo? Pero si usted es la reina, viene de una familia rica al otro lado del mundo— comentó Terrie provocando una risa chillona en Agatha —¿De que se ríe?
—Jeje, es que...Antes de volverme reina yo, trabaja en los campos, era muy sucia y me encantaba la tierra, no descansaba en ningún momento para poder trabajar y mantenerme— confesó cerrando los ojos y recordando su pasado.
—¿Era una campesina?— preguntó Terrie sin poder creerlo —¿¡Pero como paso a ser reina!?
—Uh...— la reina en ese momento decidió abrir su corazón, dio una sonrisa pura y dirigió nuevamente su mirada calmada a ella —Con amor, el rey buscaba empleados para trabajar en el castillo, claro, asistí yo y a pesar de mi actitud torpe logre ser cocinera...todos los días, tardes y noches le llevaba desayuno, almuerzo y cena, poco a poco empezamos a sentirnos atraídos...y sucedió, nos enamoramos y nos casamos después de conocernos mejor.
—...Como se atreve, como puede ser que usted, reina con sangre de plebeya nos así de mal a todos nosotros los que estamos a su servicios— Terrie se iba alejando de ella pero Agatha la tomo del casco.
—Lo único que puedo decir es perdón...lamento todo el daño que hice, mediante a tanta riqueza que tenia mi actitud cambio y olvide de donde venia antes, yo vengo de los campos, no de una familia llena de dinero como todos creían— Agatha sin decir nada mas prende el horno y mete la bandeja ahí.
Terrie quedo helada, el vago recuerdo de sus padres fusilados frente a varios ponis en el sexto cumpleaños del príncipe estaba dejando de molestarle, miro abajo recordando los bellos halagos de Bord y como él la a ido tratando de la manera mas amable posible, cosa que, hace tiempo no hacían. La reina miro la expresión afligida de la sirvienta y la abrazo con sus alas.
—En caso de que no me perdones, quiero agradecerte por cambiar a mi hijo, gracias a eso pude también recordar como era yo de joven— dejó de abrazarla y volvió a acercarse al horno para esperar que estuviera listo lo que había preparado con amor.
La poni seguía quieta y le dio la espalda, tenia ahora su mirada ingenua y confusa, ese abrazo la hizo sentir cálida, ese sentimiento nuevamente apareció en su corazón. Lo que recibió fue un autentico abrazo de instinto maternal, solo miro de reojo a Agatha y se retiró de la cocina para poder reflexionar lo que sucedió.
Una hora después. Agatha caminaba por los pasillos con una bandeja de galletas y se dirigía a sus aposentos, al abrir la puerta ve a su esposo recostado en la cama descansando, cerró la puerta y se acercó lentamente sin hacer ningún ruido dejando la bandeja en la mesa de noche de la habitación, le da varios besos amorosos que lo empezaban a despertar.
—Ugh...¿Agatha? ¿Que haces...y...¿Ese olor?— se preguntaba Leonor olfateando el aroma que emanaban las galletas.
—Me alegra haberte despertado, te hice esto— Agatha acercó la bandeja e ínsito a que su esposo comiera unas cuantas galletas.
Con desconfianza agarró una galleta y la comió, sintió un gran paladar en su boca, no sorprendió a Agatha cuando empezó a comer el resto de las galletas eso solo hacia que su esposa sonriera alegremente.
—Me llena de mucha alegría que te gustaran las galletas— comentó Agatha recostando su cabeza en el hombro del rey.
—Hace veinte años que no cocinas que no cocinabas estas deliciosas galletas... ¿O acaso fue alguna sirvienta?— preguntó Leonor arqueando una de sus cejas y mirando a Agatha.
—¿Como crees? Yo misma las cocine, recordé que cuando trabaja para ti, siempre me pedias que te preparara mis galletas hasta para el almuerzo ¿recuerdas?— esta vez fue Agatha quien se puso sobre el rey con una mirada picara, sus mejillas estaban mas rojas.
—Oh vaya, jeje— el rey la tomo de la cintura y le dio un profundo beso, pero ese momento romántico fue interrumpido —¿Que es eso?
La zona de los tres reinos empezó a temblar, algo no andaba bien, los reyes miraron por la ventana como las nubes se volvían negras oscureciendo el cielo. Vieron hacia abajo como sus súbditos estaban gritando del pánico pero no solo ellos. En el reino vecino, la reina Clarisse veía horrorizada el cielo junto con Beast y las niñas que temblaban del miedo.
Beast Slayer fijó su mirada en el bosque y como rayos morados bajaban allí. En el Infraforest, las bestias también estaban aterrorizadas, se escondían en cuevas o en los arbustos, la tierra seguía vibrando y en la cabaña Mortem intentaba que las cosas no se cayeran de su lugar, la esquelética se rinde y busca un lugar seguro donde refugiarse, su mirada se dirigió al sótano el cual tenia prohibida la entrada, es mas, Odenia antes de irse le había dejado un candado.
—Ah estúpida unicornio, no voy arriesgarme a que me rompan los huesos— se dijo así misma la poni esqueleto y con su hoz rompió el candado pero antes de entrar se detuvo —Mi hijo...¡STRIK!
Mortem salio de la cabaña dejando la puerta abierta, no miró atrás y siguió su camino hacia el sendero que la llevaría a su pueblo, al llegar las casas estaban cayendo poco a poco. Todos se preguntaban ahí el porque de este temblor, la presencia de Mortem no ayudó mucho pues atrajo la mirada de las ponis que agarraron a sus hijos e hijas, evitando los gritos de aquellas amigas que no la reconocían se dirigió a su hogar. Antes de que tumbara la puerta de un rayo con su hoz la puerta de abre de golpe.
—Rápido salgamos de...¡AAAH!— Mariana tenia en su lomo a Strik pero de un grito agudo al verla con esa apariencia retrocede con miedo encerrándose ahí.
—¡No! ¡Mariana abre la puerta!— gritaba Mortem pero su hermana no respondía.
La esquelética veía como su casa se estaba a punto de desmoronar, de una patada rápida tumbo la puerta y entró, vio como su hermana estaba escondida debajo de la mesa abrazando a Strik.
—Salgan de ahí ¡Tenemos que salir de aquí antes de que esto se venga abajo!— ordenó Mortem.
—¡Vete de aquí demonio!— fue lo único que le dijo su hermana Mariana.
—¡Escuchame Mariana salgan!— Mortem intento sacar a ambos debajo de la mesa pero Mariana asustada por el fuerte terremoto no escuchaba.
—¡Quieres quitarnos nuestras almas y llevarnos al infierno! Y eso no sucederá, en nombre de mi hermana juré proteger a mi sobrino ¡Tendrás que pasar sobre mi cadáver para quitarmelo!— exclamó rompiendo en llanto la poni.
El pequeño Strik no entendía lo que sucedía, saco el casco de su tía que cubría sus ojos y miro a Mortem, estaba asustado, jamas había visto algo así antes pero esa mirada lo hacia sentir cálido y seguro.
—¿Mami?— Strik extendió su casco agarrando el huesudo esqueleto de su madre, a pesar de que ella no tuviera pulso sentía esa gran conexión —¡Mami!
—¿Qu-Que?— Mariana confundida miro a Mortem, gracias al estar tan aferrada a Strik la esquelética jalo del casco de su hijo y arrastrándolos los saco de la casa que se desmoronó al igual que el resto de las casas, recién ahí fuera cuando todo se calmó por momentos.
—¡Ah! ¡Gracias a los dioses están bien!— exclamó Mortem con una sonrisa no están notoria pero aliviada.
Mortem sintió las miradas de todas las ponis cayendo sobre ella, escucha los murmullos que la juzgaban por su apariencia a pesar de haber salvado a su familia, estaba por irse pero la intervención de su hijo la detuvo.
—¡Mamá! Estas viva— dijo Strik abrazando a su madre con todas sus fuerzas.
—Strik...o mi pequeño tesoro, me alegra que estés bien— decía ella correspondiendo su abrazo.
—¿Que? ¿Rubí?— Mariana se acercó a ella con timidez mientras se secaba las lágrimas y trataba de ver mas bajo su capucha —Pero...creí que estabas muerta...¿que te pasó?
—Es...una larga historia, pero estoy aquí...y oh cielos, me debes tener asco ¿no?— preguntó Mortem nerviosa intentando guardas su voz quebrada por la presencia del resto.
—Eres mi mamá, no importa que apariencia tengas yo siempre te amaré — le dijo el pequeño apegado en ella— Te extrañe mucho mami.
—Yo también te extrañe...— dice tras escuchar las conmovedoras palabras de Strik que la hicieron tener fuerzas.
Las demás dejaron de murmurar y suspiraron por la bella escena, aunque eso no duró mucho, del cielo salio un rayo mas grande que los demás que cayó sobre el bosque, justamente en el centró.
Debajo de la tierra, muy al fondo había un ataúd negro de bordes grises, se estaba agrietando por el impacto del rayo, al quebrarse por completo saliendo de ahí apareció ni nadie mas ni nadie menos que la reina Irenda, una alicornio morada de crin negra y ojos azules.
NOTA: En mi anterior fanfic hubo una aparición de Irenda de como es y quien era, pues bueno como dije este fic es una continuación del anterior y la tenemos devuelta con nosotros.
La reina de la oscuridad estaba en el punto del medio no solo del bosque, si no también de los tres reinos que a pesar de estar lejos sabían que alguien esta ahí.
—Oh no...la profecía...— Comentó Clarisse mirando a Irenda desde su ventana.
—¿¡Profecía!? ¿¡Que profecía!?— preguntaba Beast en busca de una respuesta.
—Hace...años, muchos y muchos años atrás, la aparición de la primera reina, Royal Shine hizo que pasaran una profecía de generación en generación, decía..."Oscuridad vencida mas no ida, cuando el mal crezca mas, el regreso de la reina de la oscuridad pronto sera"— explicó brevemente Clarisse.
—Royal...Creí que la había derrotado para siempre ¡Nunca dijo de que ella volvería!— grito furioso Beast Slayer confundiendo a los presentes —¡El diario! Debo ir por el.
—¡No! No vayas no te quiero perder, si vas ella te matará— Clarisse lo detuvo antes a Beast pero el seguía insistiendo en irse.
—No te vayas Beast— dijeron las pequeñas acercándose.
—La reina tiene razón, además, Wise ya debió encontrar a los demás elementos, estaremos todos bien— dice Ble con esperanza.
—¡Le patearan el trasero a esa loca!— siguió Roz lanzando patadas al aire.
Beast solo puro mirar a Irenda que, no atacaba y no solo eso, tenia los ojos cerrados era como si canalizara una energía grande pues un aura lila la rodeaba y eso solo esparcía el miedo.
¡HOLA A TODOS!
:( se que me tarde en publicar, es que al traer las actualizaciones del fic cada dos días, hacia que se me acabaran las ideas y me cansara un poco por lo cual me tome estas pequeñas vacaciones de una semana que no publique nada. Espero entiendan y espero que les haya gustado el capítulo de hoy, hasta el próximo cap.
