hola lectores! en este capitulo por fin pasara lo que todos estaban esperando... o bueno tan siquiera a uno le pasara. los dejo con la incógnita, espero les guste :) reviews son mas que aceptados :D


El joven avatar llego exhausto a el templo, pero también muy triste por lo que acababa de confesar. Siempre había tenido la esperanza de que Katara lo quisiera mas que un hermano, siempre pensaba que así era, solo se tenia que contener hasta que acabara la guerra. Nunca le había confesado a alguien que sabia que Katara no lo quería de esa manera, y decirlo en voz alta fue muy doloroso. Trato de no pensar en eso y cerro sus parpados. No quería pensar en Katara, pero no podía evitarlo. Dormir se convirtió en algo imposible para el, no tenia opción, tenia que entrar al mundo de los espíritus y hablar con su viejo amigo, el avatar Roku.

Aang se concentro y sus tatuajes empezaron a brillar, su alma empezó a desprenderse de su cuerpo y a viajar rápidamente. De pronto se encontraba en ese bosque-pantano en el que había estado tantas veces. Se encontró con el espíritu mono en la entrada y le pregunto por el avatar Roku. Como era de esperarse, apareció una luz andante y el mono, a mala gana, le dijo que la siguiera. Aang la siguió con esperanzas de encontrar a su viejo amigo, la luz dejo de moverse y después de unos segundos desapareció. ¿dónde estaba el avatar Roku? ¡la luz se había equivocado! No había nadie mas que un pequeño estanque. Aang se asomo y vio a esos pequeños peces, con los que ya se había topado antes.

De pronto uno de ellos salió del agua y emitió una luz incandescente, el pequeño monje tuvo que tapar sus ojos con sus manos, y cuando la luz había parado las quito de su cara.

-hola mi querido amigo- no era la persona que esperaba encontrar. Al contrario, este espíritu lo había visto en persona, cuando estaba con vida, así es, se encontraba en frente de…

- ¡Princesa Yue! ¡Que sorpresa verte! – Aang puso una cara de sorprendido y de miedo, y comprendió que ella lo podría malinterpretar – no es que no me de gusto verte, claro que me da, pero le pedí a la luz que me llevara con Roku y me sorprendí de verte a ti…, que extraño, pensé que esa luz nunca se equivoca…

-y no lo hace, joven avatar, la luz no te lleva a donde quieres, te lleva a donde necesites estar, y por lo que veo tu me necesitas a mi.

- la verdad lo necesito, estoy muy triste y confundido, hoy paso algo que me deprimió mucho y no se como manejarlo por eso recurrí aquí…

-duerme avatar Aang, cuando despiertes todo estará aclarado – y entonces la hermosa princesa lo atrajo a sus brazos y empezó a acariciarle la cara con sus manos, como un gesto maternal, luego canto una canción de cuna que Aang no pudo reconocer y se quedo dormido. No sabia si dormido en el mundo de los espíritus o si Yue lo había hecho dormir en el mundo real, pero esta vez estaba soñando…

Aang se encontraba en un estanque hermoso, parecido al que estaba escondido en la tribu agua del norte, excepto que este tenia mas colores, mas agua. Vio su reflejo en el estanque y de pronto una extraña luz lo jalo hacia el fondo. Podía respirar y moverse con facilidad, pero todo se veía azul. De pronto una figura apareció, era una persona, de eso estaba seguro, pero no podía reconocer si era un hombre o una mujer. La persona estaba de espaldas, y cuando escucho a el pequeño monje, se volteo con rapidez. La luz que este emitía era tan fuerte que no le permitió a Aang ver su rostro, solo sabia que esa luz estaba cada vez mas y mas cerca, tan cerca que sus labios estaban a punto de tocarse. El beso se sintió seco, duro, fue rápido y se parecía mucho al beso que alguna vez le dio a Katara. ¡eso es! La persona de el rostro era Katara, o al menos eso supuso Aang, ya que el rostro se empezó a ver demasiado borroso como para reconocerlo. La persona se dio la vuelta y camino algunos pasos, Aang pensó que seria todo, que el sueño se acabaría ahí, pero aquella persona se dio la vuelta de nuevo y comenzó a moverse rápidamente, como si no tuviera pies. Agarro a Aang con sus manos y presiono sus labios fuertemente con los de el, de nuevo. Pero esta vez no se sentía igual, sentía calor, dulzura, sentía ese beso como no había sentido ningún otro, Aang devolvió el beso con mas pasión que la vez anterior movió sus labios con los de el hasta que se complementaron, tomo el rostro de la figura con las manos, pero en cuanto lo toco, este se desvaneció. De pronto todo ocurrió muy rápido, Aang solo vio imágenes rápidas de la persona, después del estanque, de la princesa Yue, del mono, del bosque-pantano, y al final de el lugar en el que se había quedado meditando.

Se encontró acostado, con un dolor de cabeza horrible. No sabia si todo había sido un sueño, si en realidad nunca entro al mundo de los espíritus. Pero de algo estaba seguro: la princesa Yue le enseño que su verdadero amor era Katara y que solo necesitaba tiempo, o bueno, al menos eso pareció entender el pequeño monje.

Con Zuko todo fue diferente. Después de que el avatar se fuera de el lugar se arrepintió mucho de sus ultimas palabras. ¿por qué siempre decía cosas fuera de lugar? Siempre lograba lastimar a la gente que le importaba. Trato de quitarse esos pensamientos y se fue a dormir, lo cual se le facilito mucho mas que las noches anteriores. No sabia porque, pero sintió que una fuerza extraña lo jalo a su cama y lo hizo dormir, como si lo estuvieran acurrucando. El no tardo en cerrar sus parpados y comenzó a soñar…

Zuko ya no estaba en la tienda, se encontraba en un lugar donde todo se veía muy borroso, azul. No sabia porque pero no podía utilizar sus poderes, alguna fuerza se lo impidió. Se encontraba en una burbuja azul, o al menos eso parecía ser. De repente sonó como si alguien la explotara, como si alguien rompiera un pedazo de aquella burbuja y lograra entrar a donde el príncipe se encontraba. Reconoció la voz de la persona que se encontraba al otro lado de la burbuja, era su nuevo amigo, el avatar Aang. Se dio la vuelta y no supo porque, pero de pronto el monje se tapo los ojos y empezó a gemir de dolor. Le destrozaba verlo así, Aang era tan bueno con las personas y no entendía porque siempre tenia que sufrir. Sintió un hueco en el corazón y se fue acercando a el lentamente. Ente mas pasos daba, esa sensación el la boca de su estomago se sentía muy fuerte, era algo que nunca había sentido. Se acerco tanto y cuando menos lo espero, sus labios se chocaron contra los de Aang, no fue como si el se le hubiera acercado, o como si el avatar lo hubiera besado. Fue mas bien como un error, como si Zuko hubiera tropezado y en la caída se encontraban los labios de el joven monje. Se sintió duro, como una caída, pero sintió que ese cosquilleo en el estomago estaba a punto de explotar. De pronto se dio cuenta de lo que estaba haciendo y se volteo, camino unos pasos mas para poder irse, pero algo lo detuvo, el cosquilleo que sintió no lo había sentido jamás, ni cuando había besado a Mei aquella vez que se reencontraron, este cosquilleo lo dejaba pidiendo mas. Entonces paso, el príncipe se volteo y corrió rápido hacia su presa, agarro su cara con las manos y le dio el beso mas apasionado que alguna vez había dado… presiono sus labios contra los de el tan fuerte, y empezó a moverlos. Vio como los ojos de el avatar se encontraban cerrados y el decidió hacer lo mismo. El avatar reacciono y empezó a presionar sus labios también. Ahora el cosquilleo en el estomago no paraba, era mas intenso que nunca, pidiendo a Zuko por mas. Trato de meter su lengua en la boca de el monje, sus labios y los de el estaban perfectamente sincronizados. El beso se volvía mas que eso y Aang puso sus manos en la cara de Zuko, justo en su cicatriz. Pero después de eso, algo lo jalo hacia fuera de la burbuja, y al salir, despertó.


TARAAAN al fin paso eso que todos querian, bueno por lo menos yo, aqui empieza la historia de verdad donde todo explota :) esperen la continuación se que les gustara! los quiero (reviewwwws!)